Sunday, October 23, 2016

SPLEDAD Y CORDIRA



El especialista me propone una `prueba que se llevará a cabo en las afueras de la ciudad.
Explica que la misma tiene como propósito aceptar la soledad, un paliativo novedoso para que el paciente acepte ese estadío en el que entramos los terrenales que hemos tenido la tragedia de perder lo más sagrado que es un hijo que partió de manera prematura.
Expresa que se morigeran los temores propios de quienes viven estas circunstancias penosas.
Le pido que me asegure que al despertar de un sueño que dice será placentero mis recuerdos permanecerán intactos,
No deseo perder ninguna vivencia que haya pasado con mi hijo adorado.
Las palabras me tranquilizan aún cuando tengo ciertas resrvas.
Nota mi preocupación, este exámen al que me someteré en estado de semiinconsciencia no afectará mi vida pasada, asegura que será exitosa,
Conoce mi historia como si hybuera buceado en mi mente.
Está dispuesto a contestar todas mis preguntas antes que comience el estudio.
Asegura que no es la primera vez que la hace y ninguno de sus pacientes ha perdido la cordura.
Conoce que es mi mayor temor,
Antes he sido sometida a pruebas clínicas y de laboratorio.
Según sus dichos los pacientes que ha tratado a lo largo de su carrera despiertan renovados sin esa sensación de angustia que oprime el corazón hasta dejarlo sin fuerzas, toma mis manos entre las suyas, me pide que no tenga miedo ya que este paraliza y haría fracasar el estudio.
No puedo escaparme he firmado un consentimiento para que se practique un estudio profundo de mi psiquis.
Estoy en compañía de una asistente que me ayuda a colocarme una bata, también cubre mis pies con una especie de zapatillas de tela inmaculadamente blanca.
Tengo la sensación de estar en la antesala de un quirófano, mentiría si dijera que estoy tranquila, siento terror hacia lo desconocido más la intención de algún día poder reencontrarme pletórica ante los ojos de mi hijo me llevó a someterme a este nuevo tratamiento que solo dura menos de una hora,
Ruego que me dejen ingresar a la sala llevando el recuerdo de mi hijo que siempre me acompaña, es su pasaporte,
La asistente sonríe y me dice que puedo llevar ese que es pequeño u otro que hubiera elegido repitiéndome que no vamos a ingresar a un quirófano sino a una sala totalmente aséptica.
La sonrisa del médico me inspira confianza.
Nota que en la camilla tengo frío pide me coloquen una manta solo debe quedar libre la cabeza donde comenzarán a colocar electrodos para medir las ondas cerebrales.
Me siento relajada, eso propiciará que aparezca el sueño.
No estoy bajo los efectos de una anestesia pues de lo contrario no escucharía los pocos sonidos que se suceden mientras avanza el estudio.
Por vía endovenosa colocarán una medicación suave, el sueño profundo no se aconseja para que el resultado sea óptimo.
No estoy del todo cómoda, quiero flexionar las piernas, no puedo pesan como si estuvieran poniéndose rígidas.
Siento las manos de la asistente sobre mis piernas deben permanecer extendidas, ello me recuerda los momentos previos a tu final donde intentabas hacer lo mismo y para que no te esforzaras te acariciaba.
Todos los recuerdos se transforman en vértigo, diento que una lágrima humedece mi rostro,
Como creo estar en un estado de vigilia intentaré controlar mis emociones, no puedo, calculo qyue falta poco para terminar esta prueba.
Sin que pueda dominarlo siento el temblor de mi cuerpo, ahora no son lágrimas las que humedecen mi rostro sino gotas de transpiración que después sabré han sido producto del terror ante lo desconocido.
El médico pronuncia mi nombre para que recupere totalmente la conciencia en ese instante advierto un monitor allí se ha grabado todo el proceso.
Sonriente el médico me dice que espere en la antesala donde antes me habñia colocado la bata,
Me visto sin ayuda,
Solo deberé esperar unos minutos para que el profesional pueda leer el estudio y ofrecerme sus conclusiones.
Mientras espero te pienso, algp que se ha transformado en una constante, otras veces te dije que estás tatuado en mi alma y así es, todo el tiempo percibí que estabas a mi lado cuidándome, no solo desde la foto de tu pasaporte que no dejé de sostener en mis manos,
Sentí ru presencia, mi ángel guardián no me dejaría sola en esta nueva experiencia.
El médico sale, en sus manos lleva el estudio, pasamos a su escritorio, me pregunta si deseo tomar alguna infusión pues me nota demasiado pálida, le comento que es mi color natural desde que te perdí.
Coloca su mano en mi hombre para transmtirme tranqulidad, el estudio salió mejor de lo que esperaba.
Cuando tuve esa crisis de miedo a lo que no se conoce las ondas cerebrales cambiaron su ritmo.
Expresa que es normal que sienta angustia y agobio, comprende el dolor de una madre que ha perdido su tesoro más preciado.
Aconseja el inicio de un tratamiento que lentamente irá mitigando el dolor.
Le ruego que no quiero me medique para vivir una realidad paralela, sonriéndo me dice que solo deberé ingerir una medicación suave, solo mi organismo será el encargado de lograr esa estabilidad emocional que he perdido.
Me pide que no piense tanto, que no estoy entre el delgado límite que separa la cordura de la sin razón, que tenga confianza en los otros para luego ir recuperando la mía,
Me da fecha para otra consulta asegurándome que no seré sometida a ningún estudio, ya sabe por otros colegas que soy una mujer que cuando dice esto no lo voy a hacer quiere decir eso,
Me despide con un beso-
En el camino a casa entiendo que todo esto lo hago por vos vida mía, quiero que veas a tu má bien, no como antes pues no te tengo físicamente sino lo más parecida posible.
Hoy ha ido un día de revelaciones quiero agradecerte que hatas estado a mi lado aún cuando los demás no sintieran tu presencia.
Ugnoro que pasará en el futuro inmediato, no quiero adelantarme a los acontecimientos.
Como siempre vuelvo a pedirte que nunca te olvides cuanto te quiere tu mamá.

https://www.youtube.com/watch?v=1ZYbU82GVz4

No comments: