Esta historia nació hace dos mil años en las Islas Espóradas.
El rey Demetrio I un militar reconocido quiso perpetuarse en el tiempo para no ser objeto del olvido y trascender más allá de los tiempos.
Con mucho trabajo quienes trabajaban para su reino construyeron una estatua de mucha altura con el objeto de perpetuarse en la historia.
Eligieron los materiales más nobles, aquellos que pudieran resistir el paso del tiempo.
En ese entonces Mesalina era una niña que acompañaba a sus padres al borde de la playa para conseguir su sustento.
Era bella sus cabellos se parecían al sol que iluminaba con sus rayos esas tierras.
Pasaron muchos años y el tiempo agregaba hermosura a su belleza.
Cada mañana se acercaba a esa construcción gigante, era magnificente, ya estaba terminada casi en su totalidad, mostraba los rasgos de un hombre fuerte, las piernas del que sería el Coloso de la Isla de Rodas, permitían que pasaran por debajo de ellas, grandes barcos que llevaban tesoros al reino, barcas de pescadores cargadas de canastos con peces de mil colores que habían nadado minutos antes en las aguas del mar, ese mismo que tenían los incomparables ojos de Mesalina.
Poco tiempo después se desata una guerra de poder, Demetrio era egoísta y no quería que su obra desapareciera.
En un baile entregó a Mesalina con la intención de que el Coloso permaneciera erguido más allá del espacio y de los tiempos.
Ella desconocía todo y se entregó al rey entre doseles de seda, perfumada por las magnolias que poblaban los jardines del palacio.
Desde la playa el Coloso, mudo observaba todo, y tomó vida no permitiría que esa doncella fuera el precio a pagar por su permanencia.
Una noche donde el cielo intentaba hundirse en las aguas el tomó vida para rescatar a Mesalina de los brazos plagados de intereses para alejarla de todo aquello que pudiera dañarla.
El Coloso de Rodas que Ustedes ven gigante, erigido cerca del mar es solo una ilusión, el verdadero eligió vivir un amor eterno.
Monday, October 02, 2006
Friday, September 29, 2006
EL TEMPLO DE ARTEMISA
Luego de un largo viaje Marcia llega a la tierra de sus ancestros.
Cerca del aeropuerto, la espera una lancha que la llevará a la isla de Efeso, deslumbrada por el paisaje puede mirarse en las agua del mar, transparente, azul y profundo.
La brisa mueve sus cabellos tan dorados como el sol que ilumina el paisaje, sobre la estela que deja la embarcación danzan las gaviotas.
El día es diáfano, la navegación placentera y tranquila, en el cielo las nubes dibujan siluetas de ángeles, los mismos que acompañaran su estadía en la isla.
El comandante indica que están cerca, ya en tierra hermosas mujeres ataviadas con blancas túnicas y flores en sus cabellos le dan la bienvenida y les entregan un mapa enrolado y atado con una cinta roja.
Marcia decide no ir al hotel, prefiere caminar al lugar donde estaba emplazado el templo de Artemisa, se recuesta en la arena cierra los ojos y puede verlo magno con sus columnas doradas elevadas al cielo.
No puede creer que ese lugar haya sido destruido por lenguas de fuego, las mismas que hoy quiere apagar su corazón sediento.
Antes de viajar terminó una relación tan confusa como apasionada con el amor de su vida.
Recuerda noches de amor y fuego en otra isla donde sus ilusiones se convirtieron en cenizas, luego de un tiempo se levanta y camina, sabe que desde su alma las cenizas podrán convertirse en otra realidad, la de sus sueños, las olas juegan con sus piernas, la luna viste de plata el océano, allá donde una gaviota acaricia y entibia su nido, alguien le dice: Ti vida recién comienza.
Cerca del aeropuerto, la espera una lancha que la llevará a la isla de Efeso, deslumbrada por el paisaje puede mirarse en las agua del mar, transparente, azul y profundo.
La brisa mueve sus cabellos tan dorados como el sol que ilumina el paisaje, sobre la estela que deja la embarcación danzan las gaviotas.
El día es diáfano, la navegación placentera y tranquila, en el cielo las nubes dibujan siluetas de ángeles, los mismos que acompañaran su estadía en la isla.
El comandante indica que están cerca, ya en tierra hermosas mujeres ataviadas con blancas túnicas y flores en sus cabellos le dan la bienvenida y les entregan un mapa enrolado y atado con una cinta roja.
Marcia decide no ir al hotel, prefiere caminar al lugar donde estaba emplazado el templo de Artemisa, se recuesta en la arena cierra los ojos y puede verlo magno con sus columnas doradas elevadas al cielo.
No puede creer que ese lugar haya sido destruido por lenguas de fuego, las mismas que hoy quiere apagar su corazón sediento.
Antes de viajar terminó una relación tan confusa como apasionada con el amor de su vida.
Recuerda noches de amor y fuego en otra isla donde sus ilusiones se convirtieron en cenizas, luego de un tiempo se levanta y camina, sabe que desde su alma las cenizas podrán convertirse en otra realidad, la de sus sueños, las olas juegan con sus piernas, la luna viste de plata el océano, allá donde una gaviota acaricia y entibia su nido, alguien le dice: Ti vida recién comienza.
Friday, September 22, 2006
MYANMAR
Su padre amante de la libertad la había bautizado con ese nombre.
Vivían muy cerca del lago Inle, en una casa modesta rodeada de flores que regalaban su perfume, la despertaba el trino de los pájaros que anidaban en las palmeras muy cerca del espejo de agua que se confundía con el cielo.
Por la tarde solía pasear por las arenas blancas iguales a su vestido de lino.
La brisa traviesa jugaba con sus negros cabellos, muchas veces debía correr en busca de su sombrero que la protegían del sol impiadoso y conservaban su piel inmaculada.
Su vida transcurría con placidez hasta que se encontró con Taboy, le llamaba la atención el color de sus ojos semejantes al lago, era alto y espigado, sus cabellos idénticos al sol que doraba todos los espacios.
El la invitó a conocer su pagoda, asombrada miraba esos techos que se inclinaban hacia el suelo.
Entraron, el perfume de los sándalos presagiaba el encuentro de dos almas gemelas, fue todo pasión y ternura, al anochecer volvieron al lago, una vez más cobijados por la luz de la luna fundieron sus cuerpos.
Sus vidas eran diferentes, ella una mujer sencilla, el heredero de una dinastía.
Pronto se supo que él había entregado su alma a una plebeya, nadie aceptaba que la fuerza del amor no conoce de castas, querían separarlos.
Taboy decidió terminar con su vida ofrendando al lago trozos de su cuerpo.
Una noche en que solo titilaban las estrellas, Myanmar se internó en el lago sabía que a medida que la cubriera el agua se acercaría a su amado.
Cuenta la leyenda que cuando el sol desaparece sobre el agua se dibujan dos siluetas entrelazadas, son las del amor que no conoce barreras.
Vivían muy cerca del lago Inle, en una casa modesta rodeada de flores que regalaban su perfume, la despertaba el trino de los pájaros que anidaban en las palmeras muy cerca del espejo de agua que se confundía con el cielo.
Por la tarde solía pasear por las arenas blancas iguales a su vestido de lino.
La brisa traviesa jugaba con sus negros cabellos, muchas veces debía correr en busca de su sombrero que la protegían del sol impiadoso y conservaban su piel inmaculada.
Su vida transcurría con placidez hasta que se encontró con Taboy, le llamaba la atención el color de sus ojos semejantes al lago, era alto y espigado, sus cabellos idénticos al sol que doraba todos los espacios.
El la invitó a conocer su pagoda, asombrada miraba esos techos que se inclinaban hacia el suelo.
Entraron, el perfume de los sándalos presagiaba el encuentro de dos almas gemelas, fue todo pasión y ternura, al anochecer volvieron al lago, una vez más cobijados por la luz de la luna fundieron sus cuerpos.
Sus vidas eran diferentes, ella una mujer sencilla, el heredero de una dinastía.
Pronto se supo que él había entregado su alma a una plebeya, nadie aceptaba que la fuerza del amor no conoce de castas, querían separarlos.
Taboy decidió terminar con su vida ofrendando al lago trozos de su cuerpo.
Una noche en que solo titilaban las estrellas, Myanmar se internó en el lago sabía que a medida que la cubriera el agua se acercaría a su amado.
Cuenta la leyenda que cuando el sol desaparece sobre el agua se dibujan dos siluetas entrelazadas, son las del amor que no conoce barreras.
Tuesday, September 19, 2006
EL HUMO
Cuando abrió la caja no podía creer lo que veían sus ojos.
Era un envoltorio con papel blanco, sobre una cinta que primitivamente habría sido de color rojo descansaba una rosa disecada que se asemejaba a una de las tantas que Marcia había recibido alguna vez.
Como siempre cuando recibía un regalo, eligió el rincón más confortable de su casa para observar en detalle el envío.
.En una mecedora junto a la ventana se dispuso a mirar el coqueto obsequio.
Ese lugar era mágico podía observar el vuelo de los pájaros con sus trinos la acompañaban con su melodía.
El atardecer daba al ambiente luces y sombras, decidió levantar la tapa de la caja y grande fue su sorpresa, en ella había humo y una pequeña tarjeta.
El humo le permitió observar todos los paisajes que había recorrido con su amado, playas lejanas donde aún podía escuchar, el rugido de las olas movidas por el viento, gotas de sudor recorrían su cara delineando el mapa de sus recuerdos.
Pudo verse abrazada bajo los rayos de sol que hacían que su amor fuera solo fuego.
La primera vez de ese encuentro era imposible describir con palabras, afloraban los sentimientos más nobles de una pareja que se ama más allá del espacio y el tiempo.
La flor que adornaba la caja cobró vida par regalarle su perfume de siempre, a través de éste sintió la unión de sus cuerpos adolescentes, a la vida agregó vida perfumada de nostalgia, encuentros furtivos donde florecían los más caros sentimientos, añoraba el tiempo pasado, arrullado por caricias y viento.
En el fondo del paquete una tarjeta manuscrita por la que también había pasado el tiempo decía: Te amo, nada es para siempre.
Era un envoltorio con papel blanco, sobre una cinta que primitivamente habría sido de color rojo descansaba una rosa disecada que se asemejaba a una de las tantas que Marcia había recibido alguna vez.
Como siempre cuando recibía un regalo, eligió el rincón más confortable de su casa para observar en detalle el envío.
.En una mecedora junto a la ventana se dispuso a mirar el coqueto obsequio.
Ese lugar era mágico podía observar el vuelo de los pájaros con sus trinos la acompañaban con su melodía.
El atardecer daba al ambiente luces y sombras, decidió levantar la tapa de la caja y grande fue su sorpresa, en ella había humo y una pequeña tarjeta.
El humo le permitió observar todos los paisajes que había recorrido con su amado, playas lejanas donde aún podía escuchar, el rugido de las olas movidas por el viento, gotas de sudor recorrían su cara delineando el mapa de sus recuerdos.
Pudo verse abrazada bajo los rayos de sol que hacían que su amor fuera solo fuego.
La primera vez de ese encuentro era imposible describir con palabras, afloraban los sentimientos más nobles de una pareja que se ama más allá del espacio y el tiempo.
La flor que adornaba la caja cobró vida par regalarle su perfume de siempre, a través de éste sintió la unión de sus cuerpos adolescentes, a la vida agregó vida perfumada de nostalgia, encuentros furtivos donde florecían los más caros sentimientos, añoraba el tiempo pasado, arrullado por caricias y viento.
En el fondo del paquete una tarjeta manuscrita por la que también había pasado el tiempo decía: Te amo, nada es para siempre.
NADA
Cuando abrió el paquete no podía creer lo que veían sus ojos.
Envuelto en papel azul para evitar el color amarillo que trae el tiempo, prolijamente está envuelto su vestido de novia.
Cada piedra que adornaba el corset era un recuerdo.Lo había conocido en la playa, era esbelto, moreno, sus cabellos teñidos de blanco le daban un aire aún más interesante, estaba bronceado sabía que era un hombre bastante mayor que ella, pero eso no fué impedimento para que la llamita del amor se encendiera.
Marcia caminaba por la playa desierta, le apasionaba ver salir el sol de entre las aguas encandilando con sus colores rojos y naranjas para luego erguirse pendiendo del azul del cielo.
Nada sabía de él, no le importaba, había decido darle un cambio a su vida y no desperdiciaría la oportunidad que ese hombre misterioso le insinuaba.
Al principio fueron charlas a la orilla de la playa, sus palabras eran irresistibles, le enseñaba mundos lejanos, por sobre todo proyectos.
Una noche que el mar reflejaba la luna decidieron unir sus vidas para siempre.
Lo que no sabía Marcia es que lo eterno no existe, aún así bosquejaron una casa de piedra cerca del mar que tanto amaban, sus noches de amor eran cobijadas por el rugido de las olas cuando el viento las encrespaba.
Al poco tiempo todo cambió, se dio cuenta que Hernán ya no era el mismo, inventaba viajes de negocios que no eran tales, de a poco se alejaba pero no lo hacía solo junto a él como una pesada mochila cargaba sus engaños, sus mentiras.
Hoy cuando se acerca la primavera con su estallido de luz y flores, hace frío,Marcia enciende el hogar, más que disipar la inclemencia del tiempo quiere convertir en cenizas un pasado reciente.
Mientras se encienden los leños con sus manos desgarra el contenido de la caja, en el fuego crepitan su vestido y todas sus ilusiones, no quiere volver atrás las agujas del tiempo, toma un pequeño trozo de cenizas, abre las ventanas y deja que el viento se lleve todo, ahora comprende que jamás tuvo nada.
Envuelto en papel azul para evitar el color amarillo que trae el tiempo, prolijamente está envuelto su vestido de novia.
Cada piedra que adornaba el corset era un recuerdo.Lo había conocido en la playa, era esbelto, moreno, sus cabellos teñidos de blanco le daban un aire aún más interesante, estaba bronceado sabía que era un hombre bastante mayor que ella, pero eso no fué impedimento para que la llamita del amor se encendiera.
Marcia caminaba por la playa desierta, le apasionaba ver salir el sol de entre las aguas encandilando con sus colores rojos y naranjas para luego erguirse pendiendo del azul del cielo.
Nada sabía de él, no le importaba, había decido darle un cambio a su vida y no desperdiciaría la oportunidad que ese hombre misterioso le insinuaba.
Al principio fueron charlas a la orilla de la playa, sus palabras eran irresistibles, le enseñaba mundos lejanos, por sobre todo proyectos.
Una noche que el mar reflejaba la luna decidieron unir sus vidas para siempre.
Lo que no sabía Marcia es que lo eterno no existe, aún así bosquejaron una casa de piedra cerca del mar que tanto amaban, sus noches de amor eran cobijadas por el rugido de las olas cuando el viento las encrespaba.
Al poco tiempo todo cambió, se dio cuenta que Hernán ya no era el mismo, inventaba viajes de negocios que no eran tales, de a poco se alejaba pero no lo hacía solo junto a él como una pesada mochila cargaba sus engaños, sus mentiras.
Hoy cuando se acerca la primavera con su estallido de luz y flores, hace frío,Marcia enciende el hogar, más que disipar la inclemencia del tiempo quiere convertir en cenizas un pasado reciente.
Mientras se encienden los leños con sus manos desgarra el contenido de la caja, en el fuego crepitan su vestido y todas sus ilusiones, no quiere volver atrás las agujas del tiempo, toma un pequeño trozo de cenizas, abre las ventanas y deja que el viento se lleve todo, ahora comprende que jamás tuvo nada.
Friday, September 15, 2006
FUNCION SUSPENDIDA
Cuando abrió el paquete no podía creer lo que veían sus ojos, en el fondo de una caja estaban las dos máscaras del teatro y debajo de ellas, su antigua nariz de payaso.
Sentado en la arena del circo esperaba su turno para arrancarle una sonrisa a su público.
La música sonaba estridente mientras los equilibristas se mecían en el trapecio, absorto miraba el cuerpo de ella vestido con una malla de luces que dejaba ver la perfección de un cuerpo tallado por un escultor.
La había conocido cuando ella se presentó a buscar trabajo en el circo, mirarla y enamorarse fue un solo acto, no podía permanecer ajeno al hechizo de esos enormes ojazos azules que tanto le recordaban al mar profundo.
Pasaron los días y él le declaró su amor que selló con un beso apasionado, esa misma noche, caminaron hacia el bosque cercano, el perfume de las magnolias embriagaba los sentimientos, la luz de la luna sería testigo de la fusión de esos cuerpos.
Vivieron un amor intenso hasta que llegó otro integrante a la familia del circo, Fernando no sabía que ese hombre de a poco y entre piruetas que formaba en lo alto de la carpa y aferrado a una varilla de acero le robaría el amor de su amada.
Cambió la música y vio deslizarse como un ángel a Marcia que bajaba de la barra, esos labios que habían sido suyos hoy ni siquiera le dedicaban una sonrisa.Apurada corrió al trailler de la mano del equilibrista.
El animador le anunció que llegaba el turno de su número, con pasos cansados se dirigió al centro de la pista y pidió disculpas a su público, cancelaba su actuación, no podía engañarlos, no intentaría hacerlos reír su corazón comenzaba a llorar.
Sentado en la arena del circo esperaba su turno para arrancarle una sonrisa a su público.
La música sonaba estridente mientras los equilibristas se mecían en el trapecio, absorto miraba el cuerpo de ella vestido con una malla de luces que dejaba ver la perfección de un cuerpo tallado por un escultor.
La había conocido cuando ella se presentó a buscar trabajo en el circo, mirarla y enamorarse fue un solo acto, no podía permanecer ajeno al hechizo de esos enormes ojazos azules que tanto le recordaban al mar profundo.
Pasaron los días y él le declaró su amor que selló con un beso apasionado, esa misma noche, caminaron hacia el bosque cercano, el perfume de las magnolias embriagaba los sentimientos, la luz de la luna sería testigo de la fusión de esos cuerpos.
Vivieron un amor intenso hasta que llegó otro integrante a la familia del circo, Fernando no sabía que ese hombre de a poco y entre piruetas que formaba en lo alto de la carpa y aferrado a una varilla de acero le robaría el amor de su amada.
Cambió la música y vio deslizarse como un ángel a Marcia que bajaba de la barra, esos labios que habían sido suyos hoy ni siquiera le dedicaban una sonrisa.Apurada corrió al trailler de la mano del equilibrista.
El animador le anunció que llegaba el turno de su número, con pasos cansados se dirigió al centro de la pista y pidió disculpas a su público, cancelaba su actuación, no podía engañarlos, no intentaría hacerlos reír su corazón comenzaba a llorar.
RECUERDOS
Cuando abrió el paquete no podía creer lo que veían sus ojos.
Llegó en forma anónima y Marcia nunca hubiera podido adivinar su contenido, allí estaba el invitándola a mirar las viejas fotos y traer a su mente los recuerdos del pasado.
En las primeras imágenes era una niña con su impecable guardapolvo para transitar su primer día de clase.
Emoción ante lo desconocido, sentimiento que marcaría cada uno de los días de su vida.
Siguió dando vuelta las hojas y se encontró cual princesa en su fiesta de quince años,su vestido blanco y las flores que adornaban sus cabellos se asemejaban a un cuadro.
En ese momento conoció al hombre con quien compartiría dichas y sueños.
Mientras miraba las fotos del álbum su vida pasaba como una película, podía sentir a través del tiempo el mismo rubor en su cara, cuando Enrique le declaró su amor, sentía la fragancia de sus cuerpos, su corazón latía como entonces , el calor de sus labios apretados con candor en los suyos, el abrazo, la unión de los cuerpos adolescentes.
También observó a esos seres diminutos que sonreían para el recuerdo y habían anidado en sus entrañas, la vida fue pródiga, todos juntos corrían por la playa, hasta podía sentir el sabor salado de las olas que los salpicaban ocasionando más risas, más juegos.
Se detuvo en la última foto, esa que había tomado con su cámara de última generación, le dolía mirarla, estaba sola, su larga cabellera hoy eran hilos de plata que enmarcaban su rostro, sintió en sus mejillas el frío de la soledad surcado por lágrimas de hielo, cerró el álbum, su mirada se perdió en el tiempo, Marcia sabía que soñando, tal vez podría reunirse como antes con ellos.
Llegó en forma anónima y Marcia nunca hubiera podido adivinar su contenido, allí estaba el invitándola a mirar las viejas fotos y traer a su mente los recuerdos del pasado.
En las primeras imágenes era una niña con su impecable guardapolvo para transitar su primer día de clase.
Emoción ante lo desconocido, sentimiento que marcaría cada uno de los días de su vida.
Siguió dando vuelta las hojas y se encontró cual princesa en su fiesta de quince años,su vestido blanco y las flores que adornaban sus cabellos se asemejaban a un cuadro.
En ese momento conoció al hombre con quien compartiría dichas y sueños.
Mientras miraba las fotos del álbum su vida pasaba como una película, podía sentir a través del tiempo el mismo rubor en su cara, cuando Enrique le declaró su amor, sentía la fragancia de sus cuerpos, su corazón latía como entonces , el calor de sus labios apretados con candor en los suyos, el abrazo, la unión de los cuerpos adolescentes.
También observó a esos seres diminutos que sonreían para el recuerdo y habían anidado en sus entrañas, la vida fue pródiga, todos juntos corrían por la playa, hasta podía sentir el sabor salado de las olas que los salpicaban ocasionando más risas, más juegos.
Se detuvo en la última foto, esa que había tomado con su cámara de última generación, le dolía mirarla, estaba sola, su larga cabellera hoy eran hilos de plata que enmarcaban su rostro, sintió en sus mejillas el frío de la soledad surcado por lágrimas de hielo, cerró el álbum, su mirada se perdió en el tiempo, Marcia sabía que soñando, tal vez podría reunirse como antes con ellos.
Friday, September 01, 2006
LEYENDA INMORTAL
Surgió con el advenimiento de la humanidad, cuando el planeta no estaba dividido.
Dos ancianos estaban sentados a la orilla de una playa su pequeña familia había partido para predicar la leyenda del amor, esa que en todas sus formas haría un lugar diferente para vivir.
Esa leyenda que no tenía edad cronológica se la habían transmitido los descendientes de Eros, el dios de tan majestuoso sentimiento.
Mientras Elías preparaba su barca para ir a buscar al mar su sustento, María arreglaba las pocas cosas que tenía en una cueva de piedra que era su albergue.
Cuando terminó se sentó a la orilla del lago parra ver partir a su marido, recordaba que se habían conocido hace mucho tiempo, ella era una hermosa morena de cabellos que rozaban su cintura esbelta, siempre vestía una toga blanca que contrastaba con el color de su piel y dejaba ver sus exquisitas formas.
Elías la vio y al instante nació el amor.
Una noche de luna jugaron con las sombras de sus cuerpos reflejados en la arena hasta confundirse en uno solo.
Al tiempo esa familia fue creciendo con la llegada del fruto de ese amor.
Los conocimientos eran rudimentarios pero alcanzaba porque todos estaban plagados de ese sentimiento que Eros había sembrado en la tierra.
Han pasado muchos años, el mundo se a modernizado las máquinas han reemplazado las tareas del hombre, algunos dicen que la leyenda del amor se está apagando, pero no es cierto.
He caminado por la orilla del lago ese que navegaba Elías y cuando el sol se esconde y le cede el paso a la plateada luz de la luna, pude ver dos figuras que se estrechan en un abrazo, a medida que trataba de acercarme las siluetas se diluían, en mi carrera choqué con una piedra, debajo de ella había un trozo de cuero rústico, lo abrí con cuidado y pude leer que el amor es eterno y desconoce las leyendas.
Está en cada uno de nosotros hacerlo renacer cada día.
Dos ancianos estaban sentados a la orilla de una playa su pequeña familia había partido para predicar la leyenda del amor, esa que en todas sus formas haría un lugar diferente para vivir.
Esa leyenda que no tenía edad cronológica se la habían transmitido los descendientes de Eros, el dios de tan majestuoso sentimiento.
Mientras Elías preparaba su barca para ir a buscar al mar su sustento, María arreglaba las pocas cosas que tenía en una cueva de piedra que era su albergue.
Cuando terminó se sentó a la orilla del lago parra ver partir a su marido, recordaba que se habían conocido hace mucho tiempo, ella era una hermosa morena de cabellos que rozaban su cintura esbelta, siempre vestía una toga blanca que contrastaba con el color de su piel y dejaba ver sus exquisitas formas.
Elías la vio y al instante nació el amor.
Una noche de luna jugaron con las sombras de sus cuerpos reflejados en la arena hasta confundirse en uno solo.
Al tiempo esa familia fue creciendo con la llegada del fruto de ese amor.
Los conocimientos eran rudimentarios pero alcanzaba porque todos estaban plagados de ese sentimiento que Eros había sembrado en la tierra.
Han pasado muchos años, el mundo se a modernizado las máquinas han reemplazado las tareas del hombre, algunos dicen que la leyenda del amor se está apagando, pero no es cierto.
He caminado por la orilla del lago ese que navegaba Elías y cuando el sol se esconde y le cede el paso a la plateada luz de la luna, pude ver dos figuras que se estrechan en un abrazo, a medida que trataba de acercarme las siluetas se diluían, en mi carrera choqué con una piedra, debajo de ella había un trozo de cuero rústico, lo abrí con cuidado y pude leer que el amor es eterno y desconoce las leyendas.
Está en cada uno de nosotros hacerlo renacer cada día.
Monday, August 28, 2006
DEMOSTRACION DE AMOR
Benjamín se ganaba la vida en el circo del pueblo, ante la mirada atónita de su público, de su galera podía sacar, palomas, flores y cualquier objeto que fuera posible.
Marcia era su ayudante, una muchacha del lugar a quien la naturaleza le había regalado toda la belleza.
Sus cabellos eran dorados como el trigo que se dora al sol, sus ojos invitaban a zambullirse en ellos, eran azules como la profundidad del mar, su cuerpo se deslizaba como una gacela sobre la arena del circo.
Estaba vestida con una malla de color rojo, las lentejuelas que la cubrían eran del mismo color de sus labios que invitaban a un beso.
Esa noche él le demostraría su amor lejos del circo.
Sobre a playa estaba todo preparado para la prueba que ciertamente tenía sus riesgos, Benjamín debía sumergirse en una caja e introducirse en la profundidad del mar y luego de liberarse de sus cadenas buscar un objeto.
La noche era espléndida del cielo pendía la luna plateada,el fulgor de las estrellas se confundía con la luz de las luciérnagas, ambas daban luz al firmamento.
Llegó el momento, una leve brisa jugaba con los cabellos de ese ángel sin alas que esperaba en la orilla, cubrió su cuerpo con la capa del mago para sentirlo cerca.
Lentamente los ayudantes preparaban todo, debían introducir en la caja al mago,atando con fuertes cadenas sus brazos y piernas.
Depositaron la caja en el mar.
Ansiosa Marcia esperaba, los minutos se hacían eternos, podía sentir los latidos de su corazón, estaba asustada pero confiaba.
En el fondo del mar él hizo mil piruetas para desatarse, salió de su habitáculo y se dirigió al banco de corales, se entretuvo acunando el sueño de los peces, un pequeño brillo le anunció que estaba en el camino correcto, entre el rojo de los corales algo brillaba, lo tomó entre sus manos y emergió a la superficie, lágrimas de emoción inundaban los ojos de ella.
Corrió a sus brazos,sus bocas se buscaron el tomó una de sus manos y en sus dedos tallados colocó una alianza, símbolo de un amor que duraría más allá del tiempo.
Marcia era su ayudante, una muchacha del lugar a quien la naturaleza le había regalado toda la belleza.
Sus cabellos eran dorados como el trigo que se dora al sol, sus ojos invitaban a zambullirse en ellos, eran azules como la profundidad del mar, su cuerpo se deslizaba como una gacela sobre la arena del circo.
Estaba vestida con una malla de color rojo, las lentejuelas que la cubrían eran del mismo color de sus labios que invitaban a un beso.
Esa noche él le demostraría su amor lejos del circo.
Sobre a playa estaba todo preparado para la prueba que ciertamente tenía sus riesgos, Benjamín debía sumergirse en una caja e introducirse en la profundidad del mar y luego de liberarse de sus cadenas buscar un objeto.
La noche era espléndida del cielo pendía la luna plateada,el fulgor de las estrellas se confundía con la luz de las luciérnagas, ambas daban luz al firmamento.
Llegó el momento, una leve brisa jugaba con los cabellos de ese ángel sin alas que esperaba en la orilla, cubrió su cuerpo con la capa del mago para sentirlo cerca.
Lentamente los ayudantes preparaban todo, debían introducir en la caja al mago,atando con fuertes cadenas sus brazos y piernas.
Depositaron la caja en el mar.
Ansiosa Marcia esperaba, los minutos se hacían eternos, podía sentir los latidos de su corazón, estaba asustada pero confiaba.
En el fondo del mar él hizo mil piruetas para desatarse, salió de su habitáculo y se dirigió al banco de corales, se entretuvo acunando el sueño de los peces, un pequeño brillo le anunció que estaba en el camino correcto, entre el rojo de los corales algo brillaba, lo tomó entre sus manos y emergió a la superficie, lágrimas de emoción inundaban los ojos de ella.
Corrió a sus brazos,sus bocas se buscaron el tomó una de sus manos y en sus dedos tallados colocó una alianza, símbolo de un amor que duraría más allá del tiempo.
Friday, August 18, 2006
HEROE SIN PROPAGANDA
Nació cuando el verano regalaba sus últimos calores, quizás fuera presagio de lo que sería su vida.
Desde niño le habían gustado los juegos de riesgo, pero por sobre todas las cosas se destacaba por su abnegación y espíritu de colaboración.
Era un niño feliz, de día concurría a la escuela del pueblo, cuando terminaba con sus tareas pateando una piedra y bajo un sol abrazador, o aún cuando la lluvia dibujaba sus charcos sobre las calles de tierra se dirigía a un edificio viejo, le llamaba la atención la forma de vida de esos seres casi anónimos que trabajaban sin esperar recibir nada a cambio.
Terminada la adolescencia decidió que sería uno de ellos, dedicaría sus horas libres a ayudar a sus semejantes.
Más rápido que sus pensamientos pronto estuvo manejando la famosa autobomba del destacamento de los bomberos.
Para el inicio de ese día tan importante que marcaría su destino eligió su mejor ropa, con gomina peinó sus desordenados cabellos y se largó a la aventura de su vida, desandó e viejo camino y llegó al destacamento.
Todo hacia pensar que sería una noche tranquila, del cielo majestuoso pendían cual pájaros las estrellas, la luna iluminaba esa noche perfecta.
Luego de unas horas sonó la alarma, con premura tomó su casco y su capa, atentos se dirigían a la vieja escuela lugar donde le habían enseñado sus primeras letras.
El espectáculo era dantesco, del viejo edificio se desprendían lenguas de fuego que se acercaban al universo.
Quería salvar todo lo que habitaba la vieja escuela, sin saber que el humo traidor acabaría con sus sueños y daría lugar al nacimiento de un heroe.
Desde niño le habían gustado los juegos de riesgo, pero por sobre todas las cosas se destacaba por su abnegación y espíritu de colaboración.
Era un niño feliz, de día concurría a la escuela del pueblo, cuando terminaba con sus tareas pateando una piedra y bajo un sol abrazador, o aún cuando la lluvia dibujaba sus charcos sobre las calles de tierra se dirigía a un edificio viejo, le llamaba la atención la forma de vida de esos seres casi anónimos que trabajaban sin esperar recibir nada a cambio.
Terminada la adolescencia decidió que sería uno de ellos, dedicaría sus horas libres a ayudar a sus semejantes.
Más rápido que sus pensamientos pronto estuvo manejando la famosa autobomba del destacamento de los bomberos.
Para el inicio de ese día tan importante que marcaría su destino eligió su mejor ropa, con gomina peinó sus desordenados cabellos y se largó a la aventura de su vida, desandó e viejo camino y llegó al destacamento.
Todo hacia pensar que sería una noche tranquila, del cielo majestuoso pendían cual pájaros las estrellas, la luna iluminaba esa noche perfecta.
Luego de unas horas sonó la alarma, con premura tomó su casco y su capa, atentos se dirigían a la vieja escuela lugar donde le habían enseñado sus primeras letras.
El espectáculo era dantesco, del viejo edificio se desprendían lenguas de fuego que se acercaban al universo.
Quería salvar todo lo que habitaba la vieja escuela, sin saber que el humo traidor acabaría con sus sueños y daría lugar al nacimiento de un heroe.
Monday, August 14, 2006
UN LUGAR LEJANO
Es una triste mirada de dos niños de Medio Oriente.
El palacio con sus cúpulas doradas no ha sido alcanzado por el poder maldito del hombre.
Atrás quedó la infancia que no pudieron vivir, sus juguetes destrozados ya no se sabe que son, igual ellos buscan la luz que ilumine sus caminos de paz, el que mira de frente tiene el carácter más sólido, su hermano prefiere dar la espalda a tanto dolor, sus amigos no están en el lago quedaron los turbantes de quienes eran compañeros de travesuras.
Son niños no alcanzan a entender las ambiciones de los hombres que les arrancaron su inocencia, sus familias diezmadas, muchas preguntas y pocas respuestas.
Más atrás esos hombres sumergidos en el agua asoman sus cabezas para gritarles que el peligro se acerca, serán testigos las cúpulas de ese palacio desierto.
Antes de allí se podía escuchar la más hermosa melodía, esa que hizo formar miles de parejas arrulladas a la luz de la luna que siempre está.
Hoy el silencio duele como la soledad.
¿Alguien se acordará de ellos?
Seguramente aquellos que solo desean paz.
El ruído siniestro de una bomba todo acallará, los hombres del lago buscarán la profundidad de las aguas, los niños nada entenderán, uno mira el futuro, el otro recuerda ese pasado que pasó instantes antes del ulular de las sirenas.
¡¡Cuánta soledad!!
El palacio con sus cúpulas doradas no ha sido alcanzado por el poder maldito del hombre.
Atrás quedó la infancia que no pudieron vivir, sus juguetes destrozados ya no se sabe que son, igual ellos buscan la luz que ilumine sus caminos de paz, el que mira de frente tiene el carácter más sólido, su hermano prefiere dar la espalda a tanto dolor, sus amigos no están en el lago quedaron los turbantes de quienes eran compañeros de travesuras.
Son niños no alcanzan a entender las ambiciones de los hombres que les arrancaron su inocencia, sus familias diezmadas, muchas preguntas y pocas respuestas.
Más atrás esos hombres sumergidos en el agua asoman sus cabezas para gritarles que el peligro se acerca, serán testigos las cúpulas de ese palacio desierto.
Antes de allí se podía escuchar la más hermosa melodía, esa que hizo formar miles de parejas arrulladas a la luz de la luna que siempre está.
Hoy el silencio duele como la soledad.
¿Alguien se acordará de ellos?
Seguramente aquellos que solo desean paz.
El ruído siniestro de una bomba todo acallará, los hombres del lago buscarán la profundidad de las aguas, los niños nada entenderán, uno mira el futuro, el otro recuerda ese pasado que pasó instantes antes del ulular de las sirenas.
¡¡Cuánta soledad!!
Tuesday, August 08, 2006
A LA ESPERA DE UN VIAJE
Este avión lleva consigo una carga especial, por ello no es comercial.
Un bella azafata nos espera en la escalerilla para emprender un viaje placentero.Ninguno de los que aborda este vuelo se conoce entre sí.
Dentro de la nave se develará una sorpresa.
Los pasajeros son todos escritores, algunos han llegado a la perfección y comentan sus hazañas en países lejanos, otras son eximias escritoras que escriben con la pluma que guía sus corazones.
Más atrás están los que hace poco emprendieron el viaje maravilloso donde solo tienen cabida los sentimientos y las emociones.
Este trayecto no tiene duración, no habrá relojes que midan el tiempo.
Los más experimentados le contarán a los novatos como encontrar la magia en un cuento, como describir aquello que nace quien sabe adonde.
Por las ventanillas del avión nos acercaremos a las nubes, según el color de ellas será el estilo de lo que tanto nos une:La palabra.
Contaremos que vimos una paya cuando el sol asomaba en el horizonte, veremos una luna redonda acompañada de cristales que como espejos que se multiplican se llamarán estrellas.
Cuando lleguemos a destino seremos hermanos, uniremos cada una de nuestras sensaciones para hilvanar el cuento que todos queremos leer, y desde lo alto con las mente y manos unidas daremos las gracias por saber que el otro siempre está.
Un bella azafata nos espera en la escalerilla para emprender un viaje placentero.Ninguno de los que aborda este vuelo se conoce entre sí.
Dentro de la nave se develará una sorpresa.
Los pasajeros son todos escritores, algunos han llegado a la perfección y comentan sus hazañas en países lejanos, otras son eximias escritoras que escriben con la pluma que guía sus corazones.
Más atrás están los que hace poco emprendieron el viaje maravilloso donde solo tienen cabida los sentimientos y las emociones.
Este trayecto no tiene duración, no habrá relojes que midan el tiempo.
Los más experimentados le contarán a los novatos como encontrar la magia en un cuento, como describir aquello que nace quien sabe adonde.
Por las ventanillas del avión nos acercaremos a las nubes, según el color de ellas será el estilo de lo que tanto nos une:La palabra.
Contaremos que vimos una paya cuando el sol asomaba en el horizonte, veremos una luna redonda acompañada de cristales que como espejos que se multiplican se llamarán estrellas.
Cuando lleguemos a destino seremos hermanos, uniremos cada una de nuestras sensaciones para hilvanar el cuento que todos queremos leer, y desde lo alto con las mente y manos unidas daremos las gracias por saber que el otro siempre está.
Monday, August 07, 2006
FANTASIAS
Es una máquina que aún no está en venta, crea fantasías e ilusiones a aquellos que se animen a invertir en ella.
En su folleto nos indica como debemos usarla, no es difícil si aprendemos a utilizar el corazón.
Nos dice como ser felices con aquello que hemos logrado en la vida, no importa si es mucho o poco, serán nuestros propios logros.
En el cálido estío nos llevará a conocer, las mejores playas que tiene el planeta, allí donde el cielo se confunde con el agua del mar.
Con ella podremos observar el amanecer, allí donde el sol travieso juega a no salir del agua.
Nos mostrará flores increíbles por su perfume y color.Bajo el abrigo de un árbol veremos como ilumina la luna acompañada de miles de estrellas que nos regalan sus guiños.
Cuando el frío anuncie su llegada recorreremos paisajes nevados, el silbido del viento será nuestra música.
En otoño doradas hojas crujirán debajo de nuestros pies, con ellas formaremos una corona para nuestra reina.
En primavera será la dueña de miles de imágenes, en cada flor, en cada pájaro que nos canta ella estará presente.
Cuando se aproxime el fin nos indicará el camino para que la tristeza y el miedo a lo desconocido no nos invada.
Esa máquina no está en venta, anida en el fondo de nuestro ser.
En su folleto nos indica como debemos usarla, no es difícil si aprendemos a utilizar el corazón.
Nos dice como ser felices con aquello que hemos logrado en la vida, no importa si es mucho o poco, serán nuestros propios logros.
En el cálido estío nos llevará a conocer, las mejores playas que tiene el planeta, allí donde el cielo se confunde con el agua del mar.
Con ella podremos observar el amanecer, allí donde el sol travieso juega a no salir del agua.
Nos mostrará flores increíbles por su perfume y color.Bajo el abrigo de un árbol veremos como ilumina la luna acompañada de miles de estrellas que nos regalan sus guiños.
Cuando el frío anuncie su llegada recorreremos paisajes nevados, el silbido del viento será nuestra música.
En otoño doradas hojas crujirán debajo de nuestros pies, con ellas formaremos una corona para nuestra reina.
En primavera será la dueña de miles de imágenes, en cada flor, en cada pájaro que nos canta ella estará presente.
Cuando se aproxime el fin nos indicará el camino para que la tristeza y el miedo a lo desconocido no nos invada.
Esa máquina no está en venta, anida en el fondo de nuestro ser.
Friday, August 04, 2006
LAS ALAS
La invención más increíble del mundo aún está en plena gestación.
Próximamente los seres humanos tendremos alas.
Como mariposas podremos volar entre las flores para embriagarnos de su exquisito perfume.
Como pájaros volaremos sin rumbo, a veces estaremos cerca de una playa donde podremos admirar la danza caprichosa de las olas que dibujan siluetas cambiantes.
Allí con nuestros trinos nos esforzaremos para darle calidez a tantas parejas que se aman a la orilla del mar.
Por la noche nuestro nido serán los árboles y desde allí podremos espiar el primer beso que se roba.
La luz de la luna nos anunciará con su dejo plateado que llega la noche poblada de estrellas.
El sol con sus rayos nos anunciará un nuevo día, también abrigará nuestros nidos que dan vida.
En otro momento nos vestiremos de blanco y seremos ángeles para acompañar a quienes nos necesitan, compartiremos penas y alegrías.
En los instantes tristes tomaremos de la mano a quienes deban partir a poblar el Universo, para que el último viaje sea placentero.
Cuando estemos muy alto, allí en donde no existe el espacio y el tiempo, todos juntos pediremos que se terminen las acciones que exterminan a los hombres.
Desde allí, donde Ustedes no alcanzan a vernos cada uno de nosotros dejará caer una plumita que caerá en el preciso lugar donde se ha perdido la paz de la humanidad.
Próximamente los seres humanos tendremos alas.
Como mariposas podremos volar entre las flores para embriagarnos de su exquisito perfume.
Como pájaros volaremos sin rumbo, a veces estaremos cerca de una playa donde podremos admirar la danza caprichosa de las olas que dibujan siluetas cambiantes.
Allí con nuestros trinos nos esforzaremos para darle calidez a tantas parejas que se aman a la orilla del mar.
Por la noche nuestro nido serán los árboles y desde allí podremos espiar el primer beso que se roba.
La luz de la luna nos anunciará con su dejo plateado que llega la noche poblada de estrellas.
El sol con sus rayos nos anunciará un nuevo día, también abrigará nuestros nidos que dan vida.
En otro momento nos vestiremos de blanco y seremos ángeles para acompañar a quienes nos necesitan, compartiremos penas y alegrías.
En los instantes tristes tomaremos de la mano a quienes deban partir a poblar el Universo, para que el último viaje sea placentero.
Cuando estemos muy alto, allí en donde no existe el espacio y el tiempo, todos juntos pediremos que se terminen las acciones que exterminan a los hombres.
Desde allí, donde Ustedes no alcanzan a vernos cada uno de nosotros dejará caer una plumita que caerá en el preciso lugar donde se ha perdido la paz de la humanidad.
Wednesday, August 02, 2006
HISTORIA DE DESENCUENTROS
Carolina mira las hojas del almanaque que había olvidado arrancar del mismo.
Son diez, mientras las mira con sus ojos inundados de lágrimas a su mente llegan los recuerdos, todas tienen su belleza y piensa guardarlas en un libro.
La primera es graciosa y llena de ternura, lo conoció a Ernesto a través de la red, las tres que le siguen se le parecen mucho, palabras de amor, sensaciones, visión de dos mundos diferentes pero compatibles a la hora de crear proyectos, compartir sentimientos.
En la quinta un viaje sin tiempo los separa temporalmente, ella viaja a destinos lejanos, no pierde el contacto y le cuenta todas sus experiencias de esos lugares tan nuevos que guardará para siempre en sus retinas.
Vuelos entre las nubes, cruce de mares que los unen porque en la otra parte de su mundo está ese ser solitario que pasea por la playa buscando respuestas a sus inquietudes, a sus desencantos, tal vez encontrándose con el amor de otros tiempos o como casi todos los hombres con otros amores que piensan destruir éste.
El almanaque dice que un nuevo año comenzó, con otras amistades que prometen un mundo que no existe y allí aparecen los celos, la desconfianza que intenta quebrar un amor eterno.
Hay espacios en blanco son aquellos que Ernesto ocupa con frivolidad, con otras promesas de amor distantes, irreales.
Se detiene en abril, primer encuentro frustrado porque está la sombra, esa que siempre molesta y nos impide ver la realidad, los días corren Carolina emprende un viaje sin destino otra vez , hasta que la encuentra a ella, esa mujer sin rostro acosándola, decide desandar el camino y regresa vacía, sin saber que el enemigo que acosa está preparando otra jugada siniestra, como una víbora esa mujer baila una danza encantada, prometiendo amor y magia, burla y desasosiego.
Se detiene en el mes de julio un hecho fortuito y despiadado levanta amenazante sus barreras, de esos que ocurren casi a diario y veces resultan increíbles.
Ernesto está invadido por sensaciones extrañas, quizás el juego lo llevó demasiado lejos y las palabras de la otra que aparece en esta escena le hacen ver cosas que no existen, con el ansia de retener un amor del pasado que nunca será igual porque los años pasan y nos dejan marcas imposibles de borrar. Las estrellas ya no titilan, la luna plateada juega a las escondidas, el mar es una gigantesca nube que todo lo ahoga, el sol ya no abriga escondió sus destellos.
¿Volver a empezar? Si. Pero para ello él deberá tomar su propio corazón y ponerlo en su mano, de él quitar suavemente todo lo que daña, la mentira, la falta de sinceridad, la ambición, todo aquello que opaca un amor eterno.
Carolina quiere que la vean tal cual es despojada de autoritarismos, sincera como lo ha sido desde el momento en que Dios le dijo: te invito a asomarte a la vida, es bella y merece ser vivida en plenitud, alejada de fantasmas. Guarda las hojas del almanaque y confiada espera una señal, que consigo traiga la belleza del amor y despeje el camino que hoy está lleno de piedras que le impiden llegar.
Son diez, mientras las mira con sus ojos inundados de lágrimas a su mente llegan los recuerdos, todas tienen su belleza y piensa guardarlas en un libro.
La primera es graciosa y llena de ternura, lo conoció a Ernesto a través de la red, las tres que le siguen se le parecen mucho, palabras de amor, sensaciones, visión de dos mundos diferentes pero compatibles a la hora de crear proyectos, compartir sentimientos.
En la quinta un viaje sin tiempo los separa temporalmente, ella viaja a destinos lejanos, no pierde el contacto y le cuenta todas sus experiencias de esos lugares tan nuevos que guardará para siempre en sus retinas.
Vuelos entre las nubes, cruce de mares que los unen porque en la otra parte de su mundo está ese ser solitario que pasea por la playa buscando respuestas a sus inquietudes, a sus desencantos, tal vez encontrándose con el amor de otros tiempos o como casi todos los hombres con otros amores que piensan destruir éste.
El almanaque dice que un nuevo año comenzó, con otras amistades que prometen un mundo que no existe y allí aparecen los celos, la desconfianza que intenta quebrar un amor eterno.
Hay espacios en blanco son aquellos que Ernesto ocupa con frivolidad, con otras promesas de amor distantes, irreales.
Se detiene en abril, primer encuentro frustrado porque está la sombra, esa que siempre molesta y nos impide ver la realidad, los días corren Carolina emprende un viaje sin destino otra vez , hasta que la encuentra a ella, esa mujer sin rostro acosándola, decide desandar el camino y regresa vacía, sin saber que el enemigo que acosa está preparando otra jugada siniestra, como una víbora esa mujer baila una danza encantada, prometiendo amor y magia, burla y desasosiego.
Se detiene en el mes de julio un hecho fortuito y despiadado levanta amenazante sus barreras, de esos que ocurren casi a diario y veces resultan increíbles.
Ernesto está invadido por sensaciones extrañas, quizás el juego lo llevó demasiado lejos y las palabras de la otra que aparece en esta escena le hacen ver cosas que no existen, con el ansia de retener un amor del pasado que nunca será igual porque los años pasan y nos dejan marcas imposibles de borrar. Las estrellas ya no titilan, la luna plateada juega a las escondidas, el mar es una gigantesca nube que todo lo ahoga, el sol ya no abriga escondió sus destellos.
¿Volver a empezar? Si. Pero para ello él deberá tomar su propio corazón y ponerlo en su mano, de él quitar suavemente todo lo que daña, la mentira, la falta de sinceridad, la ambición, todo aquello que opaca un amor eterno.
Carolina quiere que la vean tal cual es despojada de autoritarismos, sincera como lo ha sido desde el momento en que Dios le dijo: te invito a asomarte a la vida, es bella y merece ser vivida en plenitud, alejada de fantasmas. Guarda las hojas del almanaque y confiada espera una señal, que consigo traiga la belleza del amor y despeje el camino que hoy está lleno de piedras que le impiden llegar.
Monday, July 17, 2006
EL GLACIAR Y YO
No me pregunten como nací, sé que fué hace muchos años, cuando todo en la Patagonia lugar de mi residencia era desierto.
Hombres de raras vestiduras me quitaron a mis amigos los pájaros y los hombres que luchaban palmo a palmo por éstas tierras codiciadas por muchos y apreciadas por quienes deseaban dejar a sus descendientes un lugar donde levantar sus cacerías, ofrendaron sus vidas.
He visto la traición, pero me hice amigo de aquellos que se amaban y en el fragor de la lucha, preferían entregarse al amor sin límites, ése que hace que hoy sea un tierra más poblada.
Tengo un amigo incondicional, es famoso y para nada podría calificarlo de frío, admirado por argentinos y gringos, su vestimenta tiene los colores del cielo y cuando expresa su tristeza lo hace con mucho ruido y ofrenda pedazos de su alma al lago, no le gusta que invandan sus entrañas.
A la vera de esos lagos con mis amigos lo acompañamos y el nos regala la dulzura de sus aguas heladas cuando nos agobia la sed.
El es majestuoso, nosotros estamos vestidos de verde, cuando el tibio sol nos acaricia le regalamos a todos nuestros frutos para que vuelvan, para que sepan que el silbido del viento es nuestra música y si observan a mi amigo verán bandadas de ángeles que migran al universo, ya que tiene las llaves del cielo.
Este lugar bendecido es de Ustedes y nuestro, aquí siempre los esperamos.
Hombres de raras vestiduras me quitaron a mis amigos los pájaros y los hombres que luchaban palmo a palmo por éstas tierras codiciadas por muchos y apreciadas por quienes deseaban dejar a sus descendientes un lugar donde levantar sus cacerías, ofrendaron sus vidas.
He visto la traición, pero me hice amigo de aquellos que se amaban y en el fragor de la lucha, preferían entregarse al amor sin límites, ése que hace que hoy sea un tierra más poblada.
Tengo un amigo incondicional, es famoso y para nada podría calificarlo de frío, admirado por argentinos y gringos, su vestimenta tiene los colores del cielo y cuando expresa su tristeza lo hace con mucho ruido y ofrenda pedazos de su alma al lago, no le gusta que invandan sus entrañas.
A la vera de esos lagos con mis amigos lo acompañamos y el nos regala la dulzura de sus aguas heladas cuando nos agobia la sed.
El es majestuoso, nosotros estamos vestidos de verde, cuando el tibio sol nos acaricia le regalamos a todos nuestros frutos para que vuelvan, para que sepan que el silbido del viento es nuestra música y si observan a mi amigo verán bandadas de ángeles que migran al universo, ya que tiene las llaves del cielo.
Este lugar bendecido es de Ustedes y nuestro, aquí siempre los esperamos.
AYLEN
Ela hija mayor del cacique mapuche, mientras su padre a lomo de mula recorría las tierras que pronto le serían arrebatadas, ella cuidaba de sus hermanos.
Sus días eran una rutina que se repetía en un caluroso verano de la Patagonia.
Se levantó temprano y dentro de una canasta recogió la ropa que lavaría a orillas del río.
En plena tarea vió que se acercaba un jinete del ejército rosista, lo había visto otras veces y no le inspiraba temor alguno.
Esa mañana, el se acercó demasiado, desenfundó su espada y con la punta le corrió los cabellos que como el manto de una virgen cubrían sus espaldas.
Prendado de su belleza con un ligero moviento cortó la blusa que ella vestía, la observó lentamente y no podía dejar de sorprenderse ante semejante belleza.
Bajó del caballo y la tomó de la cintura, sentía los latidos del corazón que parecían solo uno.
Sintió el calor de su boca, embriagado de placer la hizo suya.
No tuvo en cuenta que no estaban solos, se acercaban tres jinetes que habían observado todo.
Antes de ser tomado prisionero clavó su sable en el corazón de ella y luego decidió quitarse la vida.
En el lugar hace muchos años crece un árbol de una especie desconocida, sus flores son perennes de un color blanco inmaculado, solo algunas tienen unas pintas rojas que se asemejan a gotas de sangre.
El viento que todo lo horada dibujó en el cantero que lo contiene la figura de un corazón atravesado por una espada.
Sus días eran una rutina que se repetía en un caluroso verano de la Patagonia.
Se levantó temprano y dentro de una canasta recogió la ropa que lavaría a orillas del río.
En plena tarea vió que se acercaba un jinete del ejército rosista, lo había visto otras veces y no le inspiraba temor alguno.
Esa mañana, el se acercó demasiado, desenfundó su espada y con la punta le corrió los cabellos que como el manto de una virgen cubrían sus espaldas.
Prendado de su belleza con un ligero moviento cortó la blusa que ella vestía, la observó lentamente y no podía dejar de sorprenderse ante semejante belleza.
Bajó del caballo y la tomó de la cintura, sentía los latidos del corazón que parecían solo uno.
Sintió el calor de su boca, embriagado de placer la hizo suya.
No tuvo en cuenta que no estaban solos, se acercaban tres jinetes que habían observado todo.
Antes de ser tomado prisionero clavó su sable en el corazón de ella y luego decidió quitarse la vida.
En el lugar hace muchos años crece un árbol de una especie desconocida, sus flores son perennes de un color blanco inmaculado, solo algunas tienen unas pintas rojas que se asemejan a gotas de sangre.
El viento que todo lo horada dibujó en el cantero que lo contiene la figura de un corazón atravesado por una espada.
Monday, July 10, 2006
RENACIMIENTO
Superados sus miedos Marcia decidió realizar un curso de buzo.
Luego de varios días obtuvo la licencia para internarse en las aguas, era la única manera de olvidar ese amor perverso.
Se acercó a la costa, la vista era increíble, el mar azul y sereno, así estaba su corazón ahora.
Calzó el traje de neoprene que realzaba su figura, debajo de la gorra acomodó sus rizados cabellos, se puso las antiparras y le ayudaron con los tubos de oxígeno, que pesaban casi tanto como la mochila del amor que la había abandonado.
Saltó al agua y comenzó a sumergirse lentamente, el paisaje era soñado, a medida que descendía el mar cambiaba del celeste a un azul profundo.
Peces de mil colores jugueteaban con sus patas de rana, detrás de un banco de corales, vió una luz tenue que se agrandaba a medida que se acercaba.
Allí un hombre estudiaba diferentes especies.
Aníbal reparó en esa figura que se deslizaba suavemente hacia éel, se sacó las antiparras para obsevarla en plenitud, nunca había visto una sirena con semejante belleza, esa silueta le recordaba un pasaje de su vida.
Solo bastó una mirada, en la inmensidad del océano sus bocas se buscaron hasta confundirse en un beso que se transformó en innumerables burbujas ascendiendo a la superficie.
En la quietud y profundidd del mar había renacido el amor.
Luego de varios días obtuvo la licencia para internarse en las aguas, era la única manera de olvidar ese amor perverso.
Se acercó a la costa, la vista era increíble, el mar azul y sereno, así estaba su corazón ahora.
Calzó el traje de neoprene que realzaba su figura, debajo de la gorra acomodó sus rizados cabellos, se puso las antiparras y le ayudaron con los tubos de oxígeno, que pesaban casi tanto como la mochila del amor que la había abandonado.
Saltó al agua y comenzó a sumergirse lentamente, el paisaje era soñado, a medida que descendía el mar cambiaba del celeste a un azul profundo.
Peces de mil colores jugueteaban con sus patas de rana, detrás de un banco de corales, vió una luz tenue que se agrandaba a medida que se acercaba.
Allí un hombre estudiaba diferentes especies.
Aníbal reparó en esa figura que se deslizaba suavemente hacia éel, se sacó las antiparras para obsevarla en plenitud, nunca había visto una sirena con semejante belleza, esa silueta le recordaba un pasaje de su vida.
Solo bastó una mirada, en la inmensidad del océano sus bocas se buscaron hasta confundirse en un beso que se transformó en innumerables burbujas ascendiendo a la superficie.
En la quietud y profundidd del mar había renacido el amor.
EL MUSICO
Era su profesor de música.
Quedó impactado con su belleza,le declaró su amor y decidieron sellarlo emprendiendo un largo viaje por las islas del Caribe.
A su llegada todo era perfecto, el clima, la playa, el sol, las noches iluminadas por la luna plateada.
La noche cálida, la música suave eran el marco perfecto para que ella se entregara en cuerpo y alma.
De día la observaba caminar sobre la arena cual diosa pagana, ataviada con su diminuta bikini apenas cubierta por un pareo, en sus cabellos llevaba flores.
Admiraba a esa mujer bronceada que apenas se acercaba a ese mar color turquesa era salpicada por gotas que brillaban sobre su piel dorada.
Por la tarde caminaron hacia el pueblo, entre risas y besos, al arullo del canto de los pájaros y el sol escondiéndose detrás de las palmeras.
Mientras ella compraba recuerdos, él curiosamente adquiría corbatas.
A medida que se sucedían días y noches, aumentaba su amor enfermizo por ella.
En escena habían aparecido los celos, que poco a poco horadaban ese amor tan bello.
Visitaron varias islas y sus pueblos, él seguía comprando exóticas corbatas, no podía detener ese sentimiento que cada día lo asaltaba.
No quería compartirla con nadie.
Esa noche decidió llevar a cabo el plan que tenía, para ello había comprado las corbatas.
Otra vez se amaron bajo la luz de la luna y cuando el comenzó a jugar con sus coloridas corbatas, ella le regaló la más tierna de las miradas.
En ese instante desestimó su deseo de matarla, luego de ese beso que sabía a almíbar, arrojó la corbata, tomó su saxo y le regaló una bella canción de amor.
Quedó impactado con su belleza,le declaró su amor y decidieron sellarlo emprendiendo un largo viaje por las islas del Caribe.
A su llegada todo era perfecto, el clima, la playa, el sol, las noches iluminadas por la luna plateada.
La noche cálida, la música suave eran el marco perfecto para que ella se entregara en cuerpo y alma.
De día la observaba caminar sobre la arena cual diosa pagana, ataviada con su diminuta bikini apenas cubierta por un pareo, en sus cabellos llevaba flores.
Admiraba a esa mujer bronceada que apenas se acercaba a ese mar color turquesa era salpicada por gotas que brillaban sobre su piel dorada.
Por la tarde caminaron hacia el pueblo, entre risas y besos, al arullo del canto de los pájaros y el sol escondiéndose detrás de las palmeras.
Mientras ella compraba recuerdos, él curiosamente adquiría corbatas.
A medida que se sucedían días y noches, aumentaba su amor enfermizo por ella.
En escena habían aparecido los celos, que poco a poco horadaban ese amor tan bello.
Visitaron varias islas y sus pueblos, él seguía comprando exóticas corbatas, no podía detener ese sentimiento que cada día lo asaltaba.
No quería compartirla con nadie.
Esa noche decidió llevar a cabo el plan que tenía, para ello había comprado las corbatas.
Otra vez se amaron bajo la luz de la luna y cuando el comenzó a jugar con sus coloridas corbatas, ella le regaló la más tierna de las miradas.
En ese instante desestimó su deseo de matarla, luego de ese beso que sabía a almíbar, arrojó la corbata, tomó su saxo y le regaló una bella canción de amor.
EL PROFESOR
Cursábamos el último año de la facultad.
Allí estaba él, no era lindo ni feo, sí, interesante.
Trataba de explicar su materia escondido detrás de sus gruesos anteojos.
Ni bien comenzaba la clase, la buscaba con la mirada.
En el tercer banco estaba ella, ojos almendrados, larga cabellera y cuerpo de gacela.
No podía concentrarse ante tanta belleza, el resto del alumnado se daba cuenta.
La clase parecía dirigida a una sola persona y él al frente rojo de vergüenza.
Su timidez le impedía entablar cualquier diálogo.
Trubado la invitó a tomar un café ella aceptó.
Comenzaron a frecuentarse, la pasaba a buscar con su auto, estaba encandilado con su belleza.
Su risa mostraba no solo su simpatía, también esos hoyuelos que adornaban su cara.
La invitó a bailar, ella apareció como una diosa enfundada en un vestido rojo que mostraba la palidez de su espalda.
La quería solo para él y decidió que la única manera de tenerla para siempre era matandola.
En la quietud de su habitación la sueña y se abraza a esa pequeña caja.
Allí estaba él, no era lindo ni feo, sí, interesante.
Trataba de explicar su materia escondido detrás de sus gruesos anteojos.
Ni bien comenzaba la clase, la buscaba con la mirada.
En el tercer banco estaba ella, ojos almendrados, larga cabellera y cuerpo de gacela.
No podía concentrarse ante tanta belleza, el resto del alumnado se daba cuenta.
La clase parecía dirigida a una sola persona y él al frente rojo de vergüenza.
Su timidez le impedía entablar cualquier diálogo.
Trubado la invitó a tomar un café ella aceptó.
Comenzaron a frecuentarse, la pasaba a buscar con su auto, estaba encandilado con su belleza.
Su risa mostraba no solo su simpatía, también esos hoyuelos que adornaban su cara.
La invitó a bailar, ella apareció como una diosa enfundada en un vestido rojo que mostraba la palidez de su espalda.
La quería solo para él y decidió que la única manera de tenerla para siempre era matandola.
En la quietud de su habitación la sueña y se abraza a esa pequeña caja.
PRINCIPES Y PLEBEYAS
La preocupación reinaba en el palacio, los análisis efectuados a Federico el sucesor del trono habían tenido un resultado adverso, era estéril.
Había que acallar las voces y murmullos para que no salieran de las paredes del reino donde se tejían y destejían toda clase de intrigas.
Los reyes, ya entrados en años decidieron que quien los sucedería en el trono sería su hijo Fabricio, hombre de vida apasionada, adicto al alcohol y las mujeres del pueblo.
La única condición que le impondrían sería que contrajese matrimonio con alguna princesa de casta, situación que aquel no aceptaba.
Había conocido a una plebeya que lo hizo cautivo de su mirada, era hermosa, su cabellos dorados, sus ojos azules le recordaban sus viajes por los mares de todo el mundo, su figura esbelta la asemejaba a los cuadros que adornaban el palacio.
En un baile celebrado en el pueblo decidió hacerla suya, su belleza era irresistible,se amaron hasta el amanecer.
Pasó un tiempo y Aldana le dijo que de aquella noche había nacido un niño quien había heredado la belleza de su madre y el carácter díscolo de su padre.
Los reyes se opusieron con tenacidad a esa relación y Fabricio, anunció que sería ella o nadie la mujer que ya reinaba en su alma.Llegó el día, por los pasillos del palacio todos apuraban sus tareas.
Todo debería estar impecable.
Sobre la mesa cubiertos de plata y copas de cristal para brindar por la felicidad del futuro rey.
A media tarde vestida de blanco ingresó ella del brazo de su padre, entre puntillas y volados, no podía evitar que por sus mejillas rosadas rodara una lágrima.
Bonita como la figura de un camafeo, se acercaba lentamente, sus pasos eran antecedidos por un niño que en sus manitos llevaba una bandeja de oro donde posaban algunas flores y los anillos.
El la esperaba en el altar, las campanas obsequiaron su mágico sonido, un beso dio por finalizada la ceremonia.
En ese momento los reyes confirmaron, que el destino está escrito, todo es posible cuando el armor es indestructible.
Había que acallar las voces y murmullos para que no salieran de las paredes del reino donde se tejían y destejían toda clase de intrigas.
Los reyes, ya entrados en años decidieron que quien los sucedería en el trono sería su hijo Fabricio, hombre de vida apasionada, adicto al alcohol y las mujeres del pueblo.
La única condición que le impondrían sería que contrajese matrimonio con alguna princesa de casta, situación que aquel no aceptaba.
Había conocido a una plebeya que lo hizo cautivo de su mirada, era hermosa, su cabellos dorados, sus ojos azules le recordaban sus viajes por los mares de todo el mundo, su figura esbelta la asemejaba a los cuadros que adornaban el palacio.
En un baile celebrado en el pueblo decidió hacerla suya, su belleza era irresistible,se amaron hasta el amanecer.
Pasó un tiempo y Aldana le dijo que de aquella noche había nacido un niño quien había heredado la belleza de su madre y el carácter díscolo de su padre.
Los reyes se opusieron con tenacidad a esa relación y Fabricio, anunció que sería ella o nadie la mujer que ya reinaba en su alma.Llegó el día, por los pasillos del palacio todos apuraban sus tareas.
Todo debería estar impecable.
Sobre la mesa cubiertos de plata y copas de cristal para brindar por la felicidad del futuro rey.
A media tarde vestida de blanco ingresó ella del brazo de su padre, entre puntillas y volados, no podía evitar que por sus mejillas rosadas rodara una lágrima.
Bonita como la figura de un camafeo, se acercaba lentamente, sus pasos eran antecedidos por un niño que en sus manitos llevaba una bandeja de oro donde posaban algunas flores y los anillos.
El la esperaba en el altar, las campanas obsequiaron su mágico sonido, un beso dio por finalizada la ceremonia.
En ese momento los reyes confirmaron, que el destino está escrito, todo es posible cuando el armor es indestructible.
Wednesday, July 05, 2006
SIN SALIDA
Marcia anhela un mundo sin relojes ni almanaques.
Su deseo es pararse a finales de un mes cualquiera, ese que estaba plagado de risas y complicidades, de besos, caricias y miradas que la llevaban a sentirse más mujer cada día.
El sol ya no es esa estrella que cuelga del cielo, los días son grises, tampoco puede ver el reflejo de la luna plateada en el agua.
Las estrellas no le ofrecen sus guiños brillantes, no buscó esa soledad. Aníbal ya no es el hombre que le regalaba su tiempo, sus palabras llenas de amor.
Hoy es un extraño que regresó a un pasado incierto, está preso de sus recuerdos esos mismos que le impiden ver un futuro diferente.
Hablan diferentes idiomas, se muestra distante.
Marcia decide visitar la playa, lugar donde se amaron, sin espacio ni tiempo, la encuentra desierta, no hay flores, esas que le gustaba jugaran en sus cabellos,el viento con su silbido desvistió los árboles.
Por su mente pasa como una película todo lo que vivieron en esa orilla del mundo que se esfuma lentamente.
Supo que otra figura se adueñó de las horas de ese ser tan amado, se niega a reconocer que es la otra quien llenará los espacios que sin darse cuenta ella ayudó a que ocurriera.
Mientras piensa en un futuro vacío de sentimientos, al mar que soñaron juntos le regala cada una de sus lágrimas.
Su deseo es pararse a finales de un mes cualquiera, ese que estaba plagado de risas y complicidades, de besos, caricias y miradas que la llevaban a sentirse más mujer cada día.
El sol ya no es esa estrella que cuelga del cielo, los días son grises, tampoco puede ver el reflejo de la luna plateada en el agua.
Las estrellas no le ofrecen sus guiños brillantes, no buscó esa soledad. Aníbal ya no es el hombre que le regalaba su tiempo, sus palabras llenas de amor.
Hoy es un extraño que regresó a un pasado incierto, está preso de sus recuerdos esos mismos que le impiden ver un futuro diferente.
Hablan diferentes idiomas, se muestra distante.
Marcia decide visitar la playa, lugar donde se amaron, sin espacio ni tiempo, la encuentra desierta, no hay flores, esas que le gustaba jugaran en sus cabellos,el viento con su silbido desvistió los árboles.
Por su mente pasa como una película todo lo que vivieron en esa orilla del mundo que se esfuma lentamente.
Supo que otra figura se adueñó de las horas de ese ser tan amado, se niega a reconocer que es la otra quien llenará los espacios que sin darse cuenta ella ayudó a que ocurriera.
Mientras piensa en un futuro vacío de sentimientos, al mar que soñaron juntos le regala cada una de sus lágrimas.
Tuesday, July 04, 2006
SIN SENTIDO
De regreso de sus merecidas vacaciones Marcia decidió darle un giro a su vida.
Aún en sus retinas tenía las imágenes de esa playa soñada, los primeros días se sentía sola caminando por el borde de la playa de arenas blancas.
Se había levantado más temprano que lo habitual, eligió un diminuto bikini que realzaba sus formas y en su cintura anudó un pareo con las mismas flores que había en la plaza frente al hotel que la embriagaban con su perfume, cortó una de ellas y la prendió de sus rizados cabellos.
El día era diáfano, tímido bañándose en las aguas azules del océano asomaba el sol que luego se colgaría del cielo.
Caminaba sola juntando caracoles, cuando advirtió que una sombra se acercaba, decidió sentarse en la arena y admirar la curiosa danza de las olas.
Pasaron varios días hasta que se animó a conversar con su sombra, a ella le contó que quería cambiar el rumbo de su vida, necesitaba la compañía de un hombre para calmar su soledad. Estaba todo previsto el hombre de sus sueños sería solo para ella, construiría una casa de cristal dónde tuvieran cabida ellos dos y su amor.
No le importaban los riesgos que esa actitud implicaba, se había propuesto revivir un pasado no lejano, fueron intensas noches de amor y sentir tocar el universo con las manos, de allí sacó una estrella para regalarle.
Pasó un tiempo de frenesí, pero en la casa de cristal siempre faltaba algo que sería detonante del fin de su historia, no había libertad.
Luego de un tiempo abatida, Marcia volvió a la playa en busca de su sombra para contarle sus penas, no la encontró.
El cielo plomizo y amenazante anunciaba tormenta, el mar reflejaba las nubes convirtiéndolo en un espejo de plata, caminó hacía él buscando la felicidad perdida en la otra orilla del mundo, sin saber que justo allí concluiría el suyo ahogando sus sueños.
Aún en sus retinas tenía las imágenes de esa playa soñada, los primeros días se sentía sola caminando por el borde de la playa de arenas blancas.
Se había levantado más temprano que lo habitual, eligió un diminuto bikini que realzaba sus formas y en su cintura anudó un pareo con las mismas flores que había en la plaza frente al hotel que la embriagaban con su perfume, cortó una de ellas y la prendió de sus rizados cabellos.
El día era diáfano, tímido bañándose en las aguas azules del océano asomaba el sol que luego se colgaría del cielo.
Caminaba sola juntando caracoles, cuando advirtió que una sombra se acercaba, decidió sentarse en la arena y admirar la curiosa danza de las olas.
Pasaron varios días hasta que se animó a conversar con su sombra, a ella le contó que quería cambiar el rumbo de su vida, necesitaba la compañía de un hombre para calmar su soledad. Estaba todo previsto el hombre de sus sueños sería solo para ella, construiría una casa de cristal dónde tuvieran cabida ellos dos y su amor.
No le importaban los riesgos que esa actitud implicaba, se había propuesto revivir un pasado no lejano, fueron intensas noches de amor y sentir tocar el universo con las manos, de allí sacó una estrella para regalarle.
Pasó un tiempo de frenesí, pero en la casa de cristal siempre faltaba algo que sería detonante del fin de su historia, no había libertad.
Luego de un tiempo abatida, Marcia volvió a la playa en busca de su sombra para contarle sus penas, no la encontró.
El cielo plomizo y amenazante anunciaba tormenta, el mar reflejaba las nubes convirtiéndolo en un espejo de plata, caminó hacía él buscando la felicidad perdida en la otra orilla del mundo, sin saber que justo allí concluiría el suyo ahogando sus sueños.
Monday, July 03, 2006
PRESINTIENDO EL FINAL
Fue el verdugo de mi vida, no tenía que usar la guillotina o un hacha solo con sus palabras me destruyó el corazón.
Después de muchos años el fantasma que nunca se había ido del todo reapareció, quiso retomar una relación, mis cimientos eran fuertes, ella era el pasado, él necesitó reflotar la vieja historia. Lo amo con desesperación pero no puedo compartirlo.
El estaba solo como el naufrago asido a un madera para no hundirse.
Apareció la desconfianza que de a poco va matando el amor, durante meses fuimos su representación fiel , sus ideas eran las mías, su respiración eran mis suspiros, todo, éramos nosotros dos.
Construimos un mundo de cuentos, donde habitaban seres especiales, las estrellas iluminaban nuestras noches, la luna plateada nuestra cómplice, el sol doraba nuestros cuerpos en la arena, en el crespúsculo ardíamos hasta transformarnos en uno.
¿Cuál fue el error?.
Creer que la vida es un cuento de hadas, donde la fantasía supera la realidad, donde la diferencia de edad no es una barrera si el sentimiento es verdadero, si las ilusiones se tejen de a dos, cuando veo con sus ojos, sonrío con su risa, palpita mi corazón al compás de su latir.
No, hoy la vida me da una cachetada, me grita que no estoy a orillas de fin del mundo.
El es un hombre que tal vez quiso matar de un golpe la soledad, yo creí que era su todo y no paro de llorar.
Después de muchos años el fantasma que nunca se había ido del todo reapareció, quiso retomar una relación, mis cimientos eran fuertes, ella era el pasado, él necesitó reflotar la vieja historia. Lo amo con desesperación pero no puedo compartirlo.
El estaba solo como el naufrago asido a un madera para no hundirse.
Apareció la desconfianza que de a poco va matando el amor, durante meses fuimos su representación fiel , sus ideas eran las mías, su respiración eran mis suspiros, todo, éramos nosotros dos.
Construimos un mundo de cuentos, donde habitaban seres especiales, las estrellas iluminaban nuestras noches, la luna plateada nuestra cómplice, el sol doraba nuestros cuerpos en la arena, en el crespúsculo ardíamos hasta transformarnos en uno.
¿Cuál fue el error?.
Creer que la vida es un cuento de hadas, donde la fantasía supera la realidad, donde la diferencia de edad no es una barrera si el sentimiento es verdadero, si las ilusiones se tejen de a dos, cuando veo con sus ojos, sonrío con su risa, palpita mi corazón al compás de su latir.
No, hoy la vida me da una cachetada, me grita que no estoy a orillas de fin del mundo.
El es un hombre que tal vez quiso matar de un golpe la soledad, yo creí que era su todo y no paro de llorar.
SI PUDIERA
Daría mi vida por volver a la otra orilla del mundo y encontrarte.
Escuchar otra vez las palabras que nacen cuando hay un gran amor, sentir nuevamente que soy una parte de tu vida, que me sueñas y te sueño.
Como antes, que te levantas pensando en nuestras vidas, cocinando nuestros proyectos, buscándoles nombres a los hijos que no nacieron.
Es tan grande el amor que caminaría hasta cansarme, porque sé que otra vez estarías a la orilla del mar esperándome, correría a tus brazos para sentirme protegida, desaparecerían mis miedos con cada uno de tus besos, con tus caricias mágicamente borrarías mis dudas.En la inmensidad de la playa nos entregaríamos en cuerpo y alma.
Nada puedo hacer cuando la realidad me dice, que has partido.
Que las palabras hermosas que me dedicabas hoy tienen otra dueña.
Fui egoísta, te quería solo para mí al punto de desear esconderte dentro de mí para que nadie supiera que existías.
El camino se dividió, yo transito sola por un sendero y tú de la mano de una desconocida vas riendo por otro.
No supe retenerte, he perdido todo, menos la esperanza de reencontrarte.
Mi corazón aprendió a llorar sabiendo que te ama y no puede gritar este amor prohibido.
Escuchar otra vez las palabras que nacen cuando hay un gran amor, sentir nuevamente que soy una parte de tu vida, que me sueñas y te sueño.
Como antes, que te levantas pensando en nuestras vidas, cocinando nuestros proyectos, buscándoles nombres a los hijos que no nacieron.
Es tan grande el amor que caminaría hasta cansarme, porque sé que otra vez estarías a la orilla del mar esperándome, correría a tus brazos para sentirme protegida, desaparecerían mis miedos con cada uno de tus besos, con tus caricias mágicamente borrarías mis dudas.En la inmensidad de la playa nos entregaríamos en cuerpo y alma.
Nada puedo hacer cuando la realidad me dice, que has partido.
Que las palabras hermosas que me dedicabas hoy tienen otra dueña.
Fui egoísta, te quería solo para mí al punto de desear esconderte dentro de mí para que nadie supiera que existías.
El camino se dividió, yo transito sola por un sendero y tú de la mano de una desconocida vas riendo por otro.
No supe retenerte, he perdido todo, menos la esperanza de reencontrarte.
Mi corazón aprendió a llorar sabiendo que te ama y no puede gritar este amor prohibido.
ETERNAMENTE
ETERNAMENTE
La otra orilla del mundo es tu corazón, tu alma.
Sé que allí puedo acudir cuando me asalta la soledad,cuando el miedo se apodera de mi ser y mi cara se puebla de pequeñas gotitas que sabiamente tus labios absorverán.
A tu lado, palpitando juntos, me siento protegida, de tu mano puedo recorrer todos los caminos, juntos con el amor que nos acompaña podemos escalar las montañas , en ese lugar donde los verdes se pierden y se transforman en blancos nevados.
Si lo prefieres podemos jugar en la playa, escribir fugazmente nuestros nombres en la arena, hasta que una ola traviesa en su danza se los lleve.
En ese lugar podremos escuchar el trino de los pájaros que cantan al atardecer.
Del bosque encantado podremos cortar las flores más bellas y con sus pétalos formar la palabra AMOR.
Si tu quieres emprenderemos un viaje al universo para contar las estrellas y escondernos detrás de la luz de la luna para amarnos sin espacios ni tiempos.
Sé que al final del camino, allí donde está la otra orilla del mundo, nuevamente estaremos para siempre juntos tú y yo.
La otra orilla del mundo es tu corazón, tu alma.
Sé que allí puedo acudir cuando me asalta la soledad,cuando el miedo se apodera de mi ser y mi cara se puebla de pequeñas gotitas que sabiamente tus labios absorverán.
A tu lado, palpitando juntos, me siento protegida, de tu mano puedo recorrer todos los caminos, juntos con el amor que nos acompaña podemos escalar las montañas , en ese lugar donde los verdes se pierden y se transforman en blancos nevados.
Si lo prefieres podemos jugar en la playa, escribir fugazmente nuestros nombres en la arena, hasta que una ola traviesa en su danza se los lleve.
En ese lugar podremos escuchar el trino de los pájaros que cantan al atardecer.
Del bosque encantado podremos cortar las flores más bellas y con sus pétalos formar la palabra AMOR.
Si tu quieres emprenderemos un viaje al universo para contar las estrellas y escondernos detrás de la luz de la luna para amarnos sin espacios ni tiempos.
Sé que al final del camino, allí donde está la otra orilla del mundo, nuevamente estaremos para siempre juntos tú y yo.
Saturday, July 01, 2006
LA OTRA ORILLA
Desde niña Marcia se sentaba en la playa a contemplar el mar, a veces se confundía con el azul del cielo o era verde como una esmeralda ,o en las noches de luna era un espejo de plata.
Siempre quiso saber dónde terminaba, para ello dejaba volar su imaginación.
A veces surcaba las aguas a bordo de un gran transatlántico, un lugar mágico en el que podía vestirse de gala y danzar con el hombre de sus sueños, ese que en algún momento le regalaría sus caricias, sus besos.
Otras de su espaldas nacían alas, con ellas era capaz de volar a lugares distantes, conocer otras culturas,conjugar los verbos compartir y amar.
Una tarde soleada del bosque cercano a la playa salieron unos hombrecitos de voces aflautadas, con vestimentas coloridas, supo que eran duendes y gnomos que venían a acompañar su soledad.
Esos sabios chiquitos le contaron que justo donde ella se sentaba para que el sol acariciara su cuerpo era una orilla del mundo, del otro lado donde el cielo se confunde con las aguas estaba la otra parte de la humanidad, esa que Marcia temía explorar.
Siempre quiso saber dónde terminaba, para ello dejaba volar su imaginación.
A veces surcaba las aguas a bordo de un gran transatlántico, un lugar mágico en el que podía vestirse de gala y danzar con el hombre de sus sueños, ese que en algún momento le regalaría sus caricias, sus besos.
Otras de su espaldas nacían alas, con ellas era capaz de volar a lugares distantes, conocer otras culturas,conjugar los verbos compartir y amar.
Una tarde soleada del bosque cercano a la playa salieron unos hombrecitos de voces aflautadas, con vestimentas coloridas, supo que eran duendes y gnomos que venían a acompañar su soledad.
Esos sabios chiquitos le contaron que justo donde ella se sentaba para que el sol acariciara su cuerpo era una orilla del mundo, del otro lado donde el cielo se confunde con las aguas estaba la otra parte de la humanidad, esa que Marcia temía explorar.
LA CASA DE PIEDRA
Estaba sobre el acantilado, allí donde las olas rompen con fuerza.
Su morador era un ser huraño, en los últimos tiempos estaba dedicado a escribir sus memorias
Había nacido en una ciudad luminosa, su casa ubicada en una céntrica avenida tenía un jardín poblado de flores que al anochecer se vestían de rocío, iluminadas por la luz de la luna.
Su musa inspiradora era la mujer con la que se había casado siendo muy joven.
Ella poseía una extraña belleza, sus enormes ojos negros contrastaban con su piel blanca, largos cabellos renegridos que casi siempre sujetaba con una cinta o adornaba con una flor.
Eran los amantes perfectos, su mundo estaba constituido por ellos dos la respiración de uno era el suspiro del otro.
La felicidad duró poco a punto de dar a luz a su hijo murió en forma súbita.
Lleno de dolor decidió alejarse de todo y fue así como eligió la casa de piedra, para consagrarse al recuerdo de su amada y volcar sus vivencias en un libro.
Una noche de invierno conoció la furia del viento, el mar encrespado dibujaba figuras con la espuma, las ventanas de su casa se abrieron en forma violenta, de sus manos volaron las hojas en las que había escrito durante tanto tiempo, el alarido de un trueno hizo que corriera sin rumbo bajo el agua, al mirar hacia atrás observó que su casa era solo fuego.
Supo que junto a ella había llegado a la orilla del fin del mundo.
Su morador era un ser huraño, en los últimos tiempos estaba dedicado a escribir sus memorias
Había nacido en una ciudad luminosa, su casa ubicada en una céntrica avenida tenía un jardín poblado de flores que al anochecer se vestían de rocío, iluminadas por la luz de la luna.
Su musa inspiradora era la mujer con la que se había casado siendo muy joven.
Ella poseía una extraña belleza, sus enormes ojos negros contrastaban con su piel blanca, largos cabellos renegridos que casi siempre sujetaba con una cinta o adornaba con una flor.
Eran los amantes perfectos, su mundo estaba constituido por ellos dos la respiración de uno era el suspiro del otro.
La felicidad duró poco a punto de dar a luz a su hijo murió en forma súbita.
Lleno de dolor decidió alejarse de todo y fue así como eligió la casa de piedra, para consagrarse al recuerdo de su amada y volcar sus vivencias en un libro.
Una noche de invierno conoció la furia del viento, el mar encrespado dibujaba figuras con la espuma, las ventanas de su casa se abrieron en forma violenta, de sus manos volaron las hojas en las que había escrito durante tanto tiempo, el alarido de un trueno hizo que corriera sin rumbo bajo el agua, al mirar hacia atrás observó que su casa era solo fuego.
Supo que junto a ella había llegado a la orilla del fin del mundo.
Tuesday, June 27, 2006
EL ULTIMO PENSAMIENTO
MENSAJE
5 de 48512
Es su última noche en ese lugar.
No tiene miedo, si está inquieto, en un rato vendrá un sacerdote a confesarlo.
El guardia le ofrece un cigarrillo, se aleja de la puerta y se tira sobre el camastro.
Conoce de memoria cada trozo de ese techo.
El humo y la luz mortecina lo llevan a revolver sus recuerdos.
Hace veinte años caminaba por la playa solitaria, detrás de los acantilados apareció ella como una diosa pagana, sus cabellos húmedos llegaban a su cintura, sus ojos tan verdes como las hojas recién nacidas de un árbol.
Se sentó a su lado, iniciaron una conversación, cuando caía la tarde allí donde el sol transforma el cielo en púrpura se amaron.
Al poco tiempo, él la esperaba en la capilla del pueblo, parecía un ángel vestido de blanco, se prometieron amor eterno.
La vida les obsequió dicha y dolor.
A medida que pasaba el tiempo Aníbal cambiaba su carácter, de ser un hombre cariñoso, pasó a mostrarse hosco, celoso.
Como todos los días ella salió a cumplir con su rutina de gimnasia, allí en el parque donde cantaban los ruiseñores y las flores regalaban su exquisito perfume, decidió terminar con sus celos, solo un disparo y la belleza de su mujer teñía de rojo el suelo.
Ahora en breves minutos caminaría por última vez esos pasillos, detrás de la pesada puerta una camilla con correas, mientras esperaba que el líquido trajera la muerte la recordaba, cerró los ojos para reunirse con ella.
5 de 48512
Es su última noche en ese lugar.
No tiene miedo, si está inquieto, en un rato vendrá un sacerdote a confesarlo.
El guardia le ofrece un cigarrillo, se aleja de la puerta y se tira sobre el camastro.
Conoce de memoria cada trozo de ese techo.
El humo y la luz mortecina lo llevan a revolver sus recuerdos.
Hace veinte años caminaba por la playa solitaria, detrás de los acantilados apareció ella como una diosa pagana, sus cabellos húmedos llegaban a su cintura, sus ojos tan verdes como las hojas recién nacidas de un árbol.
Se sentó a su lado, iniciaron una conversación, cuando caía la tarde allí donde el sol transforma el cielo en púrpura se amaron.
Al poco tiempo, él la esperaba en la capilla del pueblo, parecía un ángel vestido de blanco, se prometieron amor eterno.
La vida les obsequió dicha y dolor.
A medida que pasaba el tiempo Aníbal cambiaba su carácter, de ser un hombre cariñoso, pasó a mostrarse hosco, celoso.
Como todos los días ella salió a cumplir con su rutina de gimnasia, allí en el parque donde cantaban los ruiseñores y las flores regalaban su exquisito perfume, decidió terminar con sus celos, solo un disparo y la belleza de su mujer teñía de rojo el suelo.
Ahora en breves minutos caminaría por última vez esos pasillos, detrás de la pesada puerta una camilla con correas, mientras esperaba que el líquido trajera la muerte la recordaba, cerró los ojos para reunirse con ella.
Monday, June 26, 2006
SIN RESPUESTAS
Derás de las rejas, los ojos de ese hombre rojos de llorar.
No le quedan más lágrimas solo recuerdos.
Quisiera salir de allí y gritar al mundo su verdad, o su alma sabe que no cometió délito alguno, abrazado a la puerta recuerda un día de sol.
La playa de blancas arenas invitaba a caminar, el mar calmo parecía un trozo de cielo, pensaba cuan solo estaba.
Detrás del bosque apareció ella, tan hermosa que en la tierra no se habían inventado las palabras para describirla.
De día su belleza nublaba el sol, de noche opacaba la luna.
Con timidez se acercó, del lugar poblado de flores cortó algunas y formó una para coronar a la reina de su corazón.
En ese lugar sin horas que marcaran el tiempo le declaró su amor.
Marcia ruborizada le ofreció su boca, las risas y caricias formaron una canción que solo ellos podían escuchar, pasaban los días sin espacios ni tiempos hasta que ella mansamente se entregó, en el cielo aparecieron brillantes estrellas aprobando esa unión.
Hoy no comprendía la actitud de Marcia, desolado y abrazado a las rejas preguntaba ¿por qué?
No le quedan más lágrimas solo recuerdos.
Quisiera salir de allí y gritar al mundo su verdad, o su alma sabe que no cometió délito alguno, abrazado a la puerta recuerda un día de sol.
La playa de blancas arenas invitaba a caminar, el mar calmo parecía un trozo de cielo, pensaba cuan solo estaba.
Detrás del bosque apareció ella, tan hermosa que en la tierra no se habían inventado las palabras para describirla.
De día su belleza nublaba el sol, de noche opacaba la luna.
Con timidez se acercó, del lugar poblado de flores cortó algunas y formó una para coronar a la reina de su corazón.
En ese lugar sin horas que marcaran el tiempo le declaró su amor.
Marcia ruborizada le ofreció su boca, las risas y caricias formaron una canción que solo ellos podían escuchar, pasaban los días sin espacios ni tiempos hasta que ella mansamente se entregó, en el cielo aparecieron brillantes estrellas aprobando esa unión.
Hoy no comprendía la actitud de Marcia, desolado y abrazado a las rejas preguntaba ¿por qué?
Friday, June 23, 2006
ESA MIRADA
Detrás de las rejas Aníbal sabía que solo podía llegar a ella por medio de esa foto.
La conoció en primavera, cuando los capullos de las flores nos regalan todo su perfume.
Habían paseado por las arenas blancas de algún lugar, con una rama el inmortalizó su nombre en la arena.
Marcia era la mujer que había soñado, linda por dentro y por fuera .
Debajo de su pareo escondía una diminuta bikini.
En su pelo lucia una flor amarilla que contrastaba con su negra cabellera.
¿Qué podía decir de su cuerpo? Era esbelta sus piernas no parecían terminar nunca, sus ojos tenían el color del océano, su boca era un frutilla que aumentaba sus deseos.
Rodeados de verde y flores, cuando el sol se escondía, y comenzaban a titilar las estrellas en esa noche profunda decidió fundirse en ella.
Marcia tenía sentimientos encontrados, por primera vez se había entregado en cuerpo y alma.
Corrió hacia el destacamento policial y lo denunció.
Ese hombre de mirada azabache la había violado.
La conoció en primavera, cuando los capullos de las flores nos regalan todo su perfume.
Habían paseado por las arenas blancas de algún lugar, con una rama el inmortalizó su nombre en la arena.
Marcia era la mujer que había soñado, linda por dentro y por fuera .
Debajo de su pareo escondía una diminuta bikini.
En su pelo lucia una flor amarilla que contrastaba con su negra cabellera.
¿Qué podía decir de su cuerpo? Era esbelta sus piernas no parecían terminar nunca, sus ojos tenían el color del océano, su boca era un frutilla que aumentaba sus deseos.
Rodeados de verde y flores, cuando el sol se escondía, y comenzaban a titilar las estrellas en esa noche profunda decidió fundirse en ella.
Marcia tenía sentimientos encontrados, por primera vez se había entregado en cuerpo y alma.
Corrió hacia el destacamento policial y lo denunció.
Ese hombre de mirada azabache la había violado.
LA PRIMERA PALABRA
Recorremos lugares soñados en busca de la primera palabra.
Marcia decide abordar una nave que la hará regresar en el tiempo.
En el moderno departamento de biotecnología donde trabaja le asignaron buscar la primera palabra que nació junto a la humanidad.
Está todo listo en la estación espacial, ella se despoja de sus ropas para calzarse un traje plateado, debajo de una escafandra un rulo dorado juega en su rostro aniñado.
Su mirada trasunta un dejo de temor sus ojos azules brillan velados por lágrimas de emoción.
Solo debe dejar el reloj antes de abordar la nave.
En su butaca se libera , la falta de gravedad la convierte en un pájaro.
Luego de unas horas llegan al destino indicado.
Al bajar de la nave en un lugar solitario observa la belleza de un bosque que la invita a internarse en él.
Asombrada mira a su alrededor, todo es verde y perfume de flores que no se conocen en la tierra, corta una de color blanco y la prende de sus cabellos.
Luego de caminar un rato se interna en una cueva, el haz de luz de su linterna ilumina las paredes, curiosamente aparecen dibujos de manos, pero no es lo que ella busca, a un costado un rollito de cuero, intrigada lo abre, parece escrito con un cincel, acerca la luz hacía ese objeto, su cara se transforma en una sonrisa eterna, logró su misión la primera palabra de la humanidad se presenta ante ella y es AMOR.
Marcia decide abordar una nave que la hará regresar en el tiempo.
En el moderno departamento de biotecnología donde trabaja le asignaron buscar la primera palabra que nació junto a la humanidad.
Está todo listo en la estación espacial, ella se despoja de sus ropas para calzarse un traje plateado, debajo de una escafandra un rulo dorado juega en su rostro aniñado.
Su mirada trasunta un dejo de temor sus ojos azules brillan velados por lágrimas de emoción.
Solo debe dejar el reloj antes de abordar la nave.
En su butaca se libera , la falta de gravedad la convierte en un pájaro.
Luego de unas horas llegan al destino indicado.
Al bajar de la nave en un lugar solitario observa la belleza de un bosque que la invita a internarse en él.
Asombrada mira a su alrededor, todo es verde y perfume de flores que no se conocen en la tierra, corta una de color blanco y la prende de sus cabellos.
Luego de caminar un rato se interna en una cueva, el haz de luz de su linterna ilumina las paredes, curiosamente aparecen dibujos de manos, pero no es lo que ella busca, a un costado un rollito de cuero, intrigada lo abre, parece escrito con un cincel, acerca la luz hacía ese objeto, su cara se transforma en una sonrisa eterna, logró su misión la primera palabra de la humanidad se presenta ante ella y es AMOR.
Friday, June 16, 2006
ELLOS DOS
stoy en un lugar del universo, no tengo ropa sólo una hoja.
Me interno en el mar azul para conseguir mi comida.
Mi casa es el bosque, donde consigo frutas y admiro todos los colores que algún día Ustedes conocerán.
Mi creador me enseñó el nombre de las cosas, sé que ese manto inalcanzable a veces azul, otras celeste es el cielo.
Brilla en él, una estrella que da calor es dorada, cuando ella se esconde detrás del horizonte, aparece otra que cambia de forma iluminando mis noches de plata, también lejanas titilan las estrellas.
Busco el abrigo de un árbol para descansar,me tapo con hojas.
Me duele el cuerpo, no puedo definirlo y sueño.
Al despertarme no estoy solo, me acompaña una bella mujer,tiene largos cabellos,ojos que se parecen al océano y me invitan a sumergirme.
Corremos por la paya, nos internamos en el mar, jugamos con el agua, la acaricio, la beso, el instinto me dice que debo fundirme en ella, busco su boca, es mía.
Pasa el tiempo no estamos solos, ella en sus brazos arrulla un niño,parece un ángel, es nuestro.
Así nace la humanidad, soy feliz camino por la vida muy cerca de Eva.
Me interno en el mar azul para conseguir mi comida.
Mi casa es el bosque, donde consigo frutas y admiro todos los colores que algún día Ustedes conocerán.
Mi creador me enseñó el nombre de las cosas, sé que ese manto inalcanzable a veces azul, otras celeste es el cielo.
Brilla en él, una estrella que da calor es dorada, cuando ella se esconde detrás del horizonte, aparece otra que cambia de forma iluminando mis noches de plata, también lejanas titilan las estrellas.
Busco el abrigo de un árbol para descansar,me tapo con hojas.
Me duele el cuerpo, no puedo definirlo y sueño.
Al despertarme no estoy solo, me acompaña una bella mujer,tiene largos cabellos,ojos que se parecen al océano y me invitan a sumergirme.
Corremos por la paya, nos internamos en el mar, jugamos con el agua, la acaricio, la beso, el instinto me dice que debo fundirme en ella, busco su boca, es mía.
Pasa el tiempo no estamos solos, ella en sus brazos arrulla un niño,parece un ángel, es nuestro.
Así nace la humanidad, soy feliz camino por la vida muy cerca de Eva.
Thursday, June 15, 2006
UN BAILE DIFERENTE
En ell cabaret el cantor hacía mención a una noche de lluvia.
Esa noche Estela tenía un mal presagio, no tenía ganas de salir a la calle pero las deudas la obligaban.
Tomó un taxi y miraba como las gotas de lluvia se estrellaban sobre el parabrisas.
Una luz mortecina le indicó que había llegado.
En esa piecita llena de humedad, cambió su sencillo vestido por una pollerita de raso negro con un profundo tajo que dejaba ver su bordada ropa interior, arriba una camisa blanca y un pañuelito al cuello, anudó sus cabellos en la nuca y agregó un tocado de plumas.
Ahora deslizaba las medias de red que realzaban sus largas piernas, tacos altísimos con pulsera, faltaba retocar el maquillaje un poco más de rubor y labial rojo, ya estaba lista.
En la pista giraba al compás de una milonga.
En la primera fila Aníbal miraba a esa mujer que era objeto de su deseo, ignorando que ella tenía dueño, no podía dejar de contemplar esa grácil figura, la quería solo para él, le ofrecería una vida de día, sin lujos pero en la que nada faltaría, una casa cálida y confortable, tal vez llegaran hijos.
Con las luces de una gris madrugada finalizó la función.
Aníbal decidió pelear por lo que quería y enfrentó al bailarín a punta de cuchillos.
Estela se alejó del centro de la pelea caminando, la lluvia arreciaba con fuerza.
No estaba sola, alguien la seguía con dificultad, se dió vuelta al oír su nombre,asustada solo atinó a mirar la pared descascarada del conventillo, mágicamente se leía en letras de sangre:Te amaré aún después de la vida.
Esa noche Estela tenía un mal presagio, no tenía ganas de salir a la calle pero las deudas la obligaban.
Tomó un taxi y miraba como las gotas de lluvia se estrellaban sobre el parabrisas.
Una luz mortecina le indicó que había llegado.
En esa piecita llena de humedad, cambió su sencillo vestido por una pollerita de raso negro con un profundo tajo que dejaba ver su bordada ropa interior, arriba una camisa blanca y un pañuelito al cuello, anudó sus cabellos en la nuca y agregó un tocado de plumas.
Ahora deslizaba las medias de red que realzaban sus largas piernas, tacos altísimos con pulsera, faltaba retocar el maquillaje un poco más de rubor y labial rojo, ya estaba lista.
En la pista giraba al compás de una milonga.
En la primera fila Aníbal miraba a esa mujer que era objeto de su deseo, ignorando que ella tenía dueño, no podía dejar de contemplar esa grácil figura, la quería solo para él, le ofrecería una vida de día, sin lujos pero en la que nada faltaría, una casa cálida y confortable, tal vez llegaran hijos.
Con las luces de una gris madrugada finalizó la función.
Aníbal decidió pelear por lo que quería y enfrentó al bailarín a punta de cuchillos.
Estela se alejó del centro de la pelea caminando, la lluvia arreciaba con fuerza.
No estaba sola, alguien la seguía con dificultad, se dió vuelta al oír su nombre,asustada solo atinó a mirar la pared descascarada del conventillo, mágicamente se leía en letras de sangre:Te amaré aún después de la vida.
Monday, June 12, 2006
OTRA LLUVIA, MUCHAS LLUVIAS
Otra lluvia en Buenos Aires empañaba todo, del pavimento se levantaban nubes de humo que formaban raras siluetas.
Marcia recordaba las lluvias de su vida en la ciudad.
Aquella vez donde por correr se rompió el taco del zapato.
Como el viento quería correr, no tenía alas, pero sabía que sus palpitaciones la harían llegar a los brazos de aquel hombre que casualmente había conocido cuando el cielo volcaba todas sus lágrimas.
Se conocieron en un café chiquito, con nombre francés, de esos que pueblan las calles de Buenos Aires,
Su vestido se adhería a su cuerpo insinuando sus formas, entró al lugar y todos volvieron su mirada.
Charlaron sin espacio ni tiempo, el acariciaba sus cabellos dorados como el maíz que crece en el campo.
Otro día de lluvia, él la esperaba en la puerta de la capilla para dar el sí ante Dios, flores y cantos para alegrar el momento no opacaron la ceremonia.
Hoy nuevamente la lluvia, la ambulancia corre por las calles de esta ciudad desierta.
Por el pasillo del hospital la camilla la lleva a su destino.
En pocos minutos Agustín llegaría a la vida, su primer llanto despejó el cielo.
Tímida asomaba una luna redonda y plateada.
Marcia recordaba las lluvias de su vida en la ciudad.
Aquella vez donde por correr se rompió el taco del zapato.
Como el viento quería correr, no tenía alas, pero sabía que sus palpitaciones la harían llegar a los brazos de aquel hombre que casualmente había conocido cuando el cielo volcaba todas sus lágrimas.
Se conocieron en un café chiquito, con nombre francés, de esos que pueblan las calles de Buenos Aires,
Su vestido se adhería a su cuerpo insinuando sus formas, entró al lugar y todos volvieron su mirada.
Charlaron sin espacio ni tiempo, el acariciaba sus cabellos dorados como el maíz que crece en el campo.
Otro día de lluvia, él la esperaba en la puerta de la capilla para dar el sí ante Dios, flores y cantos para alegrar el momento no opacaron la ceremonia.
Hoy nuevamente la lluvia, la ambulancia corre por las calles de esta ciudad desierta.
Por el pasillo del hospital la camilla la lleva a su destino.
En pocos minutos Agustín llegaría a la vida, su primer llanto despejó el cielo.
Tímida asomaba una luna redonda y plateada.
NOCHE TRAGICA
Es tarde y no deja de llover en la ciudad, cada gota trae un recuerdo al corazón atormentado de Marcia.
Esta noche lluviosa de Buenos Aires revive sus recuerdos.
Hace unos años corría por las calles desiertas, tratando de atrapar en su corazón lo que había pasado solo una horas antes.
Había vestido su casa con hojas doradas y algunas flores, los candelabros de plata contenían las velas, que iluminaban la mesa.
Durante gran parte del día se había preparado para disfrutar una velada diferente, su cuerpo tenía un delicado perfume, eligió ropa cómoda, un jean, camisa y esos zapatos que él le había regalado y tanto le gustaban.
Sujetó sus largos cabellos con una cinta de raso azul profundo como su mirada.Encendió las leñas del hogar para darle más calidez al encuentro.
Sonó el teléfono y su cara se convirtió en una mueca de horror, el ulular de las sirenas anunciaba un accidente.
Corriendo bajó las escaleras, perlitas de sudor humedecían su cara, abrió la puerta, sobre el pavimento yacía inerte, el cuerpo de su amado.
Otra noche lluviosa le indicó que su vida ya no era nada.
Esta noche lluviosa de Buenos Aires revive sus recuerdos.
Hace unos años corría por las calles desiertas, tratando de atrapar en su corazón lo que había pasado solo una horas antes.
Había vestido su casa con hojas doradas y algunas flores, los candelabros de plata contenían las velas, que iluminaban la mesa.
Durante gran parte del día se había preparado para disfrutar una velada diferente, su cuerpo tenía un delicado perfume, eligió ropa cómoda, un jean, camisa y esos zapatos que él le había regalado y tanto le gustaban.
Sujetó sus largos cabellos con una cinta de raso azul profundo como su mirada.Encendió las leñas del hogar para darle más calidez al encuentro.
Sonó el teléfono y su cara se convirtió en una mueca de horror, el ulular de las sirenas anunciaba un accidente.
Corriendo bajó las escaleras, perlitas de sudor humedecían su cara, abrió la puerta, sobre el pavimento yacía inerte, el cuerpo de su amado.
Otra noche lluviosa le indicó que su vida ya no era nada.
Wednesday, May 31, 2006
UNA GOTA DE ROCIO
A veces se condensa en las nubes del cielo, les da su color y juega a flotar entre ellas.
Otras cuando se juntan son capaces de formar una lágrima que recuerda el amor de quienes no están.
Cuando anochece las vemos brillar en las hojas de un árbol o también formando perlitas transparentes para embellecer una flor.
Sé de una que al elevarse al universo se enamoró de un cometa, muchas veces se encontraban en el cielo y otras al ras del suelo.
Ella acompañando el movimiento de su cometa le acercaba poesías arrulladas por el murmullo de los ángeles.
Su esencia era ir y volver varias veces al día con la intención de posarse en el hilo que sostenía al cometa a la tierra y transformarse en su rocío.
Le regalaba colores que traía de sus diferentes viajes, pero él se mostraba distante.
Se reflejaba en sus ojos, acompañaba la respiración de ese objeto tan extraño en cada una de sus apariciones.
Quería atraparlo para ella, hacerle saber de sus sentimientos sin que él supiera que por ser vapor moriría varias veces al día.
Prefería el estío al invierno, para poder mezclarse entre las flores.
Un frío atardecer se posó sobre un árbol desnudo y con el viento desapareció.
Otras cuando se juntan son capaces de formar una lágrima que recuerda el amor de quienes no están.
Cuando anochece las vemos brillar en las hojas de un árbol o también formando perlitas transparentes para embellecer una flor.
Sé de una que al elevarse al universo se enamoró de un cometa, muchas veces se encontraban en el cielo y otras al ras del suelo.
Ella acompañando el movimiento de su cometa le acercaba poesías arrulladas por el murmullo de los ángeles.
Su esencia era ir y volver varias veces al día con la intención de posarse en el hilo que sostenía al cometa a la tierra y transformarse en su rocío.
Le regalaba colores que traía de sus diferentes viajes, pero él se mostraba distante.
Se reflejaba en sus ojos, acompañaba la respiración de ese objeto tan extraño en cada una de sus apariciones.
Quería atraparlo para ella, hacerle saber de sus sentimientos sin que él supiera que por ser vapor moriría varias veces al día.
Prefería el estío al invierno, para poder mezclarse entre las flores.
Un frío atardecer se posó sobre un árbol desnudo y con el viento desapareció.
Monday, May 29, 2006
SUEÑOS
Recostada en un sillón Marcia miraba la pila de libros que tenía que acomodar en cada estante.
Al abrigo de la luna y la luz de las luciérnagas se quedó dormida.
Como en una película su sueño la transportó a un libro de cuentos, pudo sentir el canto de las hadas yel murmullo de los duendes que moraban en un bosque infinito.
A medida que pasaban las hojas del libro una suave brisa jugaba con sus dorados cabellos, sus largas pestañas sombreaban sus párpados.
Ahora estaba en un palacio al que se llegaba atravesando jardines de ensueño,
Las flores regalaban su color y fragancia a medida que avanzaba.
Cerca de una ventana vió la figura de un caballero vestido de uniforme, sus pasos se dirigieron a esa figura que la encandilaba, acomodó las cintas de sude su vestido y detrás de su abanico intentó esconder el rubor de sus mejillas.
El acorde de los violines invitaba al baile
.El ceñía su cintura y entre giros sus labios se unieron.
Sueño y realidad se mezclaban.
Sintió que el frío la despertaba, la brisa mecía los cortinados de las ventanas, sobresaltada miró la mesa buscando el libro que le había dado vida a su alma.
Se incorporó y con el viento desapareció.
Al abrigo de la luna y la luz de las luciérnagas se quedó dormida.
Como en una película su sueño la transportó a un libro de cuentos, pudo sentir el canto de las hadas yel murmullo de los duendes que moraban en un bosque infinito.
A medida que pasaban las hojas del libro una suave brisa jugaba con sus dorados cabellos, sus largas pestañas sombreaban sus párpados.
Ahora estaba en un palacio al que se llegaba atravesando jardines de ensueño,
Las flores regalaban su color y fragancia a medida que avanzaba.
Cerca de una ventana vió la figura de un caballero vestido de uniforme, sus pasos se dirigieron a esa figura que la encandilaba, acomodó las cintas de sude su vestido y detrás de su abanico intentó esconder el rubor de sus mejillas.
El acorde de los violines invitaba al baile
.El ceñía su cintura y entre giros sus labios se unieron.
Sueño y realidad se mezclaban.
Sintió que el frío la despertaba, la brisa mecía los cortinados de las ventanas, sobresaltada miró la mesa buscando el libro que le había dado vida a su alma.
Se incorporó y con el viento desapareció.
TODO ES POSIBLE
Todo es posible cuando el eje de nuestras vidas está guiado por el amor.
Una rosa que se abre para regalarnos su perfume, esa que se destaca por ser la más bonita del jardín.
Es posible cambiar el llanto de un niño por una risa de caramelos.
También la historia d dos seres que se aman a la luz de la luna y al abrigo de las estrellas que cierran sus ojitos cómplices cuando titilan en el cielo.
Es posible verse reflejado en las arrugas que surcan el rostro de un ser querido y saber que cada una es señal de experiencia.
Es posible entrar mágicamente en las hojas de un libro y sentirse protagonista de un cuento.
Podemos a través de la páginas de un libro transportarnos sin tiempo ni espacio, jugando a ser héroes de uniformes que impactan, damas que visten de rosa y blanco y en sus manos llevan abanicos de plumas que mecen sus sueños.
Es difícil aceptar que cuando cae la tarde tiñendo el cielo de naranjas y violetas, los sueños se derrumben con la fragilidad de un papel.
Mis recuerdos afloran para decirme y cuando llegó el viento todo desapareció.
Una rosa que se abre para regalarnos su perfume, esa que se destaca por ser la más bonita del jardín.
Es posible cambiar el llanto de un niño por una risa de caramelos.
También la historia d dos seres que se aman a la luz de la luna y al abrigo de las estrellas que cierran sus ojitos cómplices cuando titilan en el cielo.
Es posible verse reflejado en las arrugas que surcan el rostro de un ser querido y saber que cada una es señal de experiencia.
Es posible entrar mágicamente en las hojas de un libro y sentirse protagonista de un cuento.
Podemos a través de la páginas de un libro transportarnos sin tiempo ni espacio, jugando a ser héroes de uniformes que impactan, damas que visten de rosa y blanco y en sus manos llevan abanicos de plumas que mecen sus sueños.
Es difícil aceptar que cuando cae la tarde tiñendo el cielo de naranjas y violetas, los sueños se derrumben con la fragilidad de un papel.
Mis recuerdos afloran para decirme y cuando llegó el viento todo desapareció.
Friday, May 12, 2006
LOS SUEÑOS
En el teatro se destaca el estilizado cuerpo de la primera bailarina, con los acordes de la música arqueaba su cuerpo cual mimbre.
Sus largas piernas dibujaban piruetas dirigidas al universo, extendía sus esbeltos brazos y desplegaba sus inmensas alas para atrapar con ellas los sueños de quienes la admiraban en silencio.
Ella sabía que ese momento era el último, sentir los ojos de su público y los de él en primera fila, quien desde su butaca le hacía llegar los latidos de su corazón.
Se cierra el telón, al encenderse las luces Aníbal sintió un escalofrío y sobresaltado miró a ese pequeño gato que se deslizaba sobre el escenario.
Atraído por la mirada cristalina de ese animalito intentó abrazarlo, no pudo, ante sus ojos azorados por un instante vio reflejados en el gato los ojos rasgados de quien minutos antes había regalado todo su arte.
No podía sostenerse de pie, desperado volvió a sentarse.
Cerró los ojos y creyó viajar a un campo de girasoles, había cambiado su traje por una sencilla camisa blanca.
El calor era insoportable, sintió un ruido estiró sus manos y apagó el despertador, escondió su cabeza debajo de la almohada, necesitaba seguir soñando.
Sus largas piernas dibujaban piruetas dirigidas al universo, extendía sus esbeltos brazos y desplegaba sus inmensas alas para atrapar con ellas los sueños de quienes la admiraban en silencio.
Ella sabía que ese momento era el último, sentir los ojos de su público y los de él en primera fila, quien desde su butaca le hacía llegar los latidos de su corazón.
Se cierra el telón, al encenderse las luces Aníbal sintió un escalofrío y sobresaltado miró a ese pequeño gato que se deslizaba sobre el escenario.
Atraído por la mirada cristalina de ese animalito intentó abrazarlo, no pudo, ante sus ojos azorados por un instante vio reflejados en el gato los ojos rasgados de quien minutos antes había regalado todo su arte.
No podía sostenerse de pie, desperado volvió a sentarse.
Cerró los ojos y creyó viajar a un campo de girasoles, había cambiado su traje por una sencilla camisa blanca.
El calor era insoportable, sintió un ruido estiró sus manos y apagó el despertador, escondió su cabeza debajo de la almohada, necesitaba seguir soñando.
Monday, May 08, 2006
EL ASCENSOR
Carolina se reintegraba a su trabajo luego de unas largas y merecidas vacaciones, con esfuerzo había ahorrado el dinero suficiente para abordar el crucero. Los días en la playa habían sido intensos, el sol doraba su estilizado cuerpo, las olas del mar cálido la salpicaban con suavidad y dejaban en sus piernas gotitas de agua y sal.
En ese paisaje rodeado de diferentes verdes y flores multicolores, allí donde los pájaros le regalaban sus trinos melodiosos, olvidó el trauma que la perseguía desde niña, su miedo a los ascensores.
El hotel donde se alojaba organizó la fiesta de despedida de ese contingente.
Esa noche conoció al hombre de sus sueños, bailaron, conversaron como si se conocieran desde siempre.
En el salón iluminado languidamente con velas hacía calor, decidieron salir al jardín.
Del cielo irradiaba su luz plateada una luna enorme que los miraba, lentamente sus cuerpos con el guiño de brillantes estrellas se fundieron en un mar de abrazos, caricias y besos hasta convertirse en uno solo.
Era hora de emprender el viaje de regreso, en pocos días Carolina debía retomar su trabajo.
Se levantó temprano, eligió un vestido que realzara su bronceado, en la nuca recogió su rizada cabellera, unas gotas de su perfume favorito y salió a la vida.
Pocas cuadras la separaban del edificio gris donde trabajaba en un séptimo piso, al llegar a la puerta su corazón cabalgaba dentro de su pecho, pequeñas gotitas de transpiración aparecían en su rostro, nuevamente el pánico se apoderaba de ella,odiaba esa caja de acero que la esperaba a pocos metros para llevarla a su oficina.
Para relajarse optó por la escalera después de subir unos escalones volvió sobre sus pasos y decidió enfrentar al dueño de sus temores, pulsó el timbre se abrieron las puertas, no estaba el ascensorista si, el hombre de la playa que con un apasionado beso diluyó su miedo._________________
En ese paisaje rodeado de diferentes verdes y flores multicolores, allí donde los pájaros le regalaban sus trinos melodiosos, olvidó el trauma que la perseguía desde niña, su miedo a los ascensores.
El hotel donde se alojaba organizó la fiesta de despedida de ese contingente.
Esa noche conoció al hombre de sus sueños, bailaron, conversaron como si se conocieran desde siempre.
En el salón iluminado languidamente con velas hacía calor, decidieron salir al jardín.
Del cielo irradiaba su luz plateada una luna enorme que los miraba, lentamente sus cuerpos con el guiño de brillantes estrellas se fundieron en un mar de abrazos, caricias y besos hasta convertirse en uno solo.
Era hora de emprender el viaje de regreso, en pocos días Carolina debía retomar su trabajo.
Se levantó temprano, eligió un vestido que realzara su bronceado, en la nuca recogió su rizada cabellera, unas gotas de su perfume favorito y salió a la vida.
Pocas cuadras la separaban del edificio gris donde trabajaba en un séptimo piso, al llegar a la puerta su corazón cabalgaba dentro de su pecho, pequeñas gotitas de transpiración aparecían en su rostro, nuevamente el pánico se apoderaba de ella,odiaba esa caja de acero que la esperaba a pocos metros para llevarla a su oficina.
Para relajarse optó por la escalera después de subir unos escalones volvió sobre sus pasos y decidió enfrentar al dueño de sus temores, pulsó el timbre se abrieron las puertas, no estaba el ascensorista si, el hombre de la playa que con un apasionado beso diluyó su miedo._________________
Sunday, April 30, 2006
EL SECRETO DE SONIA
Es una mujer hermosa por dentro y por fuera, de estatura normal,ojos color caramelo y cabellos cortos.
Siempre impecable con sus trajecitos con pantalones.
Pasó un tiempo y pude acercarme a ella, primero un café y luego largas caminatas.
En esa ocasión me contó su historia.
El 04-08-2000 en su casa, a la hora que le encendía la estufa a sus mascotas éstas la desconocieron y fue atacada por sus tres boxer.
Fueron veinte minutos que le dejaron marcas imborrables en sus piernas y en su alma.
Camino al hospital la médica que la acompañaba en la ambulancia hacia esfuerzos para que Sonia se mantuviera despierta.
En un momento pese a estar sujeta en la camilla sintió que su cuerpo se incorporaba para partir quien sabe adonde.
No tenía miedo si una sensación placentera, el dolor habia mutado a una paz indescriptible.
Pasó varias operaciones, estuvo a punto de perder su pierna derecha.
Interminables días en terapia, demasiadas operaciones.
Un año sin caminar el mismo tiempo que demoró en conseguir su historia clínica,ella quería saber que había pasado, leer lo que habían escrito los médicos cada día. Intuía que algo le habían ocultado, no sabía que era pero le quitaba el sueño.
Al tener la hitoria en su manos leyó que la habían resucitado.
Hoy la protagonista de este cuento está bien, dedicada a su profesión y a su familia, viste siempre pantalones en cualquier época del año.
Esta experiencia le sirvió para tomar la vida de otra manera, agradece cada día poder despertarse, a cada cosa le dá el valor que tiene, con la sabiduría que estos eventos traen consigo.
Luego de más de un año, regresó a sus largas caminatas, elige paseos rodeados de árboledas, allí donde escondidos cantan los pájaros, se siente más cerca de Dios y a él le agradece disfrutar de cada minuto de su vida.
PD: Este cuento está inspirado en la historia de una mujer real, que tal vez los esté leyendo.
Siempre impecable con sus trajecitos con pantalones.
Pasó un tiempo y pude acercarme a ella, primero un café y luego largas caminatas.
En esa ocasión me contó su historia.
El 04-08-2000 en su casa, a la hora que le encendía la estufa a sus mascotas éstas la desconocieron y fue atacada por sus tres boxer.
Fueron veinte minutos que le dejaron marcas imborrables en sus piernas y en su alma.
Camino al hospital la médica que la acompañaba en la ambulancia hacia esfuerzos para que Sonia se mantuviera despierta.
En un momento pese a estar sujeta en la camilla sintió que su cuerpo se incorporaba para partir quien sabe adonde.
No tenía miedo si una sensación placentera, el dolor habia mutado a una paz indescriptible.
Pasó varias operaciones, estuvo a punto de perder su pierna derecha.
Interminables días en terapia, demasiadas operaciones.
Un año sin caminar el mismo tiempo que demoró en conseguir su historia clínica,ella quería saber que había pasado, leer lo que habían escrito los médicos cada día. Intuía que algo le habían ocultado, no sabía que era pero le quitaba el sueño.
Al tener la hitoria en su manos leyó que la habían resucitado.
Hoy la protagonista de este cuento está bien, dedicada a su profesión y a su familia, viste siempre pantalones en cualquier época del año.
Esta experiencia le sirvió para tomar la vida de otra manera, agradece cada día poder despertarse, a cada cosa le dá el valor que tiene, con la sabiduría que estos eventos traen consigo.
Luego de más de un año, regresó a sus largas caminatas, elige paseos rodeados de árboledas, allí donde escondidos cantan los pájaros, se siente más cerca de Dios y a él le agradece disfrutar de cada minuto de su vida.
PD: Este cuento está inspirado en la historia de una mujer real, que tal vez los esté leyendo.
Saturday, April 29, 2006
DESPEDIDA
Griselda:
Nunca pensé que este momento llegaría.
Es muy difícil para mi partir tanto como confesarte la verdad antes de emprender mi viaje.
He conocido el amor verdadero,el que se dá sin concesiones.
Sentí que tocaba el cielo con las manos aquella noche que fuíste mía.
Tu cuerpo tibio se estremecía cuando lo rozaba con mis manos, aún siento en mi boca el calor de tus besos apasionados.
El perfume de tus cabellos atizaba el instinto de poseerte siempre.
¿Recuerdas el día que me anunciaste que vendría a la vida nuestro fruto?
Se mezclaban risas,lágrimas, tu temor a lo desconocido.
Nos casamos en la capilla del padre José, cuando te ví entrar, parecías salida de un cuento. Nuestro amor fue coronado con la llegada de nuestro angelito.
Ahora estoy enfermo y no quiero ocasionarte la tristeza de morir a tu lado.
Allá, tu amor será mi compañía Martin.
Nunca pensé que este momento llegaría.
Es muy difícil para mi partir tanto como confesarte la verdad antes de emprender mi viaje.
He conocido el amor verdadero,el que se dá sin concesiones.
Sentí que tocaba el cielo con las manos aquella noche que fuíste mía.
Tu cuerpo tibio se estremecía cuando lo rozaba con mis manos, aún siento en mi boca el calor de tus besos apasionados.
El perfume de tus cabellos atizaba el instinto de poseerte siempre.
¿Recuerdas el día que me anunciaste que vendría a la vida nuestro fruto?
Se mezclaban risas,lágrimas, tu temor a lo desconocido.
Nos casamos en la capilla del padre José, cuando te ví entrar, parecías salida de un cuento. Nuestro amor fue coronado con la llegada de nuestro angelito.
Ahora estoy enfermo y no quiero ocasionarte la tristeza de morir a tu lado.
Allá, tu amor será mi compañía Martin.
Monday, April 24, 2006
PLAZA DE LA REPUBLICA
Como todos los jueves Delia sabía que en la plaza los músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional llevarían a cabo su reclamo.
Le gustaba la música clásica y en su silla de ruedas fué al lugar.
Buscó la sombra de un añoso árbol y se dispuso a escuchar tan original protesta.
El trino de los pájaros se confundía con las cuerdas de los violines.
Los árboles teñidos de oro otoñal eran el marco perfecto para ese espectáculo.
Con sus dedos seguía el compás de la música.
Cerró los ojos y su vida comenzó a pasar como una película.
Pudo ver su primer baile, aquel en el conoció al hombre de sus sueños, sentía que tenia el mismo vestido de encaje y seda color esmeralda que hacía juego con sus ojos.
El perfume de las flores que adornaban sus castaños cabellos estaba presente.
También el brazo de Enrique rodeándole la cintura, su respiración agitada.
En el jardín había sentido su mano que amorosamente se apoyaba en su cuello y nuca para robarle el primer beso.
Luego vinieron los hijos a poblar esa casa mágica poblada de amor, duendes y flores.
La vejez los encontró solos, acompañados de sus recuerdos.
Enrique había partido unos días antes, en un viaje en el que Delia no sería su fiel compañera.
La orquesta seguía con su protesta.
Con los acordes de un vals ella viajó a su último destino, reunirse otra vez con el amor de si vida, último viaje para confirmar un amor eterno.
Le gustaba la música clásica y en su silla de ruedas fué al lugar.
Buscó la sombra de un añoso árbol y se dispuso a escuchar tan original protesta.
El trino de los pájaros se confundía con las cuerdas de los violines.
Los árboles teñidos de oro otoñal eran el marco perfecto para ese espectáculo.
Con sus dedos seguía el compás de la música.
Cerró los ojos y su vida comenzó a pasar como una película.
Pudo ver su primer baile, aquel en el conoció al hombre de sus sueños, sentía que tenia el mismo vestido de encaje y seda color esmeralda que hacía juego con sus ojos.
El perfume de las flores que adornaban sus castaños cabellos estaba presente.
También el brazo de Enrique rodeándole la cintura, su respiración agitada.
En el jardín había sentido su mano que amorosamente se apoyaba en su cuello y nuca para robarle el primer beso.
Luego vinieron los hijos a poblar esa casa mágica poblada de amor, duendes y flores.
La vejez los encontró solos, acompañados de sus recuerdos.
Enrique había partido unos días antes, en un viaje en el que Delia no sería su fiel compañera.
La orquesta seguía con su protesta.
Con los acordes de un vals ella viajó a su último destino, reunirse otra vez con el amor de si vida, último viaje para confirmar un amor eterno.
Saturday, April 08, 2006
LA BAILARINA
Sobre el escenario se destacaba su grácil figura, ataviada con su vestido de tul rosa.
Una pequeña red de flores cubría sus cabellos anudados en la nuca.
Su cara se parecía a una antigua muñeca de porcelana, de ojos azules, sombreados por espesas pestañas.
Esa boca de rubí era la que deseaba, para fundirse en un beso de miel y fuego.
Las piernas largas dibujaban piruetas que a veces apuntaban al universo.
Danzaba como un pájaro aún sin alas, elevaba sus manos al cielo al son de esa maravillosa música como queriendo hacer llegar al infinito una plegaria.
Desde una butaca él la observaba extasiado.
La amaba con pasión cristalina, la deseaba.
Se preguntaba quien habría esculpido la belleza de su amada.
No podía creer que esa mujer que en cada paso entregaba el alma, pronto sería un cuerpo inerte y quieto, que a la muerte con su danza la vida ofrendaba.
Con los acordes de la música que finalizaba él angustiado escondía sus lágrimas.
Una pequeña red de flores cubría sus cabellos anudados en la nuca.
Su cara se parecía a una antigua muñeca de porcelana, de ojos azules, sombreados por espesas pestañas.
Esa boca de rubí era la que deseaba, para fundirse en un beso de miel y fuego.
Las piernas largas dibujaban piruetas que a veces apuntaban al universo.
Danzaba como un pájaro aún sin alas, elevaba sus manos al cielo al son de esa maravillosa música como queriendo hacer llegar al infinito una plegaria.
Desde una butaca él la observaba extasiado.
La amaba con pasión cristalina, la deseaba.
Se preguntaba quien habría esculpido la belleza de su amada.
No podía creer que esa mujer que en cada paso entregaba el alma, pronto sería un cuerpo inerte y quieto, que a la muerte con su danza la vida ofrendaba.
Con los acordes de la música que finalizaba él angustiado escondía sus lágrimas.
Friday, April 07, 2006
SECRETO REVELADO
Santiago era admirado por todos los aquellos que lo conocían.
Siempre dispuesto para cumplir con su trabajo.
De rasgos muy finos su cara parecía tallada por un escultor, su mirada se asemejaba a un trozo del cielo.
Cabello corto y prolijo.
Siempre enfundado en trajes de excelente corte y discretas corbatas.
El viernes se celebraba el cumpleaños del hijo del gerente, decidió llevar un obsequio muy especial.
En su lugar de trabajo todos comentaban la vestimenta que llevarían a tan importante evento,él permanecía en silencio.
El salón había sido preparado con esmero, las mesas distribuidas a los costados del mismo.
En el centro los músicos amenizaban la espera, los invitados llegaban a bordo de lujosos autos, ellas con vestidos de gala, los hombres de riguroso traje de etiqueta.
A medianoche llegó una limousine, de ella bajó una espigada mujer de cortos cabellos e inigualable belleza.
Su vestido largo de color azul, hacia juego con sus ojos.
Todos la miraban con admiración.
Al llegar al centro del salón los invitados advirtieron que quien se presentaba saludando como Marta, era idéntica a Santiago.
Siempre dispuesto para cumplir con su trabajo.
De rasgos muy finos su cara parecía tallada por un escultor, su mirada se asemejaba a un trozo del cielo.
Cabello corto y prolijo.
Siempre enfundado en trajes de excelente corte y discretas corbatas.
El viernes se celebraba el cumpleaños del hijo del gerente, decidió llevar un obsequio muy especial.
En su lugar de trabajo todos comentaban la vestimenta que llevarían a tan importante evento,él permanecía en silencio.
El salón había sido preparado con esmero, las mesas distribuidas a los costados del mismo.
En el centro los músicos amenizaban la espera, los invitados llegaban a bordo de lujosos autos, ellas con vestidos de gala, los hombres de riguroso traje de etiqueta.
A medianoche llegó una limousine, de ella bajó una espigada mujer de cortos cabellos e inigualable belleza.
Su vestido largo de color azul, hacia juego con sus ojos.
Todos la miraban con admiración.
Al llegar al centro del salón los invitados advirtieron que quien se presentaba saludando como Marta, era idéntica a Santiago.
EL MUSICO
Era su profesor de música.
El quedó impactado con su belleza.
Le declaró su amor y decidieron sellarlo emprendiendo un largo viaje por las islas del Caribe.
A su llegada todo era perfecto, el clima, la playa, el sol, las noches iluminadas por la luna plateada.
La noche cálida, la música suave eran el marco perfecto para que ella se entregara en cuerpo y alma.
De día la observaba caminar sobre la arena cual diosa pagana, ataviada con su diminuta bikini apenas cubierta por un colorido pareo, en su largo y rizado pelo llevaba flores.
Admiraba a esa mujer bronceada que apenas se acercaba a ese mar color turquesa era salpicada por gotas que brillaban sobre su piel dorada.
Por la tarde caminaron hacia el pueblo, entre risas y besos, al arrullo del canto de los pájaros y el sol escondiéndose detrás de las palmeras.
Mientras ella compraba recuerdos el curiosamente adquiría corbatas.
A medida que se sucedían dias y noches, aumentaba su amor enfermizo por ella.
En escena habían aparecido los celos que poco a poco horadaban ese amor tan bello.
Visitaron varias islas y sus pueblos, el seguía comprando exóticas corbatas.
No podía detener ese sentimiento que cada día lo asaltaba.
No quería compartirla con nadie.
Esa noche decidió llevar a cabo el plan que tenía, para ello habia adquirido las corbatas.
Otra vez se amaron bajo la luz de la luna y cuando él comenzó a jugar con sus coloridas corbatas, ella le regaló la más tierna de las miradas.
En ese instante desetimó su deseo inconfesable de matarla.
Luego de ese beso que sabía a almíbar, arrojó la corbata, tomo su saxo y le dedicó una bella canción de amor.
El quedó impactado con su belleza.
Le declaró su amor y decidieron sellarlo emprendiendo un largo viaje por las islas del Caribe.
A su llegada todo era perfecto, el clima, la playa, el sol, las noches iluminadas por la luna plateada.
La noche cálida, la música suave eran el marco perfecto para que ella se entregara en cuerpo y alma.
De día la observaba caminar sobre la arena cual diosa pagana, ataviada con su diminuta bikini apenas cubierta por un colorido pareo, en su largo y rizado pelo llevaba flores.
Admiraba a esa mujer bronceada que apenas se acercaba a ese mar color turquesa era salpicada por gotas que brillaban sobre su piel dorada.
Por la tarde caminaron hacia el pueblo, entre risas y besos, al arrullo del canto de los pájaros y el sol escondiéndose detrás de las palmeras.
Mientras ella compraba recuerdos el curiosamente adquiría corbatas.
A medida que se sucedían dias y noches, aumentaba su amor enfermizo por ella.
En escena habían aparecido los celos que poco a poco horadaban ese amor tan bello.
Visitaron varias islas y sus pueblos, el seguía comprando exóticas corbatas.
No podía detener ese sentimiento que cada día lo asaltaba.
No quería compartirla con nadie.
Esa noche decidió llevar a cabo el plan que tenía, para ello habia adquirido las corbatas.
Otra vez se amaron bajo la luz de la luna y cuando él comenzó a jugar con sus coloridas corbatas, ella le regaló la más tierna de las miradas.
En ese instante desetimó su deseo inconfesable de matarla.
Luego de ese beso que sabía a almíbar, arrojó la corbata, tomo su saxo y le dedicó una bella canción de amor.
Tuesday, April 04, 2006
19 DE OCTUBRE DE 2010
Solo faltan unos días.
La modista realizó la última prueba al vestido que lucirá Valentina.
Elegimos una tela blanca bordada con pequeñas flores de color pastel enla parte superior.
Un arreglo de flores silvestres adornará sus rubios cabellos.
En la casa todos colaboran en los preparativos.
El césped recién cortado,los canteros desbordando la primavera en el colorde las flores.
Las mesas vestidas de color blanco, sobre ellas pequeños arreglos florales.
Con su papá ensayan los pasos del vals elegido para la ocasión.
Los nervios hacen que los ojos brillen y alguna lágrima ruede por sus mejillas.
Llegó la noche que durante tanto tiempo esperamos.
Parece una figura salida de un cuadro con su vestido etéreo.
Insegura camina sobre sus primeros tacos.
La luna ilumina esta noche especial, las estrellas nos regalan su magia.
La música suave envuelve el lugar.
Las copas esperan ser elevadas para brindar.
Hoy, mi hija del corazón, la que no es diferente y tiene una dulzura especial cumple quince años.
La modista realizó la última prueba al vestido que lucirá Valentina.
Elegimos una tela blanca bordada con pequeñas flores de color pastel enla parte superior.
Un arreglo de flores silvestres adornará sus rubios cabellos.
En la casa todos colaboran en los preparativos.
El césped recién cortado,los canteros desbordando la primavera en el colorde las flores.
Las mesas vestidas de color blanco, sobre ellas pequeños arreglos florales.
Con su papá ensayan los pasos del vals elegido para la ocasión.
Los nervios hacen que los ojos brillen y alguna lágrima ruede por sus mejillas.
Llegó la noche que durante tanto tiempo esperamos.
Parece una figura salida de un cuadro con su vestido etéreo.
Insegura camina sobre sus primeros tacos.
La luna ilumina esta noche especial, las estrellas nos regalan su magia.
La música suave envuelve el lugar.
Las copas esperan ser elevadas para brindar.
Hoy, mi hija del corazón, la que no es diferente y tiene una dulzura especial cumple quince años.
Monday, April 03, 2006
LA EDAD DEL TIEMPO
La noche estaba calurosa, motivo para que Laura dejara la ventana abierta.
El viento suave traía el rumor de las hojas de los árboles.
Del cielo cual figuras móviles pendían las estrellas.
La luna se escondía detrás de una nube que le daba un tono violeta.
El canto de los grillos la arrullaba.
La brisa la elevó de su cama.
Parecida a un ángel comenzó un viaje sin rumbo.
De pronto su camisón se transformó en un vestido de fiesta de otra época.
Participó de un baile con un caballero de ojos color de cielo.
Danzando recibió el calor de sus brazos rodenado su cintura.
Ruborizada sintió el sabor dulce de un beso.
Salieron al jardín de esa casona que a ella le resultaba familiar.
El cortó un rosa y la prendió a sus rizados cabellos.
La fragancia de esa flor la atraía de un modo especial.
Al amanecer nuevamente se encontraba en su cama, se levantó y corrió al espejo.
Las lágrimas no le impedían ver la imagen de una anciana y sus cabellos convertidos en hilos de plata.
El viento suave traía el rumor de las hojas de los árboles.
Del cielo cual figuras móviles pendían las estrellas.
La luna se escondía detrás de una nube que le daba un tono violeta.
El canto de los grillos la arrullaba.
La brisa la elevó de su cama.
Parecida a un ángel comenzó un viaje sin rumbo.
De pronto su camisón se transformó en un vestido de fiesta de otra época.
Participó de un baile con un caballero de ojos color de cielo.
Danzando recibió el calor de sus brazos rodenado su cintura.
Ruborizada sintió el sabor dulce de un beso.
Salieron al jardín de esa casona que a ella le resultaba familiar.
El cortó un rosa y la prendió a sus rizados cabellos.
La fragancia de esa flor la atraía de un modo especial.
Al amanecer nuevamente se encontraba en su cama, se levantó y corrió al espejo.
Las lágrimas no le impedían ver la imagen de una anciana y sus cabellos convertidos en hilos de plata.
Friday, March 31, 2006
ENCUENTRO EN LA RED
Se conocieron a través de internet.
El le regalaba palabras hermosas, la trataba con dulzura infinita.
Ambos contaban las horas que los separaban del próximo chat.
Intercambiaron fotos y teléfonos.
Ambos se estremecían al escuchar sus voces.
Después de unos días programaron un encuentro en la playa.
Esa mañana Eugenia sacó su pasaje, solo unas horas la separaban de ese ser mágico.
Desde la ventanilla del avión observaba las nubes que le devolvían la imagen de su enamorado. En el aeropuerto se confundieron en un abrazo interminable.
Parecían hechos para caminar juntos y para siempre por la vida.
Los primeros días fueron los que soñaba cualquier mujer, noches ardientes, otras de paz y sosiego.
Silencios que arrullaban un amor único, largas charlas que no conocían de espacios ni tiempos. Miradas que suplantaban las palabras.
Salieron a caminar, la luz plateada de la luna iluminaba el paseo.
El mar golpeaba bravío en las rocas, allí él se mostró como era, hosco, malhumorado,autoritario. Las palabras dulces habían desaparecido, para dar lugar a falsos reclamos.Se diluyeron los besos, tampoco sentirían el calor de un abrazo.Solo lágrimas.
Confundida Eugenia, deseó empujarlo a las aguas y ver el cuerpo de Esteban flotando con sus brazos en cruz.
Solo atinó a correr, quería separarse para siempre de ese sueño.
Era tiempo de regresar a la más absoluta soledad.
El le regalaba palabras hermosas, la trataba con dulzura infinita.
Ambos contaban las horas que los separaban del próximo chat.
Intercambiaron fotos y teléfonos.
Ambos se estremecían al escuchar sus voces.
Después de unos días programaron un encuentro en la playa.
Esa mañana Eugenia sacó su pasaje, solo unas horas la separaban de ese ser mágico.
Desde la ventanilla del avión observaba las nubes que le devolvían la imagen de su enamorado. En el aeropuerto se confundieron en un abrazo interminable.
Parecían hechos para caminar juntos y para siempre por la vida.
Los primeros días fueron los que soñaba cualquier mujer, noches ardientes, otras de paz y sosiego.
Silencios que arrullaban un amor único, largas charlas que no conocían de espacios ni tiempos. Miradas que suplantaban las palabras.
Salieron a caminar, la luz plateada de la luna iluminaba el paseo.
El mar golpeaba bravío en las rocas, allí él se mostró como era, hosco, malhumorado,autoritario. Las palabras dulces habían desaparecido, para dar lugar a falsos reclamos.Se diluyeron los besos, tampoco sentirían el calor de un abrazo.Solo lágrimas.
Confundida Eugenia, deseó empujarlo a las aguas y ver el cuerpo de Esteban flotando con sus brazos en cruz.
Solo atinó a correr, quería separarse para siempre de ese sueño.
Era tiempo de regresar a la más absoluta soledad.
RECUERDOS
Laura y Javier festejaban sus bodas de oro.
Sus hijos quisieron regalarles un viaje especial.
No deberían llevar equipaje, todo sería provisto en el camino.
Se introdujeron en un túnel.
Luego de unos minutos, estaban en un lugar que no les era ajeno.
De pronto sus ropas cambiaron, ella estaba vestida con un largo vestido decolor blanco, en sus manos llevaba flores, las mismas que jugaban en sus cabellos.
Javier vestía un traje negro.
Todo era asombro.
Subieron a un carruaje que los condujo a una pequeña iglesia, ornamentada con arreglos florales.
En el altar los esperaba el sacerdote.
Luego de la misa intercambiaron anillos y promesas de amor eterno.
Caminaron por senderos poblados de flores, hasta podían sentir su exquisita fragancia.
Los pájaros les regalaban la más bella melodía.
Se fueron a una cabaña cerca de un lago, en ese lugar de ensueño proyectaron su vida.
Sabían que pronto estarían rodeados de niños, sus hijos.
También adivinaban la llegada de los nietos.
El tiempo expiraba.
Debían regresar.
En sus retinas quedaría para siempre el recuerdo de su casamiento.
Sus hijos quisieron regalarles un viaje especial.
No deberían llevar equipaje, todo sería provisto en el camino.
Se introdujeron en un túnel.
Luego de unos minutos, estaban en un lugar que no les era ajeno.
De pronto sus ropas cambiaron, ella estaba vestida con un largo vestido decolor blanco, en sus manos llevaba flores, las mismas que jugaban en sus cabellos.
Javier vestía un traje negro.
Todo era asombro.
Subieron a un carruaje que los condujo a una pequeña iglesia, ornamentada con arreglos florales.
En el altar los esperaba el sacerdote.
Luego de la misa intercambiaron anillos y promesas de amor eterno.
Caminaron por senderos poblados de flores, hasta podían sentir su exquisita fragancia.
Los pájaros les regalaban la más bella melodía.
Se fueron a una cabaña cerca de un lago, en ese lugar de ensueño proyectaron su vida.
Sabían que pronto estarían rodeados de niños, sus hijos.
También adivinaban la llegada de los nietos.
El tiempo expiraba.
Debían regresar.
En sus retinas quedaría para siempre el recuerdo de su casamiento.
Thursday, March 30, 2006
LA ESTATUA
¿Qué puedo decir de ella?.
Era la belleza en el cuerpo de una mujer.
Ojos profundos que llevaban a sumergise en la imensidad del océano.
Su cuerpo tallado de diosa pagana.
Su boca de rubí, que no conocía el sabor de un beso.
Sus cabellos, marco perfecto para su cara despojada de expresiones.
El la había construído a su imagen y semejanza.
Vestida con una túnica que dejaba ver sus formas.
Piernas larguísimas que mostraban sus pies descalzos.
Sus manos finas parecían de porcelana.
Nunca conocería el calor de una caricia, el abrigo de un abrazo interminable.
Vuelo a mirarla, creo adivinar una sonrisa en su boca gélida, deseando ser el destinatrio de ella. Otra vez me detengo en sus ojos que miran sin ver buscando un gesto.
Nada.
Al bajar la vista veo que en su pecho no late su corazón.
En ese momento advierto que es solo una estatua vacía de sentimientos.
Me alejo turbado, su imagen me acompaña.
La deseo.
Una brisa suave me trae una voz que me invita a seguir soñando.
Monday, March 27, 2006
SUS OJOS
Sus ojos negros como el azabache tienen un dejo de nostalgia.
Ha recorrido muchos caminos.
Está cansado y se queda dormido a un costado del mercado.
Sueña con ella, con los días que se han ido.
Por un momento la toma en sus brazos para darle cariño.
Juntos caminan por la arena, no hay flores para regalarle solo sequía.
Escucha su voz en la lejanía, hasta puede adivinar los hoyuelos de su cara cuando sonreía.
Le cuenta de paisajes lejanos, de cantos y dichas, de lunas y soles quefueron su asidua compañía.
Ella lo escucha con atención obsequiándole el arrullo de su mirada enamorada.
Un ruido lo despierta, son los puesteros del mercado que recogen sus cosas.
Mira a su alrededor buscándola .
Está solo, se incorpora, acomodándose el turbante solo piensa en ella, eleva su mirada al cielo rogando se la devuelva.
Ha recorrido muchos caminos.
Está cansado y se queda dormido a un costado del mercado.
Sueña con ella, con los días que se han ido.
Por un momento la toma en sus brazos para darle cariño.
Juntos caminan por la arena, no hay flores para regalarle solo sequía.
Escucha su voz en la lejanía, hasta puede adivinar los hoyuelos de su cara cuando sonreía.
Le cuenta de paisajes lejanos, de cantos y dichas, de lunas y soles quefueron su asidua compañía.
Ella lo escucha con atención obsequiándole el arrullo de su mirada enamorada.
Un ruido lo despierta, son los puesteros del mercado que recogen sus cosas.
Mira a su alrededor buscándola .
Está solo, se incorpora, acomodándose el turbante solo piensa en ella, eleva su mirada al cielo rogando se la devuelva.
VENDEDOR DE ILUSIONES
Con su turbante paseaba por el mercado de un pueblito de Turquía.
Contaba que en el llevaba recuerdos de su estadía en diferentes palacios del mundo.
A veces decía que en su interior tenía piedras preciosas que le habían regalado diferentes monarcas, otras que llevaba telas multicolores bordadas con hilos de oro.
Era un personaje curioso y Zahira lo escuchaba con antención.
Ella hubiera querido comprar una estrella parecida a la del turbante de este señor de barba blanca, para que iluminara sus noches vacías.
También le habría gustado comprar alguna tela para confeccionar un hermoso vestido y conquistar a un caballero de ojos color azabache.
Con el acorde de las cítaras, Zahira danzaba en sueños.
Por un momento se sentía la reina del corazón de quien amaba en silencio.
Podía sentir el calor de sus brazos que rodeaban su cintura, y al final de esa danza el sabor dulce de sus besos.
Lo que el vendedor nunca dijo, es que su turbante estaba vacío, ya que el vendía ilusiones y leyendas que no se compran con ninguna moneda.
Contaba que en el llevaba recuerdos de su estadía en diferentes palacios del mundo.
A veces decía que en su interior tenía piedras preciosas que le habían regalado diferentes monarcas, otras que llevaba telas multicolores bordadas con hilos de oro.
Era un personaje curioso y Zahira lo escuchaba con antención.
Ella hubiera querido comprar una estrella parecida a la del turbante de este señor de barba blanca, para que iluminara sus noches vacías.
También le habría gustado comprar alguna tela para confeccionar un hermoso vestido y conquistar a un caballero de ojos color azabache.
Con el acorde de las cítaras, Zahira danzaba en sueños.
Por un momento se sentía la reina del corazón de quien amaba en silencio.
Podía sentir el calor de sus brazos que rodeaban su cintura, y al final de esa danza el sabor dulce de sus besos.
Lo que el vendedor nunca dijo, es que su turbante estaba vacío, ya que el vendía ilusiones y leyendas que no se compran con ninguna moneda.
EL HOMBRE DE LA FOTO
Cada surco de su cara demostraba sabiduría.
El sol había sido su compañero de viaje durante años.
Su barba parecía adornada con hilos de plata que utilizaba para enhebrar cada una de sus historias.
A veces contaba de viajes por el desierto, la arena tenía las marcas de sus pisadas.
Otras hablaba de sus visitas a países exóticos, de su gente.
De tantos lugares que había recorrido, con frío o calor, con sol o iluminado por la luz de la luna guardaba una leyenda.
Decidió quedarse en ese pueblito pequeño, donde las mujeres sobresalían por su hermosura, sus cuerpos parecían juncos que no habían madurado hasta tornarse dorados.
Posó sus vista en ella, lo cautivaron sus ojos color almendra que prodigaban ternura.
Utilizaban el idioma de las miradas y gestos, hasta que un día ella le regaló el rubí de su boca, estaba feliz.
Como ofrenda de su amor le regaló su turbante y sus fantasías.
Volvió a partir.
Otras tierras esperaban su vida andariega, al llevarse sus manos a la cabeza solo la acariciaba a ella.
El sol había sido su compañero de viaje durante años.
Su barba parecía adornada con hilos de plata que utilizaba para enhebrar cada una de sus historias.
A veces contaba de viajes por el desierto, la arena tenía las marcas de sus pisadas.
Otras hablaba de sus visitas a países exóticos, de su gente.
De tantos lugares que había recorrido, con frío o calor, con sol o iluminado por la luz de la luna guardaba una leyenda.
Decidió quedarse en ese pueblito pequeño, donde las mujeres sobresalían por su hermosura, sus cuerpos parecían juncos que no habían madurado hasta tornarse dorados.
Posó sus vista en ella, lo cautivaron sus ojos color almendra que prodigaban ternura.
Utilizaban el idioma de las miradas y gestos, hasta que un día ella le regaló el rubí de su boca, estaba feliz.
Como ofrenda de su amor le regaló su turbante y sus fantasías.
Volvió a partir.
Otras tierras esperaban su vida andariega, al llevarse sus manos a la cabeza solo la acariciaba a ella.
UNA MODELO
Se preparó como nunca antes lo había hecho.
Eligió ese trajecito color azul que hacía juego con sus ojos, sujetó sus rizados cabellos con una cinta.
Calzó su altos tacos y salió acompañada de un perfume suave para acrecentar el misterio.
Salió a la calle en busca de un taxi, consultó su reloj y decidió caminar.
Pocas cuadras la separaban del estudio de quien dejaría en el óleo su imagen para siempre. Llegó a una casa antigua pero bella, un sendero de flores la condujo a la puerta de entrada.
Allí estaba el.
En el interior se despojó de sus ropas y desnudó su alma que se reflejaría en ese cuadro.
En penumbras el adivinó sus formas, escuchó los latidos de su corazón.
Se preguntaba si podría reflejar en la tela tanta belleza.
La luz tenue jugaba a entrar por una ventana, se veía aun más hermosa.
El pintor la quiso solo para el.
Cuenta la leyenda que la vieron entrar en la casa del artista, nunca salió.
En el museo es el cuadro más visitado.
Muy cerca su autor lo admira con los ojos inundados de lágrimas.
Eligió ese trajecito color azul que hacía juego con sus ojos, sujetó sus rizados cabellos con una cinta.
Calzó su altos tacos y salió acompañada de un perfume suave para acrecentar el misterio.
Salió a la calle en busca de un taxi, consultó su reloj y decidió caminar.
Pocas cuadras la separaban del estudio de quien dejaría en el óleo su imagen para siempre. Llegó a una casa antigua pero bella, un sendero de flores la condujo a la puerta de entrada.
Allí estaba el.
En el interior se despojó de sus ropas y desnudó su alma que se reflejaría en ese cuadro.
En penumbras el adivinó sus formas, escuchó los latidos de su corazón.
Se preguntaba si podría reflejar en la tela tanta belleza.
La luz tenue jugaba a entrar por una ventana, se veía aun más hermosa.
El pintor la quiso solo para el.
Cuenta la leyenda que la vieron entrar en la casa del artista, nunca salió.
En el museo es el cuadro más visitado.
Muy cerca su autor lo admira con los ojos inundados de lágrimas.
Friday, March 24, 2006
LA ESPERA
Quería una versión del tema “Las hojas muertas” orquestada, de esa forma a los compases podría agregarle mis vivencias.
Lo había visto caminar por la playa, el viento jugaba con su pelo, su color bronceado lo hacía más interesante.
Pude acercarme y conversar, me hundí en el azul profundo de sus ojos, me atrapó con su mirada y una lluvia de palabras.
Quedamos en encontrarnos al día siguiente, el sol acariciaba las olas que danzaban lentamente, mientras observaba el mar esperaba su llegada.
Los latidos de mi corazón se acrecentaban a medida que adivinaba la hora del encuentro.
La playa estaba solitaria, a lo lejos comenzaban a reunirse varias personas, la curiosidad me instó a acercarme.
Con un dolor que laceraba el alma ví su figura tendida en la arena, con esa imagen se fue parte de mi vida, se borraron mis sueños, de a uno se esfumaban mis proyectos.
Hoy el recuerdo me lleva a caminar otra vez por esa playa, mientras el viento me trae los acordes de la canción que no pudo ser.
BAUTISMOS MULTIPLES
El monasterio de Luján, hoy se veía diferente.
No era un claustro despojado.
Los altares estaban cubiertos de finos manteles blancos, sobre ellos descansaban las imágenes que el pueblo veneraba rodeadas de flores que regalaban la magia de su fragancia.
Para ésta ocasión se permitieron flores de diversos colores, se asemejaba a un jardín salido de un cuento.
De sus cóncavos techos pendían banderas de todas las comunidades.
En un costado ubicaron al coro, mientras ensayaban sus cánticos, en la inmensidad del lugar se escuchaba el susurro de los ángeles, en las voces de esos niños.
El padre Francisco, apoyado en su bastón, caminaba por el lugar supervisando que todo saliera perfecto.
Consultó su reloj de bolsillo y presuroso llamó a una de las colaboradoras del lugar.
En los bancos cercanos a la vieja puerta de entrada aun faltaba colocar los moños y arreglos florales armados con las que se cortaron del parque que circundaba y daba color al austero edificio.
Los acordes del órgano podían oírse desde afuera, esa música celestial, alegraba los corazones y hacía brotar alguna lágrima.
Llegó el momento.
Hoy al antiguo monasterio vestido de fiesta,entraría gente de todas las edades para recibir las aguas baustimales.
No era un claustro despojado.
Los altares estaban cubiertos de finos manteles blancos, sobre ellos descansaban las imágenes que el pueblo veneraba rodeadas de flores que regalaban la magia de su fragancia.
Para ésta ocasión se permitieron flores de diversos colores, se asemejaba a un jardín salido de un cuento.
De sus cóncavos techos pendían banderas de todas las comunidades.
En un costado ubicaron al coro, mientras ensayaban sus cánticos, en la inmensidad del lugar se escuchaba el susurro de los ángeles, en las voces de esos niños.
El padre Francisco, apoyado en su bastón, caminaba por el lugar supervisando que todo saliera perfecto.
Consultó su reloj de bolsillo y presuroso llamó a una de las colaboradoras del lugar.
En los bancos cercanos a la vieja puerta de entrada aun faltaba colocar los moños y arreglos florales armados con las que se cortaron del parque que circundaba y daba color al austero edificio.
Los acordes del órgano podían oírse desde afuera, esa música celestial, alegraba los corazones y hacía brotar alguna lágrima.
Llegó el momento.
Hoy al antiguo monasterio vestido de fiesta,entraría gente de todas las edades para recibir las aguas baustimales.
Tuesday, March 21, 2006
EL FIN DEL VERDUGO
Una vez más había cumplido con su trabajo, pudo despedirla con un beso tardío.
Sus pasos cansados no tenían rumbo.
A cada momento se preguntaba, porque había si elegido para decapitarla, no encontraba respuestas.
Aun se escuchaban los gritos en la plaza, la misma gente que años antes tomó La Bastilla, a punta de lanza y fuego, consiguiendo de esa forma la libertad, hoy cantaba la temprana muerte de sus reina.
El con las manos manchadas de sangre no podía seguir su camino, su corazón estaba oprimido, sus ojos secos ya no podían llorarla.
Esa mujer que era el eje de su vida ya no estaba, nada tendría sentido.
Recordaba sus ojos tan azules como el mar, su cuerpo delgado, embellecido con costosos vestidos, su cara igual a las rosas blancas que crecían en primavera.
No podía resistir su ausencia.Esperó la noche, regresó a la plaza, la guillotina esperaba erguida como un fantasma, puso su cabeza en el cepo y dejó caer su filosa hoja.
La muerte con su magia los uniría para siempre.
Sus pasos cansados no tenían rumbo.
A cada momento se preguntaba, porque había si elegido para decapitarla, no encontraba respuestas.
Aun se escuchaban los gritos en la plaza, la misma gente que años antes tomó La Bastilla, a punta de lanza y fuego, consiguiendo de esa forma la libertad, hoy cantaba la temprana muerte de sus reina.
El con las manos manchadas de sangre no podía seguir su camino, su corazón estaba oprimido, sus ojos secos ya no podían llorarla.
Esa mujer que era el eje de su vida ya no estaba, nada tendría sentido.
Recordaba sus ojos tan azules como el mar, su cuerpo delgado, embellecido con costosos vestidos, su cara igual a las rosas blancas que crecían en primavera.
No podía resistir su ausencia.Esperó la noche, regresó a la plaza, la guillotina esperaba erguida como un fantasma, puso su cabeza en el cepo y dejó caer su filosa hoja.
La muerte con su magia los uniría para siempre.
Saturday, March 18, 2006
EL VERDUGO
Se vistió con sus viejas ropas negras, debajo del brazo llevaba la capucha que cubriría su cabeza.
Caminó hasta la plaza, poblada de gente que esperaba, pero no para aplaudir a su reina.
Cada paso que daba le traía un recuerdo.Desde que la vió por primera vez se enamoró de ella, escondido detrás de las rejas la observaba.
Vestida de azul cielo, con un corset que marcaba su fina figura, danzaba en brazos de otro hombre.
Por un momento deseó convertirse en el collar que adornaba su blanco cuello para sentirla cerca.
También hubiera querido ser el alcohol que ella con gracia llevaba a su boca y meterse en sus entrañas.
Nada eso pasaría, en la madrugada ella cambiaría sus ropas costosas por una sencilla bata que no opacaba su grácil belleza.
La vió caminar altiva por última vez.
En un instante más caería la filosa hoja de la guillotina.
Su cabeza rodaría por el suelo, la levantó,selló su boca con un beso apasionado y escondió sus lágrimas en esos cabellos de oro.
Caminó hasta la plaza, poblada de gente que esperaba, pero no para aplaudir a su reina.
Cada paso que daba le traía un recuerdo.Desde que la vió por primera vez se enamoró de ella, escondido detrás de las rejas la observaba.
Vestida de azul cielo, con un corset que marcaba su fina figura, danzaba en brazos de otro hombre.
Por un momento deseó convertirse en el collar que adornaba su blanco cuello para sentirla cerca.
También hubiera querido ser el alcohol que ella con gracia llevaba a su boca y meterse en sus entrañas.
Nada eso pasaría, en la madrugada ella cambiaría sus ropas costosas por una sencilla bata que no opacaba su grácil belleza.
La vió caminar altiva por última vez.
En un instante más caería la filosa hoja de la guillotina.
Su cabeza rodaría por el suelo, la levantó,selló su boca con un beso apasionado y escondió sus lágrimas en esos cabellos de oro.
Friday, March 17, 2006
DEBILIDAD DE UN MONARCA
No era agradable a la vista su presencia, la librea que conformaba su vestimenta lo hacía aparecer aun más pequeño.
Conoció a María de Austria, una joven tan bonita como egoísta.
Estaba seguro de moldear su carácter a su imagen y semejanza.Antes de ser reina de Francia, ella reinaba en su corazón.
Le dedicó su vida, cumplió cada uno de sus caprichos, no se imaginaba la vida sin ella.
Luego del nacimiento de su primera hija, le regaló un castillo.
No le importaban las infidelidades a las que ella estaba acostumbrada.
La llenó de joyas, vestidos fastuosos para que los luciera en infinitas fiestas en las que el estaba ausente, sabiendo que la perdía un poco más.
No ignoraba que María pasaba sus noches desvelada con la compañía de sus amantes y el alcohol.
Por ella descuidó a sus súbditos que poco a poco se revelaban.
No le importó que lo esperara la hoja filosa de la guillotina.
Cuando por el suelo rodó su cabeza, muchos advirtieron que en sus ojos sin vida había lágrimas.
Conoció a María de Austria, una joven tan bonita como egoísta.
Estaba seguro de moldear su carácter a su imagen y semejanza.Antes de ser reina de Francia, ella reinaba en su corazón.
Le dedicó su vida, cumplió cada uno de sus caprichos, no se imaginaba la vida sin ella.
Luego del nacimiento de su primera hija, le regaló un castillo.
No le importaban las infidelidades a las que ella estaba acostumbrada.
La llenó de joyas, vestidos fastuosos para que los luciera en infinitas fiestas en las que el estaba ausente, sabiendo que la perdía un poco más.
No ignoraba que María pasaba sus noches desvelada con la compañía de sus amantes y el alcohol.
Por ella descuidó a sus súbditos que poco a poco se revelaban.
No le importó que lo esperara la hoja filosa de la guillotina.
Cuando por el suelo rodó su cabeza, muchos advirtieron que en sus ojos sin vida había lágrimas.
PERFUME DE MUJER
Hija de reyes, fue criada con todos los lujos .
Desde niña se mostró caprichosa, alejada del protocolo que debía aprender una futura reina.Se casó en la adolescencia, no alcanzó para dejar atrás su rebeldía.
Era de talla pequeña, su mirada demostraba que no le importada nada que no fuera ella.
Interpelaba a sus doncellas con desdén, se fue del palacio de Versalles, al de Trianon.
Sola ,podía llevar una vida aun más disipada, preparó su primer viaje a Paris, compró vestido lujosos, con bordados y piedras para destacarse del resto.
Se sentía una reina cuando estaba vestida con los exclusivos modelos de la época, su cuello de cisne lo adornaba con joyas.
Las fiestas se sucedían en forma continua.
A su alcoba del palacio llevó a sus amantes, se acercaba a ellos en medio de las magníficas fiestas, bebió la vida con prisa, nada la detenía, era la reina de Francia.
Ese día cambió su vestuario, un hábito gris austero.
Su dorado cabello brillaba al sol.
Cuenta el verdugo que cuando rodó su cabeza, en el aire flotaba un exquisito perfume.
* Maria Antonieta reina de Francia murió decapitada el 16-10-1793
Desde niña se mostró caprichosa, alejada del protocolo que debía aprender una futura reina.Se casó en la adolescencia, no alcanzó para dejar atrás su rebeldía.
Era de talla pequeña, su mirada demostraba que no le importada nada que no fuera ella.
Interpelaba a sus doncellas con desdén, se fue del palacio de Versalles, al de Trianon.
Sola ,podía llevar una vida aun más disipada, preparó su primer viaje a Paris, compró vestido lujosos, con bordados y piedras para destacarse del resto.
Se sentía una reina cuando estaba vestida con los exclusivos modelos de la época, su cuello de cisne lo adornaba con joyas.
Las fiestas se sucedían en forma continua.
A su alcoba del palacio llevó a sus amantes, se acercaba a ellos en medio de las magníficas fiestas, bebió la vida con prisa, nada la detenía, era la reina de Francia.
Ese día cambió su vestuario, un hábito gris austero.
Su dorado cabello brillaba al sol.
Cuenta el verdugo que cuando rodó su cabeza, en el aire flotaba un exquisito perfume.
* Maria Antonieta reina de Francia murió decapitada el 16-10-1793
Thursday, March 16, 2006
FIN DE UN REINO
Dentro del palacio Luís XVI juega nervioso con los puños de su camisa inmaculadamente blanca.
Maria Antonieta apura a las doncellas con el equipaje, no debe olvidar nada, su ropa, sus joyas, su diario íntimo, donde escribió casi toda su vida.
Tenía que esconderlo, nadie debería enterarse, de su amor por ese hombre de tez morena con quien había compartido sus noches de amor y fuego.
Todo es quietud y silencio, solo la acompañan sus pensamientos,¿ volvería a verlo?.
Le resultaba difícil imaginar su vida sin el, lejos de las paredes palaciegas que arrullaron sus sensaciones.
Afuera en los jardines de Las Tullerías, la gente se aprestaba a vivir una jornada diferente, atrás quedarían los grilletes que ataban a los esclavos a una vida parecida al infierno.
Las banderas tricolores flameaban cual pájaros.
Anochecía, del cielo brillantes pendían las estrellas, la luna plateada iluminaba a todos los que buscaban la libertad, el renacimiento de la humanidad, comenzaba a gestarse la paz.
Principio del destierro de un rey sin reino.
Maria Antonieta apura a las doncellas con el equipaje, no debe olvidar nada, su ropa, sus joyas, su diario íntimo, donde escribió casi toda su vida.
Tenía que esconderlo, nadie debería enterarse, de su amor por ese hombre de tez morena con quien había compartido sus noches de amor y fuego.
Todo es quietud y silencio, solo la acompañan sus pensamientos,¿ volvería a verlo?.
Le resultaba difícil imaginar su vida sin el, lejos de las paredes palaciegas que arrullaron sus sensaciones.
Afuera en los jardines de Las Tullerías, la gente se aprestaba a vivir una jornada diferente, atrás quedarían los grilletes que ataban a los esclavos a una vida parecida al infierno.
Las banderas tricolores flameaban cual pájaros.
Anochecía, del cielo brillantes pendían las estrellas, la luna plateada iluminaba a todos los que buscaban la libertad, el renacimiento de la humanidad, comenzaba a gestarse la paz.
Principio del destierro de un rey sin reino.
Saturday, March 11, 2006
VISITA GUIADA
Ganamos aquel concurso, por fin habíamos llegado a Hollywood.
La primera visita guiada, sería a un estudio de cine.
Alucinante, fue como regresar en el tiempo.
Entramos a los talleres, donde aún se guardan los vestidos y trajes de los más famosos artistas.
Cambiamos nuestras ropas informales y probé varios vestidos.
Elegí uno color esmeralda sin breteles, bien ajustado, al que acompañé con un pequeño sombrero de plumas con un tul que llegaba por debajo de los ojos, quería agregar misterio a ese momento.
Martín optó por un traje de color gris, con pequeños bastones de color blanco,estaba más hermoso que nunca, así lo veían mis ojos de mujer enamorada.
Nos dispusimos a cumplir nuestro sueño, viajar en el tiempo, igual a esa película que veíamos en los videos.
Me regaló un rosa y un beso, allí supe que nuestro amor sería eterno y capaz de viajar a través de la memoria acompañados por el brillo de nuestras miradas.
La primera visita guiada, sería a un estudio de cine.
Alucinante, fue como regresar en el tiempo.
Entramos a los talleres, donde aún se guardan los vestidos y trajes de los más famosos artistas.
Cambiamos nuestras ropas informales y probé varios vestidos.
Elegí uno color esmeralda sin breteles, bien ajustado, al que acompañé con un pequeño sombrero de plumas con un tul que llegaba por debajo de los ojos, quería agregar misterio a ese momento.
Martín optó por un traje de color gris, con pequeños bastones de color blanco,estaba más hermoso que nunca, así lo veían mis ojos de mujer enamorada.
Nos dispusimos a cumplir nuestro sueño, viajar en el tiempo, igual a esa película que veíamos en los videos.
Me regaló un rosa y un beso, allí supe que nuestro amor sería eterno y capaz de viajar a través de la memoria acompañados por el brillo de nuestras miradas.
Saturday, March 04, 2006
VISITA AL MUSEO
Heber y Sofía visitaron el museo náutico.
Se detuvieron en una goleta y mágicamente encontraron, catalejos y disfraces.
Heber se vistió de pirata, con un gran pañuelo que sujetaba sus desordenados cabellos.
Sofia eligió un vestido y entre sus trenzas color de oro, intercaló flores multicolores, cerraron sus ojos y viajaron a la isla del tesoro encantado.
Allí había duendes que los condujeron por paisajes inigualables, flores que regalaban su perfume, pájaros que con sus trinos endulzaron aun más sus oídos de niños.
Debajo del tesoro, compuesto por piedras preciosas y monedas de oro había un papel ajado que leyeron con atención y decía "Niños cuando terminen las clases los esperamos en esta isla para cumplir sus más caros anhelos".
Presurosos salieron del museo, el lunes tendrían una historia nueva para compartir con todos sus compañeros, quienes en unos meses los acompañarían a vivir más aventuras en la Isla del Encanto.
Se detuvieron en una goleta y mágicamente encontraron, catalejos y disfraces.
Heber se vistió de pirata, con un gran pañuelo que sujetaba sus desordenados cabellos.
Sofia eligió un vestido y entre sus trenzas color de oro, intercaló flores multicolores, cerraron sus ojos y viajaron a la isla del tesoro encantado.
Allí había duendes que los condujeron por paisajes inigualables, flores que regalaban su perfume, pájaros que con sus trinos endulzaron aun más sus oídos de niños.
Debajo del tesoro, compuesto por piedras preciosas y monedas de oro había un papel ajado que leyeron con atención y decía "Niños cuando terminen las clases los esperamos en esta isla para cumplir sus más caros anhelos".
Presurosos salieron del museo, el lunes tendrían una historia nueva para compartir con todos sus compañeros, quienes en unos meses los acompañarían a vivir más aventuras en la Isla del Encanto.
UN SUEÑO
Soñaba, había embarcado en un viejo galeón, ese que enarbolaba una bandera roja con una calavera negra en el medio que asustaba.
Los hombres llamaban la atención por su vestimenta de color negro, solo a veces un pañuelo de color sujetando sus cabellos.
Ellas sencillas, una pollera con vuelo y puntillas y una blusa escotada.
El viaje fue primero sobre el mar azul, que más adelante se convirtió en el mismo verde de las esmeraldas que ellos buscaban.
Luego de unas horas, se divisaba una isla, con altas palmeras, que al compás de la brisa danzaban.
A medida que se internaban en búsqueda del tesoro, el follaje se hacía intenso, el canto de los pájaros acompañaba la caminata, rodeados de flores, orquídeas que pendían de los árboles en colores tan pálidos como bellos.La luz indicaba que caía el crepúsculo, tiñendo todo de naranja y violeta.
Una ola inquieta rozó con picardía mis piernas, por primera vez me había quedado dormida, abrazada al sol en la playa.
Los hombres llamaban la atención por su vestimenta de color negro, solo a veces un pañuelo de color sujetando sus cabellos.
Ellas sencillas, una pollera con vuelo y puntillas y una blusa escotada.
El viaje fue primero sobre el mar azul, que más adelante se convirtió en el mismo verde de las esmeraldas que ellos buscaban.
Luego de unas horas, se divisaba una isla, con altas palmeras, que al compás de la brisa danzaban.
A medida que se internaban en búsqueda del tesoro, el follaje se hacía intenso, el canto de los pájaros acompañaba la caminata, rodeados de flores, orquídeas que pendían de los árboles en colores tan pálidos como bellos.La luz indicaba que caía el crepúsculo, tiñendo todo de naranja y violeta.
Una ola inquieta rozó con picardía mis piernas, por primera vez me había quedado dormida, abrazada al sol en la playa.
Friday, March 03, 2006
NAUFRAGIO
Eric, como capitán del barco pirata, lo abandonó a último momento.
El mar encrespado lo había mandado a las profundidades del océano, con su carga de, perlas y esmeraldas.
Prímula lloraba en la costa.
El espectáculo era dantesco, esa mole que habíanavegado todos los mares, hoy se sumergía para siempre.
Eric, era fuerte, de cuerpo y más de espíritu, sin temor se arrojó a las aguas inquietas.
Quería demostrar que el amor es el más poderoso de los sentimientos.
A esta altura nada le importaba.Luchando con la fuerza indómita de las aguas, se zambulló en ellas.
Llegó hasta el fondo, extasiado por el espectáculo que le brindaba la naturaleza.
Rutas de corales, tesoros escondidos en las profundidades.
Con pocas fuerzas y cuando la oscuridad y el silencio, lo estremecían, encontró el cofre que buscaba, de allí sacó un collar de esmeraldas para su amada y un rosario de rubíes para su madre.
El mar encrespado lo había mandado a las profundidades del océano, con su carga de, perlas y esmeraldas.
Prímula lloraba en la costa.
El espectáculo era dantesco, esa mole que habíanavegado todos los mares, hoy se sumergía para siempre.
Eric, era fuerte, de cuerpo y más de espíritu, sin temor se arrojó a las aguas inquietas.
Quería demostrar que el amor es el más poderoso de los sentimientos.
A esta altura nada le importaba.Luchando con la fuerza indómita de las aguas, se zambulló en ellas.
Llegó hasta el fondo, extasiado por el espectáculo que le brindaba la naturaleza.
Rutas de corales, tesoros escondidos en las profundidades.
Con pocas fuerzas y cuando la oscuridad y el silencio, lo estremecían, encontró el cofre que buscaba, de allí sacó un collar de esmeraldas para su amada y un rosario de rubíes para su madre.
Wednesday, March 01, 2006
UN VIAJE SINGULAR
Este viaje en globo sería especial.
El punto de reunión sería el viejo aeródromo del pintoresco pueblito deAguas Blancas.
¿Alcanzarían los globos?
El día diáfano invitaba a la aventura, mucho sol, una brisa suave que nos ayudaría a elevarnos.
El paisaje de casas bajas, con sus techos rojos, sus jardines poblados de flores era el mejor marco para lo que en minutos sobrevendría.
Caminamos varias cuadras hasta que por fin los vimos, sus colores eran intensos, parecidos al arco iris después de la lluvia que bendecía los campos de color dorado.
Nos dispusimos a dejar la carga en los canastos que para la ocasión, estaban adornados con flores de mil colores.
Esta vez, no subiríamos nosotros, si viajaría un pedacito de nuestras almas, el viento trasladaría nuestros suspiros, quizás una lágrima, esas que trae el amor, las emociones, en cada uno de los canastos, para fundirse con el universo, en los globos de la foto, viajarían nuestros cuentos.
Dedicado a todos mis compañeros de foro con mucho cariño
Agustina
El punto de reunión sería el viejo aeródromo del pintoresco pueblito deAguas Blancas.
¿Alcanzarían los globos?
El día diáfano invitaba a la aventura, mucho sol, una brisa suave que nos ayudaría a elevarnos.
El paisaje de casas bajas, con sus techos rojos, sus jardines poblados de flores era el mejor marco para lo que en minutos sobrevendría.
Caminamos varias cuadras hasta que por fin los vimos, sus colores eran intensos, parecidos al arco iris después de la lluvia que bendecía los campos de color dorado.
Nos dispusimos a dejar la carga en los canastos que para la ocasión, estaban adornados con flores de mil colores.
Esta vez, no subiríamos nosotros, si viajaría un pedacito de nuestras almas, el viento trasladaría nuestros suspiros, quizás una lágrima, esas que trae el amor, las emociones, en cada uno de los canastos, para fundirse con el universo, en los globos de la foto, viajarían nuestros cuentos.
Dedicado a todos mis compañeros de foro con mucho cariño
Agustina
Monday, February 27, 2006
CONFESIONARIO
Necesitaba realizar ese viaje en globo para darse cuenta que estaba solo.
En la inmensidad podría confesar sus penas a Dios.
No supo corresponder el amor de esa mujer.
No podía pedir una vez más que lo perdonara.
A medida que el globo tomaba altura, le contaba que había sido infiel.
De esa mujer de tierna sonrisa y triste mirada, solo recordaba cuantas veces la había hecho llorar con sus mentiras.
¿De donde había sacado valor para herirla?.
No había tenido un atisbo de piedad cuando ella derramaba sus lágrimas, impotente ante la injusticia de las palabras que el clavaba como dagas.
En ese momento se dió cuenta que era tarde para todo.
No la recuperaría nunca, no podía ser el hombre bueno que ella soñaba, en su ser solo había cabida para un egoísmo sin límites.
Una vez más miró a su alrededor, admiró las estrellas colgadas del cielo, saltó al vacío,y el globo siguió su viaje a la nada.
En la inmensidad podría confesar sus penas a Dios.
No supo corresponder el amor de esa mujer.
No podía pedir una vez más que lo perdonara.
A medida que el globo tomaba altura, le contaba que había sido infiel.
De esa mujer de tierna sonrisa y triste mirada, solo recordaba cuantas veces la había hecho llorar con sus mentiras.
¿De donde había sacado valor para herirla?.
No había tenido un atisbo de piedad cuando ella derramaba sus lágrimas, impotente ante la injusticia de las palabras que el clavaba como dagas.
En ese momento se dió cuenta que era tarde para todo.
No la recuperaría nunca, no podía ser el hombre bueno que ella soñaba, en su ser solo había cabida para un egoísmo sin límites.
Una vez más miró a su alrededor, admiró las estrellas colgadas del cielo, saltó al vacío,y el globo siguió su viaje a la nada.
Saturday, February 25, 2006
EL GLOBO AEROSTATICO SIN MEMORIA
A punto de elevarse, sus colores se confudirían en el espacio.
Allí en la playa, caminaba él, buscaba recuperar sus recuerdos.
Estaba solo dejando sus pisadas en la arena, miraba el mar sin verlo.
¿Qué era su vida, nada?
Muy atrás vagamente recordaba, había tenido el amor de la mujer de sus sueños.
Escuhaba la risa de unos niños, ¿serían los suyos?
Se sentó en una roca a mirar el moviento continuo de las olas, pero su sonido y su danza no alcanzaban para recuperar su memoria.
La playa estaba sola, podía oir el silencio.
Se incorporó para seguir buscando, allá a lo lejos un globo de mil colores lo invitó a dar un paseo.
Continuaba el ascenso, el viento helado le trajo la voz de su amada ¿era ella?.
En lo alto el viento sacudió sus pensamientos, comenzó a recordar.
Descendieron todos los globos, el de él con sus dudas y escasos recuerdos, se perdió en la inmensidad del universo.
Allí en la playa, caminaba él, buscaba recuperar sus recuerdos.
Estaba solo dejando sus pisadas en la arena, miraba el mar sin verlo.
¿Qué era su vida, nada?
Muy atrás vagamente recordaba, había tenido el amor de la mujer de sus sueños.
Escuhaba la risa de unos niños, ¿serían los suyos?
Se sentó en una roca a mirar el moviento continuo de las olas, pero su sonido y su danza no alcanzaban para recuperar su memoria.
La playa estaba sola, podía oir el silencio.
Se incorporó para seguir buscando, allá a lo lejos un globo de mil colores lo invitó a dar un paseo.
Continuaba el ascenso, el viento helado le trajo la voz de su amada ¿era ella?.
En lo alto el viento sacudió sus pensamientos, comenzó a recordar.
Descendieron todos los globos, el de él con sus dudas y escasos recuerdos, se perdió en la inmensidad del universo.
ELCUMPLEAÑOS
A sus trece años, casi entrando en la adolescencia, nunca había tenido un festejo de cumpleaños.
Como otros, era un mal apodado niño de la calle.
Sus papás trabajaban del alba a la madrugada, tiempo no sobraba.
Los festejos no se conocían, solo el beso de los padres de manos arrugadas por el trabajo,pieles curtidas por la inclemencia del tiempo que no conocía los días que caían del calendario
Ese día la conoció, era un mujer tan bella como esbelta .
Revolvió los cartones y diarios que lo acompañaban cada día.
Ahí estaba,límpita ,una invitación para dar un paseo en globo.
Sus ojos no daban crédito a lo que a duras penas leía.
Se puso sus mejores ropas, nadie vería que estaban raídas, su alegría haría que se viera solamente el brillo de su mirada.
Se peinó por última vez y salió a la vida.
El globo lo esperaba para un viaje de sueños y esperanza.
En el cielo que estaba tan cerca y a la vez lejos de sus manos, se escribía mañana será otro día.
Como otros, era un mal apodado niño de la calle.
Sus papás trabajaban del alba a la madrugada, tiempo no sobraba.
Los festejos no se conocían, solo el beso de los padres de manos arrugadas por el trabajo,pieles curtidas por la inclemencia del tiempo que no conocía los días que caían del calendario
Ese día la conoció, era un mujer tan bella como esbelta .
Revolvió los cartones y diarios que lo acompañaban cada día.
Ahí estaba,límpita ,una invitación para dar un paseo en globo.
Sus ojos no daban crédito a lo que a duras penas leía.
Se puso sus mejores ropas, nadie vería que estaban raídas, su alegría haría que se viera solamente el brillo de su mirada.
Se peinó por última vez y salió a la vida.
El globo lo esperaba para un viaje de sueños y esperanza.
En el cielo que estaba tan cerca y a la vez lejos de sus manos, se escribía mañana será otro día.
Monday, February 20, 2006
EL FUEGO
Me desperté asustada con el aullido de las sirenas de los bomberos.
Otra vez la inconciencia, había encendido el fuego.
Los hombres de negro trabajaron varias horas.
Alguien de gesto adusto realizó las pericias, luego informó con voz gélida,que las pérdidas eran totales.
Tres palabras que no alcanzaban a quienes esperabamos en el frente de la biblioteca.
¿Sabía este hombre el significado escueto de sus palabras?
¿Conocía el tesoro que allí se guardaba?
El lugar quedó desierto.
Pese a las advertencias, aun con la companía del humo que dañaba mis ojos, entré.
Sobre un estante a punto de derrumbarse, encontré un libro intacto, quité las cenizas que lo cubrían, era la historia de Romeo y Julieta.
Otra vez la inconciencia, había encendido el fuego.
Los hombres de negro trabajaron varias horas.
Alguien de gesto adusto realizó las pericias, luego informó con voz gélida,que las pérdidas eran totales.
Tres palabras que no alcanzaban a quienes esperabamos en el frente de la biblioteca.
¿Sabía este hombre el significado escueto de sus palabras?
¿Conocía el tesoro que allí se guardaba?
El lugar quedó desierto.
Pese a las advertencias, aun con la companía del humo que dañaba mis ojos, entré.
Sobre un estante a punto de derrumbarse, encontré un libro intacto, quité las cenizas que lo cubrían, era la historia de Romeo y Julieta.
Saturday, February 18, 2006
UN VIAJE
Como todas las tardes fuí a la biblioteca.
Ese día elegí una novela para distenderme.
El silencio y la quietud de lugar, me llevaron a cerrar los ojos.
Ahora estoy a la orilla de ese mar que se confunde con el cielo.
Calcé mi traje de neoprene, escondí mis rulos debajo de una gorra, sobre mi espalda descansaban los tubos que me permitirían respirar.
Descendimos, nos acompañaban peces multicores, podía deslizarme como ellos, recorria los bancos de corales.
Encontramos un crucero hundido y allí un cofre, cargado de monedas, vivencias, recuerdos.
Oscurecía lentamente, sentí un tirón en la soga que nos amarraba a la tierra, a la vida, terminaba el tiempo, el oxígeno también.
No sé si he regresado, pueden encontrarme, en las páginas de ese libro de cuentos.
Ese día elegí una novela para distenderme.
El silencio y la quietud de lugar, me llevaron a cerrar los ojos.
Ahora estoy a la orilla de ese mar que se confunde con el cielo.
Calcé mi traje de neoprene, escondí mis rulos debajo de una gorra, sobre mi espalda descansaban los tubos que me permitirían respirar.
Descendimos, nos acompañaban peces multicores, podía deslizarme como ellos, recorria los bancos de corales.
Encontramos un crucero hundido y allí un cofre, cargado de monedas, vivencias, recuerdos.
Oscurecía lentamente, sentí un tirón en la soga que nos amarraba a la tierra, a la vida, terminaba el tiempo, el oxígeno también.
No sé si he regresado, pueden encontrarme, en las páginas de ese libro de cuentos.
LA BIBLIOTECA
El viejo edificio de color amarillo, rodeado de árboles y flores, era nuestro punto de encuentro a la salida de la escuela.
La madera de su piso crujía bajo nuestros pasos.
Un cartel que pedía silencio, rompía cada tanto la ordenada fila delibros y nos obligaba a callar nuestras risas adolescentes.
En una mesa, junto a la ventana se sentaba una misteriosa mujer con su block de hojas.
Su apariencia serena, sus ojos tristes, no opacaban su fina belleza, pero hacían pensar que era presa de una gran pena.
De pronto comenzaba a escribir, su mirada se encendía, cobraba vida.
La pasión se adueñaba de todo su ser, ese que minutos antes tenía matices grises.
Escribía con amor y sin pausa, cartas que nadie leería.
Su elegido había partido, ella no lo sabía
Hoy el edificio ya no está, fue demolido.
Cuando sopla el viento, lleva consigo el llanto de la mujer de la biblioteca
La madera de su piso crujía bajo nuestros pasos.
Un cartel que pedía silencio, rompía cada tanto la ordenada fila delibros y nos obligaba a callar nuestras risas adolescentes.
En una mesa, junto a la ventana se sentaba una misteriosa mujer con su block de hojas.
Su apariencia serena, sus ojos tristes, no opacaban su fina belleza, pero hacían pensar que era presa de una gran pena.
De pronto comenzaba a escribir, su mirada se encendía, cobraba vida.
La pasión se adueñaba de todo su ser, ese que minutos antes tenía matices grises.
Escribía con amor y sin pausa, cartas que nadie leería.
Su elegido había partido, ella no lo sabía
Hoy el edificio ya no está, fue demolido.
Cuando sopla el viento, lleva consigo el llanto de la mujer de la biblioteca
SOY UN LIBRO DE CUENTOS
SOY UN LIBRO DE CUENTOS
En mis páginas encontrarán figuras de colores.
Durante el día, los niños viven las aventuras que guardo en mi corazón.
A veces tengo historias de príncipes que buscan a sus príncesas en castillosmisteriosos.
Puedo ser música para que todos canten con alegría.
En mis páginas, también pueden encontrar paisajes
Si cierran sus ojitos, puedo llevarlos a una isla encantada, donde encontraremos,duendes y gnomos regalando felicidad.
Pájaros de mil colores, nos regalarán sus trinos y sin temor comerán de nuestras manos.
Los llevaré por pequeños caminos hasta una laguna dorada rodeada de montañas nevadas.
También tengo hermanos a quienes les gusta que con trazos temblorosos, los pinten
A veces mis historias sirven para que un niño pueda conciliar el sueño.
Cuando sepan todo mi contenido, no me tiren, aunque mis páginas estén un poco ajadas, pueden llevarme a esos lugares donde los chicos no tienen nada.
Recuerden a sus papis que los espero en el kiosco de la esquina.
En mis páginas encontrarán figuras de colores.
Durante el día, los niños viven las aventuras que guardo en mi corazón.
A veces tengo historias de príncipes que buscan a sus príncesas en castillosmisteriosos.
Puedo ser música para que todos canten con alegría.
En mis páginas, también pueden encontrar paisajes
Si cierran sus ojitos, puedo llevarlos a una isla encantada, donde encontraremos,duendes y gnomos regalando felicidad.
Pájaros de mil colores, nos regalarán sus trinos y sin temor comerán de nuestras manos.
Los llevaré por pequeños caminos hasta una laguna dorada rodeada de montañas nevadas.
También tengo hermanos a quienes les gusta que con trazos temblorosos, los pinten
A veces mis historias sirven para que un niño pueda conciliar el sueño.
Cuando sepan todo mi contenido, no me tiren, aunque mis páginas estén un poco ajadas, pueden llevarme a esos lugares donde los chicos no tienen nada.
Recuerden a sus papis que los espero en el kiosco de la esquina.
Wednesday, January 18, 2006
El retrato
Paseaba por el museo.
Amaba la pintura.Los cuadros reflejaban escenas de guerras pasadas, jardines inundados de flores de diversos colores, hasta podía sentir su perfume.
Caballeros al galope de sus caballos, su caras serias, empuñaban brillosas espadas,seguramente cumplian una misión. en la que tal vez se haya derramado sangre.
Ella para entonces era una niña, con vagos recuerdos.
De pronto vió una cara de mujer, el shador cubría gran parte de su rostro, solo se veian unos ojos tan azules y profundos como el mar.
Se quedó un rato observando el cuadro, le atraia demasiado, no sabía porque.
Regresó a su casa, buscó el album de fotos, era lo único que la conectaba con sus familiares muertos en las invasiones árabes.
Cuidadosamente dió vuelta, las hojas, en ese instante se dió cuenta que los ojos del cuadro del museo, eran los de su madre.
Amaba la pintura.Los cuadros reflejaban escenas de guerras pasadas, jardines inundados de flores de diversos colores, hasta podía sentir su perfume.
Caballeros al galope de sus caballos, su caras serias, empuñaban brillosas espadas,seguramente cumplian una misión. en la que tal vez se haya derramado sangre.
Ella para entonces era una niña, con vagos recuerdos.
De pronto vió una cara de mujer, el shador cubría gran parte de su rostro, solo se veian unos ojos tan azules y profundos como el mar.
Se quedó un rato observando el cuadro, le atraia demasiado, no sabía porque.
Regresó a su casa, buscó el album de fotos, era lo único que la conectaba con sus familiares muertos en las invasiones árabes.
Cuidadosamente dió vuelta, las hojas, en ese instante se dió cuenta que los ojos del cuadro del museo, eran los de su madre.
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