Saturday, November 14, 2009

EL ÚLTIMO PASAJERO



Faltan dos cuadras para llegar a la estación, el niño sortea el camino de adoquines como si estuviera jugando a la rayuela.

En segundos se suelta de la mano de su abuela, una mujer de mediana edad que conserva toda su belleza.

El anciano sonríe al observar al pequeño, le pide no se adelante.

Las barreras bajan los brazos de madera.

La mujer apura el paso siente la cercanía del tren que anuncia con un silbato la llegada.

Parados en el andén observan a los turistas que llegan desde Pintado, el nombre obedece a la belleza del paraje.

La arena del desierto corre al lado de las vías, se desprenden de su hábitat para formar nubes doradas, pronto se recostarán en la ladera de la cordillera.

Los pasajeros del tren turístico han inaugurado el primer viaje, capturan el paisaje con modernas cámaras fotográficas.

El nene muestra su tristeza, esperaba ver la máquina a vapor del famoso trencito de trocha angosta, ese en el que había viajado tantas veces recorriendo allá en el sur los parques de alerces, la turba que coloreaba las hierbas que crecían al borde las vías mostrando los matices grises.

¿Cómo conformar a un niño que extraña otros paisajes, sus amigos?

El último pasajero trae en su mochila una carta, de lejos no lo reconocen, tiene el cabello más largo, no viste el traje que utilizaba todos los días.

Martín los abraza, sorprendidos lo recuerdan, no dirá nada hasta que lleguen a la casa.

Desandan el camino, los grillos escondidos cantan una melodía.

Reunidos en el jardín entrega al padre de familia un sobre lacrado, es portador de buenas noticias.

En pocos meses regresarán a la patria querida.

Risas y llantos de alegría acompañan la copa de vino.

Ella agrega a la mesa un plato de comida.

Todos han trabajado mucho para cumplir este sueño.


http://www.youtube.com/watch?v=WnIeHxqoS-Q

HORIZONTE




Como todas las tardes saldrá a caminar, en el bolsillo la radio encendida, tal vez el amigo locutor traiga una buena noticia.
Sentado en el borde de los acantilados admira la puesta de sol, abajo el agua en su incesante ir y venir logra que las piedras canten armoniosamente.
El paisaje invita a soñar o tal vez a hacer un balance de su vida.
El sol iluminará el pasado hasta traerlo al presente.
Recuerda la niñez, de la mano de su padre hacían el mismo camino, muchas veces adelantaba el paso, sabía hasta donde tenía permitido avanzar para evitar el peligro.
Las anécdotas que contaba su papá lo hacían reír, algunas eran verídicas otras nacían en la imaginación prodigiosa del que hace no mucho decidió que era hora de partir.
Cuánto lo extraña.
Puede sentir el brazo tibio cuando se fue a la ciudad para estudiar, su querido viejo quería un futuro promisorio para él.
Allá se alojó en una posada estudiantil.
Conocía el sacrificio de su progenitor, guardaba parte de la mensualidad que recibía al principio de cada mes, ello permitiría gozar de momentos de esparcimiento.
La biblioteca de la universidad era completa, allí encontraba todo el material para edificar su porvenir.
Ella apareció pocos meses antes de terminar la carrera.
Mujer de singular belleza, los cabellos rubios como el trigo enmarcaban una cara cincelada por un escultor.
No tardaron en concretar el amor.
Le contó de sus planes, al principio ella no quería dejar la ciudad, los sentimientos pudieron más.
En el campo nacerían los hijos de la pareja.
Tuvieron épocas de esplendor, la tierra sembrada era un concierto de matices verdes.
El ganado pastaba mansamente.
La casa se llenaba de risas.
Hoy los chicos hicieron el mismo camino de sus padres, están lejos, cerca del corazón.
Nubes blancas intentan ocultar el sol, desanda el camino, con el mate tibio lo espera la mujer de su vida, la eterna compañera.
La abrazará como ayer, juntos en el jardín rogarán que ese manto de nubes a punto de cubrir el sol, se conviertan en lluvia, así la hierba nuevamente volverá a renacer.

Thursday, November 12, 2009

IMÁGEN DE SOLEDAD



Al salir de su trabajo comenzará la rutina que lleva desde hace años, trotar por la playa.
Cambia el traje por ropa deportiva.
El sol se esconde detrás de los cerros, cientos de gaviotas acompañan los barcos de los pescadores.
Se detiene un momento el aleteo parece un ballet, el plumaje blanco otorga otro colorido al cielo.
Armoniosos se juntan los púrpuras y rosados de un atardecer que debe ceder el paso a la luna para que grandiosa aparezca vestida de plata encendiendo las estrellas..
Cruzando el muelle saca del bolsillo del pantalón una botella de agua.
No había reparado en la mujer de tez blanca que está sentada en la arena.
La saluda con la mano, ella no responde.
Llama su atención la vestimenta de la joven, la túnica negra resalta la blancura de su rostro.
Las manos níveas parecieran arrojar con ira trozos de caracoles al agua, tal vez vuelvan adheridas a la arena, quizás prefieran descansar en el fondo azul del océano.
Otras veces las esconde entre sus ropas, en ese instante piensa que debería dejarlas libres para que nazcan las caricias, pensativo se aleja, entiende que para recibir es necesario saber dar.
Siempre la encuentra sentada al borde de las olas, pareciera que no quiere que el sol manche la blancura de la piel.
Regresa sin dejar de pensar en esa mujer solitaria, imagina mil historias.
Espera encontrarla.
Nuevamente ella sentada sobre la arena.
Parece una muñeca vestida de luto, quisiera saber qué penas la apresan.
Acosado por lo interrogantes se pregunta qué puede llevar a una mujer tan bella a cumplir con algo parecido a un rito, ir todos los días al borde del mar cuando nace el crepúsculo.
Comenta con sus amigos el episodio que ocurre cada atardecer.
Le aconsejan que lleve una flor con una pequeña frase con el propósito de acercarse.
Compra una orquídea, el color violeta le recuerda los ojos de la fémina, es la imagen perfecta de la soledad.
En la tarjeta coloca una frase de Ghandi


“ No dejes que muera el sol sin que hayan muerto tus rencores”


La firma con la letra ”G” inicial de su nombre.
Se aproxima, deja la caja al lado de la mujer.
Por primera vez ella le dedicará una mirada gélida que asusta.
La misma se convierte en rayos que atraviesan el alma.
Ella desaparece.
Ante la ausencia prolongada de Germán, los compañeros formulan la denuncia.
Las naves de prefectura lo encuentran de espaladas tendido en la arena.
Las manos yertas sostienen aquello que alguna vez fuera una orquídea.
No hay evidencias de la tarjeta, más allá la caja vacía tiene profundas marcas, como si el envoltorio hubiera sido roto con violencia.
Oscuro el cielo comienza a llorar.

Tuesday, November 10, 2009

TRADICIONES



Cuando era pequeña junto a mi hermana para un día como hoy celebrábamos el día de la tradición.

Nos vestían de paisanas con trajes azules con flores blancas que se asemejaban a la bandera.

Nuestras trenzas lucían almidonados moños celestes y blancos.

Bailábamos música que hoy quedó en el recuerdo de unos pocos.

Las circunstancias de la vida me llevaron lejos de mi tierra querida, sin embargo trato que mis hijos conserven las tradiciones del lugar en que abrieron sus ojitos al mundo.

Desde lejos veo una nación herida, no importa sé que hay muchos que la sostendrán para que no caiga.

La enseña que me cobija hoy tiene una estrella, los colores son parecidos a la que con emoción cantamos muchas veces.

Explico hasta el cansancio que tuvimos hombres aguerridos que lucharon por ella.

Hoy muchos valores descansan bajo la tierra que impone el olvido.

Son las circunstancias que ocurren cuando todo o casi todo se ha desprestigiado en pos de una ambición desmedida.

Esta tarde ensayaremos la coreografía de una de las canciones más tradicionales de mi patria.

Entre pañuelos cruzados de colores celeste y blanco, la cadencia de la música formará la bandera.

No faltará el mate, emblema de nuestra tierra.

Una lágrima dejará de ser cautiva para volar allá, allende la cordillera.

Imaginariamente celebraremos la tradición, si, esa que desempolva los valores que se creían perdidos.

La música es parte de la peña que habitan muchos ciudadanos que están lejos de la tierra linda.

Todos sabemos que en pocos meses volveremos a compartir las más bellas vivencias.

La patria desplegará sus brazos de a poquito, se transformará en alas gigantes para acunarnos.

Sin prisa y sin pausa queremos seguir construyendo.

¿Me acompañas a cumplir un sueño?


http://www.youtube.com/watch?v=u7Sde3AzmCs&feature=related

MUJER SOLITARIA




Todas las tardes al salir de su trabajo comenzará su rutina de hace años, salir a trotar por la playa.
Cambia el traje por ropa deportiva.
El sol se esconde detrás de los cerros, cientos de gaviotas acompañan los barcos de los pescadores.
Se detiene un momento, el aleteo parece un ballet, el plumaje blanco otorga otro colorido al cielo.
Armoniosos se juntan los púrpuras y rosados de un atardecer que debe ceder el paso a la luna para que grandiosa aparezca vestida de plata encendiendo las estrellas más remolonas.
Cruzando el muelle saca del bolsillo del pantalón una botella de agua.
Antes no había reparado en la mujer de tez blanca que está sentada en la arena.
La saluda con la mano, ella no responde.
Llama su atención la vestimenta de la mujer, la túnica negra resalta la blancura de su rostro.
Las manos blancas arrojan trozos de caracoles al agua, tal vez vuelvan adheridas a la arena, quizás prefieran descansar en el fondo azul océano.
Siempre la encuentra sentada al borde de las olas, pareciera que no quiere que el sol manche su nívea piel.
Regresa a su casa sin dejar de pensar en esa mujer sola, imagina mil historias.
Espera encontrarla.
Otra vez ella en la playa.
Parece una muñeca vestida de luto, quisiera saber qué penas la apresan.
Acosado por lo interrogantes se pregunta qué puede llevar a una mujer tan bella a cumplir con algo parecido a un rito, ir todos los días al borde del mar cuando nace el crepúsculo.
Comenta con sus amigos el episodio que ocurre cada atardecer.
Le aconsejan que lleve una flor con una pequeña frase con el propósito de acercarse.
Compra una orquídea, el color violeta le recuerda los ojos de la mujer solitaria.
En la tarjeta coloca una frase de Ghandi

“ No dejes que muera el sol sin que hayan muerto tus rencores”
La firma con la letra ”G” inicial de su nombre.
Comenzará su rutina, al acercarse a la dama misteriosa, deja la caja.
Por primera vez ella le dedicará una mirada gélida que asusta.
Los ojos color violeta se convierten en rayos que infunden temor.
Ella desaparece.
Ante la ausencia prolongada de Germán, los compañeros formulan la denuncia.
Las naves de la prefectura lo encuentran de espaladas, tendido en la arena.
Las manos yertas sostienen aquello que alguna vez fuera una orquídea.

PERFECTO OBSECUENTE




Sabemos que hace tiempo está al frente del gremio que más afiliados tiene.

Aquí unos consejitos que le ayudaran a delegar funciones, de esa forma podrá adquirir la casa en el barrio privado más exclusivo para compartir con su novel secretaria.

Ahora unas palabras para que la obsecuencia siga acompañándolo.

Organice a sus hijos mayores, exija que durante días estén en las distribuidoras de los diarios obstruyendo el paso.

No olviden llevar elementos de percusión para incitar al baile a los empleados.

No importa si esas noches no pueden recorrer las calles de Buenos Aires y alrededores, con el propósito de llevarse los desperdicios, les estará haciendo un favor a los perritos vagabundos, allí encontrarán su cena, la de los perros, no la suya.

Mañana debe levantarse temprano irá con alguno de sus muchachos al supermercado francés, compre o exija bajo amenzas de osbtruir las salidas, tres changuitos repletos de vino en caja.

No se le ocurra decir que es para brindar en algún acto, mejor diga que agasajará a varios empleados por su ardua lucha en las instalaciones que tiene en provincia para gozar del aire libre degustando un asadito, están alejadas, con los piquetes de los otros nadie sabrá si es cierto o no.

Recuerde que esta tarde tiene una reunión en la residencia, en realidad son dos, en la primera recibirá nuevas órdenes del muchacho que gobierna de facto.

En la segunda la máxima autoridad presentará en cadena nacional, una semilla nacida en el sur pero que aún se desconoce para qué puede utilizarse.

Imagino que estará sentado en primera fila, ojo el que tiene al lado le quiere correr el banquito.

Aplauda, no importa si está escuchando, aplauda hasta que la palma de las manos estén casi en llagas de tanto aplaudir.

Elogie las virtudes de su ama, siga aplaudiendo cualquier concepto vacío de contenido.

Cese con los aplausos, el discurso terminó, ahora es momento de abrazarla, seguir demostrando que Usted es el mejor bufón.

A mediodía no almuerce en el restó recién inaugurado, vaya a aquella cantina alejada, si, esa que tiene los manteles de papel, abrácese con todo los comensales, pensarán que Usted también está junto al pueblo, los muchachos están alegres no repararán que vino con seis custodios en autos alemanes, su bebé muestra rasgos de inteligencia y atravesó dos vehículos de gran porte para ocultar la abundancia.

Mande a los otros muchachotes que lo cuidan al centro, en el acto agendado para esta tarde dos ¿amigos? quieren serrucharle el piso.

Suba al escenario, pida disculpas, trátelos de hermanos, si puede derrame una lágrima para conmoverlos.

Cuénteles que se internará en el sanatorio del gremio a causa del estrés, nadie se dará cuenta que el hijo de su abogado le prestará un avión para que en compañía de su nueva mujer puedan concurrir al spa del que tanto le hablaron.

Siga estos consejos así por años estará al frente del sindicato que aglutina más trabajadores.

Buen viaje, disfrute de todos los adornos recibidos.

UN BIKINI PEQUEÑITO




Se miraba al espejo, la imagen le devolvía algunos rollitos por aquí otros por allá.

Compradora compulsiva quedó prendada de un diminuto bikini, jamás pensó que lo pagaría como si se tratase de una estola de visón.

En su casa decidió probarlo, no se veía mal, pero sobraba carne o faltaba tela.

Jamás renunciaría a estrenar esa pequeña fortuna.

Luciana le dio la dirección de un instituto donde trabajaban varios personal trainer.

Podía hacer ejercicios en el gimnasio o bien en forma personalizada.

La segunda opción fue la elegida.

Enfundada en ajustadas calzas, musculosa y zapatillas lo recibió en su casa.

La primera decepción había tocado el timbre, no era el morocho musculoso de ojos verdes que le sonreía en el gym.

Antes de salir a trotar el muchacho muy parecido a un cuadrado ya que era bajito, con mucho músculo y abdomen que se parecía a la caja de ravioles que ella devoraba sin importar que día de la semana era.

La charla previa consistió en trabajos de imaginación para preparar comidas bajas calorías, posteriormente saldrían a correr.

El primer consejo que recibió era disfrazar las comidas, debía utilizar platos preferentemente blancos para que lucieran los colores de los ingredientes, una hoja de lechuga con un tomatito cherry le haría pensar que estaba corriendo por las calles de Polanco en México.

El entrenador siguió dándole otras opciones, no solo sobre almuerzos o cenas sino sobre bebidas.

Harían ejercicios de elongación para calentar los músculos a ellos le seguiría una caminata a la que se agregaría más distancia según los resultados obtenidos.Odiaba levantarse al alba, pero tenía la idea fija del bikini.

Salieron a trotar por Palermo, su personal era tan estricto que no la dejaba mirar la cantidad de plantas que había traído la primavera.

Corrían sin rumbo fijo, sentía que traspiraba como una ballena, la moderna vincha de marca era una tortura en su cabeza.

Llegaba exhausta, su pareja se estaba cansando de la dieta bajas calorías.

La heladera estaba vacía para no tentarse.

Realizaron un pacto,él iría a la casa de su madre hasta que ella perdiera los kilos para lucir los famosos triangulitos en la playa.

Los días pasaban, los resultados no se veían, al volver de las rutinas no tenía ganas de nada, sentía que un camión le había pasado por encima.

De a poco recuperó la silueta que ansiaba.

Mario no contestaba sus llamadas.

Entendía que lo había cansado con sus restricciones, el crucero saldría en dos días.

Necesitaba reconquistar al hombre de su vida, la única manera de lograrlo era adquiriendo una malla enteriza.

Friday, November 06, 2009

SUEÑOS DE CARTÓN




Pocos se revelan al juego perverso de los mal elegidos, impera el temor a perder trabajos que empequeñecen a los seres humanos.

Nadie repara, o si, que están inmersos en una lucha de poder en que pocos serán beneficiados.

Los gritos se ahogan en las almas sumisas que esperan un cambio.

En los barrios humildes, los más chicos reciben al padre de familia como si fuera un héroe.

El producto de su trabajo alcanzará para tapar el ruido de las panzas vacías, esas que crecen por la mala alimentación.

Todas las noches el padre sale con su carro, junta cartones en la vía pública, temprano los llevará a la planta que recicla papel, botellas descartables que una prensa transforma en láminas de plástico multicolores.

Se siente mal ,el peso por kilo que le pagan no alcanza para curar las llagas que tiene en los pies.

Prevalece la educación de los hijos, quiere sacarlos de los barrios marginales, sueña que aprendan a escribir las primeras letras.

No tuvo oportunidades, no sabe ni siquiera colocar su nombre cuando le dan el recibo por la mercadería, al pié de página dibuja un garabato.

Tiene el orgullo del que trabaja sin importarle el tiempo que dedica a juntar los que otros desechan.

Ama los animales, jamás quiso tener un caballo que le aliviara la carga.

Las manos curtidas aún pueden.

La señora que lleva comida a la plaza sabe de su bondad, de su lucha diaria, le regala cuadernos para los chicos.

Llora mientras huele el papel nuevo.

Levanta la remera para secar los ojos cansados.

En la ciudad impera el orden, han establecido horarios para entregar el papel, todo aquello que se puede reutilizar, eso le permite llegar a la plazoleta, divertirse mirando la luz de las luciérnagas que iluminan la flores cuidadas de los canteros, con el carro vacío, compartir un mate sin azúcar para saber que la vida es amarga.

Los niños duermen, su María lo espera con mate cocido y galletas, mañana el más pequeño portará la bandera de la escuelita del barrio.

Otra vez el llanto, su mujer lo abraza como si fuera la última vez.

En el televisor blanco y negro las imágenes se repiten, pareciera que se desató una guerra, pobres contra pobres reclaman, los intrusos esperan el descontrol.

Mañana cuando el cielo se vista de púrpuras y violetas, cambiará el recorrido.

No quiere problemas.

Necesita seguir trabajando para edificar el destino de sus hijos, de esa mujer que supo atraparlo con un beso caliente.

Parece una guerra, sigue caminando con las manos limpias, un disparo, una bala de goma lo dejará inmóvil para siempre.

TELEMARKETERS



Apura a las niñas para el desayuno, en un rato pasará el transporte para llevarlas al colegio.

Acomoda las trenzas doradas de sus hijas.

Es organizada.

Durante la mañana seguirá con el curso de francés online.

Debe responder un cuestionario que próximamente será evaluado por las autoridades de la Alianza Francesa.

Está entusiasmada con la idea de conocer a sus compañeros, dejarán de ser virtuales, se abrazará con todos, seguirán compartiendo.

Suena el teléfono, como siempre atiende con educación.

Una vocecita le anuncia que ha ganado un concurso para cocinar tortas.

Agradece y corta, jamás le gustaron los dulces.

Necesita terminar y responder las preguntas.

Pasan diez minutos, es la hora que la llama su marido.

Levanta el auricular para sorprenderlo, el hola amor con que acostumbra a atenderlo es cortado por una joven que le ofrece servicios de emergencias, agradece y corta.

Tiene prioridad su trabajo, recuerda que abona un cargo para que su teléfono no publique en guía, mas tarde reclamará a la companía, no entiende cómo tienen su número.

Un vaso de agua la calmará.

Sigue respondiendo preguntas.

Otra vez la campanilla de aparato la distrae.

¿Quién será?

Del otro lado una grabación le anuncia que ha ganado un auto cero kilómetro, no termina de escuchar el mensaje.

Corta enojada.

El fax tira un trozo de papel, está segura de no haber tocado nada, lo revisará luego.

La sexta pregunta es compleja, en el momento que está buscando el diccionario bilingüe, el ruido de la campanilla la distrae, ahora le ofrecen una parcela en un cementerio privado.

El fax sigue vomitando papel blanco.

Las llamadas se suceden en forma permanente.

Siente que sus piernas están presas, definitivamente no puede continuar con la tarea.

Consulta el reloj, en minutos llegarán sus hijas.

Las chicas regresan de la escuela, la madre está presa entre los papeles del fax.

Como pueden la liberan, no entienden que ha sucedido.


Moraleja: Si quieres gozar de una hora de tu vida desconecta el teléfono, nunca sabrás como han obtenido tu número.

No reclames a la empresa, tendrás que esperar media hora escuchando una melodía que perfora tus tímpanos.

Por último pide a los que te conocen establecer una contraseña, una llamada, un corte y al tercer timbrazo sabrás que son ellos.

Solo es válido cuando no quieres recibir llamadas inoportunas.

SELENE



El matrimonio con grandes sacrificios había terminado su carrera.

Ambos pudieron perfeccionarse en la NASA, vivían cerca de la estación aeroespacial.

Solos atravesaron las dificultades propias de estar en un país ajeno.

Pasados unos años decidieron regresar a Argentina sin saber que se encontrarían con una patria que lentamente era devastada por el hombre y por la soberbia de los gobernantes que no cumplían con sus funciones.

Debían comenzar de cero para ser reconocidos, ya que no querían firmar ningún pacto que los atara a las autoridades.

Volcarían todos los conocimientos adquiridos en la sitio que los había visto nacer.

La oficina del CONICET que les habían asignado era pequeña, muchas veces desembolsaban dinero de sus magros sueldos para comprar los elementos que faltaban.

No importaba tenían la vida para crecer y dedicarse a la investigación, pasión que los había unido desde el momento que se conocieron.

Vivían en una confortable casa, un suceso violento los obligó a colocarle rejas para tener un poco de seguridad, no obstante el domicilio fue violentado en varias oportunidades.

No estaba en ellos la intención de mudarse, no en lo inmediato.

Dormían plácidamente, el corte de energía obligó a la pareja a levantar las persianas de la habitación.

La oscuridad propició que entraran amigos de lo ajeno.

Sufrieron todo tipo de vejaciones, acallaron el llanto de la mujer amordazándola.

Diez minutos de locura parecieron eternos.

En la calle tres o cuatro patrulleros con las señales lumínicas encendían la oscura noche.

Los peritos tomaron muestras, buscaron huellas digitales, ellos poco podían aportar presos del pánico.

A media mañana estaban cumpliendo con sus obligaciones, en ese instante reciben el llamado de David, les contaba que en unos meses se enviaría una nave tripulada a la luna.

No pensaron que otra vez sufrirían el desarraigo, estar lejos de los afectos les producía angustia, impotencia.

Aceptaron la propuesta.

En pocos días partiría la nave madre, recibieron ayuda de los demás viajeros.

Las pruebas eran severas, ellos seguían, querían vivir en paz.

Se veían bellos en sus trajes de astronautas, estaban juntos como siempre.

Desde la tierra observaban todos los movimientos, el despegue fue coronado con aplausos interminables.

Alunizaron, la nave giraría en el espacio hasta que se produjera el regreso.

No tenían noción del tiempo terreno, la nueva casa sería un cráter del satélite de la tierra, otros grupos estarían en sitios un poco más alejados.

El amor es idéntico en todas partes, en poco tiempo de manera casi rudimentaria nació una niña, a la que bautizaron Selene.

La pequeña crecía armoniosamente, escuchaba atentamente a sus padres cuando le contaban historias de la tierra.

Sus juguetes eran las estrellas, con solo extender los bracitos las tenía a su alcance.

Una noche mientras sus padres le contaban un cuento para llamar al sueño, la chiquita lloraba desconsoladamente, quería que sus papás regresaran, tener amigos reales, jugar en las hamacas de las que tanto había escuchado, abrazarse a los abuelos que no había conocido.

No entendía razones, no le importaba ser el primer ser humano nacido en la luna, quería aprender a ser una nena terrena.

Con paciencia y ternura los padres le explicaron que regresarían cuando la paz reinara en la tierra.

Tuesday, November 03, 2009

EL MURCIÉLAGO




Enemigo del sol, los rayos de luz lo ciegan.

Noctámbulo, debe buscar un escondite en algún recoveco de cualquier edificio de la Ciudad.

El campanario de la iglesia será su refugio.

Los insectos su almuerzo.

Escondido en las alturas parece uno ovillo negro, repliega sus alas como si fueran manos humanas.

Desde allí será mudo testigo de todo lo que ocurre en la avenida.

El tráfico incesante apenas se detiene ante los semáforos.

Nadie respeta la senda peatonal, poco importa que los niños salgan de la escuela.

Los guardapolvos blancos hacen piruetas para llegar a la otra vereda.

En la puerta de una renombrada casa de cambios todos miran la pizarra, puntos rojos como la sangre dibujarán números beneficiosos para algunos, inalcanzables para otros que quieren resguardar en moneda extranjera sus magros sueldos.

El agente cansado detiene a un automovilista que ha cometido una infracción, labra un acta, discuten acaloradamente, la ley no es pareja para todos, poco importa.

El sacerdote mansamente sube los peldaños, doce campanadas anuncian el mediodía.

El ruido asusta al murciélago, huye hasta otro edificio, sabe que su aspecto tenebroso causa miedo.

La gente se dispersa.

Un nubarrón negro como sus alas preanuncia la tormenta, saetas violetas nacen en el cielo.

El agua cae sin piedad, la cortina líquida no representa un obstáculo para que él siga observando.

Un taxi se detiene junto al cordón de la vereda en el interior una mujer hermosa busca cambio en su cartera para pagar el viaje.

Viste de negro, segura en sus botas altas cruza la calle.

El sombrero que lleva oculta el rostro de la desconocida.

Apurada cubre sus manos de mármol con guantes de cuero.

La lluvia arrecia con fuerza, el tránsito es un caos, el agente que custodiaba la esquina busca guarecerse en un negocio cercano.

El murciélago observa todos los movimientos, la oscuridad de la tormenta lo permite.

Gritan los truenos, nadie escuchará el disparo.

Ella carga en su bolso el producto del robo.

La sangre de la víctima se diluye en el agua.

No deja rastros, un auto la espera.

El cielo se despeja, las nubes parecen ángeles custodiando el universo.

El pequeño mamífero alado jamás podrá señalar a la asesina.


http://www.youtube.com/watch?v=wjhksdY4fMw&feature=related

Monday, November 02, 2009

LA ROSA NEGRA



Querida amiga:


Ahora, que quiero pensar en mí, deseo retomar mis clases de pintura.

Los chicos están más grandes, desarrollan actividades fuera de las escolares.

Junto al padre me han incentivado, saben que es una de mis pasiones, la otra ya la conocés.

Marcia regresó de Tokio, hasta marzo no viajará , disfrutaremos de su presencia, de sus aventuras en tierras lejanas.

Asistió a una bienal donde exponían floricultores, allí se presentó una rosa negra original.

Después de muchos injertos lograron el color de la noche, te aseguro que si se vistiera de rocío sus pétalos serían aún más bellos.

Mitsushige famoso pintor contemporáneo fue el primero en pintar la más exótica flor que he conocido.

Compartieron un té en su atelier y le regaló la reproducción de la que te hablo.

Sobre un fondo esfumado está la rosa negra, su tallo esbelto carece de espinas, pareciera ser un mensaje, para vivir admirando tanta belleza sin lastimarnos en el momento de sostenerla en nuestras manos.

En principio la dibujaré con carbonilla si logro el efecto deseado procederé a volcarla en el óleo.

No seas ansiosa, cuando termine la obra serás la primera en recibirla, si te enviara el bosquejo perdería la sorpresa, no te preocupes no demandará mucho tiempo.

Imagino que habrás visto la fotografía que recorrió el mundo.

Trataré de reflejarla tal cual es, solo agregaré algunos detalles autóctonos, sabes que este sitio encierra magia a para los que saben percibirla.

En el cuadro la figura de color extraño prevalecerá por sobre cualquier otra imagen.

Esperamos el receso escolar para tenerte en casa, no te das idea lo bonita que está la ciudad, pese a que no es tiempo, sobre los brotes de los árboles se deslizan copos de nieve.

Más tarde te reenvío fotos que sacamos con turistas del primer crucero que ha llegado, están encantados, a esta altura del año no pensaban encontrar nieve.

No me creerás si te digo que se puede esquiar.

Aguardo respuesta mientras sigo dibujando.

Besos para ti,


Vale

Friday, October 30, 2009

FLORES DE LINO




Hace unos meses terminó con una relación, por momentos tortuosa, la mayoría de las veces, encantado podía recorrer el universo con solo tomarle la mano a la mujer de su vida.
Fueron varios años compartidos.
No encuentra motivos valederos que justifiquen el fin de tanto amor.
Temblando se despidieron como grandes amigos, algo difícil dado que los sentimientos habían derribado todas las fronteras imaginables.
La había conocido en el instante que una adolescente pasa a ser una mujer integra.
Decidió esperarla.
Ella necesitaba madurar, conocerse así misma para dar rienda suelta a un amor que jamás conocería de límites.
Sabía que había sido el primer hombre de su vida, al que se entregó con pasión sincera.
Todo era perfecto hasta que aparecieron las inseguridades propias de una jovencita.
Dejó que se tomara su tiempo.
Jamás había llorado por el amor de una mujer, en su vida todo era efímero.
Vivía cada momento como si fuera el último suspiro.
No alcanzaba la separación, en cualquier calle la encontraba.
Optó por mudarse.
La distancia aclararía todo.
Se fue lejos, allí donde nadie lo encontraría.
Comenzó desde muy abajo, vivió en una pensión hasta que pudo comprarse una pequeña casa.
No se sabe a ciencia cierta por qué eligió la casa de las flores de lino.
Tal vez le recordaran el color de los ojos de la mujer que había movilizado y roto sus estructuras.
Trabajaba más horas que las impuestas, no le gustaba estar solo, necesitaba ordenar sus pensamientos.
La vorágine del trabajo lograba que por unos momentos olvidara a esa mujer, su mujer.
Nunca supo el motivo, el jardín era copado por flores del color de los ojos de su amada.
Plantó otras especies en los canteros, las cuidaba, todas morían.
Restó importancia a dichos sucesos, las flores no eran feas.
Muchas noches intentó que el alcohol lograra hacerle olvidar al eje de su existencia.
No podía ahogar los sentimientos en el líquido.
Siguió por un sendero tranquilo, los deportes acuáticos serían parte de sus horas.
La lectura un solaz para su alma inquieta.
Domingo por la tarde.
El sol se esconde para dar paso a la luna, la mejor hora para surfear.
Admirando tan excelso paisaje no nota la presencia de una muchacha atravesando olas, peligrosas para un principiante.
Se había preparado para lo peor, emergiendo de las aguas cual diosa pagana, escucha un grito que asusta a las gaviotas que regresan a sus nidos.
Unas palabras otorgarán sentido a su realidad, salpicada por el agua salada, enfundada en el traje de neoprene ella grita, he vuelto para siempre.


MALDITO SEMÁFORO




Buenos Aires se ha convertido en un caos, hace bastante que no visitaba las calles del centro. Utilizo mi vieja máquina para capturar las imágenes.

Un par de turistas retrata las marquesinas de los teatros, la oferta es interesante, imaginan las calles de noche con cientos de lámparas encendidas imitando a las estrellas.

Llegan a Suipacha, las vidrieras vacías son síntoma de inseguridad, las alhajas están bien guardadas en cajas supuestamente inviolables.

El tiempo permite que bares y cafés saquen sus mesitas a las veredas, ríen, parece una postal parisina.

Asombrados observan los autos, no respetan las señales de tránsito.

Dulce me acompaña.

Tomará varias fotos, la digitalización les dará movimiento.

Debemos corrernos el ulular de las sirenas está pidiendo paso.

Estupefactos observamos que no lleva a ningún paciente, abusa de las señales lumínicas para avanzar.

Ríe el paramédico ante la prueba superada.

Engaña.

Atropella, logra que los transeúntes se sientan mal pensando en la vida del supuesto herido. Motoqueros hacen piruetas entre los autos, algunos llevan casco y gafas, está bien, se protegen. El semáforo guiña los ojos de metal, rojos pasionales detienen la marcha.

Verde para cruzar sin temor.

Precaución, el amarillo intenta detener el paso enloquecido de los automovilistas.

Ella tiene las ventanillas bajas, hace calor.

Atrás en la sillita con lo cinturones de seguridad va su pequeño.

La cartera descansa cual fiel acompañante.

Hábil, el de la moto se adelanta, saca un arma con silenciador.

No se resiste al robo.

Entrega lo poco que tiene, no alcanza, un disparo hará centro en la cabeza de la conductora. Esquirlas de vidrio se desparraman en el pavimento.

La ambulancia no llega.

El patrullero avanza, es tarde.

Aferrada al volante, de su cabeza como un manantial brota sangre inocente, se mancha el rosario del espejo.

Asustado el pequeño llora, sus gritos se pierden en el ruido del tránsito.

La imagen se detiene.

Sin prurito los camarógrafos filman la muerte.

Nadie hace nada.

Ellos huyeron .

El semáforo permitió la loca carrera, el niño llora, no entiende que su mamá ha muerto en manos de delincuentes.

Thursday, October 29, 2009

CARTAS, AMOR Y SUEÑOS



Querida Agnes:


Después de un largo viaje me encontré con una ciudad muy bella, es lo que ví en el Puerto de Buenos Aires.

No te imaginas la cantidad de personas que bajaron de los barcos.

Crisol de razas que esperamos ser recibidos con cariño, en esta tierra bendita que parece prometedora.

Me alojaré en una pensión cercana al puerto, mañana vendrán por mi, me llevarán a Rosario.

Sabes amor me gusta el nombre, me recuerda al que te regalara, si, ese que tienes colgado en la pared, sus cuentas están confeccionadas con pétalos de rosas , el que le compré a Rosa nuestra amiga española para bendecir nuestro matrimonio.

Mi amor, ya estoy instalado, he recorrido caminos de tierra, a la vera de ellas crecen los trigales, las espigas doradas se mecen al compás del viento, me recuerdan tus cabellos cuando los dejas caer sobre tu espalda.

El capataz de la estancia me ofreció una pieza hasta que consiga ganar mi sustento y poder enviarte los pasajes para que sigamos recorriendo juntos el sendero de la vida.

Tengo lo que me hace falta, un camastro con sábanas que huelen a hierbas recién cortadas, sobre una mesa de madera una palangana y una jarra para higienizarme con agua clara que siento canta.

Por las noches admiro el fulgor de las estrellas.

Puedo asegurarte que imagino que cuando titilan veo tus ojos enamorados que se cierran para esperar el beso apasionado.

Trabajo duro, cumplo más de una jornada, quiero tenerte a mi lado para mimarte como a una reina.

Al lado de la chacra hay un predio, allí construiremos nuestro hogar, ansío tener hijos.

Falta mi amor, controla tu ansiedad.

Te amo.

Luigi

Días después Agnes recibe otra misiva escueta, nota que su hombre está desencantado, lee cada palabra y siente dolor, dice:


"De Luigi Basso, en Rosario (1878)":"He pensado en marcharme a Montevideo, y si no hay trabajo me voy al Brasil, que allí hay más trabajo y al menos tienen buena moneda, no como aquí, en la Argentina, que el billete siempre pierde más del veinte (por ciento) y no se ve ni oro ni plata".


La respuesta de su amada le da fuerzas para continuar, le hace conocer que ha vendido todas sus pertenencias para viajar, quería que fuera una sorpresa.


AGNES LEE:

Amor no desesperes, el destino nos obligó a separarnos temporalmente.

Suspendí el viaje a Brasil, aquí te esperaré .


Luigi no descansa, con sus manos cansadas levanta una vivienda humilde, con eso alcanza para empezar, lejos del río turbulento que a veces se muestra manso.

Está seguro que las plantas florecerán cuando llegue el amor de su vida.

Sin océanos azules que los separen concluirán el diseño de una vida juntos.


http://www.youtube.com/watch?v=PZDeM0WVsdY

Wednesday, October 28, 2009

¿DÓNDE ESTÁS?




Quisiera conocer el rumbo de tus pasos, aún cuando los adivine.

Conozco cada uno de tus pensamientos como si fuera yo quien te ha dado vida.

Sabes de mis sentimientos no voy a repetirlos, quiero recordarlos para que ellos bailen en mi mente trayéndome tu etérea figura.

Guardé en un DVD cada una de tus imágenes, lo etiqueté con las flores que más te gustan, lejos de los otros para que nadie pueda entrar al mundo que alguna vez compartimos.

Conoces que mi única adicción, además del amor que alguna vez tuvimos, es entrar en la ruleta que significa la Bolsa de Valores.

No puedo detenerme, busco ganancias, compro papeles que suben y bajan como la escalera de la vida.

Soñé encontrarte en un peldaño, que nuestro abrazo fuera infinito, no me importaba que nos miraran cuando bebía el dulce néctar de tus besos, en ese instante comenzaban las chispas que transformarían nuestro cuerpos en fuego.

No supe o no quise escucharte cuando me pedías que pensara en el futuro.

Soy bohemio, me gusta la adrenalina, por un momento fui como el Rey Midas, me cegaba el dorado del oro.

Los espejismos que me llevaban a creerme dueño del mundo, ignorando que en un minuto de mi existencia podía quedar desnudo.

Hoy tengo menos que nada, soy un perdedor nato.

La bolsa de valores me regaló momentos que muchos envidiarían.

Autos importados, mujeres hermosas por fuera, cuando intentaba llegar a su interior solo encontraba máscaras que aún me persiguen.Quiero salir de esta prisión de vanidades que otorga el dinero.

He aprendido la lección, el vil metal no puede comprar lo que más quiero.

Envidio sanamente tu libertad, nada material te ata.

Quiero que sigas tejiendo sueños.

Vives en el mundo real que muchas veces he despreciado.

Hoy me siento un viejo viviendo en el cuerpo de un joven que perdió muchas oportunidades.

Necesito una señal para salir de perdedor y mutar a pájaro con colorido plumaje que sin condiciones vuele a tu lado.


http://www.youtube.com/watch?v=AGBrUMHlSHw&feature=related

Tuesday, October 27, 2009

UN SECRETO




Es el mayor de siete hermanos, sufre la indiferencia de ellos y sus padres.

Ahora cree un comentario a medias, que alguna vez le hiciera su madrina.

Cuando nació todos esperaban una niña, nunca le dio crédito a las palabras de esa mujer entrada en años, es habitual que todos los matrimonios deseen que el primer hijo sea varón para de esa forma perpetuar el apellido.

A nadie le cuenta el sufrimiento que lo acosa ante la indiferencia, sería injusto si dijera que alguna vez le faltó algo material.

Alumno destacado siempre trajo las mejores notas, esperaba el abrazo que se había detenido vaya a saber en qué parte.

Mañana domingo la familia estrenará la lancha que compraron paseando por el Delta.

Como es costumbre el papá lo invita, nota que los ojos cansados quieren decir ora cosa.

Busca la excusa de los finales para no acompañarlo, no quiere sufrir otra vez el desamparo, en otros paseos ha notado la diferencia con sus hermanos, comparten juegos, el pareciera asemejarse a una carga no querida.

Se siente un perdedor, no acepta los desplazamientos, el poco o nulo afecto que recibe, tratará de entenderlos, las respuestas se esconden.

La camioneta ruge calentando el motor.

El humo blanco del caño de escape parece un nube, lentamente desaparece en contacto con el aire.

En el espacio de atrás acomodan lo canastos de mimbre, hubiera querido darles un beso, entiende que ellos no gustan de las despedidas, sobre todo si provienen de ese muchacho desgarbado.

Recibe todo tipo de indicaciones, mantener las puertas cerradas, no abrirle a desconocidos.

La mano que saluda se pierde, el padre ha partido a toda velocidad, como si hubiera algo que el no conoce.

Recorre el jardín antes de ingresar a la casa.

Algunas flores conservan en sus pétalos gotas de rocío que acentúan su fragancia.

Sube a su cuarto, el mejor refugio, repasará los temas de la evaluación, el péndulo del reloj de pie no se detiene.

En soledad canta sus temas favoritos.

Calentará el almuerzo en el microondas.

Enciende el televisor, no encuentra nada que lo distraiga.

Busca cubiertos.

El cajón que los contiene se traba, debe arreglarlo antes de recibir el enojo de sus padres.

Aparentemente no hay nada que produzca el atascamiento, buscará un poco de grasa para que se deslicen como siempre.

Adherido al fondo encuentra un sobre prolijamente pegado.

La curiosidad se apodera de su mente, el vapor de agua lo ayudará a abrirlo.

En el interior encuentra una partida de nacimiento, el alma del joven comienza a llorar hasta desbordar el pecho herido.

El acta contiene los datos propios y el de su hermana gemela.

Al costado del folio un sello indica que la pequeña murió a pocos días de nacida.

Como si el cerebro hubiera recibido electricidad, comprende el dolor de su madre.

¿Por qué lo ocultaron tanto tiempo?

¿Por qué no aceptaron los designios del destino?

¿Por qué lo hicieron sentir un perdedor cuando solo buscaba un poco de amor?

Vuelve el cajón a su lugar.

Algún día le dirá a sus padres que conoce sus orígenes, ahora no es tiempo, ese instante llegará cuando llegue la resignación.

Está seguro que integrará una familia como tantas otras.

Enrejará el secreto en su alma, solo lo liberará en el momento oportuno.

El perdón abarcará los sentimientos de quienes han sufrido una gran pérdida.

Friday, October 23, 2009

UNA LLAVE



Hoy decidió llevar a sus pequeños a la escuela, Mauricio el chofer de la camioneta va en busca de los otros niños.
Tienes varias horas para caminar por la playa, es su pasión, la que dispara los sentimientos.
A veces, muchas, siente nostalgia, la patria que la viera nacer está lejos, otras se pregunta si es justo someter a sus hijos a vivir en una nación totalmente extraña, no por el idioma sino por las costumbres.
Acepta los designios de la vida y camina, la brisa juega con sus cabellos ensortijados.
Atrás quedaron las playas del centro de la ciudad, en ese lugar las arenas son blancas, no hay desperdicios arrojados por los que no conocen el significado de la palabra respeto.
Sentada en la arena mira el devenir del agua.
Más allá está la playa de ripio esa que usan los surfistas para hacer piruetas sin molestar al que solo contempla la belleza.
Ha caminado mucho.
Necesita descansar, atrás los hoteles que reciben a los turistas quedan pequeños.
Las coloridas casa de madera de los pescadores se han transformado en un punto lejano.
La botella de agua que lleva en la mochila saciará su sed.
La espuma blanca corona las olas.
Deja que sus pies descalzos sean salpicados por ese océano tan diferente y frío a otros que conociera.
Sobre la arena encuentra una llave, común nada la diferencia de las que ha visto.
La toma en sus manos, cierra los ojos como si alguien se lo hubiera exigido.
Etérea emprende vuelo.
Prevalecen los sentidos.
Otro mar la recibe.
Abre sus ojos, la mirada recorre el sitio, un pequeño sendero la llevará a su lugar en el mundo.
La casa está sola, es tan bella que parece dibujada por un excelso pintor.
Golpea, nadie atiende.
Introduce la llave en la puerta de entrada, en ese momento se corporizan todas las voces, puede reconocerlas, escucha la risa de sus hijos, la voz alerta de su amor de toda la vida.
Le pide que regrese de este sueño, pronto estarán nuevamente allí, en ese espacio que el destino eligió para ellos.
No siente frío, solo las gotas de una lluvia que se transformarán en nevada tardía, le indican que es hora de regresar a casa.
Se despide del cerro que aún conserva sus cúspides blancas.
El corazón galopa en su pecho, pronto muy ponto, agradecida dejará con su familia el país que los acogiera sin preguntarle nada.
Regresarán las sonrisas, el vuelo morado será quien los lleve a un nuevo y conocido destino.
Guarda la llave que le permitirá recorrer los paisajes conocidos.
El faro del fin del mundo guía a todos.
No dirá nada, solo esperará que el sueño de volver se concrete

EL CANDIDATO Y LA LÁGRIMA




Próximamente se renovarán autoridades, él se presentará como candidato.

La tarea es ardua, cuenta con el apoyo de su familia, su mujer, un ángel que no duda en desplegar sus alas para protegerlo se quedará en la casa esperándolo con los hijos más chicos, atenderá la sedería que tienen en el pueblo que habitan, allí se arman vestidos para quienes aún conservan los sueños.

El mayor será quien arme la agenda, los puntos del país que necesitan ser visitados para acercar la propuesta de un gobierno que contemple a todos.

La lealtad de los amigos, apenas un puñado que tienen la mayor riqueza, humildad y honestidad, sumadas traerán el resto.

Aurora prepara las maletas, no sabe cuando volverá a ver a su marido y al hijo.

Esconde las lágrimas, nunca antes se había separado y menos que se llevara a Eugenio.

En un rincón de la valija coloca dos pequeños frascos, en uno irán debidamente tapados los recuerdos, en el otro una lágrima que será fiel compañera cuando lo necesiten.

La despedida se aproxima, se abrazan, el beso tiene el mismo sabor de aquel que le robara hace tres décadas.

Se comunicarán cuando el tiempo y el lugar lo permitan.

Junto a sus compañeros de epopeya recorre la patria, se detiene en los pueblos rurales, no entiende cómo a esos sitios no ha llegado la abundancia de una tierra donde todo florece si tienen lo más elemental, agua.

No besa ni abraza a los chicos descalzos, ni a las madres que han perdido la esperanza de salir de una vida miserable y sin embargo traen vida a la vida, solo deja su palabra, es el mejor documento.

Carece de aparatos que le hagan propaganda, jamás vendería su conciencia al diablo.

Desanda el camino, el domingo se celebran las elecciones.

Ella preparó una comida simple para recibirlos, en familia esperarán el resultado del escrutinio.

Confía, los primeros números le son adversos, por primera vez se siente un perdedor.

El mate caliente matizará la espera.

Los chicos deciden descansar, ellos esperan el resultado final.

Tomados de la mano siguen creyendo, el amor los sostiene.

El locutor de la radio con voz cansada anuncia los últimos números.

Por unas horas se sintió perdedor.

Por la mañana todos los medios están en la puerta de la casa en el valle, revolotean las mariposas, en su aleteo está la esperanza, ha nacido un nuevo dirigente.

Por fin, sin negocios oscuros, sin necesidad de prebendas que llevan a vender el alma al diablo, todos celebran el advenimiento de un cambio que llegó de la mano de la dignidad.

En el fondo de la maleta descansa la lágrima, la busca para unirla a las que derrama la alegría que traerá el recorrer un camino sin injusticias.

PUNTOS SUSPENSIVOS




El corte de energía eléctrica logró que el baño de inmersión fuera más corto, por suerte pudo afeitarse.

Envuelto en la toalla prepara los objetos que lleva al trabajo.

Consulta el reloj, tiene tiempo.

Baja las persianas, la corbata terminará de anudarla mientras desciende las escaleras, está acostumbrado a que su vida pase por etapas tormentosas.

Camina las seis cuadras que lo separan del edificio de la Bolsa de Valores.

Octubre húmedo y soleado, el paisaje ha cambiado, la primavera lentamente viste los árboles, las mujeres dejan ver sus siluetas perfectas a fuerza de gimnasio, el tono bronceado acaricia las pieles más descubiertas.

Tomará un café para despejarse lo espera una ardua jornada.

Acomoda su laptop en el escritorio, los celulares abiertos para atender los pedidos de los clientes.Otra vez un corte de luz atrasa el comienzo de las operaciones.

Desaparecen de la pizarra números y flechas, solo hay líneas encendidas asemejan puntos suspensivos, esos que homologan las dudas o siembran desconfianza.

Afuera ruge el grupo electrógeno, en instantes empezará la primera rueda.

El salón se va llenando de a poco, algunos son curiosos, otros como él operadores de bolsa.

El piso de mármol lentamente es cubierto por cientos de papelitos, los ciudadanos ignoran los cestos.

El primer llamado se produce, la compañía extranjera se desprende de todas sus acciones, le piden absoluta reserva los papeles bajan en picada.

Piensa en el deterioro de las instituciones, en los que mañana integrarán el ejército de los sin trabajo.

El pizarrón cambia constantemente, no da respiro, enloquecidos los números bailan su danza maléfica, todos siguen una loca carrera descendente.

En otra pantalla observa las acciones de otros países, tienen subas altas o moderadas.

Solo los locales se parecen a los puntos suspensivos, reina la desconfianza.

Algunos se alejan, unos pocos dirigen las miradas a ese hombre perturbado, desde el alma nace un grito que acalla las voces.

Su ruego produce el silencio.

Ha dicho: Argentina levántate y anda.

Wednesday, October 21, 2009

UN NIÑO CON ALAS DE CRISTAL



Germán quería volar, elevarse tanto, hasta poder tocar con sus manos el cielo infinito.

Conocer otros mundos, vivir en el universo de fantasías que un niño de ocho años quiere cumplir.

Esa tarde iría con su mamá y hermana al circo que se había establecido en la ciudad.

No lo entusiasmaba la idea, todos los circos que había conocido eran iguales.

Los payasos con sus caras desbordadas de pintura, no lo hacían reír, sin embargo dejó en una silla del cuarto las alas de cartón, su juguete preferido, para acompañar a su madre.

Llegaron con las primeras luces del atardecer, sostenía su mirada en el cuadro púrpura y violeta que reflejaba el cielo.Leyó el cartel de entrada, ofrecían una sorpresa a los chicos que tuvieran sueños por cumplir.

No creyó mucho en esas palabras escritas con grandes letras rojas, las había visto otra vez y nada cambiaba el espectáculo.

Se sentaron en primera fila, Gabriela aplaudía todo lo que veía.

Los malabaristas intentaban contagiarle alegría.

La música dio paso a los trapecistas, sostenidos en las barras hacían piruetas, en la altura parecían pájaros a punto de caer.

Ocultaba los bostezos, todo era idéntico al circo anterior.

Cercano a las gradas un objeto tapado llamaba su atención.

Los redoblantes anunciaban la presencia del mago, jamás imaginó que sería llamado a participar, no muy convencido aceptó.

Coloridas sogas arrastraban la sorpresa prometida.

Quitaron la tela que lo ocultaba, ante sus ojos asombrados apareció un dirigible, Germán no dudó en subirse a él.

Mamá orgullosa tomaría fotos estrenando la cámara digital.

La magia lo llevó a recorrer otros mundos, abstraído observaba las cúpulas del lugar, parecían salidas de un cuento.

Era feliz.

Sintió deseos de compartir la experiencia con sus seres queridos, no sabía como regresar.

Las primeras lágrimas brotaron como un manantial, tenía miedo, estaba solo, necesitaba el cálido abrazo de su mami.

En ese instante apareció un duende vestido de azul, tranquilizó al pequeño prometiéndole que lo haría volver al lugar en que su madre con los puños apretados para contener el dolor, lo esperaba.

El duende le preguntó si reconocía esas manos ansiosas que lo esperaban, el niño dijo que sí, eran las de su mamá, podía reconocer los anillos.

El pequeño hombrecito se puso a trabajar, en cuestión de minutos, adosó a su espalada un par de alas de cristal, transparentes como la lluvia que comenzaba a caer.

El pequeño ser le dijo, déjate llevar por los sentidos de tu corazón, allí en fracción de segundos encontrarás a tu mamá, podrás conservar como adorno estas alas que confeccioné para vos.

Eres un niño, nunca más te alejes de quienes te aman de verdad.


http://www.youtube.com/watch?v=WnIeHxqoS-Q&hl=es

Monday, October 19, 2009

LLUVIAS, TORMENTAS, TRUENOS




Las nubes están bajas, tanto que no dejan ver los picos de la cordillera.

Pareciera que en algún momento el cielo comenzará su llanto, todos piden por ello.

Las flores quieren agregar gotas a sus pétalos para vestirse de fiesta.

El desierto está cansado, necesita que el agua aplaque sus continuos movimientos que enfrentan al ser humano con la nada, transformada en granos de arena ocres y dorados.

Todos, desde las ventanas miran el océano, está quieto, se asemeja a una inmensa pileta de aguas tranquilas y transparentes.

Saetas lilas surcan el firmamento, marcándolo con figuras extrañas, detrás, arrogante, él,asusta con sus gritos.

Quiero conocer el lugar donde nacen los truenos, preguntarles por su comportamiento, por qué le anteceden los relámpagos o el granizo incapaz de apagar aquello que incendia.

La imaginación propiciará que viaje sin rumbo cierto.

Mi cuerpo vestido de alas permite elevarme.

No contemplo los peligros que podría traer mi búsqueda.

Las ansias de saber son imperantes.

En mi vuelo observo bellezas que quizás nunca vuelva a ver.

Atravieso las nubes para buscarlo, el paisaje es conmovedor, blancos y grises me sostienen.

Se produce el primer estruendo, la luz intenta cegar la mirada.

Mis sentidos están alertas.

En una cueva de la montaña, allí donde tú no puedes ver, lo encuentro.

No demostraré que le temo, trataré de aquietar mis alas para que no se de cuenta que estoy aterrada.

Una escalera imaginaria se tiende hacia lo alto del universo.

Atrevida le pregunto el motivo de tanto enojo.

Apaga sus luces para escucharme.

Le comento que allá donde vivo necesitamos que llueva, no siempre, ya que los excesos suelen traer tragedias.

Hacemos un pacto, él bajará a la tierra para acompañarme, en el regreso, solo me pide que hable con los humanos, que les ruegue no dañen su único hábitat.

No sé si puedo cumplir con semejante promesa.

Intentaré hablar con todos los seres que amo, divulgaremos que es necesario tener un poco de voluntad para cambiar el rumbo.

En este viaje tan largo que me permitió recorrer el universo, entendí que todo es posible si tan solo nos proponemos mejorar un poco.

Las tormentas serán bien recibidas, es una ilusión, pero como creo en las utopías tal vez el agua que precede el grito de los truenos pueda llegar a los lugares necesarios.

En ese instante sabré que valió la pena intentarlo, comprenderé que tan largo viaje no ha sido en vano.


http://www.youtube.com/watch?v=dxcs_lpcwj0

Friday, October 16, 2009

SIN REGRESO




Sostengo en mis manos la última foto que tomamos en nuestro departamento de Praga.

La vista es perfecta, el sol escondiéndose entre las innumerables cúpulas de la ciudad.Rojizo las tiñe otorgándole más belleza.

El pórtico de la Catedral San Jorge me trae recuerdos, allí me regalaste los anillos que hoy lucen mis manos avejentadas.

Todos me llevan a revivir momentos que pasamos juntos, lo más bello el amor compartido, ese que nos permitía fundirnos en uno, amarnos sin límites.

En cada aniversario me regalabas uno , decías que tu reina tenía que tenerlos.

Cierro los puños con impotencia, no puedo acostumbrarme a tu ausencia.

Desolada viajé a otros mundos hasta que conocí este sitio de nieves eternas.

Sus bosques de pinos y alerces me llevan a nuestra querida Bohemia.

Allí disfrutábamos los fines de semana.

Recuerdo tu risa y lloro, me pregunto por qué partiste tan temprano, teníamos la vida entera, habíamos diseñado juntos el destino, todo fue demasiado intenso, demasiado fugaz en el tiempo.

Estás como siempre a mi lado, muchas noches siento que recorres con tus manos mi cuerpo, te busco en sueños, al despertar la soledad me conmueve.

Mañana viajaré nuevamente a Praga, cumpliré con tu voluntad, siempre dijiste que si alguno de los dos faltaba no acuñáramos en nuestras almas las horas compartidas.

Le dejé un poder a nuestra amiga, el departamento tiene nuevos dueños.

Estaré poco tiempo,el que demande firmar la escritura.

Antes de regresar pasaré por la Basílica, allí descansa la urna que contiene tus restos, ofrendaré los anillos, el sacerdote sabrá que hacer con ellos.

El mármol de los fríos pasillos evoca tu presencia.

El perfume de las azucenas colocadas en los altares embriaga mis sentidos.

Casi no siento el dolor que como una daga atraviesa mi pecho.

No falta nada para que en otro plano volvamos a encontrarnos.

Este viaje sin regreso será placentero, vislumbro tu sonrisa, sin relojes que marquen el tiempo, tu abrazo sincero envolverá la eternidad.


http://www.youtube.com/watch?v=E-05yCcOKTM&hl=es

Wednesday, October 14, 2009

TEJIENDO SUEÑOS




Mañana repetirían el viaje que hacían cada tres meses.

Durante ese tiempo en la ciudad se transformaban en un ejército que pedía para ayudar a los olvidados.

Adelantaban materias para obtener el permiso para viajar allá donde la tierra vuela hasta convertir el paisaje en fantasmas de diferentes formas uniformados de un color indefinido.

Las bodegas del micro agrandaban sus cuerpos de acero para albergar tanto amor desinteresado.

Buenos Aires quedaba atrás, la velocidad del vehículo convertía a los edificios en pequeños esqueletos de cemento.

La luna brillante iluminaba a ruta.

Una improvisada guitarreada atenuaba la espera.

Café para los chóferes, el viaje era largo.

Nocturno de estrellas encendidas en el cielo oscuro.

Se turnaban para conversar con quien estaba a cargo de llevarlos a un destino seguro, mientras el acompañante dormía.

Campos solitarios, la aridez había transformado un vergel.

Cuánta desidia.

Antes de recorrer los últimos kilómetros cargaron combustible, en la estación de servicio el jabón hacía piruetas pasando de mano en mano.

El último tramo fue pesado, la tierra que el viento levantaba impedía una visión perfecta.

Las ansias por llegar eran muchas, tantas que una tenue llovizna aplacó la danza de la tierra.

Unas cuantas bicicletas se adelantaron al micro, los niños con guardapolvos blancos parecían pájaros deseosos de llegar a la escuela.

Aminoraron la marcha, los chicos debían llegar primero.

Decidieron bajarse y caminar para no alterar el paisaje cotidiano, esperaron en la tranquera.

Los pequeños comenzaban a izar la bandera, las voces se elevaban al firmamento esperando un milagro.

La imágen conmocionaba, niños descalzos honraban la insignia patria.

Muchas lágrimas rodaron mojando la tierra, la misma que caminaban los chicos descalzos, no les importaba que sus pies enlodados fueran poblados por las moscas u otros insectos que vuelan ignorando los sueños.

Si algo no conocían era el miedo que atrapa a los que tienen todo.

A media tarde entre risas y abrazos los paneles solares estaban colocados.

Se reunieron en el patio de tierra seca, festejaron con mate cocido y tortas fritas, prolijas descansaban en una canasta, para ellos era una fiesta.

Cada niño calzó sus zapatillas blancas como las nubes.

Cordones desatados significaban libertad para tomar vuelo.

El sol se escondía detrás de unas ramas secas, había llegado el momento de la despedida.

Abrazos interminables, besos azucarados, manos en alto, sueños de ver nuevamente a los portadores de un poco de alegría.

Falta mucho por hacer en ese lugar alejado de la patria donde viven ciudadanos argentinos.

Abrigamos una utopía, llegar a ese sitio desolado con más ayuda.

Tal vez, vos que estás cómodo en tu casa de material, que vives en una gran ciudad a la que no le falta casi nada, quieras sumarte a esta epopeya.

No tengas miedo, las moscas son inofensivas, abre tu corazón y deja que tus manos ayuden con lo que puedas.


http://www.youtube.com/watch?v=tn43Efqh6XA

Friday, October 09, 2009

REFLEXIONES DE UNA MOSCA



A veces pienso que los seres humanos no saben disfrutar de la vida.

Debo confesar que soy una perseguida por la sociedad, no solo yo, también muchos congéneres.

A ellos me dirijo, Ustedes no saben lo que significa tener un par de alas para volar al infinito despojada de prejuicios.

Lamento que cuando me ven acudan a la ayuda de los aerosoles o cualquier elemento para combatirme, a veces lo logran otras no.

No digan que mi aspecto les provoca rechazo o que mi cabeza un poco grande los asusta, les aseguro que en mis eternos viajes he conocido a seres humanos portadores de ideas vacías de contenido.

Puedo posarme en las flores para que el sol me acaricie con sus rayos dorados, no creo que ninguno de Ustedes pueda hacerlo sin salir lastimado.

Tengo autonomía propia, no necesito abastecimiento externo.

Aprendí desde pequeña a mirar desde los cristales de las ventanas, ello me posibilitó conocer historias buenas y malas.

Estoy felizmente casada, con mi pareja nos hemos establecido en un lugar del planeta donde ha comenzado la primavera.

Andariega incansable me pueden encontrar sin atraparme en lugares diversos.

Aprovechando los días soleados decidí ir a una plaza, divertida miré las palomas que revoloteaban por ella.

Soy atrevida, sin que nadie lo notara entré a un edificio, antes me detuve a mirar su cúpula verde, recordé a mis hermanas que viven en una ciudad de Europa, sitios donde las torres intentan alcanzar el cielo.

Estaba cansada y ansiosa, por lo tanto ingresé prendida a la solapa de un señor de gesto adusto, no se dio cuenta.

Ocupó su banca para revisar papeles.

Todos estaban serios, algunos tenían una voz que parecía que estaban recitando letanías.

Curiosa me acerqué a una mujer que parecía hablar con alguien mediante un aparatito, no se dio cuenta que estaba en su espalda escuchando conversaciones intrascendentes.

Pensé que si yo hiciera lo mismo cuando nos reunimos con mis amigas, un poquito de spray nos hubiera quitado la vida.

Otros gritaban sin decir nada.

Te propongo un desafío, por ahora se puede, mirá esa foto que te produce sensaciones feas y compáralas con esa gente.

Te aseguro que gano en belleza, claro es la que no se ve, pocos afortunados pueden percibirla.

Me aburrí, voy a encontrarme con mi marido, hace mucho le regalaron un tema musical.

Vestiré mis alas con seda para bailarlo.

Solo quiero desearte que vos puedas sentir por un momento la libertad que tengo.


http://www.youtube.com/watch?v=aYQfkeDTYZk&feature=related

CAER AL VACÍO



Pese a ser de última generación el ascensor había quedado detenido en los pisos altos.

Como todos los días la niña traviesa se soltaba de la mano de su tía, quería ser ella quien lo llamara, al abrirse las puertas cayó al vacío, como pudo se fué sosteniendo en los cables de acero, sus manos ensangrentadas ardían, era la primera vez que sentía miedo.

El vestidito se había convertido en jirones, aterrorizada seguía su vuelo en la oscuridad.

En segundos y sin conciencia estaba sobre la base del ascensor.

Para ese entonces policías y bomberos estaban listos para rescatarla.

Un integrante de la brigada tenía colocado el arnés sujetado a una soga, ello permitiría llegar al sitio donde estaba la niña.

Por precaución se cortó la energía.

Seis metros abajo estaba la nena, con cuidado la subió a la superficie, los aplausos por la tarea finalizada no lograron despertarla.

El ulular de las sirenas despejaba el tránsito, en la guardia del hospital un equipo de médicos la esperaba.

Milagrosamente a primera vista solo se observaban las lastimaduras de las manitos.

Fué sometida a todo tipo de estudios para descartar lesiones internas, quiso el destino que todo estuviera bien.

Pasaría dos días internada para continuar los chequeos.

El día del alta el padre apareció con un muñeco de peluche que lo superaba en altura, en la otra mano un ramito de jazmines, las flores preferidas de su hija.

Vanos fueron los intentos para que la niña caminara, el terror la paralizaba.

Han pasado varios años, ella sigue en la silla de ruedas.

Los médicos que la atienden, no comprenden la falta de movilidad de la adolescente.

Los psiquiatras han concluido el tratamiento.

El cambio de departamento a una espaciosa casa no ha cristalizado el objetivo perseguido, sigue condenada a la silla.

Es una estudiante avanzada, pronto recibirá su título secundario, será mencionada como la mejor alumna.

Sus compañeros festejan los logros obtenidos.

El vestido largo la destaca del resto del alumnado, poco maquillaje realza la cara perfecta, el cabello renegrido acentúa el color de los ojos robados al océano.

El encargado de la ceremonia anuncia el nombre de la muchacha, la madre empuja la silla hasta el escenario, en ese instante una fuerza interior le permite pararse después de tantos años.

Pasos inseguros la llevan a recibir su premio.

Por fin el cariño de todos ha desterrado para siempre el miedo.

Monday, October 05, 2009

LUNA TUCUMANA



“Yo no le canto a la luna

porque alumbra y nada más

le canto porque ella sabe

de mi largo caminar”


Claro que sabe de tus angustias y ella será quien le de luz con sus destellos a tu camino hacia la eternidad.


“Ay lunita tucumana

tamborcito calchaquí

compañera de los gauchos

por las sendas del Tafí

Estribillo

Perdido en las cerrazones

quién sabe vidita

por donde andaré

más cuando salga la luna

cantaré, cantaré

a mi Tucumán querido cantaré, cantaré”


Tu canto será el de todos los que te admiramos y guardamos tu voz en el fondo de nuestras almas vestidas de ayer.

“Con esperanza o con pena

en los campos de Acheral

yo he visto a la luna buena

besando el cañaveral

Si en algo nos parecemos

luna de la soledad

yo voy andando y cantando

que es mi modo de alumbrar.”


Siempre te recordaremos y cuando suene un parche como el que supiste mostrar, el corazón latirá más fuerte para que lo puedas escuchar, allí donde estarás.

Tus cenizas serán esparcidas al viento, sabio él nos traerá tu voz.

Prometo no llorar, sé que estás, como estuviste acompañando muchas veladas alrededor de una fogata cerca del mar, escuchando tu Alfonsina que nos hacía vibrar.

En la madrugada también el cielo lloró en el sitio que te adoptó.

Mujer de todos los mundos, escucharte es imaginar la fuerza de un rayo de sol.

Gracias por traernos las sentidas letras de Violeta, poetisa que creció aún más, abrigada por la cadencia de tu voz.

Camina, no te detengas, te espera un coro celestial.

Descansa en paz.

Friday, October 02, 2009

UN MONASTERIO TIBETANO



El maestro en compañía de su discípulo caminaba por la ladera de la montaña.

Le enseñaba a clasificar las hierbas comestibles de las que no servían.

Durante la caminata el joven interrogaba al Lama sobre el sentido de la vida en el Monasterio del Cielo.

Con sabiduría le respondía que su misión era encontrar valores y paz.

Esa tarde cuando escalaran la montaña tendrían tiempo de conversar, ahora debería llegar al gran mercado para vender las hierbas perfumadas contenidas en un canasto.

Serían vendidas para ayudar a la economía del lugar que los albergaba.

Inquieto el muchacho le preguntó por qué no había cerrojos en las puertas de la construcción.

El lama le respondió que cualquiera de los habitantes del lugar cuando se sintiera preparado podría enfrentarse a la vida.

No del todo conforme con la explicación accedió a llevar unos documentos a otro monasterio de la comunidad.

En el camino vio dos hombres discutiendo en voz alta atemorizado se dirigió a ellos, les pidió que resolvieran sus diferencias sin violencia.

El más corpulento se acercó desafiante, el joven pensó que recibiría un golpe.

Como pudo sostuvo la mirada cargada de ira de su oponente.

Azorado recibió una palmada en el hombro y la gratitud de quien segundos antes lo amenazara.

La emoción apresó su mente, siguió el camino hasta el monasterio de Tan Tan.

El lama que recibió los documentos le ofreció un vaso de agua al verlo alterado.

Le contó lo sucedido en la calle.

Una sonrisa sabia se dibujó en la cara de quien lo recibiera, le pidió que contara a su maestro que había dado la primera lección aprendida.

El respeto debe privar entre todos los hombres de buena voluntad.

LEÑOS ENCENDIDOS




Tomados de la mano caminamos por la playa, nos detuvimos a mirar la danza de las olas, siempre las veíamos diferentes en su ir y venir coronado de espuma blanca.

La brisa trajo frescura, le hacía falta a nuestras pieles.

Cubrió mis hombros con su camisa, era hora de regresar a casa.

Del horizonte infinito se colgó la primera estrella intentando opacar a la luna que se dibujaba en el cielo oscuro.

Luciérnagas traviesas iluminaban nuestro sendero.

En el borde de la pileta nos prodigamos mimos y caricias, preludio de una noche espectacular que pronto nacería.

Los leños crepitaban en la improvisada fogata.

Era mi primera vez, sin dejar de acariciarme sabias palabras tranquilizaron mi mente.

Los relojes se detuvieron para contemplarnos.

El fuego estaba listo.

Le pedí unos minutos necesitaba estar cómoda.

Cambié mi vestimenta por un pantaloncito corto, el que más le gustaba, deslicé por mi torso una colorida remera.

Mientras servía unas copas sentí el sonido del hielo, suave la música acompañaba la escena mientras un grillo solitario cantaba escondido en un cantero con nuestras flores predilectas.

Pasamos los leños encendidos a la parrilla, mientras lo estábamos haciendo me susurró al oído cuanto me amaba y lo feliz que se sentía que por primera vez cocinara una cena romántica solo para él.

Thursday, October 01, 2009

DESOLACIÓN



La tierra colorada se levantó como una llamarada, fuego que traería el espanto.

Los habitantes de San Pedro en la Provincia de Misiones, se refugiaron donde pudieron.

Ella se escondió con sus hijos, debajo de una mesa.

Aterrorizada creyó ver pájaros plateados que surcaban el cielo vestido de crepúsculo y fortísimo viento, eran los techos de chapa de las casas de sus amigos.

Cuando el viento se cansó de hacer desastres y arrasar con todo, llamó a la lluvia torrencial , ella convertiría todo en un lodazal imposible de transitar.

Salió el sol luego de una noche borrascosa, el padre de sus hijos, el amor de su vida, trataba de recuperar los pedazos retorcidos del techo.

Cansado, hambriento, con un martillo trataba de enderezarlo.

Ella como otros se albergaban en la parroquia que había quedado en pié.

Los chicos propios y de los otros tenían ropa seca y un plato de comida para acallar el sonido de las panzas vacías.

Dos días después la máxima autoridad visitó el lugar, otro pájaro de alas negras la había traído.

Besó a todos los pequeños, abrazó a las madres, parecía que traía en su verba cultivada la luz de la esperanza.

Contenta en su ignorancia consultó al párroco del lugar quien le habló de leyes que protegían a los ciudadanos cuando ocurría un desastre natural.

Arropó a los niños, les cantó canciones de cuna.

Hace poco regresó a su casa maltrecha, no hay agua, debe sacar el barro para traer a sus hijos,quiere comenzar de nuevo a edificar una familia.

Perdieron todo, lo peor es la identidad, los recuerdos que estaban en las fotos color sepia.

Sobre la pared de lo que fuera su dormitorio hay un rosario de cuentas de madera, el tornado se apiadó de la imágen.

Las soluciones no llegan, deja de creer en todo lo que le dijera el cura para contenerla.

Sus manos curtidas por el trabajo toman el rosario, orará para que llegue la justicia divina.