Wednesday, July 05, 2006

SIN SALIDA

Marcia anhela un mundo sin relojes ni almanaques.
Su deseo es pararse a finales de un mes cualquiera, ese que estaba plagado de risas y complicidades, de besos, caricias y miradas que la llevaban a sentirse más mujer cada día.
El sol ya no es esa estrella que cuelga del cielo, los días son grises, tampoco puede ver el reflejo de la luna plateada en el agua.
Las estrellas no le ofrecen sus guiños brillantes, no buscó esa soledad. Aníbal ya no es el hombre que le regalaba su tiempo, sus palabras llenas de amor.
Hoy es un extraño que regresó a un pasado incierto, está preso de sus recuerdos esos mismos que le impiden ver un futuro diferente.
Hablan diferentes idiomas, se muestra distante.
Marcia decide visitar la playa, lugar donde se amaron, sin espacio ni tiempo, la encuentra desierta, no hay flores, esas que le gustaba jugaran en sus cabellos,el viento con su silbido desvistió los árboles.
Por su mente pasa como una película todo lo que vivieron en esa orilla del mundo que se esfuma lentamente.
Supo que otra figura se adueñó de las horas de ese ser tan amado, se niega a reconocer que es la otra quien llenará los espacios que sin darse cuenta ella ayudó a que ocurriera.
Mientras piensa en un futuro vacío de sentimientos, al mar que soñaron juntos le regala cada una de sus lágrimas.

Tuesday, July 04, 2006

SIN SENTIDO

De regreso de sus merecidas vacaciones Marcia decidió darle un giro a su vida.
Aún en sus retinas tenía las imágenes de esa playa soñada, los primeros días se sentía sola caminando por el borde de la playa de arenas blancas.
Se había levantado más temprano que lo habitual, eligió un diminuto bikini que realzaba sus formas y en su cintura anudó un pareo con las mismas flores que había en la plaza frente al hotel que la embriagaban con su perfume, cortó una de ellas y la prendió de sus rizados cabellos.
El día era diáfano, tímido bañándose en las aguas azules del océano asomaba el sol que luego se colgaría del cielo.
Caminaba sola juntando caracoles, cuando advirtió que una sombra se acercaba, decidió sentarse en la arena y admirar la curiosa danza de las olas.
Pasaron varios días hasta que se animó a conversar con su sombra, a ella le contó que quería cambiar el rumbo de su vida, necesitaba la compañía de un hombre para calmar su soledad. Estaba todo previsto el hombre de sus sueños sería solo para ella, construiría una casa de cristal dónde tuvieran cabida ellos dos y su amor.
No le importaban los riesgos que esa actitud implicaba, se había propuesto revivir un pasado no lejano, fueron intensas noches de amor y sentir tocar el universo con las manos, de allí sacó una estrella para regalarle.
Pasó un tiempo de frenesí, pero en la casa de cristal siempre faltaba algo que sería detonante del fin de su historia, no había libertad.
Luego de un tiempo abatida, Marcia volvió a la playa en busca de su sombra para contarle sus penas, no la encontró.
El cielo plomizo y amenazante anunciaba tormenta, el mar reflejaba las nubes convirtiéndolo en un espejo de plata, caminó hacía él buscando la felicidad perdida en la otra orilla del mundo, sin saber que justo allí concluiría el suyo ahogando sus sueños.

Monday, July 03, 2006

PRESINTIENDO EL FINAL

Fue el verdugo de mi vida, no tenía que usar la guillotina o un hacha solo con sus palabras me destruyó el corazón.
Después de muchos años el fantasma que nunca se había ido del todo reapareció, quiso retomar una relación, mis cimientos eran fuertes, ella era el pasado, él necesitó reflotar la vieja historia. Lo amo con desesperación pero no puedo compartirlo.
El estaba solo como el naufrago asido a un madera para no hundirse.
Apareció la desconfianza que de a poco va matando el amor, durante meses fuimos su representación fiel , sus ideas eran las mías, su respiración eran mis suspiros, todo, éramos nosotros dos.
Construimos un mundo de cuentos, donde habitaban seres especiales, las estrellas iluminaban nuestras noches, la luna plateada nuestra cómplice, el sol doraba nuestros cuerpos en la arena, en el crespúsculo ardíamos hasta transformarnos en uno.
¿Cuál fue el error?.
Creer que la vida es un cuento de hadas, donde la fantasía supera la realidad, donde la diferencia de edad no es una barrera si el sentimiento es verdadero, si las ilusiones se tejen de a dos, cuando veo con sus ojos, sonrío con su risa, palpita mi corazón al compás de su latir.
No, hoy la vida me da una cachetada, me grita que no estoy a orillas de fin del mundo.
El es un hombre que tal vez quiso matar de un golpe la soledad, yo creí que era su todo y no paro de llorar.

SI PUDIERA

Daría mi vida por volver a la otra orilla del mundo y encontrarte.
Escuchar otra vez las palabras que nacen cuando hay un gran amor, sentir nuevamente que soy una parte de tu vida, que me sueñas y te sueño.
Como antes, que te levantas pensando en nuestras vidas, cocinando nuestros proyectos, buscándoles nombres a los hijos que no nacieron.
Es tan grande el amor que caminaría hasta cansarme, porque sé que otra vez estarías a la orilla del mar esperándome, correría a tus brazos para sentirme protegida, desaparecerían mis miedos con cada uno de tus besos, con tus caricias mágicamente borrarías mis dudas.En la inmensidad de la playa nos entregaríamos en cuerpo y alma.
Nada puedo hacer cuando la realidad me dice, que has partido.
Que las palabras hermosas que me dedicabas hoy tienen otra dueña.
Fui egoísta, te quería solo para mí al punto de desear esconderte dentro de mí para que nadie supiera que existías.
El camino se dividió, yo transito sola por un sendero y tú de la mano de una desconocida vas riendo por otro.
No supe retenerte, he perdido todo, menos la esperanza de reencontrarte.
Mi corazón aprendió a llorar sabiendo que te ama y no puede gritar este amor prohibido.

ETERNAMENTE

ETERNAMENTE
La otra orilla del mundo es tu corazón, tu alma.
Sé que allí puedo acudir cuando me asalta la soledad,cuando el miedo se apodera de mi ser y mi cara se puebla de pequeñas gotitas que sabiamente tus labios absorverán.
A tu lado, palpitando juntos, me siento protegida, de tu mano puedo recorrer todos los caminos, juntos con el amor que nos acompaña podemos escalar las montañas , en ese lugar donde los verdes se pierden y se transforman en blancos nevados.
Si lo prefieres podemos jugar en la playa, escribir fugazmente nuestros nombres en la arena, hasta que una ola traviesa en su danza se los lleve.
En ese lugar podremos escuchar el trino de los pájaros que cantan al atardecer.
Del bosque encantado podremos cortar las flores más bellas y con sus pétalos formar la palabra AMOR.
Si tu quieres emprenderemos un viaje al universo para contar las estrellas y escondernos detrás de la luz de la luna para amarnos sin espacios ni tiempos.
Sé que al final del camino, allí donde está la otra orilla del mundo, nuevamente estaremos para siempre juntos tú y yo.

Saturday, July 01, 2006

LA OTRA ORILLA

Desde niña Marcia se sentaba en la playa a contemplar el mar, a veces se confundía con el azul del cielo o era verde como una esmeralda ,o en las noches de luna era un espejo de plata.
Siempre quiso saber dónde terminaba, para ello dejaba volar su imaginación.
A veces surcaba las aguas a bordo de un gran transatlántico, un lugar mágico en el que podía vestirse de gala y danzar con el hombre de sus sueños, ese que en algún momento le regalaría sus caricias, sus besos.
Otras de su espaldas nacían alas, con ellas era capaz de volar a lugares distantes, conocer otras culturas,conjugar los verbos compartir y amar.
Una tarde soleada del bosque cercano a la playa salieron unos hombrecitos de voces aflautadas, con vestimentas coloridas, supo que eran duendes y gnomos que venían a acompañar su soledad.
Esos sabios chiquitos le contaron que justo donde ella se sentaba para que el sol acariciara su cuerpo era una orilla del mundo, del otro lado donde el cielo se confunde con las aguas estaba la otra parte de la humanidad, esa que Marcia temía explorar.

LA CASA DE PIEDRA

Estaba sobre el acantilado, allí donde las olas rompen con fuerza.
Su morador era un ser huraño, en los últimos tiempos estaba dedicado a escribir sus memorias
Había nacido en una ciudad luminosa, su casa ubicada en una céntrica avenida tenía un jardín poblado de flores que al anochecer se vestían de rocío, iluminadas por la luz de la luna.
Su musa inspiradora era la mujer con la que se había casado siendo muy joven.
Ella poseía una extraña belleza, sus enormes ojos negros contrastaban con su piel blanca, largos cabellos renegridos que casi siempre sujetaba con una cinta o adornaba con una flor.
Eran los amantes perfectos, su mundo estaba constituido por ellos dos la respiración de uno era el suspiro del otro.
La felicidad duró poco a punto de dar a luz a su hijo murió en forma súbita.
Lleno de dolor decidió alejarse de todo y fue así como eligió la casa de piedra, para consagrarse al recuerdo de su amada y volcar sus vivencias en un libro.
Una noche de invierno conoció la furia del viento, el mar encrespado dibujaba figuras con la espuma, las ventanas de su casa se abrieron en forma violenta, de sus manos volaron las hojas en las que había escrito durante tanto tiempo, el alarido de un trueno hizo que corriera sin rumbo bajo el agua, al mirar hacia atrás observó que su casa era solo fuego.
Supo que junto a ella había llegado a la orilla del fin del mundo.

Tuesday, June 27, 2006

EL ULTIMO PENSAMIENTO

MENSAJE
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Es su última noche en ese lugar.
No tiene miedo, si está inquieto, en un rato vendrá un sacerdote a confesarlo.
El guardia le ofrece un cigarrillo, se aleja de la puerta y se tira sobre el camastro.
Conoce de memoria cada trozo de ese techo.
El humo y la luz mortecina lo llevan a revolver sus recuerdos.
Hace veinte años caminaba por la playa solitaria, detrás de los acantilados apareció ella como una diosa pagana, sus cabellos húmedos llegaban a su cintura, sus ojos tan verdes como las hojas recién nacidas de un árbol.
Se sentó a su lado, iniciaron una conversación, cuando caía la tarde allí donde el sol transforma el cielo en púrpura se amaron.
Al poco tiempo, él la esperaba en la capilla del pueblo, parecía un ángel vestido de blanco, se prometieron amor eterno.
La vida les obsequió dicha y dolor.
A medida que pasaba el tiempo Aníbal cambiaba su carácter, de ser un hombre cariñoso, pasó a mostrarse hosco, celoso.
Como todos los días ella salió a cumplir con su rutina de gimnasia, allí en el parque donde cantaban los ruiseñores y las flores regalaban su exquisito perfume, decidió terminar con sus celos, solo un disparo y la belleza de su mujer teñía de rojo el suelo.
Ahora en breves minutos caminaría por última vez esos pasillos, detrás de la pesada puerta una camilla con correas, mientras esperaba que el líquido trajera la muerte la recordaba, cerró los ojos para reunirse con ella.

Monday, June 26, 2006

SIN RESPUESTAS

Derás de las rejas, los ojos de ese hombre rojos de llorar.
No le quedan más lágrimas solo recuerdos.
Quisiera salir de allí y gritar al mundo su verdad, o su alma sabe que no cometió délito alguno, abrazado a la puerta recuerda un día de sol.
La playa de blancas arenas invitaba a caminar, el mar calmo parecía un trozo de cielo, pensaba cuan solo estaba.
Detrás del bosque apareció ella, tan hermosa que en la tierra no se habían inventado las palabras para describirla.
De día su belleza nublaba el sol, de noche opacaba la luna.
Con timidez se acercó, del lugar poblado de flores cortó algunas y formó una para coronar a la reina de su corazón.
En ese lugar sin horas que marcaran el tiempo le declaró su amor.
Marcia ruborizada le ofreció su boca, las risas y caricias formaron una canción que solo ellos podían escuchar, pasaban los días sin espacios ni tiempos hasta que ella mansamente se entregó, en el cielo aparecieron brillantes estrellas aprobando esa unión.
Hoy no comprendía la actitud de Marcia, desolado y abrazado a las rejas preguntaba ¿por qué?

Friday, June 23, 2006

ESA MIRADA

Detrás de las rejas Aníbal sabía que solo podía llegar a ella por medio de esa foto.
La conoció en primavera, cuando los capullos de las flores nos regalan todo su perfume.
Habían paseado por las arenas blancas de algún lugar, con una rama el inmortalizó su nombre en la arena.
Marcia era la mujer que había soñado, linda por dentro y por fuera .
Debajo de su pareo escondía una diminuta bikini.
En su pelo lucia una flor amarilla que contrastaba con su negra cabellera.
¿Qué podía decir de su cuerpo? Era esbelta sus piernas no parecían terminar nunca, sus ojos tenían el color del océano, su boca era un frutilla que aumentaba sus deseos.
Rodeados de verde y flores, cuando el sol se escondía, y comenzaban a titilar las estrellas en esa noche profunda decidió fundirse en ella.
Marcia tenía sentimientos encontrados, por primera vez se había entregado en cuerpo y alma.
Corrió hacia el destacamento policial y lo denunció.
Ese hombre de mirada azabache la había violado.

LA PRIMERA PALABRA

Recorremos lugares soñados en busca de la primera palabra.
Marcia decide abordar una nave que la hará regresar en el tiempo.
En el moderno departamento de biotecnología donde trabaja le asignaron buscar la primera palabra que nació junto a la humanidad.
Está todo listo en la estación espacial, ella se despoja de sus ropas para calzarse un traje plateado, debajo de una escafandra un rulo dorado juega en su rostro aniñado.
Su mirada trasunta un dejo de temor sus ojos azules brillan velados por lágrimas de emoción.
Solo debe dejar el reloj antes de abordar la nave.
En su butaca se libera , la falta de gravedad la convierte en un pájaro.
Luego de unas horas llegan al destino indicado.
Al bajar de la nave en un lugar solitario observa la belleza de un bosque que la invita a internarse en él.
Asombrada mira a su alrededor, todo es verde y perfume de flores que no se conocen en la tierra, corta una de color blanco y la prende de sus cabellos.
Luego de caminar un rato se interna en una cueva, el haz de luz de su linterna ilumina las paredes, curiosamente aparecen dibujos de manos, pero no es lo que ella busca, a un costado un rollito de cuero, intrigada lo abre, parece escrito con un cincel, acerca la luz hacía ese objeto, su cara se transforma en una sonrisa eterna, logró su misión la primera palabra de la humanidad se presenta ante ella y es AMOR.

Friday, June 16, 2006

ELLOS DOS

stoy en un lugar del universo, no tengo ropa sólo una hoja.
Me interno en el mar azul para conseguir mi comida.
Mi casa es el bosque, donde consigo frutas y admiro todos los colores que algún día Ustedes conocerán.
Mi creador me enseñó el nombre de las cosas, sé que ese manto inalcanzable a veces azul, otras celeste es el cielo.
Brilla en él, una estrella que da calor es dorada, cuando ella se esconde detrás del horizonte, aparece otra que cambia de forma iluminando mis noches de plata, también lejanas titilan las estrellas.
Busco el abrigo de un árbol para descansar,me tapo con hojas.
Me duele el cuerpo, no puedo definirlo y sueño.
Al despertarme no estoy solo, me acompaña una bella mujer,tiene largos cabellos,ojos que se parecen al océano y me invitan a sumergirme.
Corremos por la paya, nos internamos en el mar, jugamos con el agua, la acaricio, la beso, el instinto me dice que debo fundirme en ella, busco su boca, es mía.
Pasa el tiempo no estamos solos, ella en sus brazos arrulla un niño,parece un ángel, es nuestro.
Así nace la humanidad, soy feliz camino por la vida muy cerca de Eva.

Thursday, June 15, 2006

UN BAILE DIFERENTE

En ell cabaret el cantor hacía mención a una noche de lluvia.
Esa noche Estela tenía un mal presagio, no tenía ganas de salir a la calle pero las deudas la obligaban.
Tomó un taxi y miraba como las gotas de lluvia se estrellaban sobre el parabrisas.
Una luz mortecina le indicó que había llegado.
En esa piecita llena de humedad, cambió su sencillo vestido por una pollerita de raso negro con un profundo tajo que dejaba ver su bordada ropa interior, arriba una camisa blanca y un pañuelito al cuello, anudó sus cabellos en la nuca y agregó un tocado de plumas.
Ahora deslizaba las medias de red que realzaban sus largas piernas, tacos altísimos con pulsera, faltaba retocar el maquillaje un poco más de rubor y labial rojo, ya estaba lista.
En la pista giraba al compás de una milonga.
En la primera fila Aníbal miraba a esa mujer que era objeto de su deseo, ignorando que ella tenía dueño, no podía dejar de contemplar esa grácil figura, la quería solo para él, le ofrecería una vida de día, sin lujos pero en la que nada faltaría, una casa cálida y confortable, tal vez llegaran hijos.
Con las luces de una gris madrugada finalizó la función.
Aníbal decidió pelear por lo que quería y enfrentó al bailarín a punta de cuchillos.
Estela se alejó del centro de la pelea caminando, la lluvia arreciaba con fuerza.
No estaba sola, alguien la seguía con dificultad, se dió vuelta al oír su nombre,asustada solo atinó a mirar la pared descascarada del conventillo, mágicamente se leía en letras de sangre:Te amaré aún después de la vida.

Monday, June 12, 2006

OTRA LLUVIA, MUCHAS LLUVIAS

Otra lluvia en Buenos Aires empañaba todo, del pavimento se levantaban nubes de humo que formaban raras siluetas.
Marcia recordaba las lluvias de su vida en la ciudad.
Aquella vez donde por correr se rompió el taco del zapato.
Como el viento quería correr, no tenía alas, pero sabía que sus palpitaciones la harían llegar a los brazos de aquel hombre que casualmente había conocido cuando el cielo volcaba todas sus lágrimas.
Se conocieron en un café chiquito, con nombre francés, de esos que pueblan las calles de Buenos Aires,
Su vestido se adhería a su cuerpo insinuando sus formas, entró al lugar y todos volvieron su mirada.
Charlaron sin espacio ni tiempo, el acariciaba sus cabellos dorados como el maíz que crece en el campo.
Otro día de lluvia, él la esperaba en la puerta de la capilla para dar el sí ante Dios, flores y cantos para alegrar el momento no opacaron la ceremonia.
Hoy nuevamente la lluvia, la ambulancia corre por las calles de esta ciudad desierta.
Por el pasillo del hospital la camilla la lleva a su destino.
En pocos minutos Agustín llegaría a la vida, su primer llanto despejó el cielo.
Tímida asomaba una luna redonda y plateada.

NOCHE TRAGICA

Es tarde y no deja de llover en la ciudad, cada gota trae un recuerdo al corazón atormentado de Marcia.
Esta noche lluviosa de Buenos Aires revive sus recuerdos.
Hace unos años corría por las calles desiertas, tratando de atrapar en su corazón lo que había pasado solo una horas antes.
Había vestido su casa con hojas doradas y algunas flores, los candelabros de plata contenían las velas, que iluminaban la mesa.
Durante gran parte del día se había preparado para disfrutar una velada diferente, su cuerpo tenía un delicado perfume, eligió ropa cómoda, un jean, camisa y esos zapatos que él le había regalado y tanto le gustaban.
Sujetó sus largos cabellos con una cinta de raso azul profundo como su mirada.Encendió las leñas del hogar para darle más calidez al encuentro.
Sonó el teléfono y su cara se convirtió en una mueca de horror, el ulular de las sirenas anunciaba un accidente.
Corriendo bajó las escaleras, perlitas de sudor humedecían su cara, abrió la puerta, sobre el pavimento yacía inerte, el cuerpo de su amado.
Otra noche lluviosa le indicó que su vida ya no era nada.

Wednesday, May 31, 2006

UNA GOTA DE ROCIO

A veces se condensa en las nubes del cielo, les da su color y juega a flotar entre ellas.
Otras cuando se juntan son capaces de formar una lágrima que recuerda el amor de quienes no están.
Cuando anochece las vemos brillar en las hojas de un árbol o también formando perlitas transparentes para embellecer una flor.
Sé de una que al elevarse al universo se enamoró de un cometa, muchas veces se encontraban en el cielo y otras al ras del suelo.
Ella acompañando el movimiento de su cometa le acercaba poesías arrulladas por el murmullo de los ángeles.
Su esencia era ir y volver varias veces al día con la intención de posarse en el hilo que sostenía al cometa a la tierra y transformarse en su rocío.
Le regalaba colores que traía de sus diferentes viajes, pero él se mostraba distante.
Se reflejaba en sus ojos, acompañaba la respiración de ese objeto tan extraño en cada una de sus apariciones.
Quería atraparlo para ella, hacerle saber de sus sentimientos sin que él supiera que por ser vapor moriría varias veces al día.
Prefería el estío al invierno, para poder mezclarse entre las flores.
Un frío atardecer se posó sobre un árbol desnudo y con el viento desapareció.

Monday, May 29, 2006

SUEÑOS

Recostada en un sillón Marcia miraba la pila de libros que tenía que acomodar en cada estante.
Al abrigo de la luna y la luz de las luciérnagas se quedó dormida.
Como en una película su sueño la transportó a un libro de cuentos, pudo sentir el canto de las hadas yel murmullo de los duendes que moraban en un bosque infinito.
A medida que pasaban las hojas del libro una suave brisa jugaba con sus dorados cabellos, sus largas pestañas sombreaban sus párpados.
Ahora estaba en un palacio al que se llegaba atravesando jardines de ensueño,
Las flores regalaban su color y fragancia a medida que avanzaba.
Cerca de una ventana vió la figura de un caballero vestido de uniforme, sus pasos se dirigieron a esa figura que la encandilaba, acomodó las cintas de sude su vestido y detrás de su abanico intentó esconder el rubor de sus mejillas.
El acorde de los violines invitaba al baile
.El ceñía su cintura y entre giros sus labios se unieron.
Sueño y realidad se mezclaban.
Sintió que el frío la despertaba, la brisa mecía los cortinados de las ventanas, sobresaltada miró la mesa buscando el libro que le había dado vida a su alma.
Se incorporó y con el viento desapareció.

TODO ES POSIBLE

Todo es posible cuando el eje de nuestras vidas está guiado por el amor.
Una rosa que se abre para regalarnos su perfume, esa que se destaca por ser la más bonita del jardín.
Es posible cambiar el llanto de un niño por una risa de caramelos.
También la historia d dos seres que se aman a la luz de la luna y al abrigo de las estrellas que cierran sus ojitos cómplices cuando titilan en el cielo.
Es posible verse reflejado en las arrugas que surcan el rostro de un ser querido y saber que cada una es señal de experiencia.
Es posible entrar mágicamente en las hojas de un libro y sentirse protagonista de un cuento.
Podemos a través de la páginas de un libro transportarnos sin tiempo ni espacio, jugando a ser héroes de uniformes que impactan, damas que visten de rosa y blanco y en sus manos llevan abanicos de plumas que mecen sus sueños.
Es difícil aceptar que cuando cae la tarde tiñendo el cielo de naranjas y violetas, los sueños se derrumben con la fragilidad de un papel.
Mis recuerdos afloran para decirme y cuando llegó el viento todo desapareció.

Friday, May 12, 2006

LOS SUEÑOS

En el teatro se destaca el estilizado cuerpo de la primera bailarina, con los acordes de la música arqueaba su cuerpo cual mimbre.
Sus largas piernas dibujaban piruetas dirigidas al universo, extendía sus esbeltos brazos y desplegaba sus inmensas alas para atrapar con ellas los sueños de quienes la admiraban en silencio.
Ella sabía que ese momento era el último, sentir los ojos de su público y los de él en primera fila, quien desde su butaca le hacía llegar los latidos de su corazón.
Se cierra el telón, al encenderse las luces Aníbal sintió un escalofrío y sobresaltado miró a ese pequeño gato que se deslizaba sobre el escenario.
Atraído por la mirada cristalina de ese animalito intentó abrazarlo, no pudo, ante sus ojos azorados por un instante vio reflejados en el gato los ojos rasgados de quien minutos antes había regalado todo su arte.
No podía sostenerse de pie, desperado volvió a sentarse.
Cerró los ojos y creyó viajar a un campo de girasoles, había cambiado su traje por una sencilla camisa blanca.
El calor era insoportable, sintió un ruido estiró sus manos y apagó el despertador, escondió su cabeza debajo de la almohada, necesitaba seguir soñando.

Monday, May 08, 2006

EL ASCENSOR

Carolina se reintegraba a su trabajo luego de unas largas y merecidas vacaciones, con esfuerzo había ahorrado el dinero suficiente para abordar el crucero. Los días en la playa habían sido intensos, el sol doraba su estilizado cuerpo, las olas del mar cálido la salpicaban con suavidad y dejaban en sus piernas gotitas de agua y sal.
En ese paisaje rodeado de diferentes verdes y flores multicolores, allí donde los pájaros le regalaban sus trinos melodiosos, olvidó el trauma que la perseguía desde niña, su miedo a los ascensores.
El hotel donde se alojaba organizó la fiesta de despedida de ese contingente.
Esa noche conoció al hombre de sus sueños, bailaron, conversaron como si se conocieran desde siempre.
En el salón iluminado languidamente con velas hacía calor, decidieron salir al jardín.
Del cielo irradiaba su luz plateada una luna enorme que los miraba, lentamente sus cuerpos con el guiño de brillantes estrellas se fundieron en un mar de abrazos, caricias y besos hasta convertirse en uno solo.
Era hora de emprender el viaje de regreso, en pocos días Carolina debía retomar su trabajo.
Se levantó temprano, eligió un vestido que realzara su bronceado, en la nuca recogió su rizada cabellera, unas gotas de su perfume favorito y salió a la vida.
Pocas cuadras la separaban del edificio gris donde trabajaba en un séptimo piso, al llegar a la puerta su corazón cabalgaba dentro de su pecho, pequeñas gotitas de transpiración aparecían en su rostro, nuevamente el pánico se apoderaba de ella,odiaba esa caja de acero que la esperaba a pocos metros para llevarla a su oficina.
Para relajarse optó por la escalera después de subir unos escalones volvió sobre sus pasos y decidió enfrentar al dueño de sus temores, pulsó el timbre se abrieron las puertas, no estaba el ascensorista si, el hombre de la playa que con un apasionado beso diluyó su miedo._________________