Friday, August 07, 2009

LOS TOPOS



Estaban preocupados, los continuos movimientos llevados a cabo por el hombre en horas nocturnas, hacía que salieran de sus madrigueras a espiar.

Casi no quedaban en pie los antiguos bosques.

Recordaban como reían al ver a los niños turbados cuando ellos asomaban el hocico desde abajo de la tierra.

Las caras de horror de muchas mujeres cuando tranquilas extendían los manteles a cuadros para pasar un día al aire libre.

Todo eso se perdía.

Debía avisar a los de su especie para desentrañar el misterio que ocurría al pié de la montaña.

Hombres con casco preparaban objetos extraños para ellos, supieron después que dinamitarían las montañas para quitarle riquezas a la tierra.

Entendía que eran extranjeros, solo podía comprender unas pocas palabras.

Supo que la especie estaba en peligro.

Deberían migrar.

La primera explosión levantó una columna de humo, fue tan potente el estruendo que logró derrumbar las cuevas que habitaban.

No había tiempo para pensar en los que habían muerto, debían huir para no correr igual suerte.

Esperaron que el sol se escondiera detrás de los cerros lastimados, las sombras de la noche eran el mejor momento para irse.

Una pepita de oro lloraba sujeta a la ha hoja de un árbol que se estaba secando.

Como ellos intentaba irse, no quería que la lavaran con agua y cianuro, tampoco le interesaba encontrarse con sus compañeras dando forma a un costoso anillo, deseado por cualquier mujer.

La luz de la luna sería testigo del plan que urdirían.

Alejados del peligro se acercarían a los hombres de bien, eran tantos que llamarían la atención.

Los habitantes de lo pueblos cercanos a la cordillera se preguntarían el porqué de semejante invasión.

Al principio no los tuvieron en cuenta.

Alertado el periodista de la radio local comenzó a investigar.

Supo que en la falda de la montaña se establecería una mina de oro a cielo abierto.

Leyó bibliogafía del tema.

Elevó denuncias, habló con los vecinos.

En poco tiempo morirían los peces que nadaban en aguas cristalinas, ésta sería contaminada hasta niveles tóxicos para el ser humano, con el agravante que si no encontraban la cantidad de oro prevista se irían sin pagar el daño producido.

Encarcelaron al periodista que divulgó la información, sabe que la justicia tardará en llegar.

Sus afirmaciones molestaron los negocios de las más altas esferas del poder.

No le importa la condena que deba cumplir si con sus palabras logra detener otro daño a la humanidad.

No comments: