Tuesday, April 21, 2009

MIS MUSAS, FIN DE LAS PALABRAS




Buscando a mis musas, te encontré eras una sola palabra: Amor.
Ella me permitió volar con la imaginación, enhebrar otras iguales al rosario que traje de mi viaje a España, confeccionado con la pulcritud que tienen las hermanas del convento que visité no hace tanto tiempo.
Cada cuenta en sus pétalos morados contiene una historia, de mares sedientos de aventuras anónimas.
Tal vez de amores concretados o también de aquellos a los que les llegó la soledad, el infortunio.
Mirando cada cuenta pude recorrer todos los paisajes.
Allende la cordillera están mis amores primitivos, amorosos padres que de la mano me llevaron a recorrer el camino de la vida, con presencias y ausencias.
Observando la danza de las olas, reí cuando graciosas y atrevidas salpicaban al sorprendido caminante.
Jugué en la arena con días de sol o cuando el firmamento se tenía de negro anunciando la tormenta.
Fuí feliz en cada acto de esa vida lejana.
Remembranzas trajeron tu figura añorada, atrevida dibujé tu nombre en la arena.
Reí mirándote saltear las olas con los niños.
Intenté que el otoño desdibujara sus colores dorados.
El agua salada en continuo movimiento trajo una rama.
Quise capturar con mi cámara el hallazgo, el viento se llevó las imágenes a la profundidad azul del océano.
El sol se escondió para darle paso a la luna plateada, retrocedí.
Allí estabas esperándome.
Tu sonrisa me devolvió a la realidad, abrazados regresamos a casa.
Ellas las musas, esperan en la ventana, aparecerán después del instante en que dos siluetas se transformen en una.
Juntos celebraremos la llegada del amanecer.
Abrazadas las campanas nos harán escuchar su tañido, será en el preciso instante que mueran las palabras.

Sunday, April 19, 2009

CARTAS DE AMOR*




Lo conoció en la Feria del Libro, había esperado ese instante con ansias.

Supo que en esta nueva exposición habría un stand, en el que personalidades de la cultura, artistas, representantes del quehacer nacional y algunos elegidos que vistan el predio leerían "Cartas de amor y desamor”, una nueva propuesta para darle más atracción a la muestra.

Conocía el texto de memoria, cada signo de puntuación le era familiar, ello facilitaría la lectura.

Era su tiempo.


“Te cubriré con amor la próxima vez que te vea, con caricias, con éxtasis.

Deseo atiborrarte con todas las alegrías de la carne, de modo que te desmayes y mueras.

Quiero que seas sorprendida por mí, y para que te confieses a ti misma que nunca siquiera habías soñado con tales transportes...

Cuando seas vieja, quisiera recordaras estas pocas horas, yo quisiera que tus huesos secos temblaran con alegría cuando pienses en ellas”.


Con la voz quebrada leyó las últimas palabras de la carta.

Conmovido Él se acercó, amorosamente secó sus lágrimas.

La invitó a tomar un café.

Los encuentros se sucedieron.

Las noches de otoño invitaban a concretar los sentimientos, nacidos al cruzar las miradas.

El próximo año visitarán la muestra, orgullosa acunaría en su vientre el fruto de un amor intenso.


*El texto que está entre comillas corresponde a una carta de Carta de Gustave Flaubert a su esposa Louise Colet, fechada el quince de agosto de mil ochocientos cuarenta y seis.

Friday, April 17, 2009

DOS LIBROS




Lo conoció en la feria del libro.
Ambos serían expuestos en el mismo sitio.
Sus hojas tienen el color del otoño, pareciera que están a punto de quebrarse,igual que las hojas que se rompen en las veredas al caer de los árboles cansados de dar flores.
El paso del tiempo a decolorado las tapas, están ajadas.
Apenas puedo visualizar el título, cientos de manos han derramado sus caricias, miles de miradas arrullaron las letras, seres anónimos han tejido las más bellas historias.
Mi cobertura seduce, sobre el cuero letras doradas robadas al sol..
La recepcionista acaricia mi cuerpo, necesito tener éxito.
Quiero vivir, perpetuarme a través del tiempo, ayudar a quienes me busquen, encontrar mi esencia en el corazón de los lectores que me codician
Sigue descansando en el canasto de mimbre, lo espío.
Faltan unas horas para la apertura de la exposición.
Recorreré sus páginas.
Asombrado puedo leer en sus hojas, relatos de vida desde sus inicios.
Es claro y preciso, contiene los valores que rigen a los humanos.
Me atrapa la continuidad de la lectura.
Hago mías sus aseveraciones, es simple, conmovedor.
Me desnudo, con magia mis hojas se transforman en espacios en blanco.
Las letras vuelan al universo cual aves nocturnas.
Deseo que otros que estén desposeídos de los valores que manchan a los seres humanos, tomen su pluma y comiencen a escribir otra historia.
Devuelvo a mi amigo al fondo del contenedor, ilusionado espero que alguien empiece a enhebrar las palabras como si fuera un rosario.
El trascenderá a través del tiempo, mi vida se inicia.
Con la ayuda de todos intentaré ser justicia.

SIMPLEMENTE AMOR




Lo conoció en la feria del libro.
Ella estaba en un stand pequeñito, apenas podía moverse entre los libros apilados.
Hoy el novel autor vendría a firmar ejemplares de su primera novela.
Lucía con orgullo la remera con la foto del novelista, los cabellos sujetos en una gorrita con propaganda de la feria más famosa de Buenos Aires, sitio en que se unen la cultura y las ganas de leer para enriquecerse..
Acomodaba en los estantes las obras, las tapas brillosas parecían un espejo en el que gustosa se reflejaba.
Estaba colocando el último afiche cuando apareció un joven de cabellos azabache idéntico a los ojos que no cesaban en recorrer la diminuta figura de la muchacha.
El escritorio estaba listo, sobre él algunos libros, un pequeño florero contenía flores multicolores.
Un tintero antiguo y una pluma habían sido las únicas exigencias del escritor para autografiar cada libro.
La imagen del recipiente la hacía soñar
Se sentía turbada ante tanta gente, las visitantes más jóvenes suspiraban por la belleza gallarda del autor.
La música tenue acompañaba la escena.
A medianoche cerraron las puertas del salón.
Concluida su tarea felicitó al escritor, él la abrazó con fuerza.
El silencio permitía escuchar la respiración de la pareja.
Cual pájaros las hojas de los libros aleteaban alegremente.
Entre gemidos y besos nacería el título de la próxima historia.puede ser la tuyo o la de ellos prevalece dar rienda suelta a los sentimientos nacidos en el corazón.

Monday, April 13, 2009

AYER Y HOY




AYER


Comenzó su vida virtual con pocos contactos.

La madre vigilaba de cerca advirtiéndole los peligros de la red.

Noche a noche los amigos se agregaban, decidieron conocerse personalmente.

La plaza de Recoleta es bella, está cuidada, flores por doquier alegran los canteros.

De día los rayos de sol se infiltran entre los árboles.

La gente aprovecha los escasos pulmones de aire para hacer deportes, algunos pasean sus mascotas, el guardián de la plaza observa que todo esté en órden.

Ellos saben que el horario del trabajador concluye en las primeras horas de la tarde.

Vestirán ropas negras para conocerse.

Camila estudia sociología, cambia su imágen para poder mezclarse con los chicos, chupín negro, camisa de igual color.

Los ojos como el océano se tiñen de turbulencias negras.

Entre gritos y loas aparece quien los convocara, es menuda, de apariencia frágil.

La música irrespetuosa es capaz de despertar a quienes eligieron el descanso eterno.

Cientos de celulares la fotografían.

Comienzan los apretujones, tiene miedo, no pensaba en semejante convocatoria.

Huye atemorizada, por fin encontrará el abrazo tibio de su mamá.Hoy esa niña terminó un sueño efímero.


HOY
Baja las fotos del encuentro de los flogger.
No puede dar crédito a las imágenes que le muestra el monitor, cientos de jovencitos vestidos de negro, todos uniformados.
Rápidamente quita el maquillaje que usara para mezclarse con ellos.
Recuerda que se quedó unas horas en la plaza para fotografiar el instante en que la convocante al encuentro se retiraba arropada por las caricias de su madre.
Quedaron algunos muchachos, en los canteros displicentes latas de cervezas vacías, alguna jeringa, trozos de vida deshechas.
Mañana vestirá su trajecito de docente universitaria.
Disertará sobre el encuentro que tuvo el día anterior.
Mostrará en la pantalla cada una de las imágenes obtenidas.
Se detendrá en una de ellas, esa que muestra a una mujer niña, con los ojos desmesurados ante el asombro de ver tantos jóvenes sin historia, presente o futura.
Solo hará hincapié en algo, transmitirles a sus alumnos la sensación de vacío que sintió al verlos reunidos, todos uniformados, vestidos de luto.
Les pedirá que reflexionen sobre la vida, en el dolor que le producen a sus seres queridos por ciertas actitudes.
Ella es capaz de comprender todo, menos la indiferencia y la falta de diálogo.

Saturday, April 11, 2009

CARTA A UN HIJO




Querido hijo:

Cuando naciste trajiste alegría a nuestra casa, disfrutamos tu crecimiento siempre, entre sonrisas y lágrimas de emoción.
Sosteníamos tus manitas rosadas para que no cayeras, hasta que un día lograste sostenerte solo, no entendías los aplausos nuestros.
El tiempo fue moldeando tu carácter, se esfumó la risa de tu boca.
Te convertiste en un adolescente taciturno.
Con tu padre nos acostumbramos a que te comunicaras con nosotros utilizando monosílabos.
Para que nos sintieras cercanos te acompañamos en la pasión por esa música que muchas veces no entendíamos.
Tu felicidad era prioridad para nosotros.
Vistes siempre de negro, al observarte caminar presiento que has crecido demasiado.
El andar desgarbado y cansino te agrega años.
Tu mirada es triste, impides que nos sumerjamos en ella para ayudarte.
Anoche mientras dormías te acariciaba, recorría con mis dedos tu rostro parecías un ángel, las espesura de tus pestañas me conmovió, supe que le habías agregado máscara.
Ahogué un grito en mi garganta al mirar tus brazos flagelados, cada corte se transformaba en dagas que atravesaban mi corazón apenado.
Sé que eres bueno, daría mi vida para que no sufrieras.
Hace unos días, sin querer escuché que hablabas con tu amigo de la infancia, decían que los cortes producían sueños inalcanzables.
Hijo de mi alma, no pienses que voy a juzgarte, algo estuvo mal en la crianza que te impartimos como para que encuentres placer lacerándote.
Tal vez nos faltó diálogo.
Con tu papá estaremos siempre.
No importa cuando, estoy segura que encontrarás el momento para hacernos partícipes de tus penas y sentires.
Recuerda que siempre estaremos dispuestos a ayudarte.
Te quiere

Mamá

Friday, April 10, 2009

GENERACIÓN TATTOO




Nació en un barrio de casas bajas, jardines cuidados, de rosales sin espinas que solo regalan fragancia y color.

Lo conoció en una fiesta, aturdidos por la música electrónica salieron a caminar, una caricia trajo un beso, muchos, fueron preludios de la amorosa entrega de los cuerpos.

Ella descubrió en sus brazos torneados imágenes bordadas con sangre, figuras entremezcladas parecían encajes de mil colores.

Quiso ser como él.

Imposible pedir dinero a sus padres para tatuarse.

A escondidas comenzó a llevar correspondencia en una pequeña moto.

Con la primera quincena se haría un tatuaje.

Eligió la figura de dos serpientes, entrelazadas formaban las iniciales de ambos.

La tarea del tatuador llevó más tiempo que el acordado, debía llegar al trabajo.

La autopista era un infierno, el aullido de las bocinas cortaba la monotonía del tráfico.

Avanzó como una saeta entre los autos, sonreía ante el malhumor de los conductores.

El viento una vez más ensortijaba la dorada cabellera.

Reía y aceleraba segura de llegar a horario.

La música que reproducía el MP3 la distrajo.

La placa roja de un noticiero anunciaba, “Jovencita sin casco murió en autopista”.

Entre lágrimas y dolor su madre la reconoció por el tatuaje.

PAPÁ, AÚN SOY UN NIÑO




Tiene la cabellera larga, cortada como al descuido.

Los ojos verde esmeralda se esconden detrás del flequillo con reflejos robados al sol que no conoce.

Pasa horas delante de la computadora, a todos les muestra su nuevo monitor de medidas poco convencionales.

Está cansado de visitar los boliches de moda bajo la atenta mirada del recaudador que no es otro que su padre.

Las adolescentes mueren por sacarse una foto con el nuevo famoso.

La música ensordecedora impide cualquier diálogo.

Conoció todo el país mostrando su imágen fabricada.

Cambiaron la casa por una más espaciosa, se desplaza en un auto de marca.

Quiere vivir a su modo, escapará a la casa de su abuela.

Son pocas horas de viaje, esconde el pelo debajo de un gorro negro utiliza gafas para no ser reconocido.

Allá se sentirá arropado como cuando era un niño.

Ella amorosamente le regalará caricias y besos.

Volverá a sentir el aroma de la comida calentita, al regreso de sus paseos en bicicleta.

Sobre el escritorio de su papá deja una simple esquela:

" Papi, no me busques, estoy cansado de esta vida, al principio era un juego, hoy es una tortura”

Wednesday, April 08, 2009

LA CAPILLA DE MADERA





Humilde se yergue del otro lado de la cordillera, el fondo de picos que conservan nieves eternas la hacen parecer aún más hermosa, se asemeja a una pintura.
Cuidados canteros, preceden la entrada, pese al clima las flores se multiplican en ellos.
La cruz de hierro forjado parece que quisiera acariciar el cielo, algunas nubes etéreas conforman la imágen de un cuadro.
Afuera esperan los fieles para ingresar a misa.
Posteriormente asistirán a la procesión pascual.
Una docena de hombres vestidos con sus mejores galas, me recuerdan a los costaleros de Sevilla.
Pantalones y casacas negros, camisas blancas con puntillas, todo es poco cuando se trata de venerar a la Virgen de la Candelaria.
Las flores están dispuestas en las carrozas que la portarán, los claveles hacen juego con su manto amarillo, la corona dorada parece que hubiera quitado sus rayos al sol, piedras preciosas se incrustan en ella.
En sus brazos amados porta a un niño y allí me detengo, ese pequeño ángel representa a cada uno de nosotros cuando fuimos chicos, lejos de las tragedias que sucumben al planeta, esgrimiendo solo inocencia.
Comienza la ceremonia, los costaleros autóctonos han cargado la virgen en su hombros, algunos rezan, otros hablan con Dios acariciando las cuentas del rosario.
Mi pequeño Agustín, emocionado me toma la mano, con la otra intenta secar las lágrimas de emoción de todos aquellos que la vida quiso nos alejáramos de nuestros seres más amados, buscando concretar el camino de los sueños.
Redonda y plateada brilla la luna en el firmamento.
Los cantos y loas se van apagando.
Regresamos a casa ,cercana al mar que tanto nos atrae.
Nos esperan las sonrisas de un esposo amantísimo y sus hermanitos.
Los dos hemos aprendido algo el amor a la familia no conoce de fronteras, mares o desiertos.

EL CUERVO Y LA LUNA




Por primera vez Elián conocerá el zoológico de su ciudad.
Conoce varios animalitos y aves a través de los libros de cuentos.
Verlos cerca lo excita.
Tomado de la mano de sus padres observa la jaula de los leones, queda maravillado con su cabellera marrón.
En el lago que circunda el predio, las garzas muestran sus estilizados cuerpos rosados.
Los picaflores beben el néctar de las últimas rosas del otoño.
Un sonido desconocido sobresalta al niño, al mirar, un cuervo juega con las hojas de un periódico, con el pico formará bollitos para arrojarlos a los desprevenidos.
Se siente triste, pese a mostrar su inteligencia es rechazado por los visitantes.
Esa noche formulará un pedido inédito, le rogará a la luna transformarse en cuervo blanco.
Orgulloso se mira en el espejo de agua, su plumaje ha mutado al blanco.
Mañana todos admirarán su nívea hermosura, podrá mezclarse entre la gente, quedará capturado en las imágenes de filmadoras y cámaras.Por la noche regresan sus plumas negras.
Enojado le pide explicaciones a la luna, ella le responde:
“Mientras no cambies tus actitudes, en tanto no sepas compartir,estarás aislado, no volverás a tener plumaje blanco”

Saturday, April 04, 2009

AVERNO




El tránsito no fue fácil.

Las llamas intentaban abrazar mi cuerpo.

Dejé que el periódico se convirtiera en cenizas que volarían a un espacio sin certezas.

Afiebrada mi pluma escribe, tal vez, solo tal vez palabras inconexas para este lugar inédito en mi alma terrena.

Me dotaron de alas sin saberlo.

Las sombras se apoderaron de mi ser, me convertí en un cuervo sin quererlo.

Estaré en la cúspide de muchos monumentos.

Asustados los niños abrirán sus ojos al asombro.

La anciana lleva flores en su mano para dejarlas en una tumba solitaria.

La observo.

Quiero, necesito llorar y no puedo.

Mi corazón estrujado no responde a los sentimientos.

Sobrevuelo los grises hasta llegar al fuego, no quiero quemarme en las llamas del infierno.

Solo tú o el diálogo de cientos de seres dolientes pueden ayudarme.

Te ruego camines a mi lado, en libertad, sin prejuzgar, solo escuchando el llanto de mi alma.

Seguramente puedes, podemos de la mano salir del infierno.

Te espero mientras la noche cae.

El fulgor de las rojas llamaradas se apaga.

Quiero extender mis manos sin piel para acariciarte.

No temas, juntos emprenderemos el regreso.

Sonríe, te espero.

Friday, April 03, 2009

DISFRACES



Buscando entre mil disfraces encontré las alas de un cuervo.
Negras azuladas infundían miedo.
Las probé con dificultad, pesaban más que tus pensamientos
Brillaban como un hecho inédito en el silencio nocturno poblado de estrellas brillantes.
Temerosa la luna buscaba su encierro.
Al mirarme en el espejo un escalofrío recorrió mi cuerpo, ese que tuviste mil veces entre tus manos.
El mismo que tembló ante las caricias cálidas de tus dedos recorriendo mi geografía hasta que el destino quiso formar una sola silueta.
Recorrías cada hebra de mi cabellera, tus besos ardientes encendían la hoguera.
Salimos a volar juntos hasta que un ser despiadado cortó con saña inusitada mis alas.
Lentamente mis heridas cicatrizan, no creas que busco el pináculo de la fama.
Quiero ser anónima como siempre, despertar tus sentidos cada mañana.
Disfrutar de tu sonrisa, preludio de besos enfermizos.
Reír y llorar al mismo tiempo, bebiendo el néctar de tu boca apasionada, mezclados en un mundo de sensaciones infinitas, las mismas que da el amor cuando es sincero.
Extendí mis brazos en la cama, tu lugar estaba frío.
Sentí la fragancia de tu perfume, te aseguro que viví todo intensamente.
El reloj me despertó cuando se fue a dormir la luna.
Mis lágrimas supieron convertirse en hielo, hasta dejar dos cuencos vacíos, rojizos.
El amanecer le pedía al sol que iluminara nuestros senderos.
Quería, anhelaba que todo volviera a ser como ayer.
Consternada leí en el periódico que estás muerto.
He de convertirme en paloma que sea capaz de llevar paz a tu espíritu.

ALAS DESPLEGADAS



El periódico anunciaba un hecho inédito.

Sobre la ciudad las alas desplegadas de un cuervo impedían el paso de los rayos de sol hacía su aparición la penumbra.

El gigante amedrentaba a todos los que se habían unido en las calles de la ciudad.

El viento formaba remolinos con las doradas hojas que traía el otoño. Nubes amenazantes comenzaban a cubrir el cielo.

Saetas violetas anunciaban la presencia de un rayo.

Las sirenas de las ambulancias mezclaban su aullido con el grito de los truenos.

El viejito lentamente se desplazaba apoyado en su bastón.

Hacía esfuerzos por llegar a destino, las piernas no le respondían.

Perdió la conciencia, en ese instante creyó comenzar un viaje con destino incierto.

En el silencioso del hospital voces casi inaudibles elevaban oraciones.

Sus manos gélidas recibieron caricias, la tibieza regresó al cansado cuerpo.

Entre lágrimas un niño repetía una letanía: abuelo te quiero.

Replegó sus alas el ave de rapiña.

Colores rosados tiñeron el cielo, la luz del día se filtraba por la ventana.

El llanto del pequeño concluyó cuando el anciano lentamente abría sus párpados regresando a la vida.

TRANSFORMACIONES




La crisis mundial había golpeado en todos los lugares del planeta.

Se suspenderían por tiempo indeterminado las expediciones arqueológicas, se acabarían los costosos viajes que la llevaron a los lugares más alejados de la tierra.

Si bien había logrado pagar la última cuota de su departamento, Marcia debería conseguir otro trabajo.

Buscó en el periódico, un aviso pequeño, intrascendente requería una embalsamadora.

Recordó su hobby, mientras estudiaba arqueología aprendió a embalsamar, matiz inédito en su vida.

Presurosa dejó su currículum en el despacho del Doctor Méndez.

Ansiosa hacía proyectos en los que incluía a sus padres que vivían lejos.

Imaginaba la sonrisa de ellos al volver a verlos, hasta podía sentir la tibieza de sus abrazos detenidos en el tiempo.

Por la tarde recibiría el llamado para iniciar sus nuevas tareas.

La noche anterior durmió de a ratos, estaba excitada ante las nuevas perspectivas laborales.

Méndez le indicó el camino a su oficina.

Con precisión desviceró un cuervo.

Encontró que el lugar que debía ocupar el corazón del ave carroñera, era una piedra.

La mirada del animal muerto era tan negra como el plumaje azabache que cubría el cuerpo.

Concluida la tarea lo colocó en un pié de lustroso ébano.

Sobre la pequeña mesa una taza de café para disipar el sueño.

Vencida por el cansancio se durmió en un mullido sillón.

Sueños recurrentes apresaban su mente.

Despertó con un destello de sol y el canto de cientos de gorriones que volaban en libertad.

Del pedestal de costosa madera había desaparecido el cuervo.

Tuesday, March 31, 2009

MISIONERA ANÓNIMA




Quería darle un giro a su existencia, en el momento más triste de su vida sus ojos se llenaron de lágrimas y soledad.
No le importaba ser la heredera de una cuantiosa fortuna, si no podía remplazar las cosas materiales por amor.

Debía partir con rumbo incierto para encontrarse.
Cambió su imagen, no volvería a lucir su dorada cabellera que cual manto cubría su espalda.
Descartaría para siempre el maquillaje, no lo recitaría si deseaba que los demás supieran mirar su corazón, entrar en su alma enrejada, plena de recuerdos.
Antes de partir regaló su rica vestimenta.
Buscó folletos en una agencia de turismo, quería encontrar su lugar en el mundo lejos de la vanidad que otorga el dinero.
Cumplió con todo lo pautado, vacunas, trámites.
Por fin estaba en el aeropuerto que la llevaría a una ciudad muy lejana casi invisible en el mapa pero cercana a los que tienen sentimientos.
Como único equipaje llevaba en su bolso de mano lo indispensable, lo demás no era necesario.
Viajó al Congo para convertirse en misionera.
Pueblo diezmado por las torturas, el hambre, la muerte de inocentes.
Vivía como todos en una choza cercana a la selva congoleña, era feliz a su modo dando a los que más necesitaban, ningún esfuerzo era suficiente para borrar la amargura .
La despertaban las melodías de los pájaros.
El lago de aguas cristalinas era suficiente para refrescarse.
Cambió su ropaje por una túnica, un velo cubriría su cabeza.
A nadie debía mostrar su rico pasado, era una más.
Su palabra reconfortaba a todos.
Por un momento saldrían del horror escuchando su canto de libertad, la mueca de una sonrisa se dibujaría en sus rostros de ébano.
Una flecha envenenada acabó con su vida.
Sus huesos anónimos descansan en un osario.
Detrás de ella muchas mujeres siguen su epopeya

Friday, March 27, 2009

REINA POR UN DÍA




Los adolescentes entraron al castillo de Leopoldo II.

Al atravesar la reja jugaron en los extensos jardines.

Pese al abandono, entre las hierbas continuaban naciendo flores multicolores.

Él quería sorprender a su compañera preferida, a la que aún no le había declarado su amor.

Al abrir las puertas de la mansión imaginaron el esplendor de épocas pasadas.

Solo, subió a las habitaciones de la reina, pese al tiempo transcurrido estaba intacta.

Grandes almohadones con puntillas cubrían una cama amplia.

Sorprendido ante la belleza del lugar, pasó al vestidor.

Eligió un vestido de terciopelo rojo bordado con hilos de oro.

Sacudió el polvo adherido a la riqueza de la tela.

Lo guardó en una caja.

Observó el retrato del rey, con objetos que encontró en el sitio formó la barba y los bigotes para parecerse al monarca.

Apresurado bajó las escaleras.

La brisa jugaba con los cabellos de la muchacha, era demasiado hermosa.

Le pidió vistiera las ropas contenidas en la caja.

Se veía más bonita, faltaba la corona.

Tomó una rosa para prenderla en el cabello.

Quien fuera reina por un día se convirtió en la dueña de su corazón.

URITORCO




Al amanecer recorrerán los últimos kilómetros que los dejarán al pié del cerro.

Los exploradores llevan en sus mochilas lo necesario, bolsas de dormir, cámaras fotográficas, filmadoras, instrumental de medición.

La ladera de la montaña huele a menta, el verde se mezcla con los colores de las flores silvestres.

El río Calalumba (agua que le canta a las piedras) invita a beber aún cuando no se sienta la necesidad de hacerlo.

Antes de la rueda de mate, ella se aleja del campamento, aún la luna se resiste a irse del cielo.

Llevará una linterna, los primeros escalones están delimitados el resto del ascenso será a pura emoción.

En el primer descanso se colocará el arnés que la sujetará hasta hacerla parecer parte del cerro.

Hace frío.

El pasamontaña solo deja ver sus ojos.

Mira el pasto quemado, las dimensiones son grandes.

Aparece un hombrecito pequeño, le cuenta que su nave no está a la vista.

No desea lastimarla le transmite que su acercamiento es para conocer la conducta humana ante determinados eventos.

Quiere responder, está sola, el silencio invade el espacio.

Antes de llegar a la cima trastabilla, el ser especial extiende su mano para sostenerla.

Encontró paz.

INDIANA





Hace dos meses que Dios se llevó a su lado a la mujer de su vida.

Extraña su perfume, la sonrisa cuando tambaleante le acercaba la bandeja del desayuno cada domingo.

Desde que ella murió la vida se plagó de desaciertos.

El padre, dueño de la empresa para la que trabajaba le sugirió se tomara el tiempo necesario para recuperarse de la pérdida.

Es hora de afeitarse, volver a ser parecido al de antes.

Mientras se rasura, un pequeño corte en la cara, sabe que en el botiquín hay un lápiz cicatrizante.

Al cerrar el espejo la mancha de sangre se transforma en letras puede leerse “ Te amaré siempre”.

Turbado maneja hasta Tigre, en el camino comprará carnada, la dueña del puesto no está, la sonrisa de Indiana lo perturba, es ella, cuando quiere abordarla desaparece.

Sentado en la costa observa el río color león.

Distendido trata de no pensar.

La tanza mueve la caña, sonríe, por primera vez obtiene un fruto del agua.

El agua lo atrae hacia las profundidades, está tranquilo.

Un haz de luz señala una cueva iluminada.

Indiana extiende amorosamente los brazos, juntos gozarán del amor para siempre.

Friday, March 20, 2009

MEDIA LUNA




Era una niña de corta edad, como todas tenía amigos imaginarios con los que entablaba diálogos encantados.

La tarde en el sur se hacía esperar, cuando en otros sitios la noche cubría con su manto la quietud y el silencio, ella podía ver esconderse los últimos rayos de sol en el agua.

El bosque de lengas estaba a unos pocos pasos de la casa que habitaba.

Al salir la luna encontraba sentada en el cuarto creciente un hada.

Era su amiga desde hacía un tiempo.

Sus ojos como el azabache, anhelaban el vestido que aquella llevaba.

Se internaron en el bosque, algunos árboles se abrazaban propiciando la oscuridad, era el momento de intercambiar la vestimenta.

Tules brillantes adornaban el cuerpito de la pequeña, flores multicolores adornaban su cabello.

Los duendes del bosque acompañaban la escena ejecutando melodías en minúsculos instrumentos.

Solo ellas podían escucharla.

Los rescatistas buscaban a la pequeña, nunca la encontraron.

Lágrimas heladas formaban una escalera al cielo, la madre llegaría su hijita.

Se produciría el reencuentro en el instante que la media luna ofreciera la silueta de dos hadas en el universo.

Brillantes estrellas participarán de un concierto estelar y mágico.

NEPTUNO, LA FOTOGRAFÍA




Veinte años sueños recurrentes.

Ha visitado psiquiatras, psicólogos, esoteristas, para desterrarlos.

Había viajado solo, los negocios le insumirían poco más de un fin de semana, su mujer se acercaba a los siete meses de embarazo, los médicos aconsejaban no viajara.

Las islas Azores son un lugar para el idilio entre los humanos o entre el hombre y la naturaleza. R

Rodeadas de vegetación abundante, flora espectacular, aguas cristalinas, bandadas de pájaros formando dibujos en un cielo transparente.

Día de descanso .

Se acerca a disfrutar de la playa, el viento hace remolinos en el agua, cada vez la altura es más significativa.

Se aleja.

Enciende el televisor, los titulares indican que han fotografiado a Neptuno entre las olas.

Duerme, lucha con el agua, no sabe nadar.

La sensación de ahogo lo despierta.

Regresa a Buenos Aires, en pocos días nacerá su primer hijo.

Presencia su llegada al mundo.

Las imágenes se van conectando, pierde la conciencia.

Se repite el sueño, esta vez las olas gigantes se llevan al niño recién nacido.

El vagido de un bebé logra despertarlo, llora, está conociendo al pequeño.

El sueño se diluye para siempre en el llanto del bebé.

SILUETAS ABRAZADAS



Era un ser extraño.

Pocas veces entablaba diálogos con las personas.

Vivía en un mundo para muchos desconocido.

Atemporal, ermitaño.

Alguna vez había conocido el amor, en ese tiempo sus ojos celestes como el océano invitaban a sumergirse en ellos.

Amaba a Diana.

Se dilataban las pupilas cuando alguien osaba mirarla, destellos rojizos enturbiaban su mirada, en esos instantes los acontecimientos se precipitaban dando lugar a la brusquedad, a todos aquellos sucesos que hubiera sido posible evitar.

Ella intentaba sin éxito explicarle que los celos enfermizos que lo poseían, de a poco irían desgastando el amor que se profesaban.

El otoño vestía de ocres y dorados el paisaje, crujían las hojas al paso cansino de este hombre.

Se lo observaba silencioso, taciturno, solo.

Remodelaba la casa que compartía con el amor de su vida.

Cerrojos en las puertas, ventanas tabicadas.

La oscuridad sería preludio de la tragedia.

Infructuosamente buscaban a Diana.

Cuando los gemidos de la muchacha indicaron el lugar del encierro, el odio encendido convirtió todo en cenizas.

Etéreas, transparentes, dos siluetas enlazadas se elevaban al infinito.

En ese sitio eterno, donde jamás llegarían las miradas indiscretas, intentarían el renacimiento del amor que tiempo atrás había unido sus vidas terrenas.

Tuesday, March 17, 2009

CREER




Creía, siempre creía.
No aceptaba vivir en un mundo imperfecto, a todo le buscaba el lado positivo.
Creyó tener amigos virtuales con quien compartir sus sueños, amaba hilvanar historias, mostrar espacios diferentes, esos que nacen de las convicciones con una pizca de fantasía.
Seguía creyendo que contar la vida desde otra óptica podría animar al otro, desterrar el rencor palabra que no estaba en su vocabulario.
Le gustaba volar por el mundo, ser pájaro, desplegar las alas para llegar lejos, tanto que la alejaban del pensamiento retórico de los humanos.
Su misión era crear, mal o bien, las musas inspiradoras aparecían en cualquier momento.
Daba vuelo poético a sus historias nacidas del corazón.
Como todos los días caminaba por una playa desierta, a lo lejos los barcos pesqueros parecían un punto de color en la inmensidad del océano, en ese instante plácido, otras mostrando su bravura.
Siempre encontraba un caracol, con el filo escribía los nombres de los supuestos amigos en la arena.
Una lágrima traviesa rodaba por su rostro cuando en su danza las olas borraban hasta los recuerdos.
Creía y eso la sostenía.
El sol se ocultaba dentro del agua.
El más eximio pintor jamás hubiera imaginado un cielo en el que los púrpuras y rosados se amalgamaban en una sinfonía de colores perfectos.
La brisa marina se transformó en viento, rugía enojado, las gaviotas ya no buscaban alimento.
Sola en la playa vió corporizarse una sombra, vestía de negro.
Intentó alejarse, regresar a su mundo imperfecto, allí encontraría a sus amores esperándola.
Casi sin aliento pudo escuchar el nombre de tan extraña visitante.
A la dama de negro la habían bautizado: indiferencia.

Sunday, March 15, 2009

TSUNAMI



Desde la terraza del hotel observamos la playa, la bahía es parte del paisaje.
El agua acaricia los pinos azules, algunos veleros regresan a las arenas blancas, las embarcaciones más grandes se adentran en el mar, parece una inmensa turquesa, el espejo de agua esta tranquilo, suavemente las olas mueren en la arena, dejando ondas blancas.
Esta noche festejaremos nuestro primer aniversario, en la galería elegimos nuevas alianzas, otro aro de oro sellará nuestro amor.
El sol cálido va dorando nuestros cuerpos.
No existe nada más placentero que observar la belleza exuberante de la naturaleza.
Algunos turistas disfrutan la piscina del hotel otros caminan por la costanera.
Los lugareños ofrecen a los recién llegados collares de flores multicolores.
El camarero nos trae jugos preparados en cocos ahuecados, los sabores se mezclan.
En la bandeja nos deja periódicos y revistas, los leeremos más tarde, queremos capturar cada instante de la hermosura que sin pedir nada se ofrece a la vista de aquellos que quieran admirarlas.
Antes del almuerzo nos comunicaremos nuestras familias, para contarles que estamos en las puertas del cielo, un sitio paradisíaco, ideal para confirmar el amor que nos tenemos.
Mientras enviamos fotos les hablaremos de la noche mágica que creemos nos esperará.
Mi vestido de gasa acentuará el bronceado, luciré un bouquet de flores en el cabello, el amor de mi vida llevará un traje de color claro.
Pensamos que será una noche inolvidable, serán testigo de nuestro amor el titilar de las estrellas y los destellos de la luna jugando a las escondidas entre el follaje.
Una nube pequeña se ha colgado del cielo.
Nadie conoce que será el preludio de la tragedia.
Bandadas de pájaros regresan asustados a la costa.
Las entrañas del mar rugen, agigantan las olas, el agua arrasa con todo, llevándose con su fuerza vidas, nada se interpone ante su bravura.
Estamos a salvo, abrazados lloramos.

Friday, March 06, 2009

EL LLANTO DEL FARAÓN




El palacio imperial miraba hacia el Río Nilo,
La vista se perdía en el curso de aguas aún serenas.
Al amanecer las lugareñas lavaban la ropa, enfundadas en coloridas polleras y blusas blancas que dejaban adivinar sus curvas.
Los canastos vacíos pronto se colmarían de rompa limpia.
Osiris apoyado en un bastón de ébano con puño de oro caminaba delante de su séquito de sirvientes.
Sonriente observaba a las mujeres que hacían su trabajo en la orilla.
Escrudiñaba a todas, exhultante miraba a las más bonitas.
La noche anterior había discutido con Isis por las continuas infidelidades del monarca.
Ver semejante espectáculo a la vera del río le hacía olvidar de las rencillas que mantenía a su esposa.
Ella no comprendía que Él la amaba a su manera, pero como buen rey necesitaba sentirse halagado por otras féminas.
Mientras el faraón elegía muchachas jóvenes y bellas para agregar a su harén, Isis llamó a sus aposentos al hombre más anciano del reino.
En una bolsa guardaba monedas de oro, así pagaría el trabajo encomendado.
El anciano advirtió a la gran esposa real que los cambios se irían dando de a poco.
Ocultó las monedas entre sus ropas.
Isis paseaba por los jardines perfumados del palacio cinetos de especies traídas de lugares remotos ofrecían su fragancia.
Los tamarindos estaban cargados con frutos color café, era uno de los árboles predilectos del rey.
El trabajo había comenzado.
El estanque de agua comenzó a secarse, igual destino corrieron las flores de loto.
Lentamente morían los peces, los canarios que estaban al borde del estanque huían con destino incierto.
Los gorjeos se perdían en la inmensidad del crepúsculo rosado y violeta.
Distintas clases de árboles comenzaban a perder la corteza, la sabia que recorría las entrañas se convertía en piedras verdes..
Osiris nunca pudo conocer el misterio de semejante devastación.
Isis en un papiro notificó su ausencia, jamás volvería a compartir nada con su esposo, se recluiría en una isla erigida cerca del río más largo del mundo.
El mundo vegetal moría inexorablemente.
Ese día conocerían el llanto del faraón.

Thursday, March 05, 2009

PALABRAS AL VIENTO




Paladeabas mi boca cuando pronunciaba la palabra susurro, decías que era sensual la forma de mis labios al hacerlo.
Nos amparábamos en besos eternos.
Música suave acompañaba nuestros movimientos cuando el amor fundía nuestros cuerpos formando una sola silueta.
Pasaron muchos años, aprendí otros vocablos que creía muertos.
La indiferencia se apoderó de nuestras vidas.
En soledad me pregunto ¿Dónde quedaron nuestros sentimientos?
Camino por la playa desierta, en mi bolso llevo tu foto, un cuaderno y el abanico de finas varillas de nácar que terminaba en encajes, si, ese que trajiste de Oriente.
Con él escondía miradas ardientes, era demasiado pronto para revelarte mis sensaciones.
Mundano, sabías que te amaba desde el momento en que te ví aparecer en las arenas blancas del Caribe.
Eras perfecto, tu figura bronceada, fibrosa hacía soñar a las mujeres que te acompañaban.
Reías con desenfado, tu sonrisa cautivaba a todas.
Corrías al mar, dejando que las olas dejaran gotitas de sal en tu silueta esbelta.
Eras cariñoso, estabas en todos los detalles.
La flor que me reglaste descansa en las hojas de un libro, lentamente el tiempo logró que el color se fuera perdiendo.
Sus pétalos amarillos evocan recuerdos.
Pude sobrevivir a la indiferencia.
Pensaba escribirte unas líneas, desistí de la idea.
Ahora comprendo que un Adonis no sería capaz de comprenderme.
La brisa marina se llevará las hojas de mi cuaderno, cual pájaros volarán con destino incierto.
Ellos serán capaces de llevarte mis pensamientos.
Tu vida está vacía, ambos lo sabemos.
Encontré al hombre de mi vida, a él podré susurrarle cuanto lo quiero.
El pasado está muerto.

Monday, March 02, 2009

FINAL DE UN PASEO



Después de una semana de arduo trabajo, necesitaba despejarse, huir de los números de la economía, olvidarse por unas horas de la empresa que por la crisis mundial no tenía buenos rendimientos.
Se dirigió al Delta, en el embarcadero estaba amarrada la lancha esperándolo.
Elevó la vista al cielo, éste se mostraba diáfano, ninguna nube había osado opacarlo.

Cargó lo necesario para pasar el día.

Navegaría por los brazos del Río Sarmiento.

Se deslizaba por las aguas marrones dejando una estela de espuma blanca.

En ambas márgenes se erigían lujosas casas de fin de semana, hortensias y azaleas crecían por doquier.
Bellas jóvenes tomaban sol al borde de las piletas.
Un niño solitario pescaba, sonrió al verlo, le hubiera gustado tener uno para compartir sus juegos, la vida y la decisión de su ex mujer se lo habían negado.

Tomaría por el río Capitán, la vegetación frondosa se asemejaba al comienzo de la selva.

El trino de los pájaros lo acompañaba.

Las ramas de los árboles entretejían lazos verdes impidiendo que pasaran los rayos del sol.

Almorzaría en un restó de la isla.

Sensual, la camarera se acercó a tomar el pedido.

Regresaría a media tarde, a esa hora el paisaje era diferente.

Estaba feliz.
La piel acompañaba su estado de ánimo, el sol le daba vida.

La brisa se transformó en furioso viento, el bote dio una vuelta de campana.

Intentó nadar hasta la orilla, la fuerza de la corriente lo arrastraba.

Cerró los ojos dejándose llevar.

Otras embarcaciones quisieron socorrerlo, imposible.

La nave de prefectura haría un rastrillaje.

Lo encontraron entre las ramas de un sauce lloraba ausencias.

Acongojados, los amigos esperaban el cuerpo inerte en el muelle.

Sunday, March 01, 2009

AVES DE LA SELVA*



Pidieron prestados los colores del cielo y de las aguas del océano para conformar mi plumaje.

Mi madre me dejó de pequeño en la selva.

Sobre las ramas de un naranjo aprendí a conocer las fragancias de los azahares, si, los mismos que se colocan las novias para adornar sus cabellos cuando ingresan a las iglesias para culminar las historias de amor más puro.

Armé mi nido con musgos secos para que fuera tibio.

Esta noche cuando la luna deje sus destellos plateados, me reuniré con amigos.

A los vencejos le preguntaré cómo hacen para esconderse entre las piedras detrás de una cortina de agua cristalina.

Intentaré dialogar con las flores, a ellas les diré con trinos muy bajos que estoy enamorado de la belleza que regalan día a día.

Sabré protegerme de los cazadores que me muestran como una preciada presa.

No sé vivir entre barrotes, mi destino es la libertad.

Mañana cuando el sol aparezca en el espejo de agua, me transformaré en águila.

Surcaré todos los cielos del universo infinito.

Sé que allá en lo alto, mi madre cantando extenderá sus alas para recibirme, juntos estaremos para siempre.




* En mi cuento hago referencia a pájaros que habitan en zonas de la selva misionera, el que tiene alas color de cielo se llama Chogüí, se lo puede encontrar en las ramas de los naranjos.El vencejo es un ave de color negro, acostumbra a estar detrás de la cortina de agua de las Cataratas del Iguazú, ese es su hábitat, no se conoce que cante, su particularidad es hacer sus nidos detrás del agua.

Friday, February 27, 2009

URRACAS Y PALOMAS




Estoy perdida en la selva, quiero hacer amigos.
Vengo desde muy lejos.
Puedo asegurar que atravesé miles de kilómetros, en todos los sitios encontré pasisajes soñados.
Todos los tonos de verde que brindan los árboles, algunos campos secos que lastimaron mi alma.
Tengo sed.
Necesitaré acercarme a las famosas Cataratas del Iguazú, allí beberé agua.
Son majestuosas, con mi vuelo no puedo alcanzar altura suficiente para admirarlas en todo su esplendor.
Observo una urraca custodiando su nido, es sensual su plumaje verde azulado, el brillo de su vestimenta me obnubila.
Cuando emprenda vuelo la seguiré para que me oriente.
Quisiera parecerme a ella con su vestido de verde azulado, sn embargo seré siempre blanca, tal cual la pureza de la sonrisa de un niño que llega a la vida.
Me acerco a ella, pese a su nombre es preciosa, sus alas brillan bajos los rayos del sol.
Se levanta temprano para buscar alimento para sus crías, le gusta la primavera, donde estallan los colores y fragancias de las flores.
Acepto su invitación.
Juntas volaremos sobre los saltos de agua.
Un pájaro de alas plateadas nos asusta.
Son los helicópteros que llevan a los turistas,fotografían el sitio.
No saben que el sonido espantará a las aves recién nacidas.
El moviemiento de as aspas nos produce temor, lo enfrentaremos con hidalguía.
Estos eventos no deberían ocurrir en la reserva, nadie piensa en los daños que causan.
No estoy sola.
Devuelvo el favor invitando a mi amiga la urraca a sitios que conozco.
Suelo estar en los campanarios de las iglesias.
Ambas pediremos por la paz del mundo.

COSENZA





Sur de Italia.

El puerto está atestado de gente.

Esperan a los pescadores.

Irina arregla sus ropas.

En una de las embarcaciones llegará Duilio.

Después de repartir la mercancía caminarán las calles empedradas para llegar a la casa que habitan.

Se repara de los rayos del sol con una sombrilla.

En el camino le contará las últimas travesuras de los niños.

Recorrerán las calles abrazados.

De los balcones cuelga la ropa recién lavada, apenas dejan asomar los geranios multicolores.

Para todos es alegría cuando los barcos pescadores llegan al puerto.

Irina espera angustiada.

Queda sola en el lugar tejiendo sueños.

Aparece majestuoso el crepúsculo tiñendo de púrpuras el cielo infinito.

Cierra la sombrilla.

El corazón cabalga en su pecho.

Tiene nuevas vivencias para compartir con su amado.

Acaricia su vientre, no se nota el nuevo hijo que lleva en sus entrañas.

La brisa se convierte en viento furioso, no espera.

Las sirenas anuncian un accidente.

Poseidón agitas las aguas, la sal salpica los sueños de Irina.

En el fondo del mar culminaron sus sueños.

INMIGRANTES




El barco no tiene más capacidad.

Huyen de la guerra a tierras promisorias.

Predominan los hombres, una vez instalados enviarán los pasajes para reunirse con la familia.

No conocen el idioma.

Sus manos laboriosas trabajarán el suelo.

Convertirán la aridez en un vergel.

Allí crecerán sus hijos.

Serán hombres y mujeres de bien apegados al nuevo espacio.

En el puerto nadie los espera.

Buenos Aires muestra sus mejores galas, tan lejos de su tierra.

Aguerridos enfrentarán la lucha ante los que discriminan por raza, credo o religión.

No son todos malos.

Augusto tiene tierras en La Pampa, quiere cultivar el campo que posee.

Necesita manos que no le teman a la tierra.

Encuentra hombres deseosos de trabajar, olvidando que muchos de los habitantes del lugar se niegan a hacerlo.

El suelo nunca está muy abajo cuando la voluntad es crecer.

De ellos casi nadie se acuerda.

Aquí dejaron plantadas sus raíces.

Enfrentaron el viento gélido en pos del progreso.

Nos dejaron un mundo en pleno crecimiento.

Hoy la lucha de unos pocos poderosos quiere derribar sus creencias.

Ansiosos esperan que la situación se revierta.

Como semillas vírgenes, esperarán un mañana auspicioso.

Así será.

SUBMARINOS





Sveltana e Igor vivían en una montaña escarpada cerca del Mar de Barents.

Desde la humilde vivienda podían observar los submarinos alineados como fantasmas en el muelle.

La nieve formaba copos en los árboles, Igor varias veces había ido con su carretilla a buscar leña su mujer no debería hacer ningún esfuerzo, quedaría apilada cerca de la cocina.

Faltaban pocos días para que naciera el primer hijo.

Sería recibido en la casa con amor y el calor que proporciona el fuego.

Mañana saldría en una misión a bordo del submarino Kursk.

No permitió que su esposa lo acompañara al puerto se despedirían en la casa, el viento helado golpeaba en el rostro del marino, regresó sobre sus pasos para besar a su mujer y acariciar el abultado vientre.

El capitán dio las últimas órdenes.

La nave comenzó a sumergirse.

Sveltana supo que faltaban horas para parir.

Pasados ochos años, nadie conoce las causas del hundimiento.

Todas las semanas un niño rubio de ojos azules como el mar concurre a la base de Vidayevo, en sus manos lleva flores que dejará en el monumento que recuerda a quienes descansan en el fondo del mar.

TRAGEDIA SUPERADA




Lejos del puerto hombres y mujeres vestidos de blanco trabajan con palas, depositarán en bolsas el petróleo derramado por un buque de gran porte.

Pese a las barreras dispuestas el oro negro ha llegado a la playa.

No les importa el viento ni otras dificultades que trae el tiempo.Ha pasado un año del desastre, ella fotografía la playa.

Las rocas relucen en la playa, el agua las moja hasta desgastarlas.

Un niño corretea remontando un barrilete sus pies descalzos no se machan de negro.

Otros forman castillos de arena que la marea disolverá.

Las gaviotas han vuelto, siempre detrás de las embarcaciones buscando alimento.

El paisaje no parece haber sido tocado por la tragedia del derrame.

Abdul, está sentado sobre la arena, la vieja radio portátil le trae música de su tierra, allende los mares.

El rostro moreno contrasta con el blanco de la espuma de las olas en su repetida danza.

Cierra los ojos y piensa en la familia que quedó del otro lado.

Los ahorros este año tampoco alcanzarán para traerlos.

Allá donde moran los suyos, reina, es la miseria, trabajará duro para reunirlos, mientras tanto llora la desesperanza.

Mientras tanto sueña.

SALTOS DESNUDOS




La tierra colorada se adhiere a todo, como queriendo que quien la recorre no la olvide.
Cuando termine el asfalto nos hundiremos en ella, será una parte nuestra.
Aminoro la marcha el camino parece una serpentina.
El follaje de los árboles se abraza, estamos ingresando a una pequeña selva.
Helechos plumosos con movimiento sensual acarician añosos troncos, las flores silvestres amontonadas en una sinfonía de colores impiden el paso de los rayos de sol.
En la cabaña del guarda parque esperan nuestros amigos.
Con ellos caminaremos hasta llegar a los Saltos del Moconá.
Cinco ríos confluyen para formarlos.
Las aguas horadan las piedras, soñamos figuras.
Nos quedamos en silencio para escuchar el rumor de las aguas.
El viento a veces los torna violentos, siempre caen acompasados, la melodía de las aguas endulza nuestros oídos.
Un pequeño coatí es la delicia de grandes y chicos, se deja fotografiar a cambio de una galletita.
La fauna es diversa escondido detrás de la espesura un gato montés nos muestra su hidalguía.
El silencio invade el lugar, la naturaleza nos regala un arcoiris, majestuoso se apoya en los saltos de agua.
Cada color representa la esperanza de los lugareños.
Quieren preservar el lugar, no admiten que la tala indiscriminada de árboles permita que los intereses de unos pocos, consigan quitarle otro pulmón de aire a la tierra.
No me alcanza la mirada para capturar tanta belleza.
Los pájaros de plumaje negro se esconden detrás de la cortina de agua, no cantan, quizás sea preanuncio de la tragedia.
Ellos intuyen que el hombre proseguirá talando árboles hasta dejar los saltos desnudos.
Deberán migrar.
La tristeza nos invade ante la pérdida de otro espacio verde.
Conocimos otro sitio de nuestra nació, quizás cuando regresemos solo se encuentren erguidos los saltos de agua.
Para ese tiempo su melodía cristalina le cantará a la soledad.

Tuesday, February 24, 2009

HOMENAJE



Un día como hoy partiste hacia otros mares.

Una luz será tu guía por siempre.

Sin saber dejaste un vacío enorme.

Se extrañan las letras dedicadas a Luciano y Catalina, seres entrañables que formaron parte de nuestras vidas.

Por ahora navegás solo, tu brújula te señala caminos inciertos, en todas hay luces y estrellas, son tu derrotero.

Desde puertos lejanos pañuelos blancos te rinden homenaje, aletean alrededor de tu nave fantasma, a todos los saludás con esmero.

Las gaviotas siguen la estela que deja la embarcación, la espuma blanca se confunde con sus alas. No sé medir la distancia, menos el tiempo, donde estás esos elementos no existen.

La poesía te seguirá a todas partes, los poetas nunca mueren, solo se elevan a otras vidas más plácidas.

Allí donde tu vayas estaremos.

Pasa el tiempo sin dejar rastro, tú marinero sigues navegando.

Un puerto lejano se ha vestido de fiesta para recibirte.

En la orilla cientos de personas esperan ver pasar tu embarcación tan blanca como las nubes.

En la arena con una rama muchos dibujan tu nombre.

Extiendes las escaleras que nos permitirán subir a bordo.

Los abrazos se repiten.

Tu sonrisa nos recibe.

En otra dimensión seguirás siendo nuestro Capitán.

Navegaremos muy lejos, tanto que cuando el azul de las aguas del mar se confunda con el color del firmamento, de tu mano habremos llegado a las puertas del cielo.

Monday, February 23, 2009

SUEÑOS DE LIBERTAD



Estoy tomando sol en las playas de Varadero.
Las palmeras se mecen al compás de la brisa cálida.
El mar le robó el color a las turquesas.
Me gustaría tener este lugar como mi sitio en el mundo.
Las orquídeas tropicales crecen como flores silvestres en las ramas de los árboles, colores que nunca hubiera podido imaginar, están al alcance de mi mano, solo voy a admirarlas, no las voy cortar.
Los hoteles lujosos están orientados hacia la playa.
Turistas del mundo admiran el paisajes, ignorando sin querer que hay mucho para ver.
Una tormenta de arena me aleja del mar.
Quiero conocer más.
Me mezclo con los habitantes de la isla.
Un micro que apenas sostiene su estructura me lleva a un municipio alejado de la gran ciudad.
El hombre de azul que controla todos mis movimientos está cerca.
Lo he visto en la playa, cerca del hotel, en mis paseos advierto su presencia.
Me disgusta tanto control.
No tomaré fotos, está prohibido.
Nada podrá borrar aquello que guardan mis retinas.
Un puerto pequeño.
Hombres, mujeres y niños suben a balsas improvisadas.
Algunos llegarán a destino, otros serán devorados por el mar.
A nadie le importa nada, solo piden que se vayan al atardecer.
Creen que en el crepúsculo pocos notarán las ausencias.
El mar mueve las balsas, a bordo llevan los recuerdos, el cariño de los que quedan esperando.
El agua jamás podrá borrar los versos de José Martí
Rezo por ellos, quiero que todos lleguen a cumplir su sueño de libertad.

CRUCES BLANCAS



Saldrían de diferentes puertos de la República.

Tenían ansias de gloria, también miedo a lo desconocido, a las atrocidades de una guerra.
Eran demasiado jóvenes como para pensar demasiado.
En las mochilas faltaban muchas cosas, abrigo, objetos personales.
Les habían prometido la gloria, la verdad jamás les sería revelada.
Ignoraban casi todo, recién estrenaban la juventud.
Imposible negarse a una supuesta epopeya, estaban en manos de un delirante cuyo poder robado se estaba esfumando.
El alcohol lo hacía proyectar sucesos mesiánicos, nada le importaba.
El estaría resguardado en lujosas oficinas, el ocaso se acercaba, la intención era permanecer en la historia algo que la inteligencia del hombre no permitiría.

El mar bravío entraba a la proa de los cruceros.

La tripulación estaba conformada por jóvenes de todas las provincias.

Desembarcaron en el puerto austral, un gélido día de abril.

Bombas y disparos de metralleta rompían la soledad.

En las trincheras, alertas esperaban un poco de abrigo, el frío calaba los huesos.

En la gran ciudad se juntaba todo aquello que el pueblo donaba.

En las escuelas los niños escribían cartitas a soldados desconocidos.

El chocolate que los abrigara por dentro jamás llegaría a destino.

Sumisos no reclamaban nada, les alcanzaba luchar por su patria aún desde la inexperiencia propia de la juventud.

Las noticias no eran alentadoras, el enemigo los superaba en fuerza y experiencia.

Las nieves eternas del sur comenzaron a teñirse de rojo.

Las bajas se producían en la isla, otros cuerpos quedarían para siempre en el fondo del mar.

Cruces blancas los recuerdan en un predio solitario, la furia del viento mueve los rosarios que las enlazan.

Flores sin perfume, placas de bronce, algunas con nombres, la mayoría anónimas.

Miles de mutilados regresaron a contar la historia del horror.

Friday, February 20, 2009

DOS ARMADURAS



Custodiamos el salón principal del un castillo, nos ubicaron entre cuadros famosos.
Las arañas de vistosos cristales nos iluminan, muchas veces utilizamos como espejo los pisos encerados de la mansión.
En las vitrinas lucen las condecoraciones que recibiera el padre de la princesa.
Los muebles adornan los inmensos salones, sobre ellos nunca falta un recipiente para las flores.
Temprano el jardinero las corta de los canteros, dan alegría a este sitio tan silencioso.
Pocas veces se escucha el sonido de las liras, acompañan la voz cristalina de la princesa.

Somos mudos testigos de todo lo que ocurre en este sitio.

Tenemos mil historias para contar.

La princesa es su única moradora, tiene la belleza de una diosa pagana, ha pedido no ser molestada.

Escuchamos sus diálogos con los espíritus que alguna vez habitaron aquí.

Cabalga en corceles imaginarios.

Cuando el crepúsculo tiñe de violetas y morados el cielo, exhausta se entrega a un amor que no existe.

Los gemidos conmueven nuestras estructuras.

Pesadamente ascendemos a sus aposentos.

Nos sonrojamos al ver el magnífico cuerpo desnudo apenas cubierto por el suave raso de las sábanas, asoman sus curvas cinceladas , las piernas parecen talladas por un escultor, pies pequeños que ansían una caricia demorada .

Está sola.

La brisa nocturna hace danzar los cortinados, un destello de luna ilumina la cama donde reposaba.
Desaparece.
Escuchamos el canto de los ángeles.

Sobre el tocador de marfil y ébano un ramo de flores frescas.

Perturbadas ante la escena comprobamos que una flor exótica se agregó al arreglo.

Pareciera que sus pétalos se han vestido de rocío, no es así, son el reflejo de lágrimas derramadas por una mujer sola.

Saturday, February 07, 2009

CLARO DE LUNA




Conocía la casa de memoria, sabía en qué lugar estaba cada objeto.
Podía recorrer la mansión en penumbras sin temor a equivocarse.
Junto a su marido habían propiciado la construcción, ningún detalle se les escapaba.
Hasta el jardín fué diseñado por el matrimonio, el objetivo era lograr una sinfonía de colores y aromas.
Años atrás había enviudado, convirtiéndo el cuarto de huéspedes en un museo.
Las paredes empapeladas con las fotos de su marido, en la cómoda el perfume favorito.
Sobre el sillón de terciopelo quedaba la corbata que Él había utilizado en la última recepción.
Parecían dos príncipes salidos de un libro de cuentos.
Ella con el vestido largo que insinuaba con picardía sus curvas armoniosas, Él la acompañaba de riguroso traje negro.
Sonrió al ver el atado de cigarrillos, en su interior el encendedor grabado.
Abrió las ventanas quería alejar las viejas fragancias.
Con los dedos recorría el rostro del hombre que le sonreía desde el portaretrato.
La brisa nocturna acariciaba sus cabellos, en el balcón las flores comenzaban a vestirse de rocío, para caer en cascada recostadas sobre la balaustrada de madera.
Miles de estrellas titilaban en la profundidad del cielo, más arriba un gajo de luna plateada.
Los recuerdos la abrazaron.
Encendió el equipo de música, escucharía el último CD que habían comprado.
Manos imaginarias rodeaban su talle, tibia la respiración en el cuello.
Los labios entreabiertos esperaban un beso que jamás llegaría.
En penumbras danzaba, parecía que flotaba.
A la mañana siguiente la policía encontró sobre el césped recién cortado la forma de un cuerpo.
Los expertos decían que coincidía con el de la moradora de la casa.
Un claro de luna fué mudo testigo de la partida de Mariana.

Friday, February 06, 2009

ÁNGELES PARA EL CIELO




Suponía que su hijo no estaría en su cuarto en ese horario generalmente jugaba con sus amigos
Tenía pasión por el fútbol, en la plaza armaban los picados, evitando romper las flores de los canteros, siempre bajo la atenta mirada del cuidador.
A veces se imponía con su presencia, otras participaba del juego de los chicos.
Ese día sería diferente.
Elián como casi todos los niños no sabía la dimensión de la muerte era demasiado pequeño y su madre evitaba hablar de ciertos temas, sin saber que involuntariamente incurría en un error no querido.
Lo encontró acurrucado en el suelo, parecía un ovillo .
La madre se acercó al pequeño, con dulzura secó sus lágrimas.
Las caricias atenuaron los sollozos.
Lo sentó en su falda.
A tan corta edad era difícil asimilar las pérdidas.
Su mejor amigo había sido atropellado en la vía pública por quienes se creen dueños de la calle sin pensar en el daño que causan a terceros inocentes.
La pelota había cruzado la calle, había que rescatarla para proseguir el juego.
Hernán salió corriendo sin advertir que por una calle desierta un auto venía excediendo la velocidad, sin respetar los lomos de burro colocados en cada esquina.
En estos casos, los minutos juegan en contra o a favor de la vida.
Hernán quedó solito hasta que asistieron en su ayuda.
Era tarde.
Llegó al hospital, inútil la tarea de los médicos para reanimarlo.
Mariana le contó una historia a su pequeño, le dijo que a veces en el cielo se necesitan ángeles pequeñitos.
Eran la compañía de Dios, desde allí vigilarían el bienestar de los niños y grandes.
Se convertirían en Ángeles de la Guarda, advirtiéndoles a todos de los peligros, en este caso los que ocurrían en las calles.
Le pidió fuera siempre cuidadoso, aún cuando se aferrara a la mano de ella.
El pequeño se durmió en los tibios brazos de su madre, una lágrima corría por las pestañas arqueadas del chiquito.
A partir de mañana, juntos cortarán flores frescas para recordar al nuevo angelito.

LOS CUADROS




Mariana subió la escalera sin encender la luz.

Hace poco que se ha mudado a una mansión que heredara de su abuela.

La vista al lago es uno de sus mayores placeres, durante el día quienes practican deportes acuáticos la entretienen.

Por las tardes camina por la orilla, cada piedra que lo bordea tiene su propia historia.

Le gusta escuchar el canto de los pájaros cuando regresan a los nidos, en el preciso instante que el sol busca descanso dejando el lugar al primer destello de la luna.

Debe regresar a la casa, mañana la misma será poblada por la risa y anécdotas de los amigos entrañables.

Mientras la cena está terminándose en el horno, prepara la habitación en la que se alojarán los invitados.

Creía recordar que en el piso superior había tres puertas.

Lleva en un canasto todo lo necesario para armar la que ocuparán los huéspedes.

Sobre la ropa de cama las flores que cortó del jardín, ellas dan vida y color.

Tantea el picaporte, éste no ofrece resistencia.

Una luz envolvía el cuarto, al ingresar sintió que flotaba.

Una sensación de paz la invadía.

Suspendidos en el aire los retratos de sus familiares, la recibían.

Escuchó la voz de su abuela llamándola, pidiéndole se acercara.

La vestimenta de la joven había cambiado por una túnica blanca, un cinturón de estrellas ceñía la cintura.

Estaba descalza.

No tuvo miedo.

La anciana la llevó a un patio poblado de flores, las fresias inundaban el sitio con su fragancia.

Ahora era una niña, anudado el cabello con cintas rosadas.

Corría alegremente bajo la atenta mirada de la abuela.

Como en una película pasaban etapas de su vida.

La escuela, el primer amor, el beso robado por el hombre de su vida.

El llanto del primer hijo, noches desveladas.

Francisco alarmado por la tardanza de su mujer sube.

Todo está en órden.Con la linterna ilumina los cuadros.

Desde la tela de uno de ellos, Mariana le sonríe.

Tuesday, February 03, 2009

CAMBIOS TÉCNICOS




Tenemos nombres de flores, así nos identificaron los dueños.
Una elección que me agrada siempre me gustaron las flores que perfuman con su fragancia lugares impensados.
Me conmueve ver las gotas de rocío deslizarse por los pétalos, perlas transparentes que la visten de fiesta hasta que el sol las deshace en miles de partículas con los colores del arco iris.
Trabajamos sin horario, descansamos cuando el técnico de la empresa nos revisa.
No tiene consideración, nos deja desnudas, perdemos nuestro encanto cuando muestran nuestro interior plagado de cables multicolores que cumplen una función para que puedas utilizarme .
Dalia sabe que hoy será un día tranquilo, por ello cambió su maquillaje , eligió un fondo de pantalla abstracto, trazos amorfos, colores fuertes que no me dicen nada..
Los moderadores del sitio procederán a elegir los mejores cuentos entre cientos de obras,
Todos tienen su encanto.
Los escritores despliegan toda su creatividad, vuelcan sus emociones y sentimientos en cada entrega, teclean cada palabra enhebrando un collar de bella estructura..
Trabajamos duro para permanecer en este lugar, aún cuando tenga prioridad el alma década uno de ellos.
Olvidé decirles que soy Alelí, mis colores con violeta, rosado y blanco.
Cuando tengo un tiempito, que no es mucho leo algunos comentarios.
Con una mano en la CPU no los entiendo, poco importa , no es mi tarea.
Dalia siempre hace lo mismo exhibe paisajes exóticos, pero es igual a cada una de nosotras.
Clavel y Lirio están desconcertados, hoy les cambiarán un electrodo para que vuelvan a ser los de antes o parecidos a lo que habían mostrado.
Con las actitudes actuales me resulta difícil reconocerlos, son buenos muchachos, pero, siempre hay un pero a veces están acelerados
Tengo poco tiempo.
Apagaron el aire acondicionado, mi monitor parece u n río de aguas cristalinas, espero no me afecte.
Listo.
Somos todos iguales, enviaré un mensaje.
Suerte para to….♪♪♫☼
Acaban de desconectarme.

Monday, February 02, 2009

BARRA ESPACIADORA




Los chicos me esperan ansiosos es la primera vez que estarán en contacto conmigo.
No puedo negar que estoy contenta por el cambio de casa, en ésta no me sentiré maltratada, tengo mucho para dar y sé que los pequeños sabrán percibirlo.
Con el tiempo junto recorreremos muchos sitios de la web, no puedo decir, todos, de a poquito nos iremos conociendo.
Tengo mucho para dar y ellos para recibir.
Aventuras, melodías, acompañarán cada uno de nuestros encuentros.
Veo sus caritas resplandecientes cuando bajan la caja que me contiene, sonrisas, caritas asombradas ante lo desconocido.
Seremos amigos inseparables, de eso no tengo dudas.
Han elegido un rincón de la escuela cordillerana, cerca de la ventana, desde allí observo el paisaje .
La cadena montañosa intenta con sus cúspides nevadas acariciar trozos de cielo, al pié un río caudaloso que no les permitirá volver a sus hogares hasta que concluya la primavera.
El estío los devolverá a sus casas, a compartir con sus seres más amados.
Quisiera que mis compañeras pudieran estar en el sitio que moran sus padres, me sentiría plena. La escuela es su hogar.
El maestro imparte enseñanzas, a la vez se convierte en padre, madre, médico, le sobra cariño para repartir.
Entiendo que no es lo mismo, pronto formaremos una red infinita que llegue a todas las viviendas.
Seré el brazo que llega para dar caricias.
Alentaré a los que sienten la falta de compañía, acortaré distancias.
Mientras estén lejos de sus casas intentaré divertirlos, sin juegos violentos, solo recibirán enseñanzas, aventuras y sueños a cumplir.
Me utilizan por turnos bajo la atenta mirada del maestro.
Elián es un muchachito inquieto, aprende rápido, solo le cuesta usar la barra espaciadora, soy paciente el pequeño no conoce mis tiempos, nos iremos conociendo con el paso del tiempo.
Hoy es el cumpleaños de su mamá, le escribirá un mail, no llegará dado que ella no cuenta con una computadora para recibirlo.
Espera que todos se entreguen al descanso.
Llega al escritorio, siento latir su corazón.
No enciende la luz, le alcanza la del monitor, no desea recibir el reto de su maestro.
Me enciende, lista la clave y contraseña.
Oprime cada tecla con amor profundo.
Seré cómplice de sus deseos.


"Mamiteextraño,cuandocesenlaslluviasestaréenlacasa.
Tenemosunacomputadora.
Enelveranotrabajaremosduroparacomprarnosunaasícuandoestéenelcolepodrásleerme.
Ellatellevarámicariño.
Tequieromami"


Elián