Monday, May 11, 2009

CORAZÓN APASIONADO*



PRINCIPIO


Alto, de mirada tierna y transparente, observando sus ojos podían leerse las palabras talladas en el alma.

Estudioso y dedicado como pocos, respetaba por sobre todas las cosas la integridad del ser humano.

Recién graduado de médico pasaba la mayor parte de la residencia clínica en el hospital, cumplida ella, observaba las operaciones que realizaban otros médicos para adquirir experiencia.

Nunca se ató al pensamiento de los patriotas de turno, para obtener beneficios propios, en aquel entonces era médico interino, para lograr ser titular debería vender su alma al diablo.

Siguió su vida en absoluta libertad, demostrando a todos que si algo le sobraba era conocimiento y dignidad.

Se alejó de las presiones, el camino a Jacinto Araoz demandaría varias horas, armó su maleta y emprendió el largo viaje con su mujer.

El destino no le dio la oportunidad de ser padre, lo era un poco de cada uno de sus pacientes.

En esa zona tan rica de la Argentina, continuó perfeccionándose como médico y cirujano.

Su lema era dar siempre.

Devoraba las revistas médicas.

Reconocido viajó a Cleveland, un país diferente no lo haría cambiar.

Hombre de sonrisa eterna pudo haberse quedado disfrutando sus logros en el extranjero, reconocido por la creación del bypass.

El éxito lo acompañaba, llegaban los reconocimientos desde distintos lugares del planeta.


FIN


El regreso fué en silencio quería volcar en su patria todo lo aprendido.

El país atravesaba una época nefasta.

Él seguiría impartiendo enseñanzas, salvando vidas.

La tristeza nubló los ojos mansos del gran hombre, el último beso a la mujer que lo había acompañado, ese viaje a la eternidad lo dejaría en absoluta soledad.

Pasaron varios años hasta que encontró otro amor, los sueños de ser padre regresaban.

Al frente de la Fundación que había creado observaba que otra vez la patria tambaleaba, otros patriotas de turno prometieron ayuda que nunca llegó.

La tarde lo encontró solo en su despacho, la lluvia golpeaba las ventanas, releía la carta que enviara, jamás tendría respuesta, el destinatario no se había detenido a leerla.

Los recuerdos taladraban su alma.

Como en una película pasaban los pasajes de una vida dedicada a dar.

Cual fantasmas aparecían en su mente los rostros de los traidores, esos que prometían afirmando sus palabras con la clásica palmada en el hombro.

Esta vez tampoco perdería la dignidad, buscó en el cajón del escritorio, apoyo el arma en su pecho.

¡Qué ironía!

El disparo haría estallar su corazón.


*Este relato que puede no parecer un cuento es un pequeño y sincero homenaje a la figura del Doctor René Favaloro.

Saturday, May 09, 2009

LA LUCHA DE UNA MADRE



Es una madre como cualquier otra, sola cría a sus ángeles, el mayor apenas es un adolescente reaccionario, altivo, arrogante.

Ella trabaja como empleada en casas de familia de gran poder adquisitivo.

Se destaca por su honestidad, es una heroína que hoy viste de negro.

Desde que la vida le quitó al hombre de la familia, decidió llevarla adelante.

Quitaba horas al descanso para que a sus hijos no les faltara nada.

En prolijos sobres blancos separaba el dinero que utilizaría para las cosas cotidianas que necesita una casa.

Los guardará en el secreter para hacer frente a las obligaciones.

Recta, dulce con su prole, lucha por ellos.

No le importa levantarse al alba, cualquier sacrificio es válido si se trata del bienestar de sus hijos.

Ha trabajado todo el día, recibió propinas inesperadas, con ellas podrá comprar las zapatillas de marca que tanto requiere Javier, irán por ellas el lunes.

Sábado, día de descanso, lo empleará para arreglar la humilde vivienda en la que residen.Javier le pide permiso para salir, le recuerda que está atrasado en los estudios, por lo tanto deberá posponer la salida, ese fue el trato que hicieron, si no trabaja debe estudiar, ella sola puede sostener la casa.

El sueño la vence, la semana ha sido muy dura, antes de meterse en la cama el corazón le indica que revise el lugar donde están los sobres que le permitirán una vida humilde en la que no les falte nada.

Siente un puñal que atraviesa su alma al observar un faltante.

Poco le cuesta imaginar quien se lo ha llevado.

Le pide a Marita que cuide a sus hermanitos, sabe que no debe abrir a nadie.

Recorre en silencio las calles de Buenos Aires, en una esquina poco iluminada encuentra a su hijo tendido en el suelo.

En el hospital le dicen que el joven es adicto, deberá ingresar a una granja para curarse.

Patriota como pocas, toca la puerta de los traidores sin saber que los hombres de costosos trajes son los que invierten cuantiosos capitales para envenenar de a poco a los jóvenes.

Javier está recuperado, fueron meses de tratamiento alejado de la familia.

Hoy ella ya no llora, pero sigue luchando por la vida de los chicos adictos al Paco.

LA DUEÑA DE LAS ROSAS




La nostalgia me lleva a caminar imaginariamente por las calles de Buenos Aires.

El otoño suavemente quita su vestido a los árboles, formando una alfombra que cruje bajo mis pies.

Me detengo en una avenida, lleva el nombre de una mujer nacida en Londres.

Recuerdo los pasajes de la historia aprendida en la escuela secundaria.

Las fotos del libro muestran a una mujer de singular belleza, una de las primeras en obtener su título de médica en la Universidad de Buenos Aires, en tiempos en que los hombres veían con malos ojos el paso de las mujeres por los claustros universitarios.

Siguió adelante sin hacer objeciones ante tamaña discriminación de género.

En esa época de faldas largas y puntillas se destacaba por sus ideas patrióticas, de a poco ingresó a la política, desde allí lucharía por los derechos de la mujer.

El camino que el destino le había asignado duró un poco más de cien años.

Desde su lugar abogó por la equidad sin distinción de clases.

Jamás imaginó que la traición la haría transitar el sendero de la clandestinidad.

No importaban los obstáculos si con ello se cristalizaban los logros, los derechos humanos para todos, en años que la palabra tenía más validez que cualquier documento firmado.

El rostro surcado de líneas que acumulan experiencia siempre mostró su rasgos de bondad, solo bastaba observar su mirada cristalina para encontrarse con la dignidad.

Alicia Moreau de Justo, mujer con mayúsculas, espejo en el que muchas otras deberían mirarse sin caer en la debilidad que otorga el poder.

Cierro los ojos, la veo apoyada en su bastón recibiendo con una sonrisa mansa, otro galardón, Ciudadana Ilustre de la Ciudad.

Las rosas rojas recuerdan a esa dama de la sociedad argentina en la que eligió vivir y morir.

Friday, May 08, 2009

LA ÚLTIMA LLAMADA




Se levantaba todos los días para llegar puntualmente a su trabajo.

Viajaba apretujado en el tren, a veces solo podía apoyar los pies en el estribo, no le importaba el peligro, había formado una familia, era el responsable de la familia que con mucho amor había conformado.

Soportaba los gritos destemplados de su jefe, manso jamás contestaba para no llevar la discusión a un plano que pondría en riesgo su empleo.

Casado con Esmeralda una muchacha de un pueblo cualquiera del país que vivían.

Ladrillo a ladrillo construyeron la casa, cómoda sin grandes lujos.P

Peso que entraba era destinado a dotarla del confort elemental, ventilador de techo en todos los cuartos, que giraban poco por la falta de energía.

Descubrió que su mujer era una brillante economista, siempre en la vivienda había un plato caliente o un refresco en verano para compartir debajo de las enredaderas y flores que adornaban el patio.

Los chicos habían terminado la escuela primaria, la secundaria implicaría más gastos.

Siempre decía Dios proveerá.

No era sumiso, sí responsable, un verdadero patriota.

Para afrontar los gastos su mujer confeccionaba collares y pulseras, era habilidosa.

Verdaderos patriotas.

Él sabía manejar, no dudó en ser chofer de un acaudalado hombre de negocios.

Lo obligaron a cambiar su traje gastado por uno de marca para estar de acuerdo a las circunstancias.

Esmeralda era una mujer perceptiva, si bien tenían mayor acceso a las cosas cotidianas, desconfiaba, sabía que nada era gratuito.

Habilidosa siguió con su trabajo manual en la casa.

Esa tarde llovía copiosamente, estaba ansiosa, tal vez asustada.

La última llamada de su esposo había sido a las cuatro de la tarde, avisándole que llegaría un poco más tarde, el jefe lo necesitaba.

Cenó con sus hijos, esperó hasta el alba.

Dos hombres uniformados le llevarían la infausta noticia, una bala dirigida al traidor había culminado con sus sueños.

AMAR PARA SIEMPRE




Juana y Manuel se unieron en matrimonio sin grandes pompas, en aquella época importaba más el amor que un fastuoso vestido.

Llegó a la iglesia para consagrar para siempre su amor por Manuel, lo harían ante Dios para otorgarle eternidad al sacramento sagrado.

Construyeron la vivienda que habitarían con esfuerzo, así lograron tener varios bienes y cabezas de ganado.

Sumarían propiedades para el bienestar de los hijos que vendrían.

Manuel luchaba por sus ideales en Juana había encontrado la compañera perfecta.

La vida no fue fácil para la pareja, en muchas ocasiones su esposo debía alejarse para cumplir con su deber patriótico.

Los hijos coronaron el amor que se profesaban, cinco soles alegraron la vida del matrimonio, igual que en el cielo, en la tierra solo quedaría uno.

Cada pérdida templaba el carácter de esta mujer aguerrida, el último embarazo no fue obstáculo, auténtica líder comandaba centenares de milicianos sin importarle su estado, era una más que ansiaba liberar un pueblo oprimido.

La muerte disfrazada de traición se llevó a Manuel eterno caballero que había ido a rescatarla, lloró hasta la última lágrima, su alma clamaba justicia, ante el féretro de su hombre juró vengar la muerte del único ser que había amado intensamente.

Él había marcado el sendero, su condición de mujer no sería impedimento para continuar la obra iniciada en pos de la libertad de los que menos tenían.

Nunca supo porqué otros patriotas la desterrarían, confinándola al chaco salteño.

Lejos de sentirse vencida hasta sus últimos días intentó recuperar sus posesiones, jamás imaginó que pasaría una centuria para que sus huesos salieran de una fosa común y fuera reconocida como una verdadera patriota.

Juana Azurduy sin máculas pudo alejarse de los espíritus que genera la traición.



http://www.youtube.com/watch?v=Oo3XzekGHTw&feature=related

Tuesday, May 05, 2009

EL MAESTRO




La eternidad acunará el sueño del Maestro.

El gélido invierno se lo llevó para siempre, tal vez el destino sabio quiso que lo acompañara la suave fragancia de un jazmín.

La ciudad se llamó a un respetuoso silencio para homenajearlo.

Solo en las iglesias ejecutantes de órganos hacían sonar sus acordes recordándolo.

Las calles vacías.

Las persianas de las casas bajaron al unísono al conocer la noticia.

Los enamorados no unieron sus bocas en la calidez de los besos.

El cielo se tiñó de gris, tenue la llovizna se confundía con las lágrimas de todos los seres que lo habían amado.

La naturaleza no quiso que los geranios que colgaban de los balcones regalaran a la vista la majestuosidad y sencillez de sus flores.

Allá a lo lejos el mar interrumpió su danza, por un momento no salpicaría con espuma salada la roca que emergía desde las profundidades del océano.

Los barcos de pescadores que arribaban al puerto por esa vez no harían sonar sus sirenas.

El insigne habitante de Milán había partido.

No estaría presente en el famoso brindis, perduraría para siempre su obra en el recuerdo de los que aún siguen admirándolo.


http://www.youtube.com/watch?v=HESjEz_Vbfs

Monday, May 04, 2009

SEDA Y PUNTILLAS



Huelo la fragancia del último jazmín que me enviaste.
Conformaba un hermoso ramo, acompañado por una orquídea del mismo color del crepúsculo que ambos transitamos infinidad de veces, siento tu risa cuando me veías escribiendo sentada en una roca, sonora rompía todos los esquemas.
Pese a estar mojada por el agua de un mar que jugaba con nuestras prendas, abrazados no sentíamos el frío de la desnudez de dos cuerpos a punto de concretar el amor.
Siento tus manos recorriendo mi geografía ansiosa de silencio y perfumes que tal vez hayan quedado cobijadas en nuestros sueños.
Añoro todos los momentos vividos.
Las sábanas guardan tu perfume, la forma de tus manos.
Doy vueltas en la cama.
Un rayo de sol se cuela por la ventana, estás como siempre, tu sonrisa ilumina nuestro cuarto.
Consultas el reloj, la bandeja del desayuno queda sobre la alafombra.
Amoroso sabes que los niños no van a la escuela.
Será el tiempo de revivir todos los sentimientos que desde hace tiempo nos han unido para siempre.
Sedas y puntillas serán testigos de la entrega.
Hoy me olvidé de preguntarte si conoces la dimensión de un amor intenso.



PUEBLO FANTASMA




Ataliva Roca se ha convertido en un pueblo sin alma.
En silencio migran los pocos habitantes que moraban en ese lugar que supo albergar el dorado de las espigas de trigo mezclando su color robado al sol, con el ganado manso que tenía la suficiente cantidad de alimento para hacer próspero el pequeño pueblo.
La desidia ha ganado todos los espacios, el suelo en sus grietas muestra las entrañas de la tierra.
No se puede pedir nada a la naturaleza cuando la misma ha sido atacada
despiadadamente por el hombre foráneo que busca recursos.
Se alejará de su chacra, construida con el esfuerzo de sus manos ajadas por el contacto con la tierra antes floreciente.
No puede esperar más.
Puñales atraviesan su corazón ante la mortandad de cada animal.
Sus hijos merecen otro futuro.
La imprevisión no supo construir canales de riego.
Todo es evitable cuando se tiene voluntad férrea.
Antes de partir dejará su rastra con monedas de plata a los pies de la virgen.
Regresará a la tierra heredada algún día, quizás coincida con el nacimiento del primer pimpollo del añoso jazmín que está en la entrada de la vieja casa.

Sunday, May 03, 2009

UN PERFUME



La colección de ropa presentada por Marcia el verano pasado había sido un éxito.

Para la temporada otoño invierno trajo ricas telas.

Para la noche terciopelos, gasas, muchas piedras en el escote y diseños que realzaban la figura de la mujer.

Los trajecitos pret a porter eran sencillos, la vuelta de los escoceses causarían furor.

Las modelos más conocidas transitarían la pasarela.

Al final del desfile aparecería la vedette de la noche.

Esta vez no sería la típica novia, deslizándose como una gacela para mostrar un exquisito vestido color marfil, el clásico velo que terminaba en una extensa cola que ocuparía la alfombra.

Marcia adoraba los perfumes, decidió anexar su propia marca a la exhibición de ropa.

Había viajado a los laboratorios más importantes del mundo con el propósito de elegir las fragancias.

Estaba segura que las elegidas serían del gusto de las mujeres de cualquier edad.

Optó por esencias cítricas, un toque de jazmín y maderas de oriente.

El silencio pobló las mesas del hotel, Marcia traía un estuche dorado con forma de roca, en su interior el frasco tenía las mismas características.

En su noche, radiante exhibía su última creación.

Saturday, May 02, 2009

EL SALTO DEL ÁNGEL




Es conocido por su belleza, el murmullo del agua rompe en espuma que baña la roca.

Quiero acercarme para tomar las mejores imágenes.

Tanta hermosura me lleva a hacerlo en respetuoso silencio.

Lo fotografío desde diferentes ángulos, todos son majestuosos.

Llego al hotel, quiero bajar las fotos que tomé.

Una de las muestras llama mi atención, amplío la imágen.

Recuerdo que el guía informó a los turistas que a trescientos metros de altura un jazmín bicolor se abraza a las piedras.

Sonreí sin dar mucho crédito a sus palabras, me parecía raro que una planta creciera en semejante altitud.

La tengo en el monitor, mañana se la llevaré al guía.

El día es espléndido.

El joven está esperando a otro grupo de visitantes.

Al observar la foto, sonríe y comparte una pequeña historia.

Hace mucho tiempo un hombre enamorado escaló el salto sin medir el peligro.

Sabía que su amada visitaba el lugar con frecuencia.

Las lágrimas de la muchacha se mezclaron con las aguas de la cascada, ante la desaparición de su amor, alimento necesario para que ese jazmín perdure a través del tiempo.

Será eterno como el amor que se profesaron ellos.

SENTIMIENTOS EFÍMEROS




Muchas veces no entiendo tu silencio.
Pareces haber sido construido con una roca.
Acepté las reglas de juego para gozarnos, quemarnos con su fuego.
Sensación que encendemos sin importarnos la hora del día.
Ambos jugamos con el tiempo, sabiendo que en nuestras almas ha anidado el amor.
Lejos de todas las normas a nuestro sentiientos no le pusimos fecha de vencimiento.
A veces me río cuando me comparas con un volcán en erupción arrastrando en su lava encendida todo aquello que se interponga en su camino.
Quiero que por un momento te mantengas en silencio, que desconectes la notebook, que no escuchemos el sonido perverso de la realidad que intenta separarnos.
No puedo quejarme, hemos obtenido todo lo material, ambiciones de la humanidad.
Huele mis instintos, observa el camisón que estrené hoy, está confeccionado con pétalos de jazmín.
Las flores que nos agradaban al principio de nuestra relación, ahora te atrae la fragancia del dinero.
Vuelve a ser el de antes, ese que amoroso con sus dedos recorría mi geografía, el mismo que correspondía con ansias al saberme amada y correspondida intensamente.
Amor no llames al fracaso.

JARDÍN DE INFANTES




En las afueras de General Roca se levanta un jardín de infantes, ubicado a la vera de un lago de aguas azules y profundas.

La calidez de la construcción parece salida de un cuento.

En el fondo de la escuela cultivan, a edad temprana, una huerta.

Allí concurren niños de la zona al que se han integrado con cariño los descendientes de familias Mapuches.

La enseñanza los iguala.

La maestra les propone que traigan gajos de plantas, ocuparán un lugar privilegiado cerca de la ladera de la montaña dentro del predio de la escuela.

Ante la aventura los chicos se entusiasman, cada esqueje tendrá el nombre de ellos quienes serán los encargados de cuidarlas.

Al día siguiente los niños traen latitas que contienen diversidad de especies.

Aylén lleva un gajo de jazmín.

En silencio izan la bandera, en lo alto parece un pájaro batiendo sus alas para integrarse al cielo límpido.

En ese sitio alejado, de vientos eternos los pequeños aprenden a compartir juegos, palabras que intercambian entre sonrisas.

En poco más de un año se llevará a cabo el bicentenario del nacimiento de la Patria.

Grandes y chicos anhelan cobijarse bajo la misma bandera.

LA DECISIÓN




Caminó hasta la oficina, le gustaba hacerlo pese a que poco a poco el barrio había cambiado notablemente.

Las residencias que supo admirar desde niña, con jardines donde era evidente el paso de un paisajista, se habían convertido en torres de departamentos, parecía que jugaban a superarse en altura.

En silencio, presa de sus pensamientos llegó al despacho del Doctor Roca, la decisión estaba tomada, renunciaría al trabajo, no podía ser cómplice de la falta de honestidad de su jefe.

Ella como arquitecta conseguiría empleo en cualquier constructora.

La tarde anterior Roca le había ofertado una suma elevadísima por la compra de su vivienda.

Ambos sabían que las viejas estructuras del barrio no estaban preparadas para recibir un aluvión

de gente.

Intentó hacerle entender que los vecinos padecían falta de agua en el verano a veces también la energía.

El jefe no tenía escrúpulos, solo le interesaba concretar el gran negocio.

No encontró manera de convencerla, la renuncia era indeclinable.

Aliviada regresó a su casa, glicinas y bugambilias se abrazaban, los colores estallaban para recibirla.

El jazmín orgulloso mostraba su primer pimpollo.

REENCUENTRO INOLVIDABLE




Quiero horadar tu corazón como hace el agua cuando desgasta la roca.

No entiendo cómo te has llamado al silencio, antes tus palabras brotaban como un vergel.

Me veía reflejada en cada una de ellas.

Dotados de imaginación construimos nuestro refugio.

¿Recuerdas?

Estaría cerca del mar, a los dos nos gustaba mirar la danza infinita de las olas.

Techos de tejas rojas donde graciosa se deslizaría la nieve, paredes blancas, inmaculadas como el amor que nos profesamos, ese que se enciende como los leños que crepitan en el hogar, el mismo que regala chispas de fuego a nuestro amor infinito.

Como ángeles descansan los niños, hebras doradas, rojizas o azabaches desparramadas en almohadas repletas de sueños presentes y futuros.

Imaginamos el jardín que rodearía la casa, elegiríamos flores perennes, los dos amamos los obsequios de la naturaleza.

La fragancia envuelve nuestros sentimientos, el humo de habano deja volar sus cenizas al viento.

Sabes que te espero.

Conocemos nuestros tiempos.

La ansiedad de estar juntos para concretar los sentimientos.

Ven a mi lado ,la noche se encendió de estrellas, entre las hojas del libro de poemas que me regalaste ,descansan amarillas los pétalos del jazmín de nuestro primer encuentro.

LA MANO DEL DESIERTO




El famoso escultor quería una obra diferente, estaría enclavada en el desierto de Atacama como testigo de la inmensidad donde es difícil que un ser humano pueda subsistir.

Eligió una roca de grandes dimensiones para realizar su obra.

La mano extendida hacia el universo reflejaba la bienvenida a ese sitio poco hospitalario.

Recibió varios premios, se alejó para recibirlos.

Al regreso fué a verla como quien va a visitar su primer amor.

El dorso de la mano se encontraba perfecto, solo las tormentas de arena habían hecho su trabajo para ocultarlo.

La sorpresa la encontró al mirar la palma, cientos de nombres escritos con aerosol, fechas desconocidas, dibujos surrealistas la habían dejado marcada para siempre.

En silencio se acercó al ver los daños, imposible repararlos sin que la roca perdiera su esencia.

Lloró impotente, una vez más no comprendía la indolencia de los visitantes que intentaban perpetuar sus nombres en espacios ajenos.

El trabajo de años había sido manchado por la debilidad de algunos que como patrón de vida tienen la desidia.

En el instante que abandonaba el sitio, una pareja de enamorados en el dorso de la mano dejaba un blanco jazmín.

ESPEJISMOS




Realizaría el trayecto de casi seiscientos kilómetros que la separaba de su casa en auto.

La ruta internacional estaba en perfectas condiciones, una cinta gris que se perdía en el paisaje.

De un lado majestuosa se erguía la cordillera, pese a la época los picos más altos conservaban nieve, en las laderas de la montaña todos los verdes que obsequia la naturaleza, a la izquierda el mar de aguas frías, todo semejante a una pintura que no tenía fin.

En media hora pasaría al costado del desierto.

Doradas arenas, dunas enormes, inspiraban respeto.

Aminoró la marcha, quería comprobar si era un espejismo aquello que se mostraba ante sus sorprendidos ojos.

Al atardecer estacionó a la vera del camino.

En silencio se dirigió a un oasis, grande fue su sorpresa al encontrar un pequeño lago, una roca transparente la atraía.

Cientos de luciérnagas deseosas de convertirse en estrellas, salían del follaje, su vuelo iluminado las llevaría al cielo.

Se acercó a la roca tan extraña, el aroma a jazmín inundaba el sitio.

Parecía cincelada por un escultor, en cada arista podía observar la mirada de sus amores.

Tomó varias fotografías.

Feliz por el hallazgo emprendió el regreso a casa.

PARA SIEMPRE




Vestida de negro se alejó, no miró hacia atrás, el cuerpo inerte del gladiador había quedado tendido en el centro de la arena teñida de rojo.

La amante doncella intentaba darle calor al cuerpo gélido.

Esperó que en el cielo se encendieran las estrellas para llevarlo al bosque.

Acostó a su hombre cerca del lago profundo, amorosa limpió con agua clara, cada una de sus heridas.

La figura desnuda lo asemejaba a un Adonis inmensamente bello.

Elevó plegarias, transformadas en ángeles buscaron el universo.

Los ojos de la muchacha no tenían más lágrimas.

Llamó a sus sirvientes, ellos excavarían la tumba de su amado.

Envuelto en un lienzo blanco descendió a las entrañas de la tierra.

Sobre el pecho descansaba la espada, la tristeza le había quitado el brillo de su filo.

Cientos de terrones de tierra ocultaron el cuerpo del gladiador.

Allí lo tendrá para siempre, igual que esas rosas blancas que hoy nacieron manchadas con motas rojas, idénticas a la sangre.

Mañana le contará al fruto de un amor que jamás se apagó que allí duerme eternamente un hombre gallardo y valiente.

CÓDIGO MORSE



Quiero --- sepas que te elegí como mi doncella más hermosa.

Contigo conocí el ---- que trascenderá a través del tiempo.

Te descubrí – el bosque, radiante me mostrabas tus formas.

Poco cubría – túnica transparente y etérea.

Parecías un pájaro a punto --desplegar sus alas.

Quise cobijarme -- ellas para amarte a través de todos los tiempos.

Dejo -- espada descansando en la hierba.

Basta -- arenas y gloria, no más contiendas en el anfiteatro.

Serás --- y siempre la mujer que amo, no importa si tu imágen es la de una doncella o -- de un mujer bravía.

Deseo acariciar --- cabellos, hundirme en – carne hasta formar una sola silueta.

El gladiador necesita descansar - tu lado, como antes, como siempre.

La historia sabrá -- nosotros, brindarán en copas doradas por nuestro encuentro.

A – mujer amada le regalo -- corazón repleto de sentimientos.

Una estrella vestirá de luces --cuerpo.

Una flor roja dejaré prendida en --- cabellos, del color de la sangre con la que escribiré nuestra historia.

Seremos --- seres iguales, ni gladiadores, ni doncellas, --- seres que se amarán para siempre.

Tuesday, April 28, 2009

SOLA




Insiste a quien quiera escucharla que fué la doncella que tomó por esposa Probo.

Para no inquietarla todos aceptan esa identidad.

María, tal es su verdadero nombre está sentada debajo de los árboles, sabios tejieron con sus ramas una cúpula de hojas verdes.

No participa en las actividades de los otros habitantes de la mansión, rodeada de jardines y rejas disimuladas por el follaje.

Parece sostener entre sus manos un libro de aventuras, lo menciona en cada sesión, trata de gladiadores y doncellas.

Ocupó un lugar ponderado en la vida de un gladiador vigoroso, de inusitada belleza.

El pasado regresa una y otra vez.

Lo percibe triunfante en la arena, corta trozos de su túnica para curar las heridas.

Lo amó con vértigo, aplaudió en las gradas del antiguo Coliseo cada minuto de gloria.

Hebras de plata adornan su cabello, lo sostiene con hojas de laurel que han perdido el color con el paso del tiempo.

Es feliz en su mundo fantástico.

Nada la detiene.

Disfruta el amor pasado, gime, ríe, llora.

El crepúsculo, preludio de la noche traerá todos los fantasmas.

Huele todos los aromas, atenta la enfermera empuja suavemente su silla de ruedas.

Monday, April 27, 2009

ANTES DONCELLA, HOY GLADIADOR




Soy pequeña, mis herederos serán grandes gladiadores, idénticos a su padre que luchó en las arenas del imperio romano.

Durante mi vida en este lugar me dediqué a jugar con la piel de doncellas y gladiadores, a todos les dejaba mi marca, no me importaba si estaban en el Coliseo o en los aposentos entregándose al amor sin de límites.

Mi descendencia está adiestrada dentro de miles de años harán su aparición para diezmar ciudades donde mi enemiga la desidia quiere arraigar sus raíces.

Mi vida útil pese a lo escasa es fructífera, moriré dejando mis genes en cualquier lugar del planeta.

He sido una doncella admirada, amada, mi vestimenta negra con destellos quitados a la luna supo despertar de los sueños del gladiador más intrépido.

Hubo un emperador que con su poder intentó exterminarme ya que jamás accedí a sus provocaciones amorosas.

Me convirtió en lo que soy, un insecto hembra que puede depredar a la humanidad.

Viajé por el mundo, asombrada vi la debilidad de los hombres, unos luchaban por el poder, otros avaros acumulaban dinero.

Si quieren evitarme jueguen limpio, así podrán vencerme.

Mi nombre es Aedes Aegypti.

DONCELLAS Y GLADIADORES




Pentesilea era una mujer de belleza inobjetable, cansada de ser doncella que tributaba el cuerpo a los hombres, archivó las túnicas transparentes, los arreglos en el cabello.

Sería gladiadora, enérgica, aguerrida.

La vestimenta contrastaba con su piel morena, brillaba con los rayos del sol gracias a los aceites que le colocaban para las batallas.

Enmudecía el anfiteatro cuando aparecía.

Sus cabellos sueltos le daban una apariencia salvaje.

El escudo apenas cubría la turgencia de sus pechos desnudos.

Habilidosa con la espada jamás había sido lastimada.

Aquiles fascinado la miraba desde el estrado, era la más hermosa de las doncellas, no entendía por qué exponía su esbelto cuerpo en la arena.

Esa noche habría fiesta en el palacio del emperador.

Durante el baile la seduciría para poseerla, esa mujer despertaba sus instintos, nada la haría renunciar a ella.

A medianoche bebían en los jardines del palacio, Aquiles ordenó a sus sirvientes despedir a los invitados, los gladiadores habían demostrado sus destrezas en la arena, merecían una noche diferente, las doncellas se ocuparían de ellos.

Pentesilea aceptó la invitación, fue poseída con fuerza casi animal, gemía de placer.

Ignoraba que el hombre celoso daría fin a su vida.

INSENSIBLES




Está harto de las exhibiciones en la arena.

Es ambicioso.

Se quitará el traje de gladiador para viajar en el tiempo.

El poder lo lleva a un remoto país, jamás se adaptará a las costumbres, solo accederá a cambiar su ropa de gladiador por un traje.

Habita una quinta de la que se cree dueño.

Conoce a una doncella ambiciosa, como en todos los cuentos se casan y conforman una familia.

La doncella de plástico recorre los jardines de la mansión en rollers, muestra una tendencia maníaca con su silueta.

Recurre a todos los artilugios para mostrarse bella pese al paso de los años.

Su gladiador la transforma en obediente marioneta, viaja por el mundo, se aleja tanto de la realidad que solo pronuncia frases inconexas.

En la residencia el gladiador pelea con enemigos que nacen de su mente enferma, ajena a todo la doncella dilapida el dinero ajeno, compra marcas en forma disparatada.


Intenta por todos los medios borrar el paso del tiempo.

Sus manos crispadas muestran la ira.

El pueblo reclama igualdad, ambos quieren mantener el poder sin importarles el resultado.

Ofician una misa para pedir que el Supremo termine con la historia de doncellas y gladiadores.

ORO NEGRO





Nunca pudo acostumbrarse a las batallas generadas por oscuros intereses .

Sintió felicidad cuando anunciaron que las tropas que ocupaban el territorio ajeno se retirarían a sus lugares de origen.

Contaba los días que faltaban para el regreso.

Pensaba que lo recibirían sus doncellas cual gladiador triunfante.

En ese sitio del mundo conoció bellas doncellas que la brutalidad de un sistema, las obligaba a cubrir sus sensuales cuerpos de pies a cabeza.

A la vista quedaban los ojos de mujeres anónimas, en todas las miradas había un ruego, la libertad para ese suelo, será la de todas ellas que apuran el paso cuando un gladiador uniformado se acerca.

Hace días que la tranquilidad parece haber anclado en la ciudad otrora tranquila.

Los pozos de oro negro comienzan su danza para extraer el fruto codiciado de la tierra.

Por varios días no se verán los destellos de la luna, el universo enciende las estrellas.

Una luz verde ilumina el cielo, nuevamente los bombardeos, el humo de la pólvora se eleva, pareciera llevar los espíritus de los caídos en la contienda.

Amanecer silencioso.

Cuerpos de doncellas y gladiadores por doquier.

Llora, otra vez la paz se aleja.

Friday, April 24, 2009

HISTORIAS COMUNES




Por las noches mi mamá es una doncella, quita horas al sueño para repasar el traje de mi papá, de color indefinido por el paso del tiempo.

Cuando nació mi hermanita mi madre dejó su trabajo de empleada en casas de familia para dedicarse a nosotros.

Quieren legarnos un futuro diferente .

Mi padre es un verdadero gladiador, sin vestimenta como usaban los antiguos, pero tan aguerrido como aquellos.

Trabaja en un banco, escucha las quejas de los ciudadanos, apenas almuerza, tiene que llegar a horario al estudio contable, segundo trabajo.

Cual gladiador sin espada corre por las calles de Buenos Aires para llegar a horario.

Hoy será un día diferente, el gerente le informa que por la crisis habrá reducción de personal.

Será la primera vez que lo vea quebrado, sabe que sin los dos trabajos sus doncellas perderán esplendor.

Cenamos en silencio, una lágrima se escapa de los ojos de mi padre.

Hago dibujos con el tenedor, estos episodios me quitan el hambre.

Un beso a cada uno y me voy a dormir.

Los sueño a los dos, mi mami vestida como una doncella romana, mi papi el gladiador que las circunstancias no vencerán jamás.

EL AMOR DE UNA DONCELLA




El Coliseo Flavio albergaba miles de espectadores, estaban a punto de presenciar una contienda diferente.

Esta vez en la arena no habría animales peligrosos azuzados por el grito del público que los enfervorizaba.

Marco Valerio no conocía a su rival.

Ambos lucharían por el amor de una doncella.

La habían conocido en la cena que antecede al espectáculo.

El andar de gacela de la grácil muchacha conmovió a los dos hombres.

Una corta túnica blanca dejaba adivinar la suaves curvas de la mujer, piernas interminables , movimientos graciosos la hacían parecer una diosa pagana, la espalda cubierta por un manto de cabellos negros, una flor los adornaba.

Sentados en semicírculo nadie hubiera osado perderse la lucha de dos hombres aguerridos por el amor de una desconocida doncella.

El Emperador bajó el pulgar dando comienzo a la demostración de fuerza, estaba acompañado de bellas mujeres, en copas doradas servían vinos, le acercaban frutas

Los gladiadores ingresaron a la arena, el sol realzaba el filo de las espadas.

Tiunfó Marco Valerio.

En el instante que clavaba la espada en el cuerpo herido del gladiador vencido, la doncella solitaria escapaba a su propia muerte.

Wednesday, April 22, 2009

ALLÁ EN EL SUR




Durante toda la semana pidió diapositivas, era difícil conseguirlas en la era de la digitalización.

Dibujó láminas.

Casi no durmió para llevarles a sus alumnos imágenes.

En un rato viene a buscarla la camioneta, solo está sano el protector contra el ripio, el color alguna vez fue verde, idéntico a la esperanza que tiene por el futuro de sus alumnos.

Allá en el sur los chicos son asistentes discontinuos.

Las distancias a recorrer son enormes, algunos pueden dormir en la escuela rural, otros ayudan a sus padres en los campos.

El vuelo de las gaviotas una vez más la sorprende, sabe que regresan a sus nidos cuando consiguen comida para sus crías.

Siempre le emociona cuando izan la bandera, en lo alto del mástil el viento eterno la hace flamear, cual pájaro se confunde con los colores del cielo.

Hoy se conmemora el día de la tierra, le pedirá a sus alumnos que escriban reflexiones.Juan llega demorado su cara roja denota los latigazos del viento.

Intenta calentar su cuerpo acercándose a la vieja estufa.

En el pupitre mira la hoja en blanco, manifestará sus sentimientos.

Mi papá tiene algunas hectáreas heredadas de mis abuelos, continua con la cría de ganado lanar.

Anoche una ovejita dio luz a su cría, murió a las pocas horas de parir.

Estaba muy flaca, la seca llegó hasta aquí.

Tata Dios no hace llover.

Este año no hubo granos ni alfalfa para alimentarlas.

Hace tiempo me divertía montado en mi caballo haciéndolas regresar al establo.

Hoy hago el mismo trayecto caminando, son menos que antes.

Mamá consigue a veces harina para amasar pan, es rico comerlo cuando está recién salido del horno de leña.T

engo una nueva hermanita, ella no entiende nada, solo sonríe, a veces llora.

La tierra está agrietada, dice papá que se pueden ver las entrañas.

Tengo solo un pedido para hacer a esos señores de trajes caros que ocupan sus lugares en el Congreso cuando tienen ganas.

Me pregunto si saben que hoy es el día de la tierra, diría que no, se desplazan en autos lujosos, usan modernos aparatos para comunicarse.

No sé sus nombres, solo les pido que no se olviden de nosotros, también somos argentinos, queremos vivir con dignidad, no aceptamos regalos.

Ignoro si podré hacer la secundaria.

Por favor señores de trajes costosos, piensen que acá en el Sur tenemos ganas de construir la patria.

Solo hace falta un pequeño esfuerzo para honrar la tierra, hoy, mañana y siempre.

Tuesday, April 21, 2009

MIS MUSAS, FIN DE LAS PALABRAS




Buscando a mis musas, te encontré eras una sola palabra: Amor.
Ella me permitió volar con la imaginación, enhebrar otras iguales al rosario que traje de mi viaje a España, confeccionado con la pulcritud que tienen las hermanas del convento que visité no hace tanto tiempo.
Cada cuenta en sus pétalos morados contiene una historia, de mares sedientos de aventuras anónimas.
Tal vez de amores concretados o también de aquellos a los que les llegó la soledad, el infortunio.
Mirando cada cuenta pude recorrer todos los paisajes.
Allende la cordillera están mis amores primitivos, amorosos padres que de la mano me llevaron a recorrer el camino de la vida, con presencias y ausencias.
Observando la danza de las olas, reí cuando graciosas y atrevidas salpicaban al sorprendido caminante.
Jugué en la arena con días de sol o cuando el firmamento se tenía de negro anunciando la tormenta.
Fuí feliz en cada acto de esa vida lejana.
Remembranzas trajeron tu figura añorada, atrevida dibujé tu nombre en la arena.
Reí mirándote saltear las olas con los niños.
Intenté que el otoño desdibujara sus colores dorados.
El agua salada en continuo movimiento trajo una rama.
Quise capturar con mi cámara el hallazgo, el viento se llevó las imágenes a la profundidad azul del océano.
El sol se escondió para darle paso a la luna plateada, retrocedí.
Allí estabas esperándome.
Tu sonrisa me devolvió a la realidad, abrazados regresamos a casa.
Ellas las musas, esperan en la ventana, aparecerán después del instante en que dos siluetas se transformen en una.
Juntos celebraremos la llegada del amanecer.
Abrazadas las campanas nos harán escuchar su tañido, será en el preciso instante que mueran las palabras.

Sunday, April 19, 2009

CARTAS DE AMOR*




Lo conoció en la Feria del Libro, había esperado ese instante con ansias.

Supo que en esta nueva exposición habría un stand, en el que personalidades de la cultura, artistas, representantes del quehacer nacional y algunos elegidos que vistan el predio leerían "Cartas de amor y desamor”, una nueva propuesta para darle más atracción a la muestra.

Conocía el texto de memoria, cada signo de puntuación le era familiar, ello facilitaría la lectura.

Era su tiempo.


“Te cubriré con amor la próxima vez que te vea, con caricias, con éxtasis.

Deseo atiborrarte con todas las alegrías de la carne, de modo que te desmayes y mueras.

Quiero que seas sorprendida por mí, y para que te confieses a ti misma que nunca siquiera habías soñado con tales transportes...

Cuando seas vieja, quisiera recordaras estas pocas horas, yo quisiera que tus huesos secos temblaran con alegría cuando pienses en ellas”.


Con la voz quebrada leyó las últimas palabras de la carta.

Conmovido Él se acercó, amorosamente secó sus lágrimas.

La invitó a tomar un café.

Los encuentros se sucedieron.

Las noches de otoño invitaban a concretar los sentimientos, nacidos al cruzar las miradas.

El próximo año visitarán la muestra, orgullosa acunaría en su vientre el fruto de un amor intenso.


*El texto que está entre comillas corresponde a una carta de Carta de Gustave Flaubert a su esposa Louise Colet, fechada el quince de agosto de mil ochocientos cuarenta y seis.

Friday, April 17, 2009

DOS LIBROS




Lo conoció en la feria del libro.
Ambos serían expuestos en el mismo sitio.
Sus hojas tienen el color del otoño, pareciera que están a punto de quebrarse,igual que las hojas que se rompen en las veredas al caer de los árboles cansados de dar flores.
El paso del tiempo a decolorado las tapas, están ajadas.
Apenas puedo visualizar el título, cientos de manos han derramado sus caricias, miles de miradas arrullaron las letras, seres anónimos han tejido las más bellas historias.
Mi cobertura seduce, sobre el cuero letras doradas robadas al sol..
La recepcionista acaricia mi cuerpo, necesito tener éxito.
Quiero vivir, perpetuarme a través del tiempo, ayudar a quienes me busquen, encontrar mi esencia en el corazón de los lectores que me codician
Sigue descansando en el canasto de mimbre, lo espío.
Faltan unas horas para la apertura de la exposición.
Recorreré sus páginas.
Asombrado puedo leer en sus hojas, relatos de vida desde sus inicios.
Es claro y preciso, contiene los valores que rigen a los humanos.
Me atrapa la continuidad de la lectura.
Hago mías sus aseveraciones, es simple, conmovedor.
Me desnudo, con magia mis hojas se transforman en espacios en blanco.
Las letras vuelan al universo cual aves nocturnas.
Deseo que otros que estén desposeídos de los valores que manchan a los seres humanos, tomen su pluma y comiencen a escribir otra historia.
Devuelvo a mi amigo al fondo del contenedor, ilusionado espero que alguien empiece a enhebrar las palabras como si fuera un rosario.
El trascenderá a través del tiempo, mi vida se inicia.
Con la ayuda de todos intentaré ser justicia.

SIMPLEMENTE AMOR




Lo conoció en la feria del libro.
Ella estaba en un stand pequeñito, apenas podía moverse entre los libros apilados.
Hoy el novel autor vendría a firmar ejemplares de su primera novela.
Lucía con orgullo la remera con la foto del novelista, los cabellos sujetos en una gorrita con propaganda de la feria más famosa de Buenos Aires, sitio en que se unen la cultura y las ganas de leer para enriquecerse..
Acomodaba en los estantes las obras, las tapas brillosas parecían un espejo en el que gustosa se reflejaba.
Estaba colocando el último afiche cuando apareció un joven de cabellos azabache idéntico a los ojos que no cesaban en recorrer la diminuta figura de la muchacha.
El escritorio estaba listo, sobre él algunos libros, un pequeño florero contenía flores multicolores.
Un tintero antiguo y una pluma habían sido las únicas exigencias del escritor para autografiar cada libro.
La imagen del recipiente la hacía soñar
Se sentía turbada ante tanta gente, las visitantes más jóvenes suspiraban por la belleza gallarda del autor.
La música tenue acompañaba la escena.
A medianoche cerraron las puertas del salón.
Concluida su tarea felicitó al escritor, él la abrazó con fuerza.
El silencio permitía escuchar la respiración de la pareja.
Cual pájaros las hojas de los libros aleteaban alegremente.
Entre gemidos y besos nacería el título de la próxima historia.puede ser la tuyo o la de ellos prevalece dar rienda suelta a los sentimientos nacidos en el corazón.

Monday, April 13, 2009

AYER Y HOY




AYER


Comenzó su vida virtual con pocos contactos.

La madre vigilaba de cerca advirtiéndole los peligros de la red.

Noche a noche los amigos se agregaban, decidieron conocerse personalmente.

La plaza de Recoleta es bella, está cuidada, flores por doquier alegran los canteros.

De día los rayos de sol se infiltran entre los árboles.

La gente aprovecha los escasos pulmones de aire para hacer deportes, algunos pasean sus mascotas, el guardián de la plaza observa que todo esté en órden.

Ellos saben que el horario del trabajador concluye en las primeras horas de la tarde.

Vestirán ropas negras para conocerse.

Camila estudia sociología, cambia su imágen para poder mezclarse con los chicos, chupín negro, camisa de igual color.

Los ojos como el océano se tiñen de turbulencias negras.

Entre gritos y loas aparece quien los convocara, es menuda, de apariencia frágil.

La música irrespetuosa es capaz de despertar a quienes eligieron el descanso eterno.

Cientos de celulares la fotografían.

Comienzan los apretujones, tiene miedo, no pensaba en semejante convocatoria.

Huye atemorizada, por fin encontrará el abrazo tibio de su mamá.Hoy esa niña terminó un sueño efímero.


HOY
Baja las fotos del encuentro de los flogger.
No puede dar crédito a las imágenes que le muestra el monitor, cientos de jovencitos vestidos de negro, todos uniformados.
Rápidamente quita el maquillaje que usara para mezclarse con ellos.
Recuerda que se quedó unas horas en la plaza para fotografiar el instante en que la convocante al encuentro se retiraba arropada por las caricias de su madre.
Quedaron algunos muchachos, en los canteros displicentes latas de cervezas vacías, alguna jeringa, trozos de vida deshechas.
Mañana vestirá su trajecito de docente universitaria.
Disertará sobre el encuentro que tuvo el día anterior.
Mostrará en la pantalla cada una de las imágenes obtenidas.
Se detendrá en una de ellas, esa que muestra a una mujer niña, con los ojos desmesurados ante el asombro de ver tantos jóvenes sin historia, presente o futura.
Solo hará hincapié en algo, transmitirles a sus alumnos la sensación de vacío que sintió al verlos reunidos, todos uniformados, vestidos de luto.
Les pedirá que reflexionen sobre la vida, en el dolor que le producen a sus seres queridos por ciertas actitudes.
Ella es capaz de comprender todo, menos la indiferencia y la falta de diálogo.

Saturday, April 11, 2009

CARTA A UN HIJO




Querido hijo:

Cuando naciste trajiste alegría a nuestra casa, disfrutamos tu crecimiento siempre, entre sonrisas y lágrimas de emoción.
Sosteníamos tus manitas rosadas para que no cayeras, hasta que un día lograste sostenerte solo, no entendías los aplausos nuestros.
El tiempo fue moldeando tu carácter, se esfumó la risa de tu boca.
Te convertiste en un adolescente taciturno.
Con tu padre nos acostumbramos a que te comunicaras con nosotros utilizando monosílabos.
Para que nos sintieras cercanos te acompañamos en la pasión por esa música que muchas veces no entendíamos.
Tu felicidad era prioridad para nosotros.
Vistes siempre de negro, al observarte caminar presiento que has crecido demasiado.
El andar desgarbado y cansino te agrega años.
Tu mirada es triste, impides que nos sumerjamos en ella para ayudarte.
Anoche mientras dormías te acariciaba, recorría con mis dedos tu rostro parecías un ángel, las espesura de tus pestañas me conmovió, supe que le habías agregado máscara.
Ahogué un grito en mi garganta al mirar tus brazos flagelados, cada corte se transformaba en dagas que atravesaban mi corazón apenado.
Sé que eres bueno, daría mi vida para que no sufrieras.
Hace unos días, sin querer escuché que hablabas con tu amigo de la infancia, decían que los cortes producían sueños inalcanzables.
Hijo de mi alma, no pienses que voy a juzgarte, algo estuvo mal en la crianza que te impartimos como para que encuentres placer lacerándote.
Tal vez nos faltó diálogo.
Con tu papá estaremos siempre.
No importa cuando, estoy segura que encontrarás el momento para hacernos partícipes de tus penas y sentires.
Recuerda que siempre estaremos dispuestos a ayudarte.
Te quiere

Mamá

Friday, April 10, 2009

GENERACIÓN TATTOO




Nació en un barrio de casas bajas, jardines cuidados, de rosales sin espinas que solo regalan fragancia y color.

Lo conoció en una fiesta, aturdidos por la música electrónica salieron a caminar, una caricia trajo un beso, muchos, fueron preludios de la amorosa entrega de los cuerpos.

Ella descubrió en sus brazos torneados imágenes bordadas con sangre, figuras entremezcladas parecían encajes de mil colores.

Quiso ser como él.

Imposible pedir dinero a sus padres para tatuarse.

A escondidas comenzó a llevar correspondencia en una pequeña moto.

Con la primera quincena se haría un tatuaje.

Eligió la figura de dos serpientes, entrelazadas formaban las iniciales de ambos.

La tarea del tatuador llevó más tiempo que el acordado, debía llegar al trabajo.

La autopista era un infierno, el aullido de las bocinas cortaba la monotonía del tráfico.

Avanzó como una saeta entre los autos, sonreía ante el malhumor de los conductores.

El viento una vez más ensortijaba la dorada cabellera.

Reía y aceleraba segura de llegar a horario.

La música que reproducía el MP3 la distrajo.

La placa roja de un noticiero anunciaba, “Jovencita sin casco murió en autopista”.

Entre lágrimas y dolor su madre la reconoció por el tatuaje.

PAPÁ, AÚN SOY UN NIÑO




Tiene la cabellera larga, cortada como al descuido.

Los ojos verde esmeralda se esconden detrás del flequillo con reflejos robados al sol que no conoce.

Pasa horas delante de la computadora, a todos les muestra su nuevo monitor de medidas poco convencionales.

Está cansado de visitar los boliches de moda bajo la atenta mirada del recaudador que no es otro que su padre.

Las adolescentes mueren por sacarse una foto con el nuevo famoso.

La música ensordecedora impide cualquier diálogo.

Conoció todo el país mostrando su imágen fabricada.

Cambiaron la casa por una más espaciosa, se desplaza en un auto de marca.

Quiere vivir a su modo, escapará a la casa de su abuela.

Son pocas horas de viaje, esconde el pelo debajo de un gorro negro utiliza gafas para no ser reconocido.

Allá se sentirá arropado como cuando era un niño.

Ella amorosamente le regalará caricias y besos.

Volverá a sentir el aroma de la comida calentita, al regreso de sus paseos en bicicleta.

Sobre el escritorio de su papá deja una simple esquela:

" Papi, no me busques, estoy cansado de esta vida, al principio era un juego, hoy es una tortura”

Wednesday, April 08, 2009

LA CAPILLA DE MADERA





Humilde se yergue del otro lado de la cordillera, el fondo de picos que conservan nieves eternas la hacen parecer aún más hermosa, se asemeja a una pintura.
Cuidados canteros, preceden la entrada, pese al clima las flores se multiplican en ellos.
La cruz de hierro forjado parece que quisiera acariciar el cielo, algunas nubes etéreas conforman la imágen de un cuadro.
Afuera esperan los fieles para ingresar a misa.
Posteriormente asistirán a la procesión pascual.
Una docena de hombres vestidos con sus mejores galas, me recuerdan a los costaleros de Sevilla.
Pantalones y casacas negros, camisas blancas con puntillas, todo es poco cuando se trata de venerar a la Virgen de la Candelaria.
Las flores están dispuestas en las carrozas que la portarán, los claveles hacen juego con su manto amarillo, la corona dorada parece que hubiera quitado sus rayos al sol, piedras preciosas se incrustan en ella.
En sus brazos amados porta a un niño y allí me detengo, ese pequeño ángel representa a cada uno de nosotros cuando fuimos chicos, lejos de las tragedias que sucumben al planeta, esgrimiendo solo inocencia.
Comienza la ceremonia, los costaleros autóctonos han cargado la virgen en su hombros, algunos rezan, otros hablan con Dios acariciando las cuentas del rosario.
Mi pequeño Agustín, emocionado me toma la mano, con la otra intenta secar las lágrimas de emoción de todos aquellos que la vida quiso nos alejáramos de nuestros seres más amados, buscando concretar el camino de los sueños.
Redonda y plateada brilla la luna en el firmamento.
Los cantos y loas se van apagando.
Regresamos a casa ,cercana al mar que tanto nos atrae.
Nos esperan las sonrisas de un esposo amantísimo y sus hermanitos.
Los dos hemos aprendido algo el amor a la familia no conoce de fronteras, mares o desiertos.

EL CUERVO Y LA LUNA




Por primera vez Elián conocerá el zoológico de su ciudad.
Conoce varios animalitos y aves a través de los libros de cuentos.
Verlos cerca lo excita.
Tomado de la mano de sus padres observa la jaula de los leones, queda maravillado con su cabellera marrón.
En el lago que circunda el predio, las garzas muestran sus estilizados cuerpos rosados.
Los picaflores beben el néctar de las últimas rosas del otoño.
Un sonido desconocido sobresalta al niño, al mirar, un cuervo juega con las hojas de un periódico, con el pico formará bollitos para arrojarlos a los desprevenidos.
Se siente triste, pese a mostrar su inteligencia es rechazado por los visitantes.
Esa noche formulará un pedido inédito, le rogará a la luna transformarse en cuervo blanco.
Orgulloso se mira en el espejo de agua, su plumaje ha mutado al blanco.
Mañana todos admirarán su nívea hermosura, podrá mezclarse entre la gente, quedará capturado en las imágenes de filmadoras y cámaras.Por la noche regresan sus plumas negras.
Enojado le pide explicaciones a la luna, ella le responde:
“Mientras no cambies tus actitudes, en tanto no sepas compartir,estarás aislado, no volverás a tener plumaje blanco”

Saturday, April 04, 2009

AVERNO




El tránsito no fue fácil.

Las llamas intentaban abrazar mi cuerpo.

Dejé que el periódico se convirtiera en cenizas que volarían a un espacio sin certezas.

Afiebrada mi pluma escribe, tal vez, solo tal vez palabras inconexas para este lugar inédito en mi alma terrena.

Me dotaron de alas sin saberlo.

Las sombras se apoderaron de mi ser, me convertí en un cuervo sin quererlo.

Estaré en la cúspide de muchos monumentos.

Asustados los niños abrirán sus ojos al asombro.

La anciana lleva flores en su mano para dejarlas en una tumba solitaria.

La observo.

Quiero, necesito llorar y no puedo.

Mi corazón estrujado no responde a los sentimientos.

Sobrevuelo los grises hasta llegar al fuego, no quiero quemarme en las llamas del infierno.

Solo tú o el diálogo de cientos de seres dolientes pueden ayudarme.

Te ruego camines a mi lado, en libertad, sin prejuzgar, solo escuchando el llanto de mi alma.

Seguramente puedes, podemos de la mano salir del infierno.

Te espero mientras la noche cae.

El fulgor de las rojas llamaradas se apaga.

Quiero extender mis manos sin piel para acariciarte.

No temas, juntos emprenderemos el regreso.

Sonríe, te espero.

Friday, April 03, 2009

DISFRACES



Buscando entre mil disfraces encontré las alas de un cuervo.
Negras azuladas infundían miedo.
Las probé con dificultad, pesaban más que tus pensamientos
Brillaban como un hecho inédito en el silencio nocturno poblado de estrellas brillantes.
Temerosa la luna buscaba su encierro.
Al mirarme en el espejo un escalofrío recorrió mi cuerpo, ese que tuviste mil veces entre tus manos.
El mismo que tembló ante las caricias cálidas de tus dedos recorriendo mi geografía hasta que el destino quiso formar una sola silueta.
Recorrías cada hebra de mi cabellera, tus besos ardientes encendían la hoguera.
Salimos a volar juntos hasta que un ser despiadado cortó con saña inusitada mis alas.
Lentamente mis heridas cicatrizan, no creas que busco el pináculo de la fama.
Quiero ser anónima como siempre, despertar tus sentidos cada mañana.
Disfrutar de tu sonrisa, preludio de besos enfermizos.
Reír y llorar al mismo tiempo, bebiendo el néctar de tu boca apasionada, mezclados en un mundo de sensaciones infinitas, las mismas que da el amor cuando es sincero.
Extendí mis brazos en la cama, tu lugar estaba frío.
Sentí la fragancia de tu perfume, te aseguro que viví todo intensamente.
El reloj me despertó cuando se fue a dormir la luna.
Mis lágrimas supieron convertirse en hielo, hasta dejar dos cuencos vacíos, rojizos.
El amanecer le pedía al sol que iluminara nuestros senderos.
Quería, anhelaba que todo volviera a ser como ayer.
Consternada leí en el periódico que estás muerto.
He de convertirme en paloma que sea capaz de llevar paz a tu espíritu.

ALAS DESPLEGADAS



El periódico anunciaba un hecho inédito.

Sobre la ciudad las alas desplegadas de un cuervo impedían el paso de los rayos de sol hacía su aparición la penumbra.

El gigante amedrentaba a todos los que se habían unido en las calles de la ciudad.

El viento formaba remolinos con las doradas hojas que traía el otoño. Nubes amenazantes comenzaban a cubrir el cielo.

Saetas violetas anunciaban la presencia de un rayo.

Las sirenas de las ambulancias mezclaban su aullido con el grito de los truenos.

El viejito lentamente se desplazaba apoyado en su bastón.

Hacía esfuerzos por llegar a destino, las piernas no le respondían.

Perdió la conciencia, en ese instante creyó comenzar un viaje con destino incierto.

En el silencioso del hospital voces casi inaudibles elevaban oraciones.

Sus manos gélidas recibieron caricias, la tibieza regresó al cansado cuerpo.

Entre lágrimas un niño repetía una letanía: abuelo te quiero.

Replegó sus alas el ave de rapiña.

Colores rosados tiñeron el cielo, la luz del día se filtraba por la ventana.

El llanto del pequeño concluyó cuando el anciano lentamente abría sus párpados regresando a la vida.

TRANSFORMACIONES




La crisis mundial había golpeado en todos los lugares del planeta.

Se suspenderían por tiempo indeterminado las expediciones arqueológicas, se acabarían los costosos viajes que la llevaron a los lugares más alejados de la tierra.

Si bien había logrado pagar la última cuota de su departamento, Marcia debería conseguir otro trabajo.

Buscó en el periódico, un aviso pequeño, intrascendente requería una embalsamadora.

Recordó su hobby, mientras estudiaba arqueología aprendió a embalsamar, matiz inédito en su vida.

Presurosa dejó su currículum en el despacho del Doctor Méndez.

Ansiosa hacía proyectos en los que incluía a sus padres que vivían lejos.

Imaginaba la sonrisa de ellos al volver a verlos, hasta podía sentir la tibieza de sus abrazos detenidos en el tiempo.

Por la tarde recibiría el llamado para iniciar sus nuevas tareas.

La noche anterior durmió de a ratos, estaba excitada ante las nuevas perspectivas laborales.

Méndez le indicó el camino a su oficina.

Con precisión desviceró un cuervo.

Encontró que el lugar que debía ocupar el corazón del ave carroñera, era una piedra.

La mirada del animal muerto era tan negra como el plumaje azabache que cubría el cuerpo.

Concluida la tarea lo colocó en un pié de lustroso ébano.

Sobre la pequeña mesa una taza de café para disipar el sueño.

Vencida por el cansancio se durmió en un mullido sillón.

Sueños recurrentes apresaban su mente.

Despertó con un destello de sol y el canto de cientos de gorriones que volaban en libertad.

Del pedestal de costosa madera había desaparecido el cuervo.

Tuesday, March 31, 2009

MISIONERA ANÓNIMA




Quería darle un giro a su existencia, en el momento más triste de su vida sus ojos se llenaron de lágrimas y soledad.
No le importaba ser la heredera de una cuantiosa fortuna, si no podía remplazar las cosas materiales por amor.

Debía partir con rumbo incierto para encontrarse.
Cambió su imagen, no volvería a lucir su dorada cabellera que cual manto cubría su espalda.
Descartaría para siempre el maquillaje, no lo recitaría si deseaba que los demás supieran mirar su corazón, entrar en su alma enrejada, plena de recuerdos.
Antes de partir regaló su rica vestimenta.
Buscó folletos en una agencia de turismo, quería encontrar su lugar en el mundo lejos de la vanidad que otorga el dinero.
Cumplió con todo lo pautado, vacunas, trámites.
Por fin estaba en el aeropuerto que la llevaría a una ciudad muy lejana casi invisible en el mapa pero cercana a los que tienen sentimientos.
Como único equipaje llevaba en su bolso de mano lo indispensable, lo demás no era necesario.
Viajó al Congo para convertirse en misionera.
Pueblo diezmado por las torturas, el hambre, la muerte de inocentes.
Vivía como todos en una choza cercana a la selva congoleña, era feliz a su modo dando a los que más necesitaban, ningún esfuerzo era suficiente para borrar la amargura .
La despertaban las melodías de los pájaros.
El lago de aguas cristalinas era suficiente para refrescarse.
Cambió su ropaje por una túnica, un velo cubriría su cabeza.
A nadie debía mostrar su rico pasado, era una más.
Su palabra reconfortaba a todos.
Por un momento saldrían del horror escuchando su canto de libertad, la mueca de una sonrisa se dibujaría en sus rostros de ébano.
Una flecha envenenada acabó con su vida.
Sus huesos anónimos descansan en un osario.
Detrás de ella muchas mujeres siguen su epopeya

Friday, March 27, 2009

REINA POR UN DÍA




Los adolescentes entraron al castillo de Leopoldo II.

Al atravesar la reja jugaron en los extensos jardines.

Pese al abandono, entre las hierbas continuaban naciendo flores multicolores.

Él quería sorprender a su compañera preferida, a la que aún no le había declarado su amor.

Al abrir las puertas de la mansión imaginaron el esplendor de épocas pasadas.

Solo, subió a las habitaciones de la reina, pese al tiempo transcurrido estaba intacta.

Grandes almohadones con puntillas cubrían una cama amplia.

Sorprendido ante la belleza del lugar, pasó al vestidor.

Eligió un vestido de terciopelo rojo bordado con hilos de oro.

Sacudió el polvo adherido a la riqueza de la tela.

Lo guardó en una caja.

Observó el retrato del rey, con objetos que encontró en el sitio formó la barba y los bigotes para parecerse al monarca.

Apresurado bajó las escaleras.

La brisa jugaba con los cabellos de la muchacha, era demasiado hermosa.

Le pidió vistiera las ropas contenidas en la caja.

Se veía más bonita, faltaba la corona.

Tomó una rosa para prenderla en el cabello.

Quien fuera reina por un día se convirtió en la dueña de su corazón.

URITORCO




Al amanecer recorrerán los últimos kilómetros que los dejarán al pié del cerro.

Los exploradores llevan en sus mochilas lo necesario, bolsas de dormir, cámaras fotográficas, filmadoras, instrumental de medición.

La ladera de la montaña huele a menta, el verde se mezcla con los colores de las flores silvestres.

El río Calalumba (agua que le canta a las piedras) invita a beber aún cuando no se sienta la necesidad de hacerlo.

Antes de la rueda de mate, ella se aleja del campamento, aún la luna se resiste a irse del cielo.

Llevará una linterna, los primeros escalones están delimitados el resto del ascenso será a pura emoción.

En el primer descanso se colocará el arnés que la sujetará hasta hacerla parecer parte del cerro.

Hace frío.

El pasamontaña solo deja ver sus ojos.

Mira el pasto quemado, las dimensiones son grandes.

Aparece un hombrecito pequeño, le cuenta que su nave no está a la vista.

No desea lastimarla le transmite que su acercamiento es para conocer la conducta humana ante determinados eventos.

Quiere responder, está sola, el silencio invade el espacio.

Antes de llegar a la cima trastabilla, el ser especial extiende su mano para sostenerla.

Encontró paz.

INDIANA





Hace dos meses que Dios se llevó a su lado a la mujer de su vida.

Extraña su perfume, la sonrisa cuando tambaleante le acercaba la bandeja del desayuno cada domingo.

Desde que ella murió la vida se plagó de desaciertos.

El padre, dueño de la empresa para la que trabajaba le sugirió se tomara el tiempo necesario para recuperarse de la pérdida.

Es hora de afeitarse, volver a ser parecido al de antes.

Mientras se rasura, un pequeño corte en la cara, sabe que en el botiquín hay un lápiz cicatrizante.

Al cerrar el espejo la mancha de sangre se transforma en letras puede leerse “ Te amaré siempre”.

Turbado maneja hasta Tigre, en el camino comprará carnada, la dueña del puesto no está, la sonrisa de Indiana lo perturba, es ella, cuando quiere abordarla desaparece.

Sentado en la costa observa el río color león.

Distendido trata de no pensar.

La tanza mueve la caña, sonríe, por primera vez obtiene un fruto del agua.

El agua lo atrae hacia las profundidades, está tranquilo.

Un haz de luz señala una cueva iluminada.

Indiana extiende amorosamente los brazos, juntos gozarán del amor para siempre.