Monday, March 19, 2007

EL REENCUENTRO

Marcia es un joven mujer que puede viajar por el mundo sin descuidar su profesión.
Ezeiza era un enjambre de gente, todos querían trepar a los pájaros plateados ya sea por viajes de negocios o bien para encontrarse con sus seres queridos, las aves de plata esperan la conformidad para llevarlos.
Toma un remis, allí se entera de todos los problemas acaecidos en su ausencia, tuvo suerte, su vuelo fue tranquilo hasta pudo dormir un rato para seguir soñando.
Llega su departamento las paredes de su edificio están desnudas, ni pensar en colgar plantas como en la lejana Sevilla, sabe que aquí la cascada de los helechos vivirán en su imaginación.
Abre las ventanas para que el aire fresco del otoño ingrese por ellas, divertida mira a unos niños que juegan con las hojas doradas.
Tendrá unos días para descansar antes de emprender el viaje más importante de su vida, elije la ropa que mandará al lavadero, con cuidado saca el vestido rojo con lunares blancos que vistió en el evento de su despedida, está intacto, lo huele, conserva el perfume, las rosas que llevaba,el destino quiso que permanecieran intactas, para conservarlas las pone en la heladera.
¡Cuántos recuerdos!
En el fondo de la maleta descansa un CD, lo escucha, Chambao ejecutado por Paco de Lucía, la transporta, esas cuerdas magníficas son las elegidas para el reencuentro.

Termina de acomodar sus ropas, toma el teléfono, necesita hacer la reserva para su próximo viaje.
Pese a sus susurros no consigue pasaje para la fecha que quería, no importa, solo una semana dilatará el encuentro.
Por la ventana el sol trata de hacerse dueño del cielo, necesita la ayuda del viento para disipar las nubes, traviesas cubren el cielo, las tonalidades caprichosas pasan del rosa al gris sin respetar los colores del universo, los árboles van mutando sus ropas necesitan sus vestidos grises, los del otoño que en vuelo infinito se llevan cada una de las hojas.
Nada le importa, disfruta del paisaje aún cuando añore los otros que conoció en este viaje.Poco más de quince días la separan de sus sueños.
Es valiente, sabe que sus vivencias serán únicas, no importa en qué lugar del planeta se encuentre, su alma le dice que el reencuentro será único, allí se cristalizarán sus proyectos al lado del hombre que ama.
Sueña con el abrigo de los leños,las lenguas de fuego armoniosamente elevarán sus puntas rojas al Universo.
Tal vez aparezca la luna o el titilar de las estrellas, nada importa, las historias de amor son únicas e irrepetibles, nacen de dos seres que se aman más allá del espacio.
Jamás fueron contadas, los protagonistas esperan, una vez más concretarán los sueños.
El tiempo del amor no se mide con relojes, espera que los actores de cada historia se expresen en el lenguaje del más hermoso de los sentimientos.
Las cuerdas acariciadas por el Maestro, seguirán deslizándose como ángeles, testigos privilegiados de éste encuentro.

Saturday, March 17, 2007

TANGO FLAMENCO

Esa noche Marcia estaba invitada a una fiesta especial, era su despedida de España.
Por la mañana compró la ropa que usaría para el evento,dejó las cajas en la habitación del hotel, se dirigió a la playa, quería mantener el bronceado que había adquirido en esas tierras lejanas, el sol había sido bondadoso obsequiando su calor.
A la tarde decidió descansar un rato, pidió al conserje la despertara antes del anochecer.
Comenzó a prepararse, el maquillaje destacaría sus ojos, los labios rojos idénticos al color del vestido, un profundo escote dejaba descubierta su espalda, el largo de éste casi no dejaba ver las sandalias, finas tiras de cuero sujetaban suavemente las pantorrillas,unas gotas de perfume, el arreglo había concluído.
Ansiosa decidió bajar por las escaleras, los volados que formaban la cola de su vestido jugaban como duendes en los escalones.
Su figura era admirada, la armonía de su cuerpo tenía dueño del otro lado del océano, evocarlo le traía mágicos recuerdos, la mirada adquiría un brillo diferente inequívoca señal del amor que sentía.
La noche estaba cálida, una breve brisa jugaba con sus cabellos, pocas cuadras la separaban del lugar, mientras caminaba observaba los frentes de las casas, de los balcones pendían macetas con diversas plantas, el verde de los helechos caía como una cascada, los geranios acompañaban con su aroma y color, la luna regalaba destellos de plata.
En la esquina un florista ofrecía su mercancía, compró tres rosas, aún estaban vestidas con perlas de rocío, sujetó dos en la cintura y la otra quedó prendida de sus cabellos.
Desde la calle se sentían los acordes de un tango flamenco, el sonido era cautivante.
Las mesas cubiertas con finos manteles blancos, sobre ellos un centro con flores frescas y velas.
La música ejecutada por Paco de Lucía hacia estallar las emociones, el bailador mostraba su destreza, sus manos acompañaban el zapateo en armonía, todo era silencio y admiración.
Terminado el espectáculo brindaron por el regreso de Marcia a su patria.
Ya en el hotel, dejó el vestido sobre la cama, eligió una bata,en su alma había guardado la sensualidad de la música magistralmente ejecutada por un grande.
Lentamente sacó el maquillaje de su cara, luego de una ducha relajante abrazada a su almohada decidió que los acordes de las cuerdas acompañarían el reencuentro.

FINAL ABIERTO

El invierno español, había cubierto la carretera de nieve, ese día ella no podría dirigirse a la estación de televisión donde trabajaba.
Los conocimientos le permitieron alcanzar sus sueños, ser la conductora de un noticiero en horario central, a ello agregaba su belleza natural, alta, de largos cabellos que enmarcaban un rostro perfecto de porcelana, sus ojos eran del color de las espigas de trigo que en el estío vestían los campos de oro.
Sus pares la consideraban, también tenía belleza interior, el carácter impulsivo le habia permitIdo avanzar.
Cada escalón de su vida le había costado esfuerzo, en la adolescencia perdió a sus padres, tuvo que enfrentar la vida y para ello decidió prepararse, quería ser la primera, de a poco concretaría sus sueños.
Una máquina trataba de despejar el camino, tarea infructuosa , nevaba cada vez con más fuerza.
Mientras notificaba su ausencia, por la ventana del departamento observaba el paisaje teñido de blanco, por las ramas de los árboles se deslizaba la nieve, los mismos que en el verano albergaban nidos o brindaban sombra al caminante.
Preparó un café, comenzó a hojear los diarios.
En la página central se destacaba la nota a un científico, la ilustraba una foto, al verla su corazón dió un vuelco, esa imágen la atraía, una y otra vez releyó el artículo, hablaba de sus descubrimientos, pero ella buscaba otra cosa, quería encontrar una dirección de correo electrónico para contactarse con ese hombre tan especial, al pié de página solo figuraba un domicilio.
Audaz decidió escribirle, le contaría que lo había leído en el diario, que intentaba conocerlo más allá de la ciencia que por cierto la atrapaba.
Así comenzaron el intercambio espistolar.
Fueron confidentes y amigos, sin pensar que el camino de las letras haría nacer los sentimientos más puros,lentamente el destino que es sabio llamó al amor.
Tuvieron tiempos felices, aún sin conocerse, eran almas gemelas, compartían sus dichas y desazones, cada semana ambos esperaban la respuestas a sus cartas, los separaba el océano, en su ir y venir éste era capaz de apagar el fuego que iba creciendo.
Otras veces el silencio cubrió con su espeso manto los desacuerdos, pero como las olas que rompen en la playa su espuma traía la silueta de dos corazones en llamas.
Se soñaban mutuamente, hasta podría decir que respiraban juntos, tenían proyectos que nacían desde el entendimiento, los ideales y el amor profundo.
Estos personajes que han dado vida a esta historia, aún no se conocen, miran distintas orillas del mismo océano.
Por las noches la misma luna los acompaña, juntos admiran las estrellas del universo, es un pacto para senirse más cerca, tal vez las aguas que danzan en forma infinita indiquen cuando les llegue su tiempo.

Friday, March 16, 2007

LA BECA DE LOS SUEÑOS

Marcia hoy no trabaja, tiene día de descanso en la Universidad donde dicta clases arqueología, mezcla mundos, los actuales y los que pasaron, pese a ello se levanta casi al alba, abre las ventanas de su departamento para que las flores perfumen el ambiente.
A media mañana el portero le alcanza la correspondencia, la admira,cubre su cuerpo con una simple bata que refleja los colores del sol, una cinta de raso anuda sus cabellos, sus pies descalzos dan comienzo a unas piernas infinitas y bronceadas, firma el recibo de las cartas, lo despide con una tierna y pícara sonrisa.
Elige un sillón rojo como su boca para mirar las cartas, entre los sobres de impuestos observa uno que tiene el sello de una universidad prestigiosa.
La Sorbona le ha concedido una beca para que prosiga con los estudios de investigadora.
En cuarenta y ocho horas debe viajar a París, está exultante,prepara sus maletas, chequea los documentos, todo está en órden.
Busca un cilindro de cuero rojo, regalo de su padre,ése albergará los papeles más importantes, entre ellos un mapa que casi nadie conoce.
Ezeiza está atestado de gente que viaja a distintos lugares del planeta, los monitores anuncian demoras por suerte el vuelo de Marcia saldrá en tiempo y forma.
Pasan las horas, entre sueños escucha la voz del comisario del avión, en quince minutos llegarán al aeropuerto Charles de Gaulle, acomoda su rubia cabellera dentro de una boina verde esmeralda, en sus hombros luce una campera de igual color.
Toma un taxi que la dejará en la facultad, el recorrido es tal como lo había pensado, armonioso y bello, entre brumas timidamente aparecen los colores, los árboles alimentan sus brotes, las rosas sus capullos.
Llegan a destino.
Detrás de las rejas se erige el edificio de la Universidad, la cúpula le recuerda a otras que admiró en República Checa, los jardines tienen el césped recién cortado, en los canteros nacen las flores, comienzan a abrise regalando su aroma, señal de la primavera que llega.
Los claustros universitarios están adornados con la calidez de la madera, los vitreaux culminan el techo,las figuras de los ángeles parecen querer tomar vida para volar a mundos lejanos.
En clase despliega uno de los tesoros que guarda en el cilindro de cuero,muestra el contenido, azorada observa que falta el más importante, comienzan a rodar sus lágrimas, perlas saladas surcan su bello rostro, en un instante se desvanecen sus ilusiones, escucha un sonido, parece un susurro melodioso, un canto celestial trasciende, ocupa el espacio, mira hacia arriba, un ángel de alas rosadas le hace un guiño, entre sus alas volando al infinito se lleva el mapa de los recuerdos.

Wednesday, March 14, 2007

EL GORRION DE PARIS

Desde muy pequeña conoció la fama, su padre trabajaba en un circo, ella admiraba las acrobacias cerca de la pista, mientras tarareaba canciones de la niñez.
París salía de la postguerra, la niña tenía tan sólo cuatro años.
La vida no había sido pródiga, desde entonces se adivinaba que no sería una mujer bella.
De pronto su mundo se convirtió en tinieblas, no podía apreciar el paisaje dorado de las afueras parísinas, allí donde se erigía su casa, tampoco podía compartir los juegos con amiguitos, sus manos no reconocían un osito de peluche y un león que su papá le había regalado.
En la casa todo era desorden su madre encontraba paliativos a su tristeza bebiendo.Cansado su padre partió, el destino de la niña era incierto.
En la adolescencia recuperada la visión para ganarse la vida cantaba en cualquier esquina, allí comenzaría su camino a la fama, no lo había buscado pero tampoco lo despreciaría.
Nadie reparaba en esa pequeña figura poco agraciada, sin embargo las cuerdas que jugaban en su garganta la convertían en un gigante.
Episodios turbios plagaron su vida, otros la sumieron en una profunda tristeza como la muerte temprana del fruto de sus entrañas, Celeste su hija también había partido.
Estaba en soledad absoluta, la que quebraba entregando su cuerpo a actores que más tarde serían famosos.
Su voz recorría y estremecía el mundo, recibía aplausos en cualquier lugar del planeta, pero el pequeño pájaro no tenía a nadie que la esperara en su nido.
Lágrimas y canto salían de esa garganta privilegiada, cansada de su situación se entregó a la morfina.
Durmiendo podía acaparar para sí, paisajes, amores y nostalgias.
Cuando salía del sopor seguía regalando su voz a quien quisiera escucharla.
Estaba delgada, pequeña parecía una sombra que vagaba sin rumbo cierto, su amante decidió protegerla, la refugió en una casa llena de flores.
Al atardecer los gorriones regalaban su trino, con su melodía llamaban a las estrellas, la luna curiosa salía a escucharlos.
Lentamente los árboles dejaban crujir en el suelo sus hojas doradas, los pétalos de las flores lo tapizaban.
Pequeñas plumas volaban buscando el universo para depositarse en el lugar que descansan los grandes.
Días antes del otoño en penumbra las alas de los ángeles velaban su sueño, el gorrión para siempre replegó sus alas.

Monday, March 12, 2007

MURIO LA FAMA

Era una de las actrices más cotizadas, directores noveles y renombrados querían tenerla en sus películas, sabían que de esa forma tendrían el éxito consolidado.
La belleza había sido pródiga con ésta mujer, alta, espigada con curvas y redondeces armoniosas, los cabellos rojizos parecían una llamarada, sus ojos, dos azabaches que iluminaban como las estrellas, indiscutiblemente era única.
Cansada de los flashes y la firma de autógrafos, emprendió un largo viaje,rechazó el último film, no le importaba engrosar su cuenta bancaria.
En la mansión que había comprado todo era revuelo ante la inminente partida de su dueña, mientras preparaban las maletas, ella recorría los jardines, los árboles comenzaban a cambiar su vestimenta había llegado el otoño que los vestiría de ocres y dorados, las rosas regalaban su aroma, lentamente perdían el terciopelo de sus pétalos.
En la pérgola una alondra daba de comer a su cría, extasiada se quedó mirando el espectáculo.
Un asistente le avisa que el auto que la dejaría en el aeropuerto estaba listo, cargaron las maletas, era hora de partir en búsqueda de sus sueños, le quedaban unos minutos para cambiar el atuendo, se quitó la bata delante del espejo, la imagen que éste le devolvía era casi perfecta.
Buscó en el placard un jean gastado, una musculosa realzaría sus formas, encontró una capelina en ella ocultaría el cabello, de una caja sacó un par de anteojos que taparían la hermosura de su rostro, se despidió de todos.
En el salón vip del aeropuerto decidió cambiar de destino, no tenía ganas de pasear su figura por el Caribe, en un instante optó por conocer un país lejano, el pájaro de alas plateadas en algo más de diez horas la depositaría en un lugar de la Patagonia,vagamente recordaba que en ese sitio había filmado escenas de una película.
Récord de taquilla.
De su ser se apoderó el sueño, en ese momento apareció la imágen de un hombre apuesto, indiferente a todo lo que se relacionara con la fama de ésta estrella.
El realizaba otros sueños más reales, concretaba la construcción de viviendas para aquellos que jamás habían tenido nada.
Alojada en el mejor hotel de la zona desde la ventana podía observar la danza de las olas que con su magia dibujaban con sal la orilla de la playa.
Almorzó frugalmente, decidida salió a buscarlo, grandes sorpresas la esperaban.
Caminado por la playa divisó la figura de ése hombre, la ignoraba, en un momento una mujer y una niña que con sus bracitos rodeaba el cuello del hombre de sus sueños, le dieron la primer cachetada.
Orgullosa no demostró los sentimientos que la embargaban, corrió al hotel, escribió unas pocas líneas a los amigos cercanos.
Solicitó al conserje flores para adornar la habitación,sahumerios y frutas.
Abrió los grifos de la bañera, necesitaba relajarse, su cuerpo desnudo ingresó al agua.La encontraron varias horas después, un hilo de sangre recorría la alfombra, la lividez de su rostro indicaba que había fallecido unas horas antes, en su cara aún se veían las lágrimas, la mueca de una sonrisa dibujaba sus labios rojos.
La vida continuaba, una estrella se había apagado en el universo, la fama no fue capaz de comprar el amor eterno.

Friday, March 09, 2007

ÚLTIMA FUNCIÓN

En el circo estaba todo preparado para las dos funciones que se darían esa noche en el pueblo.
Los artistas descansaban en las casas rodantes, el viaje había sido largo, el último tramo de la ruta patagónica era de ripio, la velocidad de la caravana disminuía,ésto permitía ver un paisaje diferente.
Por momentos el camino mostraba una soledad inmensa, a lo lejos se divisaban las copas de los árboles mecidas por el viento del lugar, las primeras casas estaban espaciadas entre sí, unos kilómetros más adelante se erigía un barrio de viviendas blancas con techos rojos, pequeños jardines albergaban las flores del lugar.
Eligieron una parcela amplia para armar la carpa, detrás de ésta un bosque frondoso sería el lugar apropiado para dejar las jaulas de los animales, el agua la traerían de un río de montaña que corría caudaloso donde terminaba la vegetación.
El agua cristalina dejaba ver el lecho de piedras, la fuerza de las aguas las había acomodado de tal forma que regalaran un estallido de colores a quienes se acercaran a la orilla.
El dueño del circo estaba exultante, en un rato se habían agotado las entradas para las dos funciones de la noche.
La gente se ubicaba en sus lugares esperando el espectáculo.
En el trailer Omar terminaba con su maquillaje de payaso, sería el primero en salir a la pista, antes de tomar el pompón rojo que sería su nariz, le dio un beso a su compañera de años, Shaila correspondió en forma fría, mientras ella elegía su malla roja, el payaso pensativo se dirigió a la carpa.
La equilibrista tenía una belleza llamativa, sus cabellos negros contrastaban con sus ojos color de cielo.
Se escuchaban los aplausos que Omar arrancaba a grandes y chicos con su torpeza.
Apareció el animador anunciando el número principal de la noche, detrás de la cortina esperaban los equilibristas, Marcelo miraba a Shaila con pasión, siempre le había gustado.
La tomó fuertemente de la cintura y entraron, los trapecios esperaban suspendidos en lo alto de la carpa.
Primero subió ël, un salto y cambió su postura, estaba sujeto a la barra con sus pies descalzos extendió sus brazos para sostener a Shaila, parecían dos pájaros haciendo piruetas, Omar observaba, todo era silencio y emoción, mientras los trapecistas se hamacaban, el payaso vio las caricias que en las alturas se prodigaban.
Salió de la carpa, las lágrimas iban borrando el maquillaje, comenzó a caminar, la noche sería testigo de su llanto, su corazón lacerado quería salirse de su pecho, la vida sin ella no tenía sentido,en el río caudaloso murió su fama.

Wednesday, March 07, 2007

MÚSICA Y JARDINES

En los jardines flotantes de Babilonia, sólo una frase.
La música acompañaba a Marcia en soledad.
Esa tarde estaba triste, los mismos nubarrones que cubrían el cielo eran preludio de una tormenta que hacían llorar su alma.
En la biblioteca descansaba un álbum de fotos, eran de otros tiempos.
Juntos habían recorrido el mundo real, cada imágen le recordaba un momento de su vida, había sido feliz o eso creía, fué acumulando promesas, algunas habían sido cristalizadas otras esperaban el momento, la mayoría se desvanecían como el humo del sahumerio que perfumaba el escritorio del departamento.
En su impotencia no quería dejar escapar cada una de las palabras que Constantino le había dicho, promesas de amor eterno, lugares, aromas, colores se convirtieron en nada.
Marcia observaba una vieja foto, en ella estaban plasmados jardines que nunca conoció.
La primavera de Vivaldi seguía sonando, esa música la transportó, convirtiéndola por un instante en una reina que añoraba las flores,el verde de los árboles que crecieron con ella.
Ante sus ojos tenía los matices del arco iris, rosas rojas como la pasión, azules de los agapantos parecidos al cielo, enredaderas de mil colores encerraban su dolor.
En su sueños todo tomaba vida, lo veía a él, recordaba sus caricias, el dulce néctar de sus besos, las manos de su amado recorrían su figura.
Los últimos acordes de la música se extinguían como el perfume de los sahumerios, las cascadas no cantaban, incapaces de regar las flores de su vida, no se escuchaba el murmullo de los pájaros, sus nidos no albergaban vida, las plumas de las aves cuales pensamientos volaban a un espacio sin tiempo.
Nunca más volvería a sonreír.
La soledad se había adueñado de todo,había desaparecido el color.
El silencio era amo y señor, el cielo era gris, no había destellos de luna,las estrellas no titilaban en el firmamento.
La tormenta acompañaba su desazón.
Una pincelada tornó todo en colores inconclusos, Marcia supo que había muerto su gran amor.

Monday, March 05, 2007

FLORES DEL ALMA

En los jardines flotantes de Babilonia, así deberían comenzar los cuentos de ésta consigna con la salvedad que los mismos no fueron flotantes sino colgantes.
Cada poeta los vio desde su óptica, están los que se sumergieron en la historia y recordaron a Nabucodonosor II que quiso conformar a su reina erigiéndolos cerca del palacio para que Amitiys no extrañara el verde de las colinas donde había nacido, que al caer la tarde pudiera caminar entre las flores exóticas que los adornaban.
Otros recurrieron a Semiramis, hija de una paloma que abandonó a su suerte a la cría hasta que un pastor decidió tomarla.Cualquiera de las dos versiones es válida, como también es cierto que a lo largo de nuestras vidas podemos construir nuestros propios jardines.
De acuerdo a nuestras posibilidades tendrán mayor o menor tamaño, los diferenciará de aquellos antiquísimos que el nuestro estará poblado de flores del alma, las que tomarán vida acorde a nuestra forma de ser.
Si somos presos del egoísmo, seguramente la tierra se volverá rebelde para devolvernos, tierra seca con alguna gramilla.
En cambio si mostramos el interior de nuestro ser, crecerán flores multicolores, arbustos y árboles nos brindarán su sombra, meditando debajo de ellos podremos encontrar todas las respuestas o casi todas ellas.
Es posible que nuestra imaginación nos haga observar a Semiramis cuando dolida debajo de un perfumado jazmín leyó la traición de su hijo decidiendo terminar con su vida.
Somos los diseñadores de nuestro propio destino, día a día vamos escribiendo el libro de la vida.
Algunos han sido dotados por la naturaleza para contar historias hermosas e inmensas, otros se conforman con compartir una forma de sentir, esperando la palabra de aliento que los anime a seguir, tratando de saltear la indiferencia que duele y talla la dureza que aparece en el corazón.
Tengo una misión en la vida, como creo la tenemos todos, la mía es seguir conjugando el verbo compartir, de esa forma dentro de mí edificaré juntando las piedras que aparezcan el cimiento para albergar árboles que pintaré con el color de la esperanza, floridas enredaderas que se aferrarán a la columna de los años, árboles vestidos con tonos verdes para que sus ramas abriguen los nidos de los pájaros que continuarán mi camino, de las paredes brotarán gotas de agua hasta convertirse en una cascada que canta, los canteros estallarán en mil colores, allí habré dejado la semilla para que nazcan las flores del alma.

Friday, March 02, 2007

FUEGO EN BABEL

En los jardines flotantes de Babilonia el fuego pudo destruir el pasado.
Se levantaban erguidos la belleza era inconmensurable.
Plantas y arbustos rompían la monotonía de ladrillos sin vida, apilados uno sobre otros como fantasmas grises que elevaban sus siluetas al cielo.
Las rejas no permitían traspasar los secretos de los palacios.
En sus salones los guerreros brindaban por las conquistas logradas.
Alejada, en un espacio más pequeño estaba ella, había nacido en un lugar de la tierra donde las verdes colinas se confundían con la majestuosidad de la sierras.
Cerraba sus ojos, sentía que estaba cerca de lago de aguas celestes donde nació paloma.
Hablaba con su alma, ésta le devolvía paisajes de ensueño, era una niña sola, caminaba por las praderas, el viento jugaba haciendo remolinos en su dorada cabellera, parecían espigas de trigo meciéndose al viento, el sol despejaba su cara, con sus rayos diluía las nubes para regalar vida.
Más allá, los animales pastaban placidamente, ella corría tras ellos y su risa se confundía con el eco de una cascada de agua cristalina.
Esa niña que en su mirada de esmeraldas reflejaba la tristeza se hizo mujer, era bella.
Una tarde caminaba por la orilla de lago, para cuidar la palidez de su rostro llevaba una sombrilla, parecía salida de un cuadro, rodeada de capullos miraba la inmensidad del universo, una bandada de palomas de plumaje plateado le recordaban a su madre.
No podía entender el abandono.
Entregada a sus pensamientos no vio al jinete que se acercaba, éste con cautela y admiración la observaba.
La tarde daba paso al crepúsculo, presurosas las palomas volvían a sus nidos para alimentar a sus crías.
Era el momento.
El caballero desenfundó su espada, el brillo de su hoja parecía un rayo en la tormenta, con un movimiento certero cortó un ramillete de flores para regalarle a la mujer de la sombrilla.
Cuando la luna asomaba llamando a las estrellas sus cuerpos se fundieron para siempre.
Pasó el tiempo eligieron morar cerca del río caudaloso, sus aguas turbias cantaban, pero el lugar era árido.
Ella recordaba otros pasajes de su vida, El quería conformarla, fue así que mandó a construir los majestuosos jardines para que la dueña de sus sueños no extrañara.
Ideó jardines colgantes poblados de flores de mil colores, árboles de hojas verdes que se hamacaban al compás del viento.
Una noria traería agua cristalina para alimentarlos y concluir en una cascada que cantaba, en ése lugar los pájaros construían los nidos que alojarían las crías, al amanecer regalarían sus trinos.
Todo era perfecto, el murmullo de los pájaros los despertó una mañana, vieron como disparados huían de las lenguas de fuego, el agua no alcanzaba para apagar el incendio.
Los árboles se consumían, sus vestidos eran grises, las flores morían,había muerto el aroma de cada mañana.
La reina lloraba la pérdida de los jardines que le regalara su amado, todo era silencio.
De las cenizas surgió una paloma de plumaje azul, en su pico rojo como el fuego llevaba prendidos los sueños éstos tomarían nuevamente vida en el espacio.

Thursday, March 01, 2007

SEMIRAMIS

En los jardines flotantes de Babilonia, se posa una paloma, revolotea por el lugar buscando el nido vacío.
Aprendió a volar sola, su madre la abandonó antes que el cuerpo tuviera plumaje.
Al verla tan desolada un hombre se apiadó de ella llevando a la pequeña avecilla a su casa, con varas de oro construyó una jaula, colgándola cerca de la ventana.
A medida que pasaban los días la paloma buscaba el bien perdido de la libertad, en un descuido del dueño escapó.
El destino la convirtió en reina de un antiguo pueblo, amaba la naturaleza , era una mujer bella y poderosa.
Al poco tiempo conoció en el palacio a quien sería su esposo.
Shamshi era un hombre apuesto, ella sabía que era un guerrero, la admiraba en silencio, aprovechando su belleza lo invitó a una fiesta palaciega, juntos serían invencibles.
El día elegido ella vestía ropas de terciopelo que ceñían su cintura, el escote estaba adornado por un collar de esmeraldas idénticos a sus ojos, los largos cabellos dorados estaban ceñidos en la nuca.
Una sucesión de finos diamantes le daba forma a la corona.
Tomados de la mano recorrieron los amplios jardines del palacio, los canteros poblados de flores multicolores regalaban su perfume.
Las estrellas serían testigos del amor de la reina.
Vivieron un amor intenso, coronado con el nacimiento de Adad-Nirani, un niño de ojitos azules cual trozos de cielo, sus bucles dorados recordaban la cabellera de su madre, a medida que el niño crecía iba mostrando su carácter severo, era ambicioso, nada lo detenía, sabía como lograr sus objetivos.
Una tarde su madre paseaba por los inmensos jardines cercanos al palacio, allí una doncella le entregó una carta, para leerla buscó la sombra de los jazmines.
A medida que avanzaba en la lectura, su corazón parecía querer detenerse, lágrimas rodaban por su rostro, la congoja la acechaba, su hijo la había traicionado.
Cuidadosamente guardó la carta en su pecho, presurosa se dirigió a las habitaciones del palacio, sus manos nerviosas hurgaban los cajones.
En un estuche de madera descansaba una daga, la tomó en sus manos, el filo se hundió en su corazón llamando al olvido.
Hoy esa solitaria paloma sigue su vuelo entre las flores, se eleva al cielo, tal vez encuentre el nido perdido.

Tuesday, February 27, 2007

LLUVIA DE METEORITOS

Sus colores intensos descendían del univeso
Algunos caían sobre las aguas de un mar tranquilo, de ésa forma comenzaban a danzar agitando las aguas.
Otros como mariposas revoloteaban cerca de las flores.
El cielo los regalaba formando racimos multicolores.
Los más pequeños se desvanecían en la ladera de las montañas, dándole matices verdes o azulados, ellos eran la escolta de varias naves.
En el espacio eran lunares plateados que a medida que descendían tomaban mayor tamaño.
En el campo los esperaban los dorados trigales que se mecían suavemente con la brisa del verano.
El sol intentaba apagar las luces de esas naves por él conocidas, ese día el rey del planeta estaba cansado, era temprano para salir del agua.
Los tripulantes entendieron ése deseo , apagaron las luces, siguieron volando en semicírculos hasta encontrar el lugar adecuado para posarse en la tierra .
Divisaron un espacio verde ése sería el lugar elegido, los pájaros que tanto se les parecían los recibieron con el murmullo de sus trinos.
Desde su casa Juan no podía dar crédito al espectáculo que se presentaba ante sus ojos.
Los meteóritos estaban descansando en el suelo mientras lentamente las naves bajaban.
Una a una se abrieron las escotillas permitiendo que bajaran hombres y mujeres vestidos con trajes plateados,eran altos, hablaban un idioma desconocido, movían sus brazos gigantes en forma torpe.Juan asustado corrió a su casa, los alienígenas advirtieron sus temores.
Lentamente Galia se fue acercando a la casa, por medio de señas le pidió a Juan que saliera, que disipara sus miedos.
Más tranquilo al ver la enorme figura se acercó esa mirada lo atraía,en los ojos de esa mujer observó ternura.
Ella le explicó que su planeta había sido desvastado por otros extraterrestres, estaban buscando un sitio para establecerse, no tenían intenciones de molestar, solo buscaban un lugar en el mundo, conocer otras culturas, del bolsillo de su chaqueta sacó una estrella, colocándola en las manos de ese humano temeroso.
Esa actitud le devolvió a Juan la tranquilidad que por un instante había perdido.
Comprendió que esos seres solo querían compartir en paz un pedazo de tierra.
Hoy Juan vive tranquilo en su casa, sigue cuidando el campo y los animales, en las noches oscuras recibe una lluvia de meteóritos, éstos acompañan su soledad,las tierras son más fértiles, las hojas de los añosos árboles muestran una textura de terciopelo, las flores estallan en una sinfonía de perfume y colores.
Silenciosas las naves están del otro lado de la montaña.
Sus tripulantes contentos aprendieron una palabra que algún día llevaran al espacio, compartir sin ocasionar daños

Sunday, February 25, 2007

EL COMETA

Venían de un planeta lejano, antes de abordar la nave se despidieron de sus familias, el viaje quedaba a años luz de su lugar en el espacio.
Los trajes anaranjados brillaban en el universo, parecían estrellas gigantes encendiendo el cielo.
Las naves estaban preparadas para partir, revisaron el instrumental, funcionaba perfecto, en un estante descansaban los alimentos.
Antes de cerrar la escotilla atraparon un cometa, sería el símbolo de paz que los uniera a esos nuevos seres que habitaban el planeta tierra.
Los terrícolas sabían de la visita, algunos la esperaban con temor, la inocencia de los niños disipaba el miedo.
Los titulares de los diarios anunciaban el evento con letras enormes, las radios transmitían la noticia, por televisión se pedía que todos aguardaran en sus casas, no olvidando cerrar puertas y ventanas.
Los supermercados mostraban sus góndolas vacías, ninguno tenía planeado salir esos días.
La plaza del pueblo era el lugar elegido por los extraterrestres para establecer el contacto con los humanos.
Era amplia, el césped estaba recién cortado, parecía una alfombra verde que obsequiaba su aroma.
En los canteros descansaban hermosas flores de mil colores.
La casa de Juan, un hombre hosco y a veces violento, se ubicaba en diagonal a la plaza, nervioso ordenó a su familia que se reunieran en el salón principal, mientras él buscaba el rifle para defenderse.
Carolina le pidió permiso a su padre para ir a su habitación que quedaba en el primer piso, un ruido ensordecedor quebró la tranquilidad de la noche,las naves plateadas volaban en círculo, sus luces azules y naranjas parecían destellos de sol, la niña abrió la ventana, tomó su juguete preferido, un oso que mantenía abrazado cerca de su corazón.
Esos seres extraños comenzaron a descender, no entendían la soledad del lugar, sabían que habían despertado el miedo de los más grandes, seguramente no comprendían que la intención de ellos era solamente conocerlos.
Bajaron el cometa, éste apareció mostrando su plateada cabellera, la brisa desplegó su cola parecía la estela que en el agua dejan las embarcaciones, un pájaro noctámbulo les dio la bienvenida, Carolina seguía mirando extasiada el espectáculo que se mostraba ante sus ojos.
Esos seres recién llegados no buscaban controversia, sólo querían perfeccionar la vida humana dotándola de grandeza, extirpando para siempre el egoísmo, sembrando alegría con su visita.
Uno de ellos levantó la vista, vio a la niña, era el único ser humano que los esperaba liberada de miedo, parecía un ángel, ellos en su camino habían visto muchos, su cabellera parecía el reflejo del sol, sus ojos tenían el mismo color del cielo, el camisón blanco bordado la asemejaba a una muñeca.
Ella sería la elegida.
Le regalaron el cometa, sería la primera que realizara un viaje celestial .
Carolina se aferraba a la cola del cometa, mientras ascendía podía tocar con sus manitos las estrellas, pasaban cerca de inmensos globos de colores, supo después que se llamaban planetas.
Cuando en la tierra cambiaran los valores, cuando la paz reinara en el mundo la niña volvería a su casa.
Hoy los observa rodeada de estrellas, las nubes son su compañía, sabe que regresará algún día, aún no es tiempo.

Saturday, February 24, 2007

EL VALLE DE LA LUNA

Es un páramo poblado de figuras volcánicas de diferentes formas que se yerguen apuntando hacia el universo.
Marcia se dirigió a ése sitio con un grupo de geólogos, debían buscar el origen de su formación.
Para tal efecto consiguieron los permisos adecuados para proseguir su investigación.
Llevaron a lugareños que los guiarían hasta las entrañas de ésas formaciones fantasmagóricas.
Todos sabían que no podrían recoger muestras de ninguna especie, sin embargo los poros de las piedras cautivaron a la geóloga.
La tierra era árida, solo crecía en el suelo una gramilla de diminutas flores amarillas.
Al caer la tarde cuando el sol se escondía detrás de las cumbres, las estrellas no alcanzaban a alumbrar el camino.
El frío se sentía pese a que estaban en temporada estival, lejos del grupo, nuestra especialista no pudo resistirse al instinto de llevarse una pequeña piedra.
Ya en su hotel, dejó la mochila sobre un sillón, antes de sumergirse en un baño que aliviara el cansancio, corrió las cortinas de su habitación, para sentir la brisa de una noche de verano y dejar que penetrara el perfume de las flores del parque que comenzaban a cerrar sus pétalos en una sinfonía de perfumes y colores.
Envuelta en una bata cubrió sus cabellos dorados como el sol con una toalla, un rulo travieso jugaba en su frente.
Mientras esperaba la cena tomó una copa, sentada en un mullido sofá jugaba con los almohadones.
Sacó la piedra de su bolso, era gris , parecía dañada.
El sueño la venció, apareció Vulcano para contarle la historia del parque pétreo.
Hace muchos años seres de otro planeta habían elegido ese lugar para establecerse, erigieron sus casas con restos de piedras fosilizadas que habían traído en sus naves.
Por las noches los alumbraba la luz de la luna o se guiaban con la luz de los ojos rojos de las lechuzas, únicas aves que se animaban a vivir en ese lugar desolado, el viento y la curiosidad del hombre los alejaron.
El sueño de Marcia era profundo, las imágenes del pasado anidaban en su mente.
Vulcano la admiraba, desató su bata, quitó la toalla que cubría sus cabellos , éstos como una dorada cascada cubrían su espalda.
El instinto entró en escena, besó sus ojos, buscó su boca, recorrió como un sabio su silueta, la hizo suya, juntos vibraron enamorados en ese espacio sin tiempo.
El viento con su silbido despertó a la joven geóloga, no entendía porque su cuerpo estaba desnudo, no recordaba.
Decidió no volver a Ischigualasto, no necesitaba investigar más, en una noche la realidad se había materializado, sintió que se había transformado en mujer en los brazos de un alienígena, tuvo todo, caricias , sensaciones, amor.
Hoy mira el cielo sabe que muy lejos desde una estrella Vulcano guía su vida.
No quiere violar el espacio que alguna vez habitaron otros hombres, apasionada vive con sus recuerdos.

Friday, February 23, 2007

SELENE

Su vida transcurrió en la luna, de espíritu aventurero decidió recorrer otros mundos del universo.
No necesitaba de naves para ir de un planeta a otro su cuerpo estaba dotado de alas que le permitían volar al lugar que quisiera.
Usaba un mameluco plateado que contrasta con sus cabellos rojos, sus ojos eran verdes igual a los mares que muchas veces se presentaban en sus sueños.
En sus continuos viajes no dejaba de admirar el espacio, sus padres que habían partido a otro lugar del espacio, le habían enseñado el nombre de esos globos de colores sus pendidos en el espacio
Cuando estaba cansada se sentaba en el pico de una estrella, desde ese lugar privilegiado admiraba a las otras que regalaban pequeños destellos, otras veces se quedaba mirando a los cometas, su larga cola le recordaba a la estela que dejaban en el mar los barcos que avanzaban sobre el agua.
Orión le había contado que pronto se celebraría su cumpleaños, con la mayoría de edad y gracias a sus dotes podría viajar adónde quisiera.
Para ella no existía la distancia que conocemos los seres humanos, optó por mudarse a Venus, un planeta que ejercía sobre ella una extraña atracción.
Desde allí miraba un objeto brillante, Orión le había dicho que se llamaba tierra.
Quiso conocerlo y comenzó su viaje astral, solo el destino sabría adónde se dirigía en su vuelo.
Para no llamar la atención al llegar a Turquía hizo chasquear sus dedos, desaparecieron sus alas para convertirse en una túnica blanca, quitó una a una las estrellas que adornaban la cascada de su cabellera de fuego.
Caminaba por calles angostas un vendedor le regaló un shador diciendole que con él debía cubrir su cabeza, estaba contenta, se sentó al lado del hombre, sobre una alfombra tenía diferentes objetos, con paciencia de sabio Amir que no conocía de dónde venía esta bella criatura le enseñó los nombres de las cosas.
Su mirada de color azabache la miraba con ternura, ella quedó prendada de un frasco que tenía los mismos colores de los rayos del sol.
Amir le dijo que en ese frasco vivían las ilusiones, sorprendida quiso saber más.
Con esa paciencia que solo tienen los sabios fue contestando cada una de las preguntas de esa bella muchacha que había aparecido en su vida vacía.
La tarde caía, Selene reía no podía contarle a Amir que ella volaba entre las estrellas, las mismas que comenzaban a iluminar el cielo, de la mano comenzaron a caminar hacía la playa, asombrada por primera vez observó las flores que crecían junto a los árboles.
Rapidamente las manos de Amir como pájaros tejieron una corona con ellas, suavemente coronó a la reina del universo.
La oscuridad era completa, la noche despertó los instintos y mansamente Selene y Amir se entregaban al juego del amor.
Ella reía, sus corazones se transformaron en música y violines.
Sus cuerpos avivaron el fuego interior con caricias, el Creador fue testigo de la unión de sus cuerpos.
Selene sabía que debía regresar a su nueva casa en Venus, se resistía a hacerlo sola, entonces decidió pedirle que le regalara el frasco de las ilusiones e invitarlo a conocer su casa lejana en el espacio.
Amir, conocido como El Maestro no tenía nada que lo esperara en la tierra, al amancer antes que el sol terminara con sus juegos en el agua decidieron partir a ese mundo donde no existe el tiempo.
Como ángeles desplegaron sus alas, una fuerza extraña los elevaba, en el camino, Selene pidió prestadas la colas de varios cometas, antes de desintegrarse en ese lugar le dieron la bienvenida.
Amir no podía dejar de contemplar el cielo, tan inmenso, tanto silencio aumentaba su amor por ella.
Por fin llegaron a Venus, los colores estallaban para recibirlos, tomó una estrella pequeña y la prendió en el corazón de su amada.
En ese momento un terrícola y la hija de la luna decidieron estar juntos para siempre en la inmensidad del Universo.

Monday, February 19, 2007

ELLAS TAMBIEN

Urko y el resto de los hombres de la tribu estaban del otro lado de la selva, por la mañana habían cruzado el paisaje poblado de árboles, aún podía sentir el perfume de unas flores amarillas que le llevaría a su mujer por la noche si todo salía como esperaban.
El suelo ahora era árido, las ramas crujían bajo los pies descalzos de los guerreros,grises espinas laceraban sus piernas, sobre sus espaldas cargaban lanzas afiladas, el río del lado del cacerío era cristalino ahora se había transformado en una lengua de lodo oscuro, sin brillo.
Debían delimitar el lugar con troncos para que el enemigo no pasara, de esa forma resguardarían a sus familias.
En las chozas las mujeres se dedicaban a fabricar cuencos y vasijas también cuidaban a los niños.En un momento un gemido paralizó a las que se encontraban cerca de la playa de blancas arenas, rapidamente llegaron adónde estaba Kira, entraron a su choza y extendieron prolijamente hojas de palmera para que se recostara.
Un grupo de ellas alejó a los niños, otro fué en búsqueda de la mujer más anciana de la tribu para que ayudara.
Prepararon varias pieles, gotas de transpiración corrían por la cara de Kira, mordía sus labios para ahogar los gritos de dolor.
La anciana con sabiduría le daba sorbos de agua, cantaba invocando a la naturaleza, hablaba suavemente para tranquilizarla mientras apoyaba sus sabias manos surcadas por arrugas en el vientre de la joven.
Fueron largas horas, en las que se mezclaban los sentimientos de angustia y alegría.
Al caer la tarde los hombres desandaban el camino, nuevamente se encontraban en el paraje conocido, volvía el aroma de las flores, las hojas de los árboles comenzaban a vestirse de rocío,Urko tomó su cuchillo, cortó varias flores para llevarle a su mujer que en la choza pujaba para traer vida a la vida.
Apuró su pasó tal vez llegara a tiempo, posó las flores en la arena, se sumergió en las aguas para lavar pequeñas heridas que tenía en sus piernas, el agua sumaba vigor a su hermosura, sus fuertes brazos hacían remolinos en el agua, a unos metros se hallaba la cascada, tan bella como sus recuerdos, lugar de la primera cita, allí nacieron sus sensaciones, en las piedras habían plasmado el contorno de sus manos, por fin habían amalgamado sus vidas para siempre.
Comenzó a llover, las gotas de lluvia formaban cristalinas burbujas en el agua,elevo su mirada al cielo, la oscuridad le indicaba que ya era tiempo de llegar a su choza.
Se escuchó el alarido de un trueno, se ocultó la luna, detrás de ella partieron las estrellas, el corazón como Pegaso cabalgaba, parecía querer salir de su cuerpo para anidar en el universo.
Por primera vez tenía miedo, caminó un poco más, lo detuvo el llanto de un niño, por la abertura de la choza vio a su mujer,su cara perfecta demostraba cansancio, sus ojos velados por lágrimas emotivas,la boca roja, ésa que mil veces se confundió con la suya le dedicaba la ternura de una sonrisa, entre sus brazos, envuelto en pieles sostenía a Ra, su hijo recién nacido.

SOLEDAD

Se sentía solo en medio de la isla, el sitio era de una belleza indescriptible, para calmar su sed solo tenía que acercarse a un árbol de ramas verde azuladas, en el principio de sus ramas estaban los racimos de frutas que los adornaban.
Mientras bebía el jugo de ellas sus grandes ojos se iluminaban al ver como un pájaro con su pico horadaba el huevo que le daría vida a un polluelo.
Un manantial cristalino bajaba de la ladera de la montaña, bebía agua fresca o simplemente dejaba que el agua acariciara su cuerpo.
Si tenía hambre tomaba el arpón e introducía su cuerpo en el agua, cuando ésta llegaba a su cintura sabía que en cualquier momento aparecería un pez que sería su comida.
Estaba solo, aún cuando no le faltara nada para sobrevivir.
Con el tiempo supo de las piedras arrancar fuego.
Su vida era rutinaria, cuando la claridad pintaba el cielo de rosados y celestes sabía que su descanso había terminado, levantaba las pieles que lo abrigaban por la noche y con una rama limpiaba su cueva, sentía el murmullo de los pájaros, algunos levantaban vuelo en busca de alimento para sus crías.
En ese momento los envidaba, el estaba solo, su vida no tenía sentido necesitaba una compañera.
Esa mañana decidió buscarla, dejó que su canoa se deslizara como música sobre el agua, los árboles al juntar sus copas se besaban silenciosamente.
En su travesía por las aguas vio que estás danzaban acariciando las piedras del lecho del río.Al caer la tarde llegó a otra isla, en ese momento, en una ceremonia el sol le daba paso a la luna, absorto miraba la salida de la primera estrella, giró la cabeza,y allí estaba ella, emergía del agua, no podía dejar de mirarla, su cuerpo desnudo brillaba con los destellos de la luna.
Su corazón dio un brinco de alegría su soledad había terminado.
Se acercó sigiloso, cortó una flor para prenderla de sus cabellos húmedos, el instinto pudo más que mil palabras sus manos se acercaban para recorrerla, al amanecer solo una figura se dibujaba en la playa.
Sintió gritos, hizo gestos para que ella se alejara, quiso regalarle otro beso antes de partir, mientras sus bocas se encontraban lentamente el cuerpo de él caía en la arena, ésta se tiñó de rojo, una lanza atravesaba su espalda.

Friday, February 16, 2007

MORIR AMANDO

En la soledad de la biblioteca Marcia prepara su exámen final .
En unos días será arqueóloga, mientras memoriza apuntes, busca un libro, al sacarlo, del estante cae un periódico, en la primera hoja aparece la foto del siglo queda impactada con la imágen, en la arena descansan restos fósiles de un hombre y una mujer abrazados.
Cierra los ojos y emprende un viaje imaginario.
Está en un bote que se desliza por un río cristalino, las aguas cantan antes de romper en los mil sonidos de una cascada, la vegetación es abundante,los troncos de los árboles parecen rodeados de mil brazos de flores, entre sus hojas se posan los pájaros, algunos celosamente cuidan sus nidos.
Silenciosa acerca su bote a la playa, su arena blanca tiene lunares de nácar.
Un árbol le regala frutas y sombra.
Más allá un hombre esbelto de brazos fuertes saca de su canoa el producto de la pesca, no advierte la presencia de ella hasta que siente el roce de los cabellos renegridos de la mujer de sus sueños.Hablan con gestos, sus manos son como pájaros reconociendo sus siluetas.
Cae la tarde, una fogata eleva al cielo sus lenguas de fuego, quieren alcanzar un destello de luna, aprisionarlo en la playa.
Ellos siguen allí, recostados en la arena, entregados a sus caricias, sus bocas se buscan, entrelazan sus piernas, de pronto el viento comienza a levantar nubes de arena hasta cubrirlo todo, el paisaje se muestra árido, las figuras desaparecen.
Un relámpago atraviesa el cielo.
Marcia despierta, sabe que todo fue un sueño, quiere para ella todo lo que sintió tan vivo a su lado, recorta la foto del diario, la guarda en su cartera,será el amuleto que le traiga suerte en el momento de rendir su examen.
Se levanta temprano, en el camino hacia la facultad repasa la última materia.
Termina su exposición, sale al jardín de la universidad, mientras espera a sus compañeros busca la foto guardada en su cartera, no se cansa de admirarla, sabe que esos restos fósiles son la expresión del amor más allá de todos los tiempos.

UN LUGAR EN EL MUNDO

Naoh y Agho están enfrentados por el amor de Gammla, una bella mujer que habita la tribu.
Su belleza morena trasciende las peleas de fuego, ella sabe que su poder radica en su cuerpo esbelto.
Su mirada felina se asemeja a la punta de las flechas que con sus filo matan al enemigo y atemorizan a las mujeres de lugar.
Una noche le propone a Naoh huir, él le explica que es imposible ya que Agho también la desea.
Ella sabe que si se quedan en ese sitio nunca podrán cumplir sus sueños, le pide a Naoh encontrarse a solas, tiene un plan y con ayuda de la anciana de la tribu cree poder lograrlo.
Mientras las estrellas parecen querer desprenderse del cielo, le dice a su amado que intentará dormir a Agho para poder escapar, éste la invita a tomar un jugo de frutas, lo que no sabe es que dentro de la vasija, Gammla puso unas hierbas que lo mantendrán dormido bastante tiempo, comienza un juego de seducción, solo puede regarle un beso.
Agho cae pesadamente en el interior de la choza, ella corre, junta una pocas cosas que le alcanzarán para emprender la fuga, su hombre la espera en la embarcación, no sabe cuanto durará el viaje ni cuál será su destino, llevan frutas, pieles para abrigarse en la travesía, agua limpia y el resto se lo brindará la naturaleza.
En su viaje los acompaña el aleteo de las gaviotas, guían su camino orientándose con la imágen de las estrellas.
Pasa el tiempo, el cielo ha sido testigo de sus encuentros.
El amanecer se tiñe de colores rosados, no muy lejos divisan una isla, deciden que ese será su lugar en el mundo.
El mar encrespado mece la embarcación, la sujetan y bajan a tierra, hace frío, el la abriga con pieles, sus brazos infunden calor a su cuerpo, encuentran una cueva,ésa será su casa.
Los días transcurren en plenitud, mientras él con su arpón se dedica a la pesca, ella realiza algunos cacharros en cerámicas, fueron bienvenidos a este lugar del mundo, pueden intercambiar el producto de sus labores con los lugareños.Gammla sabe como encender el fuego, esa noche será especial en sus vidas, corta frutos del bosque y hace una tintura para escribir en las paredes, primero plasmará manos de diversos tamaños, no la conforma, mientras su amor permanece en el mar, ella prepara la sorpresa, en su idioma escribirá en las paredes de la cueva que ya no serán dos viviendo en la tierra que acuna el viento con su silbido.
Para cuando él llega,Gammla cubre su cuerpo de pieles, arregla la cascada de sus cabellos, en diferentes vasijas sirve una cena, el dueño de su vida le pregunta que esconde detrás de unas ramas que embellecen el gris de las piedras con la agilidad de una gacela quita las hojas doradas y allí entiende que otra vida crece en el vientre de su enamorada.
Pasan nueve lunas acompañadas de nubes y estrellas, al atardecer el mar aquieta su danza hasta convertirse en un espejo de plata, mientras afila con una piedra su arpón, un pájaro se apoya en su hombro, siente la caricia de sus plumas, más allá un llanto quiebra el silencio, ha nacido Ona.

Wednesday, February 14, 2007

CAMBIO DE PLANES

Frente a este intenso dolor, decidí cambiar el rumbo de mi vida.
Hasta que encontrara la casa soñada no vendería mi departamento, pedí unos días de licencia y me dispuse a buscarla.
Ví muchas en el recorrido, algunas se orientaban al sol que por la mañana sería el mejor alimento de mis plantas, otras reflejaban en sus frentes enrejados majestuosos, la obra de artistas anónimos.
No era una casa con rejas lo que quería, necesitaba un lugar donde la libertad se respirara.
Caminé varios días y con sorpresa tuve frente a mis ojos la casa que había imaginado en más de un sueño.
Estaba ubicada en la ladera de una montaña, un jardín cuidado invitaba a quedarse, el fondo de la vivienda tenía un amarradero, sobre las aguas color esmeralda descansaba un yate, demasiado grande para mi uso personal y el de mi familia.
Me impactó el nombre que lucía en unos de sus costados, con letras brillantes que imitaban el azul del cielo se leía “Embarcación para los duendes”.
Durante un rato absorta contemplaba los paisajes del lago,verdes y azules teñían la copa de los árboles, los pájaros que la habitaban obsequiaban su melodía.
Consulté mi reloj, me quedaba una hora para visitar la inmobiliaria, apuré mi paso y en ese instante reparé que la casa no tenía puertas ni ventanas.
Llegué a la inmobiliaria, ésa era la casa que quería, mis ahorros alcanzaban para comprarla.
Mientras esperaba miraba las flores recién cortadas que encerraba un florero, algunas estaban vestidas de rocío, me acerqué a ellas para sentir su perfume.
En ese momento apareció un anciano, su barba de plata emanaba sabiduría, apoyaba su humanidad en un bastón con empuñadura de oro.
Le expliqué que estaba dispuesta a invertir en la casa de mis sueños, una sonrisa pobló su cara, era de tal belleza que borraba el paso del tiempo.Con infinita paciencia me explicó que a esa casa no se le podía agregar nada que cercenara la libertad, alli entendí que no tendría puertas ni ventanas.
Me explicó que era una especie de condominio que podría habitarlo todas las veces que quisiera, a cualquier hora sin importar la época del año, sólo debería aprender a compartir con los otros habitantes.
Una noche de luna llena cuando el universo nos regalaba las estrellas decidí mudarme a ese sitio encantado.
Para mi sorpresa se celebraba una fiesta, todos estaban vestidos con túnicas blancas, las mujeres coronaban con flores sus cabellos.
En un salón contiguo al lugar donde se celebraba el evento, había otro más grande, sus cielorrasos representaban el universo.
Aparecieron los invitados, cada uno en sus manos llevaba un papel, leí algunos, eran cuentos.
El clima era agradable las copas retenían las burbujas del champagne, la música era ejecutada por ángeles que al desplegar sus alas nos unían a todos.Encontré gente querida que habita más allá del océano, otros vivían cruzando un río de aguas marrones al que curiosamente llamaban Río de la Plata.
Comprendí en ese momento la ausencia de puertas y ventanas, todos vivían a su manera en libertad, los que se expresan y aquellos que la vida los torna indiferentes.
Con alegría recibimos cada día a nuevos habitantes, aquellos que quieran compartir risas, sueños y otros sentimientos en ésta casa.
En este instante de nuestras vidas solo pretendemos desnudar nuestras almas.
Estamos en proceso de cambiarle el nombre al salón, se llama “Forum”, mañana tal vez se llame “El rincón de los sueños

Tuesday, February 13, 2007

LOS SENTIMIENTOS

Son contradictorios.
Juntos recorrimos los caminos del mundo, todos los paisajes estallaban en mil colores ante nuestra vista.
Veíamos el amanecer en la playa, el sol que recién salía del agua parecía cansado, apenas mostraba un semicírculo antes de animarse a subir lentamente al cielo para iluminarnos, en ese instante nos encontraría jugando en el agua.

Como tantas otras veces nos encontraría abrazados dando rienda suelta a nuestros sentimientos.
No usábamos reloj pero sabíamos que era hora de regresar a casa, siempre me quedaba en el jardín observando las orquídeas que caprichosas colgaban de los árboles regalando sus matices, en los canteros crecían flores del lugar, de a poco fuimos aprendiendo sus nombras, crecían solo en ese lugar del Caribe.

Los días transcurrían en paz y sosiego, todo era perfecto, el clima, la brisa que acariciaba nuestros cuerpos.
Una tarde decidimos visitar el pueblo necesitábamos comprar provisiones y recuerdos del lugar para nuestros amigos.

Solté tu mano y entré a un negocio para elegirte un regalo, de pronto se escuchó el grito de un trueno, el cielo se transformó en una noche anticipada, la luz de los relámpagos iluminaba el universo, el aullido del viento sembraba miedo.

No estabas, corrí por las calles buscándote, te encontré en un pequeño bar, con dolor observé que no estabas solo, te acompañaba una mujer medianamente joven, en su falda tenía sentada una niña, te mostrabas cariñoso con ellas, supe que era tu pequeña hija que te regalaba sonrisas de caramelo.
En ese momento mi corazón se rompió en mil pedazos, como pude llegué a la casa, armé mi maleta en forma desordenada, un auto me dejó en el aeropuerto, supe que había terminado nuestra historia.
Atrás quedaban las horas compartidas, tus palabras eran murmullos lejanos, solo tu recuerdo sería mi compañía.
Me llevará tiempo cerrar las heridas, nada es imposible cuando uno se lo propone, lo que nunca he podido aprender es a compartir mis sueños.

Monday, February 12, 2007

VIAJE SIN RETORNO

Frente a este intenso dolor, Marcia decide viajar al encuentro de su amado.
Hace frío, es la primera vez que manejará kilómetros por una ruta desconocida y tantas horas..
La impulsa el deseo de encontrarse con una persona diferente, tal vez ese soñado encuentro le ayude a corregir errores recientes, que aún mantienen abiertas sus heridas, nada le importa, por la ventanilla de su camioneta observa un paisaje despojado, campos de trigales apuntan su dorada silueta al cielo, más adelante el verde se transforma en la paleta de un pintor, la naturaleza sabia ha sabido mezclar los colores, todos los verdes son diferentes, unos le recuerdan el mar que tanto la atrae y otros las laderas de la montaña.
De tanto en tanto la monotonía se rompe ve las flores de los girasoles que se orientan buscando el abrigo del sol.
Pone música para no adormecerse con la calidez de las palabras que tantas veces escuchó, tiene suerte la ruta está solitaria, Flavio le dice que juega un partido la selección de su país.
Sigue manejando, decide almorzar en un paraje de casas bajas, sus frentes son blancos las tejas rojas le recuerdan las rosas que esperó sin suerte recibir de él, nada importa.
Detiene su camioneta para almorzar, el viento sopla con fuerza, sus cabellos dorados vuelan con la libertad de los pájaros, en media hora retomará la ruta de sus sueños.
El sol se esconde detrás de los girasoles, pareciera que quiere abrigar los campos con su fuego, más allá la luna comienza a iluminar su camino.
Decide descansar para retomar este viaje sin fin en otro pueblo, partirá a encontrarse con el dueño de sus sentimientos, con las luces violetas y azules del alba.
Es temprano, necesita decirle al amor de su vida cuanto lo ama, entra a un locutorio para informarle a Flavio que su viaje no ha tenido inconvenientes, mientras espera respuesta, juega con la computadora, en una página se enfrenta a la traición, ese hombre a quien pensaba regarle su vida, llenarla de abrazos la traiciona con el pensamiento, otra mujer como ella lee las mismas palabras de amor eterno, la historia se repite.
Marcia decide descansar y no llegar a destino, aún cuando cantan los grillos vuelve a la ruta, una tenue llovizna acompaña su regreso, no sabe si llora el cielo o su alma.
El paisaje es desierto, no se parece en nada al camino de ida, ese que prometía amor y proyectos, las flores descansan, los pájaros duuermen en sus nidos, nada es igual, solo soledad, aferrada al volante, desandando el camino sabe que nunca podrá luchar con fantasmas.

Sunday, February 11, 2007

IMAGENES

Frente a este inmenso dolor, ellas perduran en mi mente.
Los sentimientos son puros y nobles, camino como siempre por la orilla del mar, los pájaros duermen en sus nidos, el silbido del viento mece las hojas de los árboles cantando una canción de cuna.
La marea en su danza dejó caracoles en la playa, algunos descansan en mi bolso, otros se los llevó el agua.
La arena cubre con granitos de oro mi cuerpo, pero se queda quieta cuando llega al fondo de mi alma.Siempre te he esperado, aún cuando fueras una utopía.
Compartimos largas charlas, conocí tus sueños y dejé una puerta abierta para que te adueñaras de los míos.
El destino es incierto, a veces juega con las olas y otras se junta con el viento para desandar caminos conocidos.
Fuiste el embrujo que enrejó mi corazón, hoy la vida quiere que seas un recuerdo que siempre me acompaña.
No me canso de mirar el mar, pienso que las olas te devolverán a la playa.
Cierro los ojos y te veo esbelto, tu piel tiene el color de los caramelos, esos que probé cuando la soledad se adueñaba de mi alma.
Te recuerdo manso regalándome besos, tus labios se posaban como mariposas de colores haciendo que mis manos volaran como pájaros, hasta llegar allí, donde no existe el espacio ni el tiempo.
Compartimos noches de amor, fuego y misterio, vimos como la luna intentaba desprenderse del universo, extasiados miramos sus rayos de plata, preludio del nacimiento de las primeras estrellas.
Juntos recorrimos todos los caminos, algunas ilusiones permanecían, otras estaban rotas.
No puedo olvidar cada una de tus palabras.
Nuestro mundo era diferente, en cada paso como las flores brotaban nuestros proyectos.
Diminuta sobre el horizonte se dibujaba la silueta de una niña, inocente y cándida se entegaba a los juegos en la arena.
No supe, no quise arrebatar la ilusión de esos ojitos que brillaban como azabaches al final de la playa.
Era una niña hermosa, tal vez otros no apreciaran la belleza de sus inocentes ojos negros, sin embargo para mi era la imágen nítida de la desolación.
Era pequeñita, en su mirada tenía la fortaleza de un gigante, quise abrazarla, al intentarlo mi abrazo se perdía en las sombras,esa que una nube traviesa de a ratos ocultaba el sol de nuestras vidas.
Ella corría detrás de otra figura, sus piecitos descalzos dejaban marcas en la arena.
No tuve el valor de sentirla mía, nacida de mis entrañas, otra mujer, su mamá la esperaba para regalarle abrazos que solo puede dar una madre que ama al fruto de su vientre.
La dejé escapar, no era justo que mi utopía necesitara sentirla mía.
Sus ojitos negros hoy marcan el sendero de mi vida, con su mirada negra aprendí a escribir las primeras letras de mi destino.
Ella crece feliz en otra playa, juega con caracoles idénticos a los que alguna vez guardé en mi bolso.
¿Quién es capaz de quitarle algo a un niño?
Su recuerdo me acompaña, su sonrisa de perlas me invita a sonreír, sus ojitos brillantes intentan arrojar un poco de luz a mi solitario sendero.

Friday, February 09, 2007

MIS LAGRIMAS

Frente a este intenso dolor mis lágrimas se convierten en agua salada, en cada una de ellas prendidas a fuego están tus palabras.
Nos conocimos en un frío invierno de algún lugar del planeta, copos de algodón de nieve cubrían las calles, ésas que juntos recorreríamos para que el mundo supiera que nos amábamos.
Tus fuertes brazos rodeaban mi cintura, con una mirada podíamos lograr que esos copos blancos se derritieran.
Hoy, estoy sola recordándote, impotente quiero traer el pasado sabiendo que no vuelve.
Nos conocimos de una manera poco convencional, en un aeropuerto.
Tú viajabas por tus eternos negocios, yo esperaba en la estación aérea a mi amiga de la infancia.
Estabas tan apurado realizando tus trámites que no reparaste en mí, sin embargo ver tu figura fué un flechazo inmediato, de pronto mi corazón tuvo un estallido de flores hasta podía sentir su perfume, las imaginaba bellas regalándonos sus colores.
Pasaron varios meses, el aeropuerto estaba poblado de siluetas que se perdían entre las sombras. corrían hacía un destino incierto.
Mis visitas a la aeroestación se repetían, mi corazón me decía que no sería difícil encontrarte, pese a que no sabía el momento en que aparecerías.
Fuí constante y todos los viernes te esperaba.
Nadie entendía, a la misma hora salía de mi departamento, elegía la ropa que imaginaba podría gustarte, el perfume que lograría embriagarte dejaba una estela en el amplio salón, a veces de lejos te veía con un rictus que delataba tu enojo, tratabas siempre de simplificar todo.
Un día la neblina transformaba todo en fantasmas, la espera era moneda corriente, por fin reparaste en esa mujer de largos cabellos que te miraba en forma insistente.
Mi corazón daba brincos de alegría cuando me invitaste a tomar un café para acortar la espera.
Por primera vez escuché tu voz, miles de ángeles nos envolvían con sus alas, aprisionaban para siempre el encuentro.
Una voz monótona anunciaba tu vuelo, te despediste con un beso, otra vida te reclamaba.
Sigo visitando el aeropuerto con la esperanza de encontrarte, los aviones despliegan sus alas plateadas, se asemejan a pájaros gigantes que surcarán el cielo.
Estoy sola, mi espera será sin claudicaciones.
Del último avión descienden todos los pasajeros, no estás,quiebra mi soledad la presencia de un maletero, en sus manos trae una esquela, en ella me pides que no te espere, muere una parte de mí, en ese instante comprendo que nunca es una palabra demasiado grande, incapaz de aprisionar mis sueños.
Esta vez mis lágrimas se confunden con el llanto de cielo, en cada gota de ellas se desvanece cada uno de mis proyectos.
Te espero más allá del tiempo.

Monday, February 05, 2007

CARTA A THEO

Querido hermano:

No encuentro paz, te confieso que tampoco la busco en forma desesperada.
Sé que pronto serás padre, me hubiera gustado ver a mi sobrino.
Ser para él algo tangible, contarle de mi vida errante, decirle que el loco que se apoderó de mi alma tiene nombre de mujer.
Ella desvía mis días hasta transformarlos en noche, donde no se ven los rayos de la luna ni el titilar de las estrellas.
Son noches vacías a las que acompaña mi inseparable amigo, el licor.
No descanso, soy un joven viejo que pinta sin descanso.
En las telas reflejo lo que siempre quise tener, campos azules, tulipanes que solo viven en mi imaginación, los mismos que recorro cuando amanece y en el horizonte el sol quiere regalarme una vida que no tengo.
Te confieso que quise plasmar en un cuadro la figura de ella, la vestí de blanco, guantes largos escondían sus manos, nunca supe si eran pájaros dormidos que descansaban en su nido negándome una caricia.
Para su boca elegí el rojo de los rubíes, tan lejanos que nunca podría regalarle un beso, su cabello es del color de mis girasoles, lo adorné con delicadas flores, pero en el momento de pintar sus ojos no supe como hacerlo.
¿Dime hermano se puede pintar el desprecio?
Paseo solo por las afueras de París, es verano y la campiña es un estallido de colores y aromas.
Mi soledad me impide admirar tanta belleza.
Voy camino al pueblo, me encuentro con mujeres que venden su hermosura, pero nada me importa, comprendo que un rato de placer no serán capaces de borrar de mi alma la sensación de compartir un momento con ella.
La imagino en mis brazos, contemplo su belleza y me pierdo.No existe el mundo ni sus vivencias más allá de ella.
No quiero que veas mi decadencia espiritual.
Elegí este momento de sobriedad para escribirte, decirte que sos quien me sostiene y todo lo que no pude expresar cuando mi mente estaba nublada por el alcohol logrando que mi soledad se agigante.
Cae la tarde y la decisión está tomada.
Te regalo mi obra, siempre serás el único dueño.
Los últimos rayos de sol se adueñan del paisaje, no escucho el trino de los pájaros, desaparecieron los colores todo se ha tornado gris, tanto como mi alma, el dorado muta a negro, no puedo esperar más.
Vive la vida que no he tenido, ama sin temer las consecuencias, mira cada amanecer, comprende que la vida es bella, no me extrañes, no llores mi ausencia, en algún lugar te estaré esperando.

Vincent

Saturday, February 03, 2007

PENSAMIENTOS DEL ARTISTA

Estoy lejos de Holanda, no puedo ver los tulipanes de mil colores que albergaba en mi casa.
La campiña francesa ofrece su hermosura, guardo en mi paleta los azules del cielo, el verde de los cipreses que parecen gigantes vigilándome ,la brisa mueve sus copas en una danza desconocida, también trae el aroma de las flores del estío.
No estoy bien, decido encerrarme.
Mi cuarto despojado es de paredes blancas, solo tengo mis telas y me dedico a pintar, entre barrotes los rasgos de mi pintura son crispados.
Retrato a los enfermos, el frente de una iglesia desconocida, los colores se vuelven más fuertes, tanto como mis sentimientos.
En mil bocas busqué la de ella, traté de olvidarla y no pude, la sueño aún estando despierto.
Allí está mi compañera, una silla, en ella busco refugio cuando el cansancio vence mi lucha con los fantasmas del pasado, quiero borrarlos y no puedo..
Pinto, cada vez mis trazos son más fuertes, me cuesta reconocer mi locura, aceptar mis alucinaciones, en todas partes la veo a ella, sus ojos que muestran desprecio, su figura que se desvanece, intento rodear la silueta amada, regalarle mis besos y desaparece.
Theo me acompaña, pero me hace falta ella, no escucho, veo por los ojos de la ausencia.
El amor de esa mujer me convirtió en esto que soy, un hombre biológicamente joven pero al mirarme al espejo observo la figura de un fantasma de barba rojiza con algunas hebras de plata que parecen destellos de luna, esa que no pude pintar porque allí estaba la imágen de ella, quiero abrazarla, besarla, hacerla mía, no la tengo.
Paul tiene una paciencia infinita, cada día me ofrece su compañía.
No siento nada, me visita un colega y se ríe de mi obra intento atacarlo el brillo de la navaja asoma, no puedo.
Mi camisa se tiñe de sangre, estoy mutilado,escapo, vuelvo a mi casa poblada de duendes y recuerdos.
Imagino mi lápida cubierta con el frío del mármol y los brazos de las hiedras.
Abro las ventanas de mi estudio, escucho la melodía de los pájaros, busco el arma y un certero disparo termina con mi vida.
Por fin descanso, quizás en la enternidad pueda encontrarme con ella, y decirle que siempre fué el eje de mis sueños.

Friday, February 02, 2007

URSULA

Marcia trabaja en la pinacoteca de un museo muy reconocido, de su ciudad.
Su tarea de restauradora le permite estar en contacto permanente con obras de mucha calidad.
Sin saberlo la jornada sería especial, hacía calor y optó por un ligero vestido para ir a su trabajo, sabía que ese vestido tenía magia, pese a ser muy sencillo su estampado realzaba su esbelta figura, eligió un par de sandalias con tiras que anudaba en sus pantorrillas, su cabello rojizo estaba sujeto con una cinta del color de sus ojos que recordaban las esmeraldas, un rulo travieso jugaba en su frente, un toque de su perfume favorito y en minutos se encontraba esperando un taxi que la llevaría puntualmente al museo.
El lugar era fresco, los techos eran altos y terminaban en vitreaux que dejaban pasar los rayos del sol de esa mañana calurosa, la madera del piso le daba calidez al sitio.
Estaba sola mirando los cuadros cuando de pronto la brisa del estío se convirtió en viento transportándola a un lugar desconocido.
Su vestidito se había transformado en un largo abrigo de piel, acompañado de un sombrero que sujetaba la cascada roja de sus cabellos.
No tenía miedo, los cambios de paisaje agitaban su corazón ansioso, caminó un rato y se quedó admirando un jardín de tulipanes de mil colores, el hombre que estaba dentro de la casa la invitó a pasar.
Pese a que era muy temprano el dueño de casa tenía una copa de licor en sus manos.
Era un hombre joven pero la bebida había dibujado en su rostro surcos imborrables.
Su mirada era triste y sin brillo, en el hogar los leños crepitaban, las cenizas y el fuego dibujaban figuras fantasmagóricas.
Allí supo que ese hombre era Vincent Van Gogh, canas prematuras , igual que hilos de plata cubrían su cabeza, su barba hacía juego con ellas.
Le ofreció algo para tomar, Marcia optó por un café, mientras él lo preparaba ella admiraba los bosquejos que descansaban sobre una mesa.
En ese instante el confesó que tenía un amor despreciado por una muchacha de nombre Ursula, la amaba con pasión y sentía en el alma las dagas del rechazo, ese era el motivo por el que se había entregado a la bebida, no quería volver a la realidad y sentirse desplazado del corazón de Ursula, la amaba en silencio y con la desesperación de un amor no correspondido.
Al caer la tarde, cuando el crepúsculo tiñe el cielo de morados y violetas, Marcia, sin comprenderlo, se encontraba nuevamente en su lugar de trabajo, en ese momento un cuadro cayó al suelo, el sonido la devolvió a la realidad.
Cuidadosamente lo puso en su lugar, la imagen era la de un florero repleto de girasoles, con sus dedos recorrió cada uno de sus pétalos de oro.
Una voz interior le anunció que por fin descansaba el alma del pintor, sus lágrimas nublaron sus ojos, puso el cuadro en su lugar y comprendió que más allá del tiempo y el lugar de la historia, el amor sincero es uno solo.
El desprecio de esa mujer que alguna vez atormentó a Vincent, hoy era paz absoluta cada vez que alguno de nosotros admirábamos su obra.
Día a día ese cuadro recibía los cuidados de Marcia, era una forma de retribuir con amor ese que nunca había recibido en su vida quien luego sería uno de los pintores más famosos de todos los tiempos.

Wednesday, January 31, 2007

OBRA INCONCLUSA

No necesitaba de palabras para que sus manos mágicamente se deslizaran por la tela.
La paleta del artista tenía todos los colores para dejarla plasmada en ella.
Ingresó al estudio apenas cubierta por una bata, a través de ella podía adivinar sus formas, sus pies pequeños eran el comienzo de unas piernas esculpidas y torneadas,sus caderas tenían las curvas de una diosa pagana, era armoniosa.
Suavemente desató la cinta de su bata, desprendíó la flor que sujetaban sus cabellos y ellos cayeron como una cascada sobre su espalda.
La belleza de la modelo era agresiva y felina,su mirada intensa, la tenue luz que entraba por la ventana era el marco perfecto para llevar a cabo su obra.
Se entendían con la miraba.
Era tan hermosa la figura que se presentaba delante del artista que comenzó pintando sus ojos, le recordaban a los jardines que rodeaban su casa, la espesura de sus pestañas se asemejaba a la entrada de la noche y su magia, podía percibir como luciérnagas, las estrellas que tenía, en esa manera de mirarlo.
Decidió abrir las ventanas del estudio, una brisa suave movía la cabellera de su modelo, el aroma de las flores todo lo embriagaba.
Estaba turbado ante tanta belleza, le ofreció una copa para lograr que ambos se distendieran, sigilosamente se acercó a su musa, el perfume que emanaba de su cuerpo era idéntico a las flores que noche a noche cambiaban su vestimenta por la frescura del rocío.
Estaba demasiado cerca, no pudo resistirse a la invitación de su boca roja, ya no le importaba la pintura, el instinto quería poseerla, sus manos parecían alas que intentaban rodearla, amorosamente recorría su silueta, una a una nacían las caricias, ella le correspondía con fuego y misterio.
Desparramadas en el piso de su atelier estaban las acuarelas, un movimiento hizo caer el atril donde apoyaba la tela de su cuadro, en ese instante no importaba nada, había logrado tenerla en cuerpo y alma, solo eso tendría trascendencia en el tiempo.

Saturday, January 27, 2007

MUNDOS IGUALES Y DIFERENTES

Mi vida se desarrollaba en penumbras hasta que te conocí, nunca me hiciste notar las diferencias .
Como un sabio lograste que se desarrollaran mis otros sentidos, supe ver con tu mirada, con paciencia infinita me llevaste a conocer una playa, con tus manos tomaste un puñado de arena y con amor la depositaste en las mías, mientras dejaba deslizarla entre mis dedos supe que su color era dorado.
Seguimos caminando hasta llegar a tu casa cercana al mar, a tu manera me enseñaste que conservaba el mismo color azul que tenían mis ojos, la espuma se parecía a esa nube blanca que hoy los cubrían.
Rodeaste con tus brazos mi cintura y nos paramos delante de un cantero, por el aroma intuía que estaba poblado de flores, cortaste una y me diste el primer beso allí entendí que tendría el color rojo de la pasión.
Los pájaros cantaban alegremente una melodía tus manos rodearon mi cuello y tomaste mi cadena, supe que su plumaje era plateado.
Nos sentamos debajo de un árbol, quería saber el color de sus hojas pero a ti no te habían dado el don de la palabra, para que entendiera llevaste mis manos a tu camisa, temprano mi madre me había dicho de que color estabas vestido.
Con diferentes objetos pude saber de que color era la luna,imaginaba como se encedía cada estrella, estabas a mi lado, juntos aprendíamos cada día.
Nuestra vida transcurrió en plenitud, nunca nos importaron nuestras diferencias, nos amamos en silencio, tus manos me enseñaban los colores que no veía más que dentro de mi alma, las mías recorrían el contorno de tu silueta adivinando tu hermosura.
Cada beso me enseñaba también que tu belleza trascendía lo físico, lo más importante lo guardabas en tu corazón noble.
Tus dedos aleteaban en mi boca cuando escuchabas mi risa y como premio posabas tus labios en los míos.
Somos dos seres diferentes, no necesitamos palabras para comunicarnos, nos entendemos en el más hermoso de los idiomas, el amor, que pudo fundir nuestros cuerpos, aunque tú no puedas pronunciar esa palabra, ambos sabemos que ese sentimiento es guía de nuestros caminos.

Friday, January 26, 2007

SENSACIONES

Tus abrazos son los que me llevan a la orilla de una playa desierta, solo se escucha el rumor de las olas que en su ida y vuelta dejan su danza sobre la arena.
Salgo a tu encuentro, los sentimientos desatan una batalla dentro de mi alma.
Despiertan las flores del jardín, el sol les da vida y aroma, a mi paso los árboles hamacan sus hojas, una brisa suave juega con mis cabellos, en soledad diviso tu figura amada.
Corro a tu encuentro, una mirada trae una caricia, busco tu boca, necesito tu fuego.
Detrás nuestro las sombras nos acompañan en silencio, caminamos sin rumbo, tu perfume me embriaga, nuestras manos se tocan y juntas recorren suavemente la geografía de nuestros cuerpos, tu me reconoces, busco tu calor.
Cae la tarde, oímos el silbido del viento cada vez un poco más fuerte, miramos el cielo teñido de violeta.
El crepúsculo cambia el paisaje, las aguas están inquietas, nos esperan, ellas serán el refugio de nuestro amor, testigo de la unión de nuestros cuerpos.
La noche cubre el cielo de estrellas, te sigo acariciando, me besas, las sombras desaparecieron, la luz de la luna convierte el agua en plata, te busco, te necesito, no encuentro tus brazos ni la calidez de tu mirada, mis lágrimas se confunden con el agua salada, no estás, fue un sueño, te fuíste, estoy sola amalgamando mis sensaciones, entregué mi alma, mi ser a la ilusión de un fantasma.
Regreso a mi casa, el paisaje se nubla, la noche puede escuchar mi llanto, un pájaro vuelve tardío a su nido, escucho el silencio, quise que fueras real, la soledad me amordaza.
El niño que fuera eje de nuestras vidas, ya no ríe,intento cantar, no puedo, todo perdió su sentido.
Uno a uno se siente el ruído que al caer hacen nuestros proyectos.
En mi delirio de juventud quise que fueras real para darte amor, con tristeza me doy cuenta que solo han sido sensaciones que me llevaron a vivir el más dulce de los sueños.
Abrazo mi almohada, quiero encontrarte, te necesito, aparece el cansancio, duermo y en sueños creo que alguna vez le diste sentido a mi vida.
El viento impiadoso del amanecer me despierta, las flores que adornaban mi mesa, las últimas que me obsequiaste toman vida, se alejan como ángeles por la ventana, en ese instante comprendo que fuíste solo el duende que le dió vida a este sueño.

Tuesday, January 23, 2007

ALMA INQUIETA

Que huyes y te escondes detrás de las sombras, tus actitudes rayanas con la locura nos da mucha fuerza.
Abre tu alma, grita aquello que consideres necesario.
Te cuento un secreto, la mayoría de los participantes no nos conocemos, igual nos queremos, a través del tiempo conjugando pasiones y letras decidimos transitar el mismo camino.
En ese sendero tenemos luz, pájaros que cantan, olas que danzan en la playa, flores que se visten de rocío, árboles desnudos que esperan la primavera.
Risas de niños, llantos de hombres y mujeres, dibujos de relámpagos violetas que surcan el cielo.
Al final del camino nos espera la luz de la luna y un suspiro de ángeles disipará las nubes que trajiste con tu mano.
Olvida por un momento que existe el reporte de abusos, nunca hemos tenido la necesidad de acudir a ellos.
Si sos creyente, rezá mucho, liberá tu alma y tus sentimientos.
No creo que seas malo/a, simplemente creo que no tienes una sonrisa para regalar, sentimientos para compartir.
Cambia tu gesto adusto, convierte la ira en sueños, seguramente te sentirás mejor.
Somos un ejército de poetas o aspirantes a serlo que comprendemos tus ataques de ira, no tenemos la facultad de perdonarte porque somos humanos y eso lo hace Dios o quien tu creas.
Se fuerte, demuestra que tienes valores, me imagino que tendrás papás que observarán tu comportamiento con tristeza.
No podrás con nosotros, queremos el arte, ansíamos expresarnos.
Viví tu vida y se feliz, nosotros lo somos cuando dejamos un cuento.
Y cuando la soledad intente apoderarse de tu mente, recuerda que aquí tienes un lugar para expresarte.

GEMMA

Era una mujer de extraña belleza,de carácter apacible y sumiso.
Antes de llegar a la adolescencia cuando aún dedicaba muchas horas al juego imaginando una vida de ilusiones su padre la comprometió en matrimonio con un joven errante.
Su vida trasncurría en distintos palacios y la visita a las iglesias donde podía admirar los frescos nacidos de la mano de los más famosos pintores.
A ellas acudía cuando su alma estaba llena de malos presagios, allí encontraba paz y sosiego admirando esculturas.
Muchas veces sin mirar se detenía a ver la nieve que se deslizaba por la cúpula de los templos, le preguntaba a Dios si esa era la vida que merecía.
Cuando contrajo enlace su vida era una fiesta, estaba enamorada de su futuro esposo, le seducía entrar del brazo de su padre enfundanda en un blanco vestido, las enaguas daban más volumen a su pequeño cuerpo, en su mano llevaba tres rosas, quizás fuera el designio de los hijos que tendría.
La música ejecutada en el órgano daba misterio a la ceremonia.
La misa fue esplendorosa, los bancos de la iglesia estaban adornados con cintas y flores, dos días antes ella misma las había elegido para obsequiar la vista de sus invitados.
Tuvo una fiesta comparada a la de cualquier princesa.
El salón iluminado por candelabros era el marco perfecto para demostrar todo el amor que sentía por el hombre de sus sueños a quien el destino eligió para compartir sus días.
Pasó el tiempo y su hombre, con el que había soñado, se transformó en un ser distante, ensimismado en sus pensamientos.
Ella no sentía placer cuando se entregaba en cuerpo y alma, no había comunión de sentimientos.
Por las mañanas, sola, daba largos paseos a la orilla de lago, su intención era sumergirse en un estadío de paz tratando de erradicar las sombras que la atormentaban.
Pasó el tiempo, con alegría supo que en esas noches de poca pasión habían engendrado el primer hijo, quizás este evento serviría para unirlos en alma y sentimientos.
No fue así su marido se dedicó a buscar otras mujeres en fiestas palaciegas.
Gemma amaba como nunca había amado, en nombre del amor era capaz de perdonar infidelidades y copas.
Dedicada a su familia, solitaria caminaba por la orilla del lago, se sentía tan vacía que no tenía capacidad para ver la salida del sol, tampoco encontraba sosiego cuando al caer el crepúsculo este teñía el paisaje con violetas y morados.
La luna no mostraba el fulgor de siempre, no veía el titilar de las estrellas, no sentía el aroma de las flores que a cualquier hora regalaban su perfume.
Los pájaros se recluían en sus nidos, no se escuchaba el murmullo de sus trinos.
Vinieron otros hijos a darle sentido a su vida, pero el hombre de sus sueños seguía aferrado al recuerdo.
Hizo lo que pudo, se convirtió en madre, dió vida a la vida, pobló el palacio de llantos y risas.
No pudo borrar de la mente de Dante la sombra de esa mujer a la que él dedicó su poesía, en ese instante comprendió que de nada vale el esfuerzo, cuando el corazón de la persona amada está poblado de fantasmas y recuerdos.

Friday, January 19, 2007

LA SOMBRA DE BEATRIZ

Paseaba su belleza a orillas del lago Garda, su vestido bordado realzaba su figura, sus cabellos dorados eran una espiga con la que jugaba el viento, sus ojos azules podían confundirse con el tono de las aguas allí cuando el horizonte en una línea imaginaria se une con el cielo.
Lleva una sombrilla para conservar la palidez de su rostro inmaculado, camina con gracia sin saber que provoca los recuerdos del poeta.
El palacio altivo se levanta en un inmenso jardín sus paredes de mármol contrastan con la calidez y color de las flores.
Sobre las rejas negras terminadas en punta como lanzas que aputan al universo,grandes escudos de bronce cincelado parecen custodiar el espacio.
Un hombre escribe, debe terminar la obra dedicada a esa mujer niña que no solo fue su musa inspiradora, también la dueña de sus sueños.ç
Hace una pausa, se acerca a la ventana e inquieto la ve pasar a ella, no puede concentrarse, bollos de papel garabateado van llenando un recipiente.
Uno tras otro acuden a su mente recuerdos no lejanos.
Puede escuchar la risa de esa niña que jugaba en el jardín de su casa, muchas veces se acercó y con paciencia secó sus lágrimas para que mutara en la sonrisa que esperaba.
Sus ojos se encontraron, ella lo miraba desde la inocencia de su corta edad, el sintió que el corazón daba vueltas en su pecho.
No comprendía como había nacido un sentimiento tan grande que guardaría para siempre.
Quiso el destino que su musa partiera a edad temprana, no pudo despedirla, el exilio lo esperaba, su vida errante no fue capaz de traer el manto de olvido que fuera capaz de abrir las rejas de su corazón y así dejarla ir del todo.
Cada día que pasaba los sentimientos afloraban, la veía en todas partes, quería poseerla aunque sabía que en otra dimensión ella tal vez lo esperara.
Decidió salir del palacio, apurado cruzó el jardín cortó unas flores y corrió detrás de la silueta que descansaba a orillas del lago.
Agitado llegó a ella, pronunció el nombre de su amada, la jóven giró su cabeza para observar a ese hombre que la llamaba.
Ahogó su grito, dejó las flores al lado de la bella figura y comenzó el camino de regreso, no era ella, sin embargo se parecía tanto.
Al transponer las rejas del palacio notó que sus ojos se nublaban, las lágrimas rodaban por su rostro para luego anidarse en su alma.

Thursday, January 18, 2007

EL TIEMPO

Remando durante varios días llegamos a una ciudad extraña.
La leyenda cuenta que hace muchos años ese lugar era habitado por seres que sabían contemplar la luz del sol que perezoso aparecía bañándose en el espejo de un lago.
En sus blancas arenas se reunían los enamorados dando rienda suelta a su amor,Al atardecer, cuando aparecía la primera estrella, las parejas de siluetas amantes se confundían en una sola sombra.
Las flores perfumaban cada unos de los encuentros, el dulce néctar de los besos se elevaba al firmamento en un conjuro de estrellas.
Un pintor aprovechaba los paisajes de ensueño para que el pincel cual pájaro se deslizara en la tela y regalarnos la magia de sus dibujos.
Incansable pintaba las casas blancas, sus tejas rojas como el fuego.
Si nos deteníamos a mirar sus obras podíamos sentir la vida, el arrullo de los pájaros era su melodía, los rayos de la luna querían dejar su tono plateado en todos los lugares de ese pequeño pueblo.
En las hojas de los árboles se deslizaban como ángeles las gotas de rocío.
Un día cualquiera apareció la tormenta, los dibujos del pintor se desvanecían con el agua.
Las casitas del tiempo se tornaron negras como el cielo,sus habitantes se congregaron en una plaza y decidieron partir a otro lugar del planeta.
No les agradaba que poco a poco se perdieran sus sueños como si un mago manipulara sus sentimientos.
Buscaron otro sitio apacible en la ladera de la montaña y comenzaron su tarea de reconstruir nuevamente sus vidas, los guiaba la esperanza de ver sonreír a un niño mostrando su sonrisa de perlas, conseguir un espacio donde poder seguir hilvanando sus sueños, volver a empezar su vida como antes, lugar en el que no había espacio para el resentimiento, fue así como le enseñaron a sus almas que cuando se tienen proyectos siempre hay lugar para seguir creciendo.
Cuenta la leyenda que ellos han conseguido su lugar en el mundo, lo fueron construyendo de a poco, olvidando los sinsabores del pasado fueron sepultados, y por sobre todas las cosas tuvieron como dogma que la vida es una sola y es bella cuando se disfruta de ella.

Wednesday, January 17, 2007

LOS PENSAMIENTOS

Remando durante varios días llegué al fondo de los pensamientos.
Descubrí en ese lugar que las flores crecían a mi antojo, podía hacerlas crecer del color que agradara a quien las mirara, unas veces sus pétalos vestían de terciopelo y otras parecían láminas ocres o doradas.
Tenía el poder de hacer brillar las estrellas en el firmamento o hacer que la luna se apagara y dejara de iluminar con su media cara.
Jugaba con las tormentas, me trepaba a una nube y con un lápiz mágico en el cielo dibujaba relámpagos violetas que lo surcaran.
Con un alfiler de oro horadaba una nube y me divertía viendo como las gotas se estrellaban sobre la superficie.
Con la misma cerraba la herida abierta y soplando un poco se disipaban, me colgaba de un rayo de sol para que mi vestimenta mutara .
Podía hamacarme en las hojas de un árbol que con su sombra esperaban al viajero.Mis amigos los pájaros me enseñaron a cantar como ellos.
Aprendí a volar sobre la espuma del mar, aunque a veces mis plumitas se mojaban.
Temblando regresaba a la playa, inquieto intervenía cuando encontraba en las arenas blancas la conversación de dos seres que se aman, interrumpía sus besos, en mi pico llevaba los frutos del agua.
Mi vida era plena, calmaba mi sed bebiendo las gotas de rocío que vestían las flores.
El destino me regalaba paisajes y sueños, sin embargo algo me faltaba.
Mi plumaje había cambiado, el blanco se había transformado en gris, idéntico a los cabellos que cubren la cabeza de los sabios, aún así con el paso del tiempo con mis gorjeos más roncos, nunca pude transmitir lo que ansiaba.
Vivía en un mundo de utopías y era feliz, pese a que a veces chocaba con la falta de entendimiento.
Viajé mucho, pude ver todo, guerras, niños desamparados, odio, amor.
Quería transformar esos episodios para que todos fueran felices, allí me di cuenta que solo no podía, necesitábamos ser una bandada y mi soledad no alcanzaba, tampoco las intenciones que bregaban por salir de mi pequeño espíritu.
Desplegaba mis alas, así nos comunicamos los pájaros, no escuchaba trinos que me acompañaran.
Entonces decidí volver a mi nido y esperar un milagro, sabía que en algún momento surgiría el entendimiento y si alguna vez me otorgaban el don de la palabra solo dejaría la más universal de todas, amor, para transitar la vida sin desventajas.

Monday, January 15, 2007

VIAJE EN SILENCIO

Remando durante varios días llegamos a una isla.
Las aguas del río se deslizaban turbulentas, mis pensamientos se asemejaban a ellas.
Desembarcamos, amarramos la lancha en una palmera cuyas hojas se hamacaban con la brisa del viento.
El follaje nos impedía ver la casa que se escondía en el bosque, por un sendero poblado de perfumadas flores caminábamos hacia ella.
Los pájaros placidamente descansaban en sus nidos.
El tiempo era nuestro enemigo debíamos retornar por la noche, una vez cumplida nuestra misión de rescatar a una anciana enferma.
A medida que caminábamos la casa parecía alejarse, era nuestro cansancio sumado a las ansias de llegar prontamente.
El sol que todo lo doraba nos indicaba que estábamos cerca del mediodía, nos pesaba el tiempo y nuestras mochillas.
En un claro de la espesura de esa selva por fin divisamos la vivienda.
Nos extrañó el silencio, las pesadas persianas pese a la hora permanecían cerradas pero curiosamente la puerta permanecía abierta.
El temor se apoderó de nuestros espíritus,decidimos llamar a la moradora por su nombre, después de varios intentos entramos.
El recibidor era acogedor, varios sillones de mimbre esperaban a los posibles viajeros, en el centro de una mesa descansaba un florero con flores secas, los primeros pétalos ocres comenzaban a cubrir la superficie.
En el silencio sobrecogedor podíamos sentir el latir de nuestros corazones que se acrecentaba a medida que nos acercábamos a la habitación que ocupaba Angélica, con dificultad abrimos la puerta, un escalofrío recorrió nuestras espaldas, sobre la cama tendida descansaba una hermosa mujer parecía dormida, vestía una bata blanca, sus cabellos de plata daban marco a una cara perfecta, su nariz pequeña parecía obra del cincel de un escultor, en sus manos cuidadas tenía un rosario de cuentas rojas iguales a una mancha que salpicaba su bata.
A su lado un papel doblado, en el se podía leer: Estoy enferma de soledad desde que partió el dueño de mis sueños.
No se preocupen por vuestra tardanza, mucho antes de que Ustedes vinieran a rescatarme comprobé que mi vida no tiene sentido sin él.
Mi existencia no tiene razón de ser, he perdido el amor de mi vida , no escucho el trino de los pájaros que nos despertaban cada mañana, las flores han perdido su perfume, mis noches son oscuras, nunca más he podido ver los rayos de la luna, tampoco puedo ver ninguna estrella, por ello he decido reunirme con él.
Nos acunará por siempre la eternidad.

Saturday, January 13, 2007

UNA CASA DIFERENTE

Remando durante unos días llegamos a la otra orilla.
Allí se levantaba la casa que le habían obsequiado a Marcia y a su marido con motivo de su casamiento.
Clavaron los remos en la arena Ezequiel bajó primero para amarrar la lancha.
El día era radiante el sol cubría casi todo con sus rayos de vida, una suave brisa jugaba con los rizos de Marcia.
Comenzaron a caminar hacia la casa, a medida que se acercaban la brisa se transformó en viento, logró que el cielo se vistiera de negro y comenzaran a caer las primeras gotas, que se estrellaban en la arena.
Como un gigante con su boca abierta la casa de piedra los esperaba, en ese momento se abrazaron para disipar el miedo.
Un relámpago cruzó el cielo el ruido de los truenos parecía el grito ahogado de alguien que pide auxilio.
La lluvia arreciaba con fuerza, las hojas de los árboles silbaban una canción extraña, el vendaval desnudó las plantas, en el jardín misteriosamente solo quedó de pié una rosa blanca.
Sin saberlo decidieron cortarla y entrar a la vivienda.
Era un lugar lúgubre pero conservaba su belleza, las paredes vestían tapices que hacían juego con los vitraux que adornaban el techo, figuras de pájaros con las alas desplegadas infundieron a la pareja un poco de paz, querían recorrer su casa, la escalera de madera crujía bajo sus pies descalzos, llegaron a la habitación principal que estaba decorada con un estilo despojado pero que a la vez encerraba belleza.
Descorrieron las pesadas cortinas para observar la bravura de las olas que chocaban con los laterales de la vivienda, cada vez con más fuerza la espuma de las olas avivadas por el viento traía sal y arena.
Quitaron sus ropas mojadas, confundieron sus cuerpos en un abrazo, cuando sus siluetas fueron una sola, ocurrió algo inesperado, el viento no se escuchaba, la luna despertaba en el firmamento, miles de luciérnagas comenzaron a titilar en el cielo.
Al despertar el paisaje había cambiado, el mar parecía un espejo de agua quieto, su color azul era idéntico a los ojos de Marcia, extrañamente el jardín se había poblado de flores, el trino de los pájaros era una dulce melodía,la casa de piedra ahora era blanca.
La fuerza del amor propició el cambio, de ahora en más sería el hábitat de dos seres que siempre se amarán más allá del rugido de la tormenta, ese amor que no conoce de espacios ni tiempo

Friday, January 12, 2007

ANIVERSARIO

Remando durante días llegamos a la Isla del Encanto, Ezequiel había planeado este viaje desde hacía varios meses en los que trabajó duramente para poder adquirir la lancha.
Todos los días me hablaba de una sorpresa, inquieta le preguntaba de que se trataba y allí era el momento en que su sonora carcajada ponía melodía a nuestra casa.
Decidimos vivir juntos en el invierno pasado, construimos nuestro nido en la ladera de la montaña, en un paisaje soñado donde el verde de los cerros terminaba en picos de piedra que cual flechas apuntaban al cielo.
Nuestro despertador era mágico, nos despertaba el trino de los pájaros, luego del desayuno él tomaba su bicicleta y recorría los kilómetros que lo llevaban a su trabajo.
Sin su presencia el día se hacía eterno, para matizar la espera cuidaba mi jardín, la primavera estallaba en los brotes de las plantas, algunas rosas tímidas asomaban para alegrar la vista.
En mi tiempo libre, sin que Ezequiel lo supiera me recluía en un espacio de la casa que le estaba vedado y jugaba a ser pintora, quería sorprenderlo en nuestro aniversario, ese día tan especial de nuestras vidas recibiría un cuadro.
Desconociendo la sorpresa que me tenía preparada comencé darle vida a una lancha, sus colores debían ser fuertes, para que fuera como una flor que se deslizaba por las aguas azules del lago, para el cielo elegí tonos rosas y morados iguales a los del crepúsculo que antecede la salida de las estrellas, detrás del follaje en diferentes tonos de verde, pinté una cara de la luna, no podía faltar quien había sido testigo de tantas noches de amor y fuego.
Cuando la obra estuvo terminada la cubrí con un lienzo y cerré la puerta para que no pudiera verla hasta el día indicado.
Esa mañana el sol jugaba a esconderse dentro del agua, con manos imaginarias despejaba las nubes que intentaban cubrirlo y teñía todo de oro.
Había llegado el momento de intercambiar los regalos, cubrí sus ojos con mis manos y de un tirón corrí la tela que escondía la pintura, delante suyo apareció la imagen del barco,sentí su asombro, sus brazos fuertes rodearon mi cintura y me regaló el más dulce de los besos.De la mano, salimos de la casa, la noche estaba fresca, perlas de rocío vestían las flores, detrás de nuestra casa estaba amarrado mi regalo, era una lancha idéntica a la que había pintado.
Hoy disfrutamos el viaje a esta isla soñada, sus aguas color esmeralda serán nuestra compañía, en sus blancas arenas con caracoles dibujaremos nuestros nombres, una ola traviesa los depositará en el fondo del océano, una vez más en ese lugar paradisíaco nos juraremos amor eterno.