Friday, April 11, 2008

LOS ANILLOS DE SATURNO

La ama tanto que decidió hacer un viaje por las galaxias para traerle un regalo especial, ya no alcanza con la luna y las estrellas, testigos de un amor de fuego y misterio.
Esa mañana la llamó temprano, le recordó que durante diez días estarían separados ya que emprendería un viaje secreto, a su regreso, liberado, podría contarle su experiencia.
Le rogó no fuera a despedirlo, solo que lo recordara como siempre, gozando entre sus brazos, bebiendo el néctar de sus besos, entrelazando sus cuerpos, cabal demostración del amor que se prodigaban.
Ella estaba inquieta, ansiosa, aceptaba el viaje, pero a la vez quería acunarse en la fortaleza de sus brazos, sintiendo el olor de su piel, compartiendo cada instante.
Él había llegado a la primer etapa de su viaje, calzaba su traje de astronauta, antes de ingresar a la nave, la llamó para decirle que el amor seguía intacto, esta pequeña separación reforzaría el amor que se prodigaban, ella prometió esperarlo como siempre, en la casa cercana al mar que los había enamorado.
Abordó la nave, sería comandada desde la tierra, estaba sereno, los motores se encendieron, comenzó el ascenso, las computadoras informaban que el despegue había sido exitoso.
El universo mostraba toda su belleza, pensaba que podía tocar las estrellas con sus manos.
Sin gravedad flotaba en el espacio, se colocó el arnés para poder comenzar su paseo espacial, los planetas asemejaban coloridos globos suspendidos en el universo, a Júpiter le pediría conservara el amor terreno para siempre.
Su objetivo era otro, llegar a Saturno.
Ingresó al cubículo que lo acercaría al planeta de los anillos, faltaba poco.
Al llegar, extasiado contemplaba tanta belleza, aún no explorada por el hombre.
Tomó una estrella, con el filo de ella cortaría un pequeño trozo de uno de los anillos para regalárselo a su amada, esa era la sorpresa que había preparado durante años, desde el momento que la había conocido.
Colocó el pequeño segmento, en una caja de metal, la guardó en el bolsillo del traje, cerca del corazón, siempre pensando en ella.
En poco tiempo se casan, ella lucirá en el anular de su mano izquierda el anillo más bonito que jamás haya tenido una novia.
Las pesadas puertas de la iglesia se abren para darle paso , avanza lentamente, en el altar la espera Él sonriente.
Comienza la ceremonia, es hora de intercambiar los anillos, en ese instante el recinto se ilumina, los ángeles de los vitreaux cantan una melodía suave, ellos se confunden en un apasionado beso.
Los asistentes miran asombrados a la pareja que comienza a elevarse.
En otro mundos continuarán esta historia de amor eterno.

Tuesday, April 08, 2008

CAMINO AL EDÉN

No conocí a mis abuelos, esta mañana mis padres quisieron rendirle un tributo, era el aniversario de sus muertes, se amaron tanto que con diferencia de años partieron el mismo día.
El lugar pese a la tristeza es un sueño, está ubicado cerca de un lago que en su camino se junta con el mar.
La paz se respiraba, el agua de una cascada parecía cantar una música imposible de describir.
Cualquier persona que tenga sentimientos habría llorado de emoción.
Todo era en blanco y negro, de pronto el sol otorgaba al lugar todos los matices, hasta podría decir que desde los cerros nacía un arcoíris que moría en el agua.
Dos mujeres elegantes se acercaban despacio, tratando de dilatar el momento, ambas eran bonitas, parecían hermanas.
El frío y la primera nevada del año hicieron que mis padres regresaran a la camioneta.
Me acerqué lo más que pude a ellas, las escuchaba dialogar con tristeza, después de muchos años, la burocracia las había empujado a convertir a sus padres en cenizas.
Los cuidadores del lugar abrieron con delicadeza el mausoleo, un aroma a rosas inundó el lugar.
Ellas abrazadas observaban todo, se consultaban entre sí, preguntándose si esa era la mejor decisión.
No notaban mi presencia curiosa.
Pude escuchar que las cenizas de sus padres serían arrojadas al mar,.
Silenciosa oía, la conversación de estas dos mujeres y pensé, que los ángeles recibirían a sus seres queridos.
Algunas cenizas desparramadas volarían con el viento hasta llegar al cielo, otras quedarían en el fondo del océano, allí como los hipocampos continuarían amándose.

CELULARES Y TORMENTAS

Se cortó la luz en el momento que ella estaba leyendo un mail de una persona a la que había aprendido a querer a través de sus textos.
Afuera la noche solo recibía el brillo de los relámpagos que como saetas cruzaban el cielo.
El grito de un trueno hizo vibrar las ventanas de la casa.
Esa noche no podría observar el mar oscuro, solo la espuma mostraba su caricia a los acantilados.
Buscó en su bolso, allí estaba el celular, rogaba que aún tuviera batería, con la luz de la pantalla iluminó la escalera, las nenas descansaban en sus cuartos, parecían dos muñecas, solo se veían sobre la almohada los cabellos desordenados, las besó suavemente para no despertarlas.
Al ingresar al dormitorio del varoncito, tropezó con un juguete, la habitación era un caos, mañana habría tiempo de arreglarlo.
Augusto había luchado con las sábanas, sonriendo lo tapó con la dulzura que nace en el centro del corazón de las madres.
Bajó las persianas para que el impacto del viento no fuera tan fuerte, Elvio había viajado solo por unas horas, mañana estarían nuevamente reunidos en casa.
Estaba sola con los niños.
No tenía sueño.
Recordaba cada una de las palabras del correo electrónico de su amiga, algunas denotaban enojo, un malentendido casi termina con una amistad de años.
La tormenta había cesado, la costanera otra vez estaba iluminada, probó las llaves de luz, el suministro de energía se restablecía de a poco.
Se consumían los últimos leños, observando las chispas que se producían en la salamandra, se recriminó no guardar los correos más viejos.
Se iluminó su mente, en el directorio del pequeño móvil estaba el número de Andrea, el instinto le indicó que debía llamarla.
Al escuchar su voz todas las emociones se apoderaron de su cuerpo.
Juntas aclararon todos los inconvenientes que habían dado lugar algunas frases inconexas.
Era la primera vez que escuchaba su voz, pausada, serena, luego de aclaraciones varias, hablaron de la vida, los hijos, los afectos.
En un momento se escuchó el sonido del silencio, no quería que la conversación terminara.
Andrea la sacó una vez más del apuro, se mostró cariñosa y firme.
A partir de ahora, no eliminaría los mail de su amiga del alma, se despidieron con un hasta pronto.
Quiera Dios que el destino las una, en algún lugar, Andrea con su magia logró que mi celular funcionara.
Prometo llamarte pronto, para decirte que con tu simpleza lograste ocupar una parte de mi alma.
Gracias por estar siempre.

Sunday, April 06, 2008

CASA DE MUÑECAS

Se cortó la luz, anuncia mi asistente, después pide disculpas, por un momento olvidó que hace mucho vivo en penumbras.
Hace tiempo, tanto que no puedo precisar la fecha, era una niña feliz, rodeada del amor de mis padres y hermanos, vivíamos en una casa construida en la ladera de la montaña, podría decir que el jardín comenzaba en la orilla de un lago de aguas quietas.
La paredes de la propiedad eran de piedras blancas como las nubes , los techos de pizarra roja.
En el fondo un cuidado parque , sobre las ramas de un añoso árbol ubicaron mi casita de muñecas y juguetes.
Allí guardaba todo, también invitaba a mis amigas.
Accedíamos a ella por medio de una escalera de madera que papá había construido con sus manos.
En verano, bajo la atenta mirada de mamá, nos bañábamos en el agua del lago, era en el único instante que el espejo de agua se tornaba turbulento.
El viento comenzó a llamar a las nubes, hasta convertirlo en un gris amenazante, las primeras gotas nos encontraron refugiados en la casa de muñecas, las ventanas estaban vestidas con cortinas con voladitos, desde ese lugar las imágenes eran impecables, el follaje del viejo árbol acariciaba el techo de la casa, desde allí arriba mirábamos el azul profundo de las aguas del lago.
El molino movía sus aspas con fuerza.
Clara era inquieta, sin darnos cuenta encendió un fósforo, el material de la casa propició que en minutos todo se convirtiera en fuego.
Habíamos podido bajar, en el descenso un golpe en la cabeza me hizo perder la conciencia, me llevaron al hospital del pueblo, cuando desperté mi mamá me hablaba, pero no la veía.
El médico informó que la ceguera que me aquejaba, podría ser temporal, producto del golpe recibido.
Aprendí a caminar por mi casa con soltura, mis manos eran mi guía, pasaba gran parte del día leyendo libros en sistema Braille.
En mi mente atesoraba las imágenes que antes había visto, era feliz, pasaron los años, la vida se fué llevando mis afectos, pude recibir mí titulo universitario, llevar una vida casi normal.
En el ocaso de mi vida, necesité una asistente y allí estaba ella preocupada por el corte de luz.
Recordaba todo lo vivido, incluyendo tu confusión cuando te diste cuenta que la chica de cuerpo bonito y cabello dorado como las espigas del trigo era ciega, retumban en mi cabeza tus pasos apurados en la huída.
Ese recuerdo me duele, busco un pañuelo para secar mis lágrimas,no estoy soñando.
Creo ver la sombra de Elena, está frente a mi, la imágen al principio es borrosa, de a poco la observo con nitidez, recordando pasajes de mi vida pasada, lloré como tantas veces, hoy las lágrimas disiparon las nubes que cubrían mis ojos.
La vida me dio otra oportunidad, he vuelto a ver.
Dónde quiera que estés, ruego a Dios que te enseñe a mirar con el corazón.

Friday, April 04, 2008

MUNDOS IMPERFECTOS

Se cortó la luz que encendía mi alma, el atardecer con sus colores rosados y grises , hoy me traía a la realidad, no podía observar la belleza, estaba destruida.
Minutos antes de manera inesperada decidimos cortar nuestra relación.Estábamos lastimados, los errores fueron compartidos.
Es cierto, nos amamos con intensidad, el fuego envolvía nuestros encuentros, guardaba el sabor de tus besos hasta que volviéramos a encontrarnos, una y otra vez repetíamos la ceremonia, nos entregábamos al amor despojados de otras sensaciones que no fueran las que unían nuestros mundos imperfectos.
Todo transcurría como en una película, recordaba los paseos por la playa asida de tu mano, o los viajes que realizamos juntos.
Cada lugar fue testigo privilegiado de nuestros encuentros.
El mundo que nos rodeaba consideraba que éramos los amantes perfectos, siempre juntos, pendientes del deseo del otro, de los detalles que le daban armonía a nuestra existencia.
No sé en qué momento aparecieron las sombras, las dudas, la distancia no deseada.
Con frecuencia aparecían compromisos que nos separaban, no teníamos el deseo de estar juntos cada momento, cualquier excusa era buena para evitar vernos.
Supe de tu vida paralela, el orgullo me impidió disculparte, te quería demasiado no tenía el mínimo interés en compartirte.
Hubiera querido que la despedida fuera diferente, mirándonos a los ojos, aceptando nuestros defectos, el destino eligió otros caminos para ambos.
Recorro los lugares que fueron espectadores de nuestro amor, llevará tiempo llamar al olvido, fueron dos años intensos.
Los edificios están en penumbras, parecen querer acompañar este momento de mi vida.
La playa desierta, las rocas parecen fantasmas acariciadas por el agua.
Llovizna, levanto el cuello de mi abrigo, tengo frío, el alma congelada.
Mis lágrimas se amalgaman con la lluvia, quiero construir, renacer, olvidarme de este mundo imperfecto.
Mañana será diferente dicen que el amor llama dos veces.
Espero...

Thursday, April 03, 2008

LAZOS DE AMISTAD

Atesoro todas las fotos de mis viajes en un álbum, me gusta mirarlas y recordar los tiempos que se han ido.
Estamos en la Isla del Encanto con mi amiga del alma, han sido días intensos, hemos recorrido casi todo.
Juntas aprendimos a conocernos, a descubrir nuestros defectos y virtudes, finalmente nos dimos cuenta que en otros mundos, si es que existen pudimos integrar la misma familia.
Durante quince días descubrimos la belleza de la Isla, por la mañana nos esperaba el mar de color turquesa, para refrescarnos y seguir apreciando la simpleza de estar juntas, admirábamos la vegetación que se erguía al borde de la playa, el verde cortaba los tonos del mar que inquieto intentaba llegar al cielo.
Al mediodía regresábamos a la villa, casas blancas de techos de pizarra roja, jardines cuidados nos regalaban el color de las flores, a esa hora el calor hacía que los pájaros retornaran a sus nidos para enseñarle a cantar y alimentar a sus crías.
Nada enturbiaba esos momentos de felicidad.
Estábamos juntas, admirando cuando el sol jugando aparecía dorado con sus ojos salpicados de agua salada.
En la playa las parejas intentaban continuar sus historias de amor, el atardecer teñía el cielo de colores púrpuras, reverenciando la salida de la luna y las estrellas.
Estábamos felices, pero nuestras pieles sentían el calor del Caribe.
Decidimos que hoy sería un día diferente, alquilamos bicicletas, nos reímos de nuestras torpezas.
El camino era solitario, dejamos las bicicletas recostadas en un árbol, decidimos seguir caminando, a medida que avanzábamos se escondía el cielo, solo follaje, entremezclaban sus ramas para formar un arco, como queriendo abrazar el cielo.
A unos metros algo nos detuvo, de la tierra salía una luz que atraía, nos detuvimos unos metros antes, parecía querer salir de las profundidades de la tierra, nos paralizó la belleza, no era un charco de agua, brillaba como el sol, carecía de destellos, pero ahí estaba para que el caminante la admirara en ese estallido de extraña hermosura.
Los pájaros habían acallado sus trinos, podíamos escuchar los sonidos del silencio.
Nunca habíamos visto en nuestros viajes un trecho del camino iluminado.
¿Sería una señal?
Ninguna de las dos pudo pronunciar palabra, decidimos caminar hacia ese objeto luminoso que salía de las entrañas de la tierra.
A medida que la luz nos abrazaba, nos sumergíamos en un sitio desconocido, la paz había formado un anillo entre nosotras, allí comprendimos que seríamos, amigas para siempre.
La distancia sería acortada por los sentimientos.
Ese instante permanecerá eternamente, ese poderoso haz de luz ató lazos que el tiempo no podrá cortar.
Juntas caminaremos el camino de la vida, no pensamos en el futuro, es incierto, vivimos con calidez este momento.

Wednesday, April 02, 2008

COMPROMISO DE AMOR EN AGRA

Hace unos años que estamos en pareja, no queremos una boda tradicional, por ello todos estos años ahorramos para viajar a la India, en un lugar muy especial consagraremos nuestra unión.
Un largo viaje, nos dejó en París, en tres horas abordaremos el avión que nos dejará en Nueva Delhi.
En el aeropuerto Charles De Gaulle, encontramos otra pareja de argentinos, eso hará más llevadero el viaje.
Ellos asistirán a varias conferencias, nosotros en unos días nos uniremos para siempre.
La mañana calurosa y húmeda presagia un día diferente, no nos importa, estamos felices, nuestros amigos nos despiden con la promesa de encontrarnos en Agra, la próxima semana.
Para comenzar nuestra aventura elegimos el tren tradicional, nunca pensamos que encontraríamos tanta gente, el vagón es un crisol de razas, cientos de turistas realizarán el mismo viaje.
Admiramos el paisaje desde las ventanillas del tren, el mar Arábigo bordea la costa regalando una sinfonía de azules y espuma,en unas horas estaremos en Jaisalmer,
allí pasaremos el día.
Temprano un café y a visitar los mercados.
Nos gusta conocer esas calles angostas, encontramos de todo y para todos, estoy mirando el sari que luciré el día de mi boda, Lucas se aleja, sabe que no quiero que vea antes mi vestido de novia, estoy indecisa, no se cuál elegir, finalmente opto por uno de seda marfil con pequeños bordados en un tono más oscuro, le pido al vendedor que no lo arrugue al envolverlo, acompañaré el vestuario con flores recién cortadas.
Llegamos al hotel, impaciente como los niños que no saben guardar un secreto, el amor de mi vida me muestra un pequeño estuche, al abrirlo veo una gema que la tradición dice deberé pegar en el entrecejo, es una amatista con forma de lágrima, sus facetas reflejan la luz, esa que queremos acompañe nuestra vida para siempre.
Suena el teléfono, del otro lado nuestros amigos nos piden no compremos las alianzas, será el regalo de ellos que oficiarán de padrinos.
Los días transcurren entre visitas a los museos y los preparativos de nuestra boda, en dos días estaremos en Agra para consagrarla.
Esta vez llegaremos en el tren exclusivo que utilizan los turistas internacionales, el aire acondicionado mitiga el calor, en el comedor probamos comidas exóticas del lugar.
Descansamos en el camarote, las cortinas de seda pesada impiden el paso de la luz, renovamos nuestro amor, la pasión nos envuelve.
Hoy es el día, llegamos a Agra, la entrada al Taj Mahal es imponente, las cúpulas de mármol blanco apuntan al cielo, parece que quisieran acariciarlo.
En los jardines del palacio construido por el emperador Moghul Shahjehan en memoria de su esposa, las flores estallan en miles de colores.
Intercambiamos anillos, sellamos nuestro amor ante el Dios de los hombres, no importa en que país estemos, menos el Dios que invoquemos, nuestro amor está más allá de todo eso.
En el hotel brindamos con nuestros amigos y padrinos de casamiento, mañana regresaremos a Buenos Aires, en nuestras almas para siempre guardaremos todas las imágenes que se forjaron a través de la entrega de nuestros cuerpos y sentimientos.
Como la princesa Mumtaz Mahal amaré a este hombre eternamente.
Seguramente aumentaremos la familia, queremos extender nuestro amor en los que vendrán, y contarles que en un viaje en tren a la India, sus papás decidieron unirse, más allá de los tiempos.

Monday, March 31, 2008

VIAJE A CALCUTA

Marcia se prepara para viajar a la India.
Realizados los trámites en migraciones aborda el avión que la dejará en tierras lejanas, chequea su mochila, además de la máquina digital, lleva la filmadora ,la notebook guardará todas sus vivencias.En el aeropuerto hindú la espera Aarush, con él recorrerá diversos lugares.
Aún queda tiempo para visitar los hogares de niños carenciados, aprovechará ese día para viajar en tren.
Tiene dos opciones viajar en el tren rápido que utilizan los turistas, allí se pueden degustar exquisiteces o hacerlo en el tren común que usan millones de hindúes a diario, opta por éste.
Hoy es su día de suerte de la estación central sale una vieja máquina a vapor, su colorido, verde, rojo y negro llama su atención, los bronces que adornan la chimenea, están prolijamente lustrados, el humo gris se eleva hasta rozar el cielo límpido.
Recorren varias aldeas, el mar golpea con su danza las costas, todo tiene belleza, hasta las malezas que como gigantes ondean el camino.
No importa el polvo y el vapor que eleva la temperatura, los ventiladores de techo no alcanzan a proporcionar aire un poco más fresco.
En unas horas en compañía de su guía llegará a Bombay, él le ha reservado un hotel, la habitación es pequeña pero confortable.
Cambia sus ropas por un sencillo vestido con flores blancas, por el calor debe sujetar su cabellera, solo un rulo inquieto se escapa de la cinta azul, como sus ojos.
Camina por calles estrechas, en las tiendas venden todo aquello que el viajero puede imaginar.
Consulta el reloj, lleva dos horas caminando, imaginando historias.
En bicicleta llega al hotel, sorprendida mira una caja, en su interior el guía le ha enviado un sari de color rojo con bordes dorados, esta vestimenta permitirá dejar uno de sus hombros a la vista, en él tiene tatuado una paloma con una ramita de olivo, debe lucirlo en la cena de despedida, acompañado de una pequeña lágrima azul que deberá pegar en el entrecejo.
La velada transcurre animadamente, en la mesa las velas regalan su último haz de luz.
Mañana tomará el metro para dirigirse a Calcuta, está atestado de gente, no le importa, desde la ventanilla observa el caserío, niños descalzos le dan la bienvenida.
La Madre Teresa no está, pero las hermanas de su orden siguen su obra.
Cientos de niños le muestran la otra cara de la humanidad, están solos, esperan una caricia que calme tanto desamparo, los ojitos ávidos de cariño la envuelven.
No es necesario conocer el idioma para percibir aquello que necesitan, recorre las instalaciones del hospital, limpio, humilde, allí los desposeídos encuentran amor, ese que logrará por un instante paliar sus males.
Es hora de partir, guarda en su corazón las miradas, las sonrisas de esos niños desamparados.
Promete volver, en este sitio del mundo, aún hay mucho por hacer.

Saturday, March 29, 2008

NAUFRAGIO Y AMOR

La lancha lucía su color rojo en el embarcadero, los sauces acariciaban el río.Ella decidió salir a dar un paseo por el delta.
Navegando se sentía libre como los pájaros, el paisaje no podía ser más hermoso, azaleas multicolores se mezclaban con el azul violáceo de las hortensias.
Recorrió los brazos del río.
Detuvo el viaje para almorzar en la isla, amarró la lancha, el puente de madera crujía bajo sus pies.
Disfrutaba todos los momentos,al regreso tenía previsto comprar objetos de mimbre, con la ayuda de un pequeño de ojos tristes depositó la compra en la embarcación, se despidió del niño solitario con un beso, sintió deseos de abrazarlo, el chiquito sonrió.
El sol comenzaba a esconderse detrás de la frondosa vegetación, calzó el chaleco salvavidas y partió.
Atrás quedaba un día pleno, en poco más de una hora estaría nuevamente en la ciudad.
No podía olvidar la mirada de ese pequeño, pensando en él, no advirtió que el viento había comenzado a soplar con más fuerza, el río manso se convertiría en su prisión, la lancha dio una vuelta de campana.
Tenía frío, no sabía cuanto tiempo estaría en el agua.
Suspiró al ver las luces de una embarcación que se acercaba, arrojaron al agua un salvavidas, tomada de la cuerda se dejó llevar.
El temor desapareció, había vuelto a vivir, gracias a ese pequeño que pensó en ella y pidió a su padre seguirla cuando presintió la tormenta.
Era tarde para dejarlos regresar a la isla.
Decidió invitarlos a su casa, era espaciosa, podrían descansar y partir a la mañana siguiente.
Conversaron animadamente, se contaron las historias de sus vidas, supo que el hombre había enviudado cuando nació el chiquito.
Ha pasado un año desde aquel anochecer en que temió por su vida, han formado una familia, desde el momento que unieron sus caminos, sabe que solo naufragará en los brazos de Él.

Thursday, March 27, 2008

ENTRE SUEÑOS Y UTOPÍAS

Mientras trataba de poner mi lámpara nueva, decidí dejar la tarea para otro momento.
Aún los rayos de sol ingresaban por la ventana, corrí el cortinado para observar el baile de las olas, parecían gigantes de espuma que acariciaban las rocas.
La playa estaba desierta, hacía frío, suspendería mi diaria caminata e intentaría garabatear un cuento.
Mis musas habían salido acompañadas por la brisa fuerte, el lugar estaba impregnado de silencio y paz.
Dejé la historia para otro momento no podía torturar a mis lectores con mi falta de inspiración.
La lámpara descansaba sobre la mesa, encendí los leños, en pocas horas el resto de mi familia estaría en casa, cómodos, después de una larga jornada de trabajo.
Mis hijos reían con sus juegos, encendí la televisión, las imágenes me mostraban un mundo violento, todos peleaban contra todos, las rutas estaban obstruidas por miles de vehículos, pensé en las historias de cada uno de ellos, en sus seres queridos temerosos al ver tanta violencia.
En los pequeños que necesitaban reunirse con sus papás y darle un abrazo después de días de no verlos.
Todo eso me producía dolor, cientos de micrófonos buscaban una sola palabra para transmitir, acuerdo, concordia.
¿Es tan difícil de lograr?.
Apagué el televisor, mis pequeños me acompañaban con el canto alegre de sus risas, o la melodía que habían aprendido recientemente en la escuela.
Vivíamos felices, pero era imposible abstraerse de la realidad que golpea, intenté sumarme a los juegos de los pequeños.
Armábamos torres, allí en ese mundo de la niñez, todos tendrían vivienda, acceso a lo más elemental que requiere el ser humano.
El crepúsculo teñía todo de púrpura, en pocos instantes asomaría la luna, le pedí a mi hija mayor que me sostuviera la escalera, aún no había cambiado la lámpara.
Mientras lo hacía vi reflejada en ella los campos de trigo, no eran dorados, la tristeza los había convertido en gris, los girasoles miraban al suelo, otra vez la incomprensión hacía aparecer los sentimientos que a veces abrigan los seres humanos.
Bajé de la escalera, mi hija subió la escalera corriendo, quería continuar jugando con sus hermanos.
Probé la lámpara, el comedor se inundó de luz blanca, pedí un deseo, que esa luz que iluminaba mi casa, llegara a todos los que tienen poder para que de una vez lograran un acuerdo beneficioso para todos.
Mi mamá cuando era pequeña me dijo que si uno piensa fuerte en algo que desea, se cumple.
Cierro los ojos para pensar con más fuerza, no quiero evadirme de la realidad que golpea.
Sé que entre sueños y utopías, puede renacer la paz verdadera.

Sunday, March 23, 2008

EL PARQUE DE LOS TULIPANES

En pocas horas más llegaré a Holanda, siempre me gustó viajar pero esta vez lo hacía motivada por unas fotos que me había enviado mi amiga Mercedes.
Por suerte llegaría en la primavera, cuando el tiempo es más cálido y las flores comienzan tímidas a salir de sus capullos para brindarnos toda su belleza.
La azafata nos indica que deberemos ajustar nuestros cinturones, en pocos minutos el pájaro de alas plateadas, majestuoso aterrizará en el aeropuerto de Amsterdam.
Un taxi me lleva al hotel Bema, le pido al chofer que pase por mí cerca de las tres de la tarde, lo elegí como guía ya que hablamos el mismo idioma.
Me asignaron una habitación cómoda y sencilla, la cama es mullida, sobre el escritorio ubicado cerca de la ventana, un florero alberga tulipanes de diversos colores, a ello sumo la vista al Palacio de los Conciertos, música y flores son el clima perfecto para mi llegada.
De mi maleta saco la filmadora y la cámara fotográfica, el resto del equipaje lo ordenaré más tarde.
Elijo para el paseo un jean y una remera, sujeto mis cabellos con una cinta.
Mientras almuerzo, imagino la excursión que haré por la tarde.
Dejo las llaves en el loby del hotel, afuera me espera Alex, para llevarme a Keukenhof, el parque de tulipanes más grande del mundo.
Pasará por mi al atardecer, el lugar es soñado, tulipanes de colores inimaginables adornan la entrada.
Me detengo en un puente con forma de arco, abajo canta el agua cristalina acariciando las piedras.
Un cisne de flores azules me cautiva, erguidas conforman un paisaje perfecto imitando los colores del cielo.
Parejas enamoradas, de la mano cruzan el puente, van en búsqueda de los bancos para prodigarse más amor.
En uno de ellos, encuentro a un hombre solo admirando las flores.
Me cuenta que allí se comprometió con su mujer, a la clásica alianza agregó un ramo de esas flores que serían signo en cada pasaje de su vida.
Señala un cantero de tulipanes rojos y amarillos, así eran los que regalaba a su esposa en cada aniversario, me despido con una sonrisa, arranco otra de él, cuando acaricio con ternura sus mejillas en las que el tiempo ha dejado su marca.
Tengo mucho más para mirar, la tarde cae, el crepúsculo muestra sus colores rosados, se amalgama con el color de esas flores exóticas.
Ahora utilizo el flash para no perder ninguna imágen, la luna plateada le otorga quietud a las plantas.
Alex llega a buscarme, atesoré en mi corazón la frescura de tanta belleza.
Me invita a cenar, lo hacemos en el hotel a la luz de las velas, prometo regresar a Keukenhof, no solo para ver el parque de los tulipanes, cuando me robó el primer beso, supe, que en tierras lejanas había encontrado al hombre que compartiría mis sueños y el futuro, rodeados de amor y flores.
Mercedes te envío este mail para que sepas que en otoño juntas volveremos a Holanda, descubrí que cerca del parque hay una pequeña capilla de madera, allí entraré del brazo de Alex para consagrar nuestro amor.
Tu serás testigo de esta bendición, solo te pido que tus manos habilidosas confeccionen el ramo de tulipanes que llevaré en la ceremonia.
Gracias a ti he conocido este lugar único en el mundo, los tulipanes de mil colores serán quienes acompañen esta historia de amor eterno.

Saturday, March 22, 2008

VUELO EN PARAPENTE

Por esas cosas de la historia, hoy es feriado en mi patria.
Para explicarles la historias a mis tres pequeños hijos y aprovechando que están de visita los abuelos, con mi marido volaremos en parapente.
Para mí será un vuelo de bautismo, estoy ansiosa, partiremos desde el cerro Olivia, cercano a mi casa, pese al frío en la ladera la vegetación se conserva, puedo ver los pequeños arbolitos que van del verde al azul, pasando por los otros matices.
En el puesto de gendarmería dejamos nuestros documentos, mientras llenan las planillas observo los canteros, ciclamen multicolores desafían el frío.
Me despido con un beso y abrazo ,de el amor de mi vida, nos encontraremos después de esta experiencia.
Estoy abrigada, pese a ello me colocan una especie de funda que me llega a las axilas, es para protegerme, me río, parezco un gusano aún cuando quiera ser crisálida.
El ascenso es tranquilo, el viento favorable, me calzan un arnés una cuerda lo sujeta al cuerpo del instructor.
A la cuenta de tres comenzaremos a volar, debo pensar cómo contarles a mis pequeños la historia que no conocen, para ello debo ser realista, no sembrar en mis hijos sed de venganza, si que aprendan a respetar ese pedacito de historia tan nuestra despojado de miserias que lo envilecen.
El cielo azul, contrasta con el color naranja de mi parapente, estoy tranquila, protegen mis ojos una especie de antiparras contra el viento.
No puedo evitar las lágrimas, en un promontorio rodeado de orquídeas y luces de estrellas, erguida una casa de cristal contiene a dos figuras, conversan animadamente.
Le pido al instructor sobrevolar a menos altitud, mientras desciendo la luz es más fuerte que la del sol, mis amigos que decidieron partir con diferencias de seis meses, están allí conversando.
No hay duda son ellos, Dios les eligió ese espacio para convertirlos en ángeles que serán mis custodios permanentes.
Una lágrima viaja hacia los cristales de la casa, con ella va mi recuerdo.
Estamos de regreso, en casa nos espera la familia con chocolate caliente.
Por ahora decidimos no contarles a nuestros hijos la historia ocurrida hace treinta y dos años, optamos por decirles, de la partida de dos amigos, que decidieron precedernos en el camino de la vida, para sembararla con rosas y luces pedidas a los destellos que emana la luna.
A ellos dos un recuerdo eterno.

Friday, March 21, 2008

BAJO CONSUMO

Mientras trataba de poner mi lámpara nueva, pensé que me llevaría bastante tiempo cambiar las incandescentes por estas nuevas de bajo consumo.
Recién comenzaba en la planta baja, si estuviera Sergio me ayudaría, aún faltaba para que regresara de su viaje, lo extrañaba, por la radio hablaban de las ventajas de esta nueva iluminación y el ahorro de energía se notaría, además estábamos ayudando a preservarla.
En un rato terminé con las del comedor, ahora iría a la planta superior, el cuarto de los chicos tenía juguetes olvidados en el piso, se habían ido a pasar el fin de semana largo con los abuelos.
La casa en soledad tenía su atractivo, el trino de los pájaros me acompañaba, hacía pocas horas que faltaban de casa, ya extrañaba sus risas, las peleas por tener los tres el mismo juguete.
Arrastré la escalera de doble hoja hasta el dormitorio principal, corrí la mesa ratona, me detuve un instante a observar los portarretratos, Él me sonreía desde una foto.
En un instante mi cintura era rodeada por los brazos de mi amado, su boca tibia buscaba mi cuello, los besos apasionados eran el preludio de la entrega de dos seres que se aman con pasión.
En la alfombra se fundieron nuestros cuerpos, todo era felicidad y gozo.
El atardecer nos encontró abrazados, un destello de luna asomaba en el cielo.
Nos duchamos, habíamos decido salir esa noche los dos solos, como antes, tener nuestros tiempos y disfrutarnos.
Hacía frío, elegí un pantalón de vestir, la camisa que a Él le gustaba, para completar el atuendo una camperita de piel.
Salimos de la mano, el viento jugaba con mis cabellos.
Nubes grandes comenzaron a poblar el firmamento, la luna se ocultó, una tenue llovizna se transformó en tormenta, el grito de un trueno nos impidió ver el auto que venía de contramano.
Él recibió el impacto más fuerte, el servicio de emergencias demoró en llegar, cortaban la oscuridad las luces de los vehículos de la autopista y los patrulleros.
El agua de lluvia se mezclaba con mis lágrimas, había perdido al hombre de mi vida, el recuerdo de su amor me acompañaría eternamente.

Tuesday, March 18, 2008

LA CASA DE LOS POETAS

Mantener las puertas sin llaves a veces nos trae sorpresas.
Desde hace bastante tiempo la casa de los poetas, permanecía sin llaves, las mismas habían sido guardadas en un cofre igual a los que usaban los piratas, para guardar las joyas y cosas de valor que obtenían de los asaltos en alta mar, prodigados a otras embarcaciones que como ellos navegaban con rumbo incierto.
La vivienda, estaba ubicada en un lugar de ensueño, al sur de un país que pocos conocían.
A cien metros se encontraban las rocas que con sus filos intentaban sin éxito atravesar el agua para cortarla, tarea imposible, solo lograban que las olas ayudadas por el viento danzaran en forma frenética, levantando la espuma para salpicar con gotas saladas a los que paseaban por la playa.
Esa tarde que anunciaba el cambio de estación un puñado de escritores, después del almuerzo decidieron caminar por la playa, otros que no se acostumbraban al silbido eterno del viento optaron por quedarse en la casa de puertas abiertas a todos aquellos que quisieran visitarla con amor y respeto.
Muchos revisaban las historias que habían construído cual castillos de arena, con la diferencia que éstas permanecerían en algún lugar del espacio, sin caerse.
Algunos se habían conocido personalmente en una reunión de amigos, otros por la distancia no pudieron concurrir, los kilómetros que los separaban se declaraban pseudo vencedores, no sabían que el cariño no tiene límites, el amor puede sobrepasar todas las barreras imaginarias.
Unos pocos se dedicaron a lustrar el cofre que contenía las llaves de la vivienda.
Terminada la tarea, la subieron al altillo, allí estaría protegida, guardando en sus entrañas las llaves que jamás usarían.Nunca,se les ocurriría usarlas, en ese sitio angelado, aún cuando muchas veces, se acercara al lugar donde duermen los sueños visitantes desconocidos que solo intentaban romper la armonía que tanto les había costado conseguir.
Mientras preparaban chocolate caliente, para recibir a los ateridos habitantes que paseaban por la orilla, buscaron un libro de alquimia, ninguno entendía mucho del tema, decidieron guardarlo y buscar la solución por otras vías.
Tenían claro que al tener las puertas de la casa sin llaves cualquier duende inquieto podría ingresar a ella.
También sabían que la voluntad de muchos, podría aniquilar a quien intentara socavar los cimientos de la paz duradera.
Encendieron los leños, sentados sobre la alfombra, cerca del hogar, sometieron la cuestión a votación, por amplia mayoría ganó la idea de no invadir espacios ajenos.
En el instante que aparecieron las primeras estrellas sobre el firmamento, el acuerdo fue volcado en una hoja de fino papel de arroz, por esta vez no utilizarían las computadoras.
El escrito era breve decía: “Ignoremos a todos aquellos que intenten impedirnos hilvanar cuentos, de esa forma nuestro espacio podrá ser de todos aquellos que quieran contar una historia”.

Sunday, March 16, 2008

AMBICIÓN Y SOLEDAD

Gloria y Rodolfo se habían conocido en la escuela secundaria, el flechazo había sido mutuo, el admiraba su rostro delgado, la profundidad de sus ojos verdes, el cuerpo cincelado por un escultor.
Ella decía que era idéntico al actor que cada tarde protagonizaba su novela favorita.
El noviazgo fué bastante largo, terminado el colegio los dos consiguieron trabajo, ahorraban cada billete que ganaban, compraron un terreno para edificar la casa que se convertiría en su nido de amor.
En el frente un pequeño jardín, las flores cuidadosamente arregladas en los canteros, el frente de piedra,techos de tejas rojas, la puerta de entrada era de madera sencilla, atravesando un pequeño camino se encontraba una puerta de dos hojas de pesado roble, en los vidrios lucían enlazadas las iniciales de los nombres de la pareja.
Pequeña y confortable, para el matrimonio alcanzaba, a medida que nacían los hijos, la casa era ampliada, para no perder el parque, optaron por construir otra planta, buscaron que todas las ventanas tuvieran vista a ese fondo con plantas frutales y enredaderas que abrazaban floridas las paredes, como siempre todas las puertas se mantenían sin llaves.
En esa casa nacieron y se criaron todos los hijos, cinco seres que prolongaron el amor.
Hace seis meses el matrimonio celebró las bodas de oro, en la capilla del pueblo, adornada con rosas y azucenas blancas, el sacerdote bendijo el intercambio de alianzas.
Los hijos con sus mujeres y los nietos aplaudieron a los abuelos, aún se mantenían jóvenes y bellos.
Ariana aún vivía con sus padres, era la menor, una mujer extraña, estaba desconforme con todo, igual los padres la consentían con la esperanza que algún día cambiara y formara su propia familia.
Una breve reunión para festejar las bodas de oro con los familiares más cercanos.
En el momento del brindis Rodolfo cayó pesadamente al piso, el servicio de emergencias no pudo regresarlo a la vida.
A partir de ese episodio Ariana comenzó a cerrar todas las puertas con llave, todos los días buscaba un sitio diferente para esconderlas, lejos de la vista de su madre.
Comenzó a contarles historias extrañas a sus hermanos, previa reunión decidieron internarla en una casa para la tercera edad.
Gloria se sentía bien, extrañaba la casa, al principio la visitaban con frecuencia en cualquier horario, luego, aquellas se fueron espaciando.
Ariana siempre preguntaba dónde estaban las escrituras de la propiedad, no tenía sentido mantener la vivienda.
Cansada de la ira de su hija le contó que las llaves estaban en el escritorio que había pertenecido al padre.
Se despidió apurada de Gloria, no entendía la sonrisa de su madre.
Entró como una tromba a la casa, buscaba las llaves que había escondido, por fin pudo abrir el escritorio.
En un papel reconoció la letra de su padre, curiosa leyó el contenido “Ariana, siempre fuiste la más rebelde, quizás con tu mamá y hermanos consentimos todos tus caprichos.
Hija yo sabía que me esperaba la muerte, no quise preocuparlos, sabía que ni bien partiera, tu ambición te llevaría a cometer actos deleznables, cerraste puertas que siempre permanecieron abiertas, escondías las llaves para que todos creyeran que tu madre estaba enloqueciendo, por ello decidí vender la propiedad antes de mi muerte.
Con el dinero obtenido compré una casa para tu madre,igual a ésta.
Cuando leas esta carta mi amada Gloria habrá tomado posesión de ella, si decides cambiar podrás vivir con tu mamá, de lo contrario tu companía será la soledad, ahora tienes que desocupar esta casa, no eres la dueña.
Te quiere Papá.”

Saturday, March 15, 2008

REUNIÓN DE ÁNGELES

Todos los ángeles habían sido reunidos, en grupos de tres, conformarían una misión que se llevaría a cabo en un país de Sudamérica.
El Arcángel vistió para la reunión, alas especiales, las dotó de destellos de luna y rayos de sol.
El primer grupo se dirigiría al Norte de ese país, debían enseñarles a los habitantes a mantener las puertas abiertas y cuidar la naturaleza para que el agua no anegara sus viviendas, por la acción del mano del hombre.
El otro grupo iría a la región central, allí advertiría a los pobladores que cuidaran las toneladas doradas del trigo, los dorados girasoles, el verde de la soja.
Otro contingente conformado por tres ángeles iba a la cordillera.
Estaban contentos desde los picos que rascaban la panza del cielo sería más fácil el descenso.
Eran reserva de agua que mitigaría la voracidad del fuego.
Los del este debían cuidar sus ríos y la costa del mar, en ellos encontrarían toda la riqueza peces saltando en el agua, serían su alimento, para crecer en ese ámbito s los cardúmenes nadaban sin destino cierto.
Abajo las flores de coral bailaban la danza de la belleza.
Los ángeles del sur vieron engrosadas sus plumas, el clima les haría sentir todo el rigor del frío, pero como a los otros habitantes le hicieron conocer la consigna de mantener ante todo las puertas sin llaves.
El sur de ese país era bonito, el viento silbaba a cualquier hora, el sol se escondía detrás de las montañas, asomaba rozagante desde las aguas.
Todos cumplieron la misión advirtieron a los vecinos,que solo entre ellos podrían cuidarse, solitos y con ayuda de los ángles desterrarían cualquier peligro.
Lejos de todos los sitios, emprendieron su viaje al cielo, allí los esperaba el Arcángel, degustarían el sabor de las estrellas.
Desplegaban sus plumas en el firmamento, en el camino encontraron e Mefistófeles, siempre vestido de rojo averno.
Lo saludaron en forma cortés, no se atrevían a decirle que lo habían vencido.
Sus alas se movían acompasadamente, a las nubes llegaba la Señora Esperanza.

Friday, March 14, 2008

LAS LLAVES DE CRISTAL

Marcia estaba a punto de culminar un viaje.
Esta vez su profesión la había llevado a la selva africana.
En la mochila guardaba todas las muestras que posteriormente serían analizadas.
Debía caminar bastante para llegar al caserío donde se alojaban los descendientes de una tribu milenaria.
En un claro del bosque se levantaban varias chozas, en la madera de las paredes estaban dibujados los signos que identificaban a las familias y su jerarquía.
Cerca del lago de aguas turquesas estaba ubicada la vivienda del jefe de la tribu.
Un caminito de flores cuidadas precedían la entrada, la humedad del lugar las mantenía erguidas, el sol abrazador no las había alcanzado.
Miraba el paisaje, pocas veces había visto un lugar tan bello, allí la naturaleza aún no había sido destruida por las manos del hombre, en la otra orilla del lago como en un dibujo, aparecían los cerros cubiertos de vegetación, los picos parecían acariciar el cielo, otros se reflejaban en el espejo de agua.
Abstraída por la belleza del paisaje no percibió que el jefe de la tribu, sonriente se acercaba a ella.
Era un hombre relativamente joven, cubría su cuerpo con una sencilla túnica blanca.
Marcia explicó el motivo de su visita lo hizo en inglés, grande fué su sorpresa cuando el hombre le contestó en perfecto castellano, eso aliviaría su tarea.
Entraron en la choza, él la invitó a sentarse sobre una esterilla, allí bebieron jugos de frutos del lugar.
La conversación se desarrolló en tono amistoso, a tal punto que Él le preguntó a qué se debía la tristeza que por instantes nublaba la mirada de la muchacha.
Le contó su historia brevemente.
Conmovido por las palabras de la bella joven buscó en una especie de armario una caja de madera, al abrirla encontró un manojo de llaves de cristal.
Sorprendida, le preguntó para qué servían esas llaves, imaginaba que al introducirla en la cerradura, las llaves se quebrarían.
Sonriendo el jefe de la tribu le explicó que esas llaves mantendrían siempre las puertas abiertas, agregó que así estaría protegida, aún cuando las entradas de su casa estuvieran abiertas.
Observando el rostro de Marcia, decidió contarle un secreto milenario.
Todas las puertas deben permanecer abiertas, no tengas miedo, solo entrarán a tu casa las personas que tengan sentimientos.
Marcia preguntó, para que querría un llavero tan especial, con sabiduría el hombre le contestó.
Las llaves de cristal te permitirán abrir las puertas de la felicidad, con ellas accederás al corazón de quien te ame sinceramente, aquel que sepa valorar tus condiciones, con estas llaves podrás entrar a un corazón limpio, libre y despojado de miserias.

Thursday, March 13, 2008

ALAS DESPLEGADAS AL VIENTO

Siempre me hacía el mismo chiste, me resistía a creerle.
Él quería alejarme de mi mundo de sueños y cuentos.
Muchas veces lo comentábamos en la intimidad, entre caricias y el néctar sabroso de sus besos, yo insistía.
Ellos están allí, desplegando sus alas para protegerme, saben que a la distancia los tengo enrejados en un rincón de mi alma.
Tú, no tienes acceso a ellos, no conoces el amor sincero.
Me siento acompañada por voces angeladas que me contienen, tú, egoísta no conoces esas sensaciones.
Ellos me permiten volar a su lado, encontrarnos en un bosque de lengas y cantar juntos, acompañados del trino de los pájaros.
Claro, no conoces ese murmullo que logra elevarme y estar cerca de las estrellas.
Sé que con el viento que hoy sopla enojado disiparé cada nube del firmamento.
Tu egoísmo, te impide disfrutar de cada instante no sabes apreciar aquello que la naturaleza te regala.
Mi imaginación me permite llegar a cada uno de los seres que amo, es inútil seguir tratando de convencerte.
Puedo desplegar mis alas al viento, sabio me llevará al camino que quiero.
Observo sus risas, las comparto en cada momento, soy parte de sus historias.
No sabes cuánto pierdes.
Sigo mi camino liberada, sigue con tus números, mi riqueza es mayor, coseché cariño, tú, solo dinero que no alcanza para comprar los sueños.
Es cierto fuíste un mal chiste, te compadezco, jamás podrás darle valor a la flor que sale de su capullo para obsequiarnos toda su fragancia.
Calculás cada paso que das, no somos compatibles, prefiero mil veces la fortuna de tener a los amigos que amo.
Sigue tu camino de soledad, prefiero desplegar mis alas al viento para encontrar la esencia de cada uno de ellos.
Es posible que extrañe tus besos, tus caricias de fuego, pero las cambio a todas por un mundo despojado de miserias.
Suerte, no seré parte de tus eternos chistes, ni siquiera enrejaré en mi alma tus recuerdos.
Diluiré tu silueta en el mar que acompaña mis caminatas, volaré con la imaginación y mis cuentos, lejos de vos.
Somos mundos opuestos, a vos te atrapa lo material, en cambio yo, me dejo llevar por mis sentimientos.

Monday, March 10, 2008

DERROTA

Siempre me hacía el mismo chiste “Te quedarás solas, he decidido que tus amigos vaguen por el universo cibernético”.
A veces me resistía a creerle, su vida era una mentira, yo me aferraba a Él, pensando que tal vez pudiera cambiar.
El sonreía esperando el momento para dar el zarpazo.
Llegó el día, fué una mañana de marzo, faltaba para los famosos “Idus de marzo” esos que conmemoraban la muerte de Julio César.
Él, sabía que siempre quise vivir en otro tiempo de la historia, muchas veces en nuestros juegos amorosos me convertía en su dama de honor.
Las sábanas que habían cobijado nuestros encuentros se convertían en una túnica, una cadena de un cinturón ajustaba mi cintura, eso lo excitaba, en el instante que quedaba desnuda ante su mirada le decía:“No podrás con mi esencia en ella la única reina es la verdad”.
Reía mostrando sus dientes blancos como las perlas.
Tapaba mis oídos para no escucharlo.
¿Cómo podrá ser tan diabólico?.
¿Acaso su amor fue un mal chiste?.
Ahora miraba las hojas de otoño que formaban una alfombra ocre en la vereda.
¿Estaba cansado de amar?.
Le ofrecí un té de frutos del bosque, ese sitio que recorrimos tomados de la mano, el mismo donde me declaró su amor incondicional.
Su mirada decía una cosa, los hechos demostraban todo lo contrario.
Dejé que por última vez recorriera mi silueta, me llenó de besos, serían los últimos, estaba decidido.
Cuando el sueño lo abrazó, opté por irme muy lejos, dudo que me encuentre.
Manejo tranquila, detrás el paisaje de los bosques de lengas, más atrás el rumor de las olas acariciando cada piedra hasta tallarla.
Sonrío satisfecha, mientras estés en los brazos de Morfeo, continuaré mi obra.
Lejos quedarán tus chistes, cerca mis ilusiones.
En el camino de regreso, recobré mi identidad.
Observo siluetas, me parece reconocerlas.
Acelero, allí están reunidos mis amigos queridos.
Las lágrimas de alegría se deslizan suavemente por mi rostro.
Enemigo, no pudiste conmigo, tampoco fuiste capaz de borrar mis recuerdos.
Allí están ellos, algunos demorados.
Todos juntos seguiremos hilvanando historias, esas que no te gustan pero a nosotros nos unirán más allá de tus deseos.
Freno la camioneta , estaciono en la banquina, corto flores multicolores, serán para todos los que intentaste borrar con tu malicia.
Nos confundimos en un abrazo.
Para mi ellos viven alojados en cada rincón de mi alma.
Tú, miserable, estás muerto en mi vida y en la de todos aquellos que queremos seguir contando historias.
Quema las máscaras, has intentado engañarme, pude derrotarte y levantar la bandera de la verdad.

Sunday, March 09, 2008

MÁS ALLÁ DEL AMOR

Siempre me hacía el mismo chiste, para la ocasión se ponía serio, me decía, perdiste tu identidad, sos un ente que vaga en el espacio.
Traté de convencerlo, a cada rato le decía mírame, soy la misma de siempre, no seas obcecado.
¿Recuerdas cuántas veces nos entregamos al amor sin límites?.
Él, acostumbrado a los avatares de la vida sonreía maliciosamente.
Furiosa le contestaba, él me tapaba la boca con un beso, me hacía sentir electricidad en todo el cuerpo, consumábamos el amor, pero entre nosotros estaba reinando la duda , aparecía en cada encuentro.
Llegué al extremo de acudir, primero a un psicólogo, después de varias visitas el problema subsistía cada vez que te encontraba, te reías, me decías que todo era un simple chiste.
Me resistía a pensar que había perdido mi identidad, mis amigos desaparecían en el horizonte que divide la locura de la realidad.
Ansiaba demostrar al mundo que no había cambiado, dejé que manipularas mis sentimientos, fui tuya en la realidad, en forma frecuente te preguntaba : ¿Por qué me hacés sufrir?.
¿No importa el amor?.
¿Por qué prevalecen tus historias a las mías?.
Decidida llegué a la casa que compartíamos, estaba medicada ahora por el psiquiatra.
Ese día opté por no tomar los remedios, me sentía bien, sin agobios.
Tomé una valija en ella guardé mis cosas, a vos te dejé los recuerdos.
El viento golpeaba con fuerzas las ventanas, fui al escritorio, en el segundo cajón guardabas un arma, estaba cargada.
Preparé una cena para agasajarte, me reflejaba amorosa en tu mirada, pero eso no bastaba, quería ser yo nuevamente, bailamos descalzos al lado de los leños encendidos.
Dejé los platos en la cocina, encendí velas y sahumerios en el dormitorio, por última vez sería tuya, hicimos el amor, tus besos no producían el efecto deseado.
Sigilosamente saqué el revolver, descansaba debajo de la almohada, se detuvieron tus movimientos acompasados, la sangre brotaba de tu sien, manchaba mi pecho, te aparté de mi.
Llamé a las autoridades, mansamente acepté la detención.
No necesité abogados que me defendieran.
Lentamente, camino por los pasillos del juzgado, estoy tranquila.
Me siento observada.
Llega el momento de mi declaración, al tribunal le cuento mi historia.
Receso de veinte minutos.
Me pongo de pié para escuchar la sentencia.
Por unanimidad los jueces me absuelven, obré en legítima defensa.
Estoy llorando, recupero mi libertad, entierro para siempre tu recuerdo, soy libre, se hizo justicia.

PARA ELLAS

Todos los días del año, son de ellas.
Para las que se levantan temprano, para llevar sus hijos a la escuela, siguiendo la tarea comenzada, en la fábrica u oficina, con el propósito de ayudar a la pareja en el crecimiento y bienestar de los suyos.
Las que parecen no cansarse nunca, tienen tiempo de bañar a sus hijos, ayudarlos en las tareas de la escuela, tomarse unos minutos y cual diosas esperar a la pareja y así seguir alimentado la llama del amor.
Las que por cuestiones religiosas deben ocultar sus cuerpos con burkas que impiden ver su belleza.
Las que de niñas han sido educadas en sumisión y el shador, solo deja ver su mirada.
Las que prestan servicio en los confines del mundo para dar cariño y caricias a quienes más lo necesitan, postergando la comodidad de vivir entre los suyos.
Las que en la búsqueda de países diferentes, donde exista la libertad y la justicia hoy se encuentran caminando entre los árboles de la cerrada selva, rogando que llegue el día de reunirse con sus seres amados.
Para las que generaron axiomas como el “Dar hasta que duela”, de una pequeña monjita como la Madre Teresa, gigante en su entrega.
Para las que todos los días traen vida a la vida.
Aquí quiero detenerme en el principio de la vida.
Este texto no es un cuento, es un pequeño homenaje a mis compañeras de foro, con las que espero seguir hilvanado sueños e historias.
Feliz día a todas las mujeres que han aparecido en mi camino por la vida.

Wednesday, March 05, 2008

ANTES DEL FIN

Antes de morir quiero volver a verlo, soñar que camino sola hacia el altar, donde me espera el amor que no fué.
Necesito antes del fin estrenar mi vestido de novia, ese que tengo envuelto en tela de color azul, para que no pierda la blancura inmaculada.
El mismo que mis manos bordaron, cada cuenta de cristal era una esperanza, cada lentejuela de nácar un sueño.
Deseo comprar las rosas y magnolias que adornarán el altar, yo misma lavaré los manteles que cubren los altares, almidonaré las puntillas para que luzcan como alitas que intentan despegarse de la tela.
Llamaré al tenor del pueblo para que cante con su voz angelada el Ave María, limpiaré el rosario para que brille , cortaré de mi jardín pequeñas flores amarillas para ornamentarlo, la sujetaré con varas de muguets y cintas rosadas.
Antes de morir quiero sentir el calor de tus brazos rodeando mi cuerpo, tu aliento tibio recorriendo mi cuello, hasta confundirse en una lengua de fuego y misterio.
Iré sola al curso prematrimonial, le diré al diácono que tú lo haces en otra iglesia, no te preocupes nada tendrás que hacer.
Llegó el día, me maquillo suavemente solo resalto mis ojos para enamorarte.
Calzo el vestido, me miro al espejo y sonrío tristemente.
El auto me espera para llevarme a la iglesia, sé que estará allí amoroso esperando mi llegada, repaso mentalmente la ceremonia, conozco cada instante de ellas, en tu ausencia fui a ver otras novias, llegaban como ángeles asidas al brazo de su padre, contenían las lágrimas.
Te prometo no llorar cuando el sacerdote consagre nuestro matrimonio, conozco de memoria cada palabra.
La iglesia está iluminada, en este momento se abren las puertas de doble hoja, flores en los bancos, la mirada de todos los asistentes.
Avanzo lentamente, un niño de rulos dorados como el sol precede mi paso, en sus manitas lleva las alianzas, espero te gusten, no estabas cuando las compré, confía en mi, amor, en el interior grabé nuestros nombres.
La música resuena en los techos abovedados de la iglesia, saludo a quienes creo conocer con una sonrisa lánguida.
Me desplazo sobre la alfombra roja, el camino hacia vos parece eterno.
¿Qué pasa?
El sacerdote está de espaldas.
Me acerco y no veo tu mano extendida.
La música se apaga como mis sueños.
Corro hacia la salida, nadie me espera.
La noche negra no está poblada de estrellas, la luna se esconde detrás de las nubes.
La llovizna persistente moja mi vestido.
Como una autómata cruzo la avenida, un auto me atropella, tendida en el pavimento, me siento acompañada, cierro los ojos para encontrarte.

Tuesday, March 04, 2008

SIN ESTRENAR

El vestido de novia estaba sin estrenar, descansaba en una de las puertas del placar, protegido por una funda de tela tan blanca como la que había sido confeccionado.
En sus tardes de soledad cuidadosamente sacaba la funda, abría las ventanas del departamento para que los rayos de sol le dieran los matices que tiene el arcoíris, a cada una de las piedras que adornaban el corset.
La falda tenía pliegues plisados, para terminar en una larga cola.
Para la cabeza había elegido una delicada diadema, por una vez en la vida, se sentiría reina, metros de tul etéreo desplegados sobre la alfombra roja, salpican la tela pequeñas mariposas de la misma tela.
En la majestuosidad de la catedral todas las miradas que ahora no tenía, convergerían en ella.
Repetía la ceremonia todos los días, a veces lo hacía al atardecer, en el instante que el cielo se ornamentaba con colores rosados que llegan al púrpura.
Muchas veces se quedó soñando abrazada al vestido.
Pensaba entrar a la iglesia profusamente iluminada del brazo de su novio, ya que los padres se encontraban impedidos de acompañarla.
Si, podía sentir el aroma de las flores que estaban en el altar, percibía a los asistentes, ataviados con sus mejores trajes, las mujeres de largo dejaban que el perfume acompañara los arreglos florales.
Sentía el calor de sus manos a medida que el sacerdote hablaba, Mariel traía en una bandeja las alianzas que simbolizaban el amor eterno.
Escuchaba las palabras del cura que los uniría para siempre, en la iglesia resonaban los "Si quiero".
Dos cintas de oro los unirían para siempre, en ese instante de sus ojos cerrados brotaban lágrimas heladas, lograban despertarla, la traían a la realidad.
Otra vez el vestido sería cubierto por la funda blanca, sus oraciones no alcanzaban para desterrar la soledad que la embargaba.
Algún día, cuando cambie la soberbia por un vestigio de humanidad, ella, podrá estrenar el vestido de novia.

Monday, March 03, 2008

NEGRO AZABACHE, ROJO PASIÓN

Marisa era una mujer grande, encerrada en el cuerpo de una jovencita, su cara lozana no mostraba el paso de los años, el cuerpo esbelto provocaba la envidia de cualquier veinteañera.
Piernas larguísimas, pequeña cintura, curvas suaves, los hombres se volvían locos al mirar sus ojazos verdes.
Viajera incansable conoció las mieles del amor, los duraderos y los efímeros.
En uno de sus viajes conoció a Omar, fué amor a primera vista.
Él venía de otra cultura donde las mujeres muestran sumisión absoluta hasta el punto de verse envueltas en ropas que tapan el cuerpo.
Se despidieron en el aeropuerto de Estambul, con la promesa de reencontrarse en Buenos Aires.
Omar estaba decidido a todo por el amor de esa mujer que le quitaba el sueño, la familia criticaba esa relación augurándole todos los males conocidos y por conocer.
No le importaba nada, solo el amor que generaba su futura esposa.
Instalado en Buenos Aires, convivieron en el lujoso departamento de ella, necesitaban unirse eternamente, para prolongarse en la vida de los hijos.
El dejó atrás todo, se convirtió a la religión que profesaba ella, eligieron fecha para contraer enlace, la ceremonia sería en invierno.
En la casa crepitaban los leños al compás de los cuerpos unidos, era una sinfonía de amor perfecta.
Omar no sentía el desarraigo, estaba feliz con la mujer elegida.
Marisa visitaba diseñadores, en su mente estaba el vestido soñado, eligió una fina seda de color negro, el talle se destacaría con bordados de finos cristales, en las manos llevaría tres rosas rojas, haría juego con la única joya que llevaría, un delicado colgante, en el centro un rubí rodeado de diamantes, sostenido por una cadena de platino, regalo del novio.
La iglesia fastuosa estaba colmada de invitados, el altar ornamentado con manteles blancos, en ellos descansaban blancas azucenas, algo de follaje y alguna rosa roja rompería la monotonía del blanco.
Sola avanzaba lentamente por la alfombra, la música envolvía a todos, él la miraba arrobado, las miradas se encontraban, en el ambiente flotaba el amor que sentía la pareja, Omar extendió su mano para recibirla, todo era casi perfecto.
El sacerdote comenzó a leer algunos pasajes bíblicos, ambos recordaban en ese instante los renunciamientos a que habían sido sometidos, por quienes piensan diferente.

Una niña llevaba la bandeja con los anillos, en el momento de pronunciar el “Si quiero”, el silencio se quebró con un disparo.
Abdul había concretado su obra, lánguida ella moría en sus brazos, besó sus labios inertes.
Corrió hacia su padre le arrebató el arma, descerrajó un tiro en la sien, desequilibrado caminó hasta Marisa, aún respiraba, pudo decirle cuánto la amaba.
Ahora como antes enlazaron sus cuerpos viajan por el camino de la eternidad.

Friday, February 29, 2008

PENSAMIENTOS Y DUDAS

Después de un largo noviazgo, con algunas interrupciones, Selene contrajo matrimonio hace pocos días.
Para la ocasión eligió un hermoso vestido blanco con detalles bordados en cristal ,de la cintura salían pliegues plisados formando la cola del vestido,la diseñadora la había ayudado con la elección del vestido que realzaba su delgadez provista de delicadas curvas, los hombros descubiertos, en el cabello solo una flor, no llevaría ramo de novia, había optado por un largo rosario de cuentas transparentes con pequeñas rosas rosadas, finas hojas de helecho plumoso atadas con cintas blancas.
Por la mañana su madre junto a una amiga ornamentó la pequeña capilla ubicada a cielo abierto en la mitad de un bosque.
Los bancos de madera rústica estaban embellecidos con pequeños ramos de flores silvestres.
A los pies del Cristo de tamaño natural dispusieron floreros que contenían azucenas y otros recipientes con follaje.
Al caer la tarde celebrarían el matrimonio.
Cuando el cielo adquirió tonos rosados y violáceos, ella llegó del brazo de su padre, Stella su amiga de toda la vida cantaba el Ave María para recibirlos, su voz prodigiosa se escuchaba en todos los rincones del bosque.
Al notar los ojos brillosos de su hija, el padre, apretó fuertemente su brazo, a pocos pasos, Él la esperaba con una sonrisa.
El sacerdote dio comienzo a la ceremonia, Selene no lo escuchaba, arrobada miraba al hombre de sus sueños, mientras los pensamientos revoloteaban en su cabeza.
¿Sería el hombre para compartir toda una vida juntos?.
¿Podría haberse despojado de los celos que a veces la llevaban al llanto?.
¿En tan poco tiempo un hombre puede cambiar? .
Las dudas le impedían seguir las palabras del cura, lo amaba intensamente, pero a la vez temía cuando se ponía violento y ella con paciencia lo tranquilizaba.
Intercambiaron alianzas, ante Dios se prometieron amor eterno, estarían unidos hasta que la muerte los separara.
Sintió el sabor de un delicado beso, allí las dudas se disiparon, ése sería el hombre que la acompañaría más allá de la vida.

Tuesday, February 26, 2008

TERCERA EDAD

Mi nombre es Manuel, detalle que tal vez no tenga demasiada importancia, pasé las siete décadas de vida, cuando enviudé decidí no ser una carga para mis hijos y me mudé a un geriátrico.
No estoy enfermo, me siento bien, mi nueva casa es un chalet de grandes dimensiones, rodeado de jardines con flores y árboles de muchas especies, allí durante algunas horas del día sacan a mis compañeros de hogar a tomar aire fresco acompañados de enfermeras, algunos están bien, otros utilizan sillas de ruedas, algunos están enfermos de soledad y eso les ha herido el alma, el psicólogo dice que difícilmente encuentren cura para sus males, se han entregado a vivir en un mundo sombrío, no hablan con nadie.
Mi habitación es espaciosa, la ventana mira al jardín, en las rejas traviesa creció una enredadera, al atardecer el perfume inunda mi cuarto.
Tengo un pequeño placard y en el escritorio que traje de mi vieja casa, orgullosa descansa una computadora portátil que me regaló mi nieto mayor.
Mi familia viene a visitarme muy seguido, todos quieren llevarme a sus casas, pero aquí encontré mi lugar en el mundo.
Me levanto temprano y camino bastante, me gusta hacerlo cuando todos están entregados al descanso, allí en soledad, recuerdo pasajes de mi vida, solo acompaña mi caminata el trino de los pájaros.
A media mañana, la directora de este sitio me permite salir a la calle, aprovecho ese tiempo para hacer diligencias para la residencia de jóvenes de la tercera edad, cuando vuelvo nos reunimos para almorzar.
Hoy no es día de visita, no obstante recibiré a un amigo, nos conocimos en un foro literario, Él escribe cuentos como otros participantes, cuando aprendí a utilizar este aparato comencé a leerlos, encontré verdaderos artistas que dejaban en sus textos parte de sus vivencias, eso me llevó a entablar una amistad virtual con Eugenio, casualmente el también vive en un geriátrico.
Esta mañana compré unas masas secas para compartir el té debajo de las plantas, le voy a pedir que se mude a este lugar, así estaré cerca de mi hermano, hasta que la vida nos diga que ha llegado la hora de partir, compartiremos todos los momentos.

Sunday, February 24, 2008

LA VIDA CONTINUA

Ese día festejaban las bodas de plata, veinticinco años de amor que crecía día a día, coronado por la llegada de dos hijos, formaban una hermosa familia.
Por la mañana renovarían los votos matrimoniales en la capilla cercana al lago, a la noche una cena con amigos.
Como siempre le llevó a Gracia, el desayuno a la habitación, en la bandeja jamás olvidaba poner una flor.
Le gustaba mirar a su mujer dormida, los años le habían agregado belleza, conservaba la misma figura de antaño, su cabellera revuelta descansaba en la almohada, finas hebras doradas parecían ser parte del bordado de la funda.
La despertó con un beso, a ella le pareció que era temprano, descorrió el cortinado para que entrara el sol a la habitación, recordándole que a las diez, los esperaban en la pequeña capilla.
Ella agradeció con un beso, las manos acariciaban la cara recién afeitada de su marido.
Vistió un traje de paño gris con finas rayas blancas, había logrado que el sastre le hiciera un traje igual al de su esposo.
De la mano cruzaron los jardines de la capilla, los bancos estaban arreglados con cintas y flores de colores, a su paso obsequiaban suaves fragancias.
En el altar el sacerdote les habló con cariño, intercambiaron nuevas alianzas, la sencilla ceremonia finalizó con un sentido aplauso de los presentes en el lugar.
Por la noche recibirían a los invitados en el amplio parque de la casa, las mesas estaban dispuestas en los laterales, en el centro la que ocuparían la pareja y sus hijos.
En el momento del brindis ella sintió un malestar, El la tomó entre sus brazos con desesperación, estaba pálida,intentaba tranquilizarla diciéndole cuanto la amaba,besaba su boca quería darle parte de su vida, a los en pocos minutos ella murió en los brazos de su marido.
Los días siguientes para Él fueron una tortura, no asimilaba la soledad.
Los muchachos se habían independizado, la casa le resultaba demasiado grande, poblada de amor y ausencias.
Los hijos le sugirieron que invirtiera su tiempo participando en algún foro, buscó varios, entró como lector a uno de cuentos y poesías, a la semana se encontraba participando en forma activa.
Pasados varios meses, se sintió atraído por los textos de una forista, decidieron seguir la comunicación por una vía más privada.
Ambos deseaban conocerse, se encontraron en un café, departieron varias horas, los encuentros se repetían, de a poco iba naciendo un sentimiento profundo, sereno.
Había llegado el momento de presentarle este amor a sus hijos, para ello organizó una cena en el departamento de ella.
Puntualmente llegaron los chicos con sus novias, en el momento de presentarlos les dijo, ella es Ángeles mi nueva compañera, nos conocimos en un foro, la vida continúa.

Saturday, February 23, 2008

ENCUENTRO EN LA RED

Nos conocimos en un foro, al principio nuestras peleas eran fuertes, ambos teníamos una concepción diferente de la vida, de lo cotidiano, pese a los enojos admirábamos la forma de escribir del otro.
Apurados terminábamos nuestras tareas diarias para encontrarnos en el espacio cibernético, a medianoche la magia producía los encuentros.
Comenzamos a chatear, el sabía que odiaba las conversaciones que se producen a través de la red sin embargo accedí a su pedido.
Pronto llegaría la primavera, las plantas renacían en cada brote, el clima invitaba al amor.
Preparábamos un ritual antes que se produjeran los encuentros, encendíamos velas, sahumerios para lograr un clima cálido.
Cada palabra se transformaba en caricias.
Ninguno de los dos se animaba a encender la cámara web, teníamos miedo que se acabara el encanto, desconfiada cubría la mía con cinta adhesiva.
El amor no conoce de tiempos, ninguno de los dos decía dónde vivía, tal vez estuviéramos cerca o lejos, solo queríamos manifestar los sentimientos a través de las computadoras.
Misteriosamente todas las mañanas aparecía una flor sobre mi escritorio, mis compañeros de oficina ignoraban la procedencia, desde el florero parecía que los pétalos perfumados querían decirme algo, solo pensaba en él, cuando la fragancia de ellas me llevaba a soñar.
No podíamos dejar pasar más tiempo, el sentimiento que nos unía crecía día a día, decidimos conocernos.
A partir de ese instante comenzamos a delinear de a dos nuestros destinos.
Unimos nuestros mundos, por fin podía sentir sus abrazos rodeando mi cuerpo, amorosamente su boca buscaba mi cuello, las palabras susurradas al oído me hacían viajar con el pensamiento, regresaba a sus labios una y otra vez.
Caminamos por la orilla de un lago, el crepúsculo sería nuestro cómplice, al caer la tarde sobre la arena solo había una silueta de fuego.
Esta noche entraré a la iglesia del brazo de mi padre, en el altar el hombre de mi vida me espera para siempre con una sonrisa.

Friday, February 22, 2008

VACACIONES INOLVIDABLES

La mañana se presentaba límpida, el sol acariciaba las hojas del otoño, una suave brisa comenzaba a mostrar la desnudez de los árboles, le divertía ver dos ejemplares que entrelazaban sus ramas como queriendo abrazarse, corrió las cortinas, desanudó su bata y se entregó a la caricia del agua.
La radio informaba que los pilotos de una aerolínea había levantado la medida de fuerza, por suerte ella había optado por viajar con otra compañía.
Un café la acompañaba mientras leía los correos que esperaban en la bandeja de entrada.
Consultó el reloj, tenía tiempo de maquillarse, un poco de rubor, algo de rímel para realzar las pestañas y brillo para los labios.
Sujetó los cabellos con una hebilla, un rulo inquieto jugaba en la frente, jean, camisa y zapatos de taco bajo, completaría el atuendo con una campera de cuero.
Un remise la llevaría a Ezeiza, todo estaba en órden, en el bolso de mano cargó la máquina fotográfica.
Se encontraba volando hacia el Caribe, su compañera de asiento era una señora elegante, su voz agradable, a medida que charlaban, le parecía conocerla desde siempre.
Hablaron durante todo el viaje.
En minutos llegarían al aeropuerto caribeño, las dos reían pensando en los días por venir.
Quiso la casualidad que se alojaran en el mismo hotel, a partir de allí nació una amistad inseparable, compartían todas las excursiones, más que dos amigas parecían hermanas.
Ambas conocieron en ese viaje a los amores de sus vidas, las parejas se deleitaban observando el color turquesa de las aguas.
Por las tardes se reunían en la terraza del hotel, bebían refrescos tropicales , escuchaban música o simplemente admiraban el paisaje.
Nos conocimos en un foro, el destino nos reunió en estas vacaciones inolvidables.

Thursday, February 21, 2008

UN VIAJE

Amigo, más de una vez recibí tu sabio consejo, eres incondicional.
EL puerto de la vida tiene todos los sabores, dulce cuando las aguas están planchadas asemejando un espejo, en el que pueden reflejarse los rayos del sol que muestra la mitad de su cara sobre la transparencia del agua.Otras veces nos queda un sabor amargo, de cada uno de nosotros depende que dure un momento.
Hoy estás al frente del timón de tu vida, tal vez navegues aguas tranquilas, también es posible que se desate una tormenta que agite el océano logrando que las olas encrespadas acaricien tu nave.
Detrás de la espuma que va dejando tu barco, cientos de gaviotas te acompañan en este viaje que la vida quiere lo hagas en soledad.
Tenés sabiduría, solo te pido que recuerdes los momentos más felices de tu vida, sabés que anidan en tu corazón cansado, quiera Dios que no bajes los brazos, el sendero de la vida tiene muchas tormentas, para un conocedor del mar será fácil luchar con ellas.
Cada mañana al observar la brújula que te guía encontrarás tu derrotero, te indicará el camino para llevarte al puerto que elijas, aceptaremos cualquier decisión del destino.
Mira las islas que están cerca de la embarcación, allí estamos todos.
En ésa que estás mirando ahora, hay una pequeña capilla de madera, los bancos rústicos están adornados con orquídeas de suaves colores, iluminan el altar velas blancas que no extinguirán su luz, el canto de un ser alado trae las emociones.
Inca el ancla en la arena, seguiremos esperando al amigo sincero.
Si decides seguir a otra isla que solo vos conocés, no dudes que en algún momento estaremos todos reunidos para continuar el viaje y alcanzarte.

Monday, February 18, 2008

ELLA Y EL ASCENSOR

El gerente de una conocida compañía de ascensores, está supervisando el envió de varios containers con sus productos, esta vez fueron requeridos de una lejana ciudad de Oriente.
Ella viajará como representante de la firma con el propósito de efectuar la entrega y asesorar a sus nuevos clientes.
La idea de la casa central es expandirse en esa región del planeta.
Está contenta, el viaje servirá para llevar al olvido una relación siniestra que la mantenía en Argentina.
Días antes compró varias chalinas, que utilizará como shador en el país que la espera, delante del espejo los prueba, no está mal cubrirse la cabeza, elige uno de seda azul como sus ojos, las estrellas que lo adornar le recordarán a las nuevas que verá colgadas del cielo, son las mismas que aquí acompañaron sus noches de amor, la diferencia la marcan los kilómetros de distancia.
A bordo de la nave que la llevará a destino con su carga, deja sus pertenencias en un camarote, esa noche la tormenta se hiso presente, decidió bajar a la bodega del barco para controlar la carga.
Aparentemente todo está en órden, sin embargo uno de los embalajes que contiene los aparatos ejecuta movimientos, creería que habla.
El elevador desata las cintas de acero que rodean los cartones del envío.
Sabía que los aparatos tenían música que indicaba la llegada a cada piso, pero ella escucha una voz que la embriaga.Se acerca, con un pinza corta el resto de las cintas de acero que sujetan los prolijos cartones.
En ese instante el elevador se ubica en posición vertical, como si fueran brazos imaginarios abre sus puertas, la invita a entrar.
Como una autómata obedece.
Hace calor, se quita el piloto desata su cabello, la musculosa blanca se adhiere a su cuerpo, las paredes metálicas le susurran al oído, le hablan de una vida posible alejada de todo aquello que la daña.
Abraza jadeando las paredes metálicas, siente que es poseída, un momento de lucidez le indica que no es posible, prefiere seguir en ese estado de placer infinito.
El ascensor le murmura al oído palabras de amor, promesas de una vida diferente, se deja llevar, nunca se había sentido tan bien.
Mañana el envío llegará al puerto de oriente, los controladores verifican que la carga esté completa.
No coincide con los remitos, falta un elevador, buscan infructuosamente a la representante de la firma, no la encuentran.
Después de varias negociaciones y una fuerte rebaja en los precios, deciden aceptar el containers.
El misterio parece revelarse en la playa, dos cuerpos desnudos, acunados por la danza de las olas, dan rienda suelta a sus sentimientos.

Friday, February 15, 2008

RESCATE

Mamá como todos los días me mandó a comprar las facturas para el desayuno.
Me vistió con un vestidito rosa con florcitas multicolores.
Me dio miles de recomendaciones, esas que dan las mamás, no le contestes a extraños, no pierdas el vuelto, papi trabaja mucho, las horas extras se cortaron, por suerte consiguió otro trabajo por la tarde.
Mami no trabaja la despidieron cuando se enfermó mi hermano, igual somos una familia feliz.
Llamo al ascensor, no quiero bajar diez pisos por la escalera, saludo a mi vecina del “B”, ellas nos trae dulces, está siempre solita, sus hijos se fueron a buscar fortuna a otros lugares del planeta.
Aprieto mi puño izquierdo, mamá envolvió monedas con los billetes arrugados de dos pesos, si los perdiera significaría un dulce menos para mis hermanitos.
El ascensor no viene, sin embargo el indicador rojo dice que está allí, creo ver las rejas, abro la puerta.
Comienza la oscuridad, los caños de acero me lastiman las piernas, mi vestido está enredado en ellos, tengo miedo, no hay luz, me aferro a los tirantes, mis manos sangran, tengo miedo.
¿Se acordará mi mamá que la quiero? ¿Mis muñecas extrañaran mis caricias?
El tiempo es eterno, sigo sostenida con los jirones de mi ropa.
Recuerdo las clases de catecismo, no soy una alumna brillante, pero decido rezar pidiendo que me saquen de allí, ruego para que nadie decida bajar, sobre el balancín que está en el subsuelo quedaría aplastada.
Diosito escúchame soy una niña, a veces no me porto del todo bien, no hago los deberes, prefiero jugar con las muñecas, ver los dibujitos, mami me reta, pero terminamos riendo de nuestras travesuras.
Cada vez está más oscuro, aferrada a los caños recuerdo.
Siento voces, el miedo me paraliza.
¿Papá me querés?.
Vení a buscarme, sos mi ídolo.
Se escucha el ulular de las sirenas, los reconozco, son los bomberos.
El vestido está hecho jirones, pero me sostiene.
Lloro, el tiempo parece haberse detenido, el ruido de los martillos me acompaña, la visión es escasa, mis manos pierden fuerzas, en el momento que mi cuerpo va a chocar con el balancín del ascensor, un bombero me salva.
Los vecinos aplauden, mamá ríe y llora, me toma entre sus brazos, ese hombre anónimo me salvo de morir aplastada, acompaño las lágrimas de mami, siento su abrazo, el destino me enseña a vivir nuevamente.

EL ASCENSOR DE CRISTAL

El edificio estaba construido frente a la playa, todos los pisos miraban al mar.
Dotados de cuatro ascensores, dos tradicionales, otro de mayor velocidad y el último un poco más alejado de los primeros tenía las paredes de cristal.
Ella había comprado un amplio departamento en el piso veinticinco, estacionó la camioneta y caminó por los jardines que circundaban la propiedad, en ese momento el encargado estaba regando las plantas, los pétalos de las flores eran movidos por las gotas de agua, ellas reaccionaban obsequiando, aromas y colores.
Esta vez optó por uno de los ascensores tradicionales, al de cristal lo estaban ornamentando para un evento.
A medida que ascendía, recordaba a quienes tenía que llamar para finalizar la decoración del departamento, sabía que las mullidas alfombras estaban colocadas.
El empleado de la mueblería le confirmó que antes del mediodía llegaría el mobiliario, por suerte el teléfono de línea ya estaba conectado.
Sacó de su cartera una hebilla para sostener sus ensortijados cabellos, un número rojo le indicaba en que piso estaba.
Divertida observaba cuando se abrían las puertas del ascensor para que subieran otros habitantes, en cada piso imaginaba una historia diferente.
El olor a pintura fresca se sentía por todos los rincones.
Recibió un mensaje de texto, no lo respondería ahora, en el piso quince subió un joven de piel morena, la mirada del color del mar logró hacerle sentir algo que antes no había experimentado, solo quería llegar a su casa, a punto de cerrarse las puertas del ascensor, el muchacho que había perturbado sus pensamientos decidió no continuar el ascenso.
Faltaba poco para llegar a su departamento.
Los pisos de mármol relucientes igual que los pasamanos de bronce de las escaleras, todo era cálido, buscó las llaves, estaban en el fondo de la cartera, grande fué su sorpresa al encontrar en la puerta de entrada un ramo de flores, mezcladas con especies silvestres, majestuosas se mostraban las rosas.
Ingresó a la unidad que había comprado, en el arreglo floral había una tarjeta, le daban la bienvenida y le sugerían que al bajar utilizara el ascensor de cristal.
Su madre había dispuesto la colocación de los cortinados, sabiendo que a su hija le gustaban las plantas, en el balcón encontró varias especies, sonrió feliz recordándola, siempre pendiente de ella.
El llamador anunció la llegada de los muebles, los empleados acomodaron los mismos según el gusto de la dueña.
Al caer la tarde ella disfrutaba de su nueva casa, por primera vez viviría sola, comenzaría a caminar por la vida alejada de los ojos de sus seres queridos.
Las flores descansaban en un florero cerca del ventanal, sobre la playa las olas danzaban, estaba feliz, cambió su jean por un vestido sencillo que realzaba sus curvas, en ese instante recordó que debía bajar por el ascensor de cristal.
Estaba adornado con follajes verdes que acariciaban los cristales, la fragancia de las flores la llevaba a soñar, oprimió planta baja.
Nuevamente el ascensor se detuvo en el piso quince, allí lo abordó el mismo jóven que había visto por la mañana, el flechazo fué mutuo, se dejaron llevar por las sensaciones.
Él había ordenado los arreglos de esa jaula de cristal, un oportuno corte de luz los dejó en un entrepiso, allí comenzaría otra historia de amor.

Thursday, February 14, 2008

LA TORMENTA

El cielo amenazaba, el color celeste había mutado a gris plomizo, las gotas de agua dejaban huella en la arena.
El viento despiadado derribaba todo a su paso.
Saetas violetas surcaban el cielo, las olas se elevaban majestuosas, tallaban las piedras de la playa, querían desgastarlas, hasta disgregarlas y convertirlas en moléculas que regresaran al fondo del mar.
En la cueva cercana al bosque tres niños protegían sus cuencos, allí llevaban alimento para los soldados que custodiaban la ciudad sitiada.
Bajaron los fusiles que horas antes apuntaban las nubes, los dejaron sobre la arena,.
Los niños estaban asustados, no sabían si el ruido provenía del cielo o era una ráfaga de metralletas.
Aisha, con sus manitos intentaba secar su sombrero cubierto de flores frescas, algunas estaban destruídas por la acción del agua, otras eran recuperables.
Un pañuelo cubría sus largos cabellos, estaba mojado, allí nadie la vería, no le importaba contravenir las creencias de los más grandes, lo desplegó sobre una piedra, asombrada miraba las estrellas que dibujaban ese shador que estaba obligada a utilizar en público, eran iguales a las que contemplaba lejanas, colgadas como brillantes en el espacio.
El cabello renegrido cual cascada acariciaba la espalda de la niña.Mientras esperaba el fin de la tormenta para recibir el abrazo de los que tienen amor a su lado y no están solos, con una piedra dibujaba el suelo de la cueva.
Allí surgió una paloma, en su pico llevaba una rama de laurel, símbolo de la paz eterna.
Los soldados no hablaban el mismo idioma, al ver el dibujo de la inocente, comprendieron que deberían deponer sus armas, para liberar los pensamientos.
Afuera había renacido la calma, los árboles que circundaban el escondite estaban vestidos con gotas de agua, el océano parecía un espejo .
Juntos pese a las diferencias, decidieron unirse, los soldados llevaban a los niños sobre los hombros.
El camino a recorrer era extenso, sortearían todos los obstáculos, intercambiarían cocimientos.
En su carrera a una vida digna, Aisha, olvidó el sombrero con flores.
No regresó a buscarlo, quien lo encontrara sería capaz de hallar el camino de la paz duradera, alejados de los rencores, enterrando en el mar profundo los resentimientos.

Tuesday, February 12, 2008

FLORES EN EL PARAÍSO

Nacen en forma silvestre, ornamentan cuidados jardines, otras en fila esperan dar sus frutos en los viveros.
Cada una se identifica con un nombre, según su apariencia, fragancia, todas son un estallido de aroma y colores.
Ninguna conoce su destino final, algunas serán ofrenda en las iglesias, otras acompañarán la partida de los muertos.
Ella fabrica ramos de novia, sabe que cada uno será diferente, acomodará rosas blancas, agregará miosotis y hojas verdes sujetados con cintas rosas, serán sostenidas por una mano temblorosa de emoción al acercarse la ceremonia que la unirá para siempre ante su amor de toda la vida.
Hoy contraerá matrimonio su amiga de mucho tiempo, la ceremonia será junto al mar.
Sabe que no quiere llevar el ramo tradicional, será reemplazado por un rosario de cuentas de cristal, la luz del sol reflejará en ellas los colores del arcoíris, pensando en ese detalle prepara un tocado de flores multicolores, con él se verá diferente.
El mar deja su estela espumosa en la orilla, la brisa suave trae los sonidos del océano, jugando las primeras estrellas se cuelgan en el firmamento, el altar está sobre la arena, adornado por las mismas flores que tiene el tocado, sus hermanos de corta edad están ataviados con coloridas túnicas, en sus cuencos de plata llevan los anillos y pétalos de flores que indicarán el camino de los novios.
Todo transcurre con normalidad hasta que aparecen tres uniformados, los rostros cubiertos por pasamontañas, los fusiles no apuntan al cielo, el blanco son ellos.
En el instante que terminan de intercambiar las alianzas, disparos certeros, quiebran la vida de la pareja y sus invitados.
La arena dorada ahora está salpicada de rojo, el cielo se cierra, la lluvia humedece los cuerpos inertes, en ese instante ellos estaban tomados de la mano, pese al dolor, en sus rostros quedó dibujada la mueca de una sonrisa.
Seres alados los transportan lejos, saben que en el paraíso ese amor renacerá nuevamente.

Monday, February 11, 2008

EN BÚSQUEDA DE LA LIBERTAD

Desde la muerte de su esposa Halim, se había entregado a la bebida, los tres hijos mayores del matrimonio, ataviados con túnicas naranjas y marrones,descalzos caminaban por la playa vendiendo cuencos de barro.
Aisha la pequeña de diez años era la encargada de las tareas de la casa, construida con ladrillos de adobe, para la niña era como un palacio, sobre las mesas estaban las carpetas que había tejido la madre, cerca de su cama,en el ropero escondía el sombrero de paño marrón, adornado con flores multicolores y varas de muguet que la madre utilizara cuando se casó con su padre.
Todos hablaban de ella tenía una belleza exótica, Aisha la conocía por fotos, la mujer había muerto al dar a luz a su hija, la nena había heredado la mirada de su madre.
Finalizada las labores de la casa, se ocupaba de darles de comer a los animales, algunas gallinas, dos cerdos,también debía llevar a pastar a las mulas.
Cuando los hermanos regresaban de vender los cuencos, ella tenía listo el almuerzo.
Con violencia el padre les quitaba las monedas conseguidas, salía a comprar vino y licores.
Pasado un rato entre los cuatro chicos acomodaban al padre en un camastro para que durmiera.
Los vecinos de la aldea ayudaban a los chicos, le habían ofrecido a Halim hacerse cargo de la niña, para él sería más fácil, convivir con los varones.
Se opuso con fiereza.
Los días transcurrían sin grandes cambios, adicto al alcohol castigaba a los hijos cuando las ventas disminuían.
Una tarde de invierno apareció Samir, hombre de dinero, residente de otro poblado bastante lejano, conocedor de los gustos de su amigo, de las alforjas que llevaban las mulas sacó un fajo de dinero, sería para él si le vendía a su hija, agregaría dos mulas y sacos de maíz.
No le importaba la edad de Aisha, apenas una niña que lo miraba horrorizada, cuando todas las niñas juegan, ella debía casarse con un hombre al que aborrecíaPrepararon el viaje, cargaron las mulas con alimentos y abrigo.
Debían cruzar la montaña para llegar a la casa de Samir, el frío helado dejaba marcados los rostros de los viajeros, la pequeña lloraba asida al paquete que contenía el sombrero con flores.
Faltaba poco para cruzar la frontera, en ese espacio la vegetación contrastaba con la dureza de las piedras, ataron las mulas, se dispusieron a comer, el hombre intentaba acariciar a la niña, esta lo rechazaba con lágrimas en los ojos, le recordaba a su padre, bebía licor sin descanso, en un descuido de Samir, mareado por la bebida, Aisha tomó el paquete que la había acompañado durante el viaje, comenzó a correr.
Cruzó la frontera para alejarse, tres hombres armados apuntando sus fusiles al cielo, cubrían su huída.
Del otro lado la niña comenzaría una nueva vida.

Friday, February 08, 2008

NABILA

Ellos, desembarcaron en la costa al amanecer, no podían detenerse a observar el espectáculo que brindaba la naturaleza, el sol despertándose en las aguas, éstas inquietas dejando su estela espumosa en la arena.
Vestían uniformes tan oscuros como las órdenes que debían cumplir.Tomar el poblado al anochecer.
Tres hermanitos vestidos con túnicas anaranjadas, paseaban por la playa, se acercaron a los hombres armados, para ofrecerles agua fresca contenida en vasijas que portaban en sus manos.
Esos pequeños no conocían el horror que sobrevendría cuando cayera la tarde.
El cielo fue surcado por aviones, la carga era suficiente para destruir el pueblo.
El piloto se comunicaba con los hombres que ahora estaban ingresando a un monte para mimetizarse con las especies del lugar.
Esta vez la noche en su misterio estaría acompañada por el terror.
El ulular de una sirena daba comienzo a la lucha sangrienta.
Nabila, alcanzó a esconderse antes del estallido de la primera bomba, asustada lloraba silenciosamente.
Intentó descansar, el refugio era frío, ella no lo sentía, el ruido de los disparos la atemorizaba.
Temblaba la tierra.
El olor a pólvora invadía todos los espacios, columnas de humo se elevaban al cielo, confundiéndose con las luces de los explosivos.
El amanecer trajo silencio, la niña se dirigió al bosque cercano a la playa,conocía la cercanía de un espejo de agua, allí saciaría su sed, con agua clara intentaría borrar la experiencia vivida.
En ese sitio había un vestigio de paz.
Inocente cortó varías flores, no tenía noción de la hora, el instinto le decía que debía regresar al refugio.
Presa del llanto, pensaba en su familia, hacía días que no los veía, extrañaba los abrazos de su mamá, las peleas infinitas con sus hermanitos por un dulce trofeo, la voz serena de su papá, creía escucharlos, miraba a su alrededor,estaba sola.
Nabila esperó las luces del día, en ese momento no habría bombardeos y podría regresar a su casa a reunirse con la familia.
Acomodó las flores en su sombrero, caminó unos metros, sus piecitos chocaban con cuerpos inertes, la arena se había teñido de sangre, el desastre tenía fragancia a desamparo.
Se detuvo en la playa, observaba el resultado de la tragedia, los ojos negros como el azabache, miraban al enemigo armado, en ese instante el hombre que cumplía su misión se sintió pequeño ante la mirada inquisidora de la niña.
Como ella,ansiaba que ésa fuera la última guerra.

Tuesday, February 05, 2008

LA CALESITA

Andrés seguía la tradición familiar, era calesitero.
El abuelo la había ubicado en lo que posteriormente sería una plaza de un barrio de Buenos Aires.
Cuando el era pequeño, el anciano le contaba historias, antes las calesitas no tenían motor, las hacía girar la fuerza de un caballo.
Pasaron los años, Andrés , había heredado esa calesita, los terrenos lindantes se habían convertido en una plaza.
En los bancos de piedra por las mañanas los más viejitos buscaban la sombra de añosos árboles.
Cuando caía el sol los jóvenes paseaban tomados de la mano, mostraban amores nacientes a quienes quisieran observarlos.
De los cuidados canteros, alguno cortaba una flor para regalar a su amada.
Andrés es un hombre bueno, adora a los chicos, muchas veces dejaba entrar a los más carecientes, sin cobrarles boleto.
Con esfuerzo y trabajo agiornó la calesita, renovó la pintura de todos los juegos, agregó otros más modernos.
Era feliz regalando la sortija que otorgaba otra vuelta.
Los caballitos , color de cielo subían y bajaban, parecía que lo hacían al son de la música.
La risa de los pequeños hacía inaudibles las canciones.
Todos festejaban.
Cuando en el cielo esplendorosas, se colgaban las estrellas, Andrés terminaba su jornada.
Bajaba la lona que protegía la calesita, cerraba con candado la puerta de alambre.
En la casa lo esperaba el amor de su mujer, en el moisés descansaba el fruto del amor, aún no conocía de los malestares del mundo moderno.
Esa noche Andrés no podía conciliar el sueño, estaba inquieto, bajó el aire acondicionado, tapó con las sábanas al pequeño y a su mujer.
Caminó silencioso, las diez cuadras que lo separaban de la plaza.
Un escalofrío recorrió su cuerpo al sentir las sirenas de los bomberos que se acercaban al lugar.
Cuando llegó, todo era cenizas, preguntó a los que presenciaban el incendio si alguien había visto algo, por respuesta solo recibió silencio.
El trabajo de años, quedó reducido a nada.
Otra vez los vándalos habían dejado su marca, los sueños de los niños convertidos en cenizas.
El silbido del viento las elevaba con rumbo incierto.
Mañana no habría risas en la plaza, los niños no entienden las conductas de los hombres, solo se preguntarán ¿Por qué?

Saturday, February 02, 2008

LAS SANDALIAS

Marcia, estaba por mandar unas cajas a las zonas afectadas por los desastres naturales y los que produce el hombre en cualquier lugar del planeta.
Sabía que Maybé, pronto cumpliría años, en una encomienda más pequeña puso un par de sandalias para su amiga.
Ésta, estaba acostumbrada a caminar descalza, sintiendo la sensación de la tierra en sus pies, no le importaba si estaba mojada por el rocío nocturno o debía pisar la aridez de la arena dorada.
Las había comprado en un shoping de renombre, mientras armaba la encomienda para que llegaran en buenas condiciones, observó que en el fondo de la caja había un instructivo, escrito en castellano e inglés, idiomas que su amiga no dominaba .
Buscando el lado práctico de las cosas, solo le enviaría un resumen para utilizarlas.
No podía creer que para calzarse los zapatos casi debería hacer una especie de curso.
El cuero con el que estaban confeccionadas no debería ser expuesto a altas o bajas temperaturas a fin de conservar su plasticidad.
Las tapitas de los tacos eran de un material especial que permitiría a quien los usara, flotar asida a los sueños.
¿Qué sabían los fabricantes de las sensaciones de una persona que vive tan lejos?
Leyó todo el instructivo para ver de qué se trataba.
Tomó una pequeña hoja de papel en la que previamente había pintado con acuarelas paisajes de su tierra, de esa forma Maybé conocería un poco más de estos lugares lejanos.
Con trazos seguros escribió una sencilla esquela:
“Amiga disfruta de este calzado, sé que en el lugar que resides no dejan entrar ciertas exportaciones que consideran un lujo.
No hagas caso, hoy es tu cumpleaños, vístete con esa túnica blanca que me contaste, si, la que tiene en su escote bordados dorados, anuda las cintas en el contorno de tus piernas, parecerás una diosa pagana.
Entra al salón del brazo de tu amado Demián.
Por un momento olvida todo, esa será tu noche, si te lo propones podrás concretar cada uno de tus sueños.
Vive intensamente cada minuto sin importar el mañana, te quiere

Marcia.

Maybé admiraba las sandalias que su amiga le había enviado desde tierras lejanas.
Solo para él las luciría, la túnica dejaba ver sus piernas bronceadas, las cintas de las sandalias terminaban en sus rodillas.
Caminaba segura al encuentro de su enamorado, esa noche sería inolvidable, le sucederían otras de amor y pasión.
Descalza abrazó al hombre que la acompañaría para siempre, las sandalias habían unido cuerpos y almas, más allá de todos los tiempos.

Friday, February 01, 2008

ZAPATITOS PARA BEBÉS

Estos zapatitos para niños de cero a dos años son fabricados en Japón, la patria del sol naciente.
Mamás, abuelitas, no duden en comprar este calzado para sus niños, les permitirá ahorrar tiempo tan escaso en estos días modernos, para ello les aconsejamos lean detenidamente el instructivo.
Mamis, abuelitas, estos zapatitos tienen varias particularidades.
Han sido confeccionados en badana, en la capellada tienen una carita.
Cada dibujo que contiene el rostro, fue dotado de sensores.
Calce el zapatito a su bebé, oprima suavemente el ojo izquierdo de la muñeca, la música que Usted escucha es para que el pequeño duerma varias horas , permitiendo a la madre concurrir al salón de belleza o al lugar que prefiera.
No toque el ojo derecho, ese sensor se activa solo, sucede cuando el niño ensucia los pañales.
¡Deténgase!
No es necesario que Usted haga nada, de la pupila saldrá un pequeño robot, será el encargado de cambiar al niño evitando que se escalde.
El robot contiene en su interior, toallitas perfumadas para limpiar al bebé.
Deposité al chiquilín en la cuna sin sacarle los zapatos, observará que el angelito duerme.
El niño crecerá como lo hacen todos, no tire los zapatos, solo basta que suavemente toque el diente derecho de la muñequita, para que ellos se agranden hasta llegar a la medida del piecito de su niño.
Tampoco deberá preocuparse por bañar a su hijo, no le quite ,los zapatos, son a prueba de agua.
El robot lo acercará a la pileta, bañera o lo que el niño tenga para recibir su baño.
Los sensores de las cejas se utilizarán para preparar la papilla del niño, cambiarlo y depositarlo en la cuna para que descanse.
Todo fue pensado para que estos zapatitos le permitan a la madre disfrutar de la vida, ir al gimnasio y sentirse como si el bebito no existiera.
Jamás se ensuciará sus cuidadas manos.
Es simple, no hay posibilidad de equivocarse.
Si estuviera cansada de la lectura y necesitara criar de la forma tradicional a su niño, toque la nariz de la muñeca de la capellada, automáticamente se abrirán las ventanas de su departamento y podrá tirarlos a la calle.
De elegir la última opción, le regresaremos vuestro dinero, solo tendrá que ponerse en contacto con nuestra casa central de Tokio, previamente deberá consultar los husos horarios, no le insumirá mucho tiempo.
En perfecto castellano una operadora robotizada contestará a su requerimiento “Señora lamentamos que Usted haya arrojado los zapatos con sensores por la ventana.
En la plantilla de los mismos, de haberlos conservado, tenía tratamiento gratuito con un psiquiatra para lograr que Usted mamita regresara a la normalidad.
No recibirá contra reembolso el dinero por Usted pagado, ese fué el costo de intentar utilizar zapatos tan exóticos para su niño.

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