Monday, July 29, 2013

ISLA DE LOS PÁJAROS




Revisé la camioneta, necesitaba distenderme, poner la mente en blanco no para olvidar nada sino con la intención de ubicar cada cosa en su lgar, lugar que está dentro de mi alma.
Lugar que tiene rejas para dejar allí los recuerdos que dañan y por ahora es imposible dejarlos en libertad.
Los más pequeños tenían todo el día dedicado a las actividades propias de los escolares que visitan un campamento.
El viento se había cansado de convertir en jirones las nubes, ello ayudó a que me decidiera a pasar unas horas en libertad con la sola compañía de mi conciencia.
La noche anterior había nevado como si fuera la última vez.
Nevada que podía ver en los techos a dos aguas de la zona, nevada que impedía el ingreso normal alas viviendas.
Por estar frente al mar la nieve se disipa rápidamente, no es necesario solicitar ayuda a una simple pala para salir.
Tímido el sol asomaba detrás de los cerros, no puedo darme el lujo de llamarlos montañas porque no tienen suficiente altura.
Shaki sería mi compañera de aventuras.
Su historia es dramática, decidió migrar a nuestro país después de haber perdido casi todo en un tsunami en su país de origen.
Tierra del sol naciente, tierra que compone el cinturón de fuego del Pacífico, tierra donde el crisantemo es la flor nacional.
Por suerte estaba en una zona donde las aguas no llegaban.
Intuyó que era el último aviso que le daba la naturaleza.
Veía autos y seres humanos flotar como corchos sin destino que los albergara.
En tierras lejanas con su marido eran floricultores.
Amantes de la vida decidieron migrar hacia un destino más tranquilo, su familia estaba a salvo, otros seres queridos habían sido arrastrados por la fuerza del agua que no perdona.
Apenas llegó no tardé en descubrir en su mirada lánguida el horror por el que había pasado.
Dentro de la desgracia tuvo suerte, su amor de toda la vida y sus hijos estaban con ella.
Me contó que le decisión fue rápida, tan rápida como la fuerza del agua que destruyó todo, incluyendo los recuerdos.
Aquí encontró contención, nunca quisimos suplantar el dolor con otros cariños.
Por hoy no te cuento más de su historia, es necesario que ella restañe las heridas que minaron su alma.
Juntas ajustamos las cadenas a las cubiertas, juntas nos preparamos para la aventura.
Reímos al unísono al saber que la isla que visitaremos tiene una homónima en el norte de la Patagonia.
El camino de ripio canta ausencias y presencias, el sol con sus rayos entibia el receptáculo de la camioneta.
Es un día óptimo.
Las hierbas al costado del camino muestran esplendor y belleza.
Nos preguntamos como pueden resistir las flores silvestres en un ambiente gélido.
Quitamos las cadenas, las cubiertas agradecidas ante semejante liberación.
El parador en el que decidimos almorzar nos ofrece exquisiteces, saboreamos los platos de comida, el dueño no sabe que queremos establecer contacto con la naturaleza.
Con la mirada nos entendemos.
Desplegaremos alas imaginarias para confundirnos con las especies, sé que Shaki aprovechará su vuelo para contactarse con los seres que ya no están
Mi vuelo será más corto aprenderé de la Isla de los Pájaros que soy capaz de cantar su canto de libertad.
El sol comienza a hundirse en las aguas del océano, es hora de emprender el regreso.
No nos decimos nada, solo contemplamos las escaras que la crueldad del tiempo produjo en la luna que vemos.
Nuestras lágrimas se mezclan con la cresta de las olas que mueren en la playa.
El abrazo nos hermana.
El regreso es acompañado por centenas de luciérnagas, hábiles nos indican el camino correcto.
Un ruiseñor perdido canta una melodía.
Mañana será otro día en el que seguramente renovaremos los lazos de amistad que no conocen distancias.
El crisantemo de Shaki se fundirá con los rizados pétalos de una violeta de los Alpes.


http://www.youtube.com/watch?v=Es0W8gYDC

Friday, July 26, 2013

ATARDECER EN EL BOSQUE





Mi vida es efímera, suelo habitar lugares húmedos donde los árboles sin temor se abrazan formando un techo de hojas perennes en el sendero que los atraviesa.
Necesitaba que cayera la tarde para que me pudieran observar.
Mis amigos los habitantes de este sitio mágico estaban ensayando un concierto para recibirme.
No me dejé ver.
Como toda mujer soy curiosa, la sorpresa  se anticipaba.
Cualquiera que no me conociera no se daría cuenta quien soy.
Mi apariencia  no encandila a nadie a la vista  diurna, semejante a otras especies que moran en los lugares boscosos, lugares donde no es necesario que haga calor aún cuando mi esencia los prefiera ya que alargan mi corta vida..
¡Qué distraída soy!
Olvidé contarte que soy una Luciérnaga, algunos suelen llamarme bichito de luz.
Exhausta por el viaje decidí posarme en una hoja, suave la brisa lograba ejecutara una danza indescriptible.
Mientras esperaba sujeta al mullido verdor de quien me sostenía, observaba que la ardilla mayor en sus manos blandía la batuta.
La orquesta debía sonar con acordes melodiosos, tan melodiosos que fueron capaces que los pimpollos se convirtieran en pocos segundos en flores impresionantes.
Creí que algunas lloraban, me di cuenta que las esferas circulares del rocío agregaban más belleza a la innata.
Estuve presente en el momento que guardaron los instrumentos.
El ensayo anticipaba un festejo memorable.
No estaba conforme con mi aspecto, demacrada, vestida de gris, debía estar acorde al festejo con el que me recibirían.
Opté por vestirme de luz.
Luz que me indicó el camino correcto.
Pedí ayuda a las otras luciérnagas, estaban gozando de un descanso reparador.
No les importó interrumpirlo, todas concurrieron en mi ayuda para que en el final de mi corta vida fuera inolvidable.
Me veía bien, el tiempo no sobraba, tenía que buscar que mi vestido de luces fuera capaz de abrir el corazón de los incrédulos.
La mesa estaba tendida, las velas encendidas no opacarían mi luz.
Todos trabajaron para que nada faltara.
Entre la muchedumbre de duendes y hadas advertí t presencia, debo reconocer que al principio no pude contener el temor que hacía que mis alas tuvieran un movimiento difícil de controlar.
Tu sombra lejos de arredrarme me brindó energía desconocida.
Sería una torpeza de mi parte decir que no se me escapó una lágrima de compasión, compasión al notar que te olvidaste de compartir todos tus momentos como antes.
No te juzgaré, para ello existe un ser superior.
Tengo muy claro que las luces del alba decretarán mi fin, no o hasta el final.
Esperaré con la sapiencia que dicta el deber cumplido que puedas abrir tu corazón con el único objetivo que sepas valorar cada detalle que la vida te regala.
Mi tiempo expira, lamento que no hayas podido observar la pequeña luz que de mil formas quise llegara a tu.
No dejes que tu corazón  se convierta en un músculo lleno de callos, esas cicatrices son imposibles de eliminar.
Debo partir, no quiero que nadie vea las lágrimas que derramé.
Seguramente esta Luciérnaga no regresará como ayer, serán mis descendientes quienes intenten limar las asperezas de tu corazón.
Apagada o encendida mi lucha la seguirá los de mi especie, la idea siempre será compartir más allá de una palabra tergiversada.
La fiesta en mi honor termina, debo partir.

http://www.youtube.com/watch?v=GVgS-WPdmdo

Tuesday, July 16, 2013

AYER, HOY,QUIZÁS MAÑANA





Cumplo siete años de participación en el sitio.
Los conocedores de numerología adjudican a aquel magia y misterio.
Tarde de invierno, julio de dos mil seis, el viento comienza a rugir con más fuerza, el silbido asusta, vibran los cristales de los ventanales, es el momento de asegurarlos, también las puertas.
En su despiadado andar ha convertido las nubes en jirones, jirones que dejan asomar la timidez de la luna.
Luna plateada que aparece en horario inusual en las noches largas de esta región donde la oscuridad baila a deshoras y las mañanas gritan la falta de tiempo iluminado por Febo.
Luna brillante que muestra sin prurito las lastimaduras de su cara, pareciera que la crueldad del tiempo ha dejado en el rostro que conocemos, laceraciones que se observan a simple vista.
Otro día noche que no podré realizar mis habituales caminatas junto al mar.
Mar que observo desde mi ventana, las olas no obedecen a nadie, cada vez son más altas, en lugar de dejar su corona espumosa en la arena prefieren llevarse las partículas doradas al fondo del océano.
Atizo los leños con el objetivo que mis seres amados encentren calidez al regreso.
Creo tener todo bajo control.
Mientras espero busco un sitio que distienda a mis musas.
Después de recorrer varias páginas lo encuentro.
Es fácil, solo necesito registrarme.
Sin pensarlo aparece la primera dificultad, debo utilizar un apodo, en ese preciso instante reconozco que mi creatividad se acerca mucho al cero.
No quería participar con mi nombre que todos conocen. el que porto en la vida real, por ello elegí un apodo positivo pensando que todo puede ser mejor en la vida según nuestra actitud.
Hoy, reconozco el tiempo de participación me ayudó a crecer, a tener amigos virtuales, son los hermanos que me regaló la vida.
No crean que todo fue un lecho de rosas o un mar de aceite, hubo escollos que debí sortear.
Muchos de aquellos produjeron en mi alma heridas, lejos de dejarlas anquilosar y pasaran a ser una condena decidí transformarlas en aprendizaje.
Hasta le fecha nada se ha inventado para protegerse de ciertas actitudes y está bien que así sea, todo ayuda en el camino del crecimiento.
Es como la eterna margarita que deshojan los enamorados, según el pétalo que te quede será más o menos atractivo el destino.
Hoy no quito pétalos, preparo el ascenso al cerro que tengo frente a mi vista.
El día se muestra diáfano, el sol brilla en lo alto.
Voy bien equipada, en la mochila llevo abrigo y como nos dijo el instructor de esquí nunca debe faltar el oxígeno.
Los castores que han invadido el lago nadan sin nada les importe, ignoran que se han convertido en una plaga, fuera del agua producen estragos.
La caminata es lenta, tan lenta como fueron estos siete años, comparo las flores silvestres con cada una de las estrellas que he obtenido en este tiempo.
Fulgurantes se transformaron en caricias, hubo tempestades que no permití las arrancaran de la hierba florecida.
Ante la impotencia lloré sin disimulo, dejé los agravios de lado.
Transformé negativo en positivo, lo demás pasó a revistar en la categoría de anécdotas.
He llegado a la cima del cerro Castor, el paisaje es maravilloso.
Las viviendas parecen salidas de un cuento, los binoculares me permiten avistar la que habito desde hace años.
En pocos lugares del mundo se conjugan el mar, la montaña y el bosque.
Es hora de descender,
Mañana recorreré el bosque, sitio en el que moran criaturas fantásticas y misteriosas.
La fragancia a lavanda subyuga, un ruiseñor regala su melodía.
Faltan pocos metros para que llegue a la capilla a cielo abierto.
Escenario difícil de describir con palabras, sentada en un banco de madera rendiré mi oración al Cristo erguido al frente.
Solo Él con su sabiduría indicará si estoy transitando por el camino correcto.
Dejo que mis alas imaginarias se desplieguen, intento no seguir el camino en soledad.
Para concluir te pido que me acompañes en este recordatorio, siete años de compartir los puntos o estrellas que vemos en el Universo.
Estoy en tus manos para seguir bordando letras.

http://www.youtube.com/watch?v=aZmFmcy2S…

Wednesday, July 10, 2013

MIRADA DESTRUCTIVA





Junto a una pareja amiga decidimos pasar una temporada de vacaciones fuera de Argentina, necesitábamos oxigenarnos de los problemas que acosan a todos.
Elegimos una playa paradisíaca, el haber convivido durante tantos años al lado del mar nos impedía elegir otro sitio que no fueran playas.
Necesitábamos sumergirnos en  aguas no solo límpidas, también tibias.
Paisajes marítimos que permitieran otorgarle color a nuestra piel, conseguir un bronceado de película.
Dos matrimonios que viajaban llevando en sus maletas sueños a cumplir.
Desde el principio supimos que alquilaríamos propiedades contiguas frente al mar, la intención era alejarnos de los horarios que imponen los establecimientos hoteleros, la idea era dedicarnos a disfrutar.
Las casas no podían ser más bellas, con las mismas comodidades, habitaciones por donde el sol filtraba sus rayos.
Cocinas espectaculares dotadas de todo el confort necesario.
También se podían contratar asistentes que nos ayudaran en la preparación de las comidas y mantener las casas en orden.
Los más chicos sabían que debían mantener sus cuartos habitables para ello contarían con nuestra ayuda, era la única imposición que tuvieron antes de emprender un viaje soñado.
En los subsuelos de las dos propiedades había instalada una bodega también un  cuarto amplio con literas, faroles con gas envasado, una pequeña cocina y heladera provista de todo lo necesario en caso que se presentara imprevistamente la llegada de un huracán.
Tratábamos de no penar en esa visita impredecible.
Disfrutamos las horas compartidas, los más pequeños hicieron amigos rápidamente, el tiempo se escurría como la arena blanca que tomábamos con los puños y dejábamos se deslizara por las manos.
La noche anterior a la tragedia la luna brillaba en el cielo azul profundo, parecía un globo plateado con escoriaciones en la piel producidas por la crueldad del tiempo.
Los noticieros interrumpían la programación, el huracán Betina estaba aproximándose.
Los dueños de las casas acostumbrados a tales eventos tapiaron puertas y ventanas, decidimos pasar juntos la inclemencia del tiempo.
Entre los jirones de las nubes se podía observar un trozo de cielo azul.
Perturbaba mirarlo parecía el ojo de una mujer despiadada.
El viento comenzó a rugir cada vez con más fuerza, las olas se elevaban a una altura difícil de medir.
El mar se alejaba dejando huecos en la playa no sin antes haber arrasado con todo aquello que encontraba en ese sendero endemoniado.
La copa de los árboles se inclinaban como pidiendo perdón ante lo desconocido.
No puedo calcular cuanto tiempo fuimos presos del terror, las tejas de los techos se quebraban en las maderas que protegían los cristales de las viviendas.
En un instante la tempestad borró la alegría para instaurar el terror.
Tratamos de tranquilizar a los niños.
Con cuentos y canciones entrecortadas por la angustia logramos conciliaran el sueño.
Al día siguiente todo había pasado, Betina había descargado toda su furia, agradecimos estar vivos.
Los servicios de electricidad se fueron restableciendo con el correr de las horas, solo hubo una víctima fatal.
Iván, el hijo de un vecino decidió desafiar las olas con su tabla de surf, en la orilla aferrado a un árbol lo esperaba su hermano Marcelo.
Nunca recuperó la sonrisa, Marcelo vio como una gigantesca ola engullía a su hermano.
Una y mil veces contó a los medios que en el instante fatal, Iván entre la espuma furiosa le sonreía.
La búsqueda fue incansable.
Han pasado diez años de aquel episodio funesto, supimos que Marcelo recibió apoyo terapéutico a lo largo de muchos años.
Hoy enciendo la computadora, como siempre leo los diarios, por aquella zona idílica han pasado muchos huracanes.
Marcelo siempre se sintió responsable de la muerte de su hermano.
Pasó varios meses en un instituto para enfermos psiquiátricos.
Recibió la mejor atención médica.
Nadie puede explicar como escapó del lugar de internación.
La guardia costera encontró el cuerpo, Marcelo murió ahogado, en su rostro inerte se dibujaba la misma sonrisa que tenía su hermano al momento de ser atrapado por el agua.


http://www.youtube.com/watch?v=vIgX450Rd68

Friday, July 05, 2013

ESTRELLAS ESCONDIDAS



Es hora de emprender un viaje singular.
Como todos tiene su encanto.
Antes de partir paso por el bosque, sus moradores se protegen del frío del invierno en el hueco que la vejez marcó en el tronco de los árboles
Mis amigas las ardillas han ido en búsqueda de lugares más cálidos.
Hasta las flores silvestres que crecen entre la gramilla se han marchitado.
Por el sendero de piedras caminaré hasta el lago, bello, azul tan profundo como la mirada del hombre que amo.
Solo se siente el ruido de mis pisadas, sonidos que agiganta el silencio.
Saludo a un arrayán, generoso me muestra su piel canela, en la copa conserva algunas hojas no son suficientes para albergar los nidos de las aves que habitan en la primavera tan lejana.
Justo hoy necesitaba la compañía de un ruiseñor, no solo buscaba su compañía, quería que me enseñara a desplegar las alas para poder despegar sin sufrir daño alguno, ellos saben de vuelos, mucho más que yo que solo sé admirarlos.
Extraño la melodía de sus trinos, la compañía propiciaba que no le temiera a nada.
Debo reprimir la angustia, estoy segura que alguien podrá ofrecerme la ayuda que necesito sin derramar una sola lágrima..
Escucho un ruido seco, es la plomada que sostiene una caña de pescar interrumpiendo el sueño azul del lago.
Lo observaré a prudencial distancia, el sonido ha logrado que los flamencos rosados dispararan de la orilla.
¿Sabrá este ser terrenal que no es temporada de pesca deportiva?
¿Devolverá las piezas al agua?
No tengo tiempo real para detenerme, confío en que será respetuoso de las normas que impone la naturaleza.
El flamenco asustado viene hacia donde estoy, le cuento que mis amigos alados están ausentes.
Conocedor de vuelos, aún cuando no los practique habitualmente me da sabios consejos.
Me despido de ese paisaje soñado, iré al cerro de los castores, desde allí será más fácil lograr mi objetivo.
No haré cumbre, no es necesario, solo tendré que buscar una altura considerable para emprender el viaje.
Mis alas lentamente se despliegan, están intactas.
La sensación de libertad obnubila los sentidos.
Ignoro el horario, el sol se esconde detrás de las montañas,
Buen auspicio llegaré antes de lo previsto.
Nocturno glorioso iluminado por el fulgor de las estrellas.
Será difícil elegir una para depositar mi carga.
Lejos de los que muchos imaginan no optaré por las más brillantes, descansaré en el vértice de una estrella apagada, opaca a simple vista, llena de luz para quienes saben mirar con el alma.
Me contará que la condenaron al silencio, antes brillaba en el universo, era una de las más bellas.
La insensibilidad logró que su brillo desapareciera.
El silencio le produjo heridas letales.
Como siempre le busco el lado positivo a todos los episodios, le pido que siga en su lugar, que no baje los ángulos que se asemejan a brazos vacíos esperando una caricia que no llega.
Sabrá de mis esperas, conocerá que no todo el camino es árido, ni siquiera para ella.
Tendrá que esperar un tiempo prudencial para restablecer la armonía que la llevó a ese lugar del universo.
Utilizaré algún artilugio para borrar las máculas que trae la necedad.
A partir de ahora cuenta con mi compañía, solo me alejaré de ella en el preciso instante que comience a brillar con luz propia.
Ignoro cuanto tiempo demandará que recupere su esencia.
Ninguna de las dos estamos atadas a tiempos terrenos.
Avizoramos la llegada de un cometa.
Bello con su larga cabellera iluminada será el vehículo que nos llevará a conocer el resto del Universo.
No dudes estrella, en esta etapa estamos más unidas que nunca.
Juntas festejaremos cuando recuperes tu brillantez, juntas seremos testigos de eventos que despiertan pasiones, juntas celebraremos la llegada de la luz que viene acompañada por la tolerancia mutua.

http://www.youtube.com/watch?v=RiqNjsCe1…

Wednesday, July 03, 2013

IMÁGENES EN EL ESPEJO







En cualquiera de sus versiones acompañas cada minuto de mi vida.
Estás al alcance de mi mano, reflejas mi preocupación cuando presurosa acudo al botiquín buscando un antiséptico que cure las heridas de mis niños.
Heridas que se producen en juegos bruscos, heridas que no tardan en cicatrizar.
Te llevo en el fondo de mi cartera, puedo acudir a vos en el momento que necesito retocar el maquillaje para verme mejor.
En cada lugar de la casas tienes un lugar preponderante, no necesito miar hacia fuera, basta con observarte para saber que el sol se ha colado por la ventana,.
Brillos dorados reflectan las luces, son como tibias estrellas que esperan pacientes en el interior de la habitación la llegada del crepúsculo.
Crepúsculo vestido de colores púrpuras, magentas que incitarían a cualquier artista plasmarlos en la tela virgen.
Óleo descansando en el atril, oleos blanquísimos esperando el primer trazo.
Trazos denotando angustia o alegría, trazos temblorosos o rígidos dependiendo de tu estado de ánimo, trazos irregulares como los latidos de quien padece arritmias, trazos tranquilos transmitiendo paz, paz que nace en los bosques que circundan la montaña, trazos violentos de aquel que se sabe descubierto ante maniobras inesperadas.
Hoy quiero detenerme en el espejo de la biblioteca, espejo reflejando los volúmenes en los estantes, estantes que a veces encuentro desordenados.
La prisa ha volcado algunos libros, los acomodo en su sitio, me acompañas expectante.
A vos no puedo ocultarte mis lágrimas, tengo los ojos hinchados de llorar en búsqueda de utopías que quizás nunca se conviertan en proyectos tangibles.
Has sido testigo de momentos importantes en mi vida, en todos los órdenes, como mujer, como madre y como aprendiz de escritora.
Sabés como nadie que ya no tengo más lágrimas, mis ojos lejos de ser un manantial de agua cristalina se han convertido en cuencos secos incapaces de de verter una más, no hace falta, sos mi cómplice por lo tanto no necesito brindarte demasiadas explicaciones.
A través tuyo observo majestuosos paisajes, con mi aliento trato de quitar una mancha que no había visto antes.
Pese al esfuerzo la mancha sigue en su lugar, se reproduce en casi toda tu superficie,.
Es necesario que así como resuelvo las lastimadura de los más pequeños encuentre quien te quite la heridas del tu alma de azogue.
Busco en el directorio a quien pueda reparar tus lastimaduras, alguien que sea capaz de borrar para siempre las cicatrices que impunemente laceraron tu esencia.
Prometo que no estaremos separados por mucho tiempo, te recibiré de vuelta en casa sin máculas.
Antes debes saber que a tu regreso si bien conservarás ese lugar privilegiado que te ganaste, que ambos seremos rectificados a nuevo.
A vos te quitarán las manchas que te afean, en mi caso no tendrán cabida las mordazas, mordazas que parecidas al agua que horada la piedra hasta desgastarla completamente, mordazas intentando dejarme en un estado comatoso que no aceptaré mientras pueda defenderme de la malicia que mora en algunos seres de mi especie..
No temas la separación es temporal, ambos necesitamos recomponer nuestros pensamientos, los tuyos de espejo desgastado por haber sido testigo de tanta intolerancia, los míos parecidos ante tanta abulia.
Cuando regreses habremos sanado nuestras propias penas, cuando regreses estaré esperándote con la misma ansiedad que tuve cuando te conocí.
Cuando regreses brindaremos por ello.
Somos artífices de nuestro propio destino, jamás dejaré que sientas el abrazo de la soledad que lastima.
Descartaremos de nuestras vidas la falta de sinceridad, nos necesitamos y por ello juro que si mis planes se vieran truncados, planes en los que sos el protagonista, te convertirás en astilla que recorra mis venas.

http://www.youtube.com/watch?v=j7TdHQ5Ck…

Monday, July 01, 2013

ENTRE LA PLAYA Y EL MAR, LOS SUEÑOS



Forman una pareja envidiada, están cerca de cumplir las tres décadas.
Profesionales exitosos concurrieron juntos a la misma universidad, elegir diferentes carreras los acercó.
Recuerdan con una sonrisa los momentos en que un profesor faltaba y se reunían en el corto espacio que queda entre una materia y otra, corto espacio de tiempo que les permitía compartir sueños, mientras se esperaban y sin importar el orden el que sufría la ausencia de un profesor en un cuaderno de apuntes garabateaba sueños.
Sueños que ignoraban si se cumpliría o simplemente quedarían resguardados en el alma.
Ambos conocieron la caricia del éxito, por su experiencia aún cuando fuera breve estaban presentes en charlas académicas.
Antes de partir a una de las exposiciones se prometieron viajar a un lugar paradisíaco con el único objetivo de engendrar al primer heredero.
Miradas cómplices en la última charla con sus pares, aplausos compartidos.
De vuelta en el hotel desplegaron un mapa, al azar elegirían el destino.
Solo avisarían a los familiares directos el lugar donde se encontrarían.
Por medio de un correo electrónico pidieron les cuidaran su refugio en la montaña.
Amantes del mar eligieron como destino Positano cerca de Nápoles.
Faltaba optar por el alojamiento, querían estar en un sitio alejado, un sitio que no los obligara a cumplir con horarios predeterminados.
Encontraron en la agencia de turismo un complejo de cabañas, cabañas cercanas al mar como ellos querían.
Cabañas confortables a la que no le faltaba ningún servicio, cabañas que otorgaban la intimidad necesaria para la pareja que no deseaba ser reconocida.
El viaje en avión fue placentero, arribar al lugar elegido, estar en un espacio soñado aumentó los sentimientos que se prodigaban.
Por ser el mes de junio la mayoría de las propiedades estaban deshabitadas, ellos y el mar, ellos y el amor inconmensurable para disfrutar durante dos semanas.
Dos semanas para estar juntos cumpliendo proyectos largamente añorados, proyectos en los que estaba incluido aumentar la familia, ansiaban por sobre todas las cosas tener un heredero.
Durante el día disfrutaban de la playa, los días nublados se acercaban caminado hasta el acantilado, rocas apenas cubierta por gramilla, gramilla que contenía flores silvestres de distintos colores.
Allí regía la prohibición de sumergirse en el agua, desde lo alto se podía observar los remolinos que hacía el agua.
Se pusieron un límite nadar hasta las dos boyas rectangulares, boyas indicando que más allá de ellas no se podía continuar nadando.
Infinidad de veces nadaron hasta el sitio, la claridad del agua les permitía ver el fondo, en los pilotes de cemento se aseguraban las cadenas de aquellas.
Esperaban la salida de las primeras estrellas para regresar a su refugio.
Pronto se enterarían que la cabaña en diagonal a la que ocupaban era habitada por una mujer adulta a quien acompañaba su hijo inválido.
En muchas ocasiones se saludaron con una inclinación de cabezas, por los asistentes de la limpieza se enteraron que se trataba de una mujer de inmensa fortuna, pasaba la temporada de verano junto a su hijo.
Esa mañana habían estado tomando sol en la superficie de las boyas, algo los hacía sentir incómodos,, un reflejo plateado se proyectaba en los cuerpos bronceados.
No dudaron en saber que desde la orilla el hombre sentado lograba reflejar los rayos del sol con los metales de la silla.
Decidieron regresar a la cabaña, ella prepararía las maletas, los días habían pasado sin que se dieran cuenta.
Por la tarde él decidió regresar a la playa, su esposa descansaba en el dormitorio.
El hombre de la silla tenía ganas de conversar, Ovidio se sentó a su lado, grande fue la sorpresa cuando le exhibió una navaja. De última generación, lo invitó a accionarla.
Ovidio accedió a ese simple pedido, inmediatamente después se dedicó a nadar.
Al regreso sorprendería a su esposa con un regalo.
Desde la boya observó movimientos extraños, nadó impulsado hasta la orilla.
En la cama estaba el cuerpo inerte de la única mujer que había amado en su vida.
Han pasado dos meses de aquel trágico episodio.
Todas las pruebas incriminan a Ovidio, en la navaja están sus huellas dactilares, será declarado culpable por un crimen que no cometió.

http://www.youtube.com/watch?v=RkuWXewG-…

Wednesday, June 26, 2013

TU VIDA, MI VIDA



Hemos nacido al unísono pese a ello no soy de tu exclusiva propiedad.
Tengo la suerte de cumplir el ciclo de la vida, nacer y llegar al final de todos los mortales.
Estoy presente en el momento más feliz que pueden atravesar los padres, instante que perdurará a través del tiempo cuando escuchan el primer llanto de un hijo recién arribado a un mundo que suele ser grato u hostil, adjetivos que se verán en el transcurso de una vida.
Si te cuento que duermo en un espacio pequeño debajo de la lengua podrás concluir que soy tu voz.
Mi calidad de vida puede ser distinta a la tuya, en casos excepcionales o notando soy incapaz de emitir sonidos.
Algunos elegidos serán recordados aún cuando no estén físicamente por su voz.
Estoy segura que en este momento acuden a tu memoria voces incomparables de cantantes que en algún momento de tu vida con su arte arrancaron más de una lágrima.
También me quebraba ante la excelencia de esas cuerdas vocales que son mi compañía y la tuya.
Eres el diseñador de tu propio destino, siempre estaré a tu lado.
Según las inflexiones que utilices puedo sonar agradable, melodiosa o producir rechazo.
Rechazo que se percibe cuando en lugar de modularme correctamente, gritas.
¿No sabes que sin esforzarme indebidamente los otros pueden oírme?
Siempre me he negado a comprender a los que en pos de una oratoria elocuente recuren al artilugio que puede dañarme inexorablemente.
Si me dieran a elegir prefería que esas voces exageradas en lugar de alaridos transmitieran firmeza, de esa manera sabría que las señales que emite el cerebro son las adecuadas.
No siempre logro mi cometido.
Me turba que llores si las circunstancias no lo ameritan, prefiero las lágrimas silenciosas que ruedan por el rostro de los que han elegidos silencios temporales con el único objetivo de respetar a quienes los observan.
He recorrido el mundo de la mano de mis dueños circunstanciales, no creas que solo estoy presente en espectáculos musicales.
Sueno solemne cuando en las manos de los hombres está la posibilidad de arribar a tratados que logren una paz duradera.
Gozo infinitamente con los más pequeños, tienen un lenguaje especial que solo es entendible para quienes de verdad los aman.
Esos primeros balbuceos me producen ternura, de acuerdo a la maduración y el estímulo en corto tiempo sus vocecitas serán comprendidas.
A lo largo de tu vida puedes elegir cuidarme o no hacerlo, la voz sonará diferente, más ronca, una tos impertinente puede quitarle sentido a tus palabras, veo que te pones rojo de impotencia al no poder articularme.
No desesperes, medita, otórgame tiempo para recomponer mi estructura..
Te contemplo extasiada cuando me transformas en murmullo, murmullo melodioso que musita palabras enamoradas al oído de su amada.
También tengo mi corazón, corazón que es simiente de palabras dulces que llevan al éxtasis.
Doy un paso al costado cuando debe imperar el silencio, no está en mi esencia ser escuchada, preciso que me escuchen aquellos que tengan intacta la capacidad de soñar, aquellos que pese a las adversidades me buscan como hilo conductor que lleve al entendimiento.
No temas el momento de tu partida, pese a que no me escuchen por esa aparatología que se usa para extender la vida, estaré a tu lado en el ascenso a otros planos, dependiendo de tus creencias te seguiré al lugar que sea.
Si eliges sitios celestiales, escucharás otros sonidos, otras voces cantando para recibirte en esa etapa que casi todos temen.
También vivo allí, integro el coro de ángeles que no solo cantan, conocerás los acordes de las liras ejecutadas por ellos.
Renaceré en otros cuerpos terrenos es mi destino.
Somos adultos, solo te pido que mientras estés en transito por la vida terrena me cuides, de esa forma ambos gozaremos de nuestra mutua compañía.


http://www.youtube.com/watch?v=bxhaYTOkq…

Monday, June 24, 2013

HOSPITAL DE MONTAÑA



Pocos sabían que el edificio blanco con finos detalles arquitectónicos que llevaban a épocas pasadas, esa propiedad tan aséptica, era una unidad sanitaria de última generación.
Desde la costa podía observar los detalles de tan cuidada arquitectura, pese a que se veía como una mancha clara entre el verdor de la montaña los comentarios de los habitantes de la ciudad decían que era enorme.
A la grandeza de espacio le agregaba cierto misterio.
Muchas veces en mis constantes paseos por la playa me detuve a mirar la construcción casi perfecta.
Desde mi lugar no podía observar demasiado, pese a mi curiosidad de saber qué albergaba en su interior.
Lo veía al amanecer desde la ventana del salón de mi casa, parecía una casa abandonada, descarté esa idea, cualquier propiedad presa del abandono no se mantiene en condiciones perfectas.
El crepúsculo la iluminaba con luces magentas y púrpuras, el manto de las estrellas parecía envolver el misterio, el destello de la luna otorgaba más misterio, misterio que quería desentrañar.
Recuerdo haber divisado esa mansión en primavera.
Comenté con mis amores todo lo que se decía al respecto.
Como lo esperaba mis seres amados decían que era producto de una imaginación frondosa.
Hasta llegaron a convencerme que seguramente era la obra de un misántropo que había elegido ese sitio pacífico para alejarse de sus pares.
Concebí un plan sin compartirlo con nadie, algo encerraba ese sitio no perdería un minuto para develar ese misterio que me atrapaba en sueños y también cuando estaba despierta.
Tenía controlados todos los movimientos, los viernes un bus imponente comenzaba el ascenso, una y mil veces me pregunté como abordarlo.
No era un transporte común, el frente panorámico me recordaba a los estudios que tienen los científicos para fotografiar el universo.
La primera vez que quise viajar el chófer me lo impidió.
No cejaría en el intento.
Sabía que el trayecto insumía dos horas o un poco más.
Mi creatividad estaba aletargada, no tenía la más mínima idea para acompañar a los viajeros sin resultar sospechosa.
Compré un disfraz de cafetero,, ya me las arreglaría para ocultar mi cabellera y parecer un muchacho que ofrece infusiones para el viaje.
Elaboré delicadezas dulces para acompañar el café.
Sabía que tendría que hablar poco para no delatarme.
Estudié todos los movimientos.
Esperé que llegara el micro rezando, nadie impediría que una mujer inquieta llegará a destino con el propósito de develar un misterio.
Llamó mi atención que el transporte solo llevara a seis parejas extranjeras, rasgos muy parecidos hacían pensar que eran familiares.
Un adulto acompañado por un adolescente viajaban de pie, el joven aparentaba no escuchar correctamente.
Me ubiqué en el primer asiento, el espejo sobre la cabeza del conductor me permitiría observar todos los movimientos.
Antes había recorrido el camino en auto recordaba palmo a palmo el paisaje.
Previamente había invitado con café y dulces al escaso pasaje.
Pedí permiso para sentarme en los escalones de ingreso al bus.
Me conmovieron los sauces dorados, no habían estado jamás en ese sitio, pesadas las hojas caían sobre el lago, parecían llorar ausencias.
Con la manga del uniforme sequé mis lágrimas.
Asombrada vi robles que jamás había visto, entre sus ramas podía ver que el sol hacía que las olas centellearan al morir en la arena.
En el interior del edificio las seis parejas juntas entraron a un laboratorio, afuera quedaron el adulto y el adolescente que padecía sordera temporal.
A las dos horas aparecieron todos rejuvenecidos, el joven con hipoacusia descubría los sonidos.
Supe que le habían inyectado células para evitar su sordera.
Llore desesperadamente, huí del hospital de montaña, no quería ser presa de ningún genetista que modificara el origen de la vida.
En una carrera desenfrenada rodé por la montaña, el dolor y la sangre caliente de las lastimaduras de mis rodillas regaron el sendero.
Lloré en silencio, pedí tener fuerzas suficientes para llegar a mi casa.
Curé las heridas, estoy segura que las que tengo en el alma tardarán en cicatrizar, tanto como el tiempo que utilicen aquellos que buscan la vida eterna.
Regreso a mis orígenes disfruto de los abrazos tibios de los seres que amo.
Después de semejante experiencia no quiero que ningún mortal modifique mi destino, transformaré la experiencia en olvido.

http://www.youtube.com/watch?v=39DNaNAMK…

Tuesday, June 18, 2013

VISITA A LA BASÍLICA





Antes que aparecieran las luces del alba sobre el horizonte puntualmente llegó la camioneta que nos llevaría a la estación aérea, por un instante pensé el sacrificio que representaba para los más pequeños levantarse tan temprano, debo reconocer que una vez más me equivoqué, estaban presurosos por partir.
En pocas horas un sueño se convertiría en realidad tangible, un sueño largamente acariciado el reencuentro con los seres más amados que no veíamos desde hacía un par de meses.
Hemos viajado en todas las horas que te puedas imaginar, a partir de este viaje estoy segura que elegiremos las horas que anteceden al día, cuando los rayos del sol no se ven, cuando la vanidad de la luna que se sabe esplendorosa se resiste a despedirse por unas horas, horas que permiten ver que del cielo se desprenda una estrella fugaz, estrella de caminos solitarios y destino incierto, estrella que saluda a las otras que tampoco quieren dejar de titilar.
En el aeropuerto hay pocos pasajeros, los empleados están de buen humor, ninguno tiene en su cara rictus de cansancio, cansancio que llega después de un día agobiador.
El bus nos llevará a la pista, el pájaro plateado hace rugir las turbinas, un ruido que deja de ser ensordecedor cuando de cumplir anhelos se trata.
Sonido ronco que atrae sin él no podríamos llegar al destino elegido.
La azafata ayuda a subir a los más pequeños, en su rostro tiene pintada una sonrisa permanente, apenas está maquillada, el marco de la sonrisa tiene los mismos colores que un rubí.
Cedo la ventanilla, muchas veces tuve la oportunidad de observar el colchón de nubes por el que parece deslizarse el gigante de acero.
El despegue fue preciso, inteligente gracias a la virtuosidad del piloto del avión.
Despojados de los cinturones de seguridad nos dispusimos a disfrutar de un viaje de escasas horas, sabiendo que la belleza no tiene longitud.
Conocía el trayecto, las pantallas anunciaban la emisión de una película muy conocida.
Atrayente para el resto del pasaje no para mi que me gusta soñar aún despierta.
Los combates suelen atraer en la ficción, no cuando se conoce la realidad.
Podría haber utilizado la computadora personal, nadie se hubiera dado cuenta, todos estaban inmersos en la película.
Cerré los ojos, la intención estaba lejos de evocar al sueño, sueño que no tenía.
Cerré los ojos para que mis alas imaginarias pudieran desplegarse. Viajé a un sitio que conocía, en poco tiempo me encontré en una Basílica, no importa el lugar geográfico donde estuviera erigido, importa que esa basílica como tantas otras sufrió los efectos de la desidia del hombre.
Antes que cayeran las torres principales por efecto de la falta de atención, hubo otros fenómenos climáticos que no la afectaron.
Después de mucho papeleo y trámites burocráticos las torres fueron reinstaladas,  las cruces de hierro negro son la guía de quienes no la conocen.
La fragancia de azucenas y rosas blancas me invitaron a ingresar.
Sentí dolor e impotencia, las alfombras rojas del pasillo central habían sido comida predilecta de los insectos, manchas amarillas contrastaban con el color sangre original.
Pensé que el majestuoso órgano ubicado en uno de los laterales lloraría sus acordes, no ocurrió, le faltaba una pieza que no se fabricaba en el país.
¿Cómo se puede cerrar una importación de semejante magnitud?
Es lo mismo que dejar morir millones de libros en un volquete a la intemperie, libros que el abandono puede lastimar.
Traté de recomponerme ante la impotencia, no pude o no quise.
Sequé mis lágrimas, no permanecería mucho tiempo en ese lugar, lugar que cobija al peregrino sin preguntarle de dónde viene o hacia donde va.
Afuera la estrella más grande regala rayos dorados.
Espero que esa luz sea tan poderosa para llegar al corazón de quienes ostentan el poder.
Una nube en este viaje de placer y encuentro con la familia, una nube que es posible disipar si todos nos proponemos tener un cielo celeste donde todos tengan cabida.
Una nube que se disolverá sin convocamos los vientos de la libertad.
Una nube con la potencia suficiente para obtener cielos límpidos, cielos donde solo tenga cabida la honestidad.
Cielos para el que quiera rezar o cielos para el silencioso de otras culturas que solo desea un espacio para compartir en paz.

http://www.youtube.com/watch?v=pwp1CH5R-w4

Monday, June 17, 2013

POSTALES BLANCAS




Con la llegada del invierno apareceré continuamente.
Necesito que todos los paisajes se cubran de color blanco, blanco como mi vestido.
Frágil como mi existencia, el calor de tus manos puede derretirme.
Soy la nieve que admiras, nieve que sin que lo sepas se sonroja cuando me filman o me dejan plasmada en fotos, videos o el excelso utiliza mis imágenes para plasmarla en la tela.
Nieve que por horas logra que los juegos de los niños en las plazas se detengan
Ellos disfrutan  mi compañía, dejo que sus manitas heladas moldeen figuras, permanecerán erguidas durante las noches estrelladas.
Los destellos de lunas mágicas iluminarán mi silueta, la brisa suave otorgará movimiento a la bufanda que me han colocado para ornamentarme.
Te obligo a utilizar gafas oscuras, no es que no me guste ver la profundidad de tu mirada, lo hago para protegerte, con la única intención que puedas seguir admirando las postales blancas que tanto te entusiasman.
He sido testigo de alianzas y rupturas, prefiero las primeras aún cuando mi vida se acorte por la tibieza que nace en los corazones de los que se aman.
Trato de no permanecer mucho tiempo sobre los techos a dos aguas de las edificaciones, soy conciente que mi peso podría dañarlos.
Prefiero deslizarme hacia el vacío como si aquellos fueran un tobogán.
Me has visto coronar en todas las épocas del año la cúspide de los cerros.
Espíritus pírricos  intentan llegar a la cima sin las debidas precauciones, en esos instantes cuando sé que los alpinistas no toman las debidas precauciones, convoco a mi amigo el viento, no queremos hacerte daño, simplemente evitamos que el viento blanco impida el ascenso.
Sabemos que la adrenalina por llegar muy cerca del cielo produce olvidos imperdonables, todos, hasta el más diestro deben llevar en sus mochilas oxígeno que transforme la subida en una gloria descartando episodios que podrían llevarse lo más valioso que tienes, tu propia vida.
No siento dolor cuando mis entrañas son atravesadas por carteles que indican peligro, te ruego no los ignores.
Muchos desconocen que a la vera de las pistas de esquí hay precipicios, no se ven a simple vista, las hierbas perennes, esas que en ocasiones dejo me abracen los ocultan,los disimulan, sin precauciones pueden convertirse en una trampa mortal, no es mi deseo truncar tu temporada de descanso.
Tengo pausas, en algunas latitudes me convierto en constante.
Cuando el sol aparece sobre el horizonte otorgando luces doradas al paisaje me interno en el bosque.
Allí viven muchos de mis amigos, las ardillas salen del hueco de los árboles para recibirme con gracia, disfrutamos del concierto que brindan algunos ruiseñores, ruiseñores acostumbrados a climas gélidos no dudan en obsequiarnos bellas sinfonías.
Saludo a todos, prosigo mi camino no sin antes pedirle ayuda a los duendes, ellos me ayudarán a romper el hielo que sin querer he formado en el espejo de agua.
Espejo de agua que tiene el mismo color del cielo, espejo de agua que calma la ses, allí abrevan las gacelas, gacelas poseedoras de mirada lánguida, no puedo dejarlas sin líquido, sus ojos tristes derriten mi alma.
Antes de seguir mi recorrido debo fijarme si aún está firme una cavidad que construí en la orilla del lago, allí viven flores perpetuas.
Saben de mi tanto como yo de ellas, están acostumbradas al frío, no quiero dañar la tersura de sus pétalos, regalan fragancias que no imaginas, por esa razón he construido a su alrededor una especie de cueva con el único objetivo de salvarlas de mis posibles enojos.
No creas que tengo un carácter irascible,  mi comportamiento obedece a otros factores que sería largo explicar y no pretendo te aburras.
Debo partir, es necesario que retome mi actividad invernal, solo te pido me disfrutes, no te arriesgues  en la búsqueda de encontrar mi esencia, tómame tal cual soy, diviértete, solo ruego que nunca me enfrentes, sin querer puedo ser implacable.
Mi vida es corta según el sitio donde me encuentre, no trates de imitarme, juega, ríe, llora, jamás busques el blanco eterno.


http://www.youtube.com/watch?v=cSfFtF9erMc

Monday, June 10, 2013

ESCOMBROS



El micro lo deja en la terminal, desciende con pasos cansinos.
Durante el trayecto se preguntará una y mil veces para qué volvió.
De la antigua estación de ómnibus solo queda una garita donde se compraban los boletos, hoy es utilizada por personal de seguridad con moderno equipamiento.
Espera le entreguen la vieja maleta, mientras tanto observa sin mirar.
Pedirá un vaso de agua, el analgésico morigerará los dolores físico, no hay medicamento que pueda brindar un poco de paz a los escombros que laceran el alma.
Han pasado treinta años de la última vez.
Recorrerá el barrio que lo viera nacer.
Aturdido mira casas que ya no están, los nuevos edificios tienen una altura imponente.
Lentamente dobla la esquina, el horror se pinta en su rostro, la casa vieja, la que compartiera con sus padres es un montón de escombros, han sobrevivido las enredaderas, un bugambilia color carmesí y la glicina, ambas resisten morir, permanecen abrazadas al resto de las columnas que en poco tiempo la topadora derribará, el resto es destrucción.
Por su cuerpo ha pasado una topadora imaginaria, una topadora que dejo cicatrices imposibles de sanar.
Recuerda la noche de junio de mil novecientos setenta y nueve, eran épocas difíciles para los que llevaban una vida noctámbula.
Buscaba la manera de divertirse con sus amigos, botellas de licor y el perfume barato de una ocasional mujer.
El mazo de cartas gastadas hablaban del tiempo, cartas que habían sido divertimento para otros que como él escapaban a la soledad.
Por los dados también había pasado el tiempo feroz, el cubilete que alguna vez fue de cuero brillante estaba ajado, los parches tapaban el trabajo de repujado.
Muchas veces soñó que el caballo labrado en el cuero tomaría vida, vida que lo transformaría en un Pegaso capaz de trasladarlo a espacios de paz.
Regresaba a su casa con bastante sobriedad, al día siguiente había que atender el hasta entonces fructífero negocio familiar.
La vida no le ofreció la oportunidad de conformar un hogar.
Mujeres tuvo las que quiso, era un hombre encantador, no solo por fuera, sobresalía su rico interior.
Lector incansable, hombre de mundo no tuvo la posibilidad de anclar en un puerto seguro, puerto despojado del interés material.
Su romance con la hija del gobernador fue el más comentado, dos personas que se amaron hasta el infinito sin pensar que ella lo haría objeto de la traición.
Lloró el desamor en silencio, se prometió jamás amar con la misma intensidad, asumiría la pérdida con dignidad.
Una noche regresando a casa de sus viejos advirtió que un auto lo seguía, el corazón brincaba en su pecho preso del temor.
Los ocupantes del vehículo bajaron, les rogó, imploró que no entraran a la casa de sus padres, a cambio iría con ellos.
Solo pidió entrar unos segundos a buscar un poco de ropa.
La habitación de sus papás estaba iluminada por la tenue luz de una vela contenida en un vasito.
Dormían abrazados como la primera vez, moría por darles un beso, no los despertaría, no quería asustarlos, sus ojos llorosos les regalaron una mirada interminable, la caricia que no pudo ser.
Nunca supo que comenzaría el horror, tampoco por qué era sometido a torturas.
Torturas que dejaría huellas en todo el cuerpo, las peores en la memoria, no entendía por qué le pedían que declarara en contra de vecinos respetables.
No comprendía las bajezas a las que era sometido cuando no tenía nada para decir.
Soportó abusos, degradaciones incomprensibles.
Una noche decidió escapar, la suerte lo acompañaría, corrió sin rumbo durante horas, quería alejarse, no mirar hacia atrás.
El amanecer lo encontró en un sitio rural, un hombre al verlo desfalleciente lo cargó en un viejo tractor.
Le dio ropa para que se cambiara, limpio, rasurado parecía otra persona, le contó su historia mientras su salvador curaba las heridas..
Conmovido, su interlocutor le ofreció albergue hasta que todo se tranquilizara.
Aprendió a labrar la tierra, trabajaba con ahínco, Juan era el hermano que no tuvo.
Rezaba por sus padres, abrigaba la esperanza de volverlos a ver, jamás se había comunicado con ellos.
Hoy al mirar los escombros, las lágrimas brotan sin cesar, tuvo la sensación de morir por segunda vez, la segunda muerte en absoluta libertad.

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http://www.youtube.com/watch?v=2zibStCNQ…