Saturday, February 12, 2011

DIOS DE LAS AGUAS




Federico Insúa era ambientalista, en el tiempo que le quedaba libre, se dedicaba a su otra pasión,el ilusionismo.
De carácter parco, la larga cabellera y la profundidad de sus ojos negros le otorgaban misterio.
Había recorrido todo el mundo, encontró paisajes inimaginables.
La naturaleza a veces se mostraba exultante, otras enseñaba los faltantes en otros puntos del orbe.
Esa noche haría una reunión en su casa, el lugar elegido sería el sótano.
Los asistentes debían asistir con vestimentas blancas, sobre un pequeño escenario había posado una pantalla, en ella mostraría distintas diapositivas de los viajes realizados, al costado una calavera de ojos como rubíes igual que la boca que alguna vez había sonreído.
Acomodó una fila de pupitres para los que quisieran tomar nota de la charla, en los candelabros las velas derramaban pequeñas lágrimas de cera, en un estante había colocado flores y sahumerios.
Antes de comenzar la disertación, cortó una flor de rosa china colocándola sobre la calavera que muda asistiría al evento, el color rojo de aquella combinaba con los ojos inertes de ese testigo que presentaría a sus amigos al final de la exposición.
Pausadamente se dirigió a ellos, brevemente los introdujo en la historia, les habló de la importancia del agua para conservar las especies.
Les contó de una tierra árida, las diapositivas dejaban ver el suelo quebrado, estaba tan lastimado que podían observarse las entrañas de la tierra, allí en el medio de la nada sobrevivía una tribu, el más anciano de los habitantes le hizo saber ,que hace muchos años ese lugar había sido un paraíso, las vertientes de las mesetas eran el sitio elegido por las aguas para caer en pequeñas cascadas, los árboles crecían, entre las ramas descansaban los nidos de las aves que lo despertaban al amanecer, de a poco la mano del hombre convirtió ese espacio en un páramo.
Federico le preguntó por qué se quedaba, el anciano le respondió que allí había nacido y ahí moriría.
Antes que el ambientalista emprendiera el regreso, le regaló la calavera, en el camino le comentó que en el fondo del océano reposaba un objeto de forma indefinida, cubierto de piedras preciosas, quien lo encontrara debería subirlo a la superficie y venerarlo, de esa forma volvería el líquido elemento que permitiría la sobrevivencia de la humanidad, el nombre era Bulane, dios de las aguas.
La conferencia había concluido, el amanecer pintaba de rosados y grises el cielo, Federico decidió sumergirse quería encontrar la escultura cubierta de piedras, era necesario que todos tuvieran algo tan elemental como el agua.
Los periódicos de la mañana, daban la noticia en primera plana, el conocido ambientalista Federico Insúa estaba desaparecido.
Aún no se sabe si logró su objetivo, todos sin importar la religión que profesan, oran por su regreso.

http://www.youtube.com/watch?v=YEDSWurtngk

Thursday, February 10, 2011

DESOLACIÓN





Marina trabaja en la biblioteca de la ciudad.
Camina las pocas cuadras que la separan de ese sitio a veces lóbrego y triste.
Aspira el perfume de las flores, el estío ha encendido el corto sendero con exquisitas fragancias.
Implacable el sol intenta atravesar la copa de los árboles cuyas ramas se abrazan cual enamorados brindando sombra en un día tórrido.
El silencio es cortado por el zumbido monótono de los acondicionadores de aire.
Busca en el bolso un pañuelo para atrapar las pequeñas gotas que van cubriendo su rostro.
Utilizará el celular para recordarle al jardinero la promesa de recortar el césped que circunda los jardines de la biblioteca.
El edificio muestra el paso del tiempo, las paredes descascaradas, producto de la desidia de años, asemejan láminas de piel que lentamente se despega del genio de los autores que contiene obras de excelencia de todas las épocas.
Saluda a la directora quien le comunica las escasas novedades que se han producido durante la mañana.
Se despiden con la calidez de siempre.
Nadie ocupa los bancos del salón de lectura.
Ordena los libros que han quedado sobre la mesa.
Detiene la mirada en una nueva edición de un texto de pintores famosos.
Un ventilador de techo refresca el sitio en penumbras, se ubicará cerca del ventanal orientado hacia la costa.
Los turistas disfrutan un día de playa, una nube traviesa en un instante opaca los rayos de sol.
Música ligera completa la escena.
Marina acaricia suavemente las hojas del libro, atrapa la última imagen.
La ensoñación la lleva a un lugar desconocido.
Su vestimenta se transforma en un vaporoso atuendo, gasas etéreas cubren el cuerpo, pies descalzos se deslizan por la gramilla.
Las manos sostienen una delicada sombrilla, el cabello contenido en un sombrero con finas cintas.
Está en las puertas de una mansión.
Las rejas de hierro la asemejan a una prisión.
Avanza curiosa, atraviesa la puerta.
Siente escalofríos al escuchar una discusión.
Cerca de un ventanal visualiza a los hombres que pelean.
Acude a sus recuerdos, dos famosos pintores han olvidado en el fragor de la pelea rasgos de humanidad.
Puede reconocerlos, Claude Monet intenta disuadir a Vincent Van Gogh.
El suicidio no es el remedio para una pena de amor.
Claude sabe que una vez más su amigo de siempre está preso del licor, entiende que debe dejarlo solo, tal vez la soledad pueda atenuar el dolor.
Marina está asustada, no quiere ver a su pintor favorito en el momento de la partida.
Necesita regresar a su tiempo y espacio, encontrar el abrazo de los seres que ama.
Han pasado décadas de este episodio, nadie ha podido descifrar el enigma, justificar la desaparición de la bibliotecaria.
Del antiguo edificio solo queda el esqueleto.
Antes de la demolición han rescatado muchos libros, jamás pudieron encontrar el texto que contenía las pinturas famosas.
Un operario retira lo que ha quedado del mobiliario.
Afuera ruge el viento invernal.
Asombrado observa el cielo, una nube adquiere la forma de una mujer portando una sombrilla.
En el viejo banco de madera descansa una flor.

http://www.youtube.com/watch?v=xaaiwLhehss

Tuesday, February 08, 2011

UN PEQUEÑO NAVEGANTE, UN HORNERO




Jules era un niño travieso.
La casa paterna era una edificación simple y cómoda, grandes jardines con suaves lomadas, mojaban su verdor en las orillas del río Somme.
Curso de agua variable, a veces se mostraba tranquilo dejando ver el fondo de su cauce compuesto por rocas de diversos tamaños y colores.
Concluida la tarea escolar, el niño ayudaba a guardar los animales que mansamente pastaban en el fondo de la vivienda.
Dueño de una imaginación prodigiosa se detenía a conversar con las aves que anidaban en un almendro.
Cierta tarde encontró triste a uno de los habitantes de la copa del árbol, extrañaba sus trinos melodiosos.
El hornero le contó que su familia había salido en búsqueda de otros rumbos, no sin antes renovar la promesa de volver.
Jules le contó que huiría de su casa en las primeras horas de la mañana y que él sería su fiel compañero de aventuras.
Quería ser grumete y luego marino, navegar por todas las aguas conocidas y por conocer.
No ahorraba comentarios sobre los paisajes que encontraría fuera del mar o sumergido en las profundidades del océano.
El hornero decidió acompañar a su joven amigo.
Tomó de su cuarto algo de ropa, pasó por la cocina para llevar migas de pan que serían el alimento para su acompañante.
El hornero descansaba sobre el hombro del niño, la excursión estaba a punto de comenzar.
Abordaron un barco pesquero, se esconderían en la bodega hasta que el jovencito pudiera hablar con el capitán del navío.
El agua mecía la embarcación acunándolos.
Una noche de luna, cuando todo estaba en silencio decidieron subir a la proa del barco.
Jules y el hornero expectantes admiraban la inmensidad.
Lejos de amedrentarse el niño subió a uno de los mástiles, la brisa nocturna se llevó su gorro marinero.
Estaba en lo más alto, se sentía dueño del mar aún cuando estuviera atravesando el cauce de un río ahora caudaloso.
El hornero comenzó a gorjear una melodía, Jules no escuchaba nada más que el latido de su corazón.
El barullo despertó a la tripulación, el muchacho bajó del mástil.
Sus ruegos no convencieron al capitán, sería devuelto a su hogar.
Tiempo de sermones y llantos incontenibles.
Prometió a sus padres que nunca más se escaparía.
En su mente nació Nautilus, una embarcación sumergible que le permitiría conocer los secretos del mar que tanto amaba.
Protegido detrás de los vidrios del navío, quedaba extasiado observando las imágenes que pasaban delante de su mirada.
Peces coloridos, algas verdes danzaban para él.
Jules no volvió al mar, estaría siempre presente en su imaginación a través de la palabra escrita.
El destino y sus musas lo hicieron conocido a nivel mundial.
Los libros de su autoría fueron editados en todos los idiomas.
Su embarcación fue famosa entre las famosas.
Han pasado más de cien años.
Niños y grandes abordaron el Nautilus, pasajeros de las ilusiones que jamás perdieron la capacidad de soñar.

http://www.youtube.com/watch?v=AWC5HJFhy…

Homenaje a Julio Verne en el día de su natalicio.

Friday, February 04, 2011

SIN BARROTES




Noelia es una joven mujer trabaja en la administración de un hospital con el propósito de concluir su carrera de terapista ocupacional.
Significará un avance para su proyección como mujer.
Poco importa si le quita horas al descanso, necesita avanzar.
Llegó de un pueblo rural, tranquilo donde se había anclado el tiempo.
Recuerda a sus padres cuando les comunicó que iría a estudiar a la gran ciudad.
Supo entender cada gesto de la despedida, la promesa era volver a pasar las vacaciones junto a sus seres queridos.
En ese sitio maravilloso donde la belleza de la naturaleza se quedó a vivir, encontraría paz para enfrentar los desafíos de la gran ciudad.
El día anterior a su partida organizaron un festejo para despedirla.
Previamente había concurrido con su padre a una entidad bancaria a depositar sus ahorros, Buenos Aires era una ciudad peligrosa para una joven del interior.
En la estación estaban sus padres y amigos deseándole suerte.
El silbido de la locomotora alejaba a los pájaros que descansaban en la copa de los árboles.
Guardaría en su retina las imágenes de la estación.
Sostenía con sus manos los dedos de los que tanto amaba hasta que el tren tomó más velocidad.
En unos instantes las figuras serían un punto cada vez más lejano.
Se impuso no llorar.
Pronto cambiaría el paisaje, desaparecerían las arboledas para darle paso a las construcciones de cemento que se erigían a ambos lados de la vía férrea.
Al llegar no le resultaría difícil encontrar la pensión de doña Virginia.
El abrazo con la mujer contuvo el llanto de la muchacha.
La habitación asignada era compartida, limpia ordenada, dos camas, mesas con veladores, una cómoda con objetos simples debajo de la ventana, una jarra con agua fresca cubierta con una servilleta gastada e inmaculada.
Apoyó la maleta sobre la cama, en ese instante supo que compartiría el espacio con Mariel, le aseguró que estaría casi sola, ya que su acompañante siempre trabajaba.
Al día siguiente se presentaría en el hospital, inmediatamente consiguió trabajo
Han pasado varios años, Noelia está a punto de recibirse, en el interín pudo departir largas horas con Mariel, nunca quiso saber a qué se dedicaba su compañera , una mujer poseedora de una belleza misteriosa.
Le extrañó la ausencia prolongada de la joven, no dijo nada, por los medios supo que estaba detenida.
La visitaba con frecuencia, allí conoció las sesenta y cuatro baldosas en blanco y negro que separaban a las internas de la libertad.
El corazón de Noelia cabalgaba en el pecho cada vez que escuchaba el sonido de las rejas que se cerraban a su paso.
Más de una vez presenció las peleas entre las detenidas.
En cada celda había un toque femenino, una flor contenida en cualquier recipiente, las mismas eran cultivadas en el jardín de la cárcel.
La higiene impecable.
Estuvo un tiempo sin saber de Mariel.
Una tarde la celadora la llevó a un sector desconocido de la institución.
Allí encontró a su amiga con un niño en brazos.
Entendió que en esa unidad estaban las madres privadas de la libertad en compañía de sus hijos pequeños.
Niños que pasarían los primeros años de sus vidas detrás de los barrotes que utilizaban para treparse sin conocer el significado de los mismos.
Muñecos de peluche en el piso, escenas que provocaban ternura y horror.
Noelia obtuvo su título con distinciones.
El mejor promedio posibilitó la nombraran directora del penal.
Atrás quedarían los dolores que se encuentran en un hospital.
Había llegado el tiempo de luchar por otras enfermedades que no se curan con medicamentos, las heridas del alma.
Las primeras hebras de plata cubren la cabellera de Noelia, con esfuerzo consiguió que se eliminaran los barrotes del sector de las mamás que crían a sus hijos en una unidad carcelaria.
Mariel cumplió su condena, es su asistente personal, Darío se recibió de médico.
Los tres lograron una comunidad abierta para las presidiarias, la calidad de vida ha mejorado notablemente.
Es hora de regresar al pueblo que la vio nacer.
Teje y enlaza recuerdos, sabe que nunca es tarde para comenzar a amar.

http://www.youtube.com/watch?v=rT5zCHn0tsg&feature=related

Wednesday, February 02, 2011

EL PODER DEL FUEGO




Hace unos cuantos años Ismael Artigas fue elegido intendente de una pequeña ciudad.
Hombre de pocos escrúpulos no le interesaba el crecimiento de la ciudad sino los beneficios que podía obtener al ocupar tan alto cargo
Conformó el gabinete con los vecinos más conocidos de la zona, la única condición exigida es que apoyaran sus mesiánicas obras.
Isabel la mujer con la que se había casado hacía más de dos décadas, conservaba intacta su belleza, sus modales delicados conseguidos a través de estudios cursados en el exterior, abrirían la puerta a nuevas inversiones.
No tuvieron descendencia.
Ambos sentían una mezcla de odio, amor, acostumbramiento y conveniencia.
Eran respetados por todos los habitantes, la hermosura de la mujer se amalgamaba perfectamente a un hombre poseedor de una soberbia sin límites.
Ante la sociedad conformaban un matrimonio perfecto, casi para imitar, de no ser que se conocieran detalles de la vida privada que a veces no podían ocultar.
Ismael siempre había amado a la hermana de su esposa, residente en un pueblo cercano.
Estela calmaba con su amor las noches de soledad del intendente.
Concibieron un niño, las apariencias obligaban ocultar al menor.
Ismael quería llegar lejos, observando los planos de la ciudad descubrió que había una manzana cuyos dueños habían desaparecido en un incendio sin dejar herederos.
Allí en se lugar arbolado construiría el mejor barrio privado que se conocería en la comarca.
A la inauguración asistieron empresarios de la zona apellidos influyentes en la comunidad.
Una fiesta que quedaría grabada en el futuro.
Arquitectos e ingenieros parcelaron el lugar.
Barrio privado de casas bajas y lujosas.
El intendente reservó dos parcelas, en una construiría su mansión, la que habitaría cuando dejara la función pública.
En la otra se construiría un hospital de última generación.
Ismael fue reelecto varias veces, acumulaba dinero y poder.
Los años no pasaban en vano, el intendente anunciaría en la inauguración del centro de salud, que se alejaba del poder, necesitaba tranquilidad para transitar los últimos años de su agitada vida.
Ese día varios ciudadanos se presentaron al evento.
En el instante que su hijo no reconocido era nombrado director del nosocomio, los vecinos que habían esperado durante años que se cumplieran promesas de agua potable en el sitio, encendieron antorchas.
El fuego se diseminó con rapidez.
Ismael murió en el palco.
Isabel era una tea encendida, Luís el cirujano plástico la asistió en el hospital que curiosamente no había sido tomado por las llamas.
La mujer pasaría por varias operaciones, no le importaban las quemaduras del cuerpo, su única ilusión era poder volver a mirarse en un espejo.
La relación médico paciente se transformó en amistad.
La convalecencia les permitió conocerse, el médico le contó sus orígenes, le habló de su madre fallecida en un incendio que la justicia nunca había aclarado.
Isabel es una anciana.
Pasea por los jardines del nosocomio.
Lee y pinta bajo un árbol de cerezos.
Acompaña a su doctor en las horas libres, jamás quiso regresar a su hogar, donó todos los bienes que poseía para agrandar la institución, la más conocida de toda la provincia.
Las sucesivas cirugías lograron devolverle la belleza de antaño, nunca más pudo sonreír.

http://www.youtube.com/watch?v=uUir35l5y8U

Tuesday, February 01, 2011

HISTORIA DE UN PAYASO




El paso del tiempo hace que sienta dolores en el cuerpo.
Puede disimular con maquillaje los magullones que le quedan en el rostro.
A veces quisiera poder ocultar con el mismo las heridas de su alma.
Era un chico como todos, lo conocían como el hermano del medio.
Apodo que muchos hicieron que poco a poco el nombre legítimo fuera olvidado.
Sintió desde pequeño las diferencias, no podía ser indiferente a los mimos que los padres les otorgaban a sus hermanos.
Aprendió a vivir en esa soledad no buscada, sabía del amor de sus padres, a veces retaceado, siempre los honores y la gloria quedaban en la figura de sus hermanos.
Al cumplir doce años necesitó liberarse de los estigmas que se parecían mucho a un par de muletas.
Adoraba a su familia, sin embargo se sentía prisionero entre seres que le daban un poco de cariño como si fueran migajas.
Un circo llegaría a la ciudad, sería la oportunidad de irse lejos, mansamente, sin despedidas que arrancaran lágrimas que sabía no brotarían del amor sincero.
La noche anterior en un bolso colocó algo de ropa, suficiente para comenzar a transitar el camino de la libertad.
Caminó varias cuadras, los operarios habían terminado de armar una carpa de color verde.
Allí se sentiría contenido.
El dueño del circo al verlo tan desvalido y triste le otorgó un espacio en el tráiler que compartía con su esposa, el destino no les había dado la gracia de tener hijos.
Ese niño desgarbado los haría sentir como padres.
Comenzó repartiendo volantes que invitaban a ver un espectáculo único.
Pasados tres meses el circo seguiría su derrotero, no querían dejar al niño solo.
En la casa sintieron alivio el día que el dueño del circo se acercó a pedir por el chico.
Concurrieron ante el juez para cederles la custodia de Javier.
Recorrerían distintas ciudades.
Javier conocía de memoria las actividades del circo.
Asombrado observaba a los actores que hacían piruetas en los trapecios, el paso de bellas mujeres montando caballos que desfilaban airosos sobre la arena.
Reía como nunca antes lo había hecho al ver a los payasos, sin pensar que el destino le depararía la sorpresa de reemplazar a uno de ellos.
Se preparaba como un profesional, la crema blanca ocultaba sus rasgos, una boca gigante regalaba sonrisas coloradas, lápices negros dibujaban una lágrima.
Zapatos gigantes de distintos colores contenían las pisadas.
En el ínterin Javier estudiaba, recibió el título de maestro, el que dedicaría a sus padres adoptivos.
El tiempo ha pasado, hoy será la última función del circo.
Tributará la misma a esos seres que no dudaron en aceptarlo como a un verdadero hijo.
Remienda el traje gastado.
Hoy el maquillaje ocultará las arrugas que trajo el tiempo.
La función está vendida, Javier sabe que será la última de su vida circense.
Los aplausos conmueven.
Nadie nota que las lágrimas dibujadas se diluyen.
Mientras el público aplaude de pié las intervenciones del payaso, él llora todas las pérdidas.

http://www.youtube.com/watch?v=CruJJYcRX…

CUENTO MUSICAL




Intentaría convertirse en una nota musical.
Entre claves de sol y corcheas fue dibujando en el pentagrama una melodía.
Los acordes serían capaces de hacerle olvidar la tristeza que a veces quedaba enrejada en su alma.
Quería alejarse de las noticias que se repetían día a día, muertes que opacaban la vida quitándole su valor esencial.
Políticos que desde un estrado prometían metas inconclusas e inalcanzables para el común de la gente.
La tarde caía vistiendo el lugar con el misterio de la oscuridad, afuera sobre la Bahía del Encanto tímidos copos de nieve se estrellaban en el suelo, un manto blanco le recordó un vals de Strauss, en su mente sonaban las “Rosas del Sur”.
La veía a ella envuelta en su traje azul,los pies descalzos dibujaban figuras, él la tomaba de la cintura y la hacía volar aún cuando no tuviera alas.
Era hermosa.
Le pediría a Wagner el Anillo de los Nibelungos, sabía que lo conseguiría para entregarselo a su amada.
En su sueño nítidamente escuchaba a Beethoven, su “Oda a la Alegría” sería la música perfecta para declararle amor a esa mujer que le había robado el corazón.
Desconocía el nombre quizás se llamara Ángela o tal vez Aída como la ópera de Verdi.
Necesitaba concentrarse no podía creer que el amor se manifestara de una forma tan intensa.
La noche caía, lejos de la bahía observaba una estrella, una nube intentaba ocultarla.
Sentado en el taburete frente al piano, las teclas le regalaban una sonrisa en blanco y negro, un leve sopor lo indujo en un sueño.
La música los acunaba.
Unas "Voces de primavera" le traían el aroma de las flores, se asemejaba al ramo que alguna vez con amor infinito había pedido al florista que armara.
Recordaba los pétalos rojos vestidos de nácar, y allí estaba ella esperando.
Sostenía en su mano una copa de vino el líquido rojo bailaba un conocido vals, “Vino, mujeres y canto”.
En su mentedanzaban todas las féminas, se destacaba ella, hermosa como la figura del camafeo que su madre orgullosa lucía en el pecho.
Pese a estar dormido sintió frío.
La manta cubrió el cuerpo del hombre enamorado.
El calor de la frazada se parecía a los abrazos de ella, cálidos acompañaban sus respiración.
No sabe cuanto tiempo pasó, afuera el cielo se teñía con los colores del amanecer, una sinfonía de rosas y violáceos acompañaba su despertar.
De pronto una batería rompía la armonía, su vecino del cuarto piso a toda voz cantaba “Mariposas de colores”.
En ese instante decidió ser parte del pentagrama, solo, en silencio buscaría a la musa que lo inspiraba.

http://www.youtube.com/watch?v=ZqWS7LP4h…

Monday, January 24, 2011

SUEÑO AFRICANO




Si Dios lo desea pronto cumpliré noventa y tres años, son muchos o pocos de acuerdo a la forma en que el destino nos ha diseñado el propio derrotero.
Quiero que sepas que nací en Umtata, allí donde tres ríos se abrazan.
Cauces de aguas cristalinas que horadaban las piedras, sacando de cada una melodías que acompañarían mi infancia.
Con mis amigos recorríamos la región, nos gustaba internarnos en los bosques, frondosas arboledas enlazaban sus brazos verdes formando un techo de hojas que impedía que el sol hiriera la tierra.
Allí, bajo la sombra crecían las flores más exóticas que puedas imaginar.
Lugar tomado por pájaros multicolores que alegraban nuestros juegos con sus trinos.
Era el hábitat elegido para formar familias enteras de avecillas.
En aquel entonces los amigos que compartían mis sueños, eran idénticos a mí.
Orgulloso te cuento que soy de raza negra.
Mi padre fue consejero vecinal, siempre nos decía que el color de la piel era un envase del que solo importaba el contenido.
Estudié con ahínco hasta obtener mi título de abogado.
Conocí a la mujer de mi vida, en cada nacimiento de mis hijos rompía en llanto por la alegría y el dolor adivinando que cuando fueran grandes, los señalarían por tener otro color.
Luché por la igualdad de todos los hombres que habitaban mi país.
El hombre blanco consideró que intentar parecernos a ellos, era una traición.
Cinco años estuve encarcelado.
Pensaron que estar privado de la libertad lograría que cambiara mis conceptos, nada de eso ocurriría.
Regresé al lado de mi esposa, disfruté de la familia que habíamos formado.
Mi casa era la más colorida del barrio, flores por doquier adornaban el jardín.
Nuestras manos fueron construyendo todo lo material, el pensamiento transmitido a los hijos el único legado.
Volví al ruedo.
Quería que todos los hombres y mujeres de mi patria accedieran a los mismos derechos del hombre blanco que había llegado desde muy lejos a colonizarnos.
Jamás intenté separarlos intentaba una sana convivencia.
Otra vez la acusación me llevaría a la cárcel.
El juez fue implacable, pasaría el resto de mi vida prisionero.
Jamás perdí el contacto con mi compañera, conocí a mis nietos en prisión.
Nada haría cambiar mi forma de pensar desde el sitio que estuviera lucharía por la libertad y la igualdad.
La reclusión perpetua se llevo treinta años de mi vida.
Luché siempre.
Fui presidente de mi país.
Recibí condecoraciones, todas las que puedas imaginar.
Hace unos meses mi patria fue centro del mundo, el fútbol parecía que uniría cual si fuera música todas las voces.
Un mes en que todas las razas estaban juntas.
No pude asistir a la ceremonia, había perdido a mi nietecita, además no quería ser un estorbo que se desplazaba en una silla de ruedas.
Conocés parte de mi historia.
Estoy cansado, no tanto como para dejar de sugerirte que siempre luches por tus sueños.
Enfrenta cada desafío.
Lucha, lucha por la libertad y el entendimiento de todos los hombres.
No mires el color de la piel, el alma de cada uno de nosotros no lo reconoce.
Eleva tu voz, para que cuando me encuentre en las puertas del cielo pueda regalarte una sonrisa.

http://www.youtube.com/watch?v=pyWfk8YrSeE

Friday, January 21, 2011

HISTORIA DE UN BAILARÍN




Quiero que conozcas mi historia.
Duendes imaginarios me permiten te escriba desde el cielo.
Paisaje que me recuerda a mi lugar de nacimiento.
Ciudad de casas bajas y jardines cuidados.
Me río cuando escucho que adjetivan como Doña Rosa a las personas que se ocupan del espectáculo.
No es así.
Cuando comencé a bailar en mi patria chica todos se reían de ese muchacho desgarbado que amaba la danza.
El ruido de los aviones al principio me asustaba, despegaban cerca de la casa que compartí con mis padres.
A tan corta edad los niños se asustaban con el sonido rugiente de las turbinas.
Creí que era uno más de ellos, no fue así.
Sentí que me discriminaban cuando se enteraron que cursaba danzas en el Teatro Colón.
Todos me señalaban con maldad, no me importó nada.
Mis oídos se cerraban ante los comentarios adversos, lo motes que lastimaban a mi familia.
Cómo no recordar a mi hermana, ella creyó en mí.
La recuerdo juntando la plata que me llevara al teatro.
Épocas de sacrificios para concretar los proyectos.
No conocía a nadie.
Flaco, desgarbado las chicas no reparaban en mi persona.
No creas que me sentí víctima, nada de eso.
Me dolían las piernas, la perseverancia lograba hacerse carne en mi cuerpo.
Gasté zapatillas en los escenarios.
Necesitaba ser reconocido.
No te espantes.
Mijail apareció en mi vida, no me costó nada enamorarme de un hombre que sabía reconocer el esfuerzo y el arte.
Juntos partimos a otros mundos.
Los teatros agotaban las entradas para verme.
Grande supe de la gloria no buscada en mi terruño.
Tarde, muy tarde.
Estaba enfermo.
Disfruté todos los aplausos.
Salir en la portada de los periódicos.
Las críticas eran bienvenidas, fortalecían mi espíritu.
¿Qué más podía pedir?
Nada.
Conocí la gloria, el triunfo.
Nos escondimos para amarnos sin barreras que anidan en las mentes cerradas que no saben que el amor, es amor y punto.
Mi hermana guardó todas las condecoraciones recibidas.
No me importaban.
Partí como lo hacen muchos, con la satisfacción de haber conocido el mundo, recibir aplausos sin que nadie señalara mi condición.
Hoy estoy lejos, puedo estar en los recuerdos de los que admiran el arte.
¿Fracasé?
No, si aún te emocionas al escuchar los acordes de la música que me permitió elevarme a los cielos.
No, si aún te estremeces mirando imágenes en blanco y negro.
No, si supe estar en una de las celdas que están en tu corazón.


http://www.youtube.com/watch?v=3-4J5j74VPw

CUADROS PARLANTES




La secretaría de cultura de la ciudad preparó una muestra de pintura.
Se exhibirían obras de artistas noveles para rendirle un homenaje a Paul Cézanne, en el aniversario ciento setenta y dos de su natalicio.
Pocas veces se organizaba un evento tan importante, los habitantes del pueblo expresaban alegría.
Maricel invitó a su amiga de toda la vida, era una buena ocasión para limar asperezas ocurridas en un pasado reciente.
Las muchachas buscaron los mejores vestidos, por primera vez tendrían la oportunidad de conectarse con vecinos importantes a los que solo veían en las páginas del periódico local o alguna aparición en televisión.
Quedaron en encontrase en el bar literario ubicado en la esquina de la municipalidad a las cinco de la tarde.
Maricel llegó puntualmente enfundada en un trajecito gris, compuesto por saco y pantalón que insinuaba sus delicadas formas, la única nota de color que agregó al atuendo fue un fular de seda en colores pastel, en la solapa un pequeño broche de oro, engarzado con pequeños brillantes que formaban la inicial de su nombre.
Alma, fiel a su costumbre no encontraba qué ponerse, arrojaba sobre la cama vestidos cortos, largos, escotados, cerrados.
Una paleta de colores arrugada esperaba ser devuelta al lugar original.
Faltaba una hora para el encuentro con Maricel.
Las artes no le llamaban la atención, sin embargo estaba dispuesta a recomponer una relación que al principio había sido medianamente buena con su amiga.
Pasada media hora a Maricel le dolía el estómago, el café era el peor veneno.
Decidida y amable tomó el celular, necesitaba recordarle a Alma que el encuentro debió haberse producido antes.
No pudo disimular su enojo al verla.
Alma llevaba un diminuto vestido, negro como las botas con taco aguja que le impedían caminar normalmente, maquillaje al tono y un flequillo que le ocultaba la mitad de la cara.
No era la hora ni el lugar indicado para lucir semejante vestimenta.
Como antes calló, una mueca transformada en sonrisa la recibió.
El salón de la secretaría estaba colmado.
En la pared principal estaban los cuadros del famoso pintor, a los lados los de pintores regionales.
Alma se dedicaba a beber champagne sin importarle demasiado la mirada de los asistentes.
Maricel admiraba las pinturas de Cézanne, formas delicadas eran un deleite para la mirada.
Abstraída en la contemplación de los cuadros el corazón cabalgaba en el pecho de la muchacha.
En ese instante la imagen de “La mujer del piano” ocupaba sus pensamientos.
Reparó en las formas de otro cuadro.
No necesitaba saber que el mismo era de Pérez Celis, cruces, golondrinas, flores de azahar mezcladas en el óleo.
Prevalecían los colores turquesas, azules y violetas.
La serpiente que enlazaba los objetos le preguntó a la pianista ¿Si tuvieras que elegir una imagen para tu cuadro por cuál optarías?
Sin dudarlo la frágil muchacha que acariciaba las teclas le respondió que se inclinaría por la mujer de trajecito gris.
Maricel no entendía por qué los cuadros hablaban entre si.
Inmediatamente llegó la respuesta.
La pianista le comentó: Para ejecutar las obras que tanto te gustan , necesito paz.
Alma es una bella mujer, demasiado complicada para brindarlo.
Maricel no pudo recomponer la relación tortuosa con su amiga de tantos años, compró una reproducción del cuadro.
La colgó en el salón de la casa.
Cuando tiene dudas sobre las relaciones personales que frecuenta, le pregunta.
¿Fracasé?
La respuesta siempre es la misma, los acordes de la música te guiarán por el camino correcto.


http://www.youtube-nocookie.com/watch?v=6WDV54dAySg&feature=related

Thursday, January 20, 2011

KAYRÓS




Al nacer fue bautizado con un nombre que significaba la oportunidad, el momento justo en que deben transcurrir los episodios de la vida.
Desde la cuna Kayrós mostró carácter e inteligencia
Cronos estaba pendiente de los avances de su hijo, descendiente de los primeros titanes hijos de Gea compartiría con el pequeño sabiduría.
Al cumplir siete años viajaron solos a una isla alejada, ubicada a orillas del mar Egeo.
Las aguas azules y transparentes del océano serían una gran ayuda para transmitirle conocimientos.
Eligieron una gruta natural, aún no era momento de contarle a su hijo que él había visto durante mucho tiempo la danza infinita del agua socavando las rocas.
No debía confundirlo al inculcarle conceptos.
El proceso duraría un tiempo sin medida.
Al amanecer oraban a las distintas deidades griegas.
Los juegos tenían un espacio importante.
Sumergirse en las aguas era parte del plan, conocer el vuelo de las aves.
Saber encontrar en el agua y en el bosque el alimento diario.
El crepúsculo teñía con hermosos colores el firmamento, poco faltaba para que una a una encendidas y titilantes se colgaran las estrellas.
Cronos admiraba la belleza innata del pequeño.
La luz propia mostraba los rizos iguales a los rayos de Febo, la mirada transparente e inquisidora lo asemejaba a los ángeles que aparecían en antiguas ilustraciones.
Las charlas se extendían hasta que un manto oscuro daba paso a las sombras.
Lloró junto al niño cuando le habló de la eternidad que los Dioses le habían conferido.
Kayrós quería ser como sus amigos, jugar con ellos, crecer juntos compartiendo todas las horas del día, de la vida.
La fragilidad de la mente de un niño no concebía la vida eterna, a sus escasos años lo tomaba como una carga.
Si le conferían la gracia de ser eterno perdería no solo a sus amigos, también a los seres que amaba.
Jamás había pensado en la posibilidad de quedarse solo.
Como solo los sabios saben hacerlo, el padre tranquilizó a su hijo.
Le dijo: Siempre estaré a tu lado, nada me detendrá, viviré para acompañarte, cuidarte.
Debes comprender que el tiempo para nosotros no tiene medida.
Debes entender que jamás seré viejo.
Es hora que sepas hijo mío que a ti se te ha concedido la gracia de la oportunidad.
Confundido el niño le preguntó ¿Cómo sabré a quién debo entregarla?
Sonriendo Cronos le contestó, el destino te dará pautas, comprobarás quien es acreedor a ella.
Las oportunidades no se encuentran siempre, te ayudaré en una elección que al principio no será fácil.
Busca a los que tienen ilusiones, encuentra a los desposeídos, ve por el camino que transitan los que entregan en cada letra parte de su alma, otórgale a un huérfano la posibilidad de encontrar una familia que lo ame.
Desparrama oportunidades en aquellos que alguna vez se han sentido solos.
Dentro de muchos años se inventarán los relojes.
No te detengas a observarlos, objetos inanimados que no podrán alcanzarnos.
Hijo, acude a calmar la ansiedad de todos los que esperan.
Tu tienes el don de la oportunidad, yo, tu padre ayudaré para que cada sueño se haga realidad.
Cronos y Kayrós viven en un plano celestial, desde allí controlan todos los movimientos terrenos.
A ti que está leyendo estas letras no desesperes, con buena voluntad las dificultades se han sorteado siempre.

http://www.youtube.com/watch?v=svwqHhTQC5E&feature=related

Tuesday, January 18, 2011

LA CASA DE LOS ESPEJOS




Raquel Ontiveros eligió estar sola.
Muy joven se alejó de su familia que no aceptaba su modo de encarar los acontecimientos cotidianos.
En el jardín de la vieja casa, la abuela enjugaba sus lágrimas con un pañuelo bordado.
Pañuelo que alguna vez había sido blanco, terminado con discreta puntilla de encajes.
Pañuelo que el tiempo había dejado amarillo.
Pañuelo blanco que pese a los lavaos guardaba cada uno de sus sentimientos.
Recuerda como si fuera hoy el nacimiento de la única nieta.
Pedacito de carne rosada y tibia que desde pequeñita mostró el carácter.
La recuerda en ocasión de su bautismo, jamás había visto una niña que llorara tanto cuando por su cabecita rodaba el agua bendita.
Presagio de malestares futuros, de palabras muertas en la garganta para no incordiarla.
Le reclama a su hija que fuera un poco inflexible con su hija, que tratara de moldear el carácter arisco con la ilusión que no sufriera tanto.
Al morir los padres en un accidente aéreo, la pequeña quedó al cuidado de la abuela.
La anciana hacía malabarismos para enviar a la nieta a las mejores escuelas, quizás el contacto con otros niños apaciguara el carácter violento de la pequeña.
Tiempo después aparecería Juan en escena, al verlo el corazón de la dama se estrujó.
En el pueblo chico todos conocían las actividades del hombre.
Desapegado de los libros, ejecutor de las peores maldades.
Su única razón de vida era la fuerza y la extorsión.
La abuela no percibe el plan que llevará a cabo Raquel.
La muerte súbita la encuentra debajo de las plantas de naranjo.
El aroma a azahares, la guiará a subir los últimos peldaños de la escalera que lleva a los cielos.
Raquel nunca amó a Juan.
Manipuladora, lo utilizaba para conseguir aquello que quería.
En el pueblo todos saben que ella quiere irse de la ciudad que la vio nacer, enterrar el pasado que la condena.
Juan por medio de sus contactos le conseguirá otra identidad para que viaje a Francia.
La promesa es reunirse a la brevedad.
Nadine ha pasado todos los controles, pronto comprará una casa en los suburbios de Paris.
Tiene dinero suficiente para construir una doble fachada en la vivienda.
Por fuera será simple, techos bajos, un cuidado jardín.
Jamás el odio que alberga su alma logrará que sienta la fragancia de las flores que aparecen en el estío.
El chansonnier ejecuta una canción vieja, el florista obsequia blancas azucenas.
Nada la conmueve.
Ingresa a la casa de doble fachada.
Frente al espejo de su suite quita los restos de maquillaje.
El grito desgarrador atraviesa el espejo de la habitación.
La imagen duele, la muestra tal cual es, una mujer que ha envidiado lo que otros lograron con esfuerzo.
Una esquirla del espejo atravesará la garganta de la mujer.
Muere la risa.
Los restos del espejo capturan la imagen de una fémina que se olvidó de vivir.



http://www.youtube.com/watch?v=snEBPzmfJ1E&feature=related

Thursday, January 13, 2011

EL PODER DE LAS PALABRAS




Antes que hubiese transcurrido el episodio que embargaría a casi todos dejando que fuera reina la angustia,había sentido que se le estrujaba el corazón.
Buscaba motivos que avalaran los pensamientos sin encontrarlos.
Los afectos disfrutaban en otra playa.
Se comunicaban varias veces al día.
No, no era esa el motivo que la preocupaba.
Noche de sueño intranquilo.
El café del desayuno compartido con su hombre la despejaría.
Un beso manso y apasionado selló la despedida hasta la tarde.
El cielo amenazante vestido de gris profundo cambió el color del agua.
El silbido del viento agitaba el oleaje.
Tímida la llovizna comenzaba a calmar la sed de los cerros.
Un pájaro con alas de plata surcó la oscuridad del cielo plomizo hasta perderse entre las nubes.
Vuelo tranquilo en búsqueda de un rayo de sol, transportando en su interior un bagaje de sueños.
La computadora tardó en cargarse, parecía que el tiempo se había detenido.
Respondió los correos con rapidez, necesitaba entrar al sitio que tantas satisfacciones le había brindado.
Alerta, letras azules y rojas anunciaban una desactivación inesperada.
Se unió al reclamo.
Soldados de letras negras definían su silueta en el espacio blanco
Nada más bello que elevar una petición despojada de violencia utilizando como única arma las palabras.
Palabras que contaban paisajes, pintaban rostros aniñados o aquellos que están marcados por las líneas que otorga la vida.
Épocas pasadas o futuras, mágicas imágenes convertidas en oración unidas en la misma dirección.
La competencia sana de las palabras escritas produjo un aluvión de relatos.
Las horas pasaban, la ansiedad aumentaba.
A media tarde el poder de las palabras trajo alivio.
Nada se modificaría en lo inmediato.
La lucha de las letras continuará, para ello hace falta entendimiento.
Compartir es parte del sueño, falta mucho camino por recorrer.
La experiencia vivida indica que es más hermoso sumar que restar.

http://www.youtube.com/watch?v=_yTCmOWp6sI&feature=related

UN VESTIDO AMARILLO




Debía poner punto final a su estrategia para no ser descubierto.
Era necesario eliminar indicios que comprometieran el futuro.
Enrique era el único que sospechaba.
Se sentía perseguido, temía trasladar a otros sus propios miedos.
Una vez renovado el pasaporte hablaría con el gerente de la firma, sabía que en Puerto Rico necesitaban cubrir una vacante, nada lo ataba a Buenos Aires, ese destino le resultaba atrayente.
Una y otra vez se preguntaba si aún viviría en la zona Edy, hombre de gesto adusto, el único capaz de guardar silencio y tender una mano cuando un afecto se encontraba en una situación límite.
Siempre conversaron en tono amigable, sin la complicidad que brinda la amistad
Nadie recordaría que allí había viajado con la mujer de sus sueños.
Recostado en el sillón las imágenes de ese viaje se suceden como en una película.
Caminatas por la costanera, perfumada con el aroma del conocido flamboyán.
Árbol noble que obsequiaba sus flores de fuego, a quien quisiera admirarlas, fotografiarlas o robar una de la frondosa copa para adornar el cabello de la mujer amada.
Pocas veces había visto playas tan perfectas, arenas blancas con suaves desniveles que se internaban en el color turquesa del mar.
Tardes de tragos largos en las glorietas del hotel de una famosa cadena internacional.
A medida que las estrellas se encendían en el cielo, pequeñas lámparas con sombrero de metal se mezclaban en los canteros repletos de flores.
Luciérnagas inquietas hacían un guiño intermitente a los enamorados.
Esa noche no habían programado nada especial.
Cenarían en las instalaciones del hotel.
Nadia tardó más tiempo del acostumbrado en bajar de la habitación.
El vestido amarillo destacaba el bronceado de la piel, un hombro descubierto se insinuaba sensual, el cabello sostenido en la nuca mostró el tatuaje que la mujer había ocultado con su cabellera.
Cenaron en silencio.
No podía disimular la ira, se preguntaba una y otra vez qué significaba esa letra disimulada con arabescos.
¿Cómo no lo había visto antes?
Decidido la interrogó, las excusas no lo conformaron, ella insistía, lo había consultado, seguramente no se acordaba.
Detalle que colmó la paciencia del hombre, sintiéndose burlado, ultrajado.
Caminaron en silencio sin tomarse de la mano.
La besó con furia, mansa ella se entregó una vez más.
No dejó de ejercer presión en el cuello de la mujer.
El mar se encargaría de alejar el cuerpo.
El caso nunca fue cerrado.
Días atrás encontraron intacto el cuerpo de una mujer ahogada en la playa de San Germán.
Los investigadores no podían asimilar que ese NN femenino no hubiera sufrido el paso del tiempo.
Rápidamente se difundieron las fotografías por todos los medios.
Edy lo esperaba en el aeropuerto, se alojaría en su casa.
Al día siguiente científicos se presentaron en la morgue, practicarían nuevas pericias.
El estupor invadió a todos, a medida que descorrían la sábana el cuerpo de la mujer se desvanecía, sobre la camilla solo quedó un vestido amarillo.

http://www.youtube.com/watch?v=f_JLkIOnq04&NR=1

MAÑANA




Y todos los días que se sucedan quiero estar aquí, voy a explicarte mis razones.
Hace tiempo miraba los sitios que ofrece el diario hasta que me atrajo el foro de cuentos.
Con mucho miedo un siete de enero de hace cinco años supe que había encontrado el espacio adecuado para dejar mis relatos.
No sabés la satisfacción que tuve cuando encontré tantos y tan buenos escritores.
De ellos aprendí mucho, fueron mi guía en el camino de las letras.
Formamos una familia virtual, con la mayoría somos amigos del alma, sentimientos que una máquina tal vez desconozca.
Es posible que te preguntes el motivo de muchas ausencias, te cuento, muchos usuarios de aquella época migraron, estuviste ausente, ello no significa que los hayamos olvidado.
No intentes convencerme con un nuevo formato, está a la vista que el intento del año pasado no obtuvo los resultados esperados.
Ante este nuevo avance, como soy curiosa fui a visitar otros foros, imagino que habrás observado el descontento general.
Es feo imponer mil caracteres para contar una historia, no dudo que se puede lograr un cuento, pero le faltará el alma y la garra que todos ponemos.
No sé a quien le escribo, no tiene importancia.
Quiero que sepas que la creatividad no se modera.
¿Serías capaz de cortar la tela de un cuadro para que quepa en tu espacio?
Lo sé nosotros no pintamos, las letras de cada uno de los usuarios forman paisajes que mueven a la risa o al llanto.
Hoy somos algunas columnas, enero es mes de vacaciones.
Tenemos suficiente fuerza para sostener el espacio con nuestros cuentos, no derribes nuestros sueños.
No hago trueques, jamás cambiaría la libertad de expresión por una medalla, no importa el color, somos personas con sentimientos.
Ayer cuando las observé las asocié con los premios que les otorgan a los grandes campeones antes de salir a la arena para venderlos.
Pobres animales no saben que integran un comercio.
El tema es otro ni vacas ni toros de la Sociedad Rural, somos escritores, queremos escribir sin límites.

http://www.youtube.com/watch?v=grdTe5IZqkY

Wednesday, January 12, 2011

ALAS QUEBRADAS




No cortes mis las alas.
Justo ahora quería emprender nuevamente el vuelo, desplegarlas y planear en libertad absoluta.
Recorrer todos los continentes, en mi pico solo llevaría letras.
Letras que acortarían distancias.
Letras que me permitirían describir el rostro de mis amigos.
Tenés razón no los conozco, no me podés negar que sé como es el alma de cada uno.
Con ellos compartí cinco años, que no es poco en la vida de un pájaro.
No me hables de avances tecnológicos, escapan a mi comprensión.
Conozco de vuelos que surcan el cielo.
Conozco el miedo cuando arrecia la tormenta.
Temblé con el grito de un rayo.
Busque refugio en las ramas de un árbol hasta que el temporal se calmara.
Extasiado bebí el agua del río que le canta a las piedras.
Osado me posé en una roca para observar la inmensidad cargada de belleza.
Volé libre, sin ataduras ni límites.
Unos minutos te bastarán para conocer mi refugio.
Se respira paz en todos los rincones.
No me ignores.
No quiero vivir en una jaula de cien o mil barrotes.
No me premies con joyas cuando por otro lado me estás quitando lo que más quiero.
Ninguna jaula, ningún metal podrá contener la angustia que siento al percibir que en pocas horas estaré encerrado.
Dejame volar acompañado de mis sueños, los que viven en el recuerdo, los que vendrán mañana.
No me quiebres las alas, necesito seguir viviendo.
Imaginar un futuro posible, de tu voluntad depende.

http://www.youtube.com/watch?v=dma4r9ymDC4

PAISAJES MARÍTIMOS




Seguramente la lágrima encontrará su cauce en las profundidades del océano.
Nada es casual, ambos líquidos son salados.
La música la lleva a recordar pasados presentes, futuros pasados.
Nubes grises se apoderan del cielo.
El sol ofrece resistencia.
No quiere partir, es temprano.
Antes de hacerlo ofrendará al universo pinceladas púrpuras y rosadas.
La brisa agita las aguas.
Crestas que ya no son blancas en su espuma traen trozos de madera.
Livianos, pesados.
Tomará uno evitando salpicarse con el agua helada.
Escribirá en la arena el nombre de los seres que tanto ama.
Majestuoso se acerca al puerto un crucero majestuoso.
Imagina a los pasajeros que eligieron ese sitio del fin del mundo.
Los remolcadores lo arrastran lentamente, buscan el lugar preciso para anclarlo.
Aparecen las cámaras digitales, los celulares, en un momento los flashes se asemejan a las estrellas que vestirán el firmamento a la medianoche.
Observa el horizonte, le gustaría que la vista atravesara miles de kilómetros para ver a los pequeños jugando en aguas más cálidas.
La imaginación puede cumplir todos los sueños.
Camina en dirección al puerto, asciende los escalones que llevan a la banquina, le gusta mirar la llegada de los barcos pesqueros.
Coloridos en sus canastos traen el fruto de una larga jornada.
Otra lágrima se deslizará por su rostro al notar la ausencia del capitán de una de las naves.
Contiene con un abrazo a la compañera del anciano de manos curtidas por el viento y el sol.
Tanto amor que puede terminarse en un instante.
Afortunadamente Don Pablo solo está descompensando, en pocos días estará repuesto.
Otra vez comenzará a girar la rueda de la vida.
El abrazo la sorprende.
Otra vez el fuego del amor se enciende.


http://www.youtube.com/watch?v=aR9Nit-3VDg&NR=1

Tuesday, January 11, 2011

LA ESCLAVA




Rosella es una niña de nueve años como tal no entiende mucho aquello que sucede a su alrededor.
Nació en una isla bonita, pródiga en paisajes de exquisita belleza.
La madre parece su hermana, muy joven tuvo a su única hija.
Los harapos que viste no le quitan belleza, la piel morena destaca la mirada color miel.
No entiende nada de esclavitud es solo una niña.
Al cumplir los diez años su mamá la vende a una bella mujer que en sus noches entregaba el cuerpo al mejor postor.
Rosella vivía ajena su mundo de fantasías, hasta que el infortunio la llevó, previa venta a vivir con el hombre más despiadado.
Hombre de mucho dinero elegía a los que pudieran servirle.
Impúdico se aseaba desnudo por la hacienda, la niña siempre miraba el suelo, sentía asco y vergüenza por su amo.
Sabía que debía obedecer todas las ordenes de lo contrario la esperaba el castigo de un látigo o la hoguera.
Tomada por la fuerza concibió a su primer hijo, el que pronto fue arrancado de su regazo.
Jamás habló con ese hombre que se parecía a una bestia, solo obedecía con la mirada nublada por el llanto.
Pasaron diez años de sometimiento, de morderse los labios ante las continuas violaciones.
Sabia que nada duraría para siempre.
Con la escasa paga que recibía compró un rosario, acariciaba las cuentas pidiendo que la tortura se terminara.
El sacerdote de la colonia ayudaría a concretar sus sueños.
En el interín nació la segunda hija, una niña bella que jamás sería reconocida por su padre.
Rogó para que no la separaran de Rosita.
Su amo enfermó de malaria, episodio que ablandó el corazón del hombre.
Han pasado muchos años, desde Francia llegan buenas noticias, la esclavitud será solo un recuerdo.
Rosella trabaja día y noche para criar a su hija, no quiere que cualquiera la compre como si fuera un objeto.
El sacerdote de la región cumple con la promesa de liberarla de la esclavitud.
No habrá más castigos ni látigos sobre la espalda desnuda de la mujer.
Francia festeja la revolución que hará libres a todos sin fijarse en el color de la piel de todos los seres que han trabajo en forma inhumana en la isla.
Rosella podrá reunirse con todos sus hijos, les contará la historia de una esclava que supo luchar por su libertad.

http://www.youtube.com/watch?v=dma4r9ymDC4

Monday, January 10, 2011

VISITA AL CASTILLO




Marcelo es un reconocido médico psiquiatra jubilado.
No tolera la soledad, es así que decide dar clases de psicología en colegios públicos y privados con el propósito de no tener tanto tiempo libre que lo agobia.
Ha tenido muchos amores, nadie sabe por qué no concretó ninguno.
En la ciudad que vive se rumorea que si bien en un buen profesional tiene comportamientos extraños.
Siempre buscó sus parejas en otros sitios, nadie jamás conoció una foto de alguna pese a que sierre en las charlas del café de la universidad recordaba a Noelia a quien definía como su gran amor.
Muchas veces sus compañeros de tertulia le preguntaban por la mujer en ese instante la turbación lo apresaba, llamaba al mozo, abonaba la consumición alejándose rápidamente.
De todos los cursos Jazmín es su alumna predilecta, demasiado adulta para su edad.
No tardará mucho tiempo en sentirse atraído por la muchacha, ella lo admira.
La joven avisa a sus padres que esa tarde no llegará a su casa en el horario habitual, la excusa es la preparación de un trabajo práctico.
Marcelo la espera a pocas cuadras de la escuela, no quiere que nadie los vea, ambos se protegen de la curiosidad y las miradas.
Al llegar al domicilio Jazmín queda atónita ante un cuadro de un castillo, es perfecta la pintura.
El profesor la invita a retroceder en el tiempo por medio de la hipnosis.
Para tranquilizarla le dirá que tenga absoluta confianza, mientras esté en ese estado solo la cuidará.
Jazmín cree despertar en el castillo de Neuschwanstein, ubicado en Baviera.
Construcción nacida en el romanticismo de su dueño, el Rey Luís.
Inexplicablemente, el uniforme de la joven se convierte en el traje de una doncella.
Se ve hermosa en su vestido de terciopelo azul, la amplia falda se mueve al compás de sus pasos, un breve cuello de encaje hace juego con la cofia que contiene la cabellera.
Observan la edificación desde el exterior, no puede ser más perfectas, torretas como agujas intentan acariciar el cielo invernal, en cada ventana lucen coloridos ciclamen.
A su espalda majestuosos se yerguen los Alpes, apenas escondidos detrás de la espesa bruma.
La escalera de mármol permite el ingreso, impresiona la belleza de los salones, revestidos en madera, adornados con figuras talladas, techos abovedados en los que su dueño hizo pintar los frisos más bonitos que pueda imaginar cualquier humano.
La sala de música conserva el mismo estilo, las teclas del piano claman por una caricia.
Los acordes de Strauss suenan en el castillo.
La pareja tiene la impresión que los cristales de las lujosas arañas danzan, movimientos casi imperceptibles regalan destellos de plata.
Recorrerán la edificación.
Desde la habitación principal se pueden observar las montañas.
El agua de las cascadas armoniosamente horada las piedras.
La joven tiene sentimientos encontraos, le gusta estar en ese sitio, el temor le produce escalofríos que cual látigo recorren su espalda.
Bajan las escaleras tomados de la mano, la amplia cocina se conserva como antaño.
El café calentará los cuerpos, disipará el miedo.
El profesor intenta sacar a su alumna del estado hipnótico, como otras veces no lo logra, como otras veces utilizará el mismo recurso.
Marcelo sabe que en uno de los cajones, envuelta en un sobre de gamuza hay una daga.
Un movimiento certero herirá a Jazmín en el cuello, la muerte sobrevendrá en segundos.
Para el médico es otro intento fallido intentar viajar en el tiempo.
Su alumna integrará el último lugar de una lista siniestra.
En la ciudad todos salen en su búsqueda.
Los días pasan, no hay pistas ni rastros que puedan llevar a encontrarla.
El médico sigue tranquilo con sus clases, en otro lugar del mundo, en los jardines del palacio comienzan a florecer los jazmines.

http://www.youtube.com/watch?v=YyfYKDoclrU&feature=related

Friday, January 07, 2011

CABALGATA Y SUEÑOS




Comenzó a practicar equitación desde muy pequeña en el campo de los abuelos.
No existía imagen más bella que aquella que la mostraba como parte del paisaje.
Al cumplir ocho años le regalaron el primer potrillo, Junco era manso y obediente, la mirada triste del equino brillaba cuando su dueña se acercaba.
Comenzaron los paseos en el interior de la chacra, era necesario que el noble animal se entendiera con la niña.
Le regalaron la primera montura, confeccionada en cuero repujado con arabescos, en los laterales muy juntos se habían grabado a fuego los nombres de Junco e Irina.
Pieles de cordero para que no lastimaran el lomo del caballo.
Ambos estaban listos para la cabalgata, la niña reía cuando realizó los primeros trotes, el cabello dorado suspendido en la brisa se balanceaba como las mieses de trigo.
El atardecer indicaba que había llegado la hora del descanso.
Junco descansaba en el establo, recibía con agrado un terrón de azúcar, las caricias se multiplicaban durante el cepillado.
El caballo y la pequeña habían crecido juntos, el entendimiento era mutuo.
Recorrer la chacra no alcanzaba, Irina anhelaba ser una experta jinete.
El premio a sus estudios fue inscribirla en un club de equitación.
Finalizadas las labores del colegio, partían a la institución.
El entrenador la trataba con dulzura y firmeza.
Irina obedecía las órdenes transmitiéndolas al equino sin necesidad de utilizar la fusta.
El código establecido era una simple palabra “Llévame”.
A los pocos meses la adolescente se había transformado en una experta.
Domingo de exhibición.
La familia estaba preparada para asistir a la muestra.
La jocketa se veía hermosa enfundada en sus breeches blancos, botas de montar color negro, iguales a la casaca y el gorro de felpa.
Sorteó sin dificultad las primeras vallas sin derribar ninguna.
La tribuna aplaudía a la muchacha.
Al intentar saltar la última, Junco cae pesadamente arrojando a la amazona a varios metros.
Los días se extendían, Irina no reaccionaba.
Los médicos sabían que solo necesitaban tiempo para que la joven despertara de su sueño.
Difícil la tarea de los padres, debían comunicar a su hija que Junco había sido sacrificado y ella había perdido la movilidad de sus piernas.
Largos meses de rehabilitación no dieron el resultado esperado.
Irina quería vivir, trascender ya no como experta jinete sino a través el arte.
En el jardín un asistente prepara la tela, una mesita auxiliar contiene pinceles y temperas.
Junco parece revivir en el caballete, el amor consagrado a su caballo guía las manos de la joven.
Trazos ligeros, suaves, muestran el alma de la muchacha.
En el Centro Cultural entregarán los premios a la mejor pintura al óleo.
Irina que jamás fue vencida por la adversidad se desplaza en su silla de ruedas.
Recibe el primer premio, desde la tela premiada, Junco parece esbozar una sonrisa.
La vida continúa, entre las piedras el río canta.

http://www.youtube.com/watch?v=FHFf7NIwOHQ&feature=related

Tuesday, January 04, 2011

NOCTURNO




Noche de ballet en el principal Teatro de Praga, tan cercano al mercado de frutas que el viento nocturno trae fragancias cítricas, almibaradas.
Afuera la nieve se desliza por las coloridas cúpulas de la ciudad.
Esbeltas agujas intentan acariciar el cielo.
Los automóviles circulan con precaución.
De ellos bajan los invitados a la función especial.
Gallardos caballeros lucen levitas, frac o smokin, cuellos levantados dejan ver las alhajas que los sostienen.
Diosas enfundadas en largos vestidos de gasas volátiles reciben todas las miradas.
Griselda es la hija de un conde, luce esplendida un vestido sugerente, el talle bordado con finas piedras.
Los altos tacones la hacen inalcanzable.
Una fina estola de piel abriga los hombros desnudos de la muchacha.
Esmeraldas como sus ojos visten el pronunciado escote.
Pareciera que se desliza al caminar, paso pequeños logran que la falda se mueva como si fueran las alas de un ángel.
El maquillaje no puede ocultar la palidez de su rostro angelical ni la tristeza de su mirada.
Joven misteriosa.
Puede escuchar los murmullos de admiración, devuelve con una sonrisa los halagos.
Nadie sabe porqué acude sola a la ópera, muchos vislumbran un pasado y presente en tinieblas.
Ubicados en las butacas escuchan al maestro de ceremonias quien anuncia el concierto de un novel músico del que poco se conoce.
Los asistentes saben que ha formulado un solo pedido, brindar el concierto en penumbras.
El comentario se propaga como reguero de pólvora, muchos lo atribuyen a la excentricidad propia de algunos artistas.
Griselda ocupa un palco cercano al escenario, él puede escuchar los aplausos de esa mujer que lo ha cautivado desde la primera vez.
Se han visto en otras ocasiones, solo recuerda el calor de sus brazos rodeando la cintura, besos apasionados preludiaban el encuentro de los cuerpos.
Esta noche sería diferente e inolvidable.
Finalizada la función se encontrarían en el castillo que él alquilaba.
Alejado de la ciudad, los muros impedían ver la fastuosa mansión.
Otra vez la penumbra.
El mayordomo recibió los guantes y el abrigo de piel de la invitada, la guió por las escaleras que llevaban a la habitación principal.
Tenía orden de apagar todas las luces, a pedido de su empleador, un ser tan bello como extraño.
Ejecutó el violín para su invitada de lujo.
Viajó con los sentimientos hacia otros mundos.
Recuerda que mágicamente se entregaron al amor que no conoce límites.
Amanece en el castillo.
Intenta levantarse, la debilidad le impide cualquier movimiento.
Hoy, Griselda se recupera en el Hospital Central.
De los episodios vividos solo quedan dos marcas en el delgado cuello de la joven.
Médicos y enfermeras no pueden develar el misterio.

http://www.youtube.com/watch?v=cGUog9TjjaA&feature=related

Monday, January 03, 2011

PEQUEÑA HISTORIA




Alguna vez me preguntaron si fuera una prenda de vestir cuál me gustaría ser.
No dudé en la respuesta.
Me gustaría ser un pañuelo que se adecuara a las circunstancias de quien lo llevara.
Pequeño, de colores suaves como el crepúsculo para estar en el bolsillo del saco del traje del hombre que amo, con el simple objetivo de escuchar los latidos de su corazón y comprobar una y mil veces que supe elegir al hombre correcto.
Un pañuelo blanco para llevar en la cartera, arrojarlo al aire para que libre vuele como los pájaros muy cerca del cielo.
Un pañuelo de seda para cubrirme la cabeza cuando el viento no se cansa de desordenar mi cabellera.
O tal vez uno colorido que pase por los ojales de mi pantalón insinuando las curvas de la cintura.
Blanco pañuelo que seque las lágrimas de un niño que llora por hambre, llanto que comparto ante la impotencia al observar que los que pueden calmarlo no hacen nada.
Pañuelo que proteja mi garganta del frío, capaz de acallar la voz ante la injusticia.
Pañuelo para regalarte, que lleve mi perfume para que me recuerdes cuando la distancia se impone.
Pañuelo que unido a otros puedan abrazar el mundo mutando a paloma para llevar la paz a los lugares lejanos donde debería ser reina ayer, hoy y siempre.
Un simple pañuelo bordado para despedirte en la costanera cuando zarpe la nave de los sueños.
Cuadrado blanco o colorido para que sepa expresar cuánto te quiero.

http://www.youtube.com/watch?v=xaZVydf9ysI&feature=related

Saturday, January 01, 2011

LAS HORAS POR VENIR




Apenas han transcurrido unas horas del nacimiento del nuevo año.
Vertiginosas se movían las manecillas del reloj, apurado por traer otro año.
Necesitaba escuchar el sonido de los cristales de las copas cuando chocan entre sí celebrando la llegada del nuevo año.
Reloj de madera noble, con un péndulo que se mueve rítmicamente emulando el corazón de todos los que reunidos alrededor de la mesa se levantaron para brindar despidiendo al que nos dejaba y dándole la bienvenida a quien recién asomaba.
Abrazos y besos se multiplicaban.
Lágrimas sin pudor nublaban cada mirada.
El reloj seguirá siendo testigo de todos los eventos pasados y futuros.
Mañana tranquila, la brisa suave despierta los cortinados que comienzan a danzar.
Aún es temprano, la familia descansa, ella sueña observando las olas que mueren en la playa.
Una bandada de gaviotas forma figuras en el cielo límpido.
Tibio el sol pocas horas antes comenzó a emerger de las profundidades del océano.
Señales de vida, idénticas al tic tac del reloj.
Sonríe al recordar los deseos formulados por los más pequeños de la familia.
Dejos de tristezas anidan en el corazón al recordar a los que lentamente ascendieron los peldaños de la escalera de cristal que lleva a estar cerca de Dios.
Sentimientos encontrados.
Recordó a cada uno de los que acompañan a sus musas, pidió por ellos, que tengan bienestar y por sobre todas las cosas que este inicio sirva para abrir los corazones y de una vez muchos sean los que se sumen a conjugar el verbo compartir.
El reloj continua su marcha, traerá alegrías o tristezas, depende de cada uno saber construir de manera positiva las horas que vendrán.
Una danza que muy pocos tendrán intenciones de bailar.
Propuesta imperdible para continuar.

http://www.youtube.com/watch?v=gmBF1bOlKOA&feature=related

Tuesday, December 28, 2010

NOCHE MÁGICA




No falta nada para que termine el año.
Tiempo de balances.
Tiempo de alquimistas que puedan separar lo bueno de aquello que no fue tanto.
Tiempo de recuerdos que han dejado huellas en el alma.
Tiempo de recordar los rostros de los seres amados, los que están y los que han partido.
Tiempo de ansiedad ante lo desconocido.
Tiempo que espera no sea de amarguras.
Pasado reciente en el que cayeron lentamente las máscaras mostrando en una desnudez perversa a todos los que dedicaron lo valioso del tiempo que no se recupera a olvidarse de la esencia humana.
Tiene la suerte de haber acortado distancias y tener a su lado a todas las personas que ama.
Piensa en la noche clara del sitio que hace años habita.
La mesa larga estará presidida por los mayores, revivirán anécdotas mientras degustan las exquisiteces que se han preparado en los días previos para que todos estén juntos.
La vajilla heredada lucirá primorosa sobre el mantel bordado.
Hojas de muérdago intentarán en vano abrazar los platos.
Alineadas las copas de cristal ofrecerán finos y coloridos destellos.
Rojo el vino espera el momento del primer brindis.
La familia observa el paisaje sureño a través del ventanal.
Travieso el sol tarda en darle paso a la luna, no quiere que se encienda la primera estrella, es el astro, como tal será el último en despedirse hasta el próximo año.
Cielos celestes como el océano tan cercano, tanto que pueden sentir el aroma a sal que dibujará con su estela frágil la dorada arena.
Pinceladas rosas y púrpuras tiñen el cielo.
Altivo el cerro conserva en su cúspide la blancura magnífica de la nieve.
Tiempo preciso para que en escena aparezca ella con su vestido plateado ocultando en sus formas grises que hace pocos días tuvo un romance con el sol y la tierra.
Esplendorosa se reflejará en las aguas profundas.
Duendes imaginarios despedirán la noche vieja.
Gaviotas perdidas regresarán a los nidos.
Comienza la cuenta regresiva.
La emoción embarga a todos.
Imposible reprimir las lágrimas que nacen en el lugar de los recuerdos.
Las copas chocan celebrando la llegada del nuevo año.
A ti que compartiste tantos años acompañando mi pluma quiero que sepas que te recordaré en esa noche mágica.

http://www.youtube.com/watch?v=xaaiwLhehss

Monday, December 20, 2010

NAVIDAD BLANCA




El servicio meteorológico anuncia buen tiempo para la Nochebuena.
Las noches largas del sur otorgan una magia diferente.
Al sol tibio le cuesta despedirse del paisaje.
Perezoso se esconde detrás de la cúspide de los cerros pasadas las veintitrés horas.
Tiempo de juegos para los más pequeños.
Tiempo de esperanzas para los más grandes.
Como todos los años armaron el árbol que presidirá la cena.
Jugaron con las esferas de colores, buscaron armonía al colgar los diferentes objetos.
El hermano varón sería quien colocara la estrella en la punta del árbol.
El jede de familia el encargado de abrazar cada rama con luces intermitentes.
Apagaron las luces, la decoración era perfecta.
Los regalos estaban identificados con papeles y cintas de diferente color, cada uno llevaba una pequeña etiqueta con el nombre del receptor.
En la cocina otro era el movimiento, el aroma típico del pan dulce inundaba el sitio.
Los chicos contaban los comensales, entre ellos comentaban que había demasiados panes dulces.
No preguntarían nada, conocían la respuesta: es una sorpresa.
Envueltos en celofán esperarían el momento de partir acomodados en fila en un armario destinado a tal fin.
Por la mañana llegaron los últimos invitados del otro lado de la cordillera.
Gozosos esperan no tanto la hora de la cena sino el momento de abrir los obsequios.
El mantel bordado cubría la extensa mesa, al lado de cada copa unas hojas de muérdago y pequeñas campanitas doradas con una tarjetita indicaban el sitio a ocupar.
Culminado el brindis y los buenos deseos, irían a escuchar al padre Fran, quien ofrecería la Misa de Gallo en la Capilla Abierta ubicada en el bosque muy cercana a los cerros.
Noche de estrellas y media luna colgada del cielo.
Parecía que el Cristo de madera sonreía pese al dolor que provocaba la corona de espinas.
Por primera vez la mesa colocada al amparo de los alerces y arrayanes no estaría vacía.
La brisa movía levemente los manteles de papel, asemejaban pájaros dispuestos a volar al infinito de los sueños.
Los abuelos del geriátrico celebrarían una navidad en familia, junto a los seres que muchas tardes oficiaban de compañía.
Esa noche de Navidad Blanca, nadie estaría solo.
Augusto enfundado en su traje rojo repartía regalos y sonrisas.
En mucho, mucho tiempo esos abuelos no sentirían el dolor que provoca la soledad y el abandono.
La brisa se transforma en viento que empuja las nubes, tardía aparece una nevada que desconoce los designios del almanaque.
Instante para recordar el pasado, lágrimas que recuerdan a quienes los han dejado al libre arbitrio de la soledad.
Enfundan las manos que tantas caricias supieron dar con guantes y mitones.
Ocultan las arrugas de los cuellos con bufandas que otorgan calor y vida.
Es el momento de secar las lágrimas y compartir con la nueva familia.


http://www.youtube.com/watch?v=6vP34XZEeSU&feature=related

Thursday, December 16, 2010

SIMPLEMENTE ADIÓS




La ola de calor castiga la gran ciudad.
Calles y avenidas muestran humo que sale del pavimento que hierve.
La humedad que trae la brisa del río presagia un día insoportable.
Afloja el nudo de la corbata, sostiene el portafolio con las piernas para sacarse el saco del traje.
Detiene la marcha en un semáforo oculto entre las frondosas ramas de los árboles.
Consulta el reloj, tiene tiempo para seguir observando el paisaje.
Los automovilistas no respetan las señales, todos corren detrás de la vida o delante de los sueños.
Las flores que se encuentran en los canteros de la avenida más ancha del mundo muestran sus pétalos caídos, el monóxido de carbono de los caños de escape las intoxica.
Por la noche darán la bienvenida a las gotas de rocío que las reviven.
Esquina de Buenos Aires, reflejada en la tela de pintores conocidos y anónimos.
Un par de motos integran la custodia de un automóvil, los vidrios polarizados impiden conocer la identidad de un hombre rico que ostenta su fortuna.
Rico en bienes, miserable de sentimientos.
Enciende un cigarrillo, casi lo atropella un conductor, levanta los vidrios de la ventanilla, seguro se trata de un burgués que teme le quiten el auto.
En la otra vereda Juan ofrece billetes de lotería, será fortuna para unos pocos, desilusión para muchos.
Detendrá su marcha para comprar dulces, es el premio que cada día le lleva al mendigo que pasa las noches sin estrellas en la puerta del banco.
Un olvidado más de un sistema que se dice incorruptible.
Ignora la edad de ese ser que está solo, solo conoce la mirada triste del agradecimiento.
Nunca le preguntó el nombre, no quería invadir lo único que le quedaba, la identidad, único bien del mendigo.
Muchas veces lo ayudó a doblar los cartones que cubrían el cuerpo del hombre sin nombre.
Prolijos los guardaba en el bar de la esquina del Banco.
La entidad está llena de gente.
Le duelen los abuelos que hacen una fila interminable con el propósito de cobrar una migaja.
Hojas de periódicos ofician de sombrillas ante el sol implacable de diciembre.
Nadie se conmueve, ni una gota de agua para saciar la sed de los que esperan, para esos seres a los que la dignidad sostiene.
Otra vez sostendrá el portafolio entre las rodillas, tiene que ponerse el saco, no quiere escuchar a su jefe amonestándolo, ajusta el nudo de la corbata.
Una ambulancia está detenida en la puerta de la entidad bancaria.
En el interior apenas palpita el corazón del mendigo.
No lo dejará partir solo, aún sabiendo que su jefe tomará medidas arbitrarias.
No tiene nada que perder, otras puertas se abrirán si pierde el trabajo.
El deber lo conmina a acompañar al hombre casi desconocido.
Se sienta a su lado, sostiene la mano, lo escucha balbucear palabras inconexas.
Antes de partir quiere ver a su hijo.
Lágrimas cubren el rostro de estos dos seres.
El empleado bancario buscará por todas partes a la única persona que puede dejar ir al mendigo en paz.
Lo reciben en la guardia, los médicos hacen lo que pueden con lo poco que tiene.
Las agujas de los relojes se apresuran, el tiempo es escaso.
Le entregan las pertenencias del enfermo, en una libreta con hojas color sepia, está el número de teléfono del hijo que tanto espera el enfermo.
Otra vez las motos delante del auto del hombre rico, las campanadas del cementerio reciben al mendigo.

http://www.youtube.com/watch?v=VTPec8z5vdY&feature=related

Tuesday, December 14, 2010

AMOR ETERNO





Le quedaban tres días de estadía en Italia.
Juntos habían conocido la belleza de la Isla de Capri.
En las pieles se notaba el bronceado que habían adquirido sumergiéndose en las aguas azules del océano para luego descansar sobre las blancas arenas que formar un collar imaginario en el Mar Tirreno.
Ninguno de los dos pensaba en la despedida.
Querían disfrutar cada minuto que el destino les había deparado en esas vacaciones.
Lejos del almanaque que Cronos respetaba sin pausa, cenaban a la luz de la luna.
La mesa estaba ubicada unos escalones arriba de la playa.
La luz de las velas otorgaba romanticismo al momento, miraban los anillos que lucían en los anulares de la mano izquierda.
Acordes de violines acompañaban la escena, ninguno quería que terminara la magia de esa noche espectacular.
Las gotas de rocío se balanceaban sobre los pétalos fragantes de las flores.
Sosteniéndose las manos recordaron un cuento que ella había escrito cuando se produjo el hallazgo de dos cuerpos enterrados hacía tanto tiempo.
Los arqueólogos los encontraron yaciendo abrazados, imagen del amor eterno que trascendería el tiempo.
Miradas cómplices eran el idioma de los enamorados.
Apuraron el café.
A primera hora de la mañana partirían rumbo a Lombardía.
Necesitaban rendirle homenaje a esa pareja que hacía siglos había llegado al fin de la vida abrazándose como la primera vez.
Silenciosa la muerte respetó el amor, logró que partieran juntos.
Cinco mil años después revivirían ese sentimiento que eriza la piel de los que se prodigan amor del bueno.
El viaje era una vista panorámica, cerros que mojaban sus faldas en el agua encerrando otra playa majestuosa.
Mantua esperaba a los enamorados de hoy sin dejar de custodiar a aquellos que pasarían a formar parte de la historia.
Un anciano observaba la danza de las olas, gozoso veía la espuma blanca que dejaba vestigios en la arena.
Recibió a los visitantes como si los conociera de toda la vida.
Pisadas en la arena serían testigo de su paso por esa región agreste, magnífica por su belleza.
Por la tarde recorrerían el museo.
El frío del mármol les producía escalofríos.
En uno de los lugares principales, contenidos en un cofre con tapa de cristal, lloraron al ver la imagen del amor eterno.
Daba la impresión que habían querido compartir el último suspiro.
Abrazados como ellos, la pareja pasaría el resto de sus días amándose.


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http://www.youtube.com/watch?v=bg_CCYVgoy8&feature=related

Thursday, December 09, 2010

ENCUENTRO INOLVIDABLE




Mira el pasaje nevado mientras recorre el camino que la llevará al aeropuerto.
Ansía que no surjan problemas, aún cuando nada puede empañar su alegría.
Semanas atrás la sorpresa había llegado en un sobre.
Su amor de toda la vida estaba trabajando en Roma.
Cuando apareció la oferta laboral no dudaron en separarse temporalmente, seis meses pasaban rápido, invertirían lo ganado para terminar la casa de sus sueños en ese paraje remoto del país que habían nacido.
Julio en el sur es impiadoso, las nevadas se suceden continuamente, los techos de las viviendas son un tobogán para los copos blancos que quedarán en la calle para disfrute de los más chicos.
Se comunicaban a través del teléfono, la magia de la tecnología les permitía verse por medio de la camarita incorporada a la computadora.
En ninguno de los mensajes hablaban de la distancia que imponía el océano.
Cerraba el estudio de arquitectura a la seis de la tarde, el resto del tiempo lo ocupaba para hablar con su amor.
Jamás le mencionó la posibilidad de un viaje.
Días antes armaba la maleta, cargó ropa de verano que no había llegado a estrenar.
En Ezeiza anunciaban que en pocos minutos saldría el vuelo que la dejaría en la Ciudad Eterna, doce horas de viaje acrecentaban sus ansias.
Fiumicino estaba poblado de gente, allí estaría dos horas para embarcar rumbo a la Isla de Capri, tiempo suficiente para cambiar el atuendo por ropa veraniega y retocar el maquillaje.
Necesitaba estar espléndida para el reencuentro en ese sitio mágico.
Tembló de emoción al abrazarlo.
Un taxi los dejaría en el hotel enclavado a orillas del Mar Tirreno.
Desde la habitación observaban los catamaranes cargados de turistas.
Bugamvilias fucsias y blancas se casaban armoniosamente, nacían pequeñas flores rosadas que impregnaban con su aroma el sitio elegido.
Mañana radiante, el sol asomándose en el agua hasta quedar dorado y desnudo prendido del cielo.
En dos horas saldría el navío que los llevaría a recorrer la isla más bella.
Desayunaron en la confitería de la estación naval.
Ruiseñores se posaban sobre las flores.
Clima perfecto para conocer las maravillas escondidas en el mar azul y transparente, parecido a ese otro que había quedado a miles de kilómetros de distancia.
Abordaron la lujosa nave, todo era alegría, no alcanzaban los ojos para admirar tanta belleza.
Antes de llegar a la cueva azul algunos pasajeros subieron a pequeñas lanchas, otros se dedicaron a nadar en ese espejo de aguas mansas.
Tomados de la mano rieron al agachar las cabezas para evitar chocar con las piedras que el agua cantando había cincelado.
En esos sitios las sorpresas no terminan nunca.
La embarcación había aminorado la marcha, no alcanzaban las máquinas y filmadoras para capturar la majestuosidad del paisaje.
Al salir de la caverna, los Faraglionis mostraban su hermosura pétrea.
Testigos de piedra presenciarían el intercambio de anillos entre dos seres que se amaban más allá del tiempo.
Al regreso compartirían un brindis con los pasajeros.
Habían sellado un amor sincero.
La luna se reflejaba en el agua invitándolos a sumergirse en ella, nadaron un buen rato.
Noche espectacular, arenas blancas, sombras de dos cuerpos formando solo uno.
Renovaron promesas.
Esa isla encantada sería el lugar elegido cuando ante Dios unieran eternamente sus almas.

http://www.youtube.com/watch?v=__1AkXm8eec&feature=related

Thursday, December 02, 2010

VIAJE PROGRAMADO




Estaba invitada a una fiesta.
La notificación había llegado con tiempo dado que deberían desplazarse a una isla para participar del evento.
Soñaba con conocer un sitio mágico.
Sin conocerlo amaba ese mundo que había conocido a través de distintos envíos de correos electrónicos.
Los archivos adjuntos mostraban el esplendor del sitio.
La naturaleza había sido pródiga al dotarlo de tanta belleza.
De hecho estaba ansiosa era la primera vez que dejaría a sus hijos al cuidado de los abuelos en ese lugar que pocos conocían, precisamente porque los turistas llegaban a admirar la belleza a bordo de cruceros cuatros meses durante un largo año.
Paisajes agrestes que pocos querían descubrir, no sabían de la hermosura de ver la falda de los cerros, temerosas se confundían con el océano de aguas profundas, de color celeste como el cielo infinito, se sabe donde comienza, jamás donde termina.
Ella tenía su propia bahía encantada, allí pernoctaban las aves cuando el horizonte se teñía de púrpuras y rosados.
Acostumbrada al frío en cualquier época del año, soñaba con visitar la isla.
Lugar de encuentro de amistades que la distancia no pudo quebrar.
Calles angostas con perfume a flores en cada balcón.
Focos de iluminación que imitaban a las luciérnagas en las noches de estío.
Playas insinuantes que invitaban a revivir el amor que habían construido a través de los años.
Mañana sería el gran día.
Un pájaro de alas plateadas esperaba en la pista para llevarla a recorrer los sueños.
Se despojaría de la ropa invernal, a Febo regalaría la silueta.
Un bikini colorido ocultaría la fragilidad de su cuerpo, gotas saladas se adherirían a sus torneadas piernas.
Un pequeño pareo ocultaría el resto.
El mar que tanto amaba la mantendría conectada con los seres que esperarían en la casa de siempre.
Dispuesto el equipaje se dirigieron al aeropuerto.
Estaba segura que el vestido elegido para el evento atraería aún más a su pareja, el color esmeralda, hacía juego con sus ojos.
Finos bordados acentuaban la esbeltez de su cuerpo.
Tomó fuertemente la mano del ser que más amaba, en el bolso de mano llevaba una hebilla que sujetaría el manto que conformaba la cabellera.
Estaba feliz, compartían cada instante.
Nada es perfecto, el accionar de los hombres que no entienden los sentimientos, demoró el vuelo.
La espera era lo más parecido a una tortura.
Algunos pasajeros viajaban por trabajos, otros como ella solo para disfrutar el placer que regala la vida.
La angustia se convirtió en lágrimas impotentes.
Habían calculado llegar a la isla con la antelación suficiente para estar en la fiesta.
Nada de eso ocurriría.
Los intereses de otros extraviaron las maletas.
Al arribar los amigos ya habían contraído enlace.
No sabían como pedirles disculpas.
Tiempo, tiempo, no dejes que los hombres te manipulen.

http://www.youtube.com/watch?v=x0pupkkQgYU&feature=related