Thursday, March 03, 2011

VIAJE A SIBERIA




Emplearían el descanso en un viaje soñado, diferente a todos los sitios que alguna vez había alojado a la pareja.
Sentían en el cuerpo el haber postergado las vacaciones invernales con el propósito de unirlas a las del estío en el hemisferio sur.
Buscaban un destino exótico.
El operador turístico mostraba diferentes cartillas para recorrer cualquier parte del mundo.
No importaban las horas de vuelo cuando de disfrutar se trataba.
En poco tiempo partirían en búsqueda de concretar sueños
Visitar Moscú en invierno ofrecía la posibilidad de encontrar los más bellos paisajes.
Antes de aterrizar el comandante de la nave los invitó a mirar por las ventanillas, indescriptible ver las nevadas que lenta y armoniosamente bajaban desde las nubes.
Finalizados los trámites en el aeropuerto, cargaron el equipaje en el auto que los llevaría al hotel.
La Plaza Roja se había vestido con copos blancos, los más chicos disfrutaban con los muñecos de nieve que confeccionaban.
La habitación asignada era cálida y confortable, descorrer los cortinados develaba la majestuosidad de la Plaza de las Catedrales, imposible no visitarlas.
Vigorosas columnas sostenían construcciones de todos los estilos, cúpulas de metal dorado culminaban con cruces de hierro que intentaban acariciar el cielo.
Visitarían algunas, cámaras fotográficas capturaban la belleza del interior, flores frescas en los altares, techos abovedados en la que artistas famosos habían dejado fabulosas obras.
Los imponentes salones del hotel fueron el punto de reunión con el guía quien preparaba la excursión del día siguiente.
Varios turistas desistieron del paseo, el resto aceptó encantado conocer paisajes siberianos.
Ordenaron la cena temprano, mientras esperaban descargaban las fotos que habían tomado.
El primer tramo del viaje sería en tren, la primera sorpresa la recibieron en la estación central, una voz femenina despedía a los pasajeros en distintos idiomas.
El operador turístico les explicó que en otros vagones viajaban trabajadores que día a día enfrentaban un clima hostil, escuchar a una mujer era la promesa de regresar con bienestar, costumbre de antaño que se respetaba desde siempre.
En la mitad del trayecto se trasladarían hasta la ciudad de Oymyakon en camionetas.
Población pequeña conocida por ser la más fría del mundo.
Fueron recibidos con chocolate caliente, supieron que los habitantes vivían lejos de la civilización dedicándose a la caza y pesca, para ello perforaban el hielo en círculos que les permitían sacar los frutos del agua.
Pocos se animaban a visitar esa zona blanca, nieves eternas cubrían todo, el intendente les entregaría un diploma donde constaría la visita con una imagen de un termómetro que revelaría que la temperatura estaba por debajo de los cincuenta grados.
Después del almuerzo habría tiempo de viajar en trineos, los mismos eran tirados por caballos salvajes.
Sabia, la naturaleza los había dotado de pelaje largo, las patas cortas propiciaban un mejor deslizamiento por la nieve.
Risas y alegría colmaban la excursión.
Prometieron regresar en verano, época en que el paisaje se transforma, temporada en que se pueden encontrar flores, pinos verdes al borde de los caminos.
Luna plateada que ilumina las noches de un lugar perdido en Siberia.
Ese viaje sirvió para conocer y aprender que se puede vivir en un clima adverso con alegría, solo basta proponérselo.

http://www.youtube.com/watch?v=FlCqqJugsB0

http://www.youtube.com/watch?v=8Fmu-Ud1k1o&feature=related

Thursday, February 24, 2011

PRIMAVERA EN PORTUGAL




Decidieron alejarse del clima frío con el propósito de conocer Portugal.
Un viaje relámpago a España les había impedido llegar a Lisboa.
En la agencia de viajes esperaban los pasajes que los depositarían en ese lugar lleno de magia.
El vendedor les aseguró sorpresas inolvidables, el tiempo le daría la razón.
Sortearon sin mayores incomodidades los trámites en el aeropuerto.
Los pasillos estaban repletos de pasajeros que anhelaban cumplir los sueños cargados en las maletas.
Las pizarras indicaban que el vuelo saldría en tiempo y forma.
Despidieron al resto de la familia con abrazos y besos interminables.
Llevaban la promesa de cumplir con todos los pedidos de souvenir del nuevo sitio que conocerían.
Una voz cálida llamaba a embarcar a los viajeros.
En el centro de la pista un pájaro de alas de acero los transportaría a un sitio soñado.
Desde la ventanilla observaban la masa de nubes blancas que danzaban acariciando el cielo límpido.
Los pilotos de la aeronave le daban la bienvenida.
Las azafatas acercaban copas con champagne burbujeante, para los más pequeños bebidas sin alcohol, todo acompañado de pequeños bocados de sabor exquisito.
El amanecer los encontraría llegando a destino.
El firmamento se vistió de colores naranjas y rosados, ceremonia que auspiciaba la salida del sol que emergía majestuoso desde el agua.
El chofer del auto los esperaba, menos de quince minutos separaban el bullicioso y colorido aeropuerto del hotel que albergaría a la pareja.
La habitación tenía ventanales con vista al mar, en ese instante apacible era idéntico a un espejo.
Listos para disfrutar del primer día de playa desayunaron en la galería del hotel.
Lentamente las flores de los canteros dejaban correr por sus pétalos las gotas de rocío nocturno.
Fragancias exquisitas inundaban el sitio.
Bugamvilias rojas abrazaban las columnas de la edificación, casi ocultando la obra de grandes escultores.
Cristales blancos como el azúcar se derretían bajo los pies de los enamorados.
Azul profundo del océano apenas quebrado por la cresta blanca de las olas que decidían morir en la playa.
Despojados de pudor dejaron que el agua acariciara los cuerpos.
Un día espectacular sería el preludio de una noche amorosa.
Al día siguiente durante el almuerzo el dueño del hotel les recordó que al atardecer se inauguraría la fiesta de papel en las calles principales de la ciudad.
Otra vez el cielo había adquirido los colores de la paleta de un pintor, para la ocasión había elegido tonos púrpuras y morados, travieso el sol se despedía para dale paso al encendido de la primera estrella, más tarde orgullosa aparecería la luna.
Tomados de la mano recorrieron las calles.
Coloridas guirnaldas ocultaban el cielo oscuro.
Los negocios tenían en sus puertas adornos confeccionados con papel e imaginación.
En las esquinas grandes macetas contenían diversas flores, no faltaban pájaros y otras figuras para asombrar a los turistas.
Los flashes de las máquinas fotográficas parecían luciérnagas, todos querían capturar las bellas imágenes.
Hoy partirán de regreso a la tierra que tanto aman, para siempre quedarán en sus almas los momentos vividos.
Le contarán a los suyos que con un simple papel de diferentes colores, se pueden convocar distintas sensaciones.
Lejos ha quedado Lisboa, en el alma de cada viajero quedarán para siempre las figuras que arrancaron asombro, lágrimas y sonrisas.


http://www.youtube.com/watch?v=ewy5V1Uhsg0

http://www.youtube.com/watch?v=Q8e9A1uXnns&feature=related

Monday, February 21, 2011

SEMBLANZA DEL RESENTIMIENTO




Celeste desea detener el tiempo,
Como finos tatuajes incoloros, las arrugas propias de la edad comienzan a surcar su rostro.
Aún mantiene el cuerpo esbelto, ni un solo día de su existencia deja de acudir al gimnasio, los fines de semana corre por los espacios verdes de la ciudad hasta que queda exhausta.
La mala alimentación para mantener la figura la transformó en un ser de carácter irritable, todo le molesta, la risa de un niño para ella es un incordio difícil de soportar.
Jamás asumirá que ella misma edificó su propia soledad.
No admite que nadie piense diferente, ella sustentó el mundo en mentiras que repite hasta el hartazgo.
No entiende que el mundo no está en contra de ella, no permite que nadie pueda integrarse a su vida vacía.
Lectora insaciable los libros son su única compañía, tiene bien ganado el mote de biblioteca ambulante.
Fue la primera que tuvo acceso a las tecnologías, la acritud de sus pensamientos la llevaron no a conocer el camino del bien sino a utilizarlas en desmedro de cualquier persona que mostrara rasgos de humanidad.
Domingo en Buenos Aires.
Durante la madrugada la lluvia hizo estragos, apenas pudo tomar lo indispensable para refugiarse en el piso superior de la mansión que habita junto a su anciana madre.
Encerrada en la habitación se niega a abrir la puerta, busca el celular, necesita hablar con Gustavo, quiere verlo enseguida.
El hombre no acepta presiones, trata de hacerle comprender que está al sur de la Provincia de Buenos Aires, no viajará, menos aceptará la extorsión de esa mujer que hoy le resulta una desconocida.
Compartieron la adolescencia, los juegos en la costa.
Acercarse a la playa para disfrutar un día de sol.
Intenta explicarle que él ha formado una linda familia, nunca dejaría a su esposa por un amor que no fue.
Le pide que guarde los recuerdos, sabe que siempre ha sido sincero, jamás le insinuó nada.
Solo es una amiga que hoy preferiría no haberla encontrado en el camino de la vida.
Le ruega no lo busque, ama a su esposa y la familia que conformaron basada en el amor.
Es inútil que le comente que un hombre libre estaría dispuesto a acompañarla.
Celeste es caprichosa, no puede evaluar más allá de los acontecimientos.
Gustavo implacable da por finalizada la conversación.
La madre golpea la puerta de la habitación, la fuerza del agua ha inundado la planta baja, necesita ayuda para salvar los documentos que estaban en la biblioteca.
Roja de ira no entiende nada, ningún argumento la hará cambiar de actitud.
Sobre el agua marrón que trajo la inundación flotan las cartas de amor y amistad.
Las aguas seguramente bajarán.
Se llevaron la vida del ser que la trajo al mundo.
Nada le importa.
El egoísmo de una mujer sin edad malogró un futuro tranquilo, sin cadenas que la ataran al pasado.
Celeste no ha cambiado, está internada en un instituto de salud mental.
Los pocos momentos en que la acompaña la lucidez los utiliza para dañar.

http://www.youtube.com/watch?v=vl6h7UWo1_Q&feature=related

Monday, February 14, 2011

DIEZ MANDAMIENTOS




Todas las mañanas su madre la preparaba para ir al colegio.
A veces sentía un pequeño tirón en los cabellos, reía, le había pedido a su mamá que las trenzas fueran perfectas, tanto que podía tolerar el peine que trataba de ordenar el pelo enmarañado que se resistía a ser prolijamente peinado.
Cintas azules como los ojos de la pequeña se mezclarían entre las hebras doradas.
Por primera vez en la escuela de monjas se presentaría una maestra para hablarles de religión.
Soñaba con el vestido blanco que utilizaría el día de la ceremonia de la primera comunión.
A tan tierna edad las nenas sueñan con gasas inmaculadas que cubran el cuerpo, coronas de flores que sostengan las espigas de oro que coronaran cabelleras al viento.
Del rosario se ocuparía la abuela.
No necesitaría demasiado para que fuera diferente, flores cortadas del jardín en el que tanto había reído, un poco de follaje robado a las macetas de helechos que tantas veces había cuidado con cariño.
Cintas blancas y amarillas completarían el atuendo.
Las clases de catecismo no eran fáciles, el latín no eran su fuerte, ponía empeño para aprende todo aquello que la monjita más antigua del monasterios les enseñaba.
Pequeña de estatura, el hábito azul como las noches de invierno, la cofia blanca, en sus manos un rosario confeccionado por las hermanas de caridad españolas.
Podía sentir el aroma a rosas de cada cuenta.
Junto a sus compañeras aprenderían los diez mandamientos.
Abrazó a sus padres y hermanos como siempre.
El destino le depararía una sorpresa.
Azul compartió golosinas con sus compañeras.
La vieja campana de bronce llamaba a misa.
La hermana Caridad les contó por primera vez de los diez mandamientos.
Todas las chicas escuchaban sentadas en los bancos, algo habían escuchado en el seno de sus hogares.
Cordeles inmaculados delimitaban los pasillos, perfumadas azucenas lucían en los altares.
Cristo en la cruz mostraba las heridas provocadas por las espinas.
La monja les contó los mandamientos divinos.
Azul sintió miedo cuando mencionaron la ira.
Era chica, sin embargo había adivinado ese gesto en los seres más grandes.
No tardó en asociar la maldad en todas sus manifestaciones.
Ira tenían los volcanes que dejaban su lava encendida en un sendero inexpugnable, ira poseían los hombres que no habían llegado al entendimiento.
Ira sentían los seres humanos que con sus acciones laceraban la naturaleza.
Ira tenían aquellos que no sabían conjugar el verbo compartir.
Confundida llego a su casa, recibió el abrazo cotidiano.
Le pidió a la abuela que no terminar de adornar el rosario de cuentas transparentes.
Azul no quería cintas rosadas que la ataran a la hipocresía.
Acompañaría a sus amigas en la ceremonia, las saludaría con el afecto nacido durante años.
Pequeña era un ser libre que había elegido vivir con la libertad que tienen los pájaros que despliegan su alas al viento.
Azul con su corta edad intenta señalar el camino correcto.
El paso de los años la encuentra hamacándose en un sillón de finas esterillas.
Una paloma blanca con un ramo de olivo en su pico se posa en la copa de un añoso árbol.
Ha llegado el fin.
El último suspiro lo dedica a todos los seres anónimos que siguen luchando contra los sentimientos mezquinos.
La muerte la encuentra, viste de negro.
El gesto es adusto, tanto que puede asustar a los que no han lavado su
conciencia.


http://www.youtube.com/watch?v=5dAQ4gBLOOI

Saturday, February 12, 2011

HISTORIA DE UN PILOTO




Comenzó a pilotear aviones desde muy joven.
La capacidad le permitiría lograr rápidamente ascensos en su carrera.
Periódicamente concurre a realizarse chequeos.
El resultado del último es implacable, una seria afección cardiaca le impedirá continuar con su trabajo, abruptamente terminan sus sueños.
No comprende por qué no puede ser parte del paisaje, volar cerca del cielo siempre le ha brindado satisfacciones.
Sus compañeros de la fuerza tratan de alegrarlo, siente que le han recortado las alas, nada lo conforma.
Es difícil para un hombre que siempre ha estado en las alturas encontrarse postergado detrás de un escritorio.
Cabalga el corazón del piloto en el momento que parten los pájaros de alas plateadas, es música para sus oídos el ruido de las turbinas en el momento del aterrizaje.
Todo ello le está vedado.
Por la mañana asistió a la ceremonia con motivo de la adquisición de nuevos aviones.
Anteojos oscuros disimulaban las lágrimas que derramaba, sabía que no sería parte del vuelo de bautismo.
La oficina que ocupa tiene grandes ventanales, desde allí observa todos los movimientos.
Conoce como pocos el horario de entrada y salida de los aviadores, ningún detalle es ajeno.
Despide con una sonrisa a los empleados.
Apaga las luces.
Esperará las primeras luces del día para partir.
Un café ayudará de despejar su mente, la decisión está tomada.
Vestirá el uniforme de color azul, acaricia las condecoraciones que lucen en el saco, del lado del corazón que no quiere responderle.
El personal de seguridad lo saluda con afecto.
Cerca del hangar encuentra la aeronave que lo llevará a recorrer diferentes lugares.
La documentación está en orden, necesita volar, olvidar la enfermedad que lo tiene preso de recuerdos.
Se dirigirá hacia el norte.
La primera parada para cargar combustible será en Haití, el cielo rojizo se va cubriendo con nubes amenazantes, la tormenta está cerca.
Desde las alturas la isla es más bella, parece un dibujo en medio del bravío océano.
Nuevamente el avión está listo para continuar su derrotero, atrás quedarán playas de arenas blancas, ocultas debajo del color turquesa del agua.
En unas horas sobrevolará los fiordos de Noruega, naturaleza salvaje que muere con puntas filosas en las profundidades del océano.
Descansará en un hotel cercano al aeropuerto, el día no laborable jugará a su favor, en la estación aérea de su ciudad no notarán la ausencia del avión que pilotea.
En sueños recorrerá las cadenas montañosas del Tibet, rezará en compañía de un lama.
Las imágenes danzan en su mente, escucha el sonido de las Cataratas del Niágara cantándole a las piedras.
El cielo matizado de suaves colores rosados y naranjas indicará la hora del regreso.
No puede liberarse de la angustia que antecede al final.
Mientras camina recuerda las misiones de ayuda que lo llevaron a Indonesia, lugar idílico, devastado por la fuerza del agua.
Revive al comandar la nave.
El sur y sus majestuosos paisajes lo esperan.
A baja altura sobrevuela los glaciares, Dios ha depositado allí toda la hermosura.
La blancura del hielo se confunde con las nubes que surcan el firmamento.
Desde la torre de control le avisan que será detenido ni bien aterrice.
Jamás perderá la libertad.
Una maniobra rápida lo enfrenta a la cordillera de los Andes.
Siente un dolor profundo en el pecho, apenas puede respirar, las voces son un murmullo lejano, la vista se nubla en el instante que la aeronave se estrella en la cadena montañosa.
Los rescatistas acuden al sitio con premura, el cuerpo del piloto está intacto, en su rostro se dibuja la mueca de una sonrisa.

http://www.youtube.com/watch?v=tqVnOLiH0FM

DIOS DE LAS AGUAS




Federico Insúa era ambientalista, en el tiempo que le quedaba libre, se dedicaba a su otra pasión,el ilusionismo.
De carácter parco, la larga cabellera y la profundidad de sus ojos negros le otorgaban misterio.
Había recorrido todo el mundo, encontró paisajes inimaginables.
La naturaleza a veces se mostraba exultante, otras enseñaba los faltantes en otros puntos del orbe.
Esa noche haría una reunión en su casa, el lugar elegido sería el sótano.
Los asistentes debían asistir con vestimentas blancas, sobre un pequeño escenario había posado una pantalla, en ella mostraría distintas diapositivas de los viajes realizados, al costado una calavera de ojos como rubíes igual que la boca que alguna vez había sonreído.
Acomodó una fila de pupitres para los que quisieran tomar nota de la charla, en los candelabros las velas derramaban pequeñas lágrimas de cera, en un estante había colocado flores y sahumerios.
Antes de comenzar la disertación, cortó una flor de rosa china colocándola sobre la calavera que muda asistiría al evento, el color rojo de aquella combinaba con los ojos inertes de ese testigo que presentaría a sus amigos al final de la exposición.
Pausadamente se dirigió a ellos, brevemente los introdujo en la historia, les habló de la importancia del agua para conservar las especies.
Les contó de una tierra árida, las diapositivas dejaban ver el suelo quebrado, estaba tan lastimado que podían observarse las entrañas de la tierra, allí en el medio de la nada sobrevivía una tribu, el más anciano de los habitantes le hizo saber ,que hace muchos años ese lugar había sido un paraíso, las vertientes de las mesetas eran el sitio elegido por las aguas para caer en pequeñas cascadas, los árboles crecían, entre las ramas descansaban los nidos de las aves que lo despertaban al amanecer, de a poco la mano del hombre convirtió ese espacio en un páramo.
Federico le preguntó por qué se quedaba, el anciano le respondió que allí había nacido y ahí moriría.
Antes que el ambientalista emprendiera el regreso, le regaló la calavera, en el camino le comentó que en el fondo del océano reposaba un objeto de forma indefinida, cubierto de piedras preciosas, quien lo encontrara debería subirlo a la superficie y venerarlo, de esa forma volvería el líquido elemento que permitiría la sobrevivencia de la humanidad, el nombre era Bulane, dios de las aguas.
La conferencia había concluido, el amanecer pintaba de rosados y grises el cielo, Federico decidió sumergirse quería encontrar la escultura cubierta de piedras, era necesario que todos tuvieran algo tan elemental como el agua.
Los periódicos de la mañana, daban la noticia en primera plana, el conocido ambientalista Federico Insúa estaba desaparecido.
Aún no se sabe si logró su objetivo, todos sin importar la religión que profesan, oran por su regreso.

http://www.youtube.com/watch?v=YEDSWurtngk

Thursday, February 10, 2011

DESOLACIÓN





Marina trabaja en la biblioteca de la ciudad.
Camina las pocas cuadras que la separan de ese sitio a veces lóbrego y triste.
Aspira el perfume de las flores, el estío ha encendido el corto sendero con exquisitas fragancias.
Implacable el sol intenta atravesar la copa de los árboles cuyas ramas se abrazan cual enamorados brindando sombra en un día tórrido.
El silencio es cortado por el zumbido monótono de los acondicionadores de aire.
Busca en el bolso un pañuelo para atrapar las pequeñas gotas que van cubriendo su rostro.
Utilizará el celular para recordarle al jardinero la promesa de recortar el césped que circunda los jardines de la biblioteca.
El edificio muestra el paso del tiempo, las paredes descascaradas, producto de la desidia de años, asemejan láminas de piel que lentamente se despega del genio de los autores que contiene obras de excelencia de todas las épocas.
Saluda a la directora quien le comunica las escasas novedades que se han producido durante la mañana.
Se despiden con la calidez de siempre.
Nadie ocupa los bancos del salón de lectura.
Ordena los libros que han quedado sobre la mesa.
Detiene la mirada en una nueva edición de un texto de pintores famosos.
Un ventilador de techo refresca el sitio en penumbras, se ubicará cerca del ventanal orientado hacia la costa.
Los turistas disfrutan un día de playa, una nube traviesa en un instante opaca los rayos de sol.
Música ligera completa la escena.
Marina acaricia suavemente las hojas del libro, atrapa la última imagen.
La ensoñación la lleva a un lugar desconocido.
Su vestimenta se transforma en un vaporoso atuendo, gasas etéreas cubren el cuerpo, pies descalzos se deslizan por la gramilla.
Las manos sostienen una delicada sombrilla, el cabello contenido en un sombrero con finas cintas.
Está en las puertas de una mansión.
Las rejas de hierro la asemejan a una prisión.
Avanza curiosa, atraviesa la puerta.
Siente escalofríos al escuchar una discusión.
Cerca de un ventanal visualiza a los hombres que pelean.
Acude a sus recuerdos, dos famosos pintores han olvidado en el fragor de la pelea rasgos de humanidad.
Puede reconocerlos, Claude Monet intenta disuadir a Vincent Van Gogh.
El suicidio no es el remedio para una pena de amor.
Claude sabe que una vez más su amigo de siempre está preso del licor, entiende que debe dejarlo solo, tal vez la soledad pueda atenuar el dolor.
Marina está asustada, no quiere ver a su pintor favorito en el momento de la partida.
Necesita regresar a su tiempo y espacio, encontrar el abrazo de los seres que ama.
Han pasado décadas de este episodio, nadie ha podido descifrar el enigma, justificar la desaparición de la bibliotecaria.
Del antiguo edificio solo queda el esqueleto.
Antes de la demolición han rescatado muchos libros, jamás pudieron encontrar el texto que contenía las pinturas famosas.
Un operario retira lo que ha quedado del mobiliario.
Afuera ruge el viento invernal.
Asombrado observa el cielo, una nube adquiere la forma de una mujer portando una sombrilla.
En el viejo banco de madera descansa una flor.

http://www.youtube.com/watch?v=xaaiwLhehss

Tuesday, February 08, 2011

UN PEQUEÑO NAVEGANTE, UN HORNERO




Jules era un niño travieso.
La casa paterna era una edificación simple y cómoda, grandes jardines con suaves lomadas, mojaban su verdor en las orillas del río Somme.
Curso de agua variable, a veces se mostraba tranquilo dejando ver el fondo de su cauce compuesto por rocas de diversos tamaños y colores.
Concluida la tarea escolar, el niño ayudaba a guardar los animales que mansamente pastaban en el fondo de la vivienda.
Dueño de una imaginación prodigiosa se detenía a conversar con las aves que anidaban en un almendro.
Cierta tarde encontró triste a uno de los habitantes de la copa del árbol, extrañaba sus trinos melodiosos.
El hornero le contó que su familia había salido en búsqueda de otros rumbos, no sin antes renovar la promesa de volver.
Jules le contó que huiría de su casa en las primeras horas de la mañana y que él sería su fiel compañero de aventuras.
Quería ser grumete y luego marino, navegar por todas las aguas conocidas y por conocer.
No ahorraba comentarios sobre los paisajes que encontraría fuera del mar o sumergido en las profundidades del océano.
El hornero decidió acompañar a su joven amigo.
Tomó de su cuarto algo de ropa, pasó por la cocina para llevar migas de pan que serían el alimento para su acompañante.
El hornero descansaba sobre el hombro del niño, la excursión estaba a punto de comenzar.
Abordaron un barco pesquero, se esconderían en la bodega hasta que el jovencito pudiera hablar con el capitán del navío.
El agua mecía la embarcación acunándolos.
Una noche de luna, cuando todo estaba en silencio decidieron subir a la proa del barco.
Jules y el hornero expectantes admiraban la inmensidad.
Lejos de amedrentarse el niño subió a uno de los mástiles, la brisa nocturna se llevó su gorro marinero.
Estaba en lo más alto, se sentía dueño del mar aún cuando estuviera atravesando el cauce de un río ahora caudaloso.
El hornero comenzó a gorjear una melodía, Jules no escuchaba nada más que el latido de su corazón.
El barullo despertó a la tripulación, el muchacho bajó del mástil.
Sus ruegos no convencieron al capitán, sería devuelto a su hogar.
Tiempo de sermones y llantos incontenibles.
Prometió a sus padres que nunca más se escaparía.
En su mente nació Nautilus, una embarcación sumergible que le permitiría conocer los secretos del mar que tanto amaba.
Protegido detrás de los vidrios del navío, quedaba extasiado observando las imágenes que pasaban delante de su mirada.
Peces coloridos, algas verdes danzaban para él.
Jules no volvió al mar, estaría siempre presente en su imaginación a través de la palabra escrita.
El destino y sus musas lo hicieron conocido a nivel mundial.
Los libros de su autoría fueron editados en todos los idiomas.
Su embarcación fue famosa entre las famosas.
Han pasado más de cien años.
Niños y grandes abordaron el Nautilus, pasajeros de las ilusiones que jamás perdieron la capacidad de soñar.

http://www.youtube.com/watch?v=AWC5HJFhy…

Homenaje a Julio Verne en el día de su natalicio.

Friday, February 04, 2011

SIN BARROTES




Noelia es una joven mujer trabaja en la administración de un hospital con el propósito de concluir su carrera de terapista ocupacional.
Significará un avance para su proyección como mujer.
Poco importa si le quita horas al descanso, necesita avanzar.
Llegó de un pueblo rural, tranquilo donde se había anclado el tiempo.
Recuerda a sus padres cuando les comunicó que iría a estudiar a la gran ciudad.
Supo entender cada gesto de la despedida, la promesa era volver a pasar las vacaciones junto a sus seres queridos.
En ese sitio maravilloso donde la belleza de la naturaleza se quedó a vivir, encontraría paz para enfrentar los desafíos de la gran ciudad.
El día anterior a su partida organizaron un festejo para despedirla.
Previamente había concurrido con su padre a una entidad bancaria a depositar sus ahorros, Buenos Aires era una ciudad peligrosa para una joven del interior.
En la estación estaban sus padres y amigos deseándole suerte.
El silbido de la locomotora alejaba a los pájaros que descansaban en la copa de los árboles.
Guardaría en su retina las imágenes de la estación.
Sostenía con sus manos los dedos de los que tanto amaba hasta que el tren tomó más velocidad.
En unos instantes las figuras serían un punto cada vez más lejano.
Se impuso no llorar.
Pronto cambiaría el paisaje, desaparecerían las arboledas para darle paso a las construcciones de cemento que se erigían a ambos lados de la vía férrea.
Al llegar no le resultaría difícil encontrar la pensión de doña Virginia.
El abrazo con la mujer contuvo el llanto de la muchacha.
La habitación asignada era compartida, limpia ordenada, dos camas, mesas con veladores, una cómoda con objetos simples debajo de la ventana, una jarra con agua fresca cubierta con una servilleta gastada e inmaculada.
Apoyó la maleta sobre la cama, en ese instante supo que compartiría el espacio con Mariel, le aseguró que estaría casi sola, ya que su acompañante siempre trabajaba.
Al día siguiente se presentaría en el hospital, inmediatamente consiguió trabajo
Han pasado varios años, Noelia está a punto de recibirse, en el interín pudo departir largas horas con Mariel, nunca quiso saber a qué se dedicaba su compañera , una mujer poseedora de una belleza misteriosa.
Le extrañó la ausencia prolongada de la joven, no dijo nada, por los medios supo que estaba detenida.
La visitaba con frecuencia, allí conoció las sesenta y cuatro baldosas en blanco y negro que separaban a las internas de la libertad.
El corazón de Noelia cabalgaba en el pecho cada vez que escuchaba el sonido de las rejas que se cerraban a su paso.
Más de una vez presenció las peleas entre las detenidas.
En cada celda había un toque femenino, una flor contenida en cualquier recipiente, las mismas eran cultivadas en el jardín de la cárcel.
La higiene impecable.
Estuvo un tiempo sin saber de Mariel.
Una tarde la celadora la llevó a un sector desconocido de la institución.
Allí encontró a su amiga con un niño en brazos.
Entendió que en esa unidad estaban las madres privadas de la libertad en compañía de sus hijos pequeños.
Niños que pasarían los primeros años de sus vidas detrás de los barrotes que utilizaban para treparse sin conocer el significado de los mismos.
Muñecos de peluche en el piso, escenas que provocaban ternura y horror.
Noelia obtuvo su título con distinciones.
El mejor promedio posibilitó la nombraran directora del penal.
Atrás quedarían los dolores que se encuentran en un hospital.
Había llegado el tiempo de luchar por otras enfermedades que no se curan con medicamentos, las heridas del alma.
Las primeras hebras de plata cubren la cabellera de Noelia, con esfuerzo consiguió que se eliminaran los barrotes del sector de las mamás que crían a sus hijos en una unidad carcelaria.
Mariel cumplió su condena, es su asistente personal, Darío se recibió de médico.
Los tres lograron una comunidad abierta para las presidiarias, la calidad de vida ha mejorado notablemente.
Es hora de regresar al pueblo que la vio nacer.
Teje y enlaza recuerdos, sabe que nunca es tarde para comenzar a amar.

http://www.youtube.com/watch?v=rT5zCHn0tsg&feature=related

Wednesday, February 02, 2011

EL PODER DEL FUEGO




Hace unos cuantos años Ismael Artigas fue elegido intendente de una pequeña ciudad.
Hombre de pocos escrúpulos no le interesaba el crecimiento de la ciudad sino los beneficios que podía obtener al ocupar tan alto cargo
Conformó el gabinete con los vecinos más conocidos de la zona, la única condición exigida es que apoyaran sus mesiánicas obras.
Isabel la mujer con la que se había casado hacía más de dos décadas, conservaba intacta su belleza, sus modales delicados conseguidos a través de estudios cursados en el exterior, abrirían la puerta a nuevas inversiones.
No tuvieron descendencia.
Ambos sentían una mezcla de odio, amor, acostumbramiento y conveniencia.
Eran respetados por todos los habitantes, la hermosura de la mujer se amalgamaba perfectamente a un hombre poseedor de una soberbia sin límites.
Ante la sociedad conformaban un matrimonio perfecto, casi para imitar, de no ser que se conocieran detalles de la vida privada que a veces no podían ocultar.
Ismael siempre había amado a la hermana de su esposa, residente en un pueblo cercano.
Estela calmaba con su amor las noches de soledad del intendente.
Concibieron un niño, las apariencias obligaban ocultar al menor.
Ismael quería llegar lejos, observando los planos de la ciudad descubrió que había una manzana cuyos dueños habían desaparecido en un incendio sin dejar herederos.
Allí en se lugar arbolado construiría el mejor barrio privado que se conocería en la comarca.
A la inauguración asistieron empresarios de la zona apellidos influyentes en la comunidad.
Una fiesta que quedaría grabada en el futuro.
Arquitectos e ingenieros parcelaron el lugar.
Barrio privado de casas bajas y lujosas.
El intendente reservó dos parcelas, en una construiría su mansión, la que habitaría cuando dejara la función pública.
En la otra se construiría un hospital de última generación.
Ismael fue reelecto varias veces, acumulaba dinero y poder.
Los años no pasaban en vano, el intendente anunciaría en la inauguración del centro de salud, que se alejaba del poder, necesitaba tranquilidad para transitar los últimos años de su agitada vida.
Ese día varios ciudadanos se presentaron al evento.
En el instante que su hijo no reconocido era nombrado director del nosocomio, los vecinos que habían esperado durante años que se cumplieran promesas de agua potable en el sitio, encendieron antorchas.
El fuego se diseminó con rapidez.
Ismael murió en el palco.
Isabel era una tea encendida, Luís el cirujano plástico la asistió en el hospital que curiosamente no había sido tomado por las llamas.
La mujer pasaría por varias operaciones, no le importaban las quemaduras del cuerpo, su única ilusión era poder volver a mirarse en un espejo.
La relación médico paciente se transformó en amistad.
La convalecencia les permitió conocerse, el médico le contó sus orígenes, le habló de su madre fallecida en un incendio que la justicia nunca había aclarado.
Isabel es una anciana.
Pasea por los jardines del nosocomio.
Lee y pinta bajo un árbol de cerezos.
Acompaña a su doctor en las horas libres, jamás quiso regresar a su hogar, donó todos los bienes que poseía para agrandar la institución, la más conocida de toda la provincia.
Las sucesivas cirugías lograron devolverle la belleza de antaño, nunca más pudo sonreír.

http://www.youtube.com/watch?v=uUir35l5y8U

Tuesday, February 01, 2011

HISTORIA DE UN PAYASO




El paso del tiempo hace que sienta dolores en el cuerpo.
Puede disimular con maquillaje los magullones que le quedan en el rostro.
A veces quisiera poder ocultar con el mismo las heridas de su alma.
Era un chico como todos, lo conocían como el hermano del medio.
Apodo que muchos hicieron que poco a poco el nombre legítimo fuera olvidado.
Sintió desde pequeño las diferencias, no podía ser indiferente a los mimos que los padres les otorgaban a sus hermanos.
Aprendió a vivir en esa soledad no buscada, sabía del amor de sus padres, a veces retaceado, siempre los honores y la gloria quedaban en la figura de sus hermanos.
Al cumplir doce años necesitó liberarse de los estigmas que se parecían mucho a un par de muletas.
Adoraba a su familia, sin embargo se sentía prisionero entre seres que le daban un poco de cariño como si fueran migajas.
Un circo llegaría a la ciudad, sería la oportunidad de irse lejos, mansamente, sin despedidas que arrancaran lágrimas que sabía no brotarían del amor sincero.
La noche anterior en un bolso colocó algo de ropa, suficiente para comenzar a transitar el camino de la libertad.
Caminó varias cuadras, los operarios habían terminado de armar una carpa de color verde.
Allí se sentiría contenido.
El dueño del circo al verlo tan desvalido y triste le otorgó un espacio en el tráiler que compartía con su esposa, el destino no les había dado la gracia de tener hijos.
Ese niño desgarbado los haría sentir como padres.
Comenzó repartiendo volantes que invitaban a ver un espectáculo único.
Pasados tres meses el circo seguiría su derrotero, no querían dejar al niño solo.
En la casa sintieron alivio el día que el dueño del circo se acercó a pedir por el chico.
Concurrieron ante el juez para cederles la custodia de Javier.
Recorrerían distintas ciudades.
Javier conocía de memoria las actividades del circo.
Asombrado observaba a los actores que hacían piruetas en los trapecios, el paso de bellas mujeres montando caballos que desfilaban airosos sobre la arena.
Reía como nunca antes lo había hecho al ver a los payasos, sin pensar que el destino le depararía la sorpresa de reemplazar a uno de ellos.
Se preparaba como un profesional, la crema blanca ocultaba sus rasgos, una boca gigante regalaba sonrisas coloradas, lápices negros dibujaban una lágrima.
Zapatos gigantes de distintos colores contenían las pisadas.
En el ínterin Javier estudiaba, recibió el título de maestro, el que dedicaría a sus padres adoptivos.
El tiempo ha pasado, hoy será la última función del circo.
Tributará la misma a esos seres que no dudaron en aceptarlo como a un verdadero hijo.
Remienda el traje gastado.
Hoy el maquillaje ocultará las arrugas que trajo el tiempo.
La función está vendida, Javier sabe que será la última de su vida circense.
Los aplausos conmueven.
Nadie nota que las lágrimas dibujadas se diluyen.
Mientras el público aplaude de pié las intervenciones del payaso, él llora todas las pérdidas.

http://www.youtube.com/watch?v=CruJJYcRX…

CUENTO MUSICAL




Intentaría convertirse en una nota musical.
Entre claves de sol y corcheas fue dibujando en el pentagrama una melodía.
Los acordes serían capaces de hacerle olvidar la tristeza que a veces quedaba enrejada en su alma.
Quería alejarse de las noticias que se repetían día a día, muertes que opacaban la vida quitándole su valor esencial.
Políticos que desde un estrado prometían metas inconclusas e inalcanzables para el común de la gente.
La tarde caía vistiendo el lugar con el misterio de la oscuridad, afuera sobre la Bahía del Encanto tímidos copos de nieve se estrellaban en el suelo, un manto blanco le recordó un vals de Strauss, en su mente sonaban las “Rosas del Sur”.
La veía a ella envuelta en su traje azul,los pies descalzos dibujaban figuras, él la tomaba de la cintura y la hacía volar aún cuando no tuviera alas.
Era hermosa.
Le pediría a Wagner el Anillo de los Nibelungos, sabía que lo conseguiría para entregarselo a su amada.
En su sueño nítidamente escuchaba a Beethoven, su “Oda a la Alegría” sería la música perfecta para declararle amor a esa mujer que le había robado el corazón.
Desconocía el nombre quizás se llamara Ángela o tal vez Aída como la ópera de Verdi.
Necesitaba concentrarse no podía creer que el amor se manifestara de una forma tan intensa.
La noche caía, lejos de la bahía observaba una estrella, una nube intentaba ocultarla.
Sentado en el taburete frente al piano, las teclas le regalaban una sonrisa en blanco y negro, un leve sopor lo indujo en un sueño.
La música los acunaba.
Unas "Voces de primavera" le traían el aroma de las flores, se asemejaba al ramo que alguna vez con amor infinito había pedido al florista que armara.
Recordaba los pétalos rojos vestidos de nácar, y allí estaba ella esperando.
Sostenía en su mano una copa de vino el líquido rojo bailaba un conocido vals, “Vino, mujeres y canto”.
En su mentedanzaban todas las féminas, se destacaba ella, hermosa como la figura del camafeo que su madre orgullosa lucía en el pecho.
Pese a estar dormido sintió frío.
La manta cubrió el cuerpo del hombre enamorado.
El calor de la frazada se parecía a los abrazos de ella, cálidos acompañaban sus respiración.
No sabe cuanto tiempo pasó, afuera el cielo se teñía con los colores del amanecer, una sinfonía de rosas y violáceos acompañaba su despertar.
De pronto una batería rompía la armonía, su vecino del cuarto piso a toda voz cantaba “Mariposas de colores”.
En ese instante decidió ser parte del pentagrama, solo, en silencio buscaría a la musa que lo inspiraba.

http://www.youtube.com/watch?v=ZqWS7LP4h…

Monday, January 24, 2011

SUEÑO AFRICANO




Si Dios lo desea pronto cumpliré noventa y tres años, son muchos o pocos de acuerdo a la forma en que el destino nos ha diseñado el propio derrotero.
Quiero que sepas que nací en Umtata, allí donde tres ríos se abrazan.
Cauces de aguas cristalinas que horadaban las piedras, sacando de cada una melodías que acompañarían mi infancia.
Con mis amigos recorríamos la región, nos gustaba internarnos en los bosques, frondosas arboledas enlazaban sus brazos verdes formando un techo de hojas que impedía que el sol hiriera la tierra.
Allí, bajo la sombra crecían las flores más exóticas que puedas imaginar.
Lugar tomado por pájaros multicolores que alegraban nuestros juegos con sus trinos.
Era el hábitat elegido para formar familias enteras de avecillas.
En aquel entonces los amigos que compartían mis sueños, eran idénticos a mí.
Orgulloso te cuento que soy de raza negra.
Mi padre fue consejero vecinal, siempre nos decía que el color de la piel era un envase del que solo importaba el contenido.
Estudié con ahínco hasta obtener mi título de abogado.
Conocí a la mujer de mi vida, en cada nacimiento de mis hijos rompía en llanto por la alegría y el dolor adivinando que cuando fueran grandes, los señalarían por tener otro color.
Luché por la igualdad de todos los hombres que habitaban mi país.
El hombre blanco consideró que intentar parecernos a ellos, era una traición.
Cinco años estuve encarcelado.
Pensaron que estar privado de la libertad lograría que cambiara mis conceptos, nada de eso ocurriría.
Regresé al lado de mi esposa, disfruté de la familia que habíamos formado.
Mi casa era la más colorida del barrio, flores por doquier adornaban el jardín.
Nuestras manos fueron construyendo todo lo material, el pensamiento transmitido a los hijos el único legado.
Volví al ruedo.
Quería que todos los hombres y mujeres de mi patria accedieran a los mismos derechos del hombre blanco que había llegado desde muy lejos a colonizarnos.
Jamás intenté separarlos intentaba una sana convivencia.
Otra vez la acusación me llevaría a la cárcel.
El juez fue implacable, pasaría el resto de mi vida prisionero.
Jamás perdí el contacto con mi compañera, conocí a mis nietos en prisión.
Nada haría cambiar mi forma de pensar desde el sitio que estuviera lucharía por la libertad y la igualdad.
La reclusión perpetua se llevo treinta años de mi vida.
Luché siempre.
Fui presidente de mi país.
Recibí condecoraciones, todas las que puedas imaginar.
Hace unos meses mi patria fue centro del mundo, el fútbol parecía que uniría cual si fuera música todas las voces.
Un mes en que todas las razas estaban juntas.
No pude asistir a la ceremonia, había perdido a mi nietecita, además no quería ser un estorbo que se desplazaba en una silla de ruedas.
Conocés parte de mi historia.
Estoy cansado, no tanto como para dejar de sugerirte que siempre luches por tus sueños.
Enfrenta cada desafío.
Lucha, lucha por la libertad y el entendimiento de todos los hombres.
No mires el color de la piel, el alma de cada uno de nosotros no lo reconoce.
Eleva tu voz, para que cuando me encuentre en las puertas del cielo pueda regalarte una sonrisa.

http://www.youtube.com/watch?v=pyWfk8YrSeE

Friday, January 21, 2011

HISTORIA DE UN BAILARÍN




Quiero que conozcas mi historia.
Duendes imaginarios me permiten te escriba desde el cielo.
Paisaje que me recuerda a mi lugar de nacimiento.
Ciudad de casas bajas y jardines cuidados.
Me río cuando escucho que adjetivan como Doña Rosa a las personas que se ocupan del espectáculo.
No es así.
Cuando comencé a bailar en mi patria chica todos se reían de ese muchacho desgarbado que amaba la danza.
El ruido de los aviones al principio me asustaba, despegaban cerca de la casa que compartí con mis padres.
A tan corta edad los niños se asustaban con el sonido rugiente de las turbinas.
Creí que era uno más de ellos, no fue así.
Sentí que me discriminaban cuando se enteraron que cursaba danzas en el Teatro Colón.
Todos me señalaban con maldad, no me importó nada.
Mis oídos se cerraban ante los comentarios adversos, lo motes que lastimaban a mi familia.
Cómo no recordar a mi hermana, ella creyó en mí.
La recuerdo juntando la plata que me llevara al teatro.
Épocas de sacrificios para concretar los proyectos.
No conocía a nadie.
Flaco, desgarbado las chicas no reparaban en mi persona.
No creas que me sentí víctima, nada de eso.
Me dolían las piernas, la perseverancia lograba hacerse carne en mi cuerpo.
Gasté zapatillas en los escenarios.
Necesitaba ser reconocido.
No te espantes.
Mijail apareció en mi vida, no me costó nada enamorarme de un hombre que sabía reconocer el esfuerzo y el arte.
Juntos partimos a otros mundos.
Los teatros agotaban las entradas para verme.
Grande supe de la gloria no buscada en mi terruño.
Tarde, muy tarde.
Estaba enfermo.
Disfruté todos los aplausos.
Salir en la portada de los periódicos.
Las críticas eran bienvenidas, fortalecían mi espíritu.
¿Qué más podía pedir?
Nada.
Conocí la gloria, el triunfo.
Nos escondimos para amarnos sin barreras que anidan en las mentes cerradas que no saben que el amor, es amor y punto.
Mi hermana guardó todas las condecoraciones recibidas.
No me importaban.
Partí como lo hacen muchos, con la satisfacción de haber conocido el mundo, recibir aplausos sin que nadie señalara mi condición.
Hoy estoy lejos, puedo estar en los recuerdos de los que admiran el arte.
¿Fracasé?
No, si aún te emocionas al escuchar los acordes de la música que me permitió elevarme a los cielos.
No, si aún te estremeces mirando imágenes en blanco y negro.
No, si supe estar en una de las celdas que están en tu corazón.


http://www.youtube.com/watch?v=3-4J5j74VPw

CUADROS PARLANTES




La secretaría de cultura de la ciudad preparó una muestra de pintura.
Se exhibirían obras de artistas noveles para rendirle un homenaje a Paul Cézanne, en el aniversario ciento setenta y dos de su natalicio.
Pocas veces se organizaba un evento tan importante, los habitantes del pueblo expresaban alegría.
Maricel invitó a su amiga de toda la vida, era una buena ocasión para limar asperezas ocurridas en un pasado reciente.
Las muchachas buscaron los mejores vestidos, por primera vez tendrían la oportunidad de conectarse con vecinos importantes a los que solo veían en las páginas del periódico local o alguna aparición en televisión.
Quedaron en encontrase en el bar literario ubicado en la esquina de la municipalidad a las cinco de la tarde.
Maricel llegó puntualmente enfundada en un trajecito gris, compuesto por saco y pantalón que insinuaba sus delicadas formas, la única nota de color que agregó al atuendo fue un fular de seda en colores pastel, en la solapa un pequeño broche de oro, engarzado con pequeños brillantes que formaban la inicial de su nombre.
Alma, fiel a su costumbre no encontraba qué ponerse, arrojaba sobre la cama vestidos cortos, largos, escotados, cerrados.
Una paleta de colores arrugada esperaba ser devuelta al lugar original.
Faltaba una hora para el encuentro con Maricel.
Las artes no le llamaban la atención, sin embargo estaba dispuesta a recomponer una relación que al principio había sido medianamente buena con su amiga.
Pasada media hora a Maricel le dolía el estómago, el café era el peor veneno.
Decidida y amable tomó el celular, necesitaba recordarle a Alma que el encuentro debió haberse producido antes.
No pudo disimular su enojo al verla.
Alma llevaba un diminuto vestido, negro como las botas con taco aguja que le impedían caminar normalmente, maquillaje al tono y un flequillo que le ocultaba la mitad de la cara.
No era la hora ni el lugar indicado para lucir semejante vestimenta.
Como antes calló, una mueca transformada en sonrisa la recibió.
El salón de la secretaría estaba colmado.
En la pared principal estaban los cuadros del famoso pintor, a los lados los de pintores regionales.
Alma se dedicaba a beber champagne sin importarle demasiado la mirada de los asistentes.
Maricel admiraba las pinturas de Cézanne, formas delicadas eran un deleite para la mirada.
Abstraída en la contemplación de los cuadros el corazón cabalgaba en el pecho de la muchacha.
En ese instante la imagen de “La mujer del piano” ocupaba sus pensamientos.
Reparó en las formas de otro cuadro.
No necesitaba saber que el mismo era de Pérez Celis, cruces, golondrinas, flores de azahar mezcladas en el óleo.
Prevalecían los colores turquesas, azules y violetas.
La serpiente que enlazaba los objetos le preguntó a la pianista ¿Si tuvieras que elegir una imagen para tu cuadro por cuál optarías?
Sin dudarlo la frágil muchacha que acariciaba las teclas le respondió que se inclinaría por la mujer de trajecito gris.
Maricel no entendía por qué los cuadros hablaban entre si.
Inmediatamente llegó la respuesta.
La pianista le comentó: Para ejecutar las obras que tanto te gustan , necesito paz.
Alma es una bella mujer, demasiado complicada para brindarlo.
Maricel no pudo recomponer la relación tortuosa con su amiga de tantos años, compró una reproducción del cuadro.
La colgó en el salón de la casa.
Cuando tiene dudas sobre las relaciones personales que frecuenta, le pregunta.
¿Fracasé?
La respuesta siempre es la misma, los acordes de la música te guiarán por el camino correcto.


http://www.youtube-nocookie.com/watch?v=6WDV54dAySg&feature=related

Thursday, January 20, 2011

KAYRÓS




Al nacer fue bautizado con un nombre que significaba la oportunidad, el momento justo en que deben transcurrir los episodios de la vida.
Desde la cuna Kayrós mostró carácter e inteligencia
Cronos estaba pendiente de los avances de su hijo, descendiente de los primeros titanes hijos de Gea compartiría con el pequeño sabiduría.
Al cumplir siete años viajaron solos a una isla alejada, ubicada a orillas del mar Egeo.
Las aguas azules y transparentes del océano serían una gran ayuda para transmitirle conocimientos.
Eligieron una gruta natural, aún no era momento de contarle a su hijo que él había visto durante mucho tiempo la danza infinita del agua socavando las rocas.
No debía confundirlo al inculcarle conceptos.
El proceso duraría un tiempo sin medida.
Al amanecer oraban a las distintas deidades griegas.
Los juegos tenían un espacio importante.
Sumergirse en las aguas era parte del plan, conocer el vuelo de las aves.
Saber encontrar en el agua y en el bosque el alimento diario.
El crepúsculo teñía con hermosos colores el firmamento, poco faltaba para que una a una encendidas y titilantes se colgaran las estrellas.
Cronos admiraba la belleza innata del pequeño.
La luz propia mostraba los rizos iguales a los rayos de Febo, la mirada transparente e inquisidora lo asemejaba a los ángeles que aparecían en antiguas ilustraciones.
Las charlas se extendían hasta que un manto oscuro daba paso a las sombras.
Lloró junto al niño cuando le habló de la eternidad que los Dioses le habían conferido.
Kayrós quería ser como sus amigos, jugar con ellos, crecer juntos compartiendo todas las horas del día, de la vida.
La fragilidad de la mente de un niño no concebía la vida eterna, a sus escasos años lo tomaba como una carga.
Si le conferían la gracia de ser eterno perdería no solo a sus amigos, también a los seres que amaba.
Jamás había pensado en la posibilidad de quedarse solo.
Como solo los sabios saben hacerlo, el padre tranquilizó a su hijo.
Le dijo: Siempre estaré a tu lado, nada me detendrá, viviré para acompañarte, cuidarte.
Debes comprender que el tiempo para nosotros no tiene medida.
Debes entender que jamás seré viejo.
Es hora que sepas hijo mío que a ti se te ha concedido la gracia de la oportunidad.
Confundido el niño le preguntó ¿Cómo sabré a quién debo entregarla?
Sonriendo Cronos le contestó, el destino te dará pautas, comprobarás quien es acreedor a ella.
Las oportunidades no se encuentran siempre, te ayudaré en una elección que al principio no será fácil.
Busca a los que tienen ilusiones, encuentra a los desposeídos, ve por el camino que transitan los que entregan en cada letra parte de su alma, otórgale a un huérfano la posibilidad de encontrar una familia que lo ame.
Desparrama oportunidades en aquellos que alguna vez se han sentido solos.
Dentro de muchos años se inventarán los relojes.
No te detengas a observarlos, objetos inanimados que no podrán alcanzarnos.
Hijo, acude a calmar la ansiedad de todos los que esperan.
Tu tienes el don de la oportunidad, yo, tu padre ayudaré para que cada sueño se haga realidad.
Cronos y Kayrós viven en un plano celestial, desde allí controlan todos los movimientos terrenos.
A ti que está leyendo estas letras no desesperes, con buena voluntad las dificultades se han sorteado siempre.

http://www.youtube.com/watch?v=svwqHhTQC5E&feature=related

Tuesday, January 18, 2011

LA CASA DE LOS ESPEJOS




Raquel Ontiveros eligió estar sola.
Muy joven se alejó de su familia que no aceptaba su modo de encarar los acontecimientos cotidianos.
En el jardín de la vieja casa, la abuela enjugaba sus lágrimas con un pañuelo bordado.
Pañuelo que alguna vez había sido blanco, terminado con discreta puntilla de encajes.
Pañuelo que el tiempo había dejado amarillo.
Pañuelo blanco que pese a los lavaos guardaba cada uno de sus sentimientos.
Recuerda como si fuera hoy el nacimiento de la única nieta.
Pedacito de carne rosada y tibia que desde pequeñita mostró el carácter.
La recuerda en ocasión de su bautismo, jamás había visto una niña que llorara tanto cuando por su cabecita rodaba el agua bendita.
Presagio de malestares futuros, de palabras muertas en la garganta para no incordiarla.
Le reclama a su hija que fuera un poco inflexible con su hija, que tratara de moldear el carácter arisco con la ilusión que no sufriera tanto.
Al morir los padres en un accidente aéreo, la pequeña quedó al cuidado de la abuela.
La anciana hacía malabarismos para enviar a la nieta a las mejores escuelas, quizás el contacto con otros niños apaciguara el carácter violento de la pequeña.
Tiempo después aparecería Juan en escena, al verlo el corazón de la dama se estrujó.
En el pueblo chico todos conocían las actividades del hombre.
Desapegado de los libros, ejecutor de las peores maldades.
Su única razón de vida era la fuerza y la extorsión.
La abuela no percibe el plan que llevará a cabo Raquel.
La muerte súbita la encuentra debajo de las plantas de naranjo.
El aroma a azahares, la guiará a subir los últimos peldaños de la escalera que lleva a los cielos.
Raquel nunca amó a Juan.
Manipuladora, lo utilizaba para conseguir aquello que quería.
En el pueblo todos saben que ella quiere irse de la ciudad que la vio nacer, enterrar el pasado que la condena.
Juan por medio de sus contactos le conseguirá otra identidad para que viaje a Francia.
La promesa es reunirse a la brevedad.
Nadine ha pasado todos los controles, pronto comprará una casa en los suburbios de Paris.
Tiene dinero suficiente para construir una doble fachada en la vivienda.
Por fuera será simple, techos bajos, un cuidado jardín.
Jamás el odio que alberga su alma logrará que sienta la fragancia de las flores que aparecen en el estío.
El chansonnier ejecuta una canción vieja, el florista obsequia blancas azucenas.
Nada la conmueve.
Ingresa a la casa de doble fachada.
Frente al espejo de su suite quita los restos de maquillaje.
El grito desgarrador atraviesa el espejo de la habitación.
La imagen duele, la muestra tal cual es, una mujer que ha envidiado lo que otros lograron con esfuerzo.
Una esquirla del espejo atravesará la garganta de la mujer.
Muere la risa.
Los restos del espejo capturan la imagen de una fémina que se olvidó de vivir.



http://www.youtube.com/watch?v=snEBPzmfJ1E&feature=related

Thursday, January 13, 2011

EL PODER DE LAS PALABRAS




Antes que hubiese transcurrido el episodio que embargaría a casi todos dejando que fuera reina la angustia,había sentido que se le estrujaba el corazón.
Buscaba motivos que avalaran los pensamientos sin encontrarlos.
Los afectos disfrutaban en otra playa.
Se comunicaban varias veces al día.
No, no era esa el motivo que la preocupaba.
Noche de sueño intranquilo.
El café del desayuno compartido con su hombre la despejaría.
Un beso manso y apasionado selló la despedida hasta la tarde.
El cielo amenazante vestido de gris profundo cambió el color del agua.
El silbido del viento agitaba el oleaje.
Tímida la llovizna comenzaba a calmar la sed de los cerros.
Un pájaro con alas de plata surcó la oscuridad del cielo plomizo hasta perderse entre las nubes.
Vuelo tranquilo en búsqueda de un rayo de sol, transportando en su interior un bagaje de sueños.
La computadora tardó en cargarse, parecía que el tiempo se había detenido.
Respondió los correos con rapidez, necesitaba entrar al sitio que tantas satisfacciones le había brindado.
Alerta, letras azules y rojas anunciaban una desactivación inesperada.
Se unió al reclamo.
Soldados de letras negras definían su silueta en el espacio blanco
Nada más bello que elevar una petición despojada de violencia utilizando como única arma las palabras.
Palabras que contaban paisajes, pintaban rostros aniñados o aquellos que están marcados por las líneas que otorga la vida.
Épocas pasadas o futuras, mágicas imágenes convertidas en oración unidas en la misma dirección.
La competencia sana de las palabras escritas produjo un aluvión de relatos.
Las horas pasaban, la ansiedad aumentaba.
A media tarde el poder de las palabras trajo alivio.
Nada se modificaría en lo inmediato.
La lucha de las letras continuará, para ello hace falta entendimiento.
Compartir es parte del sueño, falta mucho camino por recorrer.
La experiencia vivida indica que es más hermoso sumar que restar.

http://www.youtube.com/watch?v=_yTCmOWp6sI&feature=related

UN VESTIDO AMARILLO




Debía poner punto final a su estrategia para no ser descubierto.
Era necesario eliminar indicios que comprometieran el futuro.
Enrique era el único que sospechaba.
Se sentía perseguido, temía trasladar a otros sus propios miedos.
Una vez renovado el pasaporte hablaría con el gerente de la firma, sabía que en Puerto Rico necesitaban cubrir una vacante, nada lo ataba a Buenos Aires, ese destino le resultaba atrayente.
Una y otra vez se preguntaba si aún viviría en la zona Edy, hombre de gesto adusto, el único capaz de guardar silencio y tender una mano cuando un afecto se encontraba en una situación límite.
Siempre conversaron en tono amigable, sin la complicidad que brinda la amistad
Nadie recordaría que allí había viajado con la mujer de sus sueños.
Recostado en el sillón las imágenes de ese viaje se suceden como en una película.
Caminatas por la costanera, perfumada con el aroma del conocido flamboyán.
Árbol noble que obsequiaba sus flores de fuego, a quien quisiera admirarlas, fotografiarlas o robar una de la frondosa copa para adornar el cabello de la mujer amada.
Pocas veces había visto playas tan perfectas, arenas blancas con suaves desniveles que se internaban en el color turquesa del mar.
Tardes de tragos largos en las glorietas del hotel de una famosa cadena internacional.
A medida que las estrellas se encendían en el cielo, pequeñas lámparas con sombrero de metal se mezclaban en los canteros repletos de flores.
Luciérnagas inquietas hacían un guiño intermitente a los enamorados.
Esa noche no habían programado nada especial.
Cenarían en las instalaciones del hotel.
Nadia tardó más tiempo del acostumbrado en bajar de la habitación.
El vestido amarillo destacaba el bronceado de la piel, un hombro descubierto se insinuaba sensual, el cabello sostenido en la nuca mostró el tatuaje que la mujer había ocultado con su cabellera.
Cenaron en silencio.
No podía disimular la ira, se preguntaba una y otra vez qué significaba esa letra disimulada con arabescos.
¿Cómo no lo había visto antes?
Decidido la interrogó, las excusas no lo conformaron, ella insistía, lo había consultado, seguramente no se acordaba.
Detalle que colmó la paciencia del hombre, sintiéndose burlado, ultrajado.
Caminaron en silencio sin tomarse de la mano.
La besó con furia, mansa ella se entregó una vez más.
No dejó de ejercer presión en el cuello de la mujer.
El mar se encargaría de alejar el cuerpo.
El caso nunca fue cerrado.
Días atrás encontraron intacto el cuerpo de una mujer ahogada en la playa de San Germán.
Los investigadores no podían asimilar que ese NN femenino no hubiera sufrido el paso del tiempo.
Rápidamente se difundieron las fotografías por todos los medios.
Edy lo esperaba en el aeropuerto, se alojaría en su casa.
Al día siguiente científicos se presentaron en la morgue, practicarían nuevas pericias.
El estupor invadió a todos, a medida que descorrían la sábana el cuerpo de la mujer se desvanecía, sobre la camilla solo quedó un vestido amarillo.

http://www.youtube.com/watch?v=f_JLkIOnq04&NR=1

MAÑANA




Y todos los días que se sucedan quiero estar aquí, voy a explicarte mis razones.
Hace tiempo miraba los sitios que ofrece el diario hasta que me atrajo el foro de cuentos.
Con mucho miedo un siete de enero de hace cinco años supe que había encontrado el espacio adecuado para dejar mis relatos.
No sabés la satisfacción que tuve cuando encontré tantos y tan buenos escritores.
De ellos aprendí mucho, fueron mi guía en el camino de las letras.
Formamos una familia virtual, con la mayoría somos amigos del alma, sentimientos que una máquina tal vez desconozca.
Es posible que te preguntes el motivo de muchas ausencias, te cuento, muchos usuarios de aquella época migraron, estuviste ausente, ello no significa que los hayamos olvidado.
No intentes convencerme con un nuevo formato, está a la vista que el intento del año pasado no obtuvo los resultados esperados.
Ante este nuevo avance, como soy curiosa fui a visitar otros foros, imagino que habrás observado el descontento general.
Es feo imponer mil caracteres para contar una historia, no dudo que se puede lograr un cuento, pero le faltará el alma y la garra que todos ponemos.
No sé a quien le escribo, no tiene importancia.
Quiero que sepas que la creatividad no se modera.
¿Serías capaz de cortar la tela de un cuadro para que quepa en tu espacio?
Lo sé nosotros no pintamos, las letras de cada uno de los usuarios forman paisajes que mueven a la risa o al llanto.
Hoy somos algunas columnas, enero es mes de vacaciones.
Tenemos suficiente fuerza para sostener el espacio con nuestros cuentos, no derribes nuestros sueños.
No hago trueques, jamás cambiaría la libertad de expresión por una medalla, no importa el color, somos personas con sentimientos.
Ayer cuando las observé las asocié con los premios que les otorgan a los grandes campeones antes de salir a la arena para venderlos.
Pobres animales no saben que integran un comercio.
El tema es otro ni vacas ni toros de la Sociedad Rural, somos escritores, queremos escribir sin límites.

http://www.youtube.com/watch?v=grdTe5IZqkY

Wednesday, January 12, 2011

ALAS QUEBRADAS




No cortes mis las alas.
Justo ahora quería emprender nuevamente el vuelo, desplegarlas y planear en libertad absoluta.
Recorrer todos los continentes, en mi pico solo llevaría letras.
Letras que acortarían distancias.
Letras que me permitirían describir el rostro de mis amigos.
Tenés razón no los conozco, no me podés negar que sé como es el alma de cada uno.
Con ellos compartí cinco años, que no es poco en la vida de un pájaro.
No me hables de avances tecnológicos, escapan a mi comprensión.
Conozco de vuelos que surcan el cielo.
Conozco el miedo cuando arrecia la tormenta.
Temblé con el grito de un rayo.
Busque refugio en las ramas de un árbol hasta que el temporal se calmara.
Extasiado bebí el agua del río que le canta a las piedras.
Osado me posé en una roca para observar la inmensidad cargada de belleza.
Volé libre, sin ataduras ni límites.
Unos minutos te bastarán para conocer mi refugio.
Se respira paz en todos los rincones.
No me ignores.
No quiero vivir en una jaula de cien o mil barrotes.
No me premies con joyas cuando por otro lado me estás quitando lo que más quiero.
Ninguna jaula, ningún metal podrá contener la angustia que siento al percibir que en pocas horas estaré encerrado.
Dejame volar acompañado de mis sueños, los que viven en el recuerdo, los que vendrán mañana.
No me quiebres las alas, necesito seguir viviendo.
Imaginar un futuro posible, de tu voluntad depende.

http://www.youtube.com/watch?v=dma4r9ymDC4

PAISAJES MARÍTIMOS




Seguramente la lágrima encontrará su cauce en las profundidades del océano.
Nada es casual, ambos líquidos son salados.
La música la lleva a recordar pasados presentes, futuros pasados.
Nubes grises se apoderan del cielo.
El sol ofrece resistencia.
No quiere partir, es temprano.
Antes de hacerlo ofrendará al universo pinceladas púrpuras y rosadas.
La brisa agita las aguas.
Crestas que ya no son blancas en su espuma traen trozos de madera.
Livianos, pesados.
Tomará uno evitando salpicarse con el agua helada.
Escribirá en la arena el nombre de los seres que tanto ama.
Majestuoso se acerca al puerto un crucero majestuoso.
Imagina a los pasajeros que eligieron ese sitio del fin del mundo.
Los remolcadores lo arrastran lentamente, buscan el lugar preciso para anclarlo.
Aparecen las cámaras digitales, los celulares, en un momento los flashes se asemejan a las estrellas que vestirán el firmamento a la medianoche.
Observa el horizonte, le gustaría que la vista atravesara miles de kilómetros para ver a los pequeños jugando en aguas más cálidas.
La imaginación puede cumplir todos los sueños.
Camina en dirección al puerto, asciende los escalones que llevan a la banquina, le gusta mirar la llegada de los barcos pesqueros.
Coloridos en sus canastos traen el fruto de una larga jornada.
Otra lágrima se deslizará por su rostro al notar la ausencia del capitán de una de las naves.
Contiene con un abrazo a la compañera del anciano de manos curtidas por el viento y el sol.
Tanto amor que puede terminarse en un instante.
Afortunadamente Don Pablo solo está descompensando, en pocos días estará repuesto.
Otra vez comenzará a girar la rueda de la vida.
El abrazo la sorprende.
Otra vez el fuego del amor se enciende.


http://www.youtube.com/watch?v=aR9Nit-3VDg&NR=1

Tuesday, January 11, 2011

LA ESCLAVA




Rosella es una niña de nueve años como tal no entiende mucho aquello que sucede a su alrededor.
Nació en una isla bonita, pródiga en paisajes de exquisita belleza.
La madre parece su hermana, muy joven tuvo a su única hija.
Los harapos que viste no le quitan belleza, la piel morena destaca la mirada color miel.
No entiende nada de esclavitud es solo una niña.
Al cumplir los diez años su mamá la vende a una bella mujer que en sus noches entregaba el cuerpo al mejor postor.
Rosella vivía ajena su mundo de fantasías, hasta que el infortunio la llevó, previa venta a vivir con el hombre más despiadado.
Hombre de mucho dinero elegía a los que pudieran servirle.
Impúdico se aseaba desnudo por la hacienda, la niña siempre miraba el suelo, sentía asco y vergüenza por su amo.
Sabía que debía obedecer todas las ordenes de lo contrario la esperaba el castigo de un látigo o la hoguera.
Tomada por la fuerza concibió a su primer hijo, el que pronto fue arrancado de su regazo.
Jamás habló con ese hombre que se parecía a una bestia, solo obedecía con la mirada nublada por el llanto.
Pasaron diez años de sometimiento, de morderse los labios ante las continuas violaciones.
Sabia que nada duraría para siempre.
Con la escasa paga que recibía compró un rosario, acariciaba las cuentas pidiendo que la tortura se terminara.
El sacerdote de la colonia ayudaría a concretar sus sueños.
En el interín nació la segunda hija, una niña bella que jamás sería reconocida por su padre.
Rogó para que no la separaran de Rosita.
Su amo enfermó de malaria, episodio que ablandó el corazón del hombre.
Han pasado muchos años, desde Francia llegan buenas noticias, la esclavitud será solo un recuerdo.
Rosella trabaja día y noche para criar a su hija, no quiere que cualquiera la compre como si fuera un objeto.
El sacerdote de la región cumple con la promesa de liberarla de la esclavitud.
No habrá más castigos ni látigos sobre la espalda desnuda de la mujer.
Francia festeja la revolución que hará libres a todos sin fijarse en el color de la piel de todos los seres que han trabajo en forma inhumana en la isla.
Rosella podrá reunirse con todos sus hijos, les contará la historia de una esclava que supo luchar por su libertad.

http://www.youtube.com/watch?v=dma4r9ymDC4

Monday, January 10, 2011

VISITA AL CASTILLO




Marcelo es un reconocido médico psiquiatra jubilado.
No tolera la soledad, es así que decide dar clases de psicología en colegios públicos y privados con el propósito de no tener tanto tiempo libre que lo agobia.
Ha tenido muchos amores, nadie sabe por qué no concretó ninguno.
En la ciudad que vive se rumorea que si bien en un buen profesional tiene comportamientos extraños.
Siempre buscó sus parejas en otros sitios, nadie jamás conoció una foto de alguna pese a que sierre en las charlas del café de la universidad recordaba a Noelia a quien definía como su gran amor.
Muchas veces sus compañeros de tertulia le preguntaban por la mujer en ese instante la turbación lo apresaba, llamaba al mozo, abonaba la consumición alejándose rápidamente.
De todos los cursos Jazmín es su alumna predilecta, demasiado adulta para su edad.
No tardará mucho tiempo en sentirse atraído por la muchacha, ella lo admira.
La joven avisa a sus padres que esa tarde no llegará a su casa en el horario habitual, la excusa es la preparación de un trabajo práctico.
Marcelo la espera a pocas cuadras de la escuela, no quiere que nadie los vea, ambos se protegen de la curiosidad y las miradas.
Al llegar al domicilio Jazmín queda atónita ante un cuadro de un castillo, es perfecta la pintura.
El profesor la invita a retroceder en el tiempo por medio de la hipnosis.
Para tranquilizarla le dirá que tenga absoluta confianza, mientras esté en ese estado solo la cuidará.
Jazmín cree despertar en el castillo de Neuschwanstein, ubicado en Baviera.
Construcción nacida en el romanticismo de su dueño, el Rey Luís.
Inexplicablemente, el uniforme de la joven se convierte en el traje de una doncella.
Se ve hermosa en su vestido de terciopelo azul, la amplia falda se mueve al compás de sus pasos, un breve cuello de encaje hace juego con la cofia que contiene la cabellera.
Observan la edificación desde el exterior, no puede ser más perfectas, torretas como agujas intentan acariciar el cielo invernal, en cada ventana lucen coloridos ciclamen.
A su espalda majestuosos se yerguen los Alpes, apenas escondidos detrás de la espesa bruma.
La escalera de mármol permite el ingreso, impresiona la belleza de los salones, revestidos en madera, adornados con figuras talladas, techos abovedados en los que su dueño hizo pintar los frisos más bonitos que pueda imaginar cualquier humano.
La sala de música conserva el mismo estilo, las teclas del piano claman por una caricia.
Los acordes de Strauss suenan en el castillo.
La pareja tiene la impresión que los cristales de las lujosas arañas danzan, movimientos casi imperceptibles regalan destellos de plata.
Recorrerán la edificación.
Desde la habitación principal se pueden observar las montañas.
El agua de las cascadas armoniosamente horada las piedras.
La joven tiene sentimientos encontraos, le gusta estar en ese sitio, el temor le produce escalofríos que cual látigo recorren su espalda.
Bajan las escaleras tomados de la mano, la amplia cocina se conserva como antaño.
El café calentará los cuerpos, disipará el miedo.
El profesor intenta sacar a su alumna del estado hipnótico, como otras veces no lo logra, como otras veces utilizará el mismo recurso.
Marcelo sabe que en uno de los cajones, envuelta en un sobre de gamuza hay una daga.
Un movimiento certero herirá a Jazmín en el cuello, la muerte sobrevendrá en segundos.
Para el médico es otro intento fallido intentar viajar en el tiempo.
Su alumna integrará el último lugar de una lista siniestra.
En la ciudad todos salen en su búsqueda.
Los días pasan, no hay pistas ni rastros que puedan llevar a encontrarla.
El médico sigue tranquilo con sus clases, en otro lugar del mundo, en los jardines del palacio comienzan a florecer los jazmines.

http://www.youtube.com/watch?v=YyfYKDoclrU&feature=related

Friday, January 07, 2011

CABALGATA Y SUEÑOS




Comenzó a practicar equitación desde muy pequeña en el campo de los abuelos.
No existía imagen más bella que aquella que la mostraba como parte del paisaje.
Al cumplir ocho años le regalaron el primer potrillo, Junco era manso y obediente, la mirada triste del equino brillaba cuando su dueña se acercaba.
Comenzaron los paseos en el interior de la chacra, era necesario que el noble animal se entendiera con la niña.
Le regalaron la primera montura, confeccionada en cuero repujado con arabescos, en los laterales muy juntos se habían grabado a fuego los nombres de Junco e Irina.
Pieles de cordero para que no lastimaran el lomo del caballo.
Ambos estaban listos para la cabalgata, la niña reía cuando realizó los primeros trotes, el cabello dorado suspendido en la brisa se balanceaba como las mieses de trigo.
El atardecer indicaba que había llegado la hora del descanso.
Junco descansaba en el establo, recibía con agrado un terrón de azúcar, las caricias se multiplicaban durante el cepillado.
El caballo y la pequeña habían crecido juntos, el entendimiento era mutuo.
Recorrer la chacra no alcanzaba, Irina anhelaba ser una experta jinete.
El premio a sus estudios fue inscribirla en un club de equitación.
Finalizadas las labores del colegio, partían a la institución.
El entrenador la trataba con dulzura y firmeza.
Irina obedecía las órdenes transmitiéndolas al equino sin necesidad de utilizar la fusta.
El código establecido era una simple palabra “Llévame”.
A los pocos meses la adolescente se había transformado en una experta.
Domingo de exhibición.
La familia estaba preparada para asistir a la muestra.
La jocketa se veía hermosa enfundada en sus breeches blancos, botas de montar color negro, iguales a la casaca y el gorro de felpa.
Sorteó sin dificultad las primeras vallas sin derribar ninguna.
La tribuna aplaudía a la muchacha.
Al intentar saltar la última, Junco cae pesadamente arrojando a la amazona a varios metros.
Los días se extendían, Irina no reaccionaba.
Los médicos sabían que solo necesitaban tiempo para que la joven despertara de su sueño.
Difícil la tarea de los padres, debían comunicar a su hija que Junco había sido sacrificado y ella había perdido la movilidad de sus piernas.
Largos meses de rehabilitación no dieron el resultado esperado.
Irina quería vivir, trascender ya no como experta jinete sino a través el arte.
En el jardín un asistente prepara la tela, una mesita auxiliar contiene pinceles y temperas.
Junco parece revivir en el caballete, el amor consagrado a su caballo guía las manos de la joven.
Trazos ligeros, suaves, muestran el alma de la muchacha.
En el Centro Cultural entregarán los premios a la mejor pintura al óleo.
Irina que jamás fue vencida por la adversidad se desplaza en su silla de ruedas.
Recibe el primer premio, desde la tela premiada, Junco parece esbozar una sonrisa.
La vida continúa, entre las piedras el río canta.

http://www.youtube.com/watch?v=FHFf7NIwOHQ&feature=related

Tuesday, January 04, 2011

NOCTURNO




Noche de ballet en el principal Teatro de Praga, tan cercano al mercado de frutas que el viento nocturno trae fragancias cítricas, almibaradas.
Afuera la nieve se desliza por las coloridas cúpulas de la ciudad.
Esbeltas agujas intentan acariciar el cielo.
Los automóviles circulan con precaución.
De ellos bajan los invitados a la función especial.
Gallardos caballeros lucen levitas, frac o smokin, cuellos levantados dejan ver las alhajas que los sostienen.
Diosas enfundadas en largos vestidos de gasas volátiles reciben todas las miradas.
Griselda es la hija de un conde, luce esplendida un vestido sugerente, el talle bordado con finas piedras.
Los altos tacones la hacen inalcanzable.
Una fina estola de piel abriga los hombros desnudos de la muchacha.
Esmeraldas como sus ojos visten el pronunciado escote.
Pareciera que se desliza al caminar, paso pequeños logran que la falda se mueva como si fueran las alas de un ángel.
El maquillaje no puede ocultar la palidez de su rostro angelical ni la tristeza de su mirada.
Joven misteriosa.
Puede escuchar los murmullos de admiración, devuelve con una sonrisa los halagos.
Nadie sabe porqué acude sola a la ópera, muchos vislumbran un pasado y presente en tinieblas.
Ubicados en las butacas escuchan al maestro de ceremonias quien anuncia el concierto de un novel músico del que poco se conoce.
Los asistentes saben que ha formulado un solo pedido, brindar el concierto en penumbras.
El comentario se propaga como reguero de pólvora, muchos lo atribuyen a la excentricidad propia de algunos artistas.
Griselda ocupa un palco cercano al escenario, él puede escuchar los aplausos de esa mujer que lo ha cautivado desde la primera vez.
Se han visto en otras ocasiones, solo recuerda el calor de sus brazos rodeando la cintura, besos apasionados preludiaban el encuentro de los cuerpos.
Esta noche sería diferente e inolvidable.
Finalizada la función se encontrarían en el castillo que él alquilaba.
Alejado de la ciudad, los muros impedían ver la fastuosa mansión.
Otra vez la penumbra.
El mayordomo recibió los guantes y el abrigo de piel de la invitada, la guió por las escaleras que llevaban a la habitación principal.
Tenía orden de apagar todas las luces, a pedido de su empleador, un ser tan bello como extraño.
Ejecutó el violín para su invitada de lujo.
Viajó con los sentimientos hacia otros mundos.
Recuerda que mágicamente se entregaron al amor que no conoce límites.
Amanece en el castillo.
Intenta levantarse, la debilidad le impide cualquier movimiento.
Hoy, Griselda se recupera en el Hospital Central.
De los episodios vividos solo quedan dos marcas en el delgado cuello de la joven.
Médicos y enfermeras no pueden develar el misterio.

http://www.youtube.com/watch?v=cGUog9TjjaA&feature=related

Monday, January 03, 2011

PEQUEÑA HISTORIA




Alguna vez me preguntaron si fuera una prenda de vestir cuál me gustaría ser.
No dudé en la respuesta.
Me gustaría ser un pañuelo que se adecuara a las circunstancias de quien lo llevara.
Pequeño, de colores suaves como el crepúsculo para estar en el bolsillo del saco del traje del hombre que amo, con el simple objetivo de escuchar los latidos de su corazón y comprobar una y mil veces que supe elegir al hombre correcto.
Un pañuelo blanco para llevar en la cartera, arrojarlo al aire para que libre vuele como los pájaros muy cerca del cielo.
Un pañuelo de seda para cubrirme la cabeza cuando el viento no se cansa de desordenar mi cabellera.
O tal vez uno colorido que pase por los ojales de mi pantalón insinuando las curvas de la cintura.
Blanco pañuelo que seque las lágrimas de un niño que llora por hambre, llanto que comparto ante la impotencia al observar que los que pueden calmarlo no hacen nada.
Pañuelo que proteja mi garganta del frío, capaz de acallar la voz ante la injusticia.
Pañuelo para regalarte, que lleve mi perfume para que me recuerdes cuando la distancia se impone.
Pañuelo que unido a otros puedan abrazar el mundo mutando a paloma para llevar la paz a los lugares lejanos donde debería ser reina ayer, hoy y siempre.
Un simple pañuelo bordado para despedirte en la costanera cuando zarpe la nave de los sueños.
Cuadrado blanco o colorido para que sepa expresar cuánto te quiero.

http://www.youtube.com/watch?v=xaZVydf9ysI&feature=related

Saturday, January 01, 2011

LAS HORAS POR VENIR




Apenas han transcurrido unas horas del nacimiento del nuevo año.
Vertiginosas se movían las manecillas del reloj, apurado por traer otro año.
Necesitaba escuchar el sonido de los cristales de las copas cuando chocan entre sí celebrando la llegada del nuevo año.
Reloj de madera noble, con un péndulo que se mueve rítmicamente emulando el corazón de todos los que reunidos alrededor de la mesa se levantaron para brindar despidiendo al que nos dejaba y dándole la bienvenida a quien recién asomaba.
Abrazos y besos se multiplicaban.
Lágrimas sin pudor nublaban cada mirada.
El reloj seguirá siendo testigo de todos los eventos pasados y futuros.
Mañana tranquila, la brisa suave despierta los cortinados que comienzan a danzar.
Aún es temprano, la familia descansa, ella sueña observando las olas que mueren en la playa.
Una bandada de gaviotas forma figuras en el cielo límpido.
Tibio el sol pocas horas antes comenzó a emerger de las profundidades del océano.
Señales de vida, idénticas al tic tac del reloj.
Sonríe al recordar los deseos formulados por los más pequeños de la familia.
Dejos de tristezas anidan en el corazón al recordar a los que lentamente ascendieron los peldaños de la escalera de cristal que lleva a estar cerca de Dios.
Sentimientos encontrados.
Recordó a cada uno de los que acompañan a sus musas, pidió por ellos, que tengan bienestar y por sobre todas las cosas que este inicio sirva para abrir los corazones y de una vez muchos sean los que se sumen a conjugar el verbo compartir.
El reloj continua su marcha, traerá alegrías o tristezas, depende de cada uno saber construir de manera positiva las horas que vendrán.
Una danza que muy pocos tendrán intenciones de bailar.
Propuesta imperdible para continuar.

http://www.youtube.com/watch?v=gmBF1bOlKOA&feature=related