Monday, September 10, 2018
UN PUENTE PARA LOS DOS
Siempre estoy en tu búsqueda.
Sé que lograré mi objetivo.
No tengo fechas establecidas, tampoco fuerzo situaciones.
Los eventos por suceder fluirán con el agua clara de una vertiente quien rumorosa en su trayecto orada las rocas sumergidas en el agua, transformándolas con el paso del tiempo.
Elijo caminar al atardecer.
No tengo rumbo prefijado con antelación.
Entre primorosas nubes de algodón que cambian los típicos colores del crepúsculo logrando que no se vean tan oscuros el cielo tiene matices rosados.
Entre las estrellas enmarcando la luna en su fase creciente, creo adivinar los delicados rasgos de tu rostro amado
No cansa admirar el espectáculo grandioso que regala la naturaleza.
Un cartel de noble madera indica en sus letras de pintura blanca que a pocos metros se encuentra el “Puente al cielo”
Una invitación difícil de rechazar.
¿Imaginás como yo, la posibilidad de encontrarnos en pocas horas?.
El corazón cabalga en mi pecho, transmito el goce que me produce poder verte un instante con el propósito de darte uno de los tantos besos que tengo guardados.
Ante mi vista se despliega un paisaje de belleza infinita.
La copa de los árboles tiene un color rosa pálido.
No conozco esa especie.
Comienzo a caminar sobre un puente de acero.
Pareciera que nadie a transitado por allí.
Tiene subidas y suaves bajadas.
Ello me lleva a deducir la imposibilidad de llegar a destino.
Decido no apresurarme.
La estructura de metal es extensa.
No puedo calcular su longitud.
Faltan unos metros para llegar al otro árbol rosado.
A diferencia del primero éste tiene un perfume exquisito.
El puente se expande para dar inicio de una escalera.
Al pié de la misma un hombre adulto vende botellas de agua fresca que ayudarán al caminante a saciar su sed.
No tarda en notar mi curiosidad.
Con voz queda, cuenta que es ingeniero.
El ha construido ese puente.
Lo erigió en ese sitio tan solitario pues encontró la escalera que lleva al Reino de los Cielos.
Es momento de preguntarle en qué época fue construido.
Da la impresión que nadie circula por ese sitio tan majestuoso.
Asevera que en parte me asiste la razón.
La estructura metálica es relativamente nueva.
Fue erigida meses después de la partida de su esposa, a quien amó con devoción.
Cuenta que por ese lugar solo pasan personas que hayan perdido a un ser querido.
Pregunto ¿Cómo puede darse ese episodio si existe un cartel indicador sobre la existencia de ese camino tan especial?
Es la primera vez que en su rostro se dibuja la mueca de una sonrisa.
Expresa que la señal solo pueden divisarla las personas que como él o yo, han tenido el infortunio de perder a un ser amado.
¿Alguna vez habrá llegado al destino soñado?
Tengo la certeza que ha podido leer mis pensamientos.
No demora en explicarme que cuando los deseos nacen en la profundidad del alma no tardan en concretarse.
Necesito creer en cada una de las palabras que pronuncia ese ser.
¿Notará que mi único anhelo es llegar hacia vos?
No duda en alentarme para que prosiga el camino iniciado.
Aferrada a su postura, comienzo el ascenso por la escalera formada por piedras naturales.
Debe existir una razón para verlas emplazas allí.
A medida que asciendo la vegetación se va perdiendo.
Siento cansancio.
No puedo atribuirlo al hecho de subir infinidad de peldaños que estoy segura me acercarán a tu lado.
No debe ser casual la existencia de dos bancos de piedra.
Solo estaré allí hasta recuperar fuerzas y seguir el trayecto elegido.
¿Sabés que tengo ansiedad por verte y abrazarte?
Una especie de sopor induce a mi mente a un sueño profundo.
Dormida, derramo lágrimas incontenibles.
¿Por qué no puedo convertir mis utopías en, realidad tangible?
Siento el calor de tu mano apoyada en mi hombre como siempre me decís “No llores mamá”.
Tu voz inconfundible repite cuenta de la intensidad de tu cariño hacia mí.
Tus alas secan mis lágrimas.
No deseaba derramar ninguna, sabiendo que te hacen mal.
Nuestro diálogo está repleto de palabras amorosas.
En el instante que deseo darte un abrazo, despierto del sopor que me había tomado quien sabe cuanto tiempo antes.
Curiosamente estoy en el punto de partida.
Tesoro, no temas.
Seguiré intentando llegar a vos.
Sos el motivo que me lleva a estar en suelo terrenal en contra de mi voluntad.
Te ruego tengas paciencia.
Ignoro cuando y como estaremos juntos.
Sucederá.
Mientras espero, renuevo mi pedido,
Por favor, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=R-Ux_r4_QbY
Sunday, September 09, 2018
ESENCIA DE MARIPOSAS
En la vida de los terrenales ocurren episodios a los que no le encontramos explicación.
Hallarla significa entrar en el terreno de la filosofía, teología o neurobiología evolutiva.
Guardo el último de los libros que me obsequiaste como el mayor tesoro,
Jamás pensé, sería leído por vos.
Conocés que cada ejemplar que llegó a mis manos fue cuidado.
En ningún momento marqué párrafos y oraciones de mi interés.
He sido cuidadosa pues no me agradan las marcas en las hojas, ni siquiera puedo admitir que una arista se doble sin intención.
Después de tu desaparición física, uno de tus amigos preguntó por ese libro en especial.
Al recorrer su hojas exclamó ¡No sabía que marcabas los libros!
Procedí a recordarle había recordado varios ejemplares, invitándolo a revisar cada página para comprobar que una mujer ansiosa por la lectura, jamás heriría las blancas hojas de un libro, marcándolas.
Aseveró en ese instante que era verdad.
Le pedí leyera alguna de las oraciones que se encontraban señaladas con bolígrafo de color azul.
La primera frase ahondó una de las tantas grietas que tiene mi alma desde tu prematura partida.
Con tiempo procedí a mirar cada una de las señales de ese ejemplar.
Contenía mensajes para mí.
Indicabas en que sitios podría encontrar las respuestas que mitigaran el dolor.
No fue difícil asociar la palabra escrita con una pregunta tuya formulada dos meses antes de partir hacia otros planos.
Como siempre tu pregunta fue directa, sin anestesia.
¿Mamá qué harías si te faltara?
Invadida por el sentimiento más doloroso respondí “Iría detrás de ti, no puedo concebir la vida sin vos”.
Quiero contarte que durante tu internación apareció una persona a quien creí un médico, te aseguro que fue la primera y única vez que lo ví.
El único que relató tu delicada situación.
Una aparición fugaz que busqué sin cesar.
¿Quién era ese humano de ojos color de cielo que daba informes que otros me habían negado?
Pregunté a todos por él.
Me miraban con si fuera una desquiciada.
Nadie lo conocía como para dar datos de tan breve aparición.
Jamás dejé de pensar en ese humano especial.
No solo se trata un ser terrenal. También tenía rasgos de humanidad que jamás había visto en los otros.
Gafo referencia a quienes te martirizaron, cuando no había nada más que hacer.
Mi amor del corazón, hace pocos días encontré a ese ser tan especial en una institución médica a la que concurro con asiduidad por un tratamiento que ambos conocemos y no deseo especificar, solo decir que no es nada grave.
Ello quiere decir que tendrán cuentista por el tiempo que el destino determine.
No demoré en reconocerlo.
Mirar sus ojos es como adentrarse en el cielo.
No llevaba el típico guardapolvo blanco que visten los médicos.
Tenía un ambo del mismo color de sus ojos, semejantes a un lago quieto.
La primera visión logró perturbarme.
No pude dejar de relacionarla con tu mirada vivaz.
¿En qué momento tus ojos adquirieron la quietud que otorga la eternidad?
No puedo asumir ese paso.
Lleva tiempo o tal vez no.
Quien ama a su hijo con devoción no puede asimilar que la profundidad de su bella mirada, es algo que no se podrá repetir.
Luego de un abrazo, sentí que sus palabras eran sinceras.
Después de tres años recibí la cuota de afecto que necesitaba para seguir.
Camino al ascensor. Abrió el maletín.
Del mismo extrajo un frasco que contenía nueve crisálidas.
Ante tamaña sorpresa, respondió que sabía que te gustaban las mariposas cuando eras un niño de corta edad.
No tarde en inquirir ¿Por qué son nueve?
Respondiendo sin evitar la sonrisa, recordó que nueve son los planetas más conocidos, como nueve son los cielos que describe el poeta florentino Dante en su magistral obra “La divina comedia” para llegar al paraíso celestial junto a su amada Beatrice.
Recibí algunos consejos para resguardar el crecimiento de las crisálidas que en poco tiempo se convertirían, en espectaculares mariposas.
Las mismas que te fascinaron cuando eras un niño de corta edad.
Debía dejar el frasco apoyado en un lugar resguardado del jardín de mi refugio.
Se trataba de una especie que tenía la capacidad de volar durante nueve días sin descansar.
Quise con fervor que crecieran.
Nueve jornadas era un tiempo suficiente para llegar a tu cielo.
Las primeras tenían dificultad para emprender un vuelo mágico.
Necesitaban solo unas horas más para madura y llegar al destino elegido.
Mariposas que vuelan en la oscuridad, mostrando la brillantez del aleteo de sus coloridas alas.
Tengo la certeza que en breves días y sus noches, llegarán a tu nuevo hábitat.
Las recibí con el propósito de hacer que llegaran a vos,.
Preludio de nuestro ansiado reencuentro.
¿Podrá producirse alguna vez?
¿Podrías reconocerme entre los terrenales que atraviesan mi misma situación?
No puedo aseverarlo con firmeza.
Percibo que el estado de ansiedad encontrará la calma que traen los designios del destino, ante situaciones parecidas.
¿Te dije cuánto te amo?
¿Llega a ti morada la intensidad de este amor que supimos edificar?
No puedo negar que tal cual el título de la escritora francesa Simonne de Bouvoir. Sos un ejemplo de una mujer rota,
Volveré a ser quien fui en el momento que el destino elija que ha llegado mi momento.
No peleo más con el tiempo.
No pierdo el mío ante la necedad.
¿Sabe él de las necesidades básicas de una mamá?
No.
No tengo otra alternativa que entregarme a sus caprichos.
Como bien expresás “Nada dura para siempre”.
Mientras espero, solo te puedo pedir que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=VfDGxpPlBA8
Saturday, September 08, 2018
CONCIERTO DE GAVIOTAS
Regreso a la orilla del mar esperando las horas del atardecer.
Horas tranquilas, en las que puedo dejar volar la imaginación.
En silencio reflexionar sobre este tiempo en que no te tengo físicamente.
¿Cuánto más, podré soportar?
Alejo de mi mente los pensamientos que una y otra vez hurgan las heridas del alma.
Heridas que ninguna medicina puede mitigar.
Dirijo mis pasos hacia la punta de un islote.
He llegado en una lancha con motor fuera de borda,
Pedí vuelvan por mí, cuando aparezca el amanecer.
El cielo muestra su majestuosidad.
La admiramos juntos pues vivís dentro de cada célula de mi ser.
El azul del firmamento no es profundo,
El crepúsculo permanece impávido.
No tiene deseos de dejar que Nix portadora de la noche aparezca en plenitud.
Pese a la rosada claridad, la luna no tarda en aparecer.
Un concierto de gaviotas formando una escuadra perfecta cruza los espacios marítimos.
Lejano, escucho el más bello de los conciertos.
La naturaleza canta.
Es el mágico preludio de nuestro encuentro casual.
Tímidas las estrellas comienzan a brillar.
El marco celestial es perfecto.
Busco como siempre los rasgos de tu rostro amado.
Quiero expresar una vez más el más profundo y puro de los sentimientos que tiene una mujer,
¿Sabías que el amor de una mamá hacia su hijo es incondicional?
Nada lo puede cambiar.
No existe la distancia que impone la eternidad cuando se trata de renovar a diario el amor más bello que nace el día que un hijo aparece abriendo sus ojos a la vida.
Instantes sagrados,
No pueden compararse con nada.
Es tan hermosa esa experiencia que jamás osaríamos pensar, que esa mirada se puede apagar por designios de la eternidad.
Siempre espero que cada una de mis búsquedas sea coronada por el éxito.
Cerca del rostro plateado de la luna, diviso el tuyo.
Estás tan hermoso como siempre o un poco más.
Un halo de ternura se desprende de la luminosidad de tu mirada.
Profunda y cargada de belleza como siempre.
Más que siempre.
En absoluta soledad tus ojos acarician el corazón.
Me gustaría gritarle al silencio, mi compañero de infortunio que soy feliz.
No puedo.
Entraría a la plenitud de ese estado si te tuviera corporizado aquí.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que no intercambiamos la tibieza de una caricia?
Es tiempo que no se puede medir.
Lejano, se escucha el ruido de un motor.
Es la lancha que va rompiendo las olas.
Viene por mí.
Te he visto.
Estuviste presente hasta que el cielo decidió cambiar su atuendo.
En el horizonte se muestran las primeras luces de una mañana que espero sea solo para recordarte.
El amor hacia un hijo crece día a día.
¿Podés sentir su intensidad?
Mi deseo es emprender el camino del reencuentro a la brevedad.
Un viaje que no depende absolutamente de mi voluntad.
Como siempre el destino, sin que lo solicite recuerda que no es mi momento.
Lo sé.
Ello no significa que renuncie a mis sueños de estar con vos para siempre.
Compartir el mismo plano o dimensión.
No es demasiado aquello que debo realizar, entre los terrenales.
No quiero que a diario el tiempo repita su letanía.
Mi tesoro, debo esperar.
Confío en que no demandará demasiado tiempo.
Mientras transcurre con la lentitud que en estos casos lo caracteriza, renuevo mi pedido, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=YyrKTgGRr-Q
Friday, September 07, 2018
NUESTRAS FOTAS DE LLUVIA
Buenos días mi tesoro.
Sabés lo acontecido en estos últimos tres dóas que me mantuvieron alejada de la escritura.
Días utilizados exclusivamente para pensarte, amarte como pocas veces se da en la vida de una madre con un hijjo que se halla temporalmente ausente de manera física.
So bien es auella que define los sentimientos más profundos de cualquier mujer que haya tenido la bendición de convertirse en madre.
Como bien imaginás estos tres días de ausencia obligada por causas ajenas a mis deseos fueron agobiantes.
Una tortura de la que deseaba salir cuanto antes.
No dependía de mí sino de terceros a los que conocés.
No me gusta escribir en papel para luego volcarlo a mi blog.
Me parece que de esa forma se toma distancia de quienes me leen.
Puedo estar equivocada pues la razón absoluta a nadie le asiste.
Al ser una humana visceral, prefiero volcar aquello que siento en el instante que estoy escribiendo.
Mis fieles musas, estuvieron siempre a mi lado pese a no comprender el motivo por el que no podía escribir.
No deseo tomar decisiones apresuradas.
Menos buscar responsabilidades, puedo equivocarme como cualquier mortal.
Tengo la seguridad y certeza que ppdés entender cada una de las palabra que vierto.
Las nueve musas semejantes a los planetas más importantes del Universo estelar no me abandonaron en ningún momento.
Son casi tan fieles como vos.
Al principio no entendían demasiado hasta que no tuve más opción que explicarles que no poseo inteligencia suficiente para tratar de resolver problemas de orden técnico.
Ignoro si comprendieron el mensaje.
Les agradezco que nunca me hayan abandonado con mis interrogantes.
Se parecen demasiado a vos.
Buscan a llevar calma en los momentos de tempestad.
Estos dís se caracterizaron por ser cambiantes.
A una primavera que en momentos parecía verano, siguió un tiempo indefinido.
Mañanas frescas, como nos gustan a los dos, tardes demasiado templadas.
En este momento una tenue llovizna apareció sin ganas de irse.
Hacía falta para que junto a ella desaparecieran los aromas de la tierra seca, necesitada de humedad.
En tiempos inestables trato de capturar imágenes que puedan acompañar estas conexiones mágicas que me acercan a la esencia amada de tu ser.
El amanecer fue soleado.
Como siempre, el alba tiñço el cielo de colores rosados.
Matices que mutaron al dorado cuando la estrella mayor del universo, despetó.
Tengo la certeza que lo podés apreciar desde otro lugar.
Te imagino despertando al Sol y a éste con ganas de seguir en un sueño un poco más largo.
No dudo que ello es así, pues tenemos días nublados donde el panorama es totalmente gris como el alma de las personas que sufrimos la pérdida física de nuestra mejor obra.
Tesoro pese a las adversidades, he intentado sin éxito. Alejarme de la opacidad que marca lo másprofundo de nuestros pensamientos erráticos.
No he podido.
La tristeza de no tenerte físicamente inutiliza el poder de expresión.
No puedo acostumbrarme a esa situación.
Para que ello ocurriera debería aceptar que tengo un hijo muerto.
Jamás lo asumiré.
Te traje a la vida para que vivieras.
Nunca para presenciar el final.
Temprano apareció, en el dintel de una de las ventanas de mi refugio, una gota de agua.
Al principio parecía ser una de aquellas que se desprenden de la llovizna pertinaz
No fue así.
Esa gota, tan parecida a una lágrima, contenía en su interior una flor.
En el momento que advertí tan majestuosa presencia, asocié la imagen con una de las tantas que me regalás a diario.
Sin importar si puedo escribirte o no.
Llamó poderosamente mi atención, la colorida aparición de una mariposa.
Aprecié el movimiento de sus alas.
Era una de las tantas señales que recibo de tu parte.
Sé que no estoy sola.
Tu esencia es parte de mi ser.
¿Cómo agradecerte tanto amor?
¿Hice todo lo que estuvo en mis manos para retenerte a mi lado?
Pregunta carente de respuestas.
¿Sabés que el tiempo es incapaz de detener todo mi amor?
¿Qué debo hacer para demostrar mi amor incondicional?
Mi chiquito hoy pude cristalizar un pequeño anhelo.
Restablecer nuestras mágicas conexiones.
No me alcanza.
¿Es tan difícil entender que solo quiero estar a tu lado?
Necesitamos recrear el tiempo transcurrido.
Postales pasadas volverán a nuestras vidas.
Debo esperar que el tiempo salga de su letargo.
¿Conocías que a esta altura de los acontecimientos nada me inspira?
No estoy enojada por su letargo.
Es una muestra de su incapacidad.
Tesoro, te amo.
No desesperes,
Nadie podrá impedir nuestro reencuentro.
El tema es ignorar la fecha del mismo.
Mientras ello ocurre, solo te ruego que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=gwOuY-1lF6s
Monday, September 03, 2018
VENTANA ABIERTA AL CIELO
Las ventanas de mi refugio, están orientadas hacia el exterior.
Desde tu ausencia temprana, mi afán es observar el cielo tratando de encontrar los rasgos de tu hermoso rostro.
Cuando no lo logro, imagino cada secuencia como si se tratara de una película que siempre concluye con un final transparente como quien la inspira más una buena dosis de felicidad.
Poco importa si el firmamento está límpido o es opacado por la aparición quejumbrosa de las grises nubes.
Estas me ofrecen figuras diferentes, en las que no resulta difícil encontrarte.
El amor todo lo alcanza, por ello puedo visualizarte a cada instante de mis días melancólicos.
Para nosotros no existe la distancia señalada por la eternidad.
Solo basta convocar a los pensamientos para tenerte una y otra vez, celebrando estar juntos el inmenso sentimiento que nos prodigamos.
He adquirido la costumbre de dejar uno de los ventanales abiertos.
De esa forma admiro la esfera celestial cuando lo deseo que es siempre.
¿Has visto la ventana florida que se ha convertido en uno de mis rincones favoritos?
¿Te gustan las plantas y flores que este tiempo, me ayuda a acumular?
Cada una de esas flores dotadas de fragancias exquisitas son para vos.
¿Llegan a tu cielo los aromas y colores que elijo para vos?
¿Podés pensar tal cual yo lo hago?
Siempre seremos gemelos de ideas, más allá de la diversidad de expresiones?
Cuido cada uno de los recipientes que contienen plantas y flores.
Procedo igual que si estuvieras aquí.
Percibo que por cada una de aquellas han pasado tus manos angeladas, con el objetivo de preservar la belleza de cada una de las especies.
Se nutren con tu luminosidad y están como a vos te gustan, sostenidas en cada una de las plantas.
Solo las cortaré, cuando hayan cumplido su etapa vital.
De esa forma no debilito a las nuevas que seguramente florecerán el próximo mes.
Octubre especial.
Me gustaría estar allí para la fecha que ambos conocemos.
No solo de visita sino de manera permanente.
Quien sabe si lograré cristalizar ese sueño.
Junto a esa ilusión sumo tu esencia para seguir sostenida en este suelo sin saber muy bien el por qué o para qué.
No entristezcas, no sumemos dolor al dolor.
Ambos sabemos que los designios del destino eligieron para mi una espera que intenta dilatar el tiempo de nuestro reencuentro.
No podrá.
De tanto esperar, he aprendido a calmar la ansiedad.
Tomo tu axioma como si fuera mío “Nada dura para siempre”.
Llegará mi momento.
Nadie osará detener mi ascenso por la escalera que lleva al cielo que habitás.
Tengo urgencia de abrazarte, darte uno de los tantos besos que están guardados en mi mochila sin mayores dilaciones.
¿Sabés que cada día te amo un poco más?
En nombre de ese sentimiento incondicional como puro, reitero mi pedido, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=hELqZfP_Mos
Sunday, September 02, 2018
FLORES SIN DUEÑO
Suaves como la seda son los pétalos de las rosas claras, olvidadas en un viejo banco de plaza.
Pese a tener como marco la madera descascarada de aquel que alguna vez enseñaba a quien quisiera verlo el lustre de la madera.
Ha pasado el tiempo, es cierto mi cielo, “Nada dura para siempre”.
Demasiadas veces el pincel recorrió los añejos listones de ese banco con la intención que pareciera joven.
Inexorable las marcas del tiempo fueron dejando su huella.
¿Habrá estado siempre emplazado en el rincón de esa plaza?
Tal vez antes mostraba su brillo en el centro de la plaza.
Medio escondido entre el follaje con brotes delatando la aparición de una nueva estación del año.
Un ser anónimo y silente dejó sobre el asiento un ramo de rosas rosadas.
Flores sin dueño, humedecidas por gotas de rocío que pese a la hora en que las encuentro persisten en cada capullo.
Delicada fragancia aromatiza mi mañana.
No deseo dejarlas abandonadas.
Las llevaré a mi refugio para cuidarlas.
Embellecerán el florero de cristal verde como las hojas y transparencias idénticas a tu mirada. Podría llevarlas al lugar que ambos conocemos.
Sé que no te gustan las flores cotadas de las plantas que las traen al mundo, por ello elijo llevarlas a casa y colocarlas muy cerca de las imágenes que retratan las bellas líneas de tu rostro añorado.
Ahora no son flores sin dueño.
Son tuyas.
Imagino el cielo con rosales multicolores.
Ángeles como vos dedican su tiempo a cuidarlas.
Quitan las hojas amarillas para que crezcan fortalecidas.
Ironías del destino.
He visto otras especies crecer entre las espinas de cactus.
Mariposas revoloteando sobre ellas para beber su néctar.
Inteligentes mariposas, hacen piruetas para no rasgar sus alas.
Otras flores crecen en el descuido de la maleza que nadie recuerda.
Ellas adornan el olvido o desidia de algunos terrenales que no saben, como vos, mirar con los ojos del alma.
Después de observarlas en diversos escenarios, comprendo por qué no te agrada que las flores sean alejadas de quien les otorga la vida.
Por algo comenzaste a dar tus primeros pasos intentando tomar las flores de alverjillas que sostenía en una de mis manos, estimulando tu primera caminata por la vida.
Vida efímera como la de las mariposas que tanto te fascinan.
¿Mi tesoro hay mariposas en tu cielo?
Entiendo que el Paraíso Celestial es demasiado parecido al suelo terrenal.
¿Será casualidad o causalidad?
No importan las razones de la réplica.
Estimo que los paisajes se repiten como aquí.
Allá un ejercito de ángeles que desconocen el termino desidia, son los encargados de mantener el orden, con el propósito de exaltar la belleza de los sitios eternos.
Pienso que Ustedes son los encargados de enseñar a quienes recién arriban al Edén como se cuidanlos espacios que dura ilimitadamente.
¿Es así mi amor encantado?
Sabés que sos el dueño de mi mente y pensamientos, ahora también de esas flores abandonadas.
Por algo aparecieron en el viejo banco de la plaza.
Parecía que esperaban que alguien las llevara no solo para cuidarlas sino para entregarlas a un ser que ama la naturaleza.
He contrariado tu pensar.
Entenderás, no podía dejarlas solas.
¿Existe otro lugar más apropiado que el elegido?
Tu imagen jamás estará sola en los instantes que salgo para realizar trámites.
Las flores están muy cerca tuyo.
¿Es de tu agrado tenerlas como serena compañía?
Adivino tu sonrisa cómplice.
Puedo escuchar tu voz diciendo “Si má, está todo bien”.
Mi tesoro complacido me entrego a la espera forzada.
Desagrada cuando es incierta.
Conocemos que no tengo demasiadas opciones.
Detesto que piensen y obren por mí, por ello junto a estas letras que son el hilo conductor de estas conexiones mágicas, te pido una vez más que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=6e1KhKTevJw
Saturday, September 01, 2018
lluvia en nuestras almas
Los días lluviosos traen a nuestras almas melancolía.
La mayoría de los terrenales busca el reparo en el momento, que llueve o llovizna.
En mi caso voy en su búsqueda, pues los dioses latinoamericanos, tales como Tláloc, afirmaban que las gotas cristalinas se usan para lavar las heridas del alma, tratando de sanarlas.
Ambos tenemos esas lastimaduras que produce la ausencia.
Pocos conocen que nos gustaría retroceder en el tiempo y disfrutar de un día lluvioso, como en el ayer no lejano.
La realidad elegida por los designios del destino para quien escribe, impide que esos días sean de gozo.
Si bien estás tatuado para siempre en mi esencia, no puedo compartir con vos todo aquello que amamos.
Nunca reniego de las gotas de agua que caen del cielo.
Éstas renuevan cada uno de nuestros recuerdos.
Las lágrimas pueden rodar sin culpa, sin pensar lo mal que te hacen.
Se confunden con el agua que sin cesar, melodiosa cae desde las nubes que ocultan el azul del firmamento.
¿Por qué mi llanto logra herir la pureza de tus sentimientos?
No quiero que sufras.
Cada una de las lágrimas que derramo, son útiles para quien debe sosegar la pena de verse impedida de manera temporal, de visualizarte.
¿Sabías que mi sueño más profundo es cristalizar la posibilidad de acariciarte, darte un beso?
Necesidades básicas de una mamá que extraña a su hijo por sobre todo aquello existente.
La lluvia o llovizna convoca momentos compartidos.
Eras un niño y disfrutabas de tus barquitos de papel rodando por la acera.
¿Mi tesoro llueve en el cielo?
Necesito creer que es un espacio demasiado parecido a la tierra.
En lugar de gotas los ángeles como vos, pueden esparcir por toda la superficie celestial, fragantes pétalos de flores frescas, aromatizando el Edén que tanto deseo conocer.
¿Comprendés, deseo sumergirme en la profundidad de tu mirada como antes?
No nos importó nunca el estado del tiempo.
Siempre estuvimos ajenos a ese tipo de contingencias.
Prevalecía por sobre todo, poder compartir cada instante.
Te imagino exclamando ¡Mi mamá no cambia más!
Otra vez la razón te asiste.
Pocas personas se conocen como nosotros.
Pensamientos idénticos.
Empatía difícil de dimensionar o adjetivar.
Siempre nos jactamos de leer aquello que pasaba en nuestras mentes.
Ello me lleva a recordarte que mi escape tiene fecha incierta.
Pareciera escuchar otro de tus axiomas “No es grave, má”
Con pocas palabras sabés definir mis pequeñas adversidades cotidianas.
Esas que llevan a añorar tu presencia.
¿Tesoro sabés de la intensidad de mi amor?
No elegí ninguna opción.
Alguien lo realizó por mí.
La espera es tediosa, pesada y angustiante, por ello siempre te pido que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=HpVevoBBdTY
Friday, August 31, 2018
DESTELLOS DE LUNA EN MI FARIOL
Sentada sobre un peñasco puedo escuchar con nitidez los sonidos del silencio que trae la soledad.
Forman parte de mi existencia desde que no estás físicamente.
Pocos saben que la ausencia del ser que más se ama en la vida es temporal y no existe cuando percibo que sos quien radica en mi alma.
Se adelantó la estación de las flores, por ello puedo elegir el lugar en que esperaré el crepúsculo que demora más en aparecer.
La estrella más grande del universo debe descansar.
Antes de su despedida deja en el firmamento los matices dorados de su esencia.
La noche asoma con timidez vistiendo tu cielo de colores rosados.
En minutos cuando muten a matices púrpuras y magenta.
Las primeras estrellas comenzaran a titilar en el cielo cada vez más oscuro.
Esperan que aparezca ella, tu luna con su rostro plateado apenas muestra una de sus fases.
La necesito.
No puedo encender mi farol.
Instante mágico en que recibís mi pedido de ayuda.
Debo tener luz para regresar a mi refugio.
Cientos de estrellas fugaces, enviadas por vos, ingresarán al artefacto lumínico que utilizo para movilizarme cuando cae la noche.
Noches oscuras en las que mi búsqueda no cesa.
No es difícil encontrarte si miro tu luna con una parte del intenso amor que nos prodigamos.
Puedo imaginar las líneas de tu rostro añorado.
Tu mirada será como el lucero iluminando mi sendero.
Delicada la brisa comienza a soplar.
No llego a sentir frío.
Has desplegado la tibieza de tus alas para protegerme.
Otra de tus travesuras logra dibujar en mi cara la mueca de una sonrisa.
La sonoridad de tu risa es musical.
Puedo afirmar haberte escuchado decir ¡Mamá, aquí estoy!
¿Sabés que siempre te acompañaré?
Lo sé mi tesoro.
Advierto que no estamos solos.
Dos luciérnagas aparecen entre una mata de flores.
Están fascinadas con tu luz.
Estos momentos me traen pequeñas dosis de paz.
Siempre estás, aún cuando no te pueda visualizar.
El sentimiento es tan inmenso, que ahuyenta por segundos la ausencia no querida y menos esperada.
Intento despejar la opacidad de mi mente, convocando los momentos felices compartidos.
Afortunadamente no fueron pocos.
Cada uno de ellos atrae sonrisas.
¿Por qué no te tengo?
¿Qué me faltó hacer para retenerte a mi lado?
Juntos, los caminos de la vida son más fáciles de transitar.
¿En que sitio quedaron los proyectos truncos?
¿Dónde debo buscar los sueños no cumplimentados?
Sé que tanto vos como la eternidad tienen cada una de las respuestas para los interrogantes que surgen a diario.
Mi tesoro, la ansiedad es la peor enemiga de la espera.
Ambos sabemos que mis alternativas son escasas.
Desafiando a quien ose demorar mi momento, por ahora me entrego dócilmente a ella.
Mientras tedioso transcurre el tiempo, te pido que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=YxfnUPqWV0k
Thursday, August 30, 2018
TODOS LOS CAMINOS VAN HACIA VOS
No quiero despertar.
La diosa griega consagrada a las estrellas, Astrea, me invita a un paseo por el universo estelar.
No dudo en aceptar.
Es mi deseo caminar entre estrellas y constelaciones con el único objetivo de verte, poder acariciarte y darte un beso en tus rosadas mejillas.
Es fascinante la sensación de flotar en un espacio majestuoso donde predomina el brillo rutilante de cada estrella encendida en un cielo azul.
Astrea con su mano señala la constelación de Orión.
Recuerda una historia por mi conocida.
Sí.
Se trata de la búsqueda de Raquel quien llegó al cielo en una carroza de cristal para rescatar a su hijo sin vida y así volverlo a ella.
¿Por qué esa mujer valerosa ruvo la oportunidad de revivir a su primogénito y yo no?
En diferentes épocas ambas pasamos por idénticas circunstancias.
Ella rescató a su heredero para tenerlo a su lado.
En mi caso debo conformarme con saber que habitás mi alma y pensamientos.
No hay adjetivos capaces de explicar los sentimientos.
La soledad se hace presente cada mañana cuando despierto angustiada al entender que no podré despertarte con un beso.
Esa soledad, tediosa, solo se aleja cuando establezco estas conexiones mágicas con vos que permiten exprese cuanto te quiero.
A esta altura de los acontecimientos, no es suficiente el recuerdo.
Tampoco logro entender ¿Qué hago entre los terrenales?
Pocos comprenden mi deseo para que se produzca el ansiado reencuentro.
Más que nunca deseo estar a tu lado.
Caminar como en el ayer no lejano asidos de la mano.
Gracias a la invitación de Astrea pueda mirar el cielo tal cual lo ves vos.
Desde este lugar es bellísimo.
Conociéndote, sé que has paseado por estos espacios en los que deseo permanecer por toda la eternidad, montado en la cola brillante de un cometa.
Ello me lleva a otro tiempo, cuando paseábamos con destino al Planetario de la Ciudad de Buenos Aires.
Telescopios gigantes esperaban a las visitas para que ingresaran al mundo, donde pernoctan las estrellas.
Lis planetas que giran orbitando la tierra.
Jamás pensé que tu morada estaría en esa dimensión.
Ninguna madre puede aceptar la partida temprana de su hijo.
No es natural que Ustedes se vayan primero.
El tono de llamada del teléfono interrumpe de manera abrupta mi sueño.
Despierto con el rostro cubierto de lágrimas.
La posibilidad de verte aún cuando fuera de lejos se esfumó en un instante.
Mi tesoro sabés que te amo.
Quiero que sepas nadie será capaz de limitar mis intentos.
Anoche no se logró, seguiré impulsando mis deseos de verte de manera constante.
Por ahora solo me queda esperar mi momento.
Algo desconocido.
La fecha trae incertidumbre, por ello renuevo mi pedido diario.
Nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=kWI0NOOcVZM
Wednesday, August 29, 2018
INCERTIDUMBRE
Tique o Tiqué en la mitología griega es la diosa consagrada al destino, los pensamiento, desamparo, incertidumbre.
Algunos pensadores de Grecia antigua afirman que fue hija del Océano y Tetis.
Otros dicen que sus padres fueron Afrodita y Hermes.
Muy pocos atribuyen la paternidad de esta deidad a Zeus y una ninfa desconocida.
Más allá de su ascendencia la incertidumbre es uno de los estadóps que atravesamos los terrenales.
Conocés de mi ansiedad.
Desearía tener todo bajo contro sin condicionamienento que imponen las casualidades o causalidades.
Muchas veces soy prisionera de innumerables preguntas de quien solo sé que posee las respuestas a esos interrogantes inquietantes.
Quienes me leen, afortunadamente son muchos lectores, conocen de esta realidad no querida.
No solo por mí, sino por cualquier madre que haya atravesado instancias similares.
Sería necia si pensara que soy la única mujer que ha perdido un hijo.
Un ser luminoso que aún en la distancia me sostiene, pues no quiere que su mamá esté triste por la ausencia del ser que más ama en la vida.
Ayer fue un día especial de un mes de agosto imperfecto.
¿Recordás que así titulé, el primer cuento de este mes que no debería existir en mi calendario?
Tu partida física se produjo a media mañana del un gélido viernes veintiocho.
No creas que recuerdo,
basada en mi memoria.
Luego de quince días tortuosos, en los que sentí la necesidad de estar siempre a tu lado hasta el final menos esperado, había perdido la noción de tiempo y especio.
Mientras sostenía tu mano derecha entre la mía, pocas horas antes del fin, pregunté a un enfermo de origen colombiano que tuvo la suficiente calidad humana para despedirte con una oración, qué día estaba transcurriendo.
Agosto fatal, agosto imperfecto.
Sin aviso previo sentí que tu mano tibia se desprendía de las mías.
La impotencia de no poder hacer nada más me tomó algo desprevenida.
Si bien la incertidumbre no escasea, siempre se sostiene la esperanza para que a tragedia se revierta.
No ocurrió.
¿Qué me faltó hacer para retenerte a mi lado?
Nunca voy a aceptar tu axioma favorito.
“Nada dura para siempre”.
Es cierto.
Desde a1uel separo tu vida.
No merecías ese final tan abruto.
Carente de sentido.
Dibujamos en el telón de la esperanza muchos proyectos.
Viajes compartidos inventados por mis musas.
Uno de los médicos humanos que te atendió, pidió que no me alejara de la institución médica.
Con rabia nacida en el dolor más profundo, pregunté
¿Cuándo lo hice?
Su mano apoyada en mi hombro me dijo, jamás madre bendita.
No estoy bendecida por nadie.
Soy una madre que ama a su hijo.
Ayer fue un día espantoso.
Por más que lo desee no puedo erradicarlo de mi mente.
Hoy también el imperfecto mes de agosto, me entregaban tu cuerpo despijado de tu alma que había comenzado su ascenso a los cielos.
No podía creer el latigazo que lios designios del destino para mí habían elegido.
Tu cuerpo yaciente estaba contenido en una bolsa de plástico negro.
El horror se multiplicaba.
¿Por qué?.
No merecías semejante destrato.
Cumplí con tus deseos más privados.
Te pido perdón por la palabra escrita que no tiene intención de herirte.
Solo anhelo que tu sueño haya sido lo suficientemente profundo para obviar tenebrosos detalles que aún ahora siguen flagelando corazones no recompuestos.
Mi tesoro sabés que el dolor no es impedimento para acrencetar cada día mi amor incondicional.
No quiero repetir te mi realidad, por todos conocida.
Renuevo mi pedido diario con fuerza.
Nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=ThoQ5B7m43k
Tuesday, August 28, 2018
NUESTRO TIEMPO ETERNO
Delicadas y coloridas, las mariposas que amás, han detenido la fragilidad de su vuelo junto al reloj.
Tienen como sabia misión apurar con sus alas las maneceillas del cuadrante de quien señala las horas felices que compartimos y las otras que vinieron acompañadas por el más profundo dolor.
Ellas no tienen memoria.
Su vida terrena es efímera.
Me gustaría que recordaran a ese niño que hace tiempo las sostenía entre sus dedos, para luego dejarlas en libertad.
Tiempos lejanos donde solo tenían cabida los sentimientos que nacen en la alegría y paz de estar juntos.
Acunando proyectos que más tarde los designios del destino truncarían para siempre o transformarlos en realidad tangible en los espacios celestiales que habitás.
Fuera de temporada he convocado a esos seres alados.
Pensé no vendrían a mi encuentro, pese a mis disquisiciones aparecieron.
Desde que llegaron están revoloteando muy cerca del reloj.
Conocen que mi deseo es apurar las agujas de todos los relojes.
Necesito que el día de hoy pase con celeridad.
Hace tres años exactos, poco tiempo antes que comenzara a escribirte
Es curioso y dramático.
Abriste tus enormes ojazos a la vida a media mañana.
Casi en el mismo horario mui mano izquierda apoyada en tu pecho, tuvo la peor sensación.
Tu corazón cansado dijo basta.
Basta al manoseo y el dolor innecesario que padeciste los días anteriores.
Es cruel ver a un hijo que está en el final es destratado de la manera más cruel.
Tu cuerpo yaciente quedó en la cama de esa institución médica.
Tu alma había comenzado a ascender.
Me resistía a creer que en un instante la vida comenzaría a derrumbarse.
Quiso el destino que no estuviera sola.
Ella, tu prima colocó sus manos en tu cuello.
La vi persignarse,
Nunca acepté el fin.
La razón es sencilla.
No puede morir quien vive en forma permanente instalado en el corazón y la mente de su mamá.
¿Te he dado las gracias por haber retirado de mi cuerpo uno a uno los escombros que me cubrían?
¿Sabés que deseaba permanecer en el fondo de ese abismo para estar cerca de ti a la brevedad?
Mi ángel custodio, es poco aquello que debo realizar en suelo terrenal.
¿Sabe el destino que esta permanencia es en contra de mi propia voluntad?
No he perdido la cordura, aún cuando el dolor quiebre mi ser de manera tan poderosa, que me lleve a pensar que siendo prisionera del horror no puedo controlar mis actos como desearía.
¿Sabés que te quiero cada día un poco más?
No es mi deseo que el agobio y la angustia traspasen la eternidad.
Pese a los faltantes, percibo que en esa dimensión estás mejor.
Despojado de padecimientos carentes de sentido. Inhumanos que muestran la mediocridad de algunos pseudos científicos.
En otras dimensiones el dolor no existe.
Saber de ello, trae a ni alma herida pequeñas dosis de paz.
En ocasiones, los sentimientos son contradictorios.
Tengo ansias por reencontrarte ¿Existe esa posibilidad?
¿Podrás reconocerme?
Mi tesoro, sabés que no poseo demasiadas alternativas.
La espera es tediosa, pesada, por ello te pido como siempre que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=oGbGQ53yZFQ
Monday, August 27, 2018
ENTRE LAS NUBES, TU MIRADA
Cumplo m deseo de observar el cielo cada vez que deseo encontrarme con la belleza de tu mirada.
Transportada a uno de los sitios que recorrimos juntos, elevo mis ojos al cielo.
Entre las nubes puedo visualizar tu mirada única.
¿Estás triste mi tesoro?
No es necesaria la respuesta.
Es suficiente mirar esa lágrima que se desprende, cual gota lánguida para percibir que el verbo extrañar lo conjugamos los dos.
Gota de agua que sin duda aumentará el caudal, en ocasiones de un océano bravío.
Los paisajes se entremezclan cuando se observan desde la eternidad.
Una caracola solitaria espera que alguien la lleve consigo.
En la orilla del mar no existen árboles.
Ante tu vista, adivino uno casi sin vida.
Ramas desnudas, quebradizas condicionan la existencia.
Un pajarillo de opaco plumaje, se ha posado sobre uno de los brazos desnudos del imaginario árbol.
Un escalofrío recorre mi cuerpo.
No puedo evitar, asociar esa imagen con las horas previas a tu partida.
Un mundo sin hostilidades te esperaba.
En ese ámbito celestial imagino que la mezquindad no existe.
No quiero pensar en la tristeza que puede tomarte como prisionero.
Si no fuiste feliz en suelo terreno, lograrás ese estadío en la inmensidad del cielo.
Sería fascinante poder compartir ese espacio donde habitan los humanos que el final de sus vidas ha sido para que mutaran, convirtiéndose en seres alados que se acompañan, cuando aparecen los sentimientos adversos, tales como la soledad o la angustia.
Desde hace casi tres años, soy prisionera de ambos.
Los recuerdos aparecen.
Golpean con saña inusitada.
A esta hora en que te escribo te faltaba menos de un día para decir “Hasta luego mamá".
Sí.
Ambos conocemos desde siempre que nada podrá separarnos.
El amor trasciende cualquier frontera.
No hay límites que no puedan ser atravesados por el cariño que nos prodigamos.
No son pocos los que se asombran por la relación tan luminosa y entrañable de un hijo adorado con su madre.
Ninguno de los dos pertenecemos a mundos extraterrestres.
Somos humanos como cualquier otro, a quienes desde pequeños nos inculcaron valores.
Valores que se transmiten de generación en generación.
No conocemos el atroz sentimiento de la culpa.
Estamos acostumbrados a actuar durante el desarrollo de la vida terrenal o en otros planos.
Es la única manera de no sufrir el acoso de los remordimientos.
Es nuestra costumbre dar, sin mirar al destinatario.
Jamás juzgamos.
Entendimos desde siempre que no es una tarea que nos corresponda.
Por ello podemos decir que nuestras vidas fueron bendecidas.
Como expresás de manera continua “Nada dura para siempre”.
En esa nada también se incluye la vida.
Frágil.
En algún instante se entrega a la muerte.
Son los designios del destino.
Cuesta aceptarlos.
Personalmente jamás asumiré que acompañé tu cuerpo yaciente.
Prefiero pensar que estuviste sumido en la profundidad de un sueño.
Despertaste en otro sitio.
Seguramente aparecieron los miedos ante lo desconocido.
No temas, mi ángel custodio.
Tengo la hermosa misión de cuidarte más allá de la eternidad.
Quiero elevar mi vista al cielo para ver la luz de tu mirada, despojada de lágrimas.
Escucharte decir que te reencontraste con la caracola solitaria de la playa.
Mi tesoro, conocés de la tortuosa espera a la que estoy sometida.
No importa, tampoco me desvela.
Pronto comenzaré a recorrer los senderos que llevan a tu cielo.
Mientras ello ocurre, no dejo de formular mi pedido habitual, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=ngmeAYudXyw
Sunday, August 26, 2018
DLORES PARA REC ORFDAR
El sueño más disparatado me habría llevado a comprar flores y acercarlas al lugar físico donde descansan tus cenizas.
Sabés que mi intención es tenerte conmigo siempre.
Nuestra familia chiquita, insistió para que te llevara al lugar donde se encuentra una pequeña caja de madera noble.
Tu alma debía ascender a esa morada en donde es necesaria tu luminosidad.
Es algo simbólico.
Ru ascenso comenzó en el segundo inmediato que tu corazón dijo basta al padecimiento innecesario.
Sé que cada flor te gusta que esté en la planta que la vio nacer.
Pese a conocer tus más recónditos deseos, acerco flores blancas.
Nunca pensé que el destino tenía preparada para nosotros una jugada tan siniestra.
Aquella no fue coronada por el éxito.
Nos separó físicamente, ello no fue suficiente para intentar borrar del mapa de los sentimientos, el inmenso amor que nos prodigamos y seguiremos haciéndolo hasta el momento en que deba partir a tu lado.
Es mi mayor anhelo.
Lo sabe.
Por ello dilata el viaje, ignorando que llegará sin su intervención.
No le agradan mis desafíos constantes.
Pocas veces encontró terrenales que no le teman y lo enfrenten de manera abierta.
No lamento mi actitud.
Soy conciente que piensa muchos le deben obediencia.
No es mi caso.
La segunda quincena de cada mes mi mente recrea los momentos más oscuros que nos tocó atravesar.
No pienses que es un maceramiento gratuito, hace bien recordar cada instante compartido.
Los buenos que no fueron pocos y los adversos que trajo la enfermedad.
Por más que quisiera no podría olvidar un día igual al de hoy.
Hace tres años me pedías con la mirada velada por la tristeza de quien sabe que se va, no permitiera fueras utilizado como experimento.
No pudo ser.
Ese episodio que escapó a mi control me llena de culpa.
Culpa mitigada por tu lánguida voz, pidiendo a los entes de guardapolvo blanco hicieran lo posible para sanarte.
Tu amoroso argumento fue “Tengo que cuidar a mi mamá”.
El intenso dolor de la ausencia física es morigerado por tu generosidad.
Valor que conservaste hasta el final.
No temas, no voy a repetir las tres últimas palabras que pronunciaste en la madrugada del peor día de nuestras vidas.
No sufras cuando me ves llorar.
Son lágrimas que acumulé durante esos quince días de horror con el único objetivo de arrancarte una sonrisa, antes de emprender tu camino hacia la eternidad.
Puedo percibir que si bien no estamos juntos, no estás solo.
Los ángeles que te antecedieron en el camino, desplegaron sus alas tibias para recibirte.
Aparto de mi la tristeza, el agobio y angustia de no tenerte para decirte de la intensidad de mi cariño.
Ha cambiado en el transcurso de estos casi tres años.
Es tan inmenso que no se puede dimensionar.
De tu parte recibo la misma calidad de amor.
Nunca dejaré de decir, que sos el pilar que me sostiene cuando estoy a punto de sucumbir,
Sabés que quisiera estar con vos.
Nada me retiene aquí.
La vida carece de sentido cuando se pierde al hijo amado.
Ambos conocemos que debo esperar.
Mi acérrimo enemigo, en algún momento se cansará de tenerme como prisionera.
Tiempo, si esperás que te ruegue, no lo haré.
Comprendo que tus actitudes son compatibles con aquellas nacidas en los entes que jamás recibieron afecto.
Debe ser triste no conocer la tibieza de una caricia.
Espantoso que el rechazo sea tu compañero.
Con mi hijo sabemos de comportamientos incompatibles con la humanidad.
Ambos o hemos padecido.
Tesoro, sabés que te amo.
Sos el dueño de mis pensamientos.
El maravilloso ser luminoso que inspira a mis musas.
No puedo dejar de pedirte que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=E0RUSYEyexU
Saturday, August 25, 2018
BRILLA ENTRE LOS ÁRBOLES
Los sueños son disparatados.
La mente nos aleja de tiempo y espacio.
Se dan episodios que en la realidad tienen cierto ordenamiento.
No se puede dominarlos.
La creatividad generada en los mismos es difícil de explicar, incluso para los especialistas que han recorrido un largo camino por la neurobiología evolutiva.
Cada terrenal es único e irrepetible.
No se trasladan los comportamientos tan disímiles.
En ocasiones soñar, es como un juego siniestro.
Aparecen situaciones tan reales como nítidas que la angustia se repite como si aquello que sucedió, estuviera pasando en la actualidad onírica.
Cada noche le pido al dios de los sueños Morfeo, me otorgue la gracia de soñarte.
A veces cumple con mis pedidos que no son pocos.
Debo decir que cuando ello pasa, estás bien.
En los rasgos de tu bello rostro no hay signos de sufrimiento.
La sonrisa permanente, da luz a la profundidad de tu mirada que habla sin necesidad de utilizar el don de la palabra.
Añoro esos largos diálogos.
Me llenaban del amor más puro que existe en la tierra.
¿Recordás, uno de los tantos días en los que me acompañaste al médico?
Antes de terminar la consulta que te tenía tan preocupado, a la profesional se le ocurrió que hiciéramos un ejercicio astral.
Por curiosidad accedimos.
La primera parte consistía en estar tomados de la mano uno frente al otro, mirándonos.
Tus sonrisas sugerían complicidad.
En la segunda parte, estábamos, uno detrás del otro.
Vos representabas el futuro, yo el pasado.
Varias veces, tu mirada me buscaba.
Nos reímos cuando salimos de la consulta.
La conclusión de la profesional es que mirabas el pasado.
Con firmeza le comenté que el diagnóstico era erróneo.
No mirabas el pasados, solo querías saber si estaba detrás tuyo.
En el viaje de regreso a casa, nos acompañó la risa constante.
El supuesto ejercicio astral, no había levantado vuelo.
Tenemos muchas anécdotas compartidas.
Anoche necesitaba soñarte, en realidad es una necesidad cotidiana.
Quiero contarte mi sueño.
Estaba en un sitio semejante a un desierto conocido.
Los días son calurosos, las noches heladas.
No hay plantas ni árboles en esos espacios, tampoco se da la existencia de pájaros.
En mi sueño loco, un grupo de árboles, se erguía en el medio de la nada.
Afirmo que no se trataba de un oasis.
Las copas de aquellos se balanceaban con el propósito de alejar blancas nubes intentando ocultar la luna plateada.
Un viento muy particular pues no se levantaban las típicas figuras de dorada arena cuando Eolo hace su aparición.
Una bandada de pájaros negros volaban hacia la cara redonda de una luna llena que debía alumbrar otros horizontes lejanos.
Parecía estar recostada en la tierra.
Necesitaba descansar con el objeto de mostrar su hermosura en otro hemisferio.
Como si fuera un lujoso telón, tras ellas aparecían las primeras luces rosadas del alba.
La claridad comenzaba a mostrarse en el azul más claro del firmamento.
Pude visualizar tu rostro amado entre las sombras de la superficie lunar.
Quería detener el tiempo en ese preciso instante.
Imposible.
Mi enemigo en estado de alerta, para que mis deseos no se cristalizaran, comenzó con sus artilugios provocando ruidos, en mi refugio.
El sentimiento de desagrado es mutuo.
He escrito en otras ocasiones que pierde su esencia conmigo.
Nunca logrará que a mi ser llegue el olvido o la falta de memoria.
Sigo aquí, en suelo terrenal, por sus caprichos.
¿Tiempo, sabés que en el amor no se manda?
¿Alguna vez recibiste cariño o solo rechazo?
No me causas absolutamente nada.
Mi hijo me enseñó a esperar.
Tesoro, no te preocupes.
Mi enemigo no es tan valioso.
Eligió para esta madre una condena.
La espera.
Mientras sus devaneos transcurren vuelvo a pedirte, que jamás olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=3xtN-u4NLHo
Friday, August 24, 2018
LA SABIDURÍA DE LOS ÁRBOLES
Laura, a quien ya conocés, sabe que estos días para mi son tortuosos.
No es fácil intentar borrar de mi mente tu padecimiento.
Te asguro que lo intento para que ninguno de los dos sufra por tu ausencia inesperada, injusta.
No me alcanza solo recordar el tiempo compartido que afortunadamente nos regaló el hecho de estar juntos para siempre.
He comprobado, que tu axioma favorito siempre está vigente.
En esos instantes que ninguno de los dos mereció pasar, surgen de manera inevitable.
El horror no se elimina de un plumazo.
Tampoco con las letras que mis musas traen a diario.
Sería ingrata si no reconociera el esfuerzo realizado por quienes te aman y te seguiremos amando. Más allá de la misma muerte.
No aceptaré jamás, mientras dure mi existencia que estás en una dimensión por mi desconocida.
Añoro compartirla con la única intención de aliviar el peso de tu propia mochila.
Te pido perdón por no poder llegar a ese estadío.
La pérdida de un hijo no tiene adjetivos para calificarla.
Pocos comprenden la angustia aterradora de no tenerte más.
No es suficiente explicar aquello que se siente ante la ausencia física de quien mora en el alma desgarrada de una madre que ha perdido al fruto de su vientre.
Te amo más allá de los sucesos que se pueden explicar con palabras conocidas.
Tu ausencia temprana es un latigazo, incapaz de sanar el alma herida.
A pocos minutos de aquí, existe un bosque solitario en el que se encuentran especies arbóreas por pocos terrenales conocida.
Un lugar de paz para los que deseamos entender lo incomprensible.
No hay pájaros en las copas de las especies perennes, cantando bellas melodías.
El silencio permite observar los caprichos de la naturaleza en los troncos de diversas formas, otorgadas por la imaginación de quien los mira.
Son especies exóticas a las que mi enemigo el tiempo, las ha deformado para que tomaran diversas apariencias,
Te cuento que a vos que tanto te gusta la naturaleza, los rugosos troncos poseen multiplicidad de imágenes desconocidas por quienes quedamos habitando suelo terreno sin saber muy bien por qué i para qué.
Laura, una artista del pincel, conocía este sitio poblado de encanto.
Bo todas las miradas se parecen ni se asemejan.
Tengo la certeza que ambos observaríamos idénticas figuras.
La corteza añeja, muestra, mujeres casi reales conversando con aquello que escapa al entendimiento.
Mi enemigo, el tiempo las ha dotado de figuras fascinantes,
Puedo escuchar tus expresiones de asombro ante las mismas.
El silencio me llevó a detener la mirada en una de ellas.
Asemejaba a una madre abrazando a su hijo.
Comprendí que todo lo existente en la naturaleza en algún punto se asemeja.
Opté por la imagen de un árbol que aparentaba a una mamá abrazando a su hijo.
Entendí de la tristeza que agobia a quienes pasamos circunstancias parecidas.
Quise entrar en la corteza de esa especie elegida con el único objetivo de cumplir una misión básica en toda mujer que ha traído vida a la vida para que viva eternamente.
No alcanza con una expresión de deseos que se repite de manera cotidiana.
Es natural que una mamá, quiera mimar a su hijo para expresar cuanto lo ama.
Laura me llevó a ese espacio de paz y sosiego.
No es necesario trasladarse demasiado lejos.
La imaginación posee alas como las tuyas, te lleva a cualquier parte.
Es bueno que sucedan esas demostraciones que ayudan a entender los sucesos de la vida terrenal o la tuya.
Es cierto, nadie puede colocarse en el lugar del otro pese a los intentos realizados.
Se necesita capacidad de entender al otro sin condiciones.
Agradezco a la vida haber posibilitado mi reencuentro con mi amiga de tantos años, pese a la distancia de lo físico.
Conoce de mis deseos no cumplidos, adversidades que pocos humanos estamos capacitados para resolver.
Por todo , Laura busca sitios donde pueda encontrar pequeñas dosis de paz que brinden calma a un corazón lastimado.
Herido por la ausencia del ser que más se ama en la vida.
Son muchas las ocasiones en que me pregunto si ¿Supe demostrarte la intensidad del amor maternal?
¿Qué me faltó hacer para retenerte a mi lado?
No es un sentir egoísta.
No se pueden explicar con palabras aquello que transcurre en el alma.
Daría aquello que no poseo o para cristalizar el profundo anhelo de darte un beso en la mejilla.
No se puede.
¿Por qué?
Internotes carentes de respuestas.
Jamás los aceptaré.
Tampoco asumo
la crueldad y frialdad de la muerte.
Nadie lo haría gozando de raciocinio.
La tarea de despertar cada día es un calvario.
Necesito salir de este estado para abrazarte como en un pasado reciente, que no reconoceré nunca.
Sos mi vida.
Me altera tener que esperar.
¿Esperar para qué?
Nadie puede asegurar nuestro reencuentro.
Ello produce en el alma, escaras que no tienen cura.
Tu imagen alegre me rescata de abismos que no deseo transitar.
Sos la columna que sostiene a esta mujer que no le encuentra sentido a su permanencia entre los terrenales.
Tesoro, sabés de mi amor incondicional.
No pierdas la paciencia.
Arbitraré los medios necesarios que me lleven a vos.
Instante supremo en el que todo tendrá las respuestas necesarias.
¿Tiempo necio, qué más necesitas para saber que estoy incómoda en el espacio etéreo que elegiste sin consultarme?
Nadie puede revocar los sentimientos de una mamá deseosa de reunirse con su primogénito.
No insistas, no soy tu objetivo ni tu derrotero.
Tesoro sabés que te amo hasta el cielo que habitás.
Te pido como siempre que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=rhBAPtQOE8o
Thursday, August 23, 2018
PUENTE AL CIELO
Maravilloso atardecer.
Camino a orillas de la playa en sentido contrario al que lo transito con frecuencia.
Rocas casi ocultas por la arena muestran su soledad a quienes quieran verlas.
El viento las desgasta igual que el agua del océano cuando crece la marea.
Tu cielo comienza a vestirse con los colores rosados del crepúsculo.
El paisaje se torna más agreste, solitario.
El silencio es interrumpido solo por el rumor del agua.
Olas coronadas con crestas blancas mueren una y otra vez en la playa.
Debo caminar bastante hasta llegar a un puente que atraviesa el mar.
Nunca antes lo había visto.
Las sogas de los laterales muestran el desgaste de estar a la intemperie.
Un cartel de madera, casi cayendo del pilar que lo sostuvo en algún momento señala que comenzaré a transitar el “Puente al cielo”.
En el transcurso de estos casi tres años, he ascendido escaleras con la única intención de verte tan solo un momento.
Lo logré en varias ocasiones.
Muros invisibles me impidieron darte un beso.
¿Sabe el destino que se ufana de conocer todo, del dolor que produce en una madre no poder besar y acariciar a su hijo amado?
No.
Es necio.
Carece de cualquier tipo de sentimientos.
No importan los obstáculos que interponga en mi camino, no podrá vencer la intensidad del amor materno.
Pierde esencia al intentar recursos vanos que solo entorpecen mi llegada.
Ignora que recibo no solo tu luz y energía para concretar mis anhelos más profundos.
¿Sentirá envidia ante el inmenso amor que siempre nos prodigamos?.
Es probable que al ignorarlo, sienta que pierde sus fuerzas.
Cree que son poderosas.
Jamás ante una madre y un hijo que disfrutan el placer de hablar a través de las miradas.
No entiende de ese idioma.
No goza del cariño y respeto de todos los terrenales.
Debe ser feo sentirse no querido.
Pocos lo halagan, muchos lo detestamos.
Siento confort al percibir que estás bien.
Cerca de quienes te amamos y también de los que te antecedieron en el camino, para recibir tu llegada, a esa nueva dimensión lejos de cualquier temor.
Siempre estaré a tu lado, así estás en mi alma.
Necesito curar sus heridas para que sientas que estás en un lugar tan placentero como el hogar de una familia completa.
¿Sabías que cada día que pasa es alimento para el amor que te tengo?
Un amor que estallará en el momento que se produzca nuestro reencuentro.
He decidido no preguntar más sobre ese acontecer.
Llegará cuando deba ser.
Ni antes ni después.
Mi tesoro, sabés que no tengo demasiadas alternativas.
La espera es tan tediosa como tensa.
Derrotaré a mi enemigo, el tiempo.
Como bien decís “Nada dura para siempre”.
No pertenezco a una especie eterna.
Pronto estaremos juntos disfrutando de la eternidad.
Asidos de las manos observaremos el exultante paisaje celestial.
No dejaré de pedirte mientras permanezca aquí que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=5wjjgZlnl3Q
Wednesday, August 22, 2018
BRUMAS EN MI ALMA
Quiero contarte una historia que está emparentada con la realidad que vivo desde hace casi tres años.
En la mitología griega de hace tres milenos, la teogonía y los cantos homéricos cuentan que Caos, hijo de Nix, la diosa de la noche que vivía en el Reino de los Cielos, engendró a su hijo incubando un huevo.
Posteriormente los poetas como Hesíodo, darían credibilidad a ese nacimiento, tan particular.
Tres mil años después el nombre del Dios de las Brumas, tendría la connotación de la palabra afirmando que el Caos original significaba desorden, virulencia.
Tesitura que no está demasiado alejada de la actualidad que el destino eligió sin consultarme, para llevar tu materia a otras dimensiones.
La fantasía suele acercarse a la existencia cotidiana.
Te preguntarás ¿Por qué elegí a esa deidad lejana para esbozar los tiempos que me tocó vivir?
Es simple, mi vida se convirtió en un caos desde aquella géida mañana de agosto en el que tuve el horror de presenciar aquello que ambos sabíamos.
Mi mano apoyada en tu pecho, sentía la debilidad de los latidos de tu corazón cansado por la tortura a la que fuiste sometido.
El ultraje hacia vos duró quince días.
Las palpitaciones dijeron basta al dolor innecesario que surge cuando no hay nada más que hacer ante un ser yaciente.
Harto del padecimiento, tu noble corazón dejó de latir.
Mi mano izquierda sintió el terror del silencio ante lo inevitable.
Desde entonces mi paso por la existencia se convirtió en un caos.
Jamás una madre puede asimilar un dolor tan profundo como la partida física de su hijo amado.
Los paisajes se convierten en espesas brumas.
Solo tu luz puede disiparlas.
Nada es igual.
La brillantez de cada día se transforma en brumas o tinieblas que sufren la metamorfosis de las tinieblas.
Solo tu luz es capaz de cambiar esas postales demoníacas.
Sien esa claridad que derrochás de manera cotidiana estaría sumergida, en la oscuridad de los abismos que sin desearlo cayeron sorpresivamente en esto que se parece a una vida.
Necesitaré muchas otras para agradecer tus esfuerzos por rescatarme de esos pozos inciertos nunca imaginados.
Quiero imaginar que estás bien, habitando otros planos desconocidos.
Anhelo llegar a ellos para abrazarte y darte alguno de los besos que seguramente añoran tus mejillas heladas en un instante.
Comprenderás que el amor de una madre jamás puede acostumbrarse a tu ausencia.
A esta altura de los acontecimientos no me alcanza saber que vivís en mi alma por siempre.
No me basta saber que como mamá no soy la única que atravesó circunstancias tan cercanas a la tragedia de no tener al hijo que esperó durante nueve lunas.
Espantoso el tiempo intenta señalar que no estás.
No, físicamente.
Nadie podrá separarnos.
Me gustaría regalarte otro tipo de letras.
No deseo alimentar tu agobio.
Ambos sentimos la misma angustia.
No existe adjetivo calificativo que pueda nominar la ausencia del ser que más se ama en la vida terrena.
¿No entiende el destino que sus esfuerzos son vanos cuando intenta alejarnos?
Te aseguro que no logrará su cometido.
Más allá de la eternidad mi existe el olvido.
El amor maternal traspasa cualquier frontera.
Sabés que mi amor se alimenta con tu presencia en el alma.
No existen los condicionamientos de ninguna especie.
Puedo asegurarte que nadie podrá alejarnos.
La fuerza del amor todo lo puede.
Mi tesoro quiero que sepas que dentro de las limitaciones que produce el horror de la tragedia, nadie, jamás podrá alejarnos.
Las brumas que insisten en estar alojadas en mi alma desaparecerán en el momento que se produzca nuestro reencuentro.
Brillarán nuevamente los dorados rayos de Febo.
Los crepúsculos de colores magentas y púrpuras serán majestuosos cuando estemos juntos.
Con fuerzas aparecerán las rutilantes estrellas en nuestro cielo.
La felicidad no será solo una utopía.
Sabés que ayer no tuve un día soñado.
He visto seres humanos dando sus últimos hálitos de vida.
Pido piedad para ellos.
Conozco el sufrimiento, por haberte visto padecerlo.
Es irónico, quienes desean seguir en la tierra saben que la condena está demasiado cerca.
No tienen fuerza.
A mi familia chiquita y a vos siempre les ruego no me dejen llegar a instancias tan crueles.
Dice un viejo axioma que una golondrina no hace el verano.
Es cierto.
Quiero imposibles.
No deseo un mundo de humanos enfermos que conocen el final que se aproxima.
Lo aprendí de vos.
Deseabas aferrarte a la vida.
¿Qué sane el destino de sentimientos, no los sentimientos?.
Es necio pero no tonto.
De mil maneras le hice notare mi desprecio.
¿Valdrá la pena?
Mi tesoro, sabes que te amo con intensidad, la misma con la que te extraño.
Te quiero más allá de la muerte.
Mi chiquito por ello siempre repito que nunca te olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=spTMICIuJD4
Tuesday, August 21, 2018
LA SOLEDAD DE LOS JUNCOS
No alcanzan los rayos de sol que aparece en el horizonte, casi oculto por nubes densas, oscuras como la tristeza que alberga mi alma herida.
En la vera de un riacho casi sin vida, solo crecen juncos.
Cintas largas de color indefinido que jamás podrán convertirse en árbol de tupido follaje.
Tengo la certeza que en sus ramas podrías atar las sogas de un columpio imaginario.
Juntos nos hamacaríamos con fuerza con el propósito que el primer envión me dejara en las puertas del cielo que habitás desde hace casi tres años.
Tiempo en el que tuve que aprender a la fuerza a sobrevivir sin la compañía del ser que más amo en el mundo terreno y también en la eternidad que demora en asomar en mi vida aletargada por el dolor de no tenerte físicamente..
No tengo dudas que el día de su llegada, la existencia que sobrellevo con dignidad, logrará que las dosis de paz que recibo al pensarte, muten a felicidad completa.
Situación que solo puede darse cuando se produzca nuestro reencuentro.
Abrirán sus pétalos cada una de las flores del Paraíso.
Las aves entonarán melodías celestiales celebrando estemos nuevamente como corresponde.
Juntos para siempre.
Nadie en este mundo mezquino tiene las respuestas a mis interrogantes.
Imposible creer que faltan solo siete días para que se cumplan tres años de tu ausencia.
Días de horror y roedura que no puedo evitar recordar en forma constante.
No tuve elementos suficientes para morigerar el dolor al que fuiste sometido.
Las palabras punzantes que pronunciaba ante ese ejército de entes disfrazados de médicos, se hundieron en la turbiedad del agua sucia.
Los dos supimos que te usaban como experimento.
Intentaban quedarse con la mejor presa como si fueras un objeto de caza y no un ser humano atacado por la enfermedad.
Temeroso ante el final conocido por ambos.
La prudencia apareció en escena.
Callamos para no herirnos.
Mis musas inventaban mil historias para arrancarte la mueca de una sonrisa.
Tu mirada de caramelo me transportaba a un mundo diferente.
Tranquilo, cómodo, sin estridencias ni promesas incumplidas
Tesoro de mi alma te extraño con la misma intensidad del amor de una madre hacia su hijo.
Quiero partir.
¿Por qué no me dejan?
Nada tengo que hacer en suelo terreno.
El destino lo sabe, pese a ello es un extorsionador serial.
Repite siempre las mismas letanías “No es tu momento”
¿Qué sabe del sentir de una madre a quien sin piedad le arrancó su hijo?
No es sabio.
Es necio.
Mi ángel custodio, debo esperar.
Mientras transcurren los peores días de mi vida te ruego nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=TdEchipwG1Q
Monday, August 20, 2018
A UN PASO DEL ABISMO
Todos los caminos tienen un destino específico, incluyo a aquellos que por ahora no puedo recorrer.
Son los senderos que guían nuestros pasos al cielo.
Sitio elegido por las adeversidades para que allí tengan su morada eterna, seres de luz como vos.
Seres especiales que por su luz su permanencia en suelo terreno es demasiado breve.
Opto por caminar cuando en el cielo las estrellas se encienden para recibir amorosamente a la luna en cualquiera de sus fases.
Espectáculo maravilloso para quienes gustamos la visión de imágenes sencillas.
Mi caminata se dirige a los acantilados.
No voy a llegar hasta ellos pues tengo vértigo.
Sensación que provoca tu risa cuando decís “Subida a un banco, te arrojas antes de caerte”.
Necesito que la quietud y el silencio que me apresaron desde tu partida temprana desaparezcan por un tiempo.
Nada más bello que esuchar el rumor de las olas coronadas de bñanca espuma rompiendo entre las piedras.
Sitio donde encuentro paz.
Un par de gaviotas vuelan sin rumbo cierto.
Es tarde para ellas.
Seguramente encontrarán su camino.
Busco una roca para sentarme.
Deseo contemplar el paisaje.
No importa que las estrellas estén bordadas en el cielo.
Auello que no se visualiza puede imaginarse utilizando la imaginación.
Ejercicio que realizo de manera cotidiana, cada vez que necesito verte.
No alcanza después de casi tres años que ocupes mi mente y alma.
En una ocasión preguntaste el contenido de un libro de autor alemán titulado “Cuerpos y amas”.
Querías saber que tema trataba.
Te conté a grandes rasgos que el autor abordaba el comportamiento de los médicos de verdad, alejados de quienes te torturaron los últimos cinco días de tu existencia.
Médicos en diversas facetas.
La respuesta fue rápida.
Tu deseo era leerlo.
Comenté que no era apropiado para un adolescente pues no entenderías una historia tan extensa.
Sé que no te agrada te contradigan por ello no dije nada cuando te vi con el libro entre tus manos sumergido en la lectura.
No pasó mucho tiempo para escucharte decir “Tenés razón ma, no entiendo el relato”
Es un texto para adultos.
De ninguna manera hay que ser sabio para entender los conceptos vertidos en el libro.
No es lo mismo abordarlo cuando se es muy joven, que hacerlo tiempo después.
Regreso al relato de mi presencia en los acantilados.
Luego de disfrutar durante un largo rato paz y sosiego, observo a una joven mujer acercándose al borde de las piedras.
Llamó mi atención su vestimenta.
No concordaba con el frío del invierno.
Estaba descalza.
El viento jugaba con su cabellera.
Se detuvo a un paso de caer desde una altura importante al agua.
Las consecuencias hubieran sido nefastas.
Minutos antes,, al ver su delgada figura, decidí ascender el acantilado.
No dije nada.
Podía asustarla y producir un paso en falso.
Esperé rogando que aparecieras para detenerla.
En un instante se da vuelta.
Al observarme corre a mis brazos.
Sentí desde el primer momento su desesperación más la necesidad de un abrazo.
Le ofrecí mi campera, quería abrigarla hasta que llegamos al auto.
Entre sollozos respondió donde habitaba.
Aceptó mi propuesta de acercarla a su domicilio.
La calefacción estaba al máximo de potencia.
Lentamente fue recuperando el color de un rostro tan bello como triste.
Lucrecia, ese es su nombre, contó su historia.
Una pena de amor no correspondido la llevó a tomar la peor de las decisiones.
No pudo concretarla.
Quedamos en vernos al día siguiente.
Una fría y soleada mañana de agosto.
Un mes imperfecto que no debería existir en el calendario.
Por primera vez vi, en su cara la mueca de su sonrisa.
Mirar sus ojos era como observar el cielo.
No tardó en preguntarme ¿Qué hacías a esa hora en un sitio tan solitario?
A grandes rasgos relaté mi historia.
Lucrecia estaba conmocionada.
Su reacción primitiva fue una pregunta que no olvido.
¿Cómo hacés para seguir viviendo?
La respuesta fue “Sobrevivo. no es lo mismo”.
Almorzamos juntas. Pregunté el motivo de su soledad, por su familia.
Todos radican en la Ciudad de Buenos Aires, en el pintoresco barrio de La Boca.
Sitio de hombres y mujeres valientes donde aún se encuentras viejos conventillos.
Las paredes de las viviendas fueron pintadas por el gran artista Quinquela Marín.
Un hombre orgulloso del espacio que lo vio nacer.
No dudó en retratarlo en la fachada de muchas viviendas.
El arte popular estaba presente.
Hoy es un espacio visitado por turismo nacional e internacional.
Imagino que allá en la eternidad, Quinquela, habrá contado de su legado.
Coloridos barcos pesqueros que jamás se sabe si regresan al puerto.
Marices para retratar en las paredes la vida y la muerte.
Mi tesoro los recuerdos se arremolinan en mi mente.
Siempre deseo compartirlos con el puntal de mi vida, por ello escribí esta historia que contiene pasado reciente y presente con tu ausencia.
Sabés que te amo,
Debo esperar ignorando cuanto será el tiempo que demande para que se produzca nuestro reencuentro.
Como siempre renuevo mi pedido, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=vH1icLURgbY
Sunday, August 19, 2018
PAZ PARA OS SENTIDOS
En ocasiones música e imágenes van de la mano.
En el momento de visualizar la imagen, hace varios días, supe que ilustraría una de nuestras conexiones maravillosas.
Temprano recordé la letra de la canción que acompañan estas letras.
La canta griega refiere en su contenido a uno de los países que te dejó bellos recuerdos.
Pese a que en esa isla las libertades está recortadas y los terrenales que allí moran deben someterse a un régimen dictatorial para continuar viviendo en la tierra amada.
Una isla bendecida por sus bellezas naturales que logran atraer el turismo internacional, no solo por su hermosura sino por el clima benigno.
Allí es necesaria la visita de muchas palomas.
Aves de prístinas alas que recorren los caminos del mundo.
En sus vuelos interminables atraviesan todos los paisajes.
Campos dorados por las espigas de trigo, bandadas de jilgueros que cantan sobre ellas.
Sitios poblados de diversas especies de flores regalan exquisitas fragancias.
Es difícil elegir solo una ante semejante magnificencia.
Hoy quise entregarte letras que no muestren ni agobio ni tristeza.
Nunca podré apartarlos de mi ser se han convertido en compañía constante desde tu ausencia.
¿Por qué elegí una paloma?
La respuesta es simple, paz encuentro siempre en la profundidad de tu mirada.
Es fascinante poder perderme en ella.
¿Qué habrá sido de tus ojos, que muchas veces buscan los míos para entablar una conversación idéntica a las del pasado reciente?
No solo extraño esa caricia que a diario nos prodigamos.
Añoro con fuerza tenerte cerca para cumplir una función básica de todas las mamás, despertar a sus hijos con un beso.
Quizás en ese momento se evitan las palabras.
No a todos los terrenales que recién despiertan les gusta iniciar una charla.
Es mejor que se tomen su tiempo para que nos regalen la sonrisa más cálida.
Ese detalle también nos hermana.
Nunca me gustó que se dirigieran a mí en el momento que despertaba.
Son muchas las coincidencias que nos une más allá de la duración de los tiempos eternos que no admiten mediciones.
Sobran los dedos de una mano para encontrar alguna diferencia.
Altivo el tiempo sonríe con malicia.
Quiere recordarme que aún no ha llegado mi momento.
Gracias a vos, aprendí a ignorar los episodios que producen molestia.
Somos iguales en muchos pensamientos.
A ninguno de los dos nos gusta ser traicionados, la diferencia radica es que podías callar las ofensas.
Solo yo las conocía.
Pese a que nunca delataste a los seres que te hicieron daño, no es muy difícil arribar a ciertas conclusiones.
Como vos estoy en el camino del silencio.
He decidido no perder tiempo en reclamos fútiles.
¿Sabés que nuevamente te asiste la razón?
Un ser de luz como vos puede ignorar aquello que no lleva a ninguna parte.
Ahora te falta enseñarme ¿Cómo se hace para que la memoria no acuda cuando no es convocada?
Confío plenamente en tu sabiduría, por ello siempre serás mi persona de consulta.
¿Te dije cuánto te quiero?
¿He sabido demostrarlo durante tu estadía tan corta entre los terrenales?
Tesoro de mi alma, sabés que te amo, no te canses pues lo repito a diario.
Debo seguir esperando.
Ignoro hasta cuando el destino jugará con los sentimientos de ambos.
No tengo demasiadas alternativas por ello no dudo en reiterar mi pedido, nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=PIc4gB2RzAc
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