Saturday, September 14, 2019

RUTA AZUL



Mi querido tesoro, conocés mi constancia.
Encontré un camino surgido en otros espacios.
Enclaves enigmáticos plagados de estrellas titilantes en un cielo de tinte azul profundo donde traviesas se colgaron las estrellas y constelaciones.
Un cometa celoso también quiso mostrar su belleza.
Cual ráfaga cósmica, atravesó el firmamento de terciopelo azul.
Profundo como tu mirada entrañable en la que podía sumergirme con la intención de ingresar a tus sueños.
¡Debí permanecer allí para custodiarte!
¿Qué hago aquí?
Desde tu ausencia temprana, llegué a la conclusión que nada puede retenerme en suelo terreno.
¿Soy egoísta?
Eso será evaluado por terceros.
Nunca por quien escribe.
Sería necia si decidiera hacer aquellas relacionadas sobre mi esencia.
Prefiero que otros opinen.
Estuve a punto de escribir humildemente.
Es una palabra que solo utilizan los farsantes, creyendo pueden manipular a otros.
De mi léxico ha desaparecido pues me muestro tal cual soy.
Puedo gustar o no.
Apreciaciones lejanas a mi realidad.
No me enseñaron a mostrar mil caras.
Pese al rechazo de algunos terrenales siempre he sido auténtica.
No es mi delirio fabular para agradar a terceros.
¡Soy esta mujer!
Con más defectos que virtudes.
Dicen la vida es continuo aprendizaje.
No quiero poseer tiempo para crecer pues mi derrotero, sos vos.
Pocos entienden el dolor.
Me asusta la insensibilidad.
A la hora de dar consejos, todos son especialistas.
Ninguno de esos sabios puede llegar a comprender el dolor de una mamá que ha perdido a su hijo.
No repitan que no soy la única.
Lo sé pues no vivo en la edad de piedra donde nadie razonaba.
O tal vez sí.
La pena es tan grande que obnubila el raciocinio.
Estas conexiones maravillosas que me permiten estar más cerca de mi hijo adorado desde otros panoramas, no las he de utilizar para describirme.
Mi derrotero es él.
Lo demás está.
Pese a ello no es el tema que quieto comunicarle al ser que traje a la vida para que viviera, sin siquiera detenerme a pensar por un minuto tenebroso, podría morir en segundos.
Trágicos en los que fui espectadora sin saber que hace quebrada por el dolor.
Una tragedia que me dejó rota como la protagonista de la novela de Simonne de Bouvoir.
Lejos de mi esencia está ser el ombligo del mundo por un rato estelar.
¡Quiero llegar a vos!
Me contaron de la existencia de una “Ruta azul”
Es solitaria.
No está en ningún país en especial.
Su traza atraviesa son hacerse notar todo el universo.
No le interesa mostrarse para protagonizar eventos que la transformen en un sendero famoso.
Existe para llevar a los terrenales o humanos que son menos a encontrarse definitivamente con sus muertos.
Esa cinta asfáltica me llevará a vos.
He decido volver a conducir.
¿Cuánto tiempo tardaré en arribar?
Es un enigma.
La resolución la iré encontrando a medida que mi auto surque kilómetros dibujados por la esperanza y la ilusión.
¿Alcanzará el combustible?
Sí.
Encontraré surtidores con nombre atractivos.
Utopía.
Necesidad de creer.
Amor.
Prioridad.
La denominación de la última, no es casual.
Saben las mamás parecidas a quien escribe que nuestro mayor anhelo, no contemplado por los dueños del tiempo o el destino, es llegar a darle, un beso a Ustedes.
Nadie osará detenerme.
Atravesaré la “Ruta azul” nada más ni nada menos que para abrazarte.
Preciso visualizarte.
Ver lo lindo que estás.
No es una entelequia.
Tanta espera será premiada con el reencuentro.
No voy a mentir.
Temo que en estos más de cuatro años hayas olvidado la imagen de tu mamá.
No te preocupes.
El instinto te llevará a bucearen tus recuerdos con el objetivo te des cuenta que estoy a tu lado.
Mi alma, hazme saber que las diosas Mnémosina y Pérsefone, no han pasado cerca tuyo con la aviesa intención de arrebatarte los recuerdos.
Ellas cumplen esa función.
No he de criticarlas.
Menos juzgarlas porque cumplen con su tenebroso trabajo.
¿Qué harán con las memorias de los muertos?
¡Encontré el nexo que nos unirá nuevamente!
Ellas no saben de tus gustos terrenales.
Me acompañará la voz de tu cantante favorita.
En una de sus canciones que logró conmoverme, identificada con el nombre de “Como una loba”.
Así te defenderé con esas garras que no poseo pero sin dudas nacerán.
Desde donde estoy te cuidaré.
La ruta azul nos reunirá.
Descartaré el auto que me lleve hacia vos, pues no tengo el mínimo deseo de regresar.
Nuestro refugio futuro será erigido en medio del universo celestial.
Nuestra familia choquita será cuidada por los seres capaces de amar son necesidad de contar con mi presencia.
Mi única obligación es calmar tu soledad.
Realizar una simbiosis con la mía intentando recobrar el ayer.
Hace rato, rechacé oír engañosos cantos de sirena.
Nada tienen que ver con nosotros.
Son tan engañosos como mezquinos.
Decreté no sean parte de esto que se parece a una vida.
¿Cómo peden estar en contra de todo?
¿Por qué son tan torcidos, que no pueden integrase al mundo de los terrenales o humanos?
¿Hacia dónde los lleva ser tan renegados?
¿Por qué eligieron seguir siendo rechazados?
¿A qué se debe tanto rencor?
¿Posee alguna razón estar peleados con el resto de la humanidad?
¿No son conductas que deberían ser revisadas?
¿Pueden conciliar el sueño en paz?
Cuando era chica siempre me dieron mis mayores, se pueden tener diferencias con algún terrenal en especial.
Cuando se choca con todos nuestros iguales debemos contemplar nuestra propia conducta.
Nadie es enemigo eterno, menos la totalidad de quienes caminan los senderos terrenos.
Cielito, atravesaré la “Ruta azul”.
Deseo llegar hacia vos sin más dilaciones.
¿Podrías ayudarme?
Nada me interesa más que darte un beso.
En casi mil quinientos días en los que no he podido tomar tus manos entre las mías se acumularon demasiados.
Por favor esperame.
Regresá a mis sueños.
Te extraño.
Por favor luz de mis días oscuros, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=Ob9WtNANGzI


Friday, September 13, 2019

RAN FUGAZ, LASTIMA



Amoroso apuro tareas o trámites para establecer estas conexiones maravillosas.
Es la única manera de estar a tu lado de otra forma.
Intercambiando pensamientos pese a esa eternidad que intenta separarnos sin lograrlo.
Debo agradecerte hayas aparecido en mis sueños.
El estado onírico transforma casi todo, exceptuando la melodía de tu voz, interrumpida por sonrisas, que te otorgan una belleza diferente.
Nunca comprenderé pese a los esfuerzos que realizo, el motivo de tus apariciones con atuendos que en esta vida no usarías jamás.
¿Cómo explicarme?
Tus ansiadas apariciones siempre repiten un atiendo de colores claros.
Beige con algo blanco.
Sé que nunca has usado esos tonos en suelo terrenal.
Suelo comentar mis sueños con tus hermanos de la vida.
Ambos ríen cuando les comento el color de tu ropa.
Buceando en la memoria que todo lo guarda en detalle, nunca asoman vestigios de ropa clara.
¿Por qué?
No eran de tu agrado los colores claros.
Solo te soñé con tu vestimenta acostumbrada cuando estabas con ella.
Entiendo que conocés, a quien me refiero.
El martes próximo se cumplirá un año de su partida.
Muchas veces pregunté su la habías encontrado.
También te pedí la acompañaras a recorrer ese mundo misterioso que aloja a los muertos.
No voy a nombrar el episodio, que nos unió mucho más.
No es necesario sea reiterativa.
Lo he contado varias veces en estos contactos.
Creo haberlo manifestado en tres o cuatro ocasiones.
Fue tan importante para mí, haya estado a mi lado en un momento crucial, que resulta imposible olvidarlo.
Menos agradecer todos los instantes compartidos.
Como bien sabés, a ella solo la soñé en esa ocasión.
No volvió a estar presente cuando duermo.
¿Podrías preguntarle si está enojada?
Mis intenciones de visitarla en el lugar donde descansan sus cenizas, siempre se ha visto frustrada por falsas promesas.
Tengo la certeza que a ella no le interesan esos detalles.
Soy yo, quien desea concretar el anhelo de acercarle flores.
¿Podrías decirme si Ustedes las pueden mirar?
Si acompaña tu tiempo te pido le transmitas la tengo grabada en mi memoria.
La mayoría de las veces las expresiones grandilocuentes se transforman en la nada misma.
A las personas que se han partido no se las recuerda después con ceremonias para mí, carentes de sentido, sino demostrándole todo mientras están en suelo terreno.
No juzgo a nadie.
Como creo en pocas cosas, no me parece adecuado llevar a cabo ciertos actos.
No dudo pueden nacer en sentimientos sinceros.
Irrespetuosa reconocida de todas las reglas que rigen a los terrenales, soy de las que sostienen que el amor se demuestra durante el tránsito por la vida terrenal.
¿Cómo sabemos si quienes han muerto pueden darse cuenta de ceremonias o ritos celebrados para ellos?
¿Nuevo dilema?
No.
Solo un arranque de cruda sensatez.
Deseo sepas que después de disfrutar tu visita en ese sueño corto, recordé a una mujer alada de la que te hablé en otras oportunidades.
Se trata de Psique, hija del rey de Anatolia.
Poseedora de una hermosura excepcional.
Tanta que provocó los celos enfermizos de quien sería su suegra.
Afrodita envidiando la joven, envió a su hijo Eros para que consumara su muerte inmediata.
Ciertas mujeres ofenden al género desde épocas inmemoriales.
Si tienen hermosura, no les alcanza.
Desean más.
Psique después de haber pasado las peores instancias de su transito por la vida terrenal, lejos de ser objeto de la maldad de Afrodita, pudo casarse con el hijo de aquella.
Para preservarla, su esposo la envió al reino de los cielos convertida en deidad de las mariposas y libélulas.
¿Es casual la traiga a este contacto maravilloso?
No.
Eras un niño de corta edad que por comodidad no pronunciaba una palabra.
Miles de veces pregunté al pediatra si serías mudo.
Contestó, que al saber que te entendía en ese idioma difícil de traducir que solo comprendemos las madres, mientras respondiera, tu lenguaje extraño pues siempre mantenías colgado de tu boca un chupete, cual si fuera el cigarro que tienen los adultos mayores sostenido en la comisura de sus labios no hablarías.
No elido responsabilidades.
Entendía esas palabras pronunciadas en idioma solo conocido por el instinto de las madres.
Desde la más tierna infancia, atrapabas mariposas.
Maravillado mostrabas tus dedos manchados por el tinte de sus alas.
Luego de sostenerlos por unos segundos las dejabas en libertad.
La vida fugaz de esos insectos, eso son, significaban un orgullo para vos.
Desde entonces supiste valorar la libertad.
Luego de tenerlas entre tus dedos las dejabas volar.
Nunca te dije que esas vidas fugaces lastiman en el alma de los seres luminosos como vos.
No me preguntes por qué elegí la imagen antecesora de estas letras.
¿Será por que tu vida fue tan efímera que provocó el mayor dolor y desasosiego?
¿Por qué no puedo tener la esencia de las libélulas?
¿Quién es capaz de obligarme a seguir en terreno en el que no deseo estar más, para morir como aquellas?
¿Quién o quienes se arrogan la potestad para mantenerme en un espacio donde no deseo estar?
¿Son conscientes de sus actos?
¿Cuál es la razón para seguir en cautiverio?
No voy a emular a Psique, quien antes de ser la deidad venerada por los seres que poseen alas, intentó por propia voluntad ingresar de manera abrupta al inframundo?
¿Es necesario que utilice el vocablo precedente a la acción?
¡No lo haré!
¿Se trata de un capricho de mi parte?
De ninguna manera.
Ciertas palabras contundentes no forman ni formarán parte de mi léxico que obedece a un estilo de vida.
¿Siento felicidad al vivir?
No.
Me falta el vector de mi existencia.
Sin él nada tiene sustento.
Psique la reina de los seres con alas decidió quitarse la vida.
De ninguna manera vulneraré la memoria de mi hijo.
Hasta en su horroroso final, pensó en mi bienestar.
¿No han comprendido pierden el tiempo al mantenerme cautiva?
¿Pueden señalar cual fue mi error?
Con mi heredero, ninguno.
Lo amo más que a mi realidad,
¿Han pensado derrotarme?
No lo logrará.
Mi hijo me transmite su energía en cada segundo de esto que se parece a una vida.
Tiene demasiada luz, que nadie osará opacar.
Nos necesitamos mutuamente.
Ese cariño es irreversible.
No soy Psique la deidad de los entes con alas.
¡Soy yo!
¡No tengo previsto cambiar!
Amo a mi hijo más allá de las estructuras.
Somos hijo y mamá. Identificados con los siameses de pensamientos.
Busquen otro objetivo.
No podrán en nuestra contra.
Amo a mi descendiente.
¿Pueden condenarme por ello?
¡Cuánta insensatez!
Hijito te amo.
Elegí mariposas para comenzar este diálogo.
La fugacidad de sus vidas lastima.
¿Tus pensamientos están involucrados?
Sé que es así.
Nadie nos cambiará.
Pierden el tiempo en el intento.
Te amo cielito, por ello como siempre te pido nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=6LroaoeeABQ&list=PLDC2EF970C51A1A8A

Thursday, September 12, 2019

TRISTE CUSTODIO DEL TIEMPO



Tesoro de mi alma, te saludo como todos los días.
Quiero que conozcas a un ser oscuro.
No temas.
El mal que a veces prodiga ha logrado convertirlo en un hombre encorvado.
Cuando aparecemos en la vida se muestra cono un Adonis, pletórico de belleza.
Las malas actitudes lo han transformado en una sombra.
Cuando arribó a la esfera terrena fue designado para marcar las horas y sucesos terrenales.
Cansado de no poseer un nombre se reunió en medio de la nada misma con otro ser de similares parecidos.
El tiempo o Cronos.
La última nominación lo muestra como un viejecito bondadoso.
Largas barbas cubren la mitad de su túnica de color blanco.
Pesadamente arrastra sus piernas por cualquier superficie.
Quienes podemos percibir las intenciones avisas de los entes complicados, sabemos que Cronos no es un ser definido.
Se desplaza en una línea imprecisa.
En la mitología griega pertenece a la generalidad de las Moiras.
No creas es un nombre femenino.
Al carecer de esencia en la vida terrena, son seres asexuados.
Las labores de estos entes son complejas.
Por algo en la mitología romana son conocidas como Parcas.
En lenguaje universal así se denomina a la muerte de los seres terrenos.
Es su tarea, dirigir el destino de cada mortal.
Asignarle principios de vida o finales de muerte.
Como Cronos viste esa túnica blanca que no alcanza para ocultar su maldad o errores.
Entiendo que todos los cometemos.
Sin embargo quienes desean ser dioses o Náyades deberían ser imparciales.
Moiras está demasiado cansado.
A ello se debe la imagen de la figura encorvada esperando al dueño de los tiempos.
Cronos.
Impiadoso
como siempre.
Hace mucho que no le dedico ninguna letra.
¿Será merecedor de la creatividad de las musas que nos entregamos en cuerpo y alma a transmitir sentimientos?
No.
Carece de ellos.
¿Por qué?
En sus tristes existencias predominan los colores grises.
Jamás han visto el cielo añil.
Menos el instante de donde aquel se cuelgan las estrellas.
Menos se le podría interrogar sobre el color plateado de la luna.
Desconoce los dorados destellos de sol, tiñendo el firmamento de colores ambarinos y naranjas.
Nunca se conmovió ante los magentas del crepúsculo.
Nubes tan tenebrosas como pesadas cubren cielos plomizos.
Jamás pudo conmoverse ante el trino melodioso de los pájaros.
Su enclave desapacible.
Carece de sonoridad.
Dice no temer a nada.
No le creo.
De lo contrario no estaría en ese sito desértico esperando la llegada de Cronos para recibir instrucciones para aplicar en las nuevas vidas que llegan al mundo.
¿No sabe pensar por sí solo?
¿Alguna vez se habrá reflejado en un espejo?
Su imagen no causa ni compasión ni misericordia.
Aumenta el rechazo que inspiran los seres dominados.
No hace poseer cadenas para ser uno de ellos.
Son parásitos que sobreviven bebiendo la savia de los otros.
Fieles representantes de la ley del menor esfuerzo.
Son infinitos esos entes miserables subsistiendo a causa de cumplimentar los pedidos del amo insaciable.
No puedo encontrar el calificativo para denominarlos.
Lo tengo.
No haré uso de ellos.
Nunca mancharía las letras que te dedico por esos entes mezquinos.
Hemos tenido la suerte de compartir momentos inolvidables.
Emocionarnos ante las primeras luces de la alborada.
En cada noche buscamos los misterios.
Nos internamos infinidad de veces en a espesura de los bosque para escuchar un concierto de aves libres entonado bellas melodías.
Sufrimos por aquel a quines los menesterosos le han colocado una venda en sus bocas para que no emita una sola palabra que no sea cómplice de aquello que se ha gestado en terreno putrefacto.
A los débiles le insertaron un chip con el propósito de repetir aquello que no desean.
Han arrastrado por el lodo, los mayores derechos de quien pretende despegarse del suelo sucio para elevarse.
Tristes marionetas de los poderosos.
¿Qué hicieron con el contenido de sus neuronas.
¿Por qué han permitido, los vivillos de siempre se apoderen de ellas a cambio de sus necesidades.
¿No tienen fuerzas para levantarse ante ese enemigo sin escrúpulos, que no tendrá dudas en esquilmarlos.
¡No callen!
Cuando la libertad se pierde no queda nada.
¡Vean a Moiras!
Se ha convertido en testigo, custodio o más bien cómplice del tiempo.
Necesita de otro arbitrario para seguir abusando de aquellos que temen expresar sus pensamientos.
Como dicen los más jóvenes que aún mantienen ideales intactos, en mi caso estoy jugada
Nada puede ser peor que la muerte de un hijo.
Nunca callaré cuando de igualdad se trata,
Observando la imagen corva del destino no siento, nada,
Ni lástima ni rechazo.
Nada en su expresión más acabada.
Ha mutado a parásito de Cronos, por ello no tiene entidad propia.
Ergo, no merece ningún respeto nacido de mi intelecto.
Tampoco me inspira otros sentimientos.
La chatura de ciertos entes no llega a inmutarme.
¿Soy dura al expresarme?
Eso dicen de quienes esgrimimos verdades?
¿Sin absolutas?
De ninguna manera.
Podemos equivocarnos.
Eso, hacen los terrenales y algunos humanos, que no son tantos como los que sueño.
El destino corvo no pude intimidarme.
Mostró su inoperancia dependiente al arrancarte de mi lado.
¿Quién es para erigirse en la esencia de otros?
¡Tremendo disparate!
¡Nunca me rendiré ante esos personales siniestros!
¿Quieren saber por qué?
El ser precioso que traje a la vida para que viviera, me apuntala.
Sostiene con su luminiscencia exacerbada, mi alma toda.
Logra no equivoque el sendero.
Como pocos saben, está lleno de obstáculos y falsedades.
Es el único que puede decirme: ¡Por aquí mamá!
No te caigas.
Si ello ocurriese estará para levantarme.
No crean mis lectores no añoro verlo despertar cada mañana.
Es terrible asumir la ausencia.
Es el vector y señero de esto que se parece a una vida.
De ninguna manera, podría defraudar sus pensamientos claros como las vertientes de agua, donde el curso desgasta a las piedras.
Ni Cronos ni Moiras me encontrarán vencida
Amo como a nadie a mi descendiente.
El quiere que siga en esta vida.
Mi lugar no está aquí.
No me han quedado cuentas pendientes.
No hago referencia a valores monetarios sino a las otras que sí valen.
El haber transitado el camino correcto.
Pelear hasta quedarme afónica, por mis derechos o los de aquellos que temen reclamarlos.
¡Basta!
Otras voces podrán defenderlos.
Mi lugar está a tu lado por toda la eternidad.
Me enseñaste a no escuchar cantos de sirenas o mentiras.
Dicen que tengo garra.
No es verdad.
Tu luz me hace atravesar todas as trampas que aparecen el esta vida invisible.
Demasiados objetivos logramos juntos.
¡Basta por favor!
¿No han comprendido mi anhelo supremo de partir al lado de mi hijo?
¿Podrían liberar estas cadenas ridículas?
Nada debo hacer en suelo terreno.
Mi único suelo es darle un beso a mi hijo.
Habrá otros que continúen este camino.
Mi tiempo terreno termino.
No persistan en la intención de retenerme.
¿Para qué?
Deseo desplegar mis alas imaginarias para unirlas con la de esos ángeles que dicen existen en el Edén.
No persistan en la loca ida de retenerme.
Te amo hijito y por ello te pido ayuda ante la actitud de necios y menesterosos.
¿Podrías esperarme?
Por favor alma mía, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=IBSmgPxsIcA

Wednesday, September 11, 2019

SUEÑOS SOBRE RUEFAS



Cada noche antes de llamar a los sueños, te convoco.
Quiero aparezcas en ellos para sentir tu perfume al ingresar a este refugio en el que pese a no estar, hay un espacio para vos.
Vanas son las esperas al saber que desde donde te encontrás, nadie ha regresado.
Si lograras ser el primero en concretarlo, la felicidad aparecería nuevamente en esta gris realidad, tiñéndola de colores.
Sumo a la ausencia, las brumas de la tristeza.
No se ha separado de mí, desde que partiste.
Hace un tiempo, alguien sugería, escribiera otro tipo de relatos.
No es posible.
Ni siquiera lo intento.
Siempre serás el dueño de mis pensamientos.
Mis musas también te pertenecen, por lo tanto no sé escribir otros textos.
Tal vez, no he de negarlo, resulte incomprensible, cada historia, te tenga como protagonista.
No se puede separar el amor inconmensurable.
¿Es tan difícil de comprender que la pérdida temprana del ser que más se ama en la vida, destroza a la madre?
¿Cómo estás?
Pensar por un segundo en ti propia soledad, agrega dolor a la pena.
Es un oxímoron preguntar ¿Cómo transcurre cada segundo después de la muerte?
¿Cómo se mide el tiempo?
¿En la eternidad hay relojes?
¿Cuándo llegaré a ella para nunca más separarnos?
En este debate perpetuo de ideas que no piden permiso para inquietarme, convoco a los recuerdos.
Hemos soñado, trasladándonos sobre dos ruedas.
Sí.
Refiero a nuestros largos paseos en bicicleta.
El cuadro de la tuya era de color verde.
La mía blanca.
Duró poco.
Tu ocurrencia fue hacer la pintaran de color rosa.
Cuando la trajiste, le habían agregado un canasto.
Estaba cargado de flores.
Otro detalle nacido en tu alma generosa.
Rodamos todos los caminos.
Inclusive los de tierra bordeando campos solitarios.
Es común en los portones de madera de las entradas, por la que se ingresa a la casa principal.
El trayecto sea cubierto en bicicleta.
A la vera de esos caminos serpenteantes siempre encontraste flores.
Prolijamente las colocabas en el canasto de mi bicicleta.
Otras ciclovías, nos vieron rodar esgrimiendo una felicidad que parecía, tan duradera como inquebrantable.
Es corta la existencia cuando el ser que trajimos al mundo para que viviera, es elegido con dejos de ironía por la llegada no esperada de la muerte.
¿Tanta luz precisaban, que fuiste elegido para alumbrar las noches de otras dimensiones?
Muchas veces los pájaros escondidos en las ramas de los árboles, interrumpían sus trinos para escuchar la sonoridad de tu risa.
Vivir generaba alegría en tu alma bendita.
Desde siempre te diferenciaste de los otros terrenales de tu edad.
La luminiscencia, hacía la diferencia.
Nuestros paseos y sueños sobre dos ruedas eran mágicos.
En un momento no los realizamos más.
Pese a ello las dos bicicletas quedaron guardadas en el cuarto de herramientas de la otra casa.
Está muy cerca de ésta.
Ambas hoy serán el vehículo, para que otros transporten sus suelos.
Los míos se quebraron para siempre aquel agosto de hace cuatro años.
No es posible, por más esfuerzos que se hagan transitar el mundo sin tu presencia.
Solo quien haya pasado por similares circunstancias, comprende el sentido de cada palabra escrita.
He debido enfrentarme a una nueva realidad.
No me acostumbro a ella.
No es un capricho.
¿Cómo se hace para seguir cuando no se desea permanecer un segundo más en suelo terreno?
¿Cómo decirle a los nuevos miedos, instalados en mi mente, no deseo me acompañen?
¿Cuál es el modo de invitarlos, decirles no los quiero a mi lado?
¿Podrías ayudarme?
La muerte de un hijo transforma.
He dejado de ser aquella que luchaba por todo.
Ahora pido por terceros.
Elevo la voz para hacer menos penosa la vida de los callados.
Para mi no quiero absolutamente nada más que respeto.
La vida se llevó al ser más amado.
Nada tiene sentido, después de tamaña ausencia.
¿Cómo decirte, te extraño con palabras nuevas, capaces de llegar a tu alma?
¿Has percibido me hacés falta?
Ya no tengo sueños sobre dos ruedas, ni siquiera una?
Han desaparecido completamente.
¿Para que sirve soñar si mi mayor utopía no se cumple?
¿Qué decirte mi tesoro, que no sepas?
¿El reencuentro será posible?
¿Cuándo?
¿Podrás reconocerme?
¿Cumpliré mi anhelo de darte un beso?
La espera es agónica.
Los plazos parecieran extenderse más de lo debido.
Nada tengo que hacer en suelo hostil.
He cumplido con todo aquello que faltaba.
He ordenado mi vida.
¿Para que me retienen?
Quiero volver a ser libre.
No vivir más cautiva, sin conocer cual fue el error cometido para recibir semejante condena.
Tesoro, el hastío obnubila el pensamiento.
Sos lo más importante que me pasó en la vida.
Es necesario estemos juntos para transitar sobre dos ruedas los caminos enigmáticos del universo todo.
Te amo, incondicionalmente, por ello vuelvo a pedirte, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=JZwhb1ctrlY

Tuesday, September 10, 2019

SOLEDAD DE LAS MONTAÑAS



Buenos días luz de mi existencia, en la que no abundan los destellos dorados del sol.
No es necesario obtener ninguna clase de pasajes para llegar a destinos en los que el alma se ha expandido por tanto amor.
Basta convocar, los recuerdos compartidos.
No fueron pocos.
Tampoco necesitamos demasiado tiempo para disfrutar, un fin de semana largo, alcanza para llegar a zonas donde se aloja la felicidad pese a la soledad que esgrimen algunos de ellos.
Afortunadamente, siempre el destino elegido era el sur de nuestra patria.
Transcurría la primavera de un año cualquiera.
No se hace necesario colocar fechas estructuradas.
La evocación se hará cargo de ellas.
Nos alojamos en una cabaña erigida en la falda de las montañas.
En su cúspide tenía una corona blanca de nieve perpetuada a través del tiempo.
La estación de las flores en el sur de nuestra patria, no se parece a otra.
Conviven en armonía la gelidez del hielo, con el nacimiento de flores multicolores.
Desde siempre, fue de tu agrado observar el universo.
¿Buscabas el nacimiento de miles de estrellas titilando en la oscuridad de la noche?
¿Esperabas saliera la luna mostrando su cara circular teñida de plata?
¿Pudiste intuir, tempranamente ese lugar tan alejado del mundo terreno, sería tu hábitat?
¿Qué percepción tienen los humanos del futuro inmediato?
¿Saben que partirán dejando a quienes los aman en absoluto estado de desamparo?
¿Qué sensaciones tienen los muertos al arrobar al espacio celeste conocido como cielo?
¿Llegan a comprender es aterrador enfrentar la ausencia del ser que más se ama en el mundo?
No respondas ahora.
Disfrutemos asidos de la mano de la cabaña al pie de las montañas.
Mientras observábamos la danza de las flores de todos colores, surcando el firmamento apareció una escuadra de aves.
No eran gaviotas.
En esos lares, solo es posible avistarlas sobre la superficie, añil de los lagos.
No poseían el plumaje negro, menos el pecho de suaves plumas, semejantes al color de la nieve.
Las alas desplegadas firmemente tenían el color avellana tan hermoso como tu mirada.
Luego de mirar su vuelo hacia confines desconocidos, supimos se trataba de águilas.
Por primera vez emprendían en soledad su primer viaje sin ser asistidas por sus padres.
¿Hacia donde se dirigían?
¿Es loco pensar, buscaban los huecos de las montañas, que las había visto como polluelos de águilas?
¿Cómo nosotros, buscarían la fragancia de las flores primaverales?
Por otros viajes emprendidos por nosotros, conocíamos no podíamos molestarlas para que no perdieran su rumbo.
La naturaleza más sabia que los mortales veóa su desplazamiento en absoluto silencio.
Allí comprendí que para tener algo de sabiduría se hace necesario permanecer callado.
¿Cuántos saben guardar silencio?
¿Por qué razón irracional ciertos terrenales desean hacerse comprender mediante los gritos?
¿Nadie les dijo que cuando ellos están enfervorizados por ideas talibanescas no son escuchados?
¿Por qué subestiman a quienes los rodean?
¿No han conocido, los alaridos no llevan a ninguna parte?
¿Por qué esa manía de querer imponer mandatos al que no todos adhieren?
¿Sucede lo mismo en los espacios que no conocemos?
¿Has podido ver alguna montaña nevada?
¿Podrías definirme cómo es el lugar donde estás?
¿De existir los seres alados, también gritan?
¿Por qué somos tan complicados en este espacio de la tierra?
¿En esos enclaves hay luminosidad o solo las tinieblas que acosan a quienes están condenados a vivir, en la oscuridad?
No puedo dejar de traer a este enlace al poeta Jorge Luis Borges.
Algunos dicen que fue maravilloso.
Personalmente no me agrada.
Soy de las que piensan que para llegar al mundo de los lectores a nivel mundial, no hay que usar palabras rebuscadas si silogismos propios del país que los viera abrir sus ojos al mundo.
Alguien me dijo rechazaba las letras del poeta argentino, por haberlo leído tempranamente como ocurriera con otros títulos, leídos en la adolescencia sin haberlos comprendido por falta de madurez intelectual.
Verdad a medias.
Al escritor argentino volví a releerlo en distintas etapas de mi vida, despojada de prejuicios.
No llegó a interesarme.
Produjo en mi los mismos sentimientos que el Premio Nóbel peruano.
No se puede pretender llegar a los confines del mundo utilizando palabras demasiado regionales.
La lectura se dispersa cuando no se comprende el contenido.
No te preocupes mi cielo.
No realizaré análisis literarios en este contacto.
Fue tan solo un esbozo.
A nadie se puede llegar con modismos conocidos por pocos.
¿Quién o quines pueden allanarme el camino para llegar al ser que más amo en la vida?
No deseo retórica sino palabras que me lleven a transitar el camino de las utopías que pueden cumplirse.
¿Podrías señalarme amor de mis entrañas, cómo se hace para comprende algunos silencios?
No sé como enfrentar ciertas actitudes.
A quienes obran escudándose de cualquier contingencia quiero decirles que el haber perdido un hijo de ninguna manera es sinónimo de ausencia de raciocinio.
Quienes caminamos mostrando sin querer la profundad de heridas que no cicatrizan no estamos locos.
La conmiseración o misericordia es para quines no poseen la energía y apoyo que brinda el hijo que ha partido.
No teman.
Nada he de pedirles.
Nunca transitaré los caminos de la derrota.
Están en lo cierto, quienes piensan he recibido la peor herida que puede llegarle a una mujer.
De ellas he salido gracias a la generosidad de mi descendiente.
Es sanador recibir esas manifestaciones que no se ven pero se sienten.
Sigo en el mundo terreno.
Mis sentires son otros.
Pareciera que no ha llegado el momento de emprender el último viaje.
Deseo que llegue cuanto antes.
No es lo mismo conectarse a través de las letras que tener la posibilidad de darle un beso.
El dueño del nombre conformado por las siete letras más lindas de todos los mundos, ha podido transferirme su paciencia.
Pese a ser revolucionaria, solo mi hijo puede sosegar los impulsos.
Saben, deseo soñarlo cada noche.
Aparece esporádicamente.
¿Creen esté enojado?
¿Será capaz de comprender el clamor de su mamá?
Hijito quiero aparezcan en mis sueños.
Te necesito.
No se trata de una posición egoísta.
¿Qué mamá no desea ver corporizado a su hijo?
Tesoro de mi vida, nunca cejaré en mi búsqueda.
Preciso verte en estado onírico.
Han pasado mil cuatrocientos setenta y dos días sin que pueda satisfacer mis anhelos de madre.
No sé si está bien contar cada día que pasa sin tu presencia.
Eso dice,
No me importa.
Lo necesito.
¿Podrás reconocerme cuando llegue?
¡Huye rápidamente cuando veas a Mnemósine o Pérrsefone!
Ellas se llevan los pensamientos y memoria de los muertos.
No permitas se acerquen a tu lado.
Podés esconderte detrás de la cúspide de los cerros nevados.
Desde allí podrás observarme.
Siempre estaré para vos.
Te amo chiquito.
Nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=SxC-MYHqwQA

Monday, September 09, 2019

LUCES Y SOMBRAS DEL ALBUR



Hola tesoro, me hacés falta.
Es imposible dimensionar la ausencia.
Aún cuando resista, reconocerla, a diario experimento esa sensación de vacío insoportable.
Elegí como imagen que antecede a éste contacto, luces y sombras de la alborada.
Con lentitud, la estrella más grande del universo, comienza su danza solitaria.
Ascenderá de manera que intuyo curva.
Llegará a a mitad de esa traza en el momento que todos conocen como cenit.
En ese horario que cae en línea recta, marcando el mediodía, las sombras desaparecen.
Descenderá suavemente, durante toda la tarde para esconderse o apagar su radiante luz dorada en el cardinal Oeste.
Solo descansa los días nublados, preludio de las tormentas.
La toma que estás viendo es cuando asoma por el cardinal Este.
Disipa los celajes y sombras que deja la noche en su despedida.
Ha concluido el reinado de Nuit, la diosa griega de la noche.
Codiciada por su belleza.
Una de sus virtudes o dones es colocar un manto oscuro para ocultar o dificultar la visión de aquello que debe esconderse.
Esa deidad no conoce la luz diurna.
Debe ser la causa para que pueda mostrar su tez blanca, como la nieve eterna de la cúspide de la montaña.
Mientras terrenales y humanos están entregados al descanso ella pasea, entre las estrellas y los destellos plateados de la luna.
Las alboradas están llegando más temprano, indican días más extensos y cálidos.
Las ramas de los árboles comienzan a tapar su desnudez con infinidad de brotes de color verde.
Asoman los primeros capullos de algunas flores.
En primavera llegaste a la vida, para alegrar la mía.
Gélido el invierno te llevó de mi lado en complicidad con la muerte.
¿En el sitio que estás existen las estaciones del año?
¿Es posible pensar en el paraíso celestial del que hablaba Dante?
En ocasiones pienso que sus bellas palabras nacidas en una imaginación impecable, lograba describiera a Beatrice, enclaves maravillosos.
Una manera delicada, no solo para enamorarle sino comunicarle la existencia de otros mundos en los que no serían señalados por la diferencia de edades.
No han cambiado demasiado las apreciaciones de los terrenales.
En lugar de enmendar sus propias miserias, se ocupan de señalar a los enamorados.
¿Cuándo veremos en esos seres mezquinos que todo juzgan, un cambio que permita la convivencia, aceptando al otro como es y no como quienes sentencian cada suceso, quieren?
¿Resulta tan gravoso dejar de opinar sobre terceros?
No he de cambiar el mundo por más que lo intente.
Ello no significa deponer actitudes.
Muchas veces se pierde tiempo, a la hora de transformar entelequias en realidades.
Otra de tus enseñanzas.
Nunca negaría la existencia de seres generosos.
No todos son iguales.
Vos sos distinto.
Nunca he sido fanática del ser que más amo en el mundo.
Su transparencia le permite, mirar a todos de igual manera.
No hacer diferencias que con el transcurrir del tiempo resultan no solo odiosas sino que pueden dañar al prójimo.
En estos días, en que los dilemas resurgen con la fuerza de un huracán, te necesito.
Solo tus sabias palabras repetirían uno de tus axiomas: “Nada dura para siempre”
Preciso, hoy más que nunca asirme a esas letras, cual el náufrago a una tabla para seguir flotando.
¿Será posible traer una pequeña dosis de esperanza?
No creas me siento derrotada.
Solo estoy preocupada y ansiosa.
Lo sé.
No ayuda y dirías; “No es grave ma”.
¿Cómo hacés para darle el valor que tiene a todo aquello que a mi me cuesta tanto?
¿Por qué como vos no se descubrir las malas intenciones?
¿La soledad llegó anulando mis percepciones?
¿Cómo se hace para seguir cuando no se desea?
¿Conocen esos entes perversos que te llevaron tan lejos el dolor que provocan?
¿A que se debe tanta impunidad solapada?
Ellos creyeron que al imponer distancias insalvables, mis sentimientos cambiarían.
La necedad impidió tomaran nota.
El amor de una madre hacia el ser que trajo a la vida es inconmensurable.
Nada puede separarnos.
Es cierto.
No lo veo.
¿Sabían lo llevo tatuado en mi alma para siempre?
¿Podrías decirme como debo hacer para solicitar algo inalcanzable en la práctica cotidiana?
Cuánto tiempo más deberé estar en este enclave tan hostil?
¿Hasta cuando durará este cautiverio?
Anhelo estar a tu lado.
Si bien la comunicación jamás se interrumpe, preciso como el sediento en el desierto un oasis con vertientes de agua cristalina, asir tu mano.
Decirte una vez más de la intensidad de mi cariño.
Estar juntos conversando.
Todos los males se esfumarían su pudiera estar compartiendo cada minuto de vida.
Solo sacaría pasaje de ida.
No tengo intenciones de regresar a territorio adverso.
Te pido disfrutes de la imagen.
Hoy no puedo admirar la hermosura de Febo, reflejándose en el agua.
Estoy como el árbol de la orilla, un poco vencida.
No te preocupes mi cielo, nunca el silencio podrá derrotarme.
No dejaré de buscarte.
Tanta insistencia tendrá sus frutos.
Por fin estaré con vos eternamente.
Esperame.
Mientras tanto no olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=FKoo5HYLjlE

Sunday, September 08, 2019

EN MI MENTE, SIEMPRE



Hola amor de todos mis días.
Han pasado varios y conocés una nueva preocupación que me atormenta.
No sé si es nueva o apareció cuando comenzabas a despedirte de la vida.
Ciertas palabras inquietan.
No es necesario las repita, pues juntos las escuchamos.
¿La esperábamos?
Sí o no.
Carece de relevancia ante la magnitud de aquello que está flotando a nuestro alrededor.
Puede ocurrir.
¿Estoy preparada?
A medias.
¿Por qué esa expresión tan vacía de contenido?
Puede que sea un nuevo dilema que solo vos, tenés la potestad de ayudarme.
¿Cuál es el argumento de mi afirmación?
Poseés una sabiduría infinita.
En ella puedo apoyarme.
Las ilusiones están intactas.
Nada peor puede pasarme que tu partida temprana.
He sido condenada a la soledad.
¿Será eterna?
No.
Nunca, jamás, dejaré las circunstancias puedan abatirme.
¿Existe algo peor a la pérdida del ser que más se ama en todos los mundos?
El instinto maternal acompañado de experiencias nunca imaginadas me pone en contacto, una vez más con las vacilaciones.
No son parecidas a las de siempre.
Son otras.
Ignoro si más o menos importante.
Con la intensidad que produjo tu ausencia, es una expresión de la nada misma.
No es grato atravesar estas circunstancias.
No estoy sola.
Me acompaña la familia chiquita y uno de tus hermanos de la vida.
Los designios del destino no aprendieron a pedir permiso.
Te crucifican sin darte motivos para que ese acto tan alevoso como avasallante tenga sustento.
¿Tengo temor?
No.
Solo curiosidad por saber como será el próximo eslabón de una cadena que hasta el momento ha sido retorcida.
¿Bajaré la guardia?
De ninguna manera.
So lo hiciera ofendería tu memoria.
¿Estoy preparada para ese suceso?
Si respondo afirmativamente estaría mintiendo.
En el caso de expresar una negativa, también.
Ningún terrenal o humano está preparado para afrontar las adversidades del tránsito terreno.
Comparado con la muerte de un hijo, nada es trascendente.
Poco importa si predominan las luces o las sombras.
Solo tengo en claro que lucharé hasta encontrar la verdad desde su nacimiento.
Como siempre confío en la energía que a diario recibo de tu parte.
No reniego de aquello que fue asignado para mi destino.
Tan solo me revelaré ante tu muerte.
¿Esto que acontece, será un castigo a mi rebeldía, por no aceptar tu ausencia?
Si en eso se basan los que dictaminaron la condena, la misma será aceptada.
Quiero dirigirme a mis verdugos que aún literalmente si tuviera que ascender al patíbulo, jamás conseguirán que calle.
Lo haré cuanto resiste en la categoría que más quiero.
La de los seres sin vida.
En el mientras tanto no seré una mujer dócil.
Nunca lo he sido.
Luces o sombras no tienen demasiada importancia.
De ningún modo se suspenderán las visitas de mi hijo que a diario está en mi mente.
No pierdan tiempo, intentando equivoque el camino.
Los seres luminosos conocen el sendero por más obstáculos que le sean impuestos.
Mi adorado descendiente, siempre recorre los caminos de mi mente.
¡Le pertenece!
Como quien le dio vida, no teme a nada pues nada debe.
Quizás solo le tuvo miedo a la presencia inesperada de su muerte.
Partió con una sonrisa, nombrándome en las últimas palabras generadas en sueños indescifrables.
¿Son tan ilusos como para deducir algo más puede conmoverme?
Hace pocos días, hice uso del lenguaje de los más jóvenes.
¡Señores misteriosos, no existe nada en todos los mundos más terrible que la muerte de un hijo.
De pie, sin ser vencida por fantasmas espectrales, aquí me encontrarán esperando.
Nada malo puede ocurrir cuando tengo a mi hijo para contenerme.
¿Han creído dictaban una sentencia?
Lamento desilusionarlos.
Tal cual aseveran los especialistas en leyes, apelaré en todas las instancias.
No les tengo miedo.
¿Quieren saber que sentimientos me inspiran?
Ninguno.
Mi madre, siempre me ha retado por esa capacidad que tengo de ignorar a quienes no nutren mi conocimiento.
No me pregunte como ago para que desaparezcan.
No lo sé.
Del terreno de la existencia paran a lo contrario.
¿Es normal?
No lo sé.
La única certeza es que pasan a ser anónimos.
No puedo ejemplificarlo.
Mi mente los borra.
En ella solo hay espacio para las visitas de mi hijo.
No sé donde está.
A veces creo en la existencia de otros mundos o dimensiones y otras las niego.
A nada de aquello que no he conocido visceralmente, puedo adjudicarle la categoría de cierto o verdadero.
Es una más de mis disquisiciones.
Tendré tiempo para descifrarlas.
Tampoco es el nudo de mis intereses.
Tienen relevancia infinita. Estos enlaces que puedo entablar con mi hijo.
Cuando no pueda hacerlo de manera literaria espero la causa sean me han entregado las llaves de la escaleras para ascender al cielo.
¿Existen o solo es una entelequia?
No lo sé.
Hijito de mis entrañas, sabías que sobre la realidad de tu madre se tejen, fantasías.
Algunos creen soy una resucitada que escribe.
Las más alocadas me robotizan.
Pusilánimes.
Estoy vivita y coleando aún cuando no les agrade.
Es increíble el grado de locura de humanos con sobrantes de tiempo estéril.
Es una locura de ciertos terrenales que impunemente caminan por la vida.
Ellos no saben que siempre estás en mi mente.
Menos les puedo pedir razonamiento, cuando a esta altura de los acontecimientos, mis expectativas son otras.
Todo carece de trascendencia.
Menos nuestro posible reencuentro.
¿Cómo apareceré ante tu mirada tan hermosa como profunda?
¿Estableceremos algún diálogo?
¿Será probable recuperar el tiempo de ausencia?
¿Podrás reconocerme?
Es lo único que predomina en esta realidad tenebrosa.
Necesito tu luminosidad para seguir con estos enlaces maravillosos.
Te ruego no escuches los cantos engañosos de las sirenas.
Reconozco no ser dueña de verdades absolutas.
No es ese mi derrotero.
Enarbolo las verdades compartidas con mi hijo.
¿Podrías guiarme en el camino de las sombras?
¿Cómo serán esos caminos inciertos?
¿Podrías acercarme la respuesta?
Más allá de todas esas consideraciones, quiero que sepas te amo de forma inconmensurable.
Te ruego me esperes .
Llegaré.
Mientras tanto nunca olvides, cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=HrBjGDsZxYM&list=RDHrBjGDsZxYM&start_radio=1

Saturday, September 07, 2019

MARIONETA ATEMPORAL



Buenos días mi alma adorada.
Tengo deseos inmensos de tenerte a mi lado.
No alcanza saber que tenés acceso a cada uno de mis pensamientos.
Hoy o desde ayer, más que nunca preciso sentir el calor de tus manos sosteniendo la mía.
Mis sentimientos vuelven a mostrarse más enigmáticos que siempre.
El duelo entre ellos, será a matar o vivir.
Si existiera la probabilidad remota de tenerte por unos segundos a mi lado, con solo mirarte te transmitiría, estas inquietudes nuevas o no tanto, esperadas pero a la vez rechazadas que me acosan sin cesar,
¿No es suficiente castigo tener que aceptar en contra de m voluntad nos separara la eternidad?
¿Se trata de ella o solo es un mandato conformista?
¡Niego aceptarlo!
Sos el ser maravilloso que toda madre hubiera querido tener como descendiente.
He comprobado que algunas veces el destino es generoso y otras es atrapado por la miserabilidad.
¿Cuál de las versiones prefiero?
Ninguna de esas dos.
Desearía se transformara en un ente con rasgos humanizados.
Un ser que pudiera comprender.
No a tontas y locas sino de manera concienzuda que lo llevara a ser justo agregando una cuota de divinidad.
¿En que espacio interplanetario que los terrenales no podemos ver, estará esa grandiosa virtud?
¿Somos dignos aquellos que transitamos suelo terrenal?
Es posible y altamente probable se de la existencia de esos casos.
Puedo aseverar sin temor a equivocarme, aún cuando soy falible, los terrenales no somos tan virtuosos como nos queremos mostrar.
¿Dónde radica la dificultad?
La mayoría de los terrenales se disfraza ante sus iguales para ser aquello que no es.
Tienen vergüenza de mostrarse tal cual son.
¿Cómo son?
Desde mi óptica y sin ser dueñas de verdades absolutas, queremos que todos vean nuestra faceta idealizada.
No produce algo de temor que el otro descubra las miserias con las que venimos al mundo de los mortales.
¿Existen seres perfectos?
Solo en la imaginación de los que sueñan entelequias que jamás conocerán los designios de la vida que les toca vivir.
No crean me excluyo.
Soy parte de ese ejército de mujeres desoladas y anónimas que han visto y sentido el horror de perder al fruto de sus entrañas.
Lo sé.
No soy la única que transita instancias tan penosas.
A la hora de interrogar, nadie posee respuestas para mí.
¿Por qué?
Es muy posible sea el resultado de detestar cierta rigidez en normas vetustas.
Como dicen los chicos, estoy jugada.
Nada puede ser peor a tu ausencia que nunca asumiré como tal.
Tampoco puedo formar parte del cuadro que dice, mi hijo está de viaje.
Es una mentira burda.
Mi hijo no está de viaje.
Duele saber que nunca regresará.
¿Por qué?
Es simple y doloroso.
Fue elegido por otros para que revistara en la categoría de seres sin vida.
Para esgrimir la verdad mi hijo amado está muerto.
Esa es la realidad.
Una situación que nadie puede revertir.
Mi tesoro sabe lo difícil que resulta continuar en un mundo hostil.
Conoce como nadie estoy atravesando la peor etapa de esto que se parece a una vida.
No crean me victimizo.
El ser que más amo en el mundo no lo permitiría y permanezco en este lugar poco habitable para resguardar y defender su memoria.
Pese a las adversidades que cada día se manifiestan de manera insoportable, he decido transitar cada una de ellas con la energía que recibo de mi hijo.
Es ardua la tarea de vivir en las penumbras.
¿Estoy en búsqueda de la luz?.
Sí.
Esa luminiscencia que solo puede irradiar un alma noble que partió demasiado temprano.
Como nadie ilumina los tenebrosos caminos de la oscuridad.
Forma parte de esas muletas en las que camino fuera de los abismos ancestrales desde donde la fortaleza del hijo más esperado, logró emergiera.
¿Es mejor estar entre los terrenales o en el fondo de un pozo?
Es dificultoso responder.
En la oscuridad se percibe la soledad.
En el mundo de los terrenales a ella se suma la desidia de la falsedad.
Nunca me presté a escuchar el sonido de las sirenas cantando.
Son engañosos.
De ninguna manera seré objeto de manipulacioes,, insalubres.
Nunca me dejaré llevar por el tañido de “Las campanas de Teresa” un cuento de Hans Cristian Andersen, que leí cuando era una adolescente y fue portador de grandes enseñanzas para la vida por venir.
Menos seré una marioneta del tiempo.
No estaré sostenida por hilos que me sostengan a quien lo mide.
De ninguna forma para ese reloj anónimo que se dedica a ser cómplice.
Siempre seré esta mujer que juega con las letras para llegar al ser que más ama en el mundo.
Puedo causar aceptación o rechazo.
Reitero, estoy jugada.
Nada peor puede sucederme en la vida.
Sin preguntarme nada me entregó al mundo de los seres cautivos.
¿Cometí algún delito que deba pagar?
Es posible que así se califique amar con el alma en llamas al hijo que se trajo al mundo para que viviera.
Si es así, merezco la condena más alta.
Nadie puede impedir el amor maternal.
¿He de convertirme en una marioneta del tiempo con el transcurrir de la realidad?
¡Nunca!
Afiladas tijeras cortarán el hilo de quienes intentan no solo manipularme sino de pretender obedezca a sus ordenes.
No lo haré.
Estoy convencida de transitar el camino de la claridad.
¿La oscuridad?
No le temo.
Desde la ausencia de mi descendiente he conocido alguna de sus versiones a la hora de aparecer.
¿Tengo temor?
No.
Solo curiosidad por saber como son los otros mundos que no conozco.
De todos ellos solo me interesa conocer uno.
¡Han adivinado los que piensan que deseo ver el hábitat que alberga a mi amado tesoro!
Lo demás llegará a su debido tiempo.
Uno de nuestros próceres más reconocidos el General José de San Martín, decía a su hija Merceditas. “Será cuando deba ser o no será nada”
Máxima dejada entre las doce que escribiera a su hija.
Esperaré.
No tengo prisa por conocer el final de esta obra de terror.
Arribará.
Me encontrará contemplando alguna de las fotografías de mi amado hijo.
El resto de esta obra no me corresponde a mí.
Han sido otros los autores de esta indigna fatalidad.
¿Seguiré esta contienda desigual?
Sí.
Solo podría detenerme una solicitud de mi chiquito.
Me conoce como pocos.
Nunca lo hará.
Conoce de mis intenciones de no rendirme sin previo litigio.
A diario recibo manifestaciones de su ayuda incondicional.
No cesaré en mis intentos por llegar a la verdad.
En estos días transcurridos muchas mascaraza caído.
Es cierto.
Produjeron dolores inesperados, aún así esperaba la mendacidad de los seres necios.
Tesoro de mi alma, ni te preocupes.
Estoy preparada para que el tiempo no intente manipularme.
Ha perdido su esencia su llegó a pensar sería otra de sus marionetas sostenidas con los hilos de la mentira y necedad.
Gracias mi pida por darme fuerzas.
¿Falta mucho para que nos podamos ver?
¿Extrañas a esta madre en total estado de orfandad?
Abrigo esperanzas.
Nos encontraremos en algún lugar.
Como antes te convertirás en mi mirada buscando la tuya.
Los temores se disiparán con la luminosidad de los primeros destellos dorados del sol.
Te amo.
Nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=D9zIFsizgrU

Friday, September 06, 2019

DILEMAS



Buenos días luz de mi alma.
Hoy establezco esta conexión fantástica un poco más tarde de lo habitual
Me han dicho que soy estructurada pues cada hora de mi existencia posee el mejor dueño.
Quienes así se expresan padecen de necedad.
Desconocen las necesidades de una mamá como tantas otras que aman a sus descendientes ausentes.
A esos terrenales que dicen sin nada para decir, les digo bien alto, que no tienen la más remota idea del significado de una pérdida, tan trágica como inesperada.
No necesito esa locuacidad irreverente.
Ellos no saben nada de la vida.
Prefiero seguir con mis estructuras.
Con ellas conocí el sumun de la felicidad.
¿Saben ellos que es?
Afirmaría sin temor a equivocarme que por saciar su sed de vivir, no conocen los sentimientos arraigados en el alma.
He disfrutadoy lo sigo haciendo cada minuto compartido con el ser que traje a la vida para que viviera.
Cuando el destino asesta golpes injustos, el transcurrir de cada hora se percibe desde otra óptica.
A esos adultos que no crecieron, aprendiendo a valorar aquello que otros quisieran no tengo nada para decirles.
Nunca los juzgaría.
Dilapidan el tiempo, sin respetar los valores que nos inculcan a medida que vamos creciendo.
Todo les resulta igual.
Viven apurados el hoy sin pensar que la vida sigue inexorablemente su curso.
No depende de mí, hacerles notar los errores.
Sin adultos que se niegan a ver la realidad.
En algún momento, desapareceré pues cada minuto d mi realidad te pertenece.
Anoche cambié mi rutina.
Un programa que sigo, evité mirarlo.
Pude seguirlo esta mañana muy temprano a través de la red.
Necesitaba descansar o intentarlo sin nada que provocara tardanzas pues hoy debería madrugar.
¿Has visto que los estudios oftalmológicos salieron bien?
El especialista que me atiende, además de terrenal, revista en la categoría de humanos.
Ello hace que como acostumbro pueda bombardearlo con mis preguntas y ninguna se quede sin respuesta.
El médico sabe de mi dolor.
No quiero describirlo pues sé me acompañás, a cada consulta.
Percibo tu alegría cuando de los diagnósticos adversos, aparece una luz de esperanza.
Si bien nada espero de mi existencia, pues sigo aquí sin saber muy bien por qué.
Conozco de tus denodados esfuerzos para que no me visite la oscuridad.
Saben quienes me quieren que este camino, cargado de dilemas, se apaciguará cuando encuentre pequeños atisbos de paz.
Necesito la visión para contactarme con vos a través del tren de las letras.
Es cierto.
Nuestros enlaces nunca sufren interrupción de ninguna especie.
Somos una realidad divida en el cuerpo de dos.
El hijo que no está y su mamá que lo adora más que siempre y es poco para adjetivar.
El tema elegido para musicalizar estos juegos literarios no es casual.
Es un grande regalando una de sus canciones más famosas, en compañía de su hija.
Mis misas alteran todo lo conocido y por conocer.
Podrías ser el cantante y yo ocupar el lugar de él.
Es in tema que escuche anoche antes de intentar arriar al sueño plácido.
Imposible.
Al no tenerte todo es más dificultoso.
No me importa.
Recibo su energía para seguir.
¿En el enclave donde te encontrás, podé s interpretar alguna canción, dando a conocer tu vos de tenor?
¿Sabías que uno de los seres que te ama, pronto será padre de su primer hijo?
Tengo una percepción sobre el sexo de esa vida que llegará.
Espero me susurres al oído a qué sexo corresponderá el bebé.
Niña o varón, será un elegido por sus padres y quienes lo queremos desde antees de nacer.
Prometo no decirlo a nadie.
Como pocos conoces que cuando no deseo responder, así me sometan a una sesión de torturas nada diré.
Pronto lo podrás experimentar.
Cuando no deseo decir nada, simplemente no hablo.
Puedo resguardar como nadie cualquier secreto.
En realidad no es un secreto.
Los padres del nuño por nacer no desean dar la noticia a los seres hostiles que suelen transitar nuestros mismos senderos, en forma paralela.
¿Por qué paralela?
Es simple.
En todo su recorrido ningún científico ha logrado unirlas.
¿Son compatibles?
Es posible.
Depende de esos terceros miserables y abusadores que no podemos erradicar de suelo terrenal.
Hoy, pese a estar cerca de la estación de las flores, el frío es invernal.
Poco conozco de meteorología.
Siento los embates helados de Eólo, lastimando con su intenso silbido mi piel.
¿Me importa?
Deliberadamente puedo decir, NO.
En mi alma solo prevalecen los tatuajes que dejaron tus recuerdos.
¿Son recuerdos?
Es posible que la respuesta sea negativa.
Nada puede transformarse en ellos, cuando las vivencias son tan reales.
¿He resuelto mis dilemas?
A medias.
Me falta creer en todos esos misterios no revelados y pese a ello se transformaron en dogmas trascendentes a la eternidad.
¿Puedo enfrentar e intentar resolver mis vacilaciones?
A ciencia cierta no lo podría afirmar en calidad de verdad revelada.
Intento apoyarme en los pilares conformados por tus alas desplegadas.
¿He podido lograrlo?
Es un dilema sin resolución.
Deseo fervorosamente pensar habitás, otros mundos.
Inexpugnables para mí.
¿Qué hizo que perdiera mis derechos de madre de querer besar a su hijo?
¿Estoy en condiciones de consensuar con entes desconocidos.
Rotundamente no.
Nuca pactaré con Mefistófeles.
¿Lo hacen los novatos.
¿Pueden creerme si afirmo poco me importa?
Tengo valores.
Jamás renunciaré a ellos.
¿Están acostumbrados a que todos les respondan de manera positiva?
¡NO LO HARÉ!
Soy libre no pertenezco a ninguna manda de arribistas que sin sentido a todo dicen que sí.
Mi existencia no tiene valor desde la ausencia de mi hijo.
Tengo en claro jamás seguiré el canto de las sirenas.
¿Por qué?
Ellas pertenecen al mundo de las entelequias?
Aún cuando no les agrade soy real.
Resisto a los embates de los mentirosos.
¿Cómo?
Esgrimiendo cada una de mis verdades?
¿Les sirve?
A la hora de esgrimirlas no tengo en cuenta a nadie.
No escucho preceptos tan viejos como la esclavitud.
¿Amputarán mi cerebro por declarar mi libertad?
Poco importa.
Nunca estaré encadenada a las mentiras que se repiten.
¿No son de su agrado?
Solo lloro lágrimas amargas por la muerte de mi hijo.
¿Lo demás?
No llega a perturbarme.
Nunca me interesó pertenecer a masas terrenales,
Puedo enarbolar las banderas de la libertad.
¿Me preocupan el resto de los habitantes del mundo terreno?
Solo de aquellos que no son talibanes, de pensamientos.
Ni mi hijo ni quien escribe ha permaneciendo indiferente al dolor de terceros.
Intentamos aliviarlos.
Jamás cambiaros, la forma de pensar de nadie.
Algunos lo hacen por convicciones.
Cmo dice mi cielo adorado, nunca a quienes responden a sus intereses, capaces de violentar a quienes se mantiene en estado de alerta.
Tesoro de mis entrañas, prometo alejarme de seres tóxicos.
Los viste, antes que yo.
No permitiré nadie se aproveche de situaciones generadas en el dolor.
No sé actuar, menos esconder intereses espúreos.
Olvidaste enseñarme a vivir sin vos.
De los golpes se aprende.
En esta tierra todo vuelve.
Lo demás.
No pertenece al mundo de las letras que a diario te dedico.
¿Te dije que te amo de manera irracional?
¿Podrías esperar mi llegada?
¿Cuándo se producirá?
Mil dilemas se multiplican en esta existencia sin razón.
Serán resueltos en el instante de nuestro reencuentro.
Quiero, necesito creer.
¿Podrás continuar siendo las muletas que me sostienen para no caer?
Te amo por ello te pido nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=NFuPoVNFDXI

Thursday, September 05, 2019

CONCIERTO PARA VOS



El atardecer traerá las primeras sombras.
El cielo antes de color naranja comienza a vestirse de gris.
Apurada una estrella se cuelga de aquel.
Travieso un destello de sol, la encandila impidiéndole comience a titilar.
En el salón de la biblioteca está todo preparado para recibir a una novel concertista.
El escenario fue armado en el fondo de la espaciosa sala.
Las dimensiones, son enormes.
Las paredes cubiertas de libro ahora están ocultas detrás de paneles, imitando las cortinas de terciopelo del teatro.
Con mucho ingenio y entrega confeccionaron un pesado telón.
Cuando proceda a su apertura, las luces menguarán su intensidad.
Luminarias circulares seguirán los pasos de una artista excepciona.
Aparece en escena.
Luce un vestido de color blanco.
Contrasta con los tonos oscuros del escenario.
Sobre una mesa, descansa un violín.
A su lado dos rosas rojas.
Ella se desplaza por las tablas como si fuera un cisne posado en las aguas quietas de un lago.
Asombra tan delicada belleza.
Toma el violín.
Pronto iniciará un llanto sin fin nacido en las cuerdas.
Estamos expectantes.
Sucesión de melodías clásicas estremecen el alma.
No puedo eludir pensarte.
Sonrío al recordarte.
Entrabas a nuestra casa, cual ráfaga de viento renovado.
Fruncías el ceño sin poder ocultar tu sonrisa amplia, como siempre exclamabas ¡Otra vez música de iglesia mamá!
Preferías a tu cantante favorita.
Sin embargo en una ocasión al llegar de realizar unos trámites, estabas oyendo esas melodías, interpretadas en versiones modificadas.
Reían tus ojos.
¡Cuánto te extraño hijito querido!
La concertista sigue arrancándole lágrimas al violín.
Las luces se apagan al finalizar la canción.
Cierran el pesado telón.
No nos quedamos con ganas de escuchar más.
Anunciaron que esa artista realizara un entreacto de aproximadamente veinte minutos.
Aparecen alumnos del colegio municipal, vestidos de mozos.
Con destreza, portan bandejas con copas de champaña.
Brindis para celebrar el arte.
Un hermoso concierto para vos, aún no finalizó.
Encuentro madres de tus ex compañeros de escuela.
Hacía demasiado tiempo que no las veía.
Saludo a todas.
Solo conversaré con Ligia.
No hacen falta palabras para entender que está pasando instantes semejantes a los míos.
Preguntarle , como se siente, sería una necedad.
Ambas sabemos de la pérdida prematura de nuestros hijos.
Huelgan los comentarios.
Las mamás poseemos ese sexto sentido que nos lleva a callar cuando no hay nada que decir.
Las miradas de comprensión evitarán esos diálogos capaces de remover las heridas que jamás cicatrizarán.
Nos une el dolor.
Las luces del salón indican el inicio de la segunda parte del concierto.
Ahora la música es ligera.
Temas actuales, con arreglos para ese maravilloso instrumento ejecutado por una oven talentosa y deslumbrante.
¿Podés escucharla desde dónde estás?.
Los sonidos trascienden todos los ámbitos.
Las rosas descansando cerca del estuche del violín se corporizan, dan lugar a la aparición de dos bellas nenas.
Pese a su corta edad, acompañarán a su madre en la ejecución de los temas que finalizarán el concierto.
Son dos chiquillas preciosas, derraman no solo sonrisas sino miradas cómplices.
Ambas me llevan a otros tiempos donde éramos felices.
¿Por qué tu ausencia?
¿Nadie se atreve a dar explicaciones a esta mamá?
¿Desconocen la intensidad del amor que nos une?
¿Qué palabras utilizar para gritar mi amor hacia vos?
Abstraída en mis pensamientos, demoro unos instantes en acompañar los aplausos por el espectáculo maravilloso que presencié.
Cuando se quiere regalar arte, en estado de máxima pureza, no hacen falta escenarios ostentosos, ni salas perfectas.
Pude disfrutar sin dejar de pensarte, caricias para el alma.
Regreso a mi refugio, en soledad.
Duele estar siempre en ese estadío.
Poseo la comprensión de mi familia chiquita.
Saben respetar el dolor compartido.
Evito contarles de mi deseo de no permanecer en suelo terreno.
No les agradan los pensamientos surgidos en los abismos sin fin.
Todo cambiará en el momento que podamos reencontrarnos para no separarnos nunca más.
¿Existirá esa probabilidad o solo se trata de una entelequia?
¿Podrás reconocerme?
Las dudas no pueden evitarse.
Menos ordenar a la memoria, deje de evocar al ser que más amo en todos los mundos.
Se hace difícil esperar envuelta en enigmas indescifrables.
No es tiempo de alejarlos.
Se irán en algún momento.
No tengo premura para que ese evento se produzca.
Es beneficioso buscar el sentido a todo aquello que nos mantiene en estado de alerta permanente.
No bajar nunca los brazos.
No sentir que el destino impiadoso me ha derrotado.
No conoce que la energía y luminosidad que me sostienen es la que recibo a diario de tu parte.
¿Por qué no me ayudás a llegar prontamente a vos?
Te amo mi tesoro, por ello siempre te pido, no olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=DQ3brMsC_As

Wednesday, September 04, 2019

SUPREMA SABIDURÍA



Buenos días mi alma. Como a diario enlazándonos pese a las adversidades del destino al que desobedecemos.
Nuestra necesidad de estar juntos no es sinonimo de transgredir, normas obsoletas.
Estar unidos a través del pensamiento, nos permite intentar atravesar los estadíos más tristes de la vida.
Terrena o eterna.
Son formas de realidades capaces de juntarnos en armonía para siempre.
Fuera de mi refugio está esperando la maquina del tiempo ¿Contaré con tu amada compañía?
Emprenderé un viaje.
Seré transportada al siglo III de la historia cristina,
En pocos minutos arribaremos a Estambul.
Tierra soñada erigida a orillas de uno de los mares más celestes y bellos que rodean la tierra.
Pese a la calidez de la temperatura, no siento molestia con este atuendo que deberé usar para desplazarme por las calles de Turquía.
Un famoso arquitecto está diseñando una hermosa basílica.
No será al principio dedicada a la religión católica sino a la ortodoxa.
Será presidida por un patriarca.
Llamará la atención la vestimenta negra de los que pertenecen a Constantinopla.
La construcción avanza de manera tan vertiginosa como las entelequias traídas por las musas de quienes nos dedicamos a la escritura.
No me gusta demasiado mi atuendo.
Para ser sincera, nada.
Tengo una túnica de color gris oscuro.
Mi cabeza está cubierta como corresponde a la época con un shador de tono ambarino.
No puedo pedir demasiado.
Poco tiene que ver el hábito con quien lo porta.
Entre sueños y realidades han pasado varios siglos.
No se adecuaron los atuendos de las mujeres.
Todas debemos ocultar el rostro.
¿Será para que no adivinen la mueca de disconformidad aparejada por necias diferencias?
¿Qué hace que las féminas siempre caminen uno o dos pasos atrás de los hombres.
Miro por el telescopio diseccionado al siglo XXI.
No han cambiado esas costumbres.
Preciso ubicarme en esas tierras desoladas de Turquía.
Estambul crece a orillas del Bósforo.
Un pasaje permite conectar con las aguas trágicas del Mar Negro.
Tan oscuro como la falta de vida.
No deseo estar allí.
A la Basílica terminada hay que buscarle un nombre.
Debe ser una nominación inclusiva para todos los cultos.
¿Qué buscan en su paso por la tierra los humanos?
Sabiduría.
Esa que permite afrontar las contingencias diarias.
No es necesario ser universitario para darse cuenta que sin conocimientos el hombre puede ser vulnerado.
En idioma griego “Sabiduría” proviene del vocablo “Sofronía”.
Readucido al lenguaje diario en aquel están contenidos dos nombres femeninos, Sophía y el que eligieron mis padres para registrarme.
La Basilica ya tenía nombre,
“Santa Sophia” o “Santa Hagia”.
Optaron por el primero.
En sus comienzos por su capacidad fue una mezquita.
Albergaba en su interior a todos los seguidores del imperio otomano.
Desde el púlpito, arengaban a sus seguidores.
Los incitaban a defender la patria de la codicia griega.
¿Por qué esos desvalores están presentes en todas las gestas?
¿Por qué los grandes se resguardan enviando al frente a los vulnerables?
No te preocupes cielito.
No realizaré disquisiciones que solo un ser con misericordia habrá juzgado y juzgará en algún instante.
Más allá de la épica, deseo conozcamos esa mole de cemento edificada a orillas de un espejo de agua donde puede reflejarse.
Admiro las cúpulas o calotas redondeadas.
Las habrá copiado el Zar ruso Iván “El terrible” para construir la basílica de San Basilio siglos después.
Nada es casual.
Impresionan, las torretas rodeando la nave central.
Los mástiles afilados, diseccionados al cielo, culminan en la media luna del culto musulmán.
No solo hipnotiza la visión sino que tanta belleza será posible quede tatuada en nuestras retinas.
También en la memoria.
Desde algún sitio remoto, mientras el cielo se cubre de celajes grises, un ave de brillante plumaje negro, busca refugiarse en el campanario de la antita mezquita.
¿Estará en soledad o tendrá compañía?
El panorama es majestuoso.
La mole de piedra silenciosa, reflejada en el agua.
Las campanas tañendo, estimulan la imaginación de quienes estamos por ingresar.
Anhelamos ver las obras de arte que guardan en esos diez y seis mil metros cuadrados.
Pisos de mármol en los que se apoyan bancos lustrados de robles.
Íconos en los lujosos altares, cubiertos de manteles de hilo y puntillas realizadas con las manos curtidas y la vista cansada de mujeres anónimas.
Listones dorados, separando los techasen forma de bóveda, de la basílica.
En cada gajo, está retratada una parte de la historia.
Solo la que puede engrandecer al patriarca ortodoxo.
Lo demás se calla para ni ser torturado o morir en la horca o lapidado.
Ángeles inteligentes, con rostros derramando ternura maravillosa.
¿Por qué escribo inteligentes?
Es simple.
Esas figuras aladas, representando niños de otros mundos, no dejan se los manipule.
Representan a todas las creencias existentes en el orbe.
Poco importa el color de su tez.
Son niños con la inocencia que lleva a sentir verdades insospechadas.
Solo los hombres ávidos de poder marcan las diferencias.
Triste es el mundo de los humanos y terrenales que dejan que cualquiera con palabras adule sus oídos, anulados por la necesidad que culmina en obediencia.
Seres que comprenderán que la libertad es el único bien gratuito.
Incapaz de escuchar cantos de sirenas.
Perdón vida adorada, no puedo separar la realidad de la experiencia.
¿Te ha gustado el paseo en la máquina del tiempo?
¿Contaré con tu presencia en el próximo viaje?
¿Vendrás a mis sueños a cotarme de estos momentos compartidos?
Pueden ser interpretados de diversas maneras.
Nosotros conocemos el disfrute de estar juntos.
Hemos recorrido la historia.
Santa Sophia o Hagia, es una realidad convertida, en museo.
Allí está para quienes deseen visitarla.
Podrán sumergirse en episodios históricos demasiado semejantes a los nuestros.
¿Por qué los humanos tienen esa intención aviesa de manchar la historia?
¿Tanta es la necesidad de poder que tienen?
¿Sirve de algo ser el muerto más rico del cementerio?
Disculpame mi amor.
Sabés que estas conductas me exasperan.
Nunca podré tolerar a quienes como parásitos, transitan idéntico derrotero a los demás.
No es justo.
Amante de la justicia me declaro, sin sofismas.
No la de los hombres, está manipulada en nombre del odioso poder.
Tengamos la suprema sabiduría de Santa Sophia o Hagia.
Nada se pierde si para concretar nuestros anhelos, trabajamos.
Es el propio esfuerzo el que vale.
Lo demás es incierto.
Pensemos en este viaje que hicimos a través de todos los tiempos.
Mil quinientos años. Santa Sofhía, albergó a los humanos y sus creencias.
El museo actual trae los recuerdos del pasado.
Patrimonio integrante de las Siete Maravillas del Mundo de los siglos XX y XXI.
Quiero permanecer a tu lado para siempre.
De nada valen las esperas.
Te pido puedas compartir bajando desde algún lugar incierto esta existencia que no deseo si no estamos juntos.
Como toda mamá necesito satisfacer mis necesidades básicas.
¿Es mucho pedir, querer darte un beso?
¿Cuándo podré cerrar mis brazos en un cálido abrazo?
¿Has percibido el caudal creciente de mi cariño?
Hijo y amigo, ser con valores exacerbados, te pido me esperes.
Tengo mucho miedo.
¿A qué?
Temo que después de cuatro años no puedas reconocerme.
Como dicen los jóvenes:
“Estoy jugada”
Nada debo permanecer en territorio hostil,
Es imperioso cumpla mi única utopía.
Verte tesoro.
Lo demás carece de importancia.
Por favor nunca olvides cuanto te quiere tu mama.


https://www.youtube.com/watch?v=D-vqFH-yq8A

Tuesday, September 03, 2019

DESDE EL ABISMO



Las ausencias nos sumergen en abismos de los que resulta dificultoso salir.
La mirada se acostumbra a la oscuridad.
Trasciende el silencio en cada rincón de ese espacio desconocido para la mayoría de los mortales.
Suelo conversar con las personas que encuentro en mi camino.
Todas me preguntan ¿Qué se siente al perder un hijo?
Apenada respondo que es algo que no posee definición racional.
De todos los duelos un terrenal puede salir, menos del de un hijo..
Queda el recuerdo.
Incluso a veces se puede esbozar una sonrisa por los momentos que pasamos junto a esos seres que nos antecedieron en el camino.
Cuando se trata de un hijo, el dolor carece de explicación.
Es diferente a las otras ausencias impuestas por el destino.
Nunca más aparecerá la mueca de una sonrisa.
Es tan enorme el dolor que no es posible cuantificarlo, menos describirlo.
De hacerlo pocos nos entendería.
Solo aquellas madres que hayan pasado por la misma instancia.
Igualmente todos los sucesos no se pueden comparar entre sí.
Desde donde está, mi hijo sufre su observa estoy angustiada.
Lo peor que podía hacer, era derramar lágrimas.
La conmoción es total.
¿Cómo hacer para evitar las lágrimas?
Imposible.
Ellas son la antesala de los sollozos espasmódicos que culminan en llanto desgarrador.
No me enseñaron a tener un hijo muerto.
Un ser especial con propia luminiscencia.
Padece cuando estoy en el fondo tenebroso de un pozo.
Hueco que tiene principio pero no final.
La energía que a diario recibo del ser que más amo en el mundo, ayudó para que pudiera emerger desde las tinieblas.
Tenía miedo.
El ser humano es un animalito de costumbre.
Estaba habituada a permanecer en ese sitio lóbrego.
La curiosidad pudo más.
Conocía la vida es un continuo aprendizaje.
Como un árbol enraizado en tierra y arena, una de mis manos se convirtió en la copa de aquel.
Para despejar mis temores, el mundo se posó en ella.
Me sentí poderosa al sostenerlo.
En un instante tan efímero como un relámpago, tuve que tomar una decisión.
El mundo estaría en mi mano, después saldría yo.
Con la mano que me quedaba libre, alisaba mi ropa.
Intentaba peinarme para que mi amoroso descendiente me viera mejor que nunca.
El planeta giraba lentamente sobre la palma de la mano.
No debía perder la oportunidad de emerger totalmente.
El sol logró encandilarme después de tanto tiempo en el enclave más oscuro que conocí.
Mis ojos se posaron en esa réplica del planeta.
Desesperada te busqué en los espacios acuosos.
En otros hemisferios hace calor.
La desilusión se apoderó de los pensamientos.
Nunca dejaría la búsqueda emprendida.
Tu luz sería una guía perfecta.
Es diferente a cualquier otra.
Tampoco pude visualizarte.
Alejaría la frustración.
No hay imposibles para una mamá que ama intensamente a su hijo.
Densos nubarrones comenzaron a ocultar el sol.
No sé rezar, no creo aprender en alguna ocasión.
Ignoro a quien me dirigí.
Solo conversé.
Pedí con el amor que nos une verte un segundo.
Una voz, me indicó buscara en el globo terráqueo, los espacios ocupados por montañas.
En lo más alto de la cordillera andina, tu eterna luminosidad logró mi corazón cabalgara como un potro desbocado en el interior de mi pecho.
Es cierto.
Estabas lejos.
Ello no impidió pudiera verte.
Te hice señales para que pudieras verme fuera del abismo.
Tu vestimenta llamó mi atención.
Nunca usaste colores tan claros.
Tus pasos seguros se transformaron en vuelo vertiginoso.
Te acercabas al sitio donde estaba esperándote.
Ahogue la emoción en mi garganta.
Cada vez estabas más cerca.
¿Podría concretar mi mayor utopía y darte ese beso que tantas veces se negó, muriendo en mis labios?
Las nubes comenzaron a disiparse.
El cielo diáfano sería testigo del tan anhelado encuentro.
Quise correr hacia vos.
Tu mirada me pidió esperara.
¡Que hermoso te ves!
Recuperaste tu fisonomía habitual.
Un regalo inesperado.
Decido me guiarás, con la intención de estrecharte en un tibio abrazo.
Estabas a pocos pasos.
Intempestivamente las nubes cubrieron el cielo añil.
La saeta de un relámpago violeta antecedido al grito desgarrador de un trueno.
Luego de ese segundo de encandilamiento y la desaparición del alarido atronador, escuché tu voz, diciéndome “Te quiero mami, regresaré a tus sueños”
Mil dagas filosas atravesaron mi alma.
Intentaban profundizar las heridas no cicatrizadas.
¿Por qué al dolor se agregó más dolor?
La esfera desapareció de mi mano.
Nuevamente vacía.
Ello sucede cuando deseo acariciarte.
Así estés en mi sueño, al llegar a tu cuerpo dormido, la caricia no puede concretarse.
¿A que se debe tanto castigo?
¿Por qué no tienen la capacidad para señalarme el error cometido?
¿Por qué tanta cobardía?
¿No saben que esta mamá cotidianamente recibe la fuerza del hijo que trajo a la vida?
¿Por qué ese avieso intento de derrotarme?
No lo lograrán mientras tenga un halito de vida.
Tesoro de mi vida, nunca comprenderé por qué cada intento de reunirme con vos, se trunca en enigmas difíciles de resolver.
Por favor, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=qjD3_LHupc0

Monday, September 02, 2019

PRELUDIO



Hola amoroso, luz de mi realidad tenebrosa.
El sol en su preludio trae vida.
Quiero.
Preciso creer que ese mismo calor llega al sitio donde descansan quienes están muertos.
No pienso disfrazar las palabras.
¿Para qué sirven las máscaras, cuando la realidad es otra?
Poseo infinidad de defecto.
La mitomanía jamás ha sido uno de ellos.
Tus abuelos maternos siempre me han inculcado, que por dura que será la verdad, de nada vale enmascararla.
Aquí estoy mi cielo adorado.
Evocándote en estos juegos de letras.
Deseo se parezcan a la conversación de una mamá que a diario se conecta con el ser que más ama en la vida.
Te propongo imaginemos las caricias que se llevó la ausencia.
Los besos disparados desde esta mochila que pesa demasiado para dejarlos en tu mejilla.
Duele la soledad.
Ninguna madre puede asimilar sufijo está muerto.
Jugadas del destino desventurado que no piensa en el dolor que deja al elegir a sus víctimas.
No quiero pensar en ellos en este preludio.
Asombrada observo las especies arbóreas.
Se han puesto de acuerdo para que los verdes brotes apretados en sus ramas desnudas. Estallen vitalizados en esta estación tan cercana.
Nacerán nuevas flores de semillas pródigas.
Quienes cuidamos los jardines de nuestros refugios nos veremos obligados con confort manifiesto a mantener el césped cortado prolijamente.
Aquí me encontrarán.
Juego con las letras que cotidianamente, te envío.
Intento que el claustro en que te encontrás tenga paisajes que hemos conocido, asidos de la mano.
Enfrentábamos las, adversidades, del mundo terrenal, con una sonrisa.
Tu energía es increíble.
Siempre trae fortaleza.
No podrán vencerme de manera gratuita.
Si existe ese ser misericordioso en el mundo que no conozco, será el único capaz de liberarme de las cadenas que me sostienen en este enclave que no me interesa transitar.
Mi única misión es estar a tu lado.
Acompañar esas noches misteriosas.
Tiembla mi alma al pensar que estás solo atravesando el sueño eterno.
Nunca una mamá elegiría para su heredero caminos plagados de enigmas.
¿Cómo podría protegerte de esas circunstancias?
¿Has podido ver la luz de cada mañana o tu mundo es nocturno?
Es duro preguntarlo ¿Tienen otra vida los muertos?
No quise que pasara esta historia horrenda que me ha convertido el la mujer rota de la que hablabla la escritora francesa Simonne de Boivoir.
Necesito estar entera para hacerle sentir la tibieza de mis abrazos.
Decirte como siempre que mi pasaje por la vida terrena es un sin sentido ridículo.
¿Podríamos recrear un paseo?
Estamos juntos a orillas de un mar de aguas azules como el cielo.
Poseidón está tranquile.
Le he rogado no agite las aguas mientras te deslizas por ellas.
Te espero en la costanera.
Miles de guirnaldas de flores fucsias y lilas caen en cascada.
Los navíos trasladando pasajeros, con cuidado se acercan a la costa.
Desde una de ellas aplauden tu destreza.
Las montañas te envidian.
Desean las escales, en algún instante, de esta estadía maravillosa.
Seguramente lo harás a su debido tiempo.
¿Me traerás el perfume y colorido de una florecilla silvestre?
Todo lo que traigas en tus manos bendecidas, será bienvenido.
Este preludio de verano es maravilloso,
De pronto el horizonte es turbado por las aspas de un helicóptero.
Sabremos después que en una misión de rescate han salvado la vida a un bañista intrépido.
¿Por qué quienes decían ser médicos reconocidos, no pudieron hacer nada por la tuya?
¿No pudieron o no quisieron?
¿Sólo les interesaba conseguir, la mejor de la presa que se extinguía lentamente?
¿En que rincón quedó el juramento hipocrático?
¿Por qué tanta manipulación y manoseo?
¿Fue el preludio de una muerte no deseada?
No puedo dejar de preguntar sobre esos comportamientos tan alevosos.
Creeré en la existencia de ese dios por todos nombrado cuando perciba es capaz de juzgar las equivocaciones de quienes someten a quienes se están despidiendo de la vida a las peores torturas.
Quines nos conocen saben que no miento.
No tendría sentido.
Nunca ensuciaría tu memoria.
Por ello me molestan quienes opinan con liviandad de la vida u la muerte.
Tienen el alma oscura.
Tanto que avanza más allá del color de la piel.
Querido mío: Preciso recrear este paseo.
Fue uno de los últimos.
En aquel entonces, la vida no era preludio de muerte.
Disfrutamos cada instante en tierras lejanas.
¿Te gustaría regresar a ellas?
¿Qué deberíamos hacer para lograrlo?
¿Estás demasiado lejos?
¿Podré alcanzarte?
¿Esperarás mi arribo?
¿Recordarás los rasgos de tu madre?
¿Cómo sigue la vida luego de la muerte de un hijo?
¿Puedo llegar a tu hábitat o solo es una entelequia?
¿Podré pronunciar infinitas veces la intensidad del amor que renovás aún cuando la muerte, odiosa nos haya separado?
¿Cómo expresarse para que entienda, vivís en mi alma?
¿Cómo decirle que sos el único tatuado en ella?
¿No comprende o hace oídos sordos a los reclamos de una madre desesperada por ver a su hijo?
¿Existe un lenguaje desconocido para enfrentarla?
¿Estás solo en los enigmas de la eternidad?
Esos pensamientos dejan heridas en mi alma.
Solo puedo pedirte me esperes.
Arribaré, de manera natural.
Por conocerte más que a mi propia existencia, entiendo rechazarías cualquier otro método que nos acerque con premura.
Acudo a tu sabiduría y paciencia.
¿Podrías esperarme?
Tesoro de mi alma, te amo más que a nadie en este mundo.
Por favor no olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=PyNfW-TpcWQ

Sunday, September 01, 2019

EN MI MENTE



Buenos días, sentido que da luz a esta realidad en tinieblas desde tu ausencia.
Comienzo a transitar otro mes en absoluta soledad.
Las hojas del calendario cual pájaros se elevan a un cielo del que a veces pienso no es más que un espacio receptor del alma de quienes mueren para tener allá su eterno hábitat.
¿Estás allí?
¿Podrías reservar un espacio para mí?
Hoy en ese septiembre que todo renace, con tristeza, llego a la conclusión, que solo se notará en el brillante verdor de los parques.
De las ramas desnudas de los árboles se han comenzado a visualizar los primeros brotes.
Se multiplicaran en multiplicidad de hojas formando el follaje.
En mi mente hay nubes.
Tímidamente algunas se visten de rosa, semejante a las flores del jardín terrenal, acompañadas por varas de alelí de color azulado o simplemente la belleza blanca en la sencillez de los pétalos de una margarita, con su centro recreando los dorados destellos del sol.
Las flores de mayor simpleza trascienden a otras cuando en su corazón representan la estrella más grande del universo.
En mi mente las nubes están evocándote, siempre.
Es allí donde deseo estar.
Por las tardes veo el ascenso de Eos.
Sube al cielo para repetir el llanto que le provoca el asesinato de sufijo.
A ella le pediré, me envie a uno de los cuatro vientos.
Preciso en esta ocasión, la dispersión de las nubes.
No es mi deseo se vayan del enclave donde están.
Preciso se diluyan.
Al ser tan espesas no puedo verte como anhelo.
Una utopía que en algún instante de esta vida sin sentido, se convertirá en realidad.
¿Quiénes serán esos seres con alas que nacen en el centro de sus espaldas?
¿Son ángeles?
¿Se han convertido en tus compañeros allá en la eternidad?
¿Podrías formularle un pedido?
He pensado que si todos ellos desplegaran las alas y formaran una filia, podría tomarme de ellas para llegar al sitio donde te encontrás.
Un vije perfecto.
El pasaje solo sería de ida.
No tengo deseos de regresar al mundo terrenal.
Cada día se vuelve más hostil.
¿Has visto la mordacidad de los hombres con elegantes traje, en su carrera loca por el poder tratar de llevarse todo puesto?
Si supieran que producen rechazo, cambiarían un poco el tenor de afiebrados y repetidos discursos, prometiendo ideas vagas.
Lo hacen desde que la razón me asiste.
Con más o menos eufemismos todos prometen entelequias, imposibles de cumplimentar.
¿Has visto que les resulta dificultoso pronunciar verdades?
¿Quién será el encargado de juzgar tanto acto, espúreo?
Acabo de recordar que ese adjetivo como corresponde, era uno de los más utilizados por vos.
Todo nos une, más allá del deseo perverso de quien nos separó.
Han separado la materia.
Nosotros estamos unidos más allá del mundo que nos toque transitar.
¿No conocen el amor incondicional?
¿Fueron rechazados cuando llegaron a la vida?
No creo sean entes humanos.
Aún así, han nacido con el peso que no genera satisfacción y menos orgullo de adueñarse de aquello que no les corresponde.
¿Nunca han pensado si es que tienen esa probabilidad que dejan una estela de soledad y pena difícil de sobrellevar?
¿Cuál es el criterio que utilizan para llevarse a sus victimas?
¿Obedecen a determinados mandatos?
¿De que sitio funesto provienen?
¿Nunca probaron hacer el bien?
Es lógico que ante la falta de argumentos ninguno responda.
Solo tengo claro que nunca, jamás, podrán disipar las nubes formadas en mi mente.
Mi esperanza es encontrar entre ellas a mi hijo corporizado.
Necesito darle un beso.
Acariciarlo como antes.
Escucharlo para seguir fortaleciendo el camino del aprendizaje.
Nunca me gustó que nadie eligiera por mí.
He sido condenada al silencio espectral.
¿Sabían puedo escuchar sus gritos desgarradores?
No permanece callado cuando me mantiene cautiva.
Nunca conoceré los motivos que llevaron a este cautiverio sin condena previa.
Ninguno de ustedes tuvo la entereza de comunicarme como debe ser ¿Cuál fue mi equivocación?
¿Qué más me faltó hacer para retener a mi hijo a mi lado?
Quienes conocían, se asombraban por la calidad de nuestro vínculo.
Sé de la existencia de otros descendientes, que se mantienen imperturbables ante el ruego de sus madres para que sean más cariñosos o demuestren el amor que tienen hacia quien les dio vida.
Afortunadamente, puedo jactarme de la empatía existente ente mi hijo y esta mamá que cada día que pasa lo ama con mayor intensidad.
¿Quién se atreve a decir es irracional amar a un ser sin vida?
Cuando se trata del amor más puro existente en suelo terrenal, la palabra imposible no tiene cabida.
No resulta fácil explicar los sentimientos.
Tampoco lo creo necesario.
No estoy dispuesta a ser sometida a un interrogatorio.
Se siente el cariño más grande de esta y otras vidas.
En ocasiones no tienen fundamento, definirlo.
Solo quienes han tenido la bendición de traer vida a la vida, entienden a que hago referencia.
Hijo querido, me gustaría recibir una señal de tu parte.
Ambos sabemos que estás alojado en cada uno de mis pensamientos.
Sos el único dueño de todos los segundos que transcurren en esta realidad.
¿Cuándo volverás a mis sueños?
Fui feliz al verte en ellos hace pocos días.
Como bien imaginas, a esta altura de los acontecimientos,, nada es suficiente.
Es agradable escucharte.
Ello fortifica la esperanza.
No te has olvidado de mí.
Los sueños deberían ser más extensos.
Reiterarse cada noche.
¿Estoy pidiendo demasiado?
No lo puedo evitar.
Mi hijo adorado sabe del tormento que significa vivir sin su presencia.
No me enseñaron a presenciar su muerte.
La locura de tu ausencia me lleva a expresar uno de mis axiomas favoritos “Los hijos no deben morir”
Somos nosotros quienes debemos antecederlos en el camino final.
Tesoro te pido paciencia.
No me pueden retener en contra de mi voluntad.
Llegaré.
Mientras tanto, reitero mi pedido, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=iR-TIlVqW4g