Friday, September 26, 2008

PIEL DE ÉBANO




La fiesta inaugural de Beijing, había sido majestuosa, en su isla jamás había visto algo así.
Las bailarinas y los gimnastas formaban figuras de ensueño.
Ellas ataviadas con coloridos vestidos jugaban con las sombrillas, ellos dejaban adivinar los cuerpos esculpidos.
La ceremonia fue seguida por millones de personas en todo el mundo, la música tenue permitía hacer volar la imaginación.
El instante mágico se produjo cuando se encendió el famoso pebetero, el fuego de la llama olímpica encendería a todos los atletas, los fuegos artificiales tiñeron el cielo nocturno hasta confundirse con las estrellas que suspendidas poblaban el firmamento.
Él ,orgulloso lucía la banda ,en su cintura apoyaba la bandera de Jamaica, flameaba como las alas de los pájaros de alas coloridas.
Representaba a una isla de ensueño donde el mar azul era el marco perfecto para que se destacran las flores del lugar, todos estarían pendientes de sus atletas.
Las preseas doradas intentarían opacar el sol.
Por unos días atrás quedarían las miserias
Le había quitado horas al sueño para entrenarse, quería alegrar a los habitantes de su sufrida patria, obteniendo la preciada medalla dorada.
El calor hacía que por su piel de ébano corrieran las gotas de sudor, asemejando a las esferas transparentes que produce el rocío y traviesas se depositan en las corolas de las flores.
Los pies apenas tocaban la pista, parecía que ese hombre fibroso estaba dotado de alas.
La respiración entrecortada, el corazón parecía querer estallar, miró a los costados estaba solo en minutos más sería consagrado ganador.
La tribuna estalló en aplausos, al llegar a la meta acostado en el suelo agradeció a Dios por haberlo dejado cumplir otro sueño.
La medalla dorada parecía un sol en su pecho, contrastaba con el color de la piel.
Tomó el ramo de rosas rojas, lo levantó y la dedicatoria fué para ella.
Cientos de kilómetros los separaban, la sonrisa de perlas iluminaba la cara del maratonista.
Mañana ella lo esperaría en la playa, vestida con su bikini multicolor, otra vez le rendirían culto al amor.

BALCARCE ESQUINA ILUSIÓN







Inició el trabajo siendo casi un niño, debía ayudar a sus padres , inmigrantes que habían huido de la guerra.
La familia eligió para establecerse un sitio alejado de las grandes ciudades, construyeron una casa pequeña el resto del terreno sería utilizado para cultivar la tierra, en el fondo de la vivienda un corral contenía aves y las jaulas de los conejos.
La venta de los animales les ayudaría a sobrevivir los primeros tiempos.
El destino que es sabio llevó al pequeño Juan a trabajar en un taller mecánico, ahí fue modelando su pasión por los fierros.
Después del almuerzo la siesta en el campo era obligatoria.
El pequeño obedecía a sus padres, sabía que el descanso era necesario.
Se aseguraba que el padre durmiera para salir de la humilde casa, al lado vivía el cuidador de una estancia, los árboles alineados apenas dejaban verla, la vista se perdía entre las plantaciones, parecían no terminar nunca, los girasoles giraban sus pétalos dorados buscando la caricia del sol.
Anselmo tenía debilidad por ese niño rubio de mirada celestial, el mejor regalo que podía hacerle era llevarlo a pasear en tractor.
Una tarde calurosa en la que los pájaros se habían ido a dormir, Juancito puso en marcha el vehículo, la primera experiencia hacia brincar el corazón del pequeño, la emoción brillaba en sus ojitos color de cielo, había logrado mover la máquina.
El dueño del taller confiaba en el muchachito, cuando los autos estaban arreglados, dejaba que Juan los probara por los caminos de tierra, por el espejo retrovisor observaba la nube de polvo que buscaba confundirse con el cielo.
Fueron años muy duros, Juan era un adolescente trabajaba todo el día para ahorrar, su sueño era comprarse un auto viejo, no le importaba que no funcionara, con sus manos lo arreglaría.
Años después Juan Manuel Fangio, sería conocido como el corredor número uno del mundo.
Caballero como pocos corría guiado por los sentimientos.
Todas las fábricas de renombre querían que manejara sus prototipos.
Recorrió el planeta, fue agasajado por todas las clases sociales incluyendo monarcas y princesas
Todos querían sacarse fotos al lado del pentacampeón mundial.
Pocos conocían la tristeza de esos ojos cristalinos, las carreras le habían impedido formar un hogar.
La vida que llevaba no era compatible con el amor, muchas mujeres compartieron sus noches.
Agradecía los lauros obtenidos, las burbujas del champagne descorchado en el podio, muchas veces se confundían con las lágrimas del corredor, añoraba Balcarce y la primera ilusión.

Thursday, September 25, 2008

CARTAS AMARILLAS




Buceo en mis recuerdos, añoro épocas pasadas, donde podíamos expresar el amor con la pluma que deslizaba sobre el papel.
Caen las hojas del almanaque, ellas no serán capaces de llevarse mis recuerdos.
Intento caminar por la orilla de la playa.
El atardecer pinta de rosados y púrpuras el cielo, el sol se esconde para darle paso al nacimiento de las estrellas.
Llevo mi anotador, me gusta escribir mientras las olas danzan.
A lo lejos escucho una música desconocida, el cantante me hace vibrar, advierto que no es él sino el recuerdo de nuestro amor.
Un pájaro intenta regresar a su nido, desde el aire me regala una pluma color amarilla, me pregunto si de ese color serán nuestros sentimientos.
Lloro, las lágrimas se mezclan en la arena con el dibujo que dejan las olas cuando mueren.
Te escribo unas líneas, antes intenté esculpirlas en mi corazón.
“No quiero que nuestro amor se lo lleve el agua, estoy aquí como siempre, sintiendo tus brazos que rodean mi cintura, el calor de tu boca busca mi cuello, lentamente nuestras ropas caen, es el momento de entregarnos para siempre.
Busca en el fondo de tu corazón, allí estaré eternamente.
No me conviertas en un trozo de papel cuyas letras se van borrando con el tiempo.
El amor verdadero no se permite morir apenas duerme”
Cuando leas el contenido de esta carta piensa, cierra los ojos, permite que como antes nuestros sueños se acaricien.
Extiendo mis brazos para abrazarte, los destellos de la luna se reflejan en la arena dibujan tu sombra, quiero aferrarla entre mis brazos.
La brisa nocturna me trae soledad y silencio.

http://es.youtube.com/watch?v=wc8p-INFlTY

Tuesday, September 23, 2008

EL PARAGUA




Sveltana y Sergei se aman, están atentos a los preparativos del casamiento, antes de la ceremonia, ella le confesará su pasado, ha determinado concluir con su vida de espía.
De ahora en más se dedicará a conformar la familia que siempre soñó.
Nada debe ocultar al hombre de su vida.
Le propondrá mudarse lejos, América los esperará para siempre.
En sueños imagina la casa, convencerá a su futuro esposo que la misma esté cerca de una playa, el mar con su inmensidad será quien transporte los pensamientos de la muchacha.
No le importa alejarse de su familia, en tierras lejanas tendrá la propia.
Sobre la cama espera el vestido de novia, blanco como los copos de nieve que tapan la plaza.
Irina, su madre eligió las piedras más bonitas para bordarlo, en cada cuenta irá depositado el cariño que le tiene a su única hija.
En el jardín de invierno se llevará a cabo la fiesta, las mesas han sido cubiertas por manteles blancos terminados en finas puntillas, sobre ellos pequeños arreglos florales contendrán las velas y sus lágrimas de cera.
Será una recepción digna de una reina, nada hace presagiar la tragedia.
Sveltana tiene tiempo, toma su paraguas y se dirige a la basílica.
Todo está en órden, tal cual lo planeado.
Camina sorteando la capa blanca resbaladiza, imagina el festejo.
No advierte que Palev la sigue, imposible reconocerlo tiene el rostro cubierto con un gorro de piel.
Acomoda las flores que ornamentarán el sitio.
Fija la mirada en los techos cóncavos de la iglesia, parece la entrada al cielo.
En un rato más entregará su renuncia, hasta ese instante deberá cumplir con la última misión.
Etérea camina sobre la alfombra.
Sueña con un futuro rodeado de niños, extasiada cree escuchar sus sonrisas de almíbar y caramelos.
De su brazo cuelga el paraguas, el mango contiene información valiosa, sabe que será la última vez que expondrá su vida.
Bucea en la mirada de Sergei, es el amor de su vida.
Un disparo certero termina con la vida de la joven, los especialistas revisan el cuerpo, imperiosamente buscan el papel que contiene la fórmula.
La sangre de la muchacha ha teñido de rojo los códigos secretos que estaba a punto de entregar.
La lápida muestra dos fechas 1903-1932, incólumes como la muerte.

Friday, September 19, 2008

MAMÁ Y YO




Valeria llora desconsoladamente no sabe por cuanto tiempo no verá a su mamá.
Por un tiempo, su mamá, se alejará de su familia , ella extrañará cada rincón de la casa donde alberga el amor de sus hijos, fruto de un amor intenso, único.
Adora las plantas que ha plantado con sus propias manos, se acerca la primavera, lo indican las flores que muestran graciosas cada capullo.
Esta noche conversará con su hija mayor, no será fácil partir cuando el amor trata de retenerla ama a sus hijos con locura, no quiere dejarlos solos, son la razón que perite despertar cada día.
Hijita ¿Podrás comprenderme?
No mami, te quiero siempre a mi lado jugando.
Pequeña te aseguro que es la última misión, todo será como antes.
Mami te quiero, no quiero perderte.
Nena te prometo que regresaré pronto para compartir nuestros juegos.
No mami, te extraño, nunca entenderé tu trabajo.
Pequeña debo viajar en el tiempo, algún día podrás comprenderlo.
Mientras tanto Agostina debajo de su vestido pega las bolsitas de papel que le raspan el cuerpo.
Le duele la distancia, sabe que será la última misión.
Años después el mundo reconocerá su destino de espía.
Adherido a su cuerpo lleva información que permitirá en el futuro no haya guerras.
Llega el tiempo de las condecoraciones, el espionaje terminó con éxito.
Entrega todos los informes, renuncia a sus tareas de espía.
Regresa, ,encuentra un páramo, el lugar que ocupaba la casa está vacío, el jardín se ha convertido en un paisaje cubierto de pasto ,no puede ver nada del pasado.
No escucha la voz de sus niños.
Llora amargamente.
Un ángel se acerca.
Lo escucha, es Vale.
Mamita libraste a la humanidad de los peores presagios , espiaste a los malos.
Te aseguro que con mis hermanos extrañamos tus besos el aroma a pan tibio.Papá no pudo soportar tu ausencia nos dijo que emprendería un viaje extenso, sabemos que desde las estrellas nos mira cada día, lloramos cuando está nublado no podemos verlo brillar en las estrellas.
Estamos orgullosos de vos, aquí en la sucursal del paraíso, esperamos tus caricias.
Mamita mira nuestras alas, con ellas acariciaremos tus penas.
No olvides jamás cuánto te queremos.

RECUERDOS DE BUDAPEST




Atrás había quedado la fama, la infancia menesterosa contar las monedas para el alimento diario.

Nunca olvidaría la noche en que murió su madre, era todo en su vida, el cariño de Bess no pudo suplantar ese amor casi enfermizo, vestida de lentejuelas multicolores la vida no le había dado la posibilidad de procrear.
Se amaban con locura, pese a todo siempre rondaba en la relación el fantasma de su madre.

Sumido en la depresión decidió alejarse de los escenarios, donde como pájaros los naipes volaban en sus manos.
Nunca más se colgaría atado con un saco de fuerza de los edificios más altos de Nueva York para renacer como el Ave Fénix.
La relación se deterioraba, la ausencia de hijos profundizaba la distancia.
En todas las caras que aplaudían sus destrezas, encontraba la mirada ausente de su progenitora.
Nada le importaba sin ella.
El paso del tiempo mostraba el desgaste físico del escapista, cada día sentía la dificultad que aparecía al despojarse de las cadenas que lo habían privado de la libertad en un juego , no le satisfacía emerger de las profundidades liberado.
Bess, su esposa lo esperaba ansiosa para abrigarlo, sin embargo el frío gélido le recordaba a su madre, sin ella nada tenía sentido, ni la gloria y los laureles podían proporcionarle un poco de paz.
Cansado, sin fuerzas, decidió darle un cambio radical a su vida.
La tarea sería otra, se convertiría en espía, debía desenmascarar a los que jugaban con las ilusiones de los crédulos.

Aún después de muerta Cecilia, sería su guía.

La soñaba durmiendo y despierto, quería sentir nuevamente esa voz que lo arrullaba cuando niño, en la lejana Hungría.

Esa noche se contactaría con un espiritista, necesitaba una señal de su madre.

La reunión se concretó por la noche, velas, incienso, flores, papeles suspendidos en el aire enrarecido, en medio de la sesión el médium tomó una hoja, escribió una frase.
Con el alma lacerada descubrió el engaño.

Al leer la misiva observó que estaba escrita en un idioma desconocido por su mamá .
Lloró amargamente por el frustrado encuentro.

A partir de ese instante quien fuera conocido como el gran mago Houdini, comenzó a perseguir y espiar a quienes se burlaban de los sentimientos ajenos, jamás permitiría la deshonra a los recuerdos de quien lo había traído a la vida.

Los recuerdos de Budapest dolían en el corazón.

Convertirse en espía, sería el mejor tributo de un hijo a su madre, tarde, muy tarde nuevamente el destino los había unido.

EL RELICARIO




África se pasea por los jardines de la casa, como en cada viaje le gusta despedirse de las flores que la ornamentan, mientras aspira la fragancia de las flores recuerda las que le regalaron en la fiesta de sus quince años.
La recepción se había llevado a cabo en la casa de su padre un hombre de fortuna que vivía en una mansión en las afueras de Madrid.
Como todas las jóvenes provenientes de familias acomodadas tuvo la oportunidad de asistir a los mejores colegios de la década del veinte, terminadas las tareas escolares, se dedicaba a bordar el vestido que luciría en la pomposa fiesta.
Cientos de invitados concurrirían al agasajo.
En el momento de ver ataviada a su hija con un largo vestido, el padre le entregó un regalo, un relicario de oro macizo con incrustaciones de piedras preciosas sostenido por una cadena del mismo metal.
Después de degustar exquisitos platos, comenzó el baile.
Graciosa se entregaba a todos los invitados, un joven rubio observaba la reunión, en minutos tendría entre sus brazos a la cumpleañera.
Sabía que la muchacha era adicta a las aventuras, por ello le ofreció reclutarla en la KGB, allí recibiría el adiestramiento necesario para convertirse en la mejor espía de la década.
Aprovecharían el murmullo de los invitados para escapar.
En pocos días se reunirá en Moscú con las autoridades de la organización para la que trabajará.
Fue reclutada su trabajo era óptimo pese a la juventud.
Nadie dudaría de esa joven mujer de belleza inusual, para la ocasión vestiría un atuendo sencillo.
El relicario que lleva en su cuello guarda información codificada reunida durante meses.
Las autoridades del Kremlim la reciben en el palacio.
En la oficina quedan unos pocos empleados el oficial los despide, le ofrece una copa de vodka a la recién llegada.
Lejos de miradas extrañas decodifican la información, ello les permitirá tomar por asalto en pocos días la ciudad enemiga, tomando posesión de todo lo que encuentren a su paso.
África regresará a España antes de la contienda.
Durante su estadía se recluirá en un convento, deberá resguardar el cambio de nacionalidad.
Las misiones se suceden con la misma rapidez que cambia su nombre.
Con nueva identidad, Patria, desciende de los cielos en paracaídas, lejos quedó el amor de su primer marido, prefiere la aventura que le proporciona el espionaje.
Esta vez deberá interceptar comunicaciones, se aproxima una nueva guerra mundial, como siempre se irá unos días antes de comenzada la contienda.
Recalará en París por un tiempo, no puede olvidar sus tiempos de niña mimada, ahora como Ivonne se casa con un escritor, del que se divorcia tiempo después.
Cansada de los lujos y el bienestar regresa a Moscú.
Pese al paso de los años conserva la belleza de antaño, mirar sus ojos es idéntico a sumergirse en el mar.
Se reencuentra con Igor, el desconfía de Ivonne, igual la enamora, se aman en la clandestinidad.
Una noche de fiesta en las que ambos han bebido demasiado, intenta sostener a su mujer, por última vez, se entregarán al amor en el agua, ella ríe ,producto del alcohol, la pasión los desborda.
Igor debe vengar la traición de su mujer, entre juegos con una daga atraviesa el corazón de su amada.
El relicario fiel compañero de sus andanzas, brilla en su pecho inerte.
Lo arranca con desdén, al abrirlo sabe que el próximo muerto será Él.

Tuesday, September 16, 2008

CABALLO ALADO




Poseidón quería conocer la vida terrenal, para ello salió de las profundidades de las aguas, necesitaba conocer la raíz del universo, atrás quedarían las madres de sus innumerables hijos, nacidos del amor o a veces del aburrimiento.
Al llegar a la playa encontró a una bella muchacha, lánguida opacaba los rayos del sol, las piernas bronceadas, esbeltas podrían ser las columnas de cualquier monumento de la época, su pequeño biquini dejaba volar la imaginación adivinando las armoniosas formas.
No dudó un instante quería poseerla, le propuso matrimonio, vivirían en una cueva de nácar en el fondo del océano, como condición la muchacha pidió regresar alguna vez a la playa.
Juntos se internaron en el mar de aguas color turquesa, la danza de las olas los acunaba, si la felicidad tuviera un instante, seguramente sería ése.
Extasiada admiraba el paisaje submarino, las medusas ondulaban su larga cabellera.
Antes de llegar a la caverna, momento en que se produciría la ceremonia, le dijo que era necesario cambiarle el nombre, a partir de ahora sería Demeter, ignorando que el elegido era una maldición.
Presentía que no sería la única en la vida de ese hombre aceptó la propuesta, quería entrar a ese mundo diferente.
Con vistosos corales Poseidón fabricó las alianzas, el amor que se profesaban no tenía en cuenta las mitologías.
Se amaron intensamente, peces multicolores alegraban a la feliz pareja.
El canto de las sirenas acompañaba a los desposados.
Las algas serían el alimento de los enamorados, otras con bacterias lumínicas alumbrarían las noches de pasión.
Algún buzo atrevido nadaba, regocijándose con las figuras de los amantes, mudo observaba la comunión de los cuerpos.
Un remolino los separó violentamente, el paisaje de flores, algas y estrellas de mar había desaparecido, lentamente emergía a la superficie.
Desolada, descansó en la playa, dolorida apretó su vientre, en minutos nacería el hijo del agua.
El pequeño Arión asomaba a la vida sin conocer su terrible destino.
Los abuelos lo convirtieron en caballo alado, ello le permitiría recorrer el cielo, la tierra y el mar benevolente.
Solo en su mente albergaba el recuerdo de su madre.

Sunday, September 14, 2008

CÁPSULA DE CRISTAL






Unieron las placas de vidrio con láminas de acrílico, sería la primera vez que el mundo observaría a través de la red, un recital submarino.
Habían preparado el suceso durante meses, el planeta entero captaría las imágenes retransmitidas por internet, el estaría encerrado en la burbuja para darle la bienvenida a la llegada de las ballenas a los mares del sur.
La mañana se presentaba gélida, el cielo celeste, sin una nube, tímido el sol intentaba entibiar los cuerpos, el resto lo haría la música.
Javier se introdujo en la caja, desde la superficie enviarían el oxígeno necesario para llevar a cabo el evento, probaron el sonido.
Todo estaba acorde a lo planificado.
Comenzó el descenso, el cantante miraba el paisaje submarino, las praderas de Posidonia se balanceaban rítmicamente, bancos de coral ofrecían una vista inigualable de belleza y color.
Brillantes formaciones rocosas daban amparo a las sirenas, peces multicolores formaban una avenida, anémonas acuáticas regocijaban la vista.
Debía comenzar a cantar, emocionado, temía que en ese instante la voz fallara, el micrófono de última generación temblaba en las manos del artista.
Las canciones se sucedían, delfines curiosos se acercaban a la casa de cristal parecía que sonreían, bailando con los acordes musicales..
Javier se sentía un elegido, gozaba de la naturaleza submarina, podía cantar para darle la bienvenida a las ballenas, que eligieron este rincón del planeta para traer a la vida a sus crías.
En las aguas frías del Atlántico nadie las molestaría, no serían presa de cazadores furtivos, podrían criar a los ballenatos hasta los once meses, para después enseñarles el camino de todos los océanos en absoluta libertad.
Millones de personas disfrutaron del recital, el cantante sumó otras realidades a su vida.
Casi en un susurro comenzó a recitar:


“Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me dio dos luceros que cuando los abro

Perfecto distingo lo negro del blanco

Y en el alto cielo su fondo estrellado

Y en las multitudes el hombre que yo amo”


Comenzaba el ascenso a la superficie, guardaría en su alma tan bella experiencia.

Friday, September 12, 2008

FESTEJO SUBMARINO





Erik acaba de cumplir cinco años, lo festejará en el jardín con sus compañeros.
Mamá Lía le preparó una torta con forma de submarino, en el periscopio irán las cinco velitas.
La maestra ejecuta en el piano canciones infantiles.
Las luces se apagan, iluminan el salón la llama de las velitas.
Ahora le cantan el feliz cumpleaños.
La fiestita termina con cantos y regalos para el homenajeado.
Recibe juguetes, entre ellos se destacan unos bloques, con él podrá armar naves, veleros y también un submarino igualito a la torta con la que su madre lo ha homenajeado.
Con temperas de colores los plasmará en una hoja.
Dibuja el mar tan celeste como el cielo, deja un lugar para las gaviotas, solo él las ve, cuando le pregunten por ellas dirá que están volando sobre los mares lejanos.
Tiene una imaginación prodigiosa, juega y rie, contagiando a todos.
Les cuenta aventuras por vivir, en el submarino los llevará a todos, compartirán cada uno de sus sueños.
Por la noche su mamá lo arropa, afuera está nevando copiosamente.
El niño duerme.
Es el capitán de la flota, en pocos minutos desaparecerán de la superficie, alborotados miran el paisaje.
Las algas bailan su danza verde, los corales se abren para dejarles paso.
La panza de las ballenas los acompañan en este viaje sin fin.
Las sirenas vestidas de lentejuelas multicolores regalan sus sonrisas, miradas de pestañas arqueadas alucinan al niño.
Quiere seguir comandando el viaje de sus sueños, mira los peces multicolores, se escuchan los silbidos de los delfines.
Se aproxima una tormenta, el agua se agita pierde la visión por un instante.
Una puerta se abre suavemente, es mamá Lía con la bandeja del desayuno, un beso en la frente termina de despertarlo, caricias, sonrisas y una lágrima furtiva.
Erik se esconde debajo de la almohada es la única manera de atrapar sus sueños.
Al mando del submarino atravesará los mares de la inocencia.

EL GALEÓN HUNDIDO




Esperaba en el espigón la hora de sumergirse .
El color del mar en el horizonte se confundía con el cielo, solo los diferenciaba el sol que sonriente obsequiaba el calor de sus rayos dorados.
El tiempo cálido le había permitido utilizar un traje de neoprene corto, esa malla adherida a su piel cautivaba a los hombres que desde la lancha hacían los preparativos del evento.
Todos observaban la esbeltez de la joven, las piernas bronceadas e interminables aparecían desnudas apenas salpicadas por gotitas de sal que dejaban las olas en su interminable danza acariciando la frialdad de las piedras.
En ese instante apareció su compañero de aventuras, asemejando a un Adonis por su innata belleza.
Se colocaron los tanques de oxígeno, controlaron los relojes, todo un mecanismo perfecto para posteriormente emerger de las aguas y contar sus vivencias.
Deberían deslizarse por la cuerda de acero en búsqueda del galeón hundido.
A pocos metros de la superficie el contacto con los cuerpos los hizo vibrar, a través de las antiparras podían sentir el calor de las miradas, chispas imaginarias brotaban de los ojos de ambos.
A medida que descendían la luz del sol se opacaba, un manto de algas, se transformó en cabellera de la muchacha.
En el fondo del mar observaron el viejo galeón.
Fotografiaron los bancos de corales que lo rodeaban, el verde de las plantas submarinas daba el marco perfecto a la escenografía acuática.
Las sirenas callaron sus tristes voces, escondidas detrás del buque sumergido observaban a la pareja, cientos de coloridos peces nadaban muy cerca.
El tomó una estrella de mar para obsequiarle a su compañera colocándola tan cerca del pecho que podía sentir los latidos del corazón un tanto acelerado.
Lentamente le quitó las antiparras, el frío del agua hacía que rodaran las lágrimas.
La proa se conservaba intacta, tomaron muestras para llevar a la superficie, él la rodeó con sus brazos, descolgaron los arneses que los mantenían unidos a la cuerda para emerger.
Las caricias se sucedían, convirtiéndolos en una figura única.
Turbada se entregaba una y otra vez al hombre de sus sueños.
Pequeñas burbujas subían a la superficie del espejo de agua.
Mañana volverán a sumergirse, buscarán el tesoro que reposa en el fondo del mar.
Llegaron al cofre, demoraron en abrirlo, al lograrlo cientos de monedas de oro y piedras preciosas se mostraban ante la vista de los enamorados.
Lo cerraron cuidadosamente, era hora de regresar al espigón.
Mañana volverían a nadar en las profundidades, en ese escenario acuático renovararían el amor naciente.
Mudo testigo del suceso sería el casco oxidado del galeón, esta vez las sirenas cantarían la más bella melodía.

Thursday, September 11, 2008

CRIMINALES EN LIBERTAD


Sol se había graduado, por la noche se llevaría a cabo el festejo, volvería a reencontrarse con su amor prohibido.
Las amigas le prestarían ropa para la fiesta, estrenaría una prenda, regalo de su mamá, color rosa idéntica a sus ilusiones.
Los brindis fueron excesivos, los hijos del poder violentaron , mataron a la mujer niña.
Se sucedieron las marchas pidiendo justicia, las velas lloraban lágrimas de cera.
El juicio monótono arrojó poca luz, otra vez el poder se hacía presente, permitiendo a los criminales alojarse en cárceles vip.
Sol vive en las estrellas, como muchas chicas de su edad que sufrieron la tortura que sesgaría sus vidas.
En la tierra los padres siguen llorando la ausencia, el dolor es más grande cuando aparece la injusticia.
Ella desde otras galaxias irradia luz, quiere iluminar a sus acongojados padres.
Tal vez ,cuando no sea demasiado tarde los asesinos de la joven vuelvan a sitio del que jamás debieron salir.
Está cansada, logrará el descanso eterno en el momento que reine la justicia.
Desde las estrellas, se convertirá en vigía, la historia nunca más debe repetirse.
Cuando perciba que los hombres no se venden, cerrará los ojos para siempre.

Tuesday, September 09, 2008

LA BAILARINA


Primera bailarina del teatro se destacaba por su belleza.
Cosechó viajes y galardones.
La felicidad la esquivaba siempre, pese a todo creía en el amor, Alina fue la mejor obra de su vida.
Cansada de las discusiones optó por el mal menor, separarse, en el placard descansaban los trajes de tul bordados, las zapatillas de punta, ésas que al calzarlas la asemejaban a un pájaro sobre el escenario.
Debía mantener a su hija, aceptó un contrato en un salón, la paga era buena.
Llegó a su casa de madrugada, detrás de la puerta, él, la esperaba, la discusión se tornó violenta, los gritos despertaron a la niña.
Declaró ante la justicia varias veces, tenía temor de acusar al asesino de su madre.
A los veinte años conoció al amor de su vida, nació su primer hija, al mirarla a los ojos recordó a su madre.
No permitiría que la causa prescribiera, el asesino estaba libre.
En el juzgado contó el horror vivido esa noche.
Asistió al juicio ,en brazos llevaba a su hijita, ella le daba fuerzas, la declaración de Alina permitió esclarecer el asesinato.
Esposado, después de haber escuchado la sentencia, no se atrevió a mirar a su hija.

Monday, September 08, 2008

XIBÉ







En la tierra sería un anciano, luego de la muerte nunca aclarada de su hija, optó por alojarse en Andrómeda.
Lejos de todo, cerca de los recuerdos.
Necesitaba quietud para atenuar el dolor por la pérdida de Xibé, la veía en el fulgor brillante de las estrellas.
La causa había prescripto por inacción de la justicia, no había culpables, eso habían dictaminado después de un largo juicio.
La niña de su vida, experta nadadora había aparecido en el fondo de una pileta.
Una a una las puertas se fueron cerrando hasta dejar impune el crimen de la pequeña.
Dejó todo en la tierra, en una pequeña cápsula llevaba todo lo referente a la desaparición de la niña.
Una noche de luna, la galaxia se vistió de luces blancas, era una señal, debería dejar el espacio celeste, en la tierra los jueces ahora ,eran justos.
Nadie recordaba el caso de Xibé, un investigador novato decidió reabrirlo.
En el estrado el juez declaró culpable a un viejito que se apoyaba en muletas.
El violador recibiría la pena máxima.
Tranquilo regresó a la galaxia que lo alojaba.
En paz esperaría la muerte, mañana podría abrazar nuevamente a su niña querida.

Saturday, September 06, 2008

REGRESO AL PASADO




Sabe que la ingesta de una sola pastilla le permitirá regresar al pasado.

La causa sigue su curso inexorablemente, el gran robo a la caja de caudales debe ser esclarecido. Confiado bebe, cree que de aquella época no hay sobrevivientes .

No dejó pistas.

El inspector mira los expedientes, desea cerrar el caso.

Un cabello de mujer permite realizar la prueba genética, aún conserva el perfume, le resulta conocido, vuelve a ensobrarlo.

Afuera un hombre avejentado, sonríe.

Busca entre sus ropas una dirección, camina libremente.

La casa se conserva idéntica, pareciera que los años no han pasado.

Detiene su marcha, detrás de la enredadera, ella despide a una joven muchacha, ambas tienen el cabello ensortijado, las ama de lejos, añorando el pasado en familia.

Una patrulla pide que exhiba los documentos, en la última hoja un mechón de dorados cabellos aprisionados como los recuerdos.

El ADN indica compatibilidad en las hebras de pelo.

Medios nacionales dan la noticia, regresó al pasado, pederá la libertad para siempre.

Solo en su celda llora por el amor perdido, los años no pasan en vano, siempre se vuelve al lugar del delito.

Otro caso resuelto, risas y llantos, acompañan el momento.

Friday, September 05, 2008

ÚLTIMA CONFESIÓN




Han pasado diez años, nadie sabe que Ramírez mató a la mujer que más amaba.

La ciudad está desierta, los mísiles terminaron con ella.

Descansa en la camilla del laboratorio, por sus venas pasa un líquido extraño, en otro estado de conciencia confesará el delito cometido.

Sebastián, su hijo está al frente de la investigación, dopado no lo reconoce, las preguntas se suceden, la voz entrecortada por los medicamentos relatan la historia.

“Trabajé en la sección homicidios de la departamental del distrito, resolví asesinatos, me ascendieron a jefe, trabajé demasiadas horas, quitándole tiempo a mi familia.

La vi con otro, busqué el revolver, un disparo certero terminaría con la vida de ella.

Quemé todos los expedientes que me involucraran, nadie tendría certezas, no soy inocente, mi condena será breve, no era yo quien empuñaba el arma, estaba loco”.

El sueño es profundo, el corazón parece aquietarse, Sebastián se quita los guantes, sabe que no podrá perdonarlo, lentamente cierra con las manos desnudas los ojos de su padre, quita las esposas que contienen las manos del hombre que vio como ejemplo, junto a un rosario las acomoda sobre el pecho inerte.

Ahora en paz podrá llorar a su madre.

Thursday, September 04, 2008

LABERINTOS SIN RESOLVER







Apenas puede abrir la puerta de la cápsula en la que vive, siente un dolor agudo en el pecho, arrastrándose llega hasta el espejo, busca marcas no las encuentra, un suspiro la desvanece.

El perito llegará en minutos, busca rastros que lo lleven a esclarecer el suceso.

No encuentra nada, se sumerge en un laberinto de conjeturas, observa el cuerpo inerte, lo examina varias veces, no deja de apreciar la belleza.

Sabe que la recompensa por encontrar al victimario será jugosa, podrá vivir en otra galaxia sin apremios.

Lejano escucha el silbido del viento, las cortinas de las aberturas danzan.

Voces y risas estridentes, no hay nadie, solo él y la muerte.

Pasan las horas, siente la presión de brazos gigantes sobre su cuerpo, apenas puede respirar.

Ella inerte sonríe, el laberinto parece cerrarse.

Mañana lo encontrarán en posición fetal, abrazado a una sombra.

No hay evidencias de sufrimiento, falta el primer cuerpo.

La investigación se sucede sin solución en el tiempo, todo desaparece.

Afuera , rozando el cielo la cápsula solitaria se hamaca al compás de la brisa.

Murmullos, carcajadas que se lleva el viento.

Varios personajes intentaron dilucidar el caso, todos desaparecieron.

Sin cuerpos el delito no existe.

LA ROSA BLANCA






La puerta quedó a medio cerrar, o tal vez haya quedado a medio abrir, nunca me gustaron los juegos de palabras que no conducen a nada.

Por esa abertura entraron algunos de mis sueños, otros quedaron esperando en el umbral.

Tengo miedo de dejarlos entrar, muchos de ellos vienen acompañados de amargura o quizás de lo cotidiano, sin embargo prefiero esperar.

Dejo que las horas caminen por la esfera del reloj, pensando que cuando marque las doce estarán unidas, como hace tiempo estuvimos nosotros abrazados por los pensamientos.

Recuerdo cada una de tus palabras, esas que vestías de paisajes soñados para que comenzara a amarte sin límites, pronto aparecerían los fantasmas que traen las dudas, en ese instante usabas vestimenta de guerrero, el hombre que jamás hubiera querido conocer, tu lengua de fuego no se convertía en dulces besos, emitías sonidos semejantes a una llamarada, sin querer o queriendo dañabas mi corazón inquieto.

Albergué en mi alma cada sensación que vivía, no sabía que estabas mintiendo.

Crédula te seguí a todas partes intentando concretar los proyectos, nunca le dimos importancia a nuestros respectivos pasados, los dejamos descansar más allá del espacio y el tiempo.

Recuerdo tu primer regalo, una rosa blanca que supo conquistarme con su delicadeza y fragancia, tarde vi que tenía espinas, me asombró que te rieras cuando observaste la sangre que manaba de mis dedos, en ese instante percibí tu mente perversa, gozabas con el sufrimiento ajeno.

El destino encendió todas las luces, no me permitiría equivocar el sendero.

Sabía que optimista buscaba el lado bueno de todo, era feliz en mi mundo de fantasías.

Nunca olvidaré la tarde en que descubrí que tenías una amante, hoy sé que sos el mentiroso perfecto, nada te importa.

No seré yo quien siembre de piedras tu camino, aún cuando no te des cuenta, aparecerán solas, serán fiel testigo de cada uno de tus actos .

Puedo contarte sin prejuicios que por fín me siento libre, la rosa blanca descansaba entre las hojas de mi libro preferido, sus pétalos tienen el color ocre que otorgan los años.

Encenderé la salamandra, sé que no es época, el sol anuncia la llegada de la primavera, los primeros brotes asoman en las plantas, temprano algunas flores comienzan a regalarme su aroma.

En la vida todo tiene su tiempo, ya no sos la rosa blanca de nuestros primeros encuentros, el fuego te convertirá en cenizas volarán hacia el infinito, ni siquiera serás parte de mis recuerdos, soy libre, he crecido, tengo una certeza, jamás lograrás la libertad que tengo, para mi estás muerto.

Cerraré la puerta con siete llaves y cerrojos, solo vivirán en esta casa mis propios sueños.

Wednesday, September 03, 2008

EL MAR, VOS Y YO




La puerta quedó a medio cerrar, nadie debe ver la cocina de sus sueños, alguna vez fueron compartidos, otros las dudas y el temor los deshicieron como si fueran infinitos granos de dorada arena.

Tuvo la suerte de vivir siempre cerca del mar, no importaba el nombre del sitio donde el destino la encontrara, siempre tenía tiempo para dedicarse a aquello que le gustaba tanto, contar historias propias o ajenas.

Acumuló tantos escritos que pensó era el momento de darlos a conocer en forma masiva, sin embargo algo retenía esas sensaciones, el temor al fracaso, no quería ni podía permitirse pasar por esa etapa, debía esperar.

Los rayos de sol,tímidos entraban por la ventana, era hora de comenzar el día, despertar a sus hijos, prepararlos para otra jornada escolar.

En minutos la bocina del transporte escolar anunciaría su presencia, con las manos en alto agradecía la sonrisa de los pequeños .

Dio las últimas órdenes a la empleada de la casa, regresaría antes que los niños.

Tomó su bolso y su compañera, la notebook la acompañaba siempre.

Caminó hasta la playa, el cielo diáfano y límpido, apenas una brisa tenue hacía danzar las olas.

Por fin estaban solos los dos, la inmensidad del océano y ella.

Buscó refugio entre las rocas, en ese sitio el agua las acariciaba, parecían dos amantes conociéndose.

Esta vez escribiría a quien había inspirado muchos de sus textos, el mar majestuoso e inmenso.

Una y otra vez el cursor bailaba sobre las letras, intentando eliminar las palabras repetidas.

Sabía que un agradecimiento no tenía que ser extenso, interrumpió por un momento la escritura, creyó ver dos figuras abrazadas que emergían del agua.

Asombrada miraba a la pareja que se amaba dentro del agua, la ropa pegada al cuerpo dejaba al descubierto las siluetas de los amantes, eran la imágen del amor sincero el que da y recibe sin pedir nada a cambio, solo faltaba un pintor que plasmara en la tela tanta belleza.

Cerró su portátil, tal vez mañana escribiría un cuento.

Ahora solo contemplaba y recordaba.

No sintió la presencia de su amor cuando la pareja acuática desapareció de la superficie.

Lentamente entre besos interminables y tibias caricias, desnudos se internaron en el espejo de agua, otra historia de amor continuaba.

Los delfines se acercaron a la costa, formaron una ronda plateada, ellos y el mar serían testigos de un amor indestructible .

Sunday, August 31, 2008

LA BORDADORA DE ILUSIONES





Es imperioso que cambie.

La puerta quedó a medio cerrar..., nadie debería ver el lugar donde ella bordaba ilusiones.

Laura era una mujer de belleza singular, el amor verdadero llegó a su vida una sola vez, amó sin concesiones, los sentimientos no conocían límites, el fuego lo alimentaba, por esa puerta a medio cerrar lo vio partir, en ese instante se derrumbaron las promesas, proyectos compartidos se esfumaban, estaba sola, debía tener fuerza para salir adelante.

¿Cómo hacerlo si siempre ese amor la había sostenido?

Decidió bordar ilusiones con hebras incoloras, en las noches solitarias sacaba los ovillos de hilo en varias canastas, sabía que algunos tomarían prestado un destello de luna para transformarse en plateado, a otros las gotas de rocío los convertirían en fibras nacaradas, la magia de la naturaleza haría el resto, de las flores tomaría los colores, del sol sus rayos dorados.

Una vez por semana en la mercería del pueblo compraba suaves telas de hilo blanco, para confeccionar sábanas, pañuelos, o lo que su imaginación quisiera.

Venían de otros pueblos cercanos a comprar sus creaciones delicadamente bordadas.

La clientela crecía igual que su soledad.

Una tarde apareció un apuesto joven, necesitaba comprar un regalo diferente para su madre.

Laura lo hizo pasar para que eligiera aquello que más le gustara.

Abstraído por la belleza de la muchacha apenas miraba las piezas bordadas que se exhibían ante sus ojos, no podía dejar de observar esa cara cincelada por un escultor, llamaba su atención la melancolía de una mirada tan mansa como el límpido azul del cielo.

Encargó varios pañuelos, idénticos a los que Laura utilizaba para secar sus lágrimas.

El trabajo estaría concluido en una semana.

Esa mañana Laura quiso dejar atrás la tristeza, se vistió con un jean que dejaba adivinar sus esbeltas piernas, una camisa anudada en la cintura completaría el atuendo, el cabello como una cascada caía sobre los hombros de la mujer.

No sabemos si los pañuelos llegaron a destino , hoy la puerta a medio cerrar deja ver a dos seres que se aman, atrás quedaron la soledad, el llanto, nuevamente el amor anida en el corazón de la bordadora de ilusiones.

Monday, August 25, 2008

SOY UN ÁRBOL




Mi tronco es rugoso.

Esta mañana observé que dos enamorados con un cincel tallaron su nombre para que perdure a través de los años.

Ella me robó una flor, graciosa la prendió en su larga cabellera, el inquieto cortó otras flores color naranja, para armar una corona, con ella adornaría la cabeza de su amada.

Vine de muy lejos, nací en Madagascar, me bautizaron con un nombre raro, no es necesario que lo memoricen igual se los digo, me llaman “Delonix Regia” no tengo muchas pretensiones, solo necesito para crecer el cariño de todos, también algunas gotas de lluvia se posarán sobre mis flores anaranjadas, otras sabiamente recorrerán mi cuerpo desnudo como el ébano para entrar a las raíces de la tierra, ese será mi alimento.

Estoy emplazado en la plaza principal de la Isla del Encanto, desde aquí escucho el rumor de las olas , puedo regalar mis flores a las parejas enamoradas.

Me gusta que los niños o ancianos descansen bajo mi sombra, bajo el arrullo de los pájaros que pueblan mi copa, en ellas hicieron nido las aves, por las mañanas me despiertan las gotas de rocío.

Sacudo mis ramas para que puedan beber los pajaritos que esperan el regreso de sus padres.

La brisa me mueve, bailo una danza desconocida, solo pueden verla los seres de corazón amplio.

Los obreros del municipio dicen que ocupo mucho espacio, van a trasplantarme al jardín de una casa, en ella viven dos ancianos mágicos, están solitos, sus hijos han partido en búsqueda de mejores horizontes.

No sé si adónde vayan encontrarán a mis hermanos, por las dudas me sacan fotos.

¿Cómo explicarles que no quiero ser una postal?.

Quiero seguir viviendo, que mis raíces perforen las entrañas de la tierra, soy feliz con poco, a todos les agradezco regalando mis flores anaranjadas, a ello le sumo el trinos de los pájaros que despertarán cuando el amanecer tiña de rosas y celestes el firmamento.

Por las noches me ilumina un destello de luna, hace que brille el color de mis flores, parecidas a las orquídeas.

Solo te pido que al lugar que me lleves lo hagas con cariño, devolveré tu gentileza obsequiándote mis flores naranjas.

Quiero seguir viviendo para alegrarte la vista, puedes fotografiar las sonrisas que nacen en mi panza, por dentro corre la sabia que me alimenta.

Quiero seguir creciendo, te pido me adoptes como compañía, sabré devolverte tu cariño.

Mira esa flor que está en la copa, esa que apenas abre sus pétalos a la vida, te la regalo, solo la cambio por un poco de amor a la naturaleza.

Aún siendo árbol, tengo sentimientos para compartir a lo largo de nuestra vida.

Sunday, August 24, 2008

EL ELEFANTE DE LA SUERTE







No podía despegarse de su amuleto, hasta que un día decidió volver a la realidad.
La empresa para la que trabajaba había sido privatizada.
Con el correr de los días todo cambiaba, atrás habían quedado las horas extraordinarias, las que le permitían pagar las cuotas del crédito hipotecario.
A pocos minutos de la ciudad el paisaje se transformaba, atravesando un bosque de eucaliptus, concluía la construcción de un barrio privado, antes de decidir la compra hizo cuentas, la cuota del préstamo era alta, sabía que trabajando de lunes a domingo, podía pagarla.
Por fin tendría su casa propia, eligió un bonito chalet, apartado de la entrada principal, detrás del jardín corría un río angosto de aguas cristalinas que permitían ver el lecho de piedras.
La vivienda era cómoda, grandes ventanales permitían que entrara la luz del sol, deseaba estar en contacto con la naturaleza, apartarse del ruido de las grandes ciudades.
Por la tarde firmarían el boleto de compra venta, en menos de una semana estaría habitando en la casa de sus sueños.
Realizó la mudanza sola, pese a ser una mujer bonita, el amor había sido esquivo.
Colocó los canastos en el salón tendría todo el día para dejar la casa como quería, comenzó por colgar los cortinados para lograr un poco de intimidad, a media tarde estaba todo listo.
En el refrigerador había colocado una vianda, era el momento de disfrutarla, al abrirla, encontró junto a la comida un pequeño envoltorio, estaba segura de no haberlo colocado allí, quitó el papel encontrando un pequeño elefante blanco de porcelana, en ese instante recordó que era el que su madre tenía como amuleto de la buena suerte, sonriendo por la travesura de su mamá lo llevó al modular, en la trompa colocaría un billete para que la fortuna la acompañara.
A regresar al trabajo encontró varios escritorios vacíos, algunos de sus compañeros habían sido trasladados a otras oficinas, la tristeza se apoderó de ella, ya no podría compartir momentos con ellos.
Por la tarde fue citada a las oficinas del gerente de la empresa, le comunicaba que sería trasladada a otra provincia, no quería mudarse a otro sitio, recién se había instalado en su nueva casa, aceptó el retiro voluntario.
Con la suma obtenida saldaría el crédito hipotecario, tenía treinta y cinco años, con su experiencia y antecedentes laborales, creía sería fácil conseguir otro empleo.
El vendedor de diarios conocía la situación de la muchacha, todos los días le acercaba los avisos clasificados.
La cuenta bancaria estaba vacía, los días se sucedían en forma monótona, en todos los sitios que visitaba le prometían llamarla.
Demacrada, sin fuerzas, esperaba que sonara el teléfono, no quería rendirse al arbitrio de una sociedad que la consideraba vieja para trabajar.
El elefante blanco de la suerte parecía mirarla, no podía ser, era una figura de porcelana.
Cambió su vida radicalmente, no tenía ganas de sonreír, las persianas de la casa permanecían siempre bajas.
Pasaba la mayor parte del día acostada, no se alimentaba.
Los vecinos alarmados dieron aviso a la guardia del barrio, el olor a gas era insoportable, la tranquilidad fué alterada por el ulular de las sirenas de una ambulancia.
La encontraron tirada sobre la alfombra del comedor, no pudieron salvarle la vida, en sus manos blancas y frías como el mármol, sostenía el elefante de la suerte.

Friday, August 22, 2008

EL ABANICO




No podía despegarse de su amuleto, hasta que un día descubrió que no servirían los talismanes para lograr el amor.

Se habían conocido en un concierto, a los dos les gustaba la música, esa noche el teatro estaba colmado, un pianista de renombre internacional lo visitaría, esperó a su hombre, nunca llegó a la cita.

Debía vestir en forma elegante, la ocasión lo ameritaba, con la ayuda de sus amigas, se preparó para el evento.

Optó por un vestido azul, haría juego con sus ojos, el talle ajustado permitía adivinar sus curvas esculpidas.

No llevaría joyas, solo un broche ajustaría el cabello dorado como el trigo.

En las manos un abanico profusamente bordado, regalo de su abuela, lo utilizaba para ocasiones especiales ,las varillas de marfil contenían las puntillas de encaje.

Llegó al teatro con tiempo, disfrutó del cóctel, todo a su alrededor era mágico.

Los hombres la miraban, asombrados ante tanta belleza, un leve rubor se apoderó de sus mejillas.

El acomodador los invitó a entrar a la sala, del techo cóncavo pendían arañas con lujosos cristales, asemejando gotas muy parecidas a las lágrimas de una mujer enamorada.

Las luces fueron bajando, un reflector iluminaba el escenario, en segundos aparecería el pianista.

Lo recibieron de pié, con aplausos y aclamaciones.

Las manos del artista cual pájaros acariciaban las teclas del piano arrancando las más bellas melodías.

El palco que ocupaba estaba ubicado cerca del escenario, frente al piano, la belleza de la música la transportaba, tuvo la sensación de estar desnuda, los acordes se apoderaban de su cuerpo, buscó el abanico para ocultar la vergüenza que la invadía al sentirse tan expuesta.

No lo encontró, nerviosa miró su falda, tampoco estaba en el piso.

Trató de cambiar sus pensamientos, concentrarse en las melodías, en ese instante advirtió que su abanico estaba sobre el piano.

El artista le dedicó una sonrisa.

Al finalizar el concierto el teatro quedó solo, estaban ellos dos en la inmensidad de la sala.

Le ofreció una sinfonía, no sabe cómo, ahora estaba en el centro del escenario, intentó recuperar su abanico, en ese instante el interprete se incorporó, los brazos rodeaban su talle, el fuego de las bocas propició besos lánguidos hasta convertirse en una hoguera de cuerpos que se encuentran.

Hoy están juntos, ella no sufre por la pérdida del abanico, encontró el amor verdadero, la música y los sentimientos acompañarán el resto de un destino compartido.

Thursday, August 21, 2008

HOMBRE GRIS










De terror es que no te animes a acercarte, no estamos en Buenos Aires Colonial, donde las distancias se acrecentaban porque no había caminos.


Entre la polvareda nacieron miles de historias, los buitres acechaban a sus presas para sembrar pánico, el mismo del que hacés gala hoy al no enfrentar tus problemas.


No hay objetos que se mueven solos, tampoco verás manchas de sangre, ni muertos que resucitan para darte miedo.


Los vidrios de los ventanales están intactos, el viento más fuerte es incapaz de romperlos, la calidez de la casa te espera.


Los fantasmas son parte del pasado, ese que no acostumbraste a alejar de tu vida.


El futuro es sereno, puedo aceptar que vivas en compañía de tus recuerdos, sin embargo no le encuentro razón de ser a tu terror de enfrentar la realidad lisa y llana.


No se moverá ninguna copa, no escucharás alaridos de personas sufrientes, el camino está despejado, la luz mala es una simple anécdota, tampoco es cierto que a la luz de la luna algunos hombres se conviertan en lobos y ataquen.


Son fantasías que viven en tu mente, los pájaros de Alfred Hitchcock, han perdido las alas después de tanto transitar en tu interior, donde solo tiene cabida la angustia.


No temas, no puede hacerte daño la espuma de las olas que vuelven del mar a la arena.


Escucha los latidos de tu corazón solo así serás libre para dejar de ser un alma en pena.


Buscá un objetivo, pedí que se cumpla cuando la luz del sol juegue con tu silueta, es la única forma de dejar de ser un hombre gris, esos si, asustan.


La vida transita por diversos carriles, elegí el del amor para ser un hombre completo, no defraudes a los que te aman sinceramente.


Dejarás de ser ese hombre descolorido y siniestro cuando te lo propongas, no importa, si será hoy o mañana, basta el intento, lo demás, el terror, no cuenta.


Sé feliz, con lo que tengas, será mucho si lo mirás con optimismo, la carga será menos pesada, solo de vos depende.

Saturday, August 16, 2008

LA VENGANZA DEL ÁNGEL




Los pobladores de la colonia sentían que algo faltaba para completar la plaza mayor.
Decidieron reunirse en la casa de una dama de la sociedad, el salón apenas se alumbraba con la luz de los candelabros, las velas dejaban suspendidas sus lágrimas de cera.
En la biblioteca, el gobernador charlaba con los hombres de la necesidad de completar el paisaje con una iglesia, para ello deberían aunar voluntades y esfuerzos.
Desmalezaron el predio para erigir la construcción.
El arquitecto plasmaba en el papel la imágen de la futura iglesia.
Especulador tenía todo calculado, la cantidad de voluntarios que trabajarían en la obra, lo harían por turnos, todos tenían que participar, estaba seguro que una vez concluída lo llamarían de todas partes, su mujer diseñaría los canteros de la entrada.
Las paredes estarían recubiertas de granito gris, la torre central culminaría con la figura de un ángel, sobre ella a más de treinta metros de altura, la cruz de hierro forjado se observaría desde todos los rincones del naciente pueblo.
La ambición lo desbordaba, buscaba bibliografía para erigir la catedral más bella, se puede decir que copió todas las características de una capilla ubicada en el corazón de África estaba tan lejos que nadie se daría cuenta que no era su obra, a él solo le importaba el dinero que recibiría por el diseño de la futura iglesia.
Un escultor trabajo la mole de piedra gris, hasta convertirla en un ángel de alas caídas, la mirada de éste parecía tan real que asustaba, esos ojos de piedra transmitían sentimientos encontrados, a veces paz, otras venganza.
Llevaron la pesada figura al fondo del predio.
A partir de ese instante comenzó la tortura, el arquitecto enfermó, un mal desconocido se apoderó de su cuerpo.
Con el último aliento le contó al sacerdote que lo asistía, la historia del ángel, éste aterrorizado lo encomendó a Dios.
Celebrados los funerales, los voluntarios continuaron con la obra, solo bastaba subir a la torre más alta la escultura del ángel.
Vanos fueron los intentos, siempre alguno se enfermaba mortalmente.
La viuda del arquitecto reclamaba el cobro por el trabajo del arquitecto, fue informada que percibiría el dinero cuando la catedral estuviera terminada.
Un domingo soleado decidió llevarle flores a su esposo, el vestido negro, le otorgaba más belleza, una mechas de rubio cabello, escavan del sombrero que cubría la cabeza de la mujer.
Buscó agua para los floreros, los acercó a la tumba de su esposo, mientras arreglaba las flores creyó sentir una mano, algo desconocido la atraía a las profundidades de la tierra.
Nunca encontraron el cuerpo de ella.
Asustados por tantas desapariciones sin sentido, los colonos decidieron coronar la torre solo con la cruz.
El ángel desapareció del predio, algunos cuentan que desplegó sus alas sonriente para volver a su destino original.
A la hora que se celebra la misa vespertina alguien desconocido entona melodías sacras, en ese instante la fragancia a rosas recién cortadas inunda la iglesia.
Los habitantes más viejos del lugar creen haber visto al ángel de alas caídas regresando al cielo, se toma de las nubes para lograr el ascenso.
Han pasado dos centurias, en el lugar que fuera depositada la imagen alada, el césped no crece, el lugar fue enrejado, por fuera cientos de flores y la luz de las velas que encienden los lugareños, acompañan los rezos de los que ansían crecer en paz duradera, sin odios ni venganzas.

Friday, August 15, 2008

LA CASA DE LOS MISTERIOS






Greta y María eran hermanas, vivían en el campo, la casa era cómoda entre las dos se repartían las tareas para mantenerla, por las tardes se sentaban debajo de los durazneros que serpenteaban el ingreso a la vivienda, para dedicarse a labores manuales que luego venderían.

Distraídas en su trabajo no escucharon la llegada del chasqui, en sus manos traía un sobre de madera dirigido a ellas.

Colocaron la tela bordada sobre una mesa.

Debían viajar a Buenos Aires, Eugenia, su única tía había fallecido, les había dejado como herencia una propiedad, junto al escrito se encontraba la llave de la casa.

Mientras una preparaba el equipaje, la otra iba a contratar la carreta que las llevaría a destino.

Algunos vecinos le pidieron que tomaran recaudos, el dueño no era bien visto por su carácter tosco.

Saldrían por la mañana el viaje insumiría casi dos días, dos caballos negros tiraban de la carreta, el hule negro del techo las protegería de las inclemencias del tiempo.

Unos minutos antes de llegar los caballos se mostraban inquietos, hasta el punto de desbocarse entre saltos y relinchos.

Las hermanas bajaron, caminarían la media legua que les faltaba, sobre las calles de tierra rozaban las puntillas de sus enaguas, a pocas cuadras se veían los adoquines que conformaban el asfalto.

La vivienda parecía abandonada, el pasto crecido llegaba hasta las ventanas.

Un cuervo con sus melodía gutural les dio la bienvenida.

Encendieron velas y faroles para iluminar el salón, quitaron las sábanas que cubrían los muebles, sacaron las telarañas de los cuadros, por primera vez tenían miedo, era tarde, con la luz diurna conocerían el resto de la propiedad heredada.

Greta limpió la mesa, allí apoyó la canasta en la que habían traído algunas provisiones.

Cansadas por el viaje se recostaron en unos sillones, intentarían dormir unas horas.

La madrugada las encontró despiertas, abrazadas escuchaban toda clase de sonidos, puertas que se abrían y cerraban solas, los vidrios de las ventanas comenzaron a romperse, salieron al jardín para comprobar que no había viento, en ese instante las paralizó un lamento, parecía la voz de la tía fallecida.

No era posible Eugenia hacía varios días había sido sepultada.

Las hermanas creyeron que esos pequeños sucesos se debían al cansancio, de la mano ingresaron a la casa.

Sumidas en un sueño profundo no advirtieron que los ruidos seguían.

El primer rayo de sol las despertó, no podían creer aquello que se presentaba a sus ojos, todo estaba ordenado y limpio, habían desaparecido las sábanas que cubrían los muebles, los cuadros desprovistos de telarañas, las imágenes parecían haber cobrado vida, sobre la mesa de la cocina dos tazas de café humeante y galletas tibias.

El piso de baldosas blancas estaba manchado por un hilo de sangre fresca, intentaron quitar la mancha, se mostraba resistente hasta convertirse en un charco, siguieron la marca llevaba a una habitación, la puerta de madera se quejaba al abrirla.

Apenas pudieron mirar el interior sobre la cama descansaba el cuerpo de Eugenia.

Esa casa fue vendida muchas veces, siempre los ocupantes encontraron lo mismo, el cuerpo de una mujer atravesado por una daga.

Pasados doscientos años en el sitio que se levantaba la casa, hay una plaza, inexplicablemente en el centro de ella crece un rosal de flores blancas, sus pétalos son cortados por una línea color rojo sangre, cuando cortan sus tallos pareciera que el rosal que nadie puso allí emite un quejido, la sabia que las alimenta, también es colorada.

Thursday, August 14, 2008

LA ESCLAVA






Aisha había nacido en Mozambique, de raza mulata, desde pequeña se destacaba por su belleza.

De niña jugaba a orillas del mar Índico, le gustaba juntar caracoles con los que enhebraba collares, algunos para uso propio otros para vender a los turistas.

Su padre, hombre con escasos valores morales, había enviudado, comerciaba telas de seda y otras especies de la zona.

En pocos días arribaría al puerto un crucero , en el llegarían ciudadanos de todo el mundo.

Aisha era la menor de siete hermanos, el arribo de la nave de lujo animó a su padre a vender a su hija, cobraría una buena cantidad de dinares que incrementarían su fortuna, a la vez no tendría que preocuparse por la educación de la adolescente, única mujer de la familia.

Entre el pasaje viajaba un científico de pocos escrúpulos, las actividades que llevaba estaban reñidas con la normalidad y buenas costumbres, buscaba la perfección del ser humano sin importarle el sufrimiento de sus potenciales pacientes .

Sedujo a Aisha, la pidió como esposa, no le importaba la edad de la jovencita.

La ceremonia se llevó a cabo en la playa, auspiciada por el jefe de una tribu.

Para la ocasión Aisha eligió un vestido de satén rojo, como único adorno una flor roja cubriría su cabellera negra.

La joven se negaba a consumar el matrimonio, en represalia el marido la sometía a los peores castigos, disfrutaba verla sedienta en el desierto, la tierra resquebrajada quemaba los pies de la muchacha, cuando la veía exhausta la sumergía en las aguas del mar.

Pese al sufrimiento Aisha seguía en su negativa, odiaba al hombre que su padre había elegido como esposo.

Una noche la obligó a posar para fotos de dudosa calidad, con las imágenes armó un álbum que sería ofrecido en sitios lujosos.

Usaría a su mujer para sus fines, conseguir información para su proyecto, conocer todo los detalles de las agencias de espías en beneficio propio.

No le importaba que su mujer se entregara a otros hombres con tal de conseguir su objetivo.

Una noche calurosa, la muchacha se negó a concurrir a un hotel, la encerró en una de las habitaciones de la vivienda que ocupaban, allí ella comprendió que se había casado con un monstruo, nunca conformarían una familia.

Con unas copas de más él llegó a la casa, el efecto del licor lo hacía transpirar, el pelo largo había quedado pegado a su rostro, la mirada inyectada en sangre la asustaba.

Llenó la bañera, como pudo lo arrastró hacia ella, lentamente lo desvistió, aterrada observó uno de los tatuajes, en su brazo izquierdo observó la imágen de una calavera de ojos rojos, una flor del mismo color adornaba los huesos de la cabeza.

Introdujo a su marido en el agua, ejerció presión hasta dejarlo sin respiración.

Cuenta la leyenda que Aisha, jamás volvió a su pueblo, no pagó por la muerte de un ser abyecto, escapó de las miserias humanas.

Hoy vive en una choza de un pueblo pequeño, su piel de mulata mutó al blanco, a la orilla del mar espera que otro crucero se acerque.

Con el elegido compartirá su única fortuna, una escultura cubierta de piedras semipreciosas.

No ha perdido las esperanzas de encontrar un amor sincero para siempre, en ese instante comenzará la historia de una mujer que dejó de ser esclava.

Wednesday, August 13, 2008

ALUCINACIONES





Se había convertido en adicto a la bebida.

No soportaba la soledad que había aparecido con la desaparición repentina de su esposa.

Intentó quitarse la vida varias veces, una y otra vez revivía, sentía recelo por los tratamientos.

En sus momentos de lucidez recordaba a Lucía, habían compartido tres años intensos, amorosos.

En uno de sus tantos viajes decidió fotografiarla en todos los paisajes que conocía, la recordaba vestida con una túnica blanca, sus pies descalzos caminaban por la tierra resquebrajada, etérea iba en dirección a las nubes que poblaban el cielo casi límpido.

Escuchaba con claridad su risa, idéntica al canto de los pájaros cuando despiertan en los nidos.

Cuando quedó solo, empapeló las paredes de la casa con las fotos de ella para sentirla cerca.

Una vez más había desistido de un tratamiento para sus adicciones, la casa que habitaban se había convertido en un museo, cuando estaba sobrio colocaba las flores que a ella le gustaban en sus retratos.

Poco a poco fue vendiendo todas sus pertenencias, conservó una cama y una mesa donde siempre había una botella de licor.

Pese a ser un experto en sistemas nadie le daba trabajo, todos conocían su adicción.

Cansado de vivir, una noche bebió demasiado, con pasos inseguros se dirigió al cementerio, las manos se enterraban en la tierra, hasta que por fin dio con su amada.

Solo extrajo la cabeza, se negaba a creer que una cara hermosa tallada por un escultor se había convertido en huesos de color marfil.

Tambaleando llegó a la casa, pintó la calavera de negro, dibujó en las cuencas de sus ojos figuras de color rojo, sobre la cabeza colocó una flor igual a las que Lucía admiraba.

Afuera la tormenta arreciaba con fuerza, los relámpagos vestían de violeta el firmamento, el grito de los truenos cortaba el silencio.

Pasos inseguros lo llevaron a la playa, quería morir en ese instante para reunirse con ella, no estaba alucinando, el cabello negro, mojado se pegaba a la cara confundiéndose con la larga barba.

No sabía nadar, el instinto lo llevó a las profundidades del océano.

Días después varios rescatistas lo encontraron abrazado a una roca de forma indefinida en el fondo del mar.

En la superficie revisaron sus ropas, en el bolsillo del pantalón encontraron la foto de una mujer de singular belleza, la imágen devolvía una angelical sonrisa.

Tuesday, August 12, 2008

RECUERDOS DEL DESIERTO




Los turistas no imaginan que entre el mar y la cordillera, el paisaje muestra el desierto inconmensurable.

Han llegado de diferentes países del mundo, el guía los lleva a conocer un puerto de aguas profundas, todos sacan fotos para guardar en sus recuerdos, en la retina quedará el ida y vuelta de grandes embarcaciones que transportarán las riquezas de los pueblos hacia lugares lejanos.

Por la tarde harán una cabalgata por la costa de arenas blancas.

Otro grupo se dedicará a bucear, al principio serán sostenidos por arneses, los más osados bucearán libremente.

Marcos lleva su cámara submarina para capturar las imágenes de las entrañas del océano, a medida que desciende la luz del sol se opaca, en semioscuridad, fotografía todas las especies, graciosas las algas se mueven bailando una danza desconocida, le queda bastante oxígeno en el tanque, suficiente como para llegar a una roca de forma desconocida, obnubilado ante tanta belleza, la fotografía desde varios ángulos, más tarde en la superficie preguntará qué es esa forma rocosa que descansa solitaria en el fondo del mar, no se atreve a tocarla, peces de colores nadan alrededor de ella formando vistosos círculos, parece una escultura olvidada.

Llega a la superficie, comenta con sus compañeros de viaje su descubrimiento todos coinciden en la belleza que emana esa formación rocosa.

Es hora de ir al hotel, el almuerzo compartido los llena de alegría, mañana realizarán otra excursión apasionante.

La tarde libre les permite disfrutar la playa.

Los rayos de sol se filtran por la ventana, desde allí filma la cordillera majestuosa, todos los colores se han fundido en esos picos que intentan acariciar el cielo.

Hoy irán a conocer el desierto, una experiencia diferente.

Las camionetas esperan a los turistas, deberán recorrer cientos de kilómetros, el paisaje va cambiando, atrás en perspectiva pueden observarse los últimos árboles, la cinta asfáltica da paso a la tierra resquebrajada.

A los costados unas cuantas casas de adobe albergan a los lugareños, pocas veces reciben visitas.

Marcos fotografía el caserío, en todas las viviendas en el frente, la imágen de una calavera de ojos rojos pareciera vigilar a los visitantes, en su cabeza llevan una flor de idéntico color a esos ojos que ya no miran.

Una joven descalza los acompañará hasta las puertas del desierto.

Aymará conoce el camino, la brisa suave levanta nubes de dorada arena.

Ella camina descalza, Marcos la fotografía tantas veces como su cámara lo permite.

En el camino de regreso le ofrece conocer otro mundo, donde la vegetación que la muchacha ignora, pródiga puebla la naturaleza.

En un mundo sin miserias comenzará otra vida, esta vez Marcos será su guía para siempre, el desierto solo será un espejimo para estos seres que el destino eligió para transitar juntos idéntico sendero.

Sunday, August 10, 2008

SONRISAS DE CARAMELO








Un solo día no alcanza para festejarlos, son almas inocentes que esperan todo de nosotros, los mayores

Para este día deseo que más que un regalo los niños sean respetados, que puedan ejercer sus derechos, que no se los utilice para trabajar en nombre de quien sabe qué.

Quiero que las niñas vuelvan a jugar con las muñecas, inventando historias propias o ajenas, que nunca las alcancen las manos de los asesinos sin armas que solo lucrarán con la inocencia de sus cuerpos.

Hoy vi niños mostrando sus juguetes orgullosos, ayer otros chicos recibieron su vuelo de bautismo, los imaginé con el corazón latiendo a mil por minuto.

Somos responsables de ellos, no nos piden venir al mundo de manera irresponsable, debemos cuidarlos desde que están en la panza de las madres, trabajar por ellos.

Mi patria es extensa, mientras mis hijos rompían el papel de los regalos, pensaba en los niños del norte de mi país, solo por citar un ejemplo,esos que juegan y cuidan a las llamas o cualquier otro animalito que los alimente.

Allí me puse a pensar que la desidia es mala en todos los órdenes de la vida, pero se agranda cuando va dirigida a los más chicos.

Hoy, mañana y siempre, sueño con verlos jugar, estudiar, para que crezcan sin diferencias.

Espero que algún alma inquieta haga algo por tantos nenes desvalidos que soportan la indiferencia.

Quiero sus sonrisas manchadas de chocolates y caramelos, necesito que sientan el amor que muchas veces se les niega.

Quiero que en mi país crezcan ciudadanos, sin importar los colores políticos.

Piensen son chiquitos, algunos provienen de hogares en los que falta alguno de los componentes.

Por una vez seamos justos y a todos esos chiquitos que están solos esperando, tengamos la grandeza de regalarles una sonrisa.

A ti niño solo te prometo que cambiaré tus días, solo necesito que me digas que si, para integrarte a mi familia, te aseguro te llevarás bien con tus hermanos, no habrá diferencias.

Cielito de las montañas vengo a decirte que culminó tu espera, mientras el sol acaricia los paisajes de esta bendita patria, me siento a mirar como corre el agua por el cauce del río, cientos de pajaritos cantan una melodía.

Regálame tu sonrisa de dientitos robados, para poder abrazarte y decirte bienvenido a casa, te quiero.

Friday, August 08, 2008

DIOS DE LAS AGUAS






Federico Insúa era ambientalista, en el tiempo que le quedaba libre, se dedicaba a su otra pasión ,el ilusionismo.

De carácter parco, la larga cabellera y la profundidad de sus ojos negros le otorgaban misterio.

Había recorrido todo el mundo, encontró paisajes inimaginables.

La naturaleza a veces se mostraba exultante, otras enseñaba los faltantes en otros puntos del orbe.

Esa noche haría una reunión en su casa, el lugar elegido sería el sótano, los asistentes debían asistir con vestimentas blancas, sobre un pequeño escenario había posado una pantalla, en ella mostraría distintas diapositivas de los viajes realizados, al costado una calavera de ojos como rubíes igual que la boca que alguna vez había sonreído.

Acomodó una fila de pupitres para los que quisieran tomar nota de la charla, en los candelabros las velas derramaban pequeñas lágrimas de cera, en un estante había colocado flores y sahumerios.

Antes de comenzar la disertación, cortó una flor de rosa china colocándola sobre la calavera que muda asistiría al evento, el color rojo de aquella combinaba con los ojos inertes de ese testigo que presentaría a sus amigos al final de la exposición.

Pausadamente se dirigió a ellos, brevemente los introdujo en la historia, les habló de la importancia del agua para conservar las especies.

Les contó de una tierra árida, las diapositivas dejaban ver el suelo quebrado, estaba tan lastimado que podían observarse las entrañas de la tierra, allí en el medio de la nada sobrevivía una tribu, el más anciano de los habitantes le hizo saber ,que hace muchos años ese lugar había sido un paraíso, las vertientes de las mesetas eran el sitio elegido por las aguas para caer en pequeñas cascadas, los árboles crecían, entre las ramas descansaban los nidos de las aves que lo despertaban al amanecer, de a poco la mano del hombre convirtió ese espacio en un páramo.

Federico le preguntó por qué se quedaba, el anciano le respondió que allí había nacido y ahí moriría.

Antes que el ambientalista emprendiera el regreso, le regaló la calavera, en el camino le comentó que en el fondo del océano reposaba un objeto de forma indefinida, cubierto de piedras preciosas, quien lo encontrara debería subirlo a la superficie y venerarlo, de esa forma volvería el líquido elemento que permitiría la sobrevivencia de la humanidad, el nombre era Bulane, dios de las aguas.

La conferencia había concluido, el amanecer pintaba de rosados y grises el cielo, Federico decidió sumergirse quería encontrar la escultura cubierta de piedras, era necesario que todos tuvieran algo tan elemental como el agua.

Los periódicos de la mañana, daban la noticia en primera plana, el conocido ambientalista Federico Insúa estaba desaparecido.

Aún no se sabe si logró su objetivo, todos sin importar la religión que profesan, oran por su regreso.

Wednesday, August 06, 2008

ROSAS COLOR VIOLETA




Se miraron y no sabían qué decirse, tendidos al costado de la ruta, esperaban el auxilio de las ambulancias.
Los automovilistas que pasaban por el lugar ayudaron a correr los cuerpos, cercanos uno del otro.
El pavimento estaba húmedo, una tenue llovizna los salpicaba , el frío era intenso, ninguno de los dos había tomado la precaución de colocarse el cinturón de seguridad.
Como pudo el extendió su mano hasta encontrarse con la de ella, quería darle calor.
Ambos amaban la velocidad, tal vez para escapar de los recuerdos.
El silencio de la madrugada fue cortado por el ulular de la sirena de una ambulancia, los médicos los inmovilizaron, decidieron llevarlos al mismo centro de salud, en la misma unidad, el gélido amanecer no permitía esperar otro vehículo.
Rapidamente los ingresaron en la guardia, por fin sentían el calor de las frazadas, aparentemente solo tenían golpes, estarían en observación mientras les practicaban los exámenes de rigor.
Fueron derivados a otro centro asistencial que contemplaban las medicinas prepagas.
Quiso el destino que fuera el mismo sanatorio el que los albergara.
Inquieta ella quería levantarse, preguntaba por la suerte que había corrido ese desconocido que conoció la noche del accidente.
La enfermera le aseguró que estaba bien, mientras acomodaba la ropa de cama, en ese instante una mucama acercó un ramo de flores, en la tarjeta se leía una sola palabra “perdón”.
Contenidas en un florero, el aroma de las rosas inundaba la habitación.

Nunca había visto rosas de ese color, pétalos violetas salpicados de rocío despertaban los latidos de su corazón dormido, volvía a soñar.
Pidió un espejo quería comprobar que el accidente no había lastimado los finos rasgos de su belleza, tomó una mecha de sus cabellos para anudarlo en la nuca.
Por la tarde golpearon la puerta, un enfermero empujaba la silla de ruedas, él sonreía, quería contarle que había recibido el alta, no deseaba perder el contacto, intercambiaron teléfonos y correos.
Prometieron volver a encontrarse fuera del hospital.
Aún debilitada por el accidente concurrió a la cita apoyada en un bastón.
Él la esperaba en una mesa, por el ventanal podía observarse la playa desierta.
Se contaron sus vidas, para ninguno de los dos había sido fácil.
Hoy comparten una casa cercana a la playa del primer encuentro, los pesares quedaron atrás.
Juntos seguirán construyendo un destino donde tenga prioridad el amor.

Friday, August 01, 2008

REENCUENTRO








Ellos se observaban mutuamente y no sabían qué decirse.
En silencio recorrieron la antigua casona.
Pese al tiempo transcurrido, los jardines que la rodeaban conservaban la belleza de antaño.
Abrazaban las columnas vistosas enredaderas, varias mariposas aletearon al escuchar el ruido de los pasos de los que hace mucho tiempo se habían amado, el sol casi escondido entre nubes grisáceas, proyectaba la sombra de la pareja.
La puerta de doble hoja tallada ansiosa esperaba ser abierta.
Adentro hacía frío, él colocó su saco sobre los hombros de ella.
,Recorrieron el amplio salón, una rosa seca descansaba sobre la tapa del piano, descubrieron los muebles, las sábanas blancas parecían fantasmas de formas indefinidas.
Abrieron las ventanas para que junto al aire fresco ingresara el aroma de las flores, el rumor de las olas que rompían en la playa, dibujando la arena.

Otro tiempo supo encontrarlos amándose en el agua de un océano inmenso.
Los dos estaban en silencio, habían programado el reencuentro, no pensaban en los resultados.
Jamás habían dejado de amarse, años antes la vida los había separado, como pudieron rehicieron sus destinos alejados uno del otro.
Ambos culminaron esas etapas dolorosas con un divorcio, sin reclamos, solo con recuerdos compartidos que guardaban en sus almas, lejos de la mirada inquisidora de los otros.
Se vieron en cualquier esquina, no importaba el lugar, en ese instante sus miradas se cruzaron, como ayer mantuvieron silencio.
Un amigo en común procedió a informar los nuevos teléfonos de la ex pareja, las llamadas se sucedieron hasta que pactaron el reencuentro.
Dentro de la casa afloraron los recuerdos, dejaron que cual pájaros volaran hacia el exterior.
No hablaban, no sabían qué decirse, solo dejaron paso al renacer de los sentimientos.
El amanecer los encontró juntos en la cama, inmóviles, abrazados, la lividez se había adueñado de sus rostros, nuevamente el destino intentaba separarlos
Hoy descansan juntos en su última morada, los cuerpos reposan debajo de un almendro cubierto de flores rosadas, el mismo color que debió tener el reencuentro.