Sunday, October 09, 2016
CREPÚSCULIS Y SOLEDADES
Octubre regala días diversos.
Vientos apurados mueven las hojas de los árboles como queriendo arrancar todo aquello que encuentra a su paso.
Octubre obsequia atardeceres mágicos, el sol se esconde detrás de los cerros.
Violetas y magentas cubre lánguidamente la esfera celeste.
No es habitual que a esa hora una mujer camine por la arena de una playa, el rumor del mar agita los recuerdos.
No quiero alcanzarla, mi deseo es saber hacia donde dirige sus pasos.
Una rama posada sobre la arena le sirve para escribir el nombre de su hijo.
La evocación es constante, no le importa si la marea borrara las letras de ese nombre tan significativo para sus sentimientos.
Ha caminado bastante, los colores del crepúsculo se van esfumando.
Aparecen las primeras sombras de la noche.
Me ha divisado, me acerco para preguntarle por qué está caminado por un lugar que conlleva ciertos peligros para una mujer sola,,
Dice que ha pasado por todos los estadíos del miedo cuando en un pasado reciente cuidaba a su hijo enfermo.
Siente algo de paz pues estuvieron juntos hasta el final.
Entonces inventaba historias para que su muchachito recordara otras playas que le fascinaban.
Ke pido que subamos por la escollera que lleva al puerto, el no es rotjndo solo quiere caminar unos metros más para encontrar la imagen de una Virgen cerca de donde los pescadores anclan sus pesqueros.
No conozco ese lugar sin embargo la siga, su deseo de llegar a ese sitio alimenta mi curiosidad.
Ascendemos por una escalinata de madera, la marea alta suele cubrirla con su espuma blanca, me dice que son las olas que no han querido morir en la playa.
Encontramos un pequeño bosque, en el inicio los árboles se abrazan formando un techo natural de hojas rojizas,
Casi escindida entre las plantas se erige la imagen de la Virgen de la Candelaria.
El lugar es pequeño, cuidado con prolijidad.
Relata que son las mujeres de los pescadores quienes la mantienen en perfecto estado mientras sus esposos se alejan del pierto buscando los frutos del mar.
Mientras ello ocurre las mujeres se ocupan de la conservación de ese peqieno santuario.
En una canasta hay diversas flores, cualquiera puede tomar la que prefiera, solo se pide a quienes lo hagan que no olviden reponerlas de esa forma la imagen de La Candelaria siempre tendrá sus ofrendas.
Elige una rosa blanca, pide por el eterno descanso de su hijo amado.
Una vez por semana concurre un sacerdote para orar por el regreso de los pescadores, no tiene un día determinado para elevar sus rezos,
Cuenta una de las mujeres que el cura lesha dicho que no es necesario rezar las oraciones tradicionales para pedir por el regreso de quienes se encuentran en alta mar.
Solo hace falta conversar con Dios de manera colonial para pedir por los seres queridos.
La mayoría regresa a esta hora, otros no han tenido la misma suerte y la tempestad que suele desatarse en aguas abiertas logra despertar a Poseidón, el Dios de las aguas que se los lleva con él hasta desconocidas profundidades.
El relato de estas señoras es tan real y sencillo que conmueve hasta las lágrimas.
Emprendemos el regreso, la tomo del brazo para evitar una caída en un suelo inseguro, agreste.
Un destello de luna será nuestra guía.
La constelación de Orión seá nuestra brújula.
Las luces de la ciudad enceguecen a quien ha estado bastante tiempo en la oscuridad.
Los carteles de neón iluminan la calle principal.
Ella comenta que desde la partida temprana de su hijo la oscuridad sin ser invitada la acompaña siempre.
Añora el pasado reciente, percibo que aún su alma sangra por el dolor.
Siento impotencia al no poder brindarle consuelo.
Anhelo que en un futuro cercano el tiempo comience a curar sus heridas.
Pareciera haber adivinado mi pensamiento pues dice que el tiempo no es capaz de restañar las heridas del alma.
No muestra signos de cansancio, rechaza ir a una cafetería, solo acepta una botellita de agua.
Comenta que ese lugar para ela era desconocido, inclusive para algunos lugareños.
Fue su hijo amante de la naturaleza quien lo descubrió por casualidad.
Exaltado llegó a la casa, no tenía en cuenta la hora, quería mostrarle a su mamá su descubrimiento.
Casi sonríe al recordar que la tomó de la mano para mostrarle el pequeño refugio donde se emplaza la imafen de La Candelaria.
Estaba tan feliz que resultaba imposible no seguirlo.
Ese chico que se adelantaba al tiempo así como dos meses antes de morir le preguntó a su madre ¿Qyé harías si te quedaras sola?.
Una pregunta pronunciada al pasar, de manera displicente, la respuesta de su madre fue ”moriría atrás tuyo”.
Debe ser trágico presentir la llegada de la muerte, anticiparse a los hechos, ese muchachito sabía de los inmediatos aconteceres.
Ella no pudo participar en el último viaje de su hijo.
Me pregunta de manera obsesiva si su hijo se habrá dado cuenta de todo el amor que ella sentía y siente por él.
Es tan profunda la pregunta que no me atrevo a decirle que sí, que ese chico lleno de luz conocía a la perfección el amor de su madre.
Hemos llegado a destino.
Nos despedimos con un abrazo, sé que necesita demasiados para seguir caminando por la vida sin saber por qué y para qué.
Siento que puedo ayudarla a emerger del abismo en el que se encuentra por ello ahora me dirijo a vos, ser de luz.
Preciso de tu ayuda para que nada provoque un derrumbe de consecuencias inesperadas.
Te pido perdón por mi osadía al pedirte que nunca olvide cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=hW9PUzl7j9w
Saturday, October 08, 2016
LA IMAGEN DE LA SOLEDAD
Después de mucho tiempo logré que aceptara cenar en mi casa.
Como buena anfitriona le serví una copa para romper ese halo de misterio y tristeza que es su eterna compañía.
Le mostré cada rincón de la vivienda que habito luego pasamos al jardín de invierno allí había dispuesto la mesa para agasajarla.
Pese a ser una mujer de pocas palabras percibí que tenía deseos de conversar.
Desde el ventanal observamos la fina llovizna que vestía cual gotas de rocío las flores del parque.
Le gustó la disposición de cada especie, esbozó la mueca de una sonrisa al divisar un pájaro perdido buscando un refugio.
Los leños encendidos crepitaban en el hogar, el ambiente estaba cálido sin llegar a ser sofocante.
Durante la cena hablamos de diferentes temas, se interesó por la carrera que sigo, ambas coincidimos que debería haber en el mundo terreno más humanistas para que todo fuera más ameno, sin el vértigo que vivimos a diario y nos impide pensar en el otro como persona.
Finalizada la cena le pregunté si quería pasar al salón para beber un café, me dijo que estaba cómoda y que prefería seguir en el mismo sitio.
Observé como permanentemente miraba el cielo que se había despejado como si una mano imaginaria corriera el manto de nubes que cubría el fulgor de las estrellas.
Sin que le preguntara dijo siempre observo el firmamento con la esperanza intacta de ver aún cuando fuera por un instante la imagen de mi hijo.
Su mirada estaba velada por el cristal que antecede al llanto.
Una lágrima furtiva comenzó a rodar por su rostro, en un segundo se recompuso, pese a parecer una mujer frágil tiene una voluntad férrea, pudo reprimir el llanto y ahogarlo en su garganta.
Me habló del amor inconmensurable hacia ese ser que era y sigue siendo el eje de su vida, la razón de su existencia.
Indudablemente un ser de luz.
Me contó de sus sensaciones, la escuchaba con atención.
Su rostro era la imagen de un dolor profundo ante lo inevitable.
En otras ocasiones me había relatado pequeños fragmentos de lavida compartida con su muchachito.
Esta vez fue más allá de la tristeza, relató con detalles la corta vida de ese chico que trajo a la vida para que fuera él quien la despidiera a ella.
Entendí que los laberintos del destino en muchas ocasiones cambia el derrotero de la vida.
Los recuerdos iluminan su mirada, una mirada difícil de describir, solo puedo decir que conmueve hasta las fibras más íntimas de cualquier terrenal.
Conocía parte de la historia que compartieron, no sabía de la complicidad nacida entre dos seres que se aman como solo puede ocurrir entre un sentimiento profundo de una madre hacia su hijo.
Esta vez sonrió al comentar las travesuras de ese chico amante del arte en cualquiera de sus manifestaciones, de su amor por la música al punto de concurrir a un profesor de canto pues su ilusión entre tantas otras era cantar, no para convertirse en un intérprete reconocido sino para agradar a quienes lo conocían.
Es evidente que ese ser de luz buscaba la perfección por el solo hecho de hacer las cosas bien.
Su amor por la naturaleza y todos los seres animados o faltos de ello que convivieran en aquella.
Se quebró en un llanto tranquilo al evocar los últimos días de vida de su chico.
Desdramatizaba cualquier episodio para decir “ no es grave ma”.
Entiendo por qué lo extraña de manera casi desmesurada, me ocurriría igual si algún día tuviera un hijo con las características del suyo.
Aborda con simplicidad pocas veces encontrada temas personales,
No es necesario que m explique su soledad, esa tristeza enorme que la embarga, solo basta mirarla.
Pese a la adversidad más terrible que debe significar la pérdida de un hijo, ella trata de emerger de un abismo profundo en el que se encuentra sumida, desde la muerte temprana de su muchacho.
No deseos interrumpirla, sé que está sola y este es el momento apropiado para escucharla.
En el futuro tendremos tiempo de intercambiar opiniones sobre temas más triviales.
Es necesario que desahogue esa tensión que la mantiene como prisionera del dolor.
Sé de su pasión por la política no como se entiende la mayoría de las veces, a ella le interesa desde el punto de la reacción de las personas.
Me dice que jamás hubiera sido militante de ningún partido político solo le interesa la reacción del otro desde el punto de vista filosófico.
No quiero presionarla, sé que aún tiene mucho por decir, no es tiempo, ahora es tiempo para evocar los recuerdos compartidos con el ser que más amó en su vida.
No deseo agobiarla con preguntas impertinentes por la sencilla razón que deseo conservar este acercamiento que en el futuro se convierta en amistad.
Es tarde, la acompaño hasta su casa.
Agradece la velada que pasamos juntas, nos despedimos con un abrazo, sé que ella necesita muchos que la reconforten, que la ayuden a seguir pese a la ausencia de su hijo.
Regreso a mi casa con un sabor agridulce, conocí un poco más de la historia de una madre que no se resigna a la pérdida de su hijo,
Sé que habrá otros encuentros, comprendo su necesidad de reencontrarse cunado Dios disponga con él.
Por haber compartido una noche distinta me atrevo a pedirte a vos muchachito que solo conozco por fotos que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=n3McD-676Jw
Friday, October 07, 2016
LLUEVE EN MI ALMA
Vida de mis sueños, un día como hoy de hace catorce meses pudimos despedirnos con la complicidad de una madre y su hijo que se amaron y seguirán amándose más allá de la eternidad.
Recuerdo que fue al finalizar la primer consulta médica, un profesional con pocas ganas de atender a sus pacientes te diagnosticó un estado gripal, cuando le mencionamos el estafo febril que te aquejaba ke restó importancia sin siquiera ir un poquito más allá de sus palabras.
Poco le importó que tuvieras fiebre, no buscó la causa de la misma con total liviandad siguió con la falsedad de sus palabras.
Si en ese instante hubiera tomado las precauciones del caso no te habrías convertido veintidós días después en un puñado de cenizas.
Recuerdo que era un día como hoy, lluvioso, destemplado.
La fina llovizna perforaba mi alma,
Concurrimos ilusionados para alejar una enfermedad leve que los días convertirían en horror.
La noche cubría el cielo con su manto oscuro, aún sonrío cuando evoco ti enojo por haber olvidado la capucha de mi campera, temías que se repitiera un problema bronquial que nos hizo llorar como locos una noche entera.
Entendí tu postura no querías que se repitiera otra noche de desvelos ocurrida meses antes.
Noche helada de un mes de diciembre fatídico que marcaría nuestras vidas para siempre.
Elegiste invitarme a un lugar que gozaba de tu preferencia.
Mientras preparaban esa cena que sería la última que tendríamos en paz hablamos de lo mucho que nos queríamos, de nuestras obsesiones compartidas.
Siempre estabas pendiente de la salud un tanto endeble de tu mamá,
Pudimos decirnos cuanto nos queríamos.
Hicimos un repaso por los momentos pasados y también por aquellos que vendrían a sabiendas que tu futuro sería tan breve como la vida de las mariposas que tanto admirabas,
Tengo la certeza que en esa despedida ninguno de los dos se atrevió a conversar sobre el porvenir que no llegaría más allá de finales de agosto.
Quisimos que esa tarde noche fuera inolvidable, alejando la tristeza y el dolor.
El viento lograba que esa llovizna persistente dejara su marca en los ventanales del lugar donde cenaríamos en tranquilidad por última vez.
Evitamos hablar de la palidez que se había apoderado de tu rostro amado, tampoco mencionamos la pérda de peso que había formado ángulos en tu cara, a todo respondías no es grave má.
Ambos fuimos y somos demasiado perceptivos, sin embargo quisiste que ese atardecer fuera pleno, olvidar las enfermedades que te azotaban con crueldad.
Cumplimos con el íntimo deseo de compartir la última velada en absoluta paz, callando aquello que sabíamos se avecinaba.
Ninguno de los dos no en suelos imagino la tortura de los días por venir.
Fuimos cómplices hasta el final que se produciría veintiun días después.
Admiro tu valentñia cuando en la habitación del sanatorio me decías sería muy feliz si te viera durmiendo en la cama que estaba al lado de la tuya.
¿Cómo poder conciliar el sueño sabiendo que a tu hijo le quedan hiras de vida?
¿Cómo aceptar un final anunciado?
No era una mascota la que se iba era el hijo de mis entrañas al que le quedaban pocos días para transitar la vida terrena.
Por ello jamás me aparté de tu lado, como madre sabía que aún cuando lo disimulabas para evitarme sufrimientos conocías el final.
Cielo hoy llueve, el día amaneció desapacible. Cada gota de lluvia es un clamor doloroso para pedir que el Dios que te recibió en sus brazos magnánimos no se olvide de mi.
Mi existencia no tiene razón de ser.
Jabito en una cápsula de cristal donde aparentemente no me faltaría nada.
¿Cómo hacerle entender a los otros que mi vida comenzó a extinguirse junto a la tuya?
¿Para qué quiero vivir en un sitio bonito si tu ausencia es mi designio?
Toso carece de sentido sin vos.
Es lo mismo tener por techo el cielo de los desposeídos a vivir en soledad.
No lo tomes como una queja ni te preocupes,
Tengo una sola necesidad por satisfacer y es estar con vos.
No manejo el tiempo y tengo asumido que debo esperar mi hora como cualquier mortal.
Espero que Dios me tenga en su agenda.
Mientras esperamos vuelvo a pedirte que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá,
https://www.youtube.com/watch?v=pRAezlFcDwc
Thursday, October 06, 2016
VOGOÑOA ETERNA
Vida de mis sueños quisiera transformarme en un pájaro se alas fuertes e inquebrantables, eso me permitiría surcar todos los cielos hasta encontrarte entre los ángeles que moran en la inmensidad del firmamento por ahora inalcanzable.
En mis noches solitarias los recuerdos se arremolinan en mi mente.
En la vigilia que antecede al sueño profundo de los terrenales surgen utopías qye necesito imperiosamente transformar en realidad tangible para estar aún cuando fuera por breves instantes a tu lado.
Sería la única manera de darte todos los abrazos que tengo contenidos desde hace meses, al extender mis brazos para luego cerrarlos en tu cuerpo la soledad me castiga diciéndome que soy una tonta que eso es imposible.
Puede ser que así sea para aquella pero no para una madre que ha pasado trece meses sin poder acariciar a su hijo.
Necesito cubrirte de besos como lo hacíamos antes sabiendo que el premio sería la devolución de los tuyos.
Es preciso para encontrar la paz que de a poco vaya curando el dolor de mi alma destrozada verme reflejada en la profundidad de tu bella mirada.
Quiero salir de este estadío que me atormenta a diario al no tenerte.
No puedo ni quiero aceptar tu ausencia, no sería yo si eso ocurriera.
Siento que estás a mi lado con los brazos extendidos para sostenerme cuando el abismo misterioso como si fuera un imán gigante intenta llevarme hasta ek fondo donde reinan los misterios que no tengo deseos me sean develados.
Rehúso creer que el tiempo todo lo cura, no niego que quizás le pueda ocurrir a otros terrenales.
Muy por el contrario el tiempo no duda en asestarme más golpes como si necesitara de ellos para tenerte siempre presente, tanto que en ese estado de vigilia que mencionaba creo escuchar tu voz llamándome o el gracioso chasquido de tus dedos cuando me encontrabas absorta leyendo un libro.
¿Cuál es el límite que separa lo real de las utopías?
Muchas de mis preguntas no tienen respuesta, cuando estábamos juntos a todo podíamos encontrar la que fuera adecuada.
La soledad abruma, impide observar realidades tan simples como el color de las aguas de un río rumoroso cantándole a las piedras en su recorrido.
Los paisajes se tornan difusos, como si estuvieran cubiertos por una densa neblina.
Nada es tangible más allá de vos.
Muchas veces escucho a madres retar a sus hijos por trivialidades, ellas no saben lo lindo que es disfrutar de su compañía aún cuando a veces hagan travesuras.
Esas cosas pequeñas que forman parte de la vida y Dios dispuso que nunca más las tuviera.
A esas mujeres que trajeron vida a la vida les preguntaría cuánto tiempo pueden pasar sin darle un beso a sus hijos, tengo la certeza que no encontrarían las palabras exactas para contestarme.
Nadie que no haya pasado por la terrible experiencia de perder un hijo está capacitado para brindar consejos, solo pueden hacerlo quienes hayan vivido instancias idénticas.
Ayer hablé por teléfono con la persona que más admirabas, como siempre te recordamos,
Sintió que estaba llorando, pese a que estaba en su estudio no cortó hasta que percibió que me había calmado, un ser adorable que te quiso y te sigue queriendo.
Al atardecer vino tu hermano de la vida, también te recuerda con cariño del bueno.
Son fieles a tu memoria amada.
Mis deseos de estar a tu lado son persistentes, nada logrará que cambie de opinión.
Quiero que estés tranquilo, nunca te provocaría una tristeza innecesaria.
Esperaré la determinación de Dios, nuestro reencuentro se producirá cuando deba ser.
Mientras los dos esperamos el ansiado abrazo te pido una vez más que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=LrONaE02CAU
Tuesday, October 04, 2016
ILUSIONES PERDIDAS
Abstraída en su único pensamiento no nota mi presencia.
Como siempre camina sin destino preciso.
Me acerco para preguntarle si no desea caminar hasta el puerto, le cuento de una feria de artesanías que hace poco se instaló en las cercanías de aquel.
El día no puede ser más propicio, el sol de primavera comienza su ascenso, los pájaros reciben los destellos brillantes con armoniosas melodías.
Una flor solitaria tiene sus pétalos vestidos con gotas de rocío, fotografío la imagen con mi celular para regalársela.
Nos detenemos en una cafetería del puerto quien nos atiende nos dice que al terminar la banquina del puerto se encuentra el sitio al que deseo conozca.
Intuyo que mientras miramos la obra de esos artistas anónimos su alma quebrada por el dolor encontrará algo de paz.
Dias pasados me contaron que los dueños de los puestos son refugiados que han huido de sus países porque allá a mezquindad e intereses oscuros de una guerra sin sentido ha diezmado familias enteras.
Los sobrevivientes han migrado con lo puesto a países lejanos que se encuentran del otro lado del mundo.
No solo quisieron preservar sus vidas sino también los recuerdos de sus familias quebrantadas.
Ella mira algunas artesanías, mientras sostiene una de las piezas que sostiene en sus manos su vista está clavada en un hombre de vestimenta blanca desplegando la manta que colocará sobre el suelo para colocar los objetos que le permitirán llevar una vida relativamente digna.
La cara de mi acompañante se ilumina al divisarlo.
Me cuenta que lo conoció en un viaje junto a su hijo a orillas del mar Bósforo, es el mismo de eso no tiene dudas, está vestido igual que antaño, blanco impecable tanto en los amplios pantalones sostenidos en los tobillos como en el turbante.
De su cuello cuelga una cadena, la medalla reproduce la imagen de una bella mujer de las que resalltan bellos ojos de color verde, el resto del rostro está cubierto por un shador que impide ver los rasgos de una cara que se adivina la hermosura de los paisajes orientales.
Mientras nos acercamos me cuenta que en Ankara a orillas del océano de color azul intenso, ese hombre vendía ilusiones pese a estar privado del don de la vista.
Me asombra el perfecto manejo del idioma español, lo aprendió del contacto cotidiano con la esposa de su hijo mayor quien migró a Turquía por el amor a su marido.
De esa familia como de tantas otras no ha quedado nada.
Pese al dolor que produjo en su corazón perder a toda su familia el decidió seguir viviendo.
Quien lo ve tiene que ser demasiado sagaz para darse cuenta que el casi anciano vendedor de ilusiones es ciego.
Estamos muy cerca, en el instante que comenzamos a mirar la mercadería percibida él la recibe con un apretón de manos.
Han pasado varios años de aquel primer contacto en la feria de Ankara son embargo él la recuerda como si solo hubieran transcurrido solo unas horas.
Al enterarse de la historia de quien ya considero mi amiga, la mirada sin vida del hombre moreno pareciera velarse con las lágrimas.
Elegimos varios objetos, todos tienen la belleza y el misterio de tierras ancestrales.
El vendedor agradece la compra de una manera que es difícil encontrar en sitios cotidianos donde nos atiende casi siempre personajes robotizados.
Lo saludamos con cariño para despedirnos, nos pide un segundo, nos sentimos sorprendidas y halagadas.
El vendedor de ilusiones que repite a quien quiera oirlo que puede ver con los ojos del alma, en menos de un segundo desprende de su cuello la cadena con el rostro amado de su espsa.
Quitará la fotografía de esa dama de belleza exótica, lpide permiso para colgarla del cuello de mi amiga.
El asombro y agradecimiento impiden que sea más expresiva,
El vendedor solo le ruega que en el mismo lugar qye estaba el rostro de su esposa coloque una fotografía de su hijo.
Relata que la cadena y la medalla recibieron la bendición de su Dios, hermano mayor del nuestro.
Nadie como ese hombre que amó a su compañera Fair para entender la tragedia sufrida por esta mujer que cada día me enseña algo nuevo.
Emprendemos el regreso a nuestras casas, le pregunto si quiere viajar en auto pese a que no advierto signos de cansancio.
La respuesta es la que esperaba un no rotundo, prefiere que caminemos juntas, ello posibilitará que día a día vaya conociendo un poco más a esa mujer que aún cuando lo pareciera no está rodeada de enigmas, sino del recuerdo permanente de su hijo fallecido de manera prematura.
Mientras caminamos la invito a cenar mañana en mi casa, me responde de la manera que tanto esperaba.
Hace tiempo que les conté a Ustedes que curso la carrera de Humanidades.
Nadie mejor que ella para compartir lo aprendido hasta hora.
Les aseguro que la vida brinda más conocimientos que cualquier carrera universitaria.
Sé que está preocupada por lo que llamaría ciertas deslealtades, ella no las menciona de ningún modo en especial, cuando conversamos sobre el tema trata de evadirlo respondiendo que cada ser terrenal es dueño de su conciencia y sus actitudes.
Manifiesta no tener la capacidad de juzgar a nadie ni guardar rencor alguno.
Traza un paralelismo con la vida de su hijo quien muchas veces fue golpeado sin razón, descalificado hasra el cansancio y su respuesta siempre fue el silencio.
Su muchacho era agnóstico solo creía en aquello que percibía.
En los últimos días de vida terrena se acercó al Dios de los terrenales para pedir a los seres de su entorno que cuidaran a su madre.
Muchachito de ojos color chocolate, no he tenido el placer de conocerte, menos de sumergirme en la profundidad de tu mirada, pese a estas circunstancias me tomo el atrevimiento de pedirte que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=9L2NQ6z5FEM
Monday, October 03, 2016
OSCURIDAD Y AUSENCIA
Mi alma no puedo dejar de escribirte por la sencilla razón que intuyo que mis letras llegan allí donde te encuentras.
Muchos me dicen que al hacerlo casi a diario impido que tu alma se eleve, no suelo rebatir esas ídeas ya que tu espíritu comenzó a ascender en el instante que tu corazón dejó de emitir latidos.
Escribirte logra una conexión tan profunda entre los dos que mientras pueda no dejaré de hacerlo.
Si bien es cierto que la ausencia del ser que más se amó en la vida puede producir oscuridades propias de la tristeza y el dolor que no cesa, he percibido que tu luz hace que aquella desaparezca.
Días pasados escuchaba viejas canciones interpretadas por mujeres de otras décadas.
Música suave que me acompaña cada noche solitaria.
La tercera canción exacerbó mis sentidos, era el tema principal de la comedia musical Cats.
Fue la primera que te enseñó tu profesor de canto.
Me habías convertido en tu oyente favorita.
Escuchar que otra artista canta Memory unió aún más mi alma a la tuya, reavivó recuerdos que estaban dormidos.
Son tantos los que hemos compartido que alguno se escapa de la mente de manera temporal.
Los primeros acordes musicales ineludiblemente trajeron las primeras lágrimas, incesantes rodaban por mi rostro en la oscuridad de una noche lluviosa.
Parecía que las gotas de agua que caían del cielo acompañaban mi estado de ánimo ahondando la tristeza que produjo tu ausencia.
Tu luz, esa que no te cansas de enviarme cada vez que notás que estoy agobiada por el peso de la angustia hizo nacer en el fondo de mi alma una sonrisa.
Te evoco vocalizando para luego entonar las primeras estrofas de una música conmovedora.
Hubieras sido un excelente interprete por ello no me pareció descabellado cunado pediste un profesor de canto, esa virtud hoy es parte del pasado reciente.
En las cosas cotidianas estás presente, tu recuerdo amoroso vive en mi ser.
No importa si estoy en sestado de vigilia o despierta, mi anhelo es poder soñarte, algo que se me ha concedido pocas veces.
Tal vez se debe a que el dueño de los sueños sabe que estás alojado en mi alma.
También recuerdo con la mueca de una sonrisa cuando mee preguntabas si había visto tu anillo, un rubí engarzado en oro que te regalé para un cumpleaños.
Cuando se lo pedí al joyero me dijo que eras demasiado joven para lucirlo en el anular de tu mano izquierda.
Ese orfebre no sabía cual sería tu reacción al recibirlo, tus ojos enormes mostraban alegría y agradecimiento, algo poco usual en los muchachitos de tu edad.
Eras agradecido con todos y por todo.
Jamás voy a olvidar las veces que repetías la palabra gracias cuando te visitaban en tu lecho de enfermo.
Tu voz se apagaba sin embargo tomaba la fuerza de tu alma en el momento de agradecer.
Intento cambiar los malos recuerdos por todos los otros que compartimos que no fueron pocos.
Te extraño como jamás pennsé podría extrañarse a alguien,
¿Cómo no hacerlo si fuiste y seguirás siendo mi mayor tesoro?
Son muy poquitos, me sobran los dedos de una mano los que han intentado cubrirte con la mortaja del olvido.
No lo juzgo, no les guardo rencor, es un problema que escapa a mis conocimientos, allá ellos y sus conciencias.
Me cuentan que estás bien en el Paraíso que reflejara Dante en su magna obra, que allí el padecimiento no existe y eso suele traer oleadas de tranquilidad a mi corazón inquieto.
Quisiera que el Dios que te cuida a vos y a los ángeles que te acompañan que me concediera la gracia de poder soñarte más asiduamente.
En esos sueños tendría la posibilidad de abrazarte sin que mis brazos queden vacíos.
Te daría todos los besos que tengo guardados desde que te fuiste.
Podría mirarte a los ojos y sumergirme en ellos para mirar de cerca el interior de tu alma.
La evocación de los momentos vividos no alcanza, quiero tocarte, recorrer tu rostro con mis dedos algo que hago a diario con el monitor de la PC, sentir la tibieza de tu piel y no la frialdad del cristal que solo aumenta el añorar tu presencia.
No sé cuanto falta para que se produce nuestro reencuentro, estoy dispuesta a esperar, mientras lo hago una vez más te pido que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=9qDe_W3e7eM
Sunday, October 02, 2016
ETERNAMENTE TU MIRADA EN MI ALMA
Mi cielo adorado en un instante el paisaje cambió.
Los rosados que tiñen el alba comenzaron a oscurecerse, el cielo diáfono en segundos fue cubierto por nubes espesas, creí que una tormenta severa se avecinaba.
El silbido del viento se transformó e un grito desfarrador, en su tempestuoso pasaje no dudaba en arrancar las hojas recién nacidas de los árboles quienes señaban el comienzo de la estación en que todo florec.
En instantes las plazas en las que niños jugaban el miedo de un fençomeno natural desconocido las dejó despoblada.
Contrarrestando esa fuerza brutal los pájaros volaron a sus nidos, debían proteger a sus crías recién nacidas.
Los pétalos de las flores caían como lágrimas.
Remolinos de papel volaban imitando a las aves que minutos antes adornaban el cielo azul con sus cuerpos alados.
No tuve miedo contaba con tu protección.
Quedé inmóvil refugiada en el parque de La Alameda, ese que llamaba tanto tu atención.
Las esculturas de influencia barroca parecian querer desmontarse de sus pedestales.
El sector de juegos es el más protegido, enfrenté la tempestad pues quería dedicarte nuevas letras.
Letras que me hacen sentir mucho más cerca de vos.
Los recuerdos se arremolinan en mi mente, no podía pensar con claridad, una contradicción ya qye sabés que mi intención es estar a tu lado sin prisa pero tampoco sin pausas.
Un periódico de otro tiempo se enroscó en una de mis piernas, el viento soplaba sin ganas de cesar.
Tuve cuidado de no romperlo,, estaba dañado por los efectos de tan curioso fnómeno meteorológico que no e habitual en esta región.
Entada en el borde de una calesita, miraba los juegos, rogaba para que no fueran destruidos por la fuerza de Eolo.
Despegue sobre mis piernas los restos de ese diario, además de su nombre tenía impresa la fecha veintiocho de agosto de dos mil quince.
Con lágrimas en el os ojos decidí guardarlo en mi bolso como acto reflejo el cielo se despejó.
El sol brillaba con la fuerza que le permitía la estación de las flores.
Temerosas las aves que se habían refugiado en sus nidos para cuidar a sus crías desplegaron sus alas comenzando un vuelo perfecto.
Mientras se elevaban podía escuchar sus gorjeos, unidos conformaban la más dulce de las melodía.
Tengo la certeza de haber escuchado tu voz pidiéndome en tu lenguaje tan particular “Volvé a casa ma”
Podría reconocer el tu manera de hablar en cualquier momento sin importar las circunstancias.
Al llegar miré al cielo, tus ojos bellos me habían acompañado como siempre.
Desde que no estás tu mirada está alohada en mi alma.
Sobre la mesa como si fuera un rompecabezas reconstruí los trozos del diario.
Llamó mi atención que en la última página hubiera otro capítulo de la serie que no te cansabas de mirar y reías como el ser más feliz de la humanidad.
Hijo de mi alma sabés que no creo en las casualidades sino en las causalidades.
La semana anterior me viste realizar trámitesdolorosos.
Conocí de cerca las miserias humanas, no¡habrás visto que no estuve sola, Selene sierre estuvo a mi lado por si me caía como me ha visto caer tantas veces,
En ocasiones la canso con mis parlamentos,
No quiero abusar de ella ni de su amorosa familia.
Es muy duro no tener con quien hablar.
Muchos sienten piedad por mi soledad, no quiero que los abata ese sentimiento.
No comprenden que no estoy sola, el hijo de mis entrañas vive alojado en mi alma y en el cielo también.
Creo que esa curiosa tempestad que apareció como por arte de magia fue una de tus travesiras para que olvide el estado de indiferencia al que soy sometida sin saber el por qué.
Entre tus cosas que guardo como el tesoro más preciado por los buscadores de oro en el desierto guardaré las hojas de ese diario, tiene la fecha de tu final en el plano terreno.
Sé que en esta vida somos un envases que se nutre de aprendizaje oara cuando llegue el día de ser convocados por dios lleguemos sin el bajage de miserias que portamos los himanos.
Como sñe que siempre estás a mi lado no es necesario que te cuente qye al dolor que produjo tu partida tan prematura sumo el dolor de la inferencia que no busqué.
Nadie me conoció como vos por ende concluís que jamás pediría algo inapropiado.
Forman llagas en mi alma las promesas que te hicern a vos cuando estabas a punto de partir.
No voy a juzgar a nadie pues no soy jues solo sé que Dios está arriba en el Reino de los Vielos observando las actitudes de los terrenales.
Te quiero chiquito por eso te escribo cada día.
Ti mirada profunda señala mi derrotero.
Quiero estar con vos para abrazarte, besarte volver a ser los cómplices de antes, entiendo que para eso falta y no piedo establecer fechas exactas,
Mi alma te propongo que mientras se produce el reencuentro tan ansiado nunca olvides cuanto te quiere tu mamá,
https://www.youtube.com/watch?v=hW9PUzl7j9w
Saturday, October 01, 2016
ABISMOS ANCESTRALES
Mi sol, los días se suceden monótonos, pareciera que el tiempo se ha vestido de penumbras que me han llevado a morar en los abismos insondables de la mente que se niega a permitirme resurgir y volver a ser una humana parecida a la del pasado reciente.
No creas que no hago esfuerzos para sostenerme de pié.
Trato de asirme a las piedras que conforman las paredes de un abismo que tiene principio pero el final está plagado de misterios que no puedo descifrar.
Quisiera que me vieras sonreír como antes, lamentablemente el tiempo no vuelve hacia atrás.
Los fines de semana son tortuosos desde que no estás físicamente, sabes que te llevo tatuado en mi alma.
No me alcanzan los recuerdos para salir de este estado que jamás soñé vivir.
No encuentro motivos que puedan mantenerme en el lugar donde transitamos los seres terrenales.
Ka vida no tiene razón de ser por más que busque el lado positivo de cualquier suceso.
Las penumbras del abismo que intenta absorberme son potentes.
No creas que me impiden ver, experimentar esta realidad angustiante que produjo tu ausencia.
Daría mi vida por encontrarme un solo instante con vos.
Momento placentero donde las caricias y besos se multiplicarían sin cesar.
No me alcanza acariciar tu rostro mirando tus fotos, tanto el papel como el cristal de la PC no me devuelven sensaciones parecidas a las que supimos compartir.
No es suficiente que mantenga tus objetos más preciados entre mis manos ávidas de dar caricias y besos encarcelados en una celda sin luz.
La devolución nunca llega, el papel de una foto es tan colorido como inerte, el cristal de la PC me muestra cada día tu sonrisa, tu mirada profunda que pareciera decirme aún cuando no me veas aquí estoy ma.
Ambos sabemos que estamos juntos, nuestras almas estarán unidas para siempre más allá de las circunstancias terrenales.
Los fines de semana son más pesados que los otros, antes te tenía cerca.
Discutíamos como cualquier hijo hace con su madre para luego llegar al extasis de la reconciliación en las que solo se escuchaba tu risa, sentía tu abrazó de oso diciendo me equivoqué y el juego del amor filiar volvía a comenzar.
Reconozco que los dos teníamos carácter belicoso, entiéndase bien, belicoso no porque no supiéramos deponer actitudes equivocadas son por lo impulsivo de nuestras reacciones.
Extraño esas contiendas que no duraban demasiado, bastaba mirarte a los ojos para cambiar la actitud.
Pese al carácter explosivo que el destino nos regaló, en minutos llegaba la armonía.
Armonía que la soledad auyentó sin pedir permiso.
Aquella no sabe cómo se puede cuantificar el dolor de perder al ser que más se ja amado en la vida.
Vida que te dí para que pudieras verme envejecer con la alegría de tenerte a mi lado.
Es muy difícil vivir son vos por ello siempre digo a quien desee escucharme que los hijos no deben morir.
De otras pérdidas el humano logra con el tiempo recuperarse, tal vez pueda alcanzar la resignación y caminar por la vida acompañado por pinceladas de paz.
No creas que no la busco, hago referencia a la paz espiritual.
Mis intentos son vanos me falta una parte de mi yo.
Eras y serás vos.
Intento apaciguar mis crisis de llanto para que la tristeza no se apodere de tu alma luminosa.
No quiero herirte, sé que mis lágrimas eran lo peor que podías presenciar.
Siempre me pregunté por qué y sentí alivio al pensar que no querías que sufriera.
No puedo detenerlas, como cascadas cristalinas bañan mi rostro al recordarte.
¿Por qué debo recordarte y no disfrutar de tu vida como lo hace cualquier madre con su hijo?
¿Qué hice mal?
Siento pena al percibir el olvido de quienes dijeron amarte.
Siento qye las promesas formuladas en tu efimera vida palabras que se pronunciaron cuando todos percibían que se acercaba tu triste final.
Agradezco a todos y cada uno de los que te conocieron y dijeron quererte de manera inclaudicable.
Acepto que ninguno de tus hermanos de la vida tiene obligaciones para conmigo, eran tus tesoros y quisiste hasta el último momento fuera partícipe de ellos.
Fuiste brillante y generoso hasta el final.
No creas que no escuchaba tu voz apagándose, siempre pidiendo por tu mamá.
Mi vida no se puede obligar a las personas que te quieran por carácter transitivo.
El silencio lleva a la afonía, la indiferencia es letal.
Nunca el egoismo se alojó en mi corazón, eso también lo aprendí de vos, un ser de luz que jamás subestimó a nadie.
Solidario hasta con quienes te rechazaron en algún momento, cumplidor con la palabra empeñada pese a los golpes recibidos sin necesidad.
Cielo nada reclamo a nadie, olo tengo una utoía que deseo fervientemente se convierta en realidad tangible, no quiero que te olviden.
La comodidad de pensamiento lleva a tener actitudes que se alejan abismalmente de las palabras expresadas en el momento que tu vida se extinguía.
No deseo nada para mí en el aspecto al que hice referencia más arriba.
Quienes me conocen saben que mi anhelo es uno solo y llegué a comprender que debo esperar con paciencia que eso ocurra.
Mientras esperamos ese instante soñado, solo te pido que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=9ahgQIBI6-Q
Friday, September 30, 2016
UN LIBRO CON FINAL INESPERADO
Mi vida cuando naciste alguien que jugaba con las letras decidió llevar un libro.
En cada página contaría tu corta historia.
La brevedad de la muerte prematura quiso que así fuera .
Tu libro tendría el final menos esperado.
Como tos los ejepalres el tuyo, ese que me permitiría reflejar tu vida se fue colmando de letras a medida que crecías.
Recuerdo como si fuera ayer que lo hice encuandernar en cuero color marfil, las letras que señalaban el título llevaban tu nombre en fina caligrafía de color dorado.
Me preguntaron si quería agregar un detalle opté por un pimpollo de rosas sin saber que en el futuro cercano serían las flores de ti preferencia siempre que no se cortaran del rosal, pues decía que lucían mejor en el lugar que habían nacido se veían con más vidas que contenidas en un florero.
Viniste al mundo en un día donde el cielo se vistió con sus mejores galas, diáfano iluminado por el sol que siempre fuiste y serás para mí.
Con la ayuda de una brisa suave logró que ninguna nube opacara su color.
Eñ mejor día de mi vida.
Cuando los médicos que ayudaron tu llegada al mundo te apoyaron en mi pecho no pude evitar derramar lágrimas de emoión.
Eras hermoso, grande para el peso y la talla de un bebé.
Lo primero que hice fue cintar los dedos de tus manitos blancas como la nueve que conoceríamos después.
Tus ojitos enormes miraban ese nuevo mundo, enormes derramaban luz, la misma que tuviste siempre.
A medida que ibas creciendo orgullosa fui llenando las páginas de tu libro, contaba tus avances.
La primera conexión que mostraría a todos el sentimientos que nos unía fue en la cuna de un hospital, apenas tenías dos meses, una deshidratación hizo de las suyas, estuviste como la última vez dos semanas internado, nunca me separé de vos, tus manos pequeñitas buscaban los dedos de las mías, solo nos separábamos cuando los médicos venían a revisarte.
Siempre tu mirada fue expresiva, una conexión imposible de describir nació en ese instante.
Desplazabas tu cuerpecito rosado hacia el sitio donde sabías que estaba sentada yo.
Las caricias se repetían sin fin.
Tus ojos siempre alertas no tardaban en encontrar el sonido de mi voz.
Fueron dos semanas intensas, días en los que el miedo me poseyó, típico de una madre inexperta ante la aparición de una enfermedad leve.
Cuando obtuviste el alta la casa se llenó de más amor, estabas otra vez sano sin signos que preocuparan.
Más adelante llegaron otras alegrías, comenzaste a caminar, no existían los obstáculos para vos allí entendí que serías un niño valiente,
Comenzaste a caminar queriendo quitarme de las manos flores de coloridas alverjillas supe entonces de tu preferencia por la naturaleza.
Cada avance quedaba plasmado en tu libro de la vida.
Llegarían los tiempos del jardín de infantes.
Casi todos los niños lloraban por la ausencia temporal de sus madres.
Me sorprendiste cuando soltando mis manos con el rostro sonriente me pediste que me fuera que no ibas a llorar como los otros nenes.
Una señal de tu independencia u ganas de aprender.
Durante los cursos escolares siempre te elegían para llevar la bandera de ceremonias en los actos escolares.
Desde pequeño demostraste que eras un ser tan luminoso como brillante.
Imposible olvidar tus paseos en bicicleta, no le temías a nada, siempre ibas cantando, pocos entendían el por qué de tanta efusividad.
Más grande me acompañabas a la librería, decías que para mi ese espacio tenía el mismo significado que una juguetería para un niño.
Todo era placer.
En junio de dos mil quince elegiste cuatro libros para mí, no he pedido leerlos a todos por mi dificultad visual temporal.
Uno de los títulos impacto el centro de mi alma eñ título es “Quién cuidara de mí”.
Impactante la elección del autor.
Comenzarían días después los días que jamás hubiéramos soñado vivir.
Mi muchachito sabio comenzaba a debilitarse.
Ese día decidí suspender la escritura de tu libro de vida.
Llegarían tiempos aciagos, signados por el sufrimiento que ningún científico supo mitigar.
El padecimiento crecía en la misma medida que se desgajaba mi alma.
Una madre perceptiva es capaz de conocer el final no deseado.
Lás últimas páginas de tu libro permanecen en blanco no tengo fuerzas para escribir el final un final que nunca mientras respire aceptaré.
A partir de esa gélida mañana de agosto no encontré palabras que supieran explicar la distancia que produce la perdida del ser más amado.
Ese libro no tendrá final en el futuro cercano, quizás cuando se produzca el ansiado reencuentro pueda colocar en los espacios de la eternidad, tres letras que utilizan todos los escritores para finalizar su obra.
Estás tan presente en mi alma y mente que ni pasaría ni por mi mente y menos por mi alma escribir “fon”.
No lo considero como tal sino como el principio de la vida en otro plano.
Quiero que tengas la certeza que vivís en mi.
Mi existencia se apoya en vos como siempre.
Me mantengo ajena a las circunstancias del mundo de los terrenales por propia convicción.
Solo muere el que es alcanzado por el manto del olvido y eso jamás sucederá.
No permitiré que nadie ose escribir el final pues al no aceptarlo ni asumirlo ese no existe, es un alejamiento temporal.
En la tierra somos un simple envase que transita aquella buscando la perfección que brinda el aprendizaje para tener acceso a tu nuevo hábitat.
Sabés que quiero estar junto a vos, la espera en ocasiones me desespera pero sé que Dios me llamará a su lado cuando deba ser.
Quiero decirte que la ausencia aumenta el amor de una madre hacia su hijo.
No estoy completamente sola, la familia chiquita siempre está eso no quiere decir que abuse de sus sentimientos.
Esperame y mientras las agijas del tiempo hacen que transcurran los días más tristes de mi vida quiero pedirte una vez más que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=O8HsSx0EtTI
Wednesday, September 28, 2016
DÉCIMO CIELO
Hijito hermoso, así eras cuando partiste exactamente hace trece meses.
Así eras mientras pasabas con tu alegría por la vida terrena.
Vital, amoroso compañero, un ser de luz que a todo le buscaba respuestas.
Recuerdo que te gustaba la lectura, cuando te vi portando la Divina Comedia me sorprendiste gratamente.
No dudé en advertirte que no era el libro indicado para leer pues no tendrías la posibilidad de desentrañar las misteriosas metáforas que el autor daba a sus dichos.
Dijiste que no importaba que aquello que no entendieras me lo preguntarías a mi.
Quedaste impactado con la descripción de los nueve cielos que hay que transitar antes de llegar al Paraíso.
Ahora que han pasado el episodio trágico de tu partida comprendo tu curiosidad, parecía que querías saber por anticipado como sería el Edén en el que hoy estás.
A esos cielos me he tomado el atrevimiento de sumarle uno más.
Esta vez no es tan complejo y no te enojarás con el autor pues para vos siempre hubo un solo cielo, diáfano, celeste habitado por ángeles y seres de luz como vos.
En ese décimo cielo que se me ocurrió podría existir me encuentro esperando para cuando llegue mi momento que ignoro cuando será,
No es mi intención ignorar los nueve cielos del magnífico autor, simplemente quise que hubiera otro donde pudiéramos estar los dos durante toda la eternidad.
Ayer pensando en que no podría escribirte conmemorando otro mes de ausencia y dolor me anticipé a los acontecimientos.
Sabés que siempre lo hago y habrás observado que ayer tenía un control con el cirujano que fue corrigiendo mi visión, visión que comencé a notar distorsionada cuando enfermaste para no sanar.
Esperaba ansiosa otro diagnóstico, sin embargo el preliminar no fue el soñado.
Este médico que además de terrenal suma una gran dosis de humanidad cuando observó que las lágrimas comenzaban a nublar mis ojos me pidió que bajara el nivel de ansiedad, su obligación es comunicarle a los pacientes sus conclusiones que como es humano pueden contener un error.
Aquellas deben convertirse en certeza luego de la práctica de dos estudios que se llevarán a cabo cuatro días antes del que hubiera sido tu cumpleaños.
La muerte quiso detener el tiempo, ella no sabe que en mi alma siempre seguirás vivo y por ende se sucederán los años que hubieras tenido de vida.
Vida que traje al mundo para que pudieras crecer con alegría siempre aprendiendo un pocos más.
Mi ilusión y la de todos los padres es que son Ustedes quienes deben despedir a sus mayores.
Dios no quiso que fuera así para evitarte sufrimientos innecesarios, por eso ahora estamos físicamente separados y más unidos que nunca por el pensamiento.
Quiero que sepas que siempre serás el inspirador de mis letras y si algún día mis escritos no te llegan las causas pueden ser dos, que no pueda tener la posibilidad de escribir o que esté sentada en el décimo cielo esperando el reencuentro que tanto anhelo.
Imagino que estaremos juntos, serás el encargado de decirme el nombre de cada estrella que podés ver en su total dimensión.
Subiremos a la cola blanca de un cometa para transportarnos por el espacio celestial.
Serás mi maestro favorito, podré conocer el nombre de los ángeles que ahora te acompañan.
Como vos conoceré el rostro de Dios.
Sabés que te extraño como jamás pensé podría suceder.
En casa no hay almanaques ni los habrá a corto plazo.
Me desespera que sus hojas se desprendan como pájaros a punto de emprender un vuelo desconocido indicándome que ha transcurrido otro mes de soledad,
No te preocupes mi lindo, nada dura para siempre y ese siempre emparentado de alguna forma con la eternidad será el que marque el día en que vendrás a buscarme a ese décimo cielo para no separarnos nunca más.
Me gustaría conociéndote decirte en qué momento se producirá ese evento debo decirte que esa fecha solo la conoce Dios.
No sabemos cuanto tiempo demandará la espera, mientras ello ocurre como en cada texto que te dedico te pido que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=wcX5i0xrj0A
Tuesday, September 27, 2016
TU RECUERDO SON MIS LÁGRIMAS
Razón de mi existencia en pocas horas se cumplen trece meses de tu temprana partida.
Sereno y dotado de una belleza infinita que otorga la paz al dejar el sufrimiento despelgaste tus alas de ángel para volar bien alto y de esa forma ser recibido por los brazos de Dios.
Sé que estás bien en un mundo celeste donde las miserias humanas no llegan a rozarte.
No importa que te extrañe hasta el paroxismo, la prioridad era dejar atrás esos quince días aciagos qye te arrancaron de mi lado,
Era absolutamente necesario que tu luz llegara al Reino de los Cielos, allá nadie te tortura.
Pese a que comprendo todo esto no puedo acostumbrarme a no tenerte.
Anoche hablé con la perona que tanto admirabas ninguno de los dos pudo evitar el llanto que a veces se mezclaba con la sonrisa de los recuerdos por cada una de tus picardías.
Un ser iluminado que a todo le quitaba dramatismo levantando el ánimo de quienes lo necesitaran.
Temprano como cada mañana me detuve a observar una vez más tus fotos, extraño locamente tu mirada de chocolate.
Busco entre tus cosas que conservaré mientras viva, en ocasiones me parece sentor el aroma suave y persistente de tu perfume.
No quiero que me veas vencida por el dolor que no cesa, deseo que ambos recordemos los momentos compartidos donde tus carcajadas acariciaban el ama.
Sé que fuiste feliz hasta que la enfermedad tocó nuestra puerta.
Momentos difñiciles en el que las caricas, abrazos y besos no alcanzaban para mitigar tu dolor.
A los dos el terror nos tomó como prisioneros, sin decir una sola palabra sabíamos que el final se acercaba.
Fuiste valiente, soportaste un calvario con la mejor de las sonrisas.
Jamás voy a olvidar cuando le suplicaste a los médicos que hicieran todo lo posible por salvarte pues tenías que cuidar a tu mamá.
Temerosos ambos nos sentíamos atrapados en el laberinto del desamparo.
Tampico olvidaré tus manos acariciando mi cabeza y a la vez pidiéndome que no llorara.
En esos instantes tan terribles inventaba viajes, proyectos que solo eran utopías,
No quería agregar al sufrimiento físico tristeza, ahogaba mi llanto, trataba de disimularlo ante el horror que se avecinaba.
Es difícil ver apagarse la vida de un hijo por ello aún no puedo aceptar que no estés conmigo.
Dicen que el tiempo va borrando lentamente las heridas hasta convertirlas en rojas cicatrices.
No tengo premura por que ello pase pues nade podrá borrarte de mi alma mientras viva.
Sueño con el reencuentro de nuestras almas, para eso no sé cuanto tiempo falta.
Espero tranquila pues sé que nuestra conexión va más allá de la presencia física.
No sé si mañana pueda escribirte, estos días para mi son reflexivos, entiendo que sos el que me cuida, quien me sostiene cuando me tapa el agua, solo te pido que tengas paciencia, el día que llegue no me cansaré de abrazarte, mientras espero ese tiempo como siempre te pido que jamás olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=wcX5i0xrj0A
Monday, September 26, 2016
EL COLOR DE LA TRISTEZA
Mi cielo quisiera ser excelso pintor para plasmar las más bellas imágenes para regalártelas. Puedo imaginar que estoy en el jardín junto al cantero de ciclamen blancos que tanto te gustaban,
A un lado coloco una mesa, sobre ella están dispuestas las pinturas con las que desearía comenzar a pintar mi primera obra.
La paleta espera que sobre la madera aparezcan las tonalidades que darán vida a un cuadro soñado.
Colores tenues que puedan amalgamarse con la eternidad.
Tengo la certeza de haber comprado diversidad de matices sin embargo de cada envase sale un color indefinido que podría denominarse gris.
La pintura puede llevar paz a un espíritu quebrado por el dolor sin embargo no quiero que el color de la tristeza llegue a tu hábitat.
Intuyo que allí en ese sitio inalcanzable para los terrenales que estamos esperando que llegue nuestro día existen cuadros en los que las expertas manos de los ángeles han plasmado policromías suaves, pálidos rosados como los que presenta el cielo en cada amanecer con algún destello más brillante tal como el que se avizora a la salida del sol.
Texturas suaves al tacto y hasta un toque de finas fragancias para lograr la perfección que reina en los cielos.
Desisto de esta nueva inquietud, no puedo enviarte un cuadro que solo contenga el color de la angustia, angustia que se renueva cada día al despertar y no tener la posibilidad de encontrarte como si fueras una ráfaga de viento que no puedo abrazar.
Así han pasado estos casi trece meses de soledad.
Tenerte en mi alma y no poder acariciarte es una tortura constante que se repite a diario.
Conocés como son mis noches, silenciosas intentando conciliar el sueño para poder soñarte otra vez y decirte cuanto te quiero.
Mi sueño es discontinuo solo te pienso en esos instantes donde el silencio me toma como prisionera.
Es difícil intentar dormir sabiendo que como caso todas las noches verte en mis sueños es una tarea tan titánica como imposible.
Sé que no te gusta verme llorar, es algo que por ahora no puedo evitar.
El estado de paz está muy alejado de mi corazón.
La luz del día es una condena que se repite hasta llegar al hartazgo que produce la permanente ansiedad de encontrarte un instante que me permita seguir.
Te busco en el recuerdo permanente, en tus cosas que dejaste en la tierra, acaricio la pantalla del monitor, tu mirada profunda invita a sumergirse para siempre en ella.
Las fotos son las mismas sin embargo el agobio de la soledad logra que te vea diferente.
Una belleza quieta a las que mis caricias nunca más llegarán.
Hace exactamente trece meses me pedías que saliera un momento de la habitación, tus amigos habían venido a visitarte y comprendí que necesitaban privacidad.
Percibía que tenían mucho para decirse cuando solo faltaban dos días para el final menos esperado.
Te di un beso y me fui a sentar en el lobby del sanatorio, cerca de la puerta por si escuchaba tu vocecita llamándome.
Sé que ellos utilizaron el tiempo para despedirse aún estabas completamente lúcido, pese a la gravedad del cuadro había momentos que todos notaban que con todas tus fuerzas querías aferrarte a ese hilo de vida que te sostenía.
Días después ellos me contaron que estaba en lo cierto, te despediste recordando los momentos compartidos y a cada uno les hiciste un pedido especial, tan especial como conmovedor, le rogabas que cuidaran a tu mamá.
Hijo de mi alma la obsesión de uno por el otro siempre fue compartida.
El resto de la historia es conocida.
No puedo prometerte verte pronto aún cuando es mi mayor anhelo.
Solo dios sabe cuando se producirá el reencuentro soñado.
Sabés que fuiste y sos el motivo de mi existencia, sé que sos el que me sostiene y me alienta a seguir, no importa que pregunte para qué.
En estos casos solo tiene vigencia absoluta la decisión de ese Ser Superior que mira cada uno de nuestros actos.
Ser magnánimo que siente tristeza cuando los terrenales tomamos el sendero equivocado y en su rostro aparece la felicidad cuando nos nota pletóricos de vida.
Esèrp no ser la única que le da trabajo intentando apurar las agujas del tiempo.
Mientras esperamos como siempre te pido que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=n3McD-676Jw
Sunday, September 25, 2016
NO ESTÉS TRISTE SIEMPRE ESTARÑE
Mi cielo no quisiera que la tristeza tuviera la capacidad de elevarse para llegar a tu lado.
Un mundo desconocido por los terrenales-
Me gusta creer que allí en tu nuevo hábitat es posible encontrar paisajes soñados, solo basta que con ciydado te transporte entre kas estrellas para poder admirarlos.
¿ Podñes escuchar el trino de los pájaros que despiertan a la vida regalando sus prie¡meros gorjeos?
¿Eziste como en la tierra un rñio cristalino capaz de cantarle a las piedras en su intensa camina celestial?
¿Percibís los recuerdos compartidos que te envío para alegrar tus noches sin sueño?
¿Quién te arropa en las noches como lo hacía yo para que no tuvieras frío?
No quiero apabullarte on mis preguntas como antes por la sencilla razón que otrora recibía respuestas, hoy solo escucho el latido de tu corazón engarzado con el mío.
Mi único anhelo con pinceladas de desesperación es que allí puedas encontrarte tranquilo aún cuando nos separe la eternidad.
Ella cree separarnos algo que jamás podrá ocurrir pues te llevo tatuado en el alma y no existe causa o efecto que nos pueda desunir.
En forma permanente dirijo mi mirada al cielo tratando de encontrar la tuya de color chocolate.
Un maestro de la vida me exlico que debido a la rotación de la tierra y los demás astros y estrellas puede ser que cambie de color.
Necesitaba reafirmarlo con alguien que supiera de sucesos celestiales.
Desde tu ausencia pude entender que esos ojitos que suelen cambiar de color por efectos exógenos son los tuyos, no es difícil darse cuenta, es una mirada que regala amor.
En la tierra hoy es domingo, para mí un díía demasiado especial, es el elegido para reunirse con las familias y contarse los acpnteceres de la semana.
Desde que Dios te llevó a su la dejándome en absoluta soledad para mi es un día que no tiene mayor con otros seres humanos.
Ni es porque no lo desee sino porque mi sueño es estar siempre comunicada con ese hijo tan especial, tan brillante u plagado de luz.
Ya sabés que mi familia chiquita siempre está, no solo para escucharme sino para respetar mis silencios cuando lloro contándoles cuánto te extraño.
Ellos respetan mis lágrimas la reciprocidad se da respetando el tiempo de cada uno.
Te confieso que muchas veces me siento como los desperdicios que se arrojan en un container.
Me resulta muy difícil asumir que soy un rezago de la vida y no te lo digo victimizándome, simplemente el razonamiento me lleva a pensar eso.
Nadie por más promesas que te hicieran en vida tiene la obligación de estsr pendientes de mi.
Comprendo que llegué cuando sus vidas estaban armadas y no es ni será mi intención perturbar el funcionamiento de ellas.
No quiero olvidar mencionar a dos personas, vos desde el cielo sabés a quienes me refiero.
Una es la duela de los abrazos que me confortan cuando el corazón
Cuando desbocado pareciera querer salirse de mi pecho.
La otra es una niña tan joven como bonita es quien se ocupa de mantener mis manos aceptables, si la conocieras dirías que es un sol,
En este tiempo muchas ilusiones quedaron truncas para sumar dolor al dolor, nada tan importante como tu vida.
Te extraño de una manera demencial, eras mi cómplice, sobraban las palabras cuando se producía el encuentro de nuestras miradas
No remas me cuido para llegar íntegra a nuestro reencuentro, reconozco que sin tu ayuda sería un despojo humano.
No dudes del amor de tus hermanos de la vida, están aún cuando yo no los vea, he asumido que eran rua amigos, también comprendí que soy un apéndice de ese sentimiento.
Te necesito como el aire que respiro, quiero soñarte para en suelos poder abrazarte, no siempre existe esa posibilidad.
Estoy preparada para partir cuando Dios lo disponga.
No llevaré demasiado equipaje solo una mochila cargada de amor contenida durante estos meses que n ode no pude mimarte, en ellas están guardados os besos que no te pude dar y en los bolsillos llevo las caricias que son te tu propiedad.
Mi cielo nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=rDHLNBv71z0
Saturday, September 24, 2016
DIEMPRE TE BUSCARÉ DESESPERADAMENTE
Hijo de mi vida quiero compartirte un sueño que no sé hasta que punto se trató de un episodio onírico,
No puedo precisar la hora, una voz desconocida me indicaba que caminara rumbo al bosque que tantas veces caminamos tomados de la mano, escuchando tu risa perpetua.
Tomé un abrigo.
En el horizonte asomaban las primeras luces del alba, el cielo mostraba la belleza de sus colores rosados que preceden a la aparición del sol,
No puedo precisar cuanto tiempo caminé solo sabía que no denía detenerme.
Añ final del bosque encontraría la escalera que lleva al Reino de los Cielos.
Según esa voz que no tengo certeza si fue real o producto de un sueño justo en el punto en el que el lago tan parecido a un espejo pues sus aguas aún permanecían dormidas encontraría eso que busco desde que te has ido.
En la orilla unas garzas rosadas mostraban su belleza a quien quisiera admirarlas.
Tan esbeltas asemejaban estatuas sin vida.
Me equivoqué una de ellas movió su plu,aje de seda para decirme no temas estoy despertando en este luhar paradisíaco,
Un pescador se hallaba en la orilla, con displicencia me preguntó hacia donde me dirigía, mi respuesta fue escueta, respondí que buscaba la escalera que llevaba al cielo pues mi único anjelo era verte solo por un instante.
Conocedor de la zona, me dijo que los primeros peldaños tallados en las piedras se encontraban cerca de unas rocas a las que era difícil acceder.
Agradecí su gentileza y seguí mis impulsos, mi unicp deseo era comenzar a ascenderlos para encontrarte y darte todos los besos y caricias que tengo guardados desde hace casi trece meses sin lograr que lleguen a mi destinario adorado.
El paisaje se tornó brmoso.
Recordaba que al iniciar la caminata el cielo estaba límpido.
No tuve miedo de atravesar cualquier obstáculos que se atravesara en el camino.
La fuerza del amor de una madre a su hijo del alma otorga fuerzas desconocidas.
Mi alma poblada de tu ausencia no tenía ninún temor. Sabía que en algún momento del camino tu luz me guiara.
Pese a la pesada neblina el sl comenzaba a irradiar el calor de la vida, de uno de mis brazos colgué el abrigo.
Mi primera visión fue un sendero absolutamente desconocido,
Los arbustos habían crecido de manera desmesurada hasta que se unían en un abrazo que impedía el paso de cualquier hmano que intentara atravesarlas o ir más allá de lo permitido,
No tuve miedo de enfrentar semejante desafío si el premio era poder abrazarte tan solo unos segundos.
El corazón cabalagaba en mi pecho.
No tardaron en llegar las primeras muestras de cansanci cuando un ser humano se encuentra en pleno ascenso.
Bebía agua de una cascada rumorosa y cristalina.
No me importaba cuanto tiempo insumiría la caminata si lograba verte unos segundos, era tanta la necesidad de besarte, acariciarte como antes que no tuve miedo.
Percibía que aún cuando no te viera caminabas a mi lado, tu luz me guiaría al final del camino.
Flores por doquier, diversidad de pájaros regalando armoniosas melodías.
Mi objetivo era llegar para sacar de mi mochila imaginaria todos los besos y manifestaciones de amor filial que llevo reprimidos en las rejas del alma.
Por momentos sentía que mefaltaba el aire.
Como siempre te pedí ayuda y que me cuidaras.
Por fin logré ver tu figura adorada.
Ahogue el llanto en mi garganta, no queía que vieras mis lágrimas.
Estaas tan hermoso como cuando te fuiste.
Mi alma sangraba no podías acercarte a mi lado pese a que sabías que estaba necesitada de tus mimos, sentí la necesidad de correr a abrazarte, no pude mies piernas no respondían a los dictados del cerebro.
Me detuve apoyándome en una de las barandas de la escalera, no pude dejar de admirar las flores que la adornaban.
Por primera vez en casi trece meses te tenía al alcance de mis manos.
Tu voz cariñosa me pidió que no siguiera avanzando, no era mi momento.
Escuchñe claramente que decías cuanto me amabas y me seguirías amando.
Como un sabio me pediste paciencia, rogaste que mis obsesiones se esfumaran.
Vos siempre supiste cuanto amor te tuve fue mutio.
Una vez más me diiodte que ese a las adversidades tu paso por la tierra había colmado tus expectativas.
Como siempre e pediste que no llorara tu ausencia temporal.
Con el corazón hecho jirones volví a decirte cuanto te extrañaba.
Tu respuesta fue breve “ Lo sé ma”.
Comprendí con el dolor mñas profundo que no podñias acercarte para que diera rienda suelta a todo mi amor, amor que nació cuando te traje a la vida y permanecerá junto a mi hasta el último instante de mi vida.
Una brisa helada nos envolvió, escuché que me pedías que regresara al mundo de los terrenales. Te prometí hacerlo sin llorar pese a que la angustia doblaba mi cuerpo.
Tu sonrisa y tu luz me guiaron hasta la orilla del lago, esos segundos reafirmaron la intensidad dek amor que siente una madre por su hjo.
Es tarde el cielo se vistió de colores magentas y violetas, no tardarán en encenderse lasprimeras estrellas que se adelantan a los primeros destelos de la Luna.
Mis sentimientos son contradictorios, pude alcanzar el cielo con las manos cuando vi tu imagen.
La desolación me tomó como prisionera haciéndome volver sola.
Sé que la ansiedad domina el raciocinio.
Te pido mi cielo que comprendas mis arrbatos por volver e tener a mi lado, un imposible sin embargo cabe la posibilidad que sea yo quien vaya a tu encuentro.
No temas jamás jaría nada d lo que pudieras avergonzarte.
Una vez más tengo que esperar que el dichoso tiempo se apure, mientras ello ocurre hijo de mis entrañas te rugo que jamás olvides canto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=RCojJrJ14H0
Friday, September 23, 2016
TU MIRADA ESTÁ EN MI ALMA
Hijito lindo tengo en mi alma tu mirada siempre presente.
Un día como hoy de hace trece meses te trasladaban a una institución de mayor complejidad en la búsqueda de una cura milagrosa que te permitiera seguir a mi lado.
En el trayecto en ambulancia me mirabas de una manera que jamás olvidaré.
Eñ ulular de la sirena no llegaba a aturdir el pensamiento.
Pese a que calláramos ese sonido sobrecogedor estaba indicando el final.
Iventé historias para distraerte, los dos pese a que lo calláramos sabíamos que tu destino era desplegar alas imaginarias para dar inicio a un vuelo eterno.
Vida sufriste demasiado y eso no es fácil de olvidar o tal vez lo sea para quienes tienen el espíritu templado por padecimientos terrenos.
Mi mayor tesoro en cinco días partiría para siempre, en ese instante la soledad apareció como una tempestad que voltea a un navío que se desliza por aguas turbias.
Fueron cinco días donde el dolor y tu padecimiento aumentaban.
Ningún profesional encontraba una luz de esperanza que te rescatara de la proximidad de la muerte.
Recuerdo que durante ese breve lapso de tiempo tu vocecita se apagaba día a día, nunca fue obstáculo para que nos dijeramos cuanto nos queríamos y cuando el habla agitaba tu corazón, tomados de la mano conversábamos a través de la mirada.
Busco la tuya en las noches donde las estrellas visten de gala el firmamento.
Siento que tus ojos me regalan las caricias que hace tiempo no recibo, los besos que se pierden en la inmensidad celestial.
No es fácil despertar cada día pues cada uno de ellos marca la ausencia del ser que más amé en la vida.
Me parece escuchar tu voz cansada diciéndome “no llores ma”.
Me desespera no haber podido hacer nada para evitar la tortura de l dolor físico.
Me dabas fuerzas cuando percibías que caía eso me permitía ahogar el llanto en mi garganta para morigerar tu pena.
Bastaba mirarte para entender tu agobio.
Varias veces me preguntaste si me había dado cuenta que ya no tenías fuerzas para hablar.
Muchachito sabio que soportó estoicamente los estudios más tortuosos.
Infinidad de veces te escuché implorar a los médicos que hicieran todo lo posible por salvarte pues tenías que cuidar a tu mamá.
Tu fortaleza ante el dolor fue admirable.
La sonrisa que antes iluminaba tu rostro había mutado a una mueca que intentaba parecerse a aquella.
Siempre tomados de la mano pues sentías que te ibas lentamente.
Todas las madres aman incondicionalmente a sus hijos, sin embargo mi alma comenzaba a desgarrarse cuando me decías que te sentías en total desamparo, temías que te pasara algo y mamá no estuviera a tu lado.
Ese evento nunca hubiera ocurrido necesitaba imperiosamente estar cerca de ti, abrazarte, besarte con la intención de disipar us miedos, la palabra que mejor define ese estado es terror.
Ambos teníamos idénticas percepciones, como añtañi no necesitábamos conversar para saber que pasaba por la mente del otro.
Sé que tu tránsito a otro plano fue trranquilo, bastaba mirar tu rostro inerte para saber que habías partido en absoluta armonía con los caminos que señala ese Ser Superior que te estaba esperando con los brazos abiertos para contener ese cuerpo tan dañado.
Tu luz es mi guía, es tan potente que me levanta cuando nota que es difícil salir desde la profundidad de los escombros que me han ocultado,
Sos el que con esfuerzo va sacando piedra y tierra para que vuelva a ser la madre que tuviste, esa madre que muchas veces no encuentra el motivo de su existencia, pues la razón de la mía eras vos.
Tu espíritu alegre era capa de sacarle una sonrisa a las piedras.
Un ser que se destacaba por sus virtudes, el pensamiento brillante que se adelantaba a los acontecimientos.
Mi pequeñp sabio sé que en el Universo estás bien, quiero creer que otros ángeles como vos son tu eterna compañía, que las mariposas que tanto admirabas han llegado tan alto que por un instante podés sostenerlas wntre tus dedos para luego dejarlas volar y se posen en las flores que pueblan el Edén.
Mi hijo adorado también creo que allá en la inmensidad celestial puedes escuchar música ejecutada por ese ejército de ángeles que te acompaña y te enseña cómo es vivir en el centro del Universo.
Estás en pleno aprendizaje de esa vida nueva que el destino eligió para vos.
Quiero que sepas que trato con poco éxito de no llorar tu ausencia, es difícil cuando se ha perdido al ser al que se le dio la vida.
El tiempo a veces me dice que deben transcurrir horas que no se pueden calcular para mitigar el dolor de tu partida.
Como te imaginarás a veces le reclamo, no porque esté en mi el deseo de finalizar un duelo impuesto en contra de mi voluntad.
Mi mayor anhelo es que me veas parecida a la mujer que fui antes, una fémina que debe buscar excusas para ocultar las lágrimas que tanto te dañaban.
Quiero que te sienta orgulloso de tu madre, que veas que voy saliendo de un pozo sin suelo del que no es fácil emerger.
Anhelo que el paso del tiempo no sea motivo para traer el olvido de todos los que manifestaron que te amaban.
Busco mil maneras de contactarme con vos te tengo a mi lado.
Quero que me cuentes como es la escalera que lleva al Reino de los Cielos, la imagino gigantes con sus barandas adornadas por coloridas flores.
Quiero pedirte que me ayudes en el ascenso que tanto espero para fundirnos en un abrazo eterno.
Mientras ello ocurre le pido a tu alma que nunca olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=Oxz9OJaR_ZA
Wednesday, September 21, 2016
EN CADA FLOR TU RECUERDI
La casualidad quiso que nos encontráramos en el vivero,
Es una apasionada de la naturaleza.
Es época de renovar plantas y flores,
El jardín del fondo de su casa es lindero con la mía, en muchas ocasiones la encintré trabajando junto al jardinero.
Tiene buen gsto a la hora de ordenar los diferentes canterios,
No mezcla especies sino que forma matas de de la misma especie.
Al advertir mi presencia me saluda con cariño, sé que algún día lo hara con efusividad pues ambas tenemos gustos parecidos.
Como ella no aputo el tiempo, prefiero que todo se vaya dando de manera natural, apurar una charla con una mujer como ella sería alejarla pues en algunos de nuestros encuentros me ha dicho que es sumamente reservada.
Quizñas con el paso del tiempo pueda convertirme en algo más que una conocida.
Me gusta escucharla para todo tiene una respuesta, alguna vez me contó que le hubiera fustado tener habilidades con las manos y por ejemplo intar los colores de la naturaleza.
Con ella hablamos de música, libros que son su pasión tanto cmo la escritura.
De los títulos que le he nombrado no desconoce ninguno, apasionada de la música y cualquier otra manifestación artística.
Me cuenta que quiere renovar las flores de su hardín, lo único que dejará será un cantero de ciclamen de color blanco con algunas pintas moradas, eran las flores preferidas de su hijo amado y nadie osaría decirle que las reemplazara por otra variedad.
Sé que en cada especie florida está presente la memoria de su muchachito.
No hay día que no lo recuerde, en esos instantes en su mirada se nota que las lágrimas pugnan por salir de sus ojos cansados de mirar el vacío que le produjo la partida de su niño, así suele referirse a ese ser luminoso que entiende está junto a Fios.
Abonamos a compra como es grande en horas de la tarde llegarán a nuestros domicilios,
La invito a tomar un café me dice que prefiere caminar, el día está soleado y curiosamente sin viento.
Juntas cubrimos un trayecto de varias cuadras.
Caminamos lentamente para aspirar el aire primaveral, nos detenemos a admirar diversos jardines.
Con voz queda me cuenta del dolor que le produjo la muerte temprana de su muchachito.
Por lo que me ha contado debe ser durísimo para una madre perder a un hijo qye se trajo a la vida sin pensar que cuando nacemos todos los terrenales tenemos fecha de vencimiento y es la muerte la encargada de recordarnos que en cualquier momento nos iremos sin cargar equipaje.
Trato de sacarla de un tema tan doloroso como conmovedor.
Me hablla de sus obsesiones la primera es saber si supi demostrarle a su hijo cuantolo amó y lo sigue amando.
La otra, igual de profunda es el olvido de quienes dijeron amar a ese ser tan lleno de luz.
No quiere para su hijo el olvido de parte de quienes dijeron quererlo con el corazón, los que como ella no comprenden una muerte tan prematura, sin embargo ciertas actitudes para con ella la llevan a pensar que aquel camina a pasos agigantados.
Ne confiesa que actitudes como la indiferencia además de ser dolorosas y agregar cicatrices a las existentes eran esperadas por ella.
Me explica que de ninguna manera quiere ser el centro del universo, que es respetuosa del tiempo de los demás así como de sus obligaciones pese a ello no puede dejar de sentirse extrañada y abrumada por esos comportamientos.
Dejará que el tiempo fluya, sin apuro, las circunstancias serán quines avalen sus presentimientos.
Retoma la converaciónhablando de ese ángel que está al lado de Dios, es syy pensamiento constante.
No olvida decirme que despertar cada día le produce sentimientos encontrados, la mayootía de las veces siente algo parecido al odio pues sabe que cada día cuando despierte nunca más recibirá el beso de su hijo,
Vuelve a interrogarme como lo hiciera en otras ocasiones cuánto tiempo puede estar una madre sin acariciar a su hijo, sin tocarlo, sin sentirlo aún cuando su recuerdo permanezca intacto en su alma.
Les aseguro qye no tengo respuestas para esa pregunta tan acuciante como nostálgica.
Esrá preparada para todo excepto para resistir la ausencia de su hijo adorado, dice que abte las circunstancias adversas qye se presentan a diario no siente angustia por ella sino pena por las sonrisas fatuas que muchas veces le han regalado.
Promete venir a conocer mi jardín, la recibiré con alegría, es una mujer valiente que pese a la tragedia se mantiene de pie, sé que su hijo la sostiene y la cuida desde otros cielos.
No tuve el placer de conocer a ese muchachito, solo lo he conocido a través de las palabras y actitudes de su made, por ello me tomo el atrevimiento de pedirle a ese ser angelado que nunca plvide cuanto lo quiere su mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=u8CV75F33z0
Tuesday, September 20, 2016
SOÑAR A TU LADO ETERNAMENTE
Vida de mi alma quisiera por unos instantes ser la dueña del tiempo, un tiempo eterno que no necesitara contar con relojes que determinaran su duración.
Por ello quiero que mi sueño a tu lado sea eterno.
No importaría si las luces rosadas que aparecen al alba nos indicaran que es hora de despertar a un nuevo día o cuando el crepúsculo tiñe el cielo de violetas y magenta anunciando la aparición de las primeras estrellas titilando el el firmamento formado una corte imaginaria para darle paso a la luna que con sus destellos plateados cubrirá la mitad del universo propiciando encuentro no exentos de romanticismo.
No necesito nada de eso me conformo con pasar los minutos que Dios seguramente nos regalaría para estar juntos.
Tener la posibilidad de acunarte entre mis brazos como cuando eras un niño, acariciarte hasta que en mis manos apareciera el tono rojizo que provoca el toce con la piel.
Nada de eso me molestaría con tal que esta utopía por un breve lapso de tiempo propiciara las carias que una madre regala al hijo de sus entrañas.
Como lo escribiera otras veces necesito mirarte, sumergirme en la profundad de tu mirada que hacía innecesarias las palabras.
Jamás voy a asumir que no estás a mi lado ergo nunca encontraré resignación a mi pena.
Comprendo a quienes lo hacen, no los juzgo para eso está Dios que observa cada uno de nuestros pasos, movimientos o pensamientos.
No puedo aceptar tu muerte, es algo tan demencial que rehuso hacerlo.
Sos mi hijo y jamás me cansaré de repetir que los hijos no deben morir.
Para mi despertar cada dñia es la peor condena.
En mis conversaciones tan particulares con Dios no ceso de preguntarle para qué y por qué me dejó aquí
La razón de existencia siempre fuiste vos.
Pese a tu edad me enseñaste que siempre había algo por hacer en el mundo de los terrenos.
Desde hace más de un año busco ese hacer y no lo encuentro.
En la cápsula de cristal que me contiene solo tiene cabida mi familia chiquita, no me alcanzará la vida terrena para darles las pequeñas cosas cotidianas que me permiten avanzar un poco más en esta existencia que me ha tocado.
¿Para qué avanzo?
Aún no he encontrado respuesta a ese interrogante.
Los seres terrenales avanzan cuando tienen un objetivo a cumplir en mi caso desde que no estás he llegado a la conclusión que no tengo nada que amerite mi permanencia en la tierra.
No quiero que te pongas triste, físicamente estoy bien, algunas ilusiones se han truncado, las e aceptado porque sé que decidí por la mejor opción en el momento de determinar ciertos eventos que hacían más pesada la mochila que cargo.
No es verdad que el duelo dure un año como dicen todas las personas que han perdido un ser querido, no es lo mismo que un hijo.
Cumplí tu voluntad pero cuando pienso que tus cenizas están contenidas en una caja de noble madera no puedo evotar derrumbarme.
Me siento desbordada por un dolor que la ausencia agiganta.
El abismo cenagoso en el que vivo no tiene suelo por ko tanto no sé cuanto más pueda comenzar a emerger.
Eras mi sostén valeroso.
Estoy seguro que con tus ganas de vivir me hubieras sacado de aquí.
Hace poco tiempo negaba ayuda profesional hoy la necesito para contener el desborde emocional en el que estoy sumida.
Conocés como nadie mi pensamiento por la sencilla razóon que en comunión de mentes nunca creímos que haya profesionales que tengan pócimas mágicas que ayuden a atenuar los dolores del alma.
Siempre me pregunto casi de manera obsesiva si mientras estuviste a mi lado pude o supe demostrarte mi amor incondicional, estimo que sí, otras veces la soledad abrumadora agiganta las dudas.
Tengo la certeza de haberte amado hasta que el corazón sangrara.
Sabées que te extraño de una manera que no se puede describir con palabras.
Pese a que no estás sabés que sos el pilar que me sostiene son saber cual es el fin de seguir.
Solo pido a Dios que se acuerde de mi, no es mucho lo que pido Quero soñar a tu lado sin importar el tiempo, si es breve el dolor seguirá eternamente, si es extenso, solo saber que soñaremos juntos colmará todas mis expectativas.
Mientras esperamos te musito al oído jamás olvides cuanto de quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=4MkVwZaJCF4
Sunday, September 18, 2016
BUSCO TU LUZ
Querido mío, he caminado por senderos que alguna la vida compartida nos dio la grandiosa felicidad de transitarlos juntos.
Acudí a un sitio que te gustaba, una especie de camino de madera en cuyos lados las flores resplandecían en su esplendor.
Siempre llegabas al final primero que yo.
P uedo escuchar tu risa por haberme ganado otra carrera más.
Nunca olvidaré que reías con toda la cara, tus bellos ojos color caramelo derrumban chispitas de luz doradas,
Te veías hermoso, reuerdo haber tomado fotos de esos instantes sagrados y al preguntarte donde las habías guardado me respondías alegremente que o se habían ido preguntándome a continuación si tenía memoria, te contestaba que si, entonces sin poder dejar de reírte me decías, todas las fotos están guardadas en tu mente, no es necesario tenerlas en un papel que ocupa un lugar innecesario.
Así eras vos tan simpático como coherente.
Te confieso que hoy me gustaría tener esas fotografías para admirar con nitidez tu profunda alegría, la búsqueda incesante de sucesos positivos para que nuestra complicidad fuera plena.
Nunca pude retarte por la desaparición de las fotos,
Pensándolo con raciono tenías razón.
Los momentos compartidos, las imágenes de nuestros paseos siempre estarán presente no solo en mi retina sino en los compartimientos de mi alma enrejada.
Dicen que el alma de los humanos es pequeña sin embargo hay espacio para colocarle rejas imaginarias y en cada espacio tienen cabida todos los eventos que nos endulzaron la vida.
Siempre me preguntabas el por qué de la diferencia entre los seres terrenales y los humanos no fue difícil que comprendieras quelos terrenales carecen de corazón mientras que los humanos fueron dotados de una sensibilidad especial que los hace estar siempre pendientes de las necesidades de quienes los rodean.
Puedo gritar al mundo que mi hijo adorado era un ser especial un jovencito dotado de un corazón enorme que iba más rápido que sus pensamientos.
Un sr de luz que Dios necesitaba a su lado para mostrarle los caminos correctos,
Sabés que nunca voy a aceptar tu ausencia.
Desesperadamente busco tu luz para no repetir errores que pudieran avergonzarte.
Tu luz me llevará a no cometerlos quiero que allí donde estás estés orgulloso de tu mamá,
Te cuento que hoy todos los paisajes conocidos se encuentran borrosos.
Envueltos en la bruna del tiempo que no cesa en su derrotero.
Las flores no regalan ni fragancia ni color, temo que al final del camino en lugar de encontrar el que me lleve a tu lado vuelva a caer en un espacio cenagoso en el que no puedo hacer pié para emerger y volar hacia vos.
No existen palabras que puedan describir acabadamente los sentimientos de una madre cuando de sus brazos le han arrancado al hijo de sus entrañas, es imposible cuantificar el dolor de la ausencia,
Te ruego me tengas paciencia, ignoro cuanto tiempo me demandará encontrarte para fundirnos en el abrazo de la eternidad y nunca más separarnos.
Mientras tanto te musito al oído que jamás olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=1KMdn1UJHFU
Saturday, September 17, 2016
SIEMPRE TE NECESITARÉ A MI LADO
Hijo de mi alma dará mi vida para lograr que el tiempo retrocediera hasta ubicarse en el momento que nadie imaginaba que estabas aquejado por una enfermedad mortal.
Sabés que a esta altura del mes los recuerdos se aglutinan en mi mente pensando que una uz de esperanza cambiaría los designios de tu destino.
Muchas veces me preguntaste por qué todos los terrenales nacíamos con un destino que marcaba la distancia entre la vida y la muerte.
Eras chico y quería explicártelo de una manera que entendieras, fue así que te dije que todos los terrenales venimos a la vida con un libro imaginario.
Un texto que solo tiene escritas unas pocas hojas escritas, el resto de las páginas son hojas de suave y fino papel de arroz que se usaba hace milenios y se irça escribiendo mientras Dios disponga que debemos permanecer en suelo terrenal.
Niño curioso y perceptivo me preguntaste si podías escribir en ese libro te respondí que no era necesario pues mientras latiera nuestro corazón cada hoja se iría completando sola.
En aquellas estarían plasmadas nuestras vivencias fueran gratas o desafortunadas.
Con tus ojos de caramelo te quedaste observándome,
No llegabas a comprender que el libro de la vida lo escribe alguien muy especial que tiene la capacidad de ver todo lo que ocurre a cada humano.
Ese día me interrogaste sobre la diferencia entre humano y terrenal, quise que entendieras que todos los que habitan la tierra son seres terrenales y la diferencia entre estos y los seres humanos radica exclusivamente en la capacidad de comprender las necesidad de los últimos de ser compasivos ante los problemas que sufren sus iguales.
Todos mientras vivimos somos seres que pertenecen a la tierra, los menos han sido dotados con la virtud de ser humanos.
Humanos que se conmueven ante el dolor de los otros y buscan mitigar el sufrimiento que por causas diversas puede tener un ser terrenal.
Sé que esa explicación te convenció a medias hasta el instante en que comenzaste a sufrir y nadie encontraba paliativo para mitigar el calvario que vivimos los dos.
En los momentos que la vida te comenzaba a alejarse de tu cuerpo supe que sabias o presentías el más triste de los finales.
Te recuerdo casi sin voz me pediste te relatara la historia del vendedor de ilusiones que habíamos conocido en un viaje.
Te sorprendió en aquel entonces que el hombre de aspecto frágil desplegara su manta en un puesto de artesanías y sobre la misma no depositara objeto alguno.
Pese a la blancura de esa manta la curiosidad nos llevó a preguntarle como tantos otros turistas qué objetos vendía, la respuesta fue tan sincera que conmovía las fibras más íntimas de quien se acercara a ese hombre tan especial.
Notamos que era ciego, ante nuestras preguntas nos respondió que para vender ilusiones no necesitaba el don de la vista, su negocio marchaba muy bien.
Nadie permanece indiferente cuando el producto a adquirir es una ilusión.
La mayoría de las veces no cobraba absolutamente nada, recaudaba solo lo necesario para sobrevivir.
Muchos le agradecían sabias palabras que llegaban al alma.
En aquel momento en su viejo turbante dejamos dinero como hacían todos los viajeros.
Mi vida anío encontrarme otra vez con ese ser de figura pequeña, cabellos encanecidos por el paso del tiempo y mirada nublada por el destino.
El vendedor de ilusiones solo prodigaba palabras de aliento con amorosa actitud.
Desde que te has ido lo busco en cada plaza de la ciudad, en cada feria artesanal.
Un hombre que vende ilusiones sin pedir ninguna retribución es un ser especial.
Anhelo con el corazón desgarrado por el dolor verlo otra vez.
Quiero que sepa que necesito comprarle una ilusión atemporal.
Ilusión que me permita aún cuando sea por unos segundos tenerte a mi lado, llenarte de besos, besos ausentes desde hace más de un año.
Quiero hacerle saber que para mi es primordial para seguir tener la remota posibilidad de acariciarte, sumergirme en tu mirada serena para que mi alma comience el período de restauración.
Los tatuajes dejan cicatrices, no quiero que desaparezcan son parte de mi vida sin vos, necesito aplacar el agobio y la angustia que produjo tu partida tan injusta como inesperada.
Son los hijos quienes despiden a sus padres es demencial dar vuelta la ecuación.
Seguiré caminando lo que me queda de vida hasta encontrar a ese ser magnánimo que sabe mirar con los ojos del alma.
Sé que en un recodo del camino lo encontraré para concretar la ilusión de verte otra vez.
Estoy dispuesta a espera el tiempo que determine Dios, contarle a ese ser invidente que los hijos no deben morir.
Decirle cuanto te extraño, contarle que mi existencia no tiene sentido ni razón de ser desde que no estás.
Tengo la certeza que ese hobre de apariencia pequeña iluminará el camino que debo recorrer para que mi mayor ilusión se convierta en realidad.
Necesito que me lleve por los senderos de luz para encontrarte.
Hijo de mi corazón el camno a recorrer es largo, no sé cuanto tiempo insumirá llegar a tu lado.
Es mi único objetivo a cumplir, mientras esperas mi llegada solo te pido que jamás olvides cuanto te quiere tu mamá.
https://www.youtube.com/watch?v=rLRCdamydjo
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