Friday, September 29, 2006

EL TEMPLO DE ARTEMISA

Luego de un largo viaje Marcia llega a la tierra de sus ancestros.
Cerca del aeropuerto, la espera una lancha que la llevará a la isla de Efeso, deslumbrada por el paisaje puede mirarse en las agua del mar, transparente, azul y profundo.
La brisa mueve sus cabellos tan dorados como el sol que ilumina el paisaje, sobre la estela que deja la embarcación danzan las gaviotas.
El día es diáfano, la navegación placentera y tranquila, en el cielo las nubes dibujan siluetas de ángeles, los mismos que acompañaran su estadía en la isla.
El comandante indica que están cerca, ya en tierra hermosas mujeres ataviadas con blancas túnicas y flores en sus cabellos le dan la bienvenida y les entregan un mapa enrolado y atado con una cinta roja.
Marcia decide no ir al hotel, prefiere caminar al lugar donde estaba emplazado el templo de Artemisa, se recuesta en la arena cierra los ojos y puede verlo magno con sus columnas doradas elevadas al cielo.
No puede creer que ese lugar haya sido destruido por lenguas de fuego, las mismas que hoy quiere apagar su corazón sediento.
Antes de viajar terminó una relación tan confusa como apasionada con el amor de su vida.
Recuerda noches de amor y fuego en otra isla donde sus ilusiones se convirtieron en cenizas, luego de un tiempo se levanta y camina, sabe que desde su alma las cenizas podrán convertirse en otra realidad, la de sus sueños, las olas juegan con sus piernas, la luna viste de plata el océano, allá donde una gaviota acaricia y entibia su nido, alguien le dice: Ti vida recién comienza.

Friday, September 22, 2006

MYANMAR

Su padre amante de la libertad la había bautizado con ese nombre.
Vivían muy cerca del lago Inle, en una casa modesta rodeada de flores que regalaban su perfume, la despertaba el trino de los pájaros que anidaban en las palmeras muy cerca del espejo de agua que se confundía con el cielo.
Por la tarde solía pasear por las arenas blancas iguales a su vestido de lino.
La brisa traviesa jugaba con sus negros cabellos, muchas veces debía correr en busca de su sombrero que la protegían del sol impiadoso y conservaban su piel inmaculada.
Su vida transcurría con placidez hasta que se encontró con Taboy, le llamaba la atención el color de sus ojos semejantes al lago, era alto y espigado, sus cabellos idénticos al sol que doraba todos los espacios.
El la invitó a conocer su pagoda, asombrada miraba esos techos que se inclinaban hacia el suelo.
Entraron, el perfume de los sándalos presagiaba el encuentro de dos almas gemelas, fue todo pasión y ternura, al anochecer volvieron al lago, una vez más cobijados por la luz de la luna fundieron sus cuerpos.
Sus vidas eran diferentes, ella una mujer sencilla, el heredero de una dinastía.
Pronto se supo que él había entregado su alma a una plebeya, nadie aceptaba que la fuerza del amor no conoce de castas, querían separarlos.
Taboy decidió terminar con su vida ofrendando al lago trozos de su cuerpo.
Una noche en que solo titilaban las estrellas, Myanmar se internó en el lago sabía que a medida que la cubriera el agua se acercaría a su amado.
Cuenta la leyenda que cuando el sol desaparece sobre el agua se dibujan dos siluetas entrelazadas, son las del amor que no conoce barreras.

Tuesday, September 19, 2006

EL HUMO

Cuando abrió la caja no podía creer lo que veían sus ojos.
Era un envoltorio con papel blanco, sobre una cinta que primitivamente habría sido de color rojo descansaba una rosa disecada que se asemejaba a una de las tantas que Marcia había recibido alguna vez.
Como siempre cuando recibía un regalo, eligió el rincón más confortable de su casa para observar en detalle el envío.
.En una mecedora junto a la ventana se dispuso a mirar el coqueto obsequio.
Ese lugar era mágico podía observar el vuelo de los pájaros con sus trinos la acompañaban con su melodía.
El atardecer daba al ambiente luces y sombras, decidió levantar la tapa de la caja y grande fue su sorpresa, en ella había humo y una pequeña tarjeta.
El humo le permitió observar todos los paisajes que había recorrido con su amado, playas lejanas donde aún podía escuchar, el rugido de las olas movidas por el viento, gotas de sudor recorrían su cara delineando el mapa de sus recuerdos.
Pudo verse abrazada bajo los rayos de sol que hacían que su amor fuera solo fuego.
La primera vez de ese encuentro era imposible describir con palabras, afloraban los sentimientos más nobles de una pareja que se ama más allá del espacio y el tiempo.
La flor que adornaba la caja cobró vida par regalarle su perfume de siempre, a través de éste sintió la unión de sus cuerpos adolescentes, a la vida agregó vida perfumada de nostalgia, encuentros furtivos donde florecían los más caros sentimientos, añoraba el tiempo pasado, arrullado por caricias y viento.
En el fondo del paquete una tarjeta manuscrita por la que también había pasado el tiempo decía: Te amo, nada es para siempre.

NADA

Cuando abrió el paquete no podía creer lo que veían sus ojos.
Envuelto en papel azul para evitar el color amarillo que trae el tiempo, prolijamente está envuelto su vestido de novia.
Cada piedra que adornaba el corset era un recuerdo.Lo había conocido en la playa, era esbelto, moreno, sus cabellos teñidos de blanco le daban un aire aún más interesante, estaba bronceado sabía que era un hombre bastante mayor que ella, pero eso no fué impedimento para que la llamita del amor se encendiera.
Marcia caminaba por la playa desierta, le apasionaba ver salir el sol de entre las aguas encandilando con sus colores rojos y naranjas para luego erguirse pendiendo del azul del cielo.
Nada sabía de él, no le importaba, había decido darle un cambio a su vida y no desperdiciaría la oportunidad que ese hombre misterioso le insinuaba.
Al principio fueron charlas a la orilla de la playa, sus palabras eran irresistibles, le enseñaba mundos lejanos, por sobre todo proyectos.
Una noche que el mar reflejaba la luna decidieron unir sus vidas para siempre.
Lo que no sabía Marcia es que lo eterno no existe, aún así bosquejaron una casa de piedra cerca del mar que tanto amaban, sus noches de amor eran cobijadas por el rugido de las olas cuando el viento las encrespaba.
Al poco tiempo todo cambió, se dio cuenta que Hernán ya no era el mismo, inventaba viajes de negocios que no eran tales, de a poco se alejaba pero no lo hacía solo junto a él como una pesada mochila cargaba sus engaños, sus mentiras.
Hoy cuando se acerca la primavera con su estallido de luz y flores, hace frío,Marcia enciende el hogar, más que disipar la inclemencia del tiempo quiere convertir en cenizas un pasado reciente.
Mientras se encienden los leños con sus manos desgarra el contenido de la caja, en el fuego crepitan su vestido y todas sus ilusiones, no quiere volver atrás las agujas del tiempo, toma un pequeño trozo de cenizas, abre las ventanas y deja que el viento se lleve todo, ahora comprende que jamás tuvo nada.

Friday, September 15, 2006

FUNCION SUSPENDIDA

Cuando abrió el paquete no podía creer lo que veían sus ojos, en el fondo de una caja estaban las dos máscaras del teatro y debajo de ellas, su antigua nariz de payaso.
Sentado en la arena del circo esperaba su turno para arrancarle una sonrisa a su público.
La música sonaba estridente mientras los equilibristas se mecían en el trapecio, absorto miraba el cuerpo de ella vestido con una malla de luces que dejaba ver la perfección de un cuerpo tallado por un escultor.
La había conocido cuando ella se presentó a buscar trabajo en el circo, mirarla y enamorarse fue un solo acto, no podía permanecer ajeno al hechizo de esos enormes ojazos azules que tanto le recordaban al mar profundo.
Pasaron los días y él le declaró su amor que selló con un beso apasionado, esa misma noche, caminaron hacia el bosque cercano, el perfume de las magnolias embriagaba los sentimientos, la luz de la luna sería testigo de la fusión de esos cuerpos.
Vivieron un amor intenso hasta que llegó otro integrante a la familia del circo, Fernando no sabía que ese hombre de a poco y entre piruetas que formaba en lo alto de la carpa y aferrado a una varilla de acero le robaría el amor de su amada.
Cambió la música y vio deslizarse como un ángel a Marcia que bajaba de la barra, esos labios que habían sido suyos hoy ni siquiera le dedicaban una sonrisa.Apurada corrió al trailler de la mano del equilibrista.
El animador le anunció que llegaba el turno de su número, con pasos cansados se dirigió al centro de la pista y pidió disculpas a su público, cancelaba su actuación, no podía engañarlos, no intentaría hacerlos reír su corazón comenzaba a llorar.

RECUERDOS

Cuando abrió el paquete no podía creer lo que veían sus ojos.
Llegó en forma anónima y Marcia nunca hubiera podido adivinar su contenido, allí estaba el invitándola a mirar las viejas fotos y traer a su mente los recuerdos del pasado.
En las primeras imágenes era una niña con su impecable guardapolvo para transitar su primer día de clase.
Emoción ante lo desconocido, sentimiento que marcaría cada uno de los días de su vida.
Siguió dando vuelta las hojas y se encontró cual princesa en su fiesta de quince años,su vestido blanco y las flores que adornaban sus cabellos se asemejaban a un cuadro.
En ese momento conoció al hombre con quien compartiría dichas y sueños.
Mientras miraba las fotos del álbum su vida pasaba como una película, podía sentir a través del tiempo el mismo rubor en su cara, cuando Enrique le declaró su amor, sentía la fragancia de sus cuerpos, su corazón latía como entonces , el calor de sus labios apretados con candor en los suyos, el abrazo, la unión de los cuerpos adolescentes.
También observó a esos seres diminutos que sonreían para el recuerdo y habían anidado en sus entrañas, la vida fue pródiga, todos juntos corrían por la playa, hasta podía sentir el sabor salado de las olas que los salpicaban ocasionando más risas, más juegos.
Se detuvo en la última foto, esa que había tomado con su cámara de última generación, le dolía mirarla, estaba sola, su larga cabellera hoy eran hilos de plata que enmarcaban su rostro, sintió en sus mejillas el frío de la soledad surcado por lágrimas de hielo, cerró el álbum, su mirada se perdió en el tiempo, Marcia sabía que soñando, tal vez podría reunirse como antes con ellos.

Friday, September 01, 2006

LEYENDA INMORTAL

Surgió con el advenimiento de la humanidad, cuando el planeta no estaba dividido.
Dos ancianos estaban sentados a la orilla de una playa su pequeña familia había partido para predicar la leyenda del amor, esa que en todas sus formas haría un lugar diferente para vivir.
Esa leyenda que no tenía edad cronológica se la habían transmitido los descendientes de Eros, el dios de tan majestuoso sentimiento.
Mientras Elías preparaba su barca para ir a buscar al mar su sustento, María arreglaba las pocas cosas que tenía en una cueva de piedra que era su albergue.
Cuando terminó se sentó a la orilla del lago parra ver partir a su marido, recordaba que se habían conocido hace mucho tiempo, ella era una hermosa morena de cabellos que rozaban su cintura esbelta, siempre vestía una toga blanca que contrastaba con el color de su piel y dejaba ver sus exquisitas formas.
Elías la vio y al instante nació el amor.
Una noche de luna jugaron con las sombras de sus cuerpos reflejados en la arena hasta confundirse en uno solo.
Al tiempo esa familia fue creciendo con la llegada del fruto de ese amor.
Los conocimientos eran rudimentarios pero alcanzaba porque todos estaban plagados de ese sentimiento que Eros había sembrado en la tierra.
Han pasado muchos años, el mundo se a modernizado las máquinas han reemplazado las tareas del hombre, algunos dicen que la leyenda del amor se está apagando, pero no es cierto.
He caminado por la orilla del lago ese que navegaba Elías y cuando el sol se esconde y le cede el paso a la plateada luz de la luna, pude ver dos figuras que se estrechan en un abrazo, a medida que trataba de acercarme las siluetas se diluían, en mi carrera choqué con una piedra, debajo de ella había un trozo de cuero rústico, lo abrí con cuidado y pude leer que el amor es eterno y desconoce las leyendas.
Está en cada uno de nosotros hacerlo renacer cada día.

Monday, August 28, 2006

DEMOSTRACION DE AMOR

Benjamín se ganaba la vida en el circo del pueblo, ante la mirada atónita de su público, de su galera podía sacar, palomas, flores y cualquier objeto que fuera posible.
Marcia era su ayudante, una muchacha del lugar a quien la naturaleza le había regalado toda la belleza.
Sus cabellos eran dorados como el trigo que se dora al sol, sus ojos invitaban a zambullirse en ellos, eran azules como la profundidad del mar, su cuerpo se deslizaba como una gacela sobre la arena del circo.
Estaba vestida con una malla de color rojo, las lentejuelas que la cubrían eran del mismo color de sus labios que invitaban a un beso.
Esa noche él le demostraría su amor lejos del circo.
Sobre a playa estaba todo preparado para la prueba que ciertamente tenía sus riesgos, Benjamín debía sumergirse en una caja e introducirse en la profundidad del mar y luego de liberarse de sus cadenas buscar un objeto.
La noche era espléndida del cielo pendía la luna plateada,el fulgor de las estrellas se confundía con la luz de las luciérnagas, ambas daban luz al firmamento.
Llegó el momento, una leve brisa jugaba con los cabellos de ese ángel sin alas que esperaba en la orilla, cubrió su cuerpo con la capa del mago para sentirlo cerca.
Lentamente los ayudantes preparaban todo, debían introducir en la caja al mago,atando con fuertes cadenas sus brazos y piernas.
Depositaron la caja en el mar.
Ansiosa Marcia esperaba, los minutos se hacían eternos, podía sentir los latidos de su corazón, estaba asustada pero confiaba.
En el fondo del mar él hizo mil piruetas para desatarse, salió de su habitáculo y se dirigió al banco de corales, se entretuvo acunando el sueño de los peces, un pequeño brillo le anunció que estaba en el camino correcto, entre el rojo de los corales algo brillaba, lo tomó entre sus manos y emergió a la superficie, lágrimas de emoción inundaban los ojos de ella.
Corrió a sus brazos,sus bocas se buscaron el tomó una de sus manos y en sus dedos tallados colocó una alianza, símbolo de un amor que duraría más allá del tiempo.

Friday, August 18, 2006

HEROE SIN PROPAGANDA

Nació cuando el verano regalaba sus últimos calores, quizás fuera presagio de lo que sería su vida.
Desde niño le habían gustado los juegos de riesgo, pero por sobre todas las cosas se destacaba por su abnegación y espíritu de colaboración.
Era un niño feliz, de día concurría a la escuela del pueblo, cuando terminaba con sus tareas pateando una piedra y bajo un sol abrazador, o aún cuando la lluvia dibujaba sus charcos sobre las calles de tierra se dirigía a un edificio viejo, le llamaba la atención la forma de vida de esos seres casi anónimos que trabajaban sin esperar recibir nada a cambio.
Terminada la adolescencia decidió que sería uno de ellos, dedicaría sus horas libres a ayudar a sus semejantes.
Más rápido que sus pensamientos pronto estuvo manejando la famosa autobomba del destacamento de los bomberos.
Para el inicio de ese día tan importante que marcaría su destino eligió su mejor ropa, con gomina peinó sus desordenados cabellos y se largó a la aventura de su vida, desandó e viejo camino y llegó al destacamento.
Todo hacia pensar que sería una noche tranquila, del cielo majestuoso pendían cual pájaros las estrellas, la luna iluminaba esa noche perfecta.
Luego de unas horas sonó la alarma, con premura tomó su casco y su capa, atentos se dirigían a la vieja escuela lugar donde le habían enseñado sus primeras letras.
El espectáculo era dantesco, del viejo edificio se desprendían lenguas de fuego que se acercaban al universo.
Quería salvar todo lo que habitaba la vieja escuela, sin saber que el humo traidor acabaría con sus sueños y daría lugar al nacimiento de un heroe.

Monday, August 14, 2006

UN LUGAR LEJANO

Es una triste mirada de dos niños de Medio Oriente.
El palacio con sus cúpulas doradas no ha sido alcanzado por el poder maldito del hombre.
Atrás quedó la infancia que no pudieron vivir, sus juguetes destrozados ya no se sabe que son, igual ellos buscan la luz que ilumine sus caminos de paz, el que mira de frente tiene el carácter más sólido, su hermano prefiere dar la espalda a tanto dolor, sus amigos no están en el lago quedaron los turbantes de quienes eran compañeros de travesuras.
Son niños no alcanzan a entender las ambiciones de los hombres que les arrancaron su inocencia, sus familias diezmadas, muchas preguntas y pocas respuestas.
Más atrás esos hombres sumergidos en el agua asoman sus cabezas para gritarles que el peligro se acerca, serán testigos las cúpulas de ese palacio desierto.
Antes de allí se podía escuchar la más hermosa melodía, esa que hizo formar miles de parejas arrulladas a la luz de la luna que siempre está.
Hoy el silencio duele como la soledad.
¿Alguien se acordará de ellos?
Seguramente aquellos que solo desean paz.
El ruído siniestro de una bomba todo acallará, los hombres del lago buscarán la profundidad de las aguas, los niños nada entenderán, uno mira el futuro, el otro recuerda ese pasado que pasó instantes antes del ulular de las sirenas.
¡¡Cuánta soledad!!

Tuesday, August 08, 2006

A LA ESPERA DE UN VIAJE

Este avión lleva consigo una carga especial, por ello no es comercial.
Un bella azafata nos espera en la escalerilla para emprender un viaje placentero.Ninguno de los que aborda este vuelo se conoce entre sí.
Dentro de la nave se develará una sorpresa.
Los pasajeros son todos escritores, algunos han llegado a la perfección y comentan sus hazañas en países lejanos, otras son eximias escritoras que escriben con la pluma que guía sus corazones.
Más atrás están los que hace poco emprendieron el viaje maravilloso donde solo tienen cabida los sentimientos y las emociones.
Este trayecto no tiene duración, no habrá relojes que midan el tiempo.
Los más experimentados le contarán a los novatos como encontrar la magia en un cuento, como describir aquello que nace quien sabe adonde.
Por las ventanillas del avión nos acercaremos a las nubes, según el color de ellas será el estilo de lo que tanto nos une:La palabra.
Contaremos que vimos una paya cuando el sol asomaba en el horizonte, veremos una luna redonda acompañada de cristales que como espejos que se multiplican se llamarán estrellas.
Cuando lleguemos a destino seremos hermanos, uniremos cada una de nuestras sensaciones para hilvanar el cuento que todos queremos leer, y desde lo alto con las mente y manos unidas daremos las gracias por saber que el otro siempre está.

Monday, August 07, 2006

FANTASIAS

Es una máquina que aún no está en venta, crea fantasías e ilusiones a aquellos que se animen a invertir en ella.
En su folleto nos indica como debemos usarla, no es difícil si aprendemos a utilizar el corazón.
Nos dice como ser felices con aquello que hemos logrado en la vida, no importa si es mucho o poco, serán nuestros propios logros.
En el cálido estío nos llevará a conocer, las mejores playas que tiene el planeta, allí donde el cielo se confunde con el agua del mar.
Con ella podremos observar el amanecer, allí donde el sol travieso juega a no salir del agua.
Nos mostrará flores increíbles por su perfume y color.Bajo el abrigo de un árbol veremos como ilumina la luna acompañada de miles de estrellas que nos regalan sus guiños.
Cuando el frío anuncie su llegada recorreremos paisajes nevados, el silbido del viento será nuestra música.
En otoño doradas hojas crujirán debajo de nuestros pies, con ellas formaremos una corona para nuestra reina.
En primavera será la dueña de miles de imágenes, en cada flor, en cada pájaro que nos canta ella estará presente.
Cuando se aproxime el fin nos indicará el camino para que la tristeza y el miedo a lo desconocido no nos invada.
Esa máquina no está en venta, anida en el fondo de nuestro ser.

Friday, August 04, 2006

LAS ALAS

La invención más increíble del mundo aún está en plena gestación.
Próximamente los seres humanos tendremos alas.
Como mariposas podremos volar entre las flores para embriagarnos de su exquisito perfume.
Como pájaros volaremos sin rumbo, a veces estaremos cerca de una playa donde podremos admirar la danza caprichosa de las olas que dibujan siluetas cambiantes.
Allí con nuestros trinos nos esforzaremos para darle calidez a tantas parejas que se aman a la orilla del mar.
Por la noche nuestro nido serán los árboles y desde allí podremos espiar el primer beso que se roba.
La luz de la luna nos anunciará con su dejo plateado que llega la noche poblada de estrellas.
El sol con sus rayos nos anunciará un nuevo día, también abrigará nuestros nidos que dan vida.
En otro momento nos vestiremos de blanco y seremos ángeles para acompañar a quienes nos necesitan, compartiremos penas y alegrías.
En los instantes tristes tomaremos de la mano a quienes deban partir a poblar el Universo, para que el último viaje sea placentero.
Cuando estemos muy alto, allí en donde no existe el espacio y el tiempo, todos juntos pediremos que se terminen las acciones que exterminan a los hombres.
Desde allí, donde Ustedes no alcanzan a vernos cada uno de nosotros dejará caer una plumita que caerá en el preciso lugar donde se ha perdido la paz de la humanidad.

Wednesday, August 02, 2006

HISTORIA DE DESENCUENTROS

Carolina mira las hojas del almanaque que había olvidado arrancar del mismo.
Son diez, mientras las mira con sus ojos inundados de lágrimas a su mente llegan los recuerdos, todas tienen su belleza y piensa guardarlas en un libro.
La primera es graciosa y llena de ternura, lo conoció a Ernesto a través de la red, las tres que le siguen se le parecen mucho, palabras de amor, sensaciones, visión de dos mundos diferentes pero compatibles a la hora de crear proyectos, compartir sentimientos.
En la quinta un viaje sin tiempo los separa temporalmente, ella viaja a destinos lejanos, no pierde el contacto y le cuenta todas sus experiencias de esos lugares tan nuevos que guardará para siempre en sus retinas.
Vuelos entre las nubes, cruce de mares que los unen porque en la otra parte de su mundo está ese ser solitario que pasea por la playa buscando respuestas a sus inquietudes, a sus desencantos, tal vez encontrándose con el amor de otros tiempos o como casi todos los hombres con otros amores que piensan destruir éste.
El almanaque dice que un nuevo año comenzó, con otras amistades que prometen un mundo que no existe y allí aparecen los celos, la desconfianza que intenta quebrar un amor eterno.
Hay espacios en blanco son aquellos que Ernesto ocupa con frivolidad, con otras promesas de amor distantes, irreales.
Se detiene en abril, primer encuentro frustrado porque está la sombra, esa que siempre molesta y nos impide ver la realidad, los días corren Carolina emprende un viaje sin destino otra vez , hasta que la encuentra a ella, esa mujer sin rostro acosándola, decide desandar el camino y regresa vacía, sin saber que el enemigo que acosa está preparando otra jugada siniestra, como una víbora esa mujer baila una danza encantada, prometiendo amor y magia, burla y desasosiego.
Se detiene en el mes de julio un hecho fortuito y despiadado levanta amenazante sus barreras, de esos que ocurren casi a diario y veces resultan increíbles.
Ernesto está invadido por sensaciones extrañas, quizás el juego lo llevó demasiado lejos y las palabras de la otra que aparece en esta escena le hacen ver cosas que no existen, con el ansia de retener un amor del pasado que nunca será igual porque los años pasan y nos dejan marcas imposibles de borrar. Las estrellas ya no titilan, la luna plateada juega a las escondidas, el mar es una gigantesca nube que todo lo ahoga, el sol ya no abriga escondió sus destellos.
¿Volver a empezar? Si. Pero para ello él deberá tomar su propio corazón y ponerlo en su mano, de él quitar suavemente todo lo que daña, la mentira, la falta de sinceridad, la ambición, todo aquello que opaca un amor eterno.
Carolina quiere que la vean tal cual es despojada de autoritarismos, sincera como lo ha sido desde el momento en que Dios le dijo: te invito a asomarte a la vida, es bella y merece ser vivida en plenitud, alejada de fantasmas. Guarda las hojas del almanaque y confiada espera una señal, que consigo traiga la belleza del amor y despeje el camino que hoy está lleno de piedras que le impiden llegar.

Monday, July 17, 2006

EL GLACIAR Y YO

No me pregunten como nací, sé que fué hace muchos años, cuando todo en la Patagonia lugar de mi residencia era desierto.
Hombres de raras vestiduras me quitaron a mis amigos los pájaros y los hombres que luchaban palmo a palmo por éstas tierras codiciadas por muchos y apreciadas por quienes deseaban dejar a sus descendientes un lugar donde levantar sus cacerías, ofrendaron sus vidas.
He visto la traición, pero me hice amigo de aquellos que se amaban y en el fragor de la lucha, preferían entregarse al amor sin límites, ése que hace que hoy sea un tierra más poblada.
Tengo un amigo incondicional, es famoso y para nada podría calificarlo de frío, admirado por argentinos y gringos, su vestimenta tiene los colores del cielo y cuando expresa su tristeza lo hace con mucho ruido y ofrenda pedazos de su alma al lago, no le gusta que invandan sus entrañas.
A la vera de esos lagos con mis amigos lo acompañamos y el nos regala la dulzura de sus aguas heladas cuando nos agobia la sed.
El es majestuoso, nosotros estamos vestidos de verde, cuando el tibio sol nos acaricia le regalamos a todos nuestros frutos para que vuelvan, para que sepan que el silbido del viento es nuestra música y si observan a mi amigo verán bandadas de ángeles que migran al universo, ya que tiene las llaves del cielo.
Este lugar bendecido es de Ustedes y nuestro, aquí siempre los esperamos.

AYLEN

Ela hija mayor del cacique mapuche, mientras su padre a lomo de mula recorría las tierras que pronto le serían arrebatadas, ella cuidaba de sus hermanos.
Sus días eran una rutina que se repetía en un caluroso verano de la Patagonia.
Se levantó temprano y dentro de una canasta recogió la ropa que lavaría a orillas del río.
En plena tarea vió que se acercaba un jinete del ejército rosista, lo había visto otras veces y no le inspiraba temor alguno.
Esa mañana, el se acercó demasiado, desenfundó su espada y con la punta le corrió los cabellos que como el manto de una virgen cubrían sus espaldas.
Prendado de su belleza con un ligero moviento cortó la blusa que ella vestía, la observó lentamente y no podía dejar de sorprenderse ante semejante belleza.
Bajó del caballo y la tomó de la cintura, sentía los latidos del corazón que parecían solo uno.
Sintió el calor de su boca, embriagado de placer la hizo suya.
No tuvo en cuenta que no estaban solos, se acercaban tres jinetes que habían observado todo.
Antes de ser tomado prisionero clavó su sable en el corazón de ella y luego decidió quitarse la vida.
En el lugar hace muchos años crece un árbol de una especie desconocida, sus flores son perennes de un color blanco inmaculado, solo algunas tienen unas pintas rojas que se asemejan a gotas de sangre.
El viento que todo lo horada dibujó en el cantero que lo contiene la figura de un corazón atravesado por una espada.

Monday, July 10, 2006

RENACIMIENTO

Superados sus miedos Marcia decidió realizar un curso de buzo.
Luego de varios días obtuvo la licencia para internarse en las aguas, era la única manera de olvidar ese amor perverso.
Se acercó a la costa, la vista era increíble, el mar azul y sereno, así estaba su corazón ahora.
Calzó el traje de neoprene que realzaba su figura, debajo de la gorra acomodó sus rizados cabellos, se puso las antiparras y le ayudaron con los tubos de oxígeno, que pesaban casi tanto como la mochila del amor que la había abandonado.
Saltó al agua y comenzó a sumergirse lentamente, el paisaje era soñado, a medida que descendía el mar cambiaba del celeste a un azul profundo.
Peces de mil colores jugueteaban con sus patas de rana, detrás de un banco de corales, vió una luz tenue que se agrandaba a medida que se acercaba.
Allí un hombre estudiaba diferentes especies.
Aníbal reparó en esa figura que se deslizaba suavemente hacia éel, se sacó las antiparras para obsevarla en plenitud, nunca había visto una sirena con semejante belleza, esa silueta le recordaba un pasaje de su vida.
Solo bastó una mirada, en la inmensidad del océano sus bocas se buscaron hasta confundirse en un beso que se transformó en innumerables burbujas ascendiendo a la superficie.
En la quietud y profundidd del mar había renacido el amor.

EL MUSICO

Era su profesor de música.
Quedó impactado con su belleza,le declaró su amor y decidieron sellarlo emprendiendo un largo viaje por las islas del Caribe.
A su llegada todo era perfecto, el clima, la playa, el sol, las noches iluminadas por la luna plateada.
La noche cálida, la música suave eran el marco perfecto para que ella se entregara en cuerpo y alma.
De día la observaba caminar sobre la arena cual diosa pagana, ataviada con su diminuta bikini apenas cubierta por un pareo, en sus cabellos llevaba flores.
Admiraba a esa mujer bronceada que apenas se acercaba a ese mar color turquesa era salpicada por gotas que brillaban sobre su piel dorada.
Por la tarde caminaron hacia el pueblo, entre risas y besos, al arullo del canto de los pájaros y el sol escondiéndose detrás de las palmeras.
Mientras ella compraba recuerdos, él curiosamente adquiría corbatas.
A medida que se sucedían días y noches, aumentaba su amor enfermizo por ella.
En escena habían aparecido los celos, que poco a poco horadaban ese amor tan bello.
Visitaron varias islas y sus pueblos, él seguía comprando exóticas corbatas, no podía detener ese sentimiento que cada día lo asaltaba.
No quería compartirla con nadie.
Esa noche decidió llevar a cabo el plan que tenía, para ello había comprado las corbatas.
Otra vez se amaron bajo la luz de la luna y cuando el comenzó a jugar con sus coloridas corbatas, ella le regaló la más tierna de las miradas.
En ese instante desestimó su deseo de matarla, luego de ese beso que sabía a almíbar, arrojó la corbata, tomó su saxo y le regaló una bella canción de amor.

EL PROFESOR

Cursábamos el último año de la facultad.
Allí estaba él, no era lindo ni feo, sí, interesante.
Trataba de explicar su materia escondido detrás de sus gruesos anteojos.
Ni bien comenzaba la clase, la buscaba con la mirada.
En el tercer banco estaba ella, ojos almendrados, larga cabellera y cuerpo de gacela.
No podía concentrarse ante tanta belleza, el resto del alumnado se daba cuenta.
La clase parecía dirigida a una sola persona y él al frente rojo de vergüenza.
Su timidez le impedía entablar cualquier diálogo.
Trubado la invitó a tomar un café ella aceptó.
Comenzaron a frecuentarse, la pasaba a buscar con su auto, estaba encandilado con su belleza.
Su risa mostraba no solo su simpatía, también esos hoyuelos que adornaban su cara.
La invitó a bailar, ella apareció como una diosa enfundada en un vestido rojo que mostraba la palidez de su espalda.
La quería solo para él y decidió que la única manera de tenerla para siempre era matandola.
En la quietud de su habitación la sueña y se abraza a esa pequeña caja.

PRINCIPES Y PLEBEYAS

La preocupación reinaba en el palacio, los análisis efectuados a Federico el sucesor del trono habían tenido un resultado adverso, era estéril.
Había que acallar las voces y murmullos para que no salieran de las paredes del reino donde se tejían y destejían toda clase de intrigas.
Los reyes, ya entrados en años decidieron que quien los sucedería en el trono sería su hijo Fabricio, hombre de vida apasionada, adicto al alcohol y las mujeres del pueblo.
La única condición que le impondrían sería que contrajese matrimonio con alguna princesa de casta, situación que aquel no aceptaba.
Había conocido a una plebeya que lo hizo cautivo de su mirada, era hermosa, su cabellos dorados, sus ojos azules le recordaban sus viajes por los mares de todo el mundo, su figura esbelta la asemejaba a los cuadros que adornaban el palacio.
En un baile celebrado en el pueblo decidió hacerla suya, su belleza era irresistible,se amaron hasta el amanecer.
Pasó un tiempo y Aldana le dijo que de aquella noche había nacido un niño quien había heredado la belleza de su madre y el carácter díscolo de su padre.
Los reyes se opusieron con tenacidad a esa relación y Fabricio, anunció que sería ella o nadie la mujer que ya reinaba en su alma.Llegó el día, por los pasillos del palacio todos apuraban sus tareas.
Todo debería estar impecable.
Sobre la mesa cubiertos de plata y copas de cristal para brindar por la felicidad del futuro rey.
A media tarde vestida de blanco ingresó ella del brazo de su padre, entre puntillas y volados, no podía evitar que por sus mejillas rosadas rodara una lágrima.
Bonita como la figura de un camafeo, se acercaba lentamente, sus pasos eran antecedidos por un niño que en sus manitos llevaba una bandeja de oro donde posaban algunas flores y los anillos.
El la esperaba en el altar, las campanas obsequiaron su mágico sonido, un beso dio por finalizada la ceremonia.
En ese momento los reyes confirmaron, que el destino está escrito, todo es posible cuando el armor es indestructible.